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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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15 abril 2012 7 15 /04 /abril /2012 22:05

Karl Marx (1818-1883)Comentario a, Contribución a la Crítica de la Economía Política; Marx.  Artículo, 2012  (1/2).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

16 abr 12.

La obra de Marx, Contribución a la Crítica de la Economía Política, 1859, viene precedida de una serie de trabajos sobre economía política, desde los Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844; la Contribución a la Crítica de la Economía Política, es en sí misma, como su título lo deja ver, un trabajo preparatorio para lo que será su opus magnum, El Capital, el cual, no por otra cosa, va subtitulado precisamente como “Contribución a la Economía Política”.

 

Sin embargo, la Contribución a la Crítica de la Economía Política, es ya una obra que refleja la madurez de las ideas en este campo, que, evidentemente, separa definitivamente la economía política socialista de Marx, de la economía política burguesa.  Ya desde aquí, Marx empieza su análisis del capital, por la mercancía, lo cual lo llevará a descubrir el problema de la confusión de las relaciones sociales como relaciones económicas, lo cual generalizará en el concepto de alienación social (que Marx denominará también como “fetichismo” de la mercancía), y mecanismo mediante el cual el sujeto es enajenado; es decir, despojado de su condición humana, para hacer de su fuerza de trabajo como valor de cambio, una máquina de producción escindida de su valor de uso.   De tal modo, el trabajador mismo es tomado como mercancía, como máquina de producción, sin su condición como satisfactor social en el orden moral; de donde se sigue su explotación a partir del trabajo excedente o plustrabajo, capaz de generar plusvalor, la ganancia adicional que el capitalista se apropia.

 

Marx, en el Prólogo a su Contribución a la Crítica de la Economía Política, expone claramente cómo es que se origino su pensamiento filosófico materialista, en la revisión crítica a la filosofía del derecho de Hegel, de donde, dice Marx: “Mi investigación desembocó en el resultado de que tanto las condiciones jurídicas como las formas políticas no podían comprenderse por sí mismas ni a partir de lo que ha dado en llamarse el desarrollo en  general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican  en  las condiciones materiales de vida…”.

 

Así, lo determinante  en Marx a partir de ese momento, serán esas condiciones materiales de vida, la realidad objetiva, el “hilo conductor” de sus estudios, como él mismo lo refiere.  Esa   realidad objetiva  que forma las condiciones materiales de vida, es lo que Marx denominó: “la estructura económica de la sociedad…, a la cual corresponden determinadas formas de la conciencia social”, (ideología, política, educación, religión, etc); y de ahí se desprende una de sus primeras tesis fundamentales: “No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser –dice Marx–, sino, por el contrario, es su existencia social lo que determina su conciencia”; tesis eminentemente materialista, pero, a su vez, de profundo significado en la economía política.

 

Y ahí mismo Marx dejó planteada una afirmación que ha sido conturbadora en toda la marxología del siglo XX: “Una formación social jamás perece hasta tanto no se hayan desarrollado todas las fuerzas productivas para las cuales resulta  ampliamente suficiente, y jamás ocupan su lugar otras relaciones de producción nuevas y superiores antes de que las condiciones de existencia de las mismas no hayan sido incubadas en el seno de la propia antigua sociedad.   De ahí que la humanidad siempre se plantee sólo tareas que puede resolver, pues considerándolo más profundamente siempre hallaremos que la propia tarea sólo surge cuando las condiciones materiales para su resolución ya existen o, cuando menos, se hallan en proceso de devenir”.

 

En qué momento se puede decir que se han desarrollado todas las fuerzas productivas ampliamente suficientes?; más aún: ¿las nuevas y superiores  relaciones de producción socialistas, se incuban en le seno mismo del capitalismo?  Con un escaso desarrollo del capitalismo en Rusia, ese capitalismo no sólo en proceso de devenir, sino ya incipientemente existente, Lenin fundamentó la posibilidad y realidad d la Revolución socialista en Rusia.

 

No pudo ser así, por ejemplo, en China; pero luego de mediados de los años cincuenta, el capitalismo ya había penetrado en el último rincón del mundo.  Hoy, esa condición está ampliamente dada.

 


       Marx, Karl; Contribución a la Crítica de la Economía Política; Siglo XXI  Editores, 1ª  edición, México, 1980; p.4.

       Ibid. p.4

       Ibid. p.5

       Ibid. p.5

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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