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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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13 octubre 2010 3 13 /10 /octubre /2010 23:04

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010 

Cosmas Indicopleustes; la Primera Representación

del Espacio Geográfico Tridimensional:

  Reconstruyendo su Teoría.  Ensayo, 2010 (4/5)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 25 oct 10.

 

 

El espacio geográfico determinado

por el campo de gravedad de la masa lítica

de la esfera terrestre.

 

Antes de poder abordar la posible hipótesis de, <<descubrir las propiedades de la dialéctica de la materia condicionadas a partir del “dónde” de la estructura del espacio geográfico o terrestre>>, es pues, condición necesaria, analizar cómo es que el espacio geográfico está determinado en sus propiedades por el campo de gravedad de la masa lítica de la esfera terrestre.

 

Pero, debemos advertir, aquí debemos dejar de lado a Indicopleustes y su espacio geográfico euclidiano entendido como la Topografía Cristiana contenida en el Arca de la Alianza.

 

Así, antes de cualquier micra protoplanetaria en las proximidades del lugar propio de la Tierra, sólo existía el espacio cósmico.  Una vez que en la posición que habrá de ocupar la Tierra en el Universo, una partícula genera un campo, esa contradicción dialéctica continuo-discreta da lugar al espacio geográfico.  El acrecentamiento de la masa lítica supondrá la interacción de dos y más partículas en el tiempo, y así, cuando dos micropartículas comienzan a gravitar entre sí en torno al centro de un campo gravedad, en esa contradicción continuo-discreta de dichas partículas como estados discretos y un centro continuo de gravitación común, el espacio geográfico o terrestre desarrolla su estructura y complejidad.  Evidentemente, la tendencia en su estructuración fue en el sentido de la tendencia a la integración de un estado discreto que dio lugar a la masa lítica del planeta Tierra.  El espacio geográfico se define desde el centro mismo de dicha masa, y se propaga, en consecuencia, de acuerdo con la estructura del campo de gravedad de la misma.

 

Un autor soviético, A.M. Riábchikov, publicó un interesante trabajo titulado “Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica”, 1976, en cuyo título se expresa una parte de la idea que aquí discutimos: el espacio geográfico determinado por el campo de gravedad de la masa lítica de la esfera terrestre (identificando espacio geográfico con esfera terrestre, válido en el contexto de mediados de los años setenta)  La diferencia está en que: 1) Riábchikov no determina su esfera geográfica en función del campo de gravedad; y, 2) lo que Riábchikov entiende por esfera geográfica, es exclusivamente, el medio natural en un espesor de 55 km, desde la Corteza Terrestre, hasta la capa de ozono en la atmósfera inferior[***].

 

Pero el espacio geográfico como la dialéctica de los componentes de un continuo vacuo irrumpido por lo discreto y el campo de gravedad que le estructuran a partir de la masa lítica terrestre, determinan una estructura compleja.  Cómo esa masa lítica de 5.970 x1018 ton, es causa del espacio geográfico; es decir, cuál la estructura y métrica que tal masa define.

 

En principio, el campo de gravedad de la Tierra se proyecta, cada vez con menor fuerza, al infinito.  Pero, evidentemente, con ello el espacio geográfico se identificaría con el espacio cósmico.  Mas como en el espacio cósmico existen otros cuerpos con su propio campo de gravedad, entonces, el espacio propio de un astro; en este caso, la Tierra; quedará definido por una cierta intersección de su campo de gravedad, con el campo de gravedad de los astros contiguos; y, en nuestro caso, principalmente, el de la Luna.

 

Podemos entender, entonces, a la Luna, como un discreto que irrumpe en el continuo del espacio geográfico, y que, en consecuencia, formará parte de su estructura.  Pero, también podemos utilizar, y objetivamente, la intersección de los campos de gravedad Tierra-Luna, como el límite de la métrica del espacio geográfico general, en la distancia de 320,000 km del centro de la Tierra.

 

Ello significa 50 radios terrestres; esto es, más allá de los 2.4 radios del Límite de Roche, o de los 12 radios de la magnetosfera en el frente del viento solar, o los 18 radios en las líneas de campo terrestre superior e inferior de la coma magnética.  Así, la Luna no estaría dentro del espacio geográfico, sino marcando, con su propio campo de gravedad, los límites del espacio terrestre.  Para nosotros, pues, esa esfera de 50 radios terrestres, es lo que denominamos, entonces, esfera geográfica o terrestre, y constituye, al mismo tiempo, lo que denominamos espacio geográfico.

 

Hasta ahora, independientemente de las exploraciones con satélites artificiales, en especial el lanzamiento del IBEX (“Satélite Explorador de los Límites del Sistema Solar”), en el año 2008, justo para ubicarse a los 50 radios terrestres en conjunción solar, o los viajes a la Luna, la exploración del espacio geográfico ha sido básicamente en menos de medio radio terrestre (y como referencia podemos consignar que la atmósfera, apenas alcanza poco menos de un cuarto de un radio terrestre, estimándose en menso de unos 1500 km).

 

Las propiedades de la materia a partir del “dónde” de la estructura de este espacio en el que no sólo lo sólido, líquido y gaseoso ha de considerarse, sino también lo que aquí domina: el plasma, es, entre otros aspectos, lo que está en el futuro de la exploración geográfica.

 



[***] En cierto modo, es una de las razones por las cuales, erróneamente, nosotros definimos en 1983 el espacio geográfico, como el “espacio adyacente a la superficie terrestre”; que luego, para 1987, corregimos a la idea que ahora exponemos.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
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