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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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11 enero 2015 7 11 /01 /enero /2015 23:04

Estructura y Dinámica de la Esfera GeográficaAnálisis Crítico a, Estructura y Dinámica del Espacio Geográfico, 1976; de A.M. Riábchikov (1/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

08 sep 12.

 

Estructura y Dinámica del Espacio Geográfico, 1976; de A.M. Riábchikov, Jefe de la Cátedra de Geografía Física y Decano de la Facultad de Geografía de la Universidad Lomonosov, es una de las muy escasas obras de geografía que nos llegaron de la época soviética, precisamente luego de publicada en español en 1976, cuando ya estábamos de lleno en nuestros estudios profesionales de Geografía.

 

En ese sentido, esta obra parecía destinada a desempeñar un papel esencial en nuestra formación como geógrafo, pero, en su momento, lo único valioso que extrajimos, fue el criterio de las dos leyes empíricas fundamentales de la geografía: la ley de la zonalidad planetaria, y la ley de la distribución sectorial, esta última que Riábchikov complementa como “distribución sectorial de los fenómenos”, y que ahora nosotros traducimos como “ley de la distribución sectorial de los estados de espacio”.  Lo demás que veíamos en dicha obra, era, de uno u otro modo, lo mismo, aproximadamente, que estudiábamos en nuestras clases en el Colegio de Geografía.

 

Otro geógrafo soviético importante de ese entonces era Nekrasov, con sus estudios de “geografía económica”, o los geógrafos cubanos, a su vez, en diversas áreas.  Ello nos permitió entender  que, no obstante su posición desde el socialismo y su vida en el Estado socialista, no obstante la dialéctica materialista en que tales geógrafos podrían suponerse formados (particularmente os soviéticos, cuyos trabajos reflejaban la geografía “oficial” institucional de allí), o por lo menos influidos, descubrimos que, por ellos, no había una aplicación de la dialéctica materialista a los fundamentos teóricos de la Geografía, sino, a lo más, a la investigación aplicada a sus fenómenos concretos (económicos en “geografía econóica”, o físicos, en “geografía física”).  Es decir, que la geografía era la misma aquí (en el capitalismo), que allá (en el socialismo), y esa era condición suficiente para tener que aceptar a la geografía como ciencia en esos términos de “ciencia de las relaciones entre los fenómenos”, con todas las contradicciones teóricas que ello implicaba y nos hacía tan insustancial tanto la geografía de aquí como la de allá.

 

La sustancialidad de la geografía, debería venir, entonces, no del estudio de un fenómeno particular concreto y de sus relaciones, en un momento dado, con los demás, sino de la comprensión de los fundamentos teórico-científicos de todo ello.  Y así se comenzó a perfilar más decididamente nuestra autoformación en el campo de la investigación en geografía teórica, en aquel entonces, absolutamente impracticada y desconocida en México (incluso lo que nos hacía dudar de la validez de sus estudios como para cristalizarlos en nuestra tesis de grado, por más que de ello era de lo que realmente sabíamos al final de nuestros estudios; y en un feliz encuentro con el Dr. Carlos Sáenz de la Calzada en un receso durante uno de los Coloquios de de Historia de la Ciencia y de la Tecnología, me invitó a titularme con esa temática, sorprendiéndonos de que sí se pudiera; y entonces, con todo entusiasmo nos abocamos a tratar  de demostrar los fundamentos teóricos  científicos de esa geografía que se nos había enseñado, que, a poco, califiqué bajo el nombre de “geografía fenomenista”).

 

Tendrían que transcurrir muchos años para poder valorar es su justa dimensión este trabajo de Riábchikov, de hecho, hasta ahora, 2012.  Sólo antes, quizá desde el momento mismo que se conoció esta obra, quien la estaba tomando como base del desarrollo científico geográfico, fue  el compañero José C. Martínez Nava; y la razón de ello, luego de 1985, ajena a la misma obra de Riábchikov, era una hipótesis particular en la teoría general del espacio: la hipótesis einsteniana del espacio como el continuum, que el compañero José C. Martínez Nava exploró, no compartiendo por nuestra parte tal derrotero, sino el opuesto; el del, en ese momento indemostrado vacuum, en nuestra propia propuesta.

 

La obra de Riábchikov, Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, en su reinterpretación posterior a 1985 en que el compañero Martínez Nava y el que esto escribe nos conocimos, y en que, por lo tanto,a nuestra propuesta del espacio, la dialéctica de la esfera geográfica de Riábchikov, dejó de verse por la forma, y empezó a verse en una categoría de abstracción y generalización superior: los Elementos (Tierra, Aire, Agua, y Fuego), que ante la crítica de una noción tan antigua, Riábchikov, en la Introducción, se refiere a ellas (en tanto litosfera, atmósfera, hidrosfera y energía solar), como las “cuatro fases”, incluso paleogeográfica, en el proceso de transferencia de energía.  En Riábchikov se enuncian esos Elementos o “fases”, más la biosfera, algo que en la antigua alquimia de los Elementos, resultaba de la mixtura del agua y la tierra.

 

Ha sido pues, una obra trascendental para el desarrollo del pensamiento geográfico, paradójicamente, no por ella misma, sino por su reinterpretación en la teoría geográfica.  La obra por sí sola, es, en realidad, un modelo de “geografía física” aplicada, con la virtud de no ser, primero, sólo un modelo analógico (no obstante estando en él la teoría antigua de los Elementos), sino, en segundo lugar, un modelo de comprobación (un tipo de modelo que Harvey clasifica como “modelo en x”),  Y ello tendrá particular importancia, porque ofrece una nueva y exitosa solución al estudio de la Totalidad del Cosmos humboldtiano, o del Erdkunde ritteriano.  No obstante, ya veíamos desde el principio que su destino sería el mismo: 1) la repetición al infinito de la “actualización de la Totalidad”, o 2) la fragmentación y el estudio especializado por cada una de las “fases”, dadas, por lo demás, según las leyes de los fenómenos mismos.

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
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