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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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24 enero 2010 7 24 /01 /enero /2010 09:04

El Mapamundi de Américo Vespucio:

 el Descubrimiento de la “Cuarta parte del Mundo”,

 y la Verificación Científica del Nuevo Mundo,

 por Exclusión.  Ensayo, 2010 (4/10).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri  

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica
de Geografía Teórica 
http://espacio-geografico.over-blog.es/; 
México, 4 feb 10.

 

 

                              Examinando, empero, con más detenimiento el Mapa de Ptolomeo en lo que se ha conocido como su Proyección Cónica Simple, resulta que el intervalo entre latitudes y longitudes no es el mismo.  Si se observa España, los paralelos coinciden con las latitudes de 36º en el Estrecho de las Columnas de Hércules; los 38º arriba del paralelo de Cabo de Palos, y lo que parece ser la equivocada desembocadura del Guadalquivir; los 40º justo en la parte media de España, donde Ptolomeo hace coincidir la desembocadura del Ebro, que en realidad está un grado más al norte; y luego los 42º hacia la desembocadura del Miño y entre éste y el Cabo de Gerona.  Luego entonces, el intervalo de las latitudes, es de 2º; sólo que la distancia entre ellos en valores centesimales, no da la misma medida.

 

                              La explicación de ello, es que, entonces, dicha proyección no es una Cónica Simple, ni una Pseudocónica, como también se le ha denominado; sino al parecer, una Proyección Cónica Secante (quizá pudiéramos calificarla de “Proyección Bicónica Secante”).  El paralelo base de la misma parece ser justo el histórico Paralelo de Rodas, el paralelo de 36º; y los paralelos secantes, los 28º y 44º.  El propósito de Ptolomeo para representar sin deformaciones, en las latitudes de esa franja de 8º entre el centro del África conocida, hasta la parte sur de Francia, era correcto; lo extraño es que, no obstante, es apreciable la defectuosa configuración del Mediterráneo.  Y aquí la razón debe atribuirse a un intervalo distinto en los valores de longitud.

 

                               Para hacer coincidir los 42º conocidos del Mediterráneo con el canevá de Ptolomeo, el intervalo del mismo tendría que ser de cada 3.5º, algo inmanejable en las técnicas cartográficas.  El intervalo debe corresponder a valores enteros, de donde, en principio, habrá de reconocerse un rango de error en el trazo longitudinal del Mediterráneo por Ptolomeo.  Y el rango podría estar en 6º de más, si el intervalo a aceptarse fuese de cada 4º; o de 6º de menos, si el intervalo a aceptarse fuese de 3º.  Evidentemente, el Mediterráneo se alarga, luego entonces, el rango de error está en 6º de más; pero lo cual significa, justamente, el agregado de casi dos fracciones del canevá.  Quítense esas casi dos fracciones, por ejemplo, al trazo de Italia y del Mar Adriático (es decir, suprímase el rango de error), y la configuración será más aproximada a la correcta.  Luego entonces, el intervalo de las longitudes, es de 3º.

 

                              En conclusión, el Mediterráneo está bien trazado, particularmente bien dibujado en sus litorales europeos, sólo que deformados, condicionados por el canevá; todo lo que por lo contrario, lo está mal en sus litorales africanos; sólo que no únicamente hay un intervalo de longitudes en 3º (respecto el intervalo de 2º en latitud), sino, como consecuencia de ello, un rango de 6º de más de error, por lo cual se aprecia con más notoriedad una distorsión en el mapa.

 

                            Ahora viene el problema: por qué una figura como la de Ptolomeo, que está inventando la Proyección Cónica Secante entendiendo bien de geometría, hizo tal anomalía en los intervalos de su canevá, y más aún, no anota los valores de coordenadas.  Como error, evidentemente nos parece inadmisible.

 

                              Al no poner Ptolomeo los valores de coordenadas, no daba la posibilidad de poner directamente en entredicho la no-correspondencia de esos 4º de diferencia de latitud de su canevá (y al que aún le faltaría un grado, que podría ser achacado al dibujo), entre Rodas y Alejandría; con los 7.5º medidos por Posidonio y aceptados por Estrabón; y por ende, a su vez, no evidenciaba el error de éste.  Ciertamente, esto parece más una asociación casual que algo deliberado, sin embargo, no obstante, cabe la posibilidad.  Como quiera que sea, el único que pudo haber hecho la corrección, fue Ptolomeo, pero, o compartió el error, o “dejó pasar”.

 

                              De ahí que creamos, más bien, que deliberadamente trataba de crear confusión –como de hecho lo logró, y por muchos siglos–, para, por una parte, con la diferencia de latitud aproximadamente correcta entre Rodas y Alejandría, dejar dicho a los entendidos que había un error en la gran autoridad de Estrabón; pero, por otra parte, distorsionando el Mediterráneo, disimular a la vista de los no-entendidos (como lo pudiera ser el mismo Estrabón con toda su autoridad), tal histórico error..., sólo que, los que se pudieran tomar por entendidos, por mil quinientos años, resultó que tampoco nunca entendieron; y el error de Etrabón, se propagó por todo ese tiempo a lo largo de la historia.

 

                              El quinto elemento de la tesis por la cual habremos de entender que <<El descubrimiento de la “cuarta parte del mundo”, se refiere a los 10,000 km faltantes del perímetro real de la Tierra medidos por Eratóstenes>>, es el proceso del renacimiento geográfico; por una parte, teniendo la carta antecedente desde del siglo V, del Mapamundi de Macrobio, en el que por primera vez aparece, luego del mapa de Ptolomeo, como una gran masa de tierra informe, lo que serían las tierras de Cattigara, sin paso accesible a Catay.

 

Luego, siete siglos después, con la carta de mediados del siglo XII, 1154, de Idrisi (1100-1166), no se representaba ya Cattigara como una cuarta península geográficamente después del llamado Quersoneso Áureo (más aún, no representa tampoco dicho Quersoneso Áureo, y apenas muy difusamente a la misma India).  Antes de este mapa, lo que se tuvo por siete siglos, fue exclusivamente una cartografía teologal inútil para estas consideraciones.

 

013 1100 Idrisi Mapamundi

El Mapa de Idrisi de 1154; en la Geografía de la Tabula Rogeriana, o Libro de Roger.  Se observa en él en la región de Manguí (en este caso ubicado en la parte que corresponde al occidente convencional), que existe un paso continuo del Índico al Pacífico.

[Fuente: upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/db/A...; a su vez de: tenthmedieval.wordpress.com/page/7/]

 

 

El sexto elemento de la tesis, siguiendo la secuencia histórica de su aparición, es el dato, por demás circunstancial, de Marco Polo, acerca de la existencia del Estrecho de Basmán (Estrecho de Malaca), o Paso del Sur.

 

La narrativa de Marco Polo es ir describiendo las ciudades, sus pueblos y sus costumbres, según los va recorriendo en su viaje de regreso a Europa.  Cuando se aproxima a la descripción de Sumatra, Marco Polo dice: “Mas antes de hacerlo quiero que sepáis algo extraordinario; y es que esa isla está situada tan al sur que allí no se puede ver, ni poco ni mucho, la estrella de la Tramontana”[1]; y un párrafo después, pasa a la descripción del reino de Basmán; e inmediatamente después, pasa al reino de Sumatra y otros, y dice: “...abandonando el reino de Lambrí, tras navegar unas cincuenta millas en dirección a la Tramontana...”[2]; esto es, viajando primero hacia el sur, al llegar al ecuador, perdió de vista La Polar; pero luego hay un viraje con rumbo norte, “en dirección a la Tramontana”: y es ahí donde ha recorriendo el Estrecho llamado de Bsmán, al destacar en el mapa el nombre del reino central de Angamán (Sumatra).  Sale del Estrecho, y narra su arribo a la “isla de Seilán” (sic): “Saliendo de la isla de Angamán y navegando otras mil millas en dirección al poniente..., se llega a la isla de Seilán”[3].  Eso es todo; en su prisión en Génova en 1298, Marco Polo sólo se limitó a narrar el recorrido de su viaje; pero este breve pasaje constituirá, posteriormente, un factor histórico de trascendental importancia geográfica.

 

                              Al pasar al siglo XIV, se tienen las Cartas del Atlas Catalán de Abraham y Cresques Jafuda, de 1375, en un Portulano al estilo de los Itineraria Picta, y la gran península, graficada desde Macrobio en el siglo V, aún sigue sin aparecer, consistentemente con la descripción de Marco Polo.

 

Pero, hacia mediados del siglo XV, cuando los otomanos presionaban ya sobre Constantinopla; entre 1436 y 1448, se tiene el Mapamundi de Andrea Bianco, en el estilo invertido del mapamundi de Idrisi, en donde, luego de la India, ahora aparece la gran península de las tierras de Cattigara al sur de Manguí (en nuestra actual y convencional orientación), cerrando el posible paso a Catay y Cipango fácilmente por mar; hasta entonces, no puesto en duda desde el siglo V por Macrobio.

 

El séptimo elemento de la tesis se refiere a la expansión del Imperio Otomano que cerró las Rutas de la Seda y la Especiería por tierra, obligando a la exploración de la ruta marítima.

 

Tomada Constantinopla en 1453 y cerrado todo paso al Asia; Fra Mauro construye su Mapamundi de 1459, pero nuevamente sin Cattigara; a diferencia de lo que había hecho su asistente Andrea Bianco, poco más de una década antes; considerando, entonces, un paso continuo a Catay; ya evidentemente, sugiriendo la posibilidad del viaje por mar.

 

                              Para 1487, la paulatina exploración de África, le hace llegar al portugués Bartolmé Díaz al Cabo de Buena Esperanza, pasando así al Océano Índico y abriendo la posibilidad real de la ruta marítima; en la cual se tendría que comprobar aún la existencia o no de Cattigara; y de serlo, comprobar también la existencia del paso de Basmán.  La exploración de esa ruta hasta la desembocadura del Mar Rojo la continuó Vasco de Gama; de ahí en adelante ya era conocida cuando el paso se hacía precisamente transbordando en Suez entre el Mediterráneo y el Mar Rojo.  Hasta que en 1511, los portugueses finalmente toman a sangre y fuego primero Malaca, y luego las Molucas.


[1]    Polo, Marco; Los Viajes de Marco Polo; Editorial Hera; México, s/f; p.244.  La estrella de la Tramontana es otro nombre para la estrella Polar.

[2]    Ibid. p.249.

[3]    Ibid. p.250.



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Historia General de la Geografía
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