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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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1 enero 2010 5 01 /01 /enero /2010 01:11

 

Editorial

 

¿Qué Celebramos?

Mexicanos, ¿qué celebramos?...

 

La conmemoración es grande, inconmensurable, tiene que ver con el desarrollo del país, con su progreso…, brindemos; pero, ¿qué celebramos?  Porque la memoria de tales acontecimientos, sin duda, en su contexto histórico, es para celebrar…; en su contexto histórico; es decir, por lo que se hizo en ese momento obligado por las circunstancias que en ese momento se vivían.  Pero recordar sólo por recordar, abstraído de todo, es tanto como sólo usar un pretexto para “echarse unos tragos”.

 

En consecuencia…, ¿qué celebramos?...

 

Una burguesía conservadora, oscurantista, retrógrada, cínica, irresponsable, celebrará en “Palacio” su iturbidismo, su santaanismo, su maximilianismo, su porfirismo, su priismo y su panismo, con gran fasto y boato, de doscientos años de explotación.  Los miserables, los miserables en lo económico y miserables de espíritu, alienados, ebrios, aturdidos, se solazarán en la plaza al estallido de fuegos fatuos, sin la menor idea de la esencia de lo que habría qué celebrar.

 

¿Qué celebramos…?, ¿el “orgullo” de “ser mexicanos”, así, sin más?; ¿o la vergüenza de un acumulado de 170 años de oprobio y miseria?  ¿O acaso el verdadero orgullo de la dignidad expresada en un acumulado de 30 años de nuestra historia en la lucha por la independencia, en la lucha contra el santaanismo, la Reforma, y la Restauración de la República tras la expulsión del invasor extranjero, y en la lucha contra el porfiriato?

 

¿Qué celebramos…, por qué, y cómo?

 

¿Celebramos acaso el desempleo, la irresponsabilidad del Estado para atender esa esencia de la sociedad por la que nos hicimos humanos: el trabajo, o la educación, o la salud?  De ese Estado que acusa cínicamente a los jóvenes de “ninis”, cuando ello no es mas que el efecto de un Estado “nono” (no-empleo, no-oportunidad para la educación pública, no-recreación, no-salud, no, no, no).  O acaso no es entonces, pues, la irresponsabilidad del patrón burgués tercermundista que lo mismo quiebra carreteras, que empresas de aviación, o compañías de luz, que se enriquece hasta la nausea, no pudiendo ser ello sino en función sino en función de la riqueza socialmente generada, y en consecuencia, del empobrecimiento de todos…, ¿qué celebramos?..., joder!, ¿qué celebramos?

 

¿Que se acabó lo mismo el Seguro Social que Petróleos Mexicanos, y no hay alternativas?, ¿que veinte años de neoliberalismo lo único que nos ha dejado es un Slim y trecientas familias dueñas de más del 80% de la riqueza nacional, en medio de veinte millones de migrantes expulsados del país y el incremento al 70% de la pobreza extrema?..., ¿qué celebramos?

 

¿El fracaso más absoluto y total de la educación en todos sus niveles?, o "nuestras" playas, "nuestros" bosques y selvas, "nuestros" mares…, todo ello que sólo puede ser visitado por extranjeros y élites.  O la deforestación, la contaminación, y la demagogia “del milenio”.  La corrupción más total y absoluta de todo y en todo; la ingobernabilidad, la violencia, la inseguridad, el ejército en las calles, el clero de vuelta reclamando sus privilegios.

 

O acaso lo que debemos celebrar, es el ejemplo histórico de hace cien y doscientos años, para enfrentar hoy, lo que aquellos que hoy recordamos enfrentaron entonces.

 

¿O alguien aún cree en las “elecciones”?  ¿hay aún alguien por ahí que no pueda sino ofenderse con toda esa pamplinería conservadora-“posmodernista” de “los revolucionarios-todos-iguales-marionetas?, o sospechar, por lo menos, de la ofensa, con el “guapo” y arrojado “Benjamín Argumedo” mirando hacia abajo, con la cabeza gacha y la vista a tierra.  ¿O se le puede creer a una artistita sin identidad popular con frases hechas y lugares comunes gringos?  ¿A quién engañan estos miserables déspotas?!

 

Qué podemos celebrar, sino el que esto se acabó, qué podemos celebrar sino la magia de nuestro centenarismo...  Va de nuevo, una vez más, ya convergen, por fin, otra vez históricamente, la crisis económica, la crisis social, y la crisis de todo lo demás, educativa, energética, ambiental, moral..., con la crisis política; o qué otra cosa será nuestro año “electoral” 2012, si no, precisamente, el momento de definición de una enorme, descomunal, responsabilidad histórica. Eso, eso es lo que hay que celebrar.  ¿O acaso los jodidos de esta país podemos decir otra cosa que: entre morir de hambre en medio de la pobreza y la indignidad, o de un balazo en la primera barricada, será infinitamente moral y honorable esto último?

 

Se acabó compatriotas, se acabó; y si no fuese así, no sería más que la “celebración” de la más profunda ignominia, una vergüenza histórica.  Los poderosos que se resisten a ceder en sus privilegios, ha tiempo ya, con su “guerra al narcotráfico” (cuando no son mas que los mismos), han iniciado su golpe de Estado por etapas, de manera diferida.  Esto se acabó, y en buena hora.

 

Ahora, con el pretexto del acto de un raterillo de mala monta podremos ser asesinados a la vuelta de cualquier esquina, pero ello es ya parte del proceso, el preámbulo a lo que necesariamente se viene en el curso de los dos próximos años.

 

Moviéndonos personalmente ya en el límite, otra vez exactamente igual que entre 1993 o 1994, si antes teníamos que creer obligadamente en que habría alternativa, ahora sabemos, simplemente, que se acabó.  Hasta donde nos de el tiempo y la capacidad económica, continuaremos instalando nuestros trabajos, quizá ya no de manera regular, que en su secuencia cronológica llegan ya hacia mediados de los años noventa.  Lo fundamental está dado, como para que en el futuro cualquier estudiante que lo asimile pueda dar los siguientes pasos.  Nosotros, para nuestra satisfacción intelectual y profesional, finalmente, cumplimos.

 



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