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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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23 octubre 2011 7 23 /10 /octubre /2011 23:03

Horror VacuiComentario a, O. Spiridónov, Constantes Físicas Universales.  Artículo, 2011 (3/4).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/; 06 nov 11.

 

La primera historia de Spiridónov trata sobre la constante de la gravitación, acerca de “la atracción mutua de los cuerpos”[1].  Es importante para el geógrafo del futuro, que se entiendan estos aspectos básicos.  La descripción cuantitativa, hemos dicho antes, es el establecimiento de las correlaciones matemáticas de los procesos cambiantes que escapan a nuestra percepción sensible directa.

 

A fin de sacar mayor provecho al resumen de esta historia, convendrá insertar conceptos que en ella misma Spiridónov no aplica, pero que sí los correlaciona, específicamente, en las historias sobre las constantes de la velocidad de la luz y de Hubble.  Así, cuando Spiridónov explica que en el siglo XX Einstein crea la moderna teoría de la gravitación, ello no quiere decir sino que Einstein crea la moderna teoría del espacio.  Para Einstein el Universo es estacionario, e “intentó –dice Spiridónov– hallar la resolución de las ecuaciones del campo de gravedad, con aplicación a semejante espacio estático”[2]; esas ecuaciones son las contenidas en “una nueva teoría del tiempo y el espacio, que es la teoría de la relatividad”[3].

 

Una interpretación que nos resulta de esa gráfica sobre la curvatura del espacio tridimensional, es precisamente algo que expone Spiridónov: “Las fuerzas de gravitación son incomparablemente más débiles que las que actúan en los núcleos de los átomos (fuerzas nucleares).  Al interactuar cuerpos grandes, el papel de las fuerzas electrónicas y nucleares se reducen prácticamente a cero, mas las fuerzas de gravitación aumentan de manera inconmensurable, al pasar a objetos mayores…”[4].

 

Pero lo verdaderamente esencial, Spiridónov lo menciona cinco líneas más adelante: “Las fuerzas que actúan dentro del átomo, pueden ser tanto de atracción como también de repulsión, mientras que las fuerzas de gravitación siempre son fuerzas de atracción”[5].

 

Ello resulta esencial, dado que en la dialéctica de la naturaleza no parece haber monopolos, y ésta sería, o una excepción, o una interpretación aun defectuosa que no resuelve el problema de por qué, entonces, los cuerpos todos, no convergen en una sola masa, y antes al contrario, parecen expandirse en el Universo, en donde el profundo vacío del mismo ha de ser considerado.

 

El mismo Newton (1642-1727), se contrariaba con ello, según se ve de la cita que Spiridónov recoge de éste: “El suponer que un cuerpo puede influir sobre otro a cualquier distancia en un espacio vacío, sin ayuda de algo, trasmitiendo la acción y fuerza, es, a mi juicio –dice Newton–, un absurdo tan grande que resulta inconcebible para el que entiende los objetos filosóficos”[6].  Y entonces, de ello venía el problema de que el mismo vacío fuese ese “algo”; y así volvió, con el mismo Newton retomando a su mismo rival Huygens (1629-1695), la quintaesencia al pensamiento científico, al proponer que el vacío como ese “algo”, fuese: el éter; y experimentando, en 1675, Newton intenta demostrar el arrastre de los cuerpos por el flujo del éter; luego, cuatro años después, en 1679, supone que el éter posee diferente densidad, de modo que es tanto más denso, cuanto más lejano del centro de la Tierra; pero, para 1706, habiendo transcurrido un cuarto de siglo más, Newton niega ya totalmente la existencia del éter.

 

Todo experimento posterior para detectar ese medio gravitacional (que se identifica con el vacío), siguió sin éxito, y para más, en 1845 Leverrier observó el movimiento de precesión del perihelio de Mercurio, que contradecía la ley de la gravitación universal, la que Laplace intentó salvar, sin éxito, con la hipótesis de la “absorción de la gravitación” en el medio interplanetario, por la ley:

 

                            M . M2

                                           F = G_________ e-lr 

                                                             R2

 

donde e es la base de los logaritmos naturales (e = 2.7182…), la constante de Neper, y  el coeficiente del desplazamiento del perihelio de Mercurio.  Entonces surgió la moderna teoría de la gravitación elaborada por Einstein entre 1905 y 1916.

 

Como expone Spiridónov, hablar de esta teoría moderna de la gravitación de Einstein sería inmaduro si antes no se considera lo relativo a la aparición de otras constantes, siendo las primeras de ellas las constantes de Avogadro y Boltzman, acerca de las que dice Spiridónov: “El relato sobre la constante de Avogadro es, en realidad, una narración sobre la estructura de la sustancia[7].


[1]        Spiridónov, O; Constantes Físicas Universales; Editorial MIR, Col. Física al Alcance de Todos; 1ª edición en ruso, 1984; 1ª edición en español, 1986; México; p.12.

[2]       Ibid. p.150.

[3]       Ibid. p.67. 

[4]       Ibid. p.13.

[5]        Ibid. p.13.

[6]        Ibid. p.23.

[7]        Ibid. p.27 (subrayado nuestro).


 

 


 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Comentarios Bibliográficos en Geografía Teórica
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