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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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14 julio 2013 7 14 /07 /julio /2013 22:01

Gran-Narrativa-y-su-utopia.jpgDescifrando en Prisión las Características del Período Histórico Social Actual (o lo que es lo mismo, descifrando todo un mundo de garabatos). (3/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio –geografico.over-blog.es/

11 jun 13.

 

2  La tesis marxista: <<el proletariado como afirmación>>.

 

En la parte superior de la imagen completa de los garabatos, puede verse la explicación de la tesis marxista “del proletariado como afirmación”.

 

El Proletariado como Afirmación 

Tesis marxista: “el proletariado como afirmación”.

 

En la explicación de aquella plática del 16 de mayo, (B) en esos garabatos es la burguesía, (C) el capital que le da sustento a dicha clase social; (P) el proletariado sin más nada que su fuerza de trabajo, despojado precisamente por el capital; (RSH) son las siglas de “Realización Social Humana”, lo cual implica una sociedad sin clases (“sociedad sin clases”, o de los iguales).  La flecha en dirección de (P) a (B), significa la negación de la burguesía por el proletariado; burguesía que históricamente nació en el siglo XV, revolucionaria frente al señoría feudal dominante, pero que para fines del siglo XX ha dado de sí históricamente todo lo que podía dar, y es hoy ya un obstáculo al progreso y desarrollo social, por lo que, siendo ya de antemano una negación histórica, es antítesis.

 

Es ahí donde opera la “ley dialéctica de la negación de la negación”.  El proletariado, como tesis, es afirmación; y subsumiendo a la burguesía en una negación de la negación, se afirma en una realización social humana plena, como lo es una sociedad sin desigualdad, en tanto sin clases sociales.

 

Sin embargo, ese viejo y famoso problema de la subsunción real de la burguesía por el proletariado como resultado dialéctico de la negación de la negación, es lo que constituye la clave del problema.

 

Hasta aquí, la explicación ha sido filosófica, pero la explicación del problema de la subsunción real de la burguesía por el proletariado, cae en el campo de la política: es ahora el problema de cómo el proletariado ha de arrebatarle el poder a la burguesía.

 

En este aspecto, Marx, Engels y Lenin, como los históricos dirigentes del proletariado, fueron explícitamente claros en su teoría y práctica revolucionaria: el poder es violencia; cierto, pero también lo es, por su enseñanzas, que es violencia que se escala largamente en una serie de luchas sociales (no es la violencia caótica y de la destrucción por la destrucción el burdo anarquismo).

 

De los años setenta a ochenta del siglo XX, el movimiento proletario internacional a cuyo frente estaba la Unión Soviética, quedó atrapado en la llamada Guerra Fría, en un error estratégico: la carrera armamentista, que Estaos Unidos financiaba con los intereses de la deuda de los países de América Latina, pero que para la Unión Soviética se hizo insostenible desde sus propios recursos, y su derrota se desenlazó en los años de transición de la década de los ochenta a los noventa.  Fue una derrota histórica no sólo para el proletariado internacional, sino para la humanidad.

 

Como consecuencia, hoy se vive un momento histórico de reflujo para ese proletariado internacional, apenas contenido tratando de poner orden en el repliegue.  Y el principal desastre no ha sido en el orden de lo económico, de lo político o de lo militar, sino en lo ideológico; en la pérdida de la teoría del socialismo y su fundamento científico en el pensamiento económico-político y filosófico marxista.

 

El anhelo de Engels de la emancipación del proletariado en la medida de la asimilación por éste del pensamiento de Marx, se vio frustrado una vez más, como en su tiempo lo fue con el reino de la II Internacional.  Ahora, por el último cuarto de siglo, por lo menos en México, ha sido el reino del reformismo más ridículo y vergonzante de aquellos que se dijeron “comunistas”, incluso bajo las rojas banderas militantes.  Ni siquiera en lo más íntimo conservaron la ideología socialista, abjuraron de ello en la ignorancia manifiesta más plena, y no sólo se traicionaron a sí mismos, sino históricamente traicionaron al proletariado.  Ahora no son más que los hacedores “posmodernos” de la “sociedad civil” sustentada en las relaciones capitalistas que vulgarmente consideran “perfectibles”, y por las que afanosamente trabajan.

 

Así, la subsunción real de la burguesía por el proletariado en esa larga lucha histórica ha culminado con un período histórico más.  Tras las dos o tres próximas décadas, un nuevo momento histórico de ascenso de las luchas del proletariado impondrá el rescate del pasado, de su propia teoría para el triunfo científico de la nueva organización social.  Quizá como Engels lo predijera en su tiempo y se cumpliera casi medio siglo después; ello tenga que ser tras una gran represión…; o quizá, si no porque el capital no puede ya más que negarse a sí mismo e impulsar decididamente un proceso de socialización (algo semejante a lo que pasó con el desenlace de la Guerra de Independencia en México).  Como quiera que sea, ahora es ya asunto de los futuros núcleos generacionales de jóvenes, transcurrido este actual período oscurantista.

 

Y es precisamente así, tal como se ve en la parte superior derecha de la imagen competa de garabatos, como resurgirá la Gran Narrativa con su utopía por un futuro de la humanidad en una sociedad comunista.

 

Gran Narrativa y su utopía 

La Gran Narrativa y su utopía en una sociedad comunista.

 

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