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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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28 febrero 2011 1 28 /02 /febrero /2011 00:03

Geopolítica del Eje del MalA Cuarenta Años del Primer Estudio Global: “Los Límites del Crecimiento”.  Ensayo (3/4).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

07 mar 11.

 

De la Introducción.

 

Hacia 1970, los grandes problemas de la humanidad, referidos por la obra “Los Límites del Crecimiento”, se definían en los cuatro siguientes: 1) la carrera armamentista, 2) el deterioro del ambiente, 3) el crecimiento demográfico, y 4) el estancamiento económico.  Desde entonces se decía ya:

 

“Muchos creen que el desarrollo futuro de la humanidad, y quizá hasta su misma supervivencia, dependen de la rapidez y efectividad con que el mundo responda a estos problemas” (p.32).

 

  En la década de los setenta, y aún en buena parte de la década de los ochenta, en el sentir general, el equilibrio de poderes entre los Estados Unidos y la Unión Soviética en la Guerra Fría, y en la expectativa del movimiento progresivo de la historia que conduciría a la sociedad socialista, la carrera armamentista se veía como una necesidad equilibrante, el deterioro ambiental como algo solucionable bajo el orden económico-social socialista, en la teoría demográfica se descubrió que hacia mediados del siglo XXI la población se estabilizaría, e incluso comenzaría a revertir su crecimiento, y el estancamiento económico, como algo sólo privativo del régimen capitalista.  Había, pues, suficiente confianza de un optimismo fundado en el futuro.  Se necesitaba poseer una información más fina para poder hacer conciencia de lo que se planteaba en esta obra, que en general fue muy criticada como fatalista y catastrofista.

 

No casualmente en la Introducción al mismo trabajo se empieza haciendo la consideración de la población mundial interesada en la comprensión y solución de esos problemas, haciendo de ello una primera gráfica sobre la preocupación humana.  A decir de sus autores, esta obra en sí es sólo la descripción de un estudio más técnico en el que se contienen los datos estadísticos y matemáticos acerca de la misma; pero en dicha gráfica se ve que es muy natural el que la mayoría de las preocupaciones se centren en el ámbito de la familia, y en el curso no mayor a una semana; que las preocupaciones sobre el mundo y en el ámbito del período de vida de una generación.

 

Cuarenta años después, a esos cuatro problemas enumerados por los investigadores del Instituto de Massachusetts, habría que agregar y con mayor esencialidad: 1) el declinamiento de la educación científica, y 2) la difusión de una ideología oscurantista; ambas cosas, que en su incremento bajo la situación propia ya de la segunda década del siglo XXI, a veinte años de desaparecido el régimen socialista, hacen que se pierdan las expectativas del desarrollo futuro de la humanidad y se vea ya como una situación real la pérdida de capacidad en la supervivencia de nuestra especie; a la que, en función de los otros factores como el deterioro ambiental y la falta de desarrollo económico, ya hay opiniones en el sentido de que difícilmente, para principios del siglo XXII, podrían estar viviendo ya los últimos seres humanos.

 

Puede establecerse así una primera conclusión: esta obra de hace ya cuatro décadas, “Los Límites del Crecimiento”, no era entonces, en lo absoluto, un planteamiento ni fatalista ni catastrofista[a].  Fue el primer estudio global, y se elaboró tomando apenas cinco parámetros: 1) la industrialización, 2) el crecimiento demográfico, 3) la alimentación, 4) el agotamiento de los recursos naturales renovables, y 5) el deterioro ambiental.  Todos ellos en la tendencia de un incesante incremento.  Los autores no dejan de reconocer en sus propias palabras, no obstante el carácter matemático de su modelo, lo imperfecto, simplificado, e inacabado del mismo.

 

Los autores tuvieron oportunidad de recurrir a una computadora, lo que por entonces no era sencillo aún de utilizar.  De ello obtuvieron tres conclusiones esenciales:

 

“1  Si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento de población mundial, industrialización, contaminación ambiental, producción de alimentos y agotamiento de los recursos, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de los próximos cien años”.

 

2  Es posible alterar estas tendencias de crecimiento y establecer una condición de estabilidad ecológica y económica que pueda mantenerse durante largo tiempo.  El estado de equilibrio global puede diseñarse de modo que cada ser humano pueda satisfacer sus necesidades materiales básicas y gozar de igualdad de oportunidades para desarrollar su potencial particular.

 

3  Si los seres humanos deciden empeñar sus esfuerzos en el logro del segundo resultado en vez del primero, cuanto más pronto empiecen a trabajar en ese sentido, mayores serán las probabilidades de éxito” (pp.40-41).

 

Estas conclusiones, al confrontarlas los autores mismos con la realidad sociopolítica, revelan una segunda conclusión fundamental:

 

“…la gran mayoría de los responsables de las decisiones política parecen perseguir activamente objetivos que no son congruentes con estos resultados” (p.40).

 

Llegaban a una conclusión indirecta más: la necesidad de una “…comprensión y preparación para un gran período de transición –la transición del crecimiento al equilibrio global” (p.41).

 

Cuarenta años después, ninguno de los problemas planteados y los criterios al respecto, ni ninguna de las tres conclusiones directas y enunciadas como tales, no sólo no resultaron ser falsas, sino hoy más que nunca tienen una vigencia impactante; y, en ese sentido, tanto más exacta y fundada científicamente en los hechos demostrados, es esa conclusión no enunciada como tal, pero indirectamente dada: ha sido un gran período de transición, comprendido y reconocido conscientemente o no, estamos ahora en su fase final; y si en mucho no ha sido comprendido, menos aún se ha hecho algo en lo preparativo; pero justo ahora es en ello en que, con urgencia, habrán de centrarse todos los esfuerzos intelectuales.

 



[a] Nosotros poseemos la primera edición en español, 1972, en su segunda reimpresión de 1975.  Fue en este último año cuando ingresamos a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, en su Colegio de Geografía, y cuando entonces leímos dicho trabajo; y nuestra opinión a mediados de la década de los setenta en que teníamos poco tiempo incluso de habernos integrado militantemente a las filas del movimiento comunista internacional, evidentemente, dicha obra que era el primer estudio global, fue, y no podía haber sido de otro modo, infundadamente criticada.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Educación
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