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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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4 enero 2010 1 04 /01 /enero /2010 09:19

Clich--Literatura

El Comité de Huelga de la “Prevo 5” del IPN,
en el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968.
  Conclusión.

Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica de Geografía Teórica;
http:espacio-geografico.over-blog.es/
México, 11 mar 10.

 

Así, volviendo a mis alumnos de la invitación al 40 Aniversario, solicité a dicho Comité Organizador me explicaran qué entendían por tal “Revolución Cultural”; más aun que ellos mismos me pedían mi opinión acerca de tal “revolución”.  Transcurrieron los meses, y esa aclaración jamás llegó [a].  Alguna vez un grupo de estudiantes cristianos me invitó con motivo de alguna semana de eventos programados suyos, a que les expusiera, a manera de conferencia académica en una Sala, algo sobre la compleja situación que en aquel entonces ocurría en los Balcanes.  Sin reserva alguna acudí a su invitación, les expuse con entera libertad mi opinión, y les felicité por su actividad colectiva como jóvenes.  Otra cosa es un discurso de tintes políticos en una plaza pública en un movimiento de contracultura, o de “Revolución Cultural”; y esta vez, dejé pasar.

 

Pero de ello se sigue el que, finalmente, si bien el Movimiento del 68 no es aun una fotografía fija en la memoria colectiva, si es, y como algo verdaderamente trágico; tanto más que mis alumnos no se comunicaron discutiendo el problema; el intento de una “película reeditada a modo” por los discípulos del Instituto de Esalen.

 

Finalmente, La revista Proceso circula su “Edición Especial 23”: “Tlalteloco 68, La Impunidad”.  La portada en negro, con el par más nefando de la historia de México: Díaz Ordaz, y Echeverría; una vez más, el complejo de la fatalidad del “13 de Agosto de 1521”.  No es que ese contenido no deba ser expuesto, por lo contrario; el problema es que eso es lo único.  Todo el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968, todo lo que esa lucha social significó, se pierde, simplemente porque no está; esa historia está perdida.  Y esa edición tenía que cerrar con un artículo como el que finalmente se inserta; acaso, punto de partida para un análisis de aquel Movimiento en su conjunto rescatando un análisis marxista: “1968: La Herencia en Busca de Herederos”.  En él, casi a manera de conclusión, se asienta: “Al cabo de todo, el 68 se aísla como movimiento y fenómeno político, cultural y moral, algo que en sí mismo se explica y cuyas mayores y mejores consecuencias ocurren en el gran cambio de mentalidad que auspicia en sus participantes”[1].  Disentimos, no se aísla, es la hora de su trascender, el momento histórico ya es otro; y esa trascendencia no puede ser sino política, cultural y eminentemente moral, y por lo tanto no hay explicación alguna de aislamiento; tanto menos, cuanto esas mayores y mejores consecuencias ocurren, no en sus participantes ni originales ni del ritual anual del “2 de Octubre no se Olvida”, sino en sus herederos; los cuales no hay que buscar, ahí están, en un trabajo político e ideológico adverso, formándose bajo las nuevas condiciones objetivas; como no podría esperarse de otro modo; y en su momento, cuando la historia se los demande, se dejarán ver [b].

 

El plazo para la entrega de este documento al “VI Certamen de Ensayo y Narrativa, siglo XXI Editores”, nos permitió esperar a la fecha del 2 de octubre.  Pero entre julio y octubre, vertiginosamente han pasado cosas en este país; y particularmente en el Estado de Morelos: el magisterio se fue a huelga y se instaló en la Plaza de Armas y los alrededores del Palacio de Gobierno, a la fecha han transcurrido 45 días de paro.  El fenómeno se hizo entonces muy interesante.  Los estudiantes convocantes al 40 Aniversario, tenían pensado realizar una marcha silenciosa que culminaría precisamente en la Plaza de Armas.

 

Entonces se hizo evidente el que, si aquel evento era legítimamente estudiantil, no podría ni cancelar su acto, ni mucho menos negarlo como foro de apoyo al magisterio (simplemente por esas razones políticas en el que en un momento dado “todo cabe en el mismo costal”).  Así, esperamos con ansia la llegada del 2 de octubre, pues con ello verificaríamos en los hechos toda la argumentación del último capítulo de este trabajo.

 

Y el 2 de octubre de 2008 llegó; acudí al centro de la ciudad para constatar los hechos; pero sólo ví; desde mi mundo en la abstracción; a los profesores de educación básica emplazados sin mayor novedad, y una marcha de no más de un centenar de miembros del PC de M-ML, etc, etc; todos con sus banderas rojas con la dorada hoz y el martillo; ...llevaban ya la estafeta cedida, les iluminaba y hacía brillar lo mismo sus vestimentas de vivos colores que sus banderas, una antorcha invisible; y marcha en la cual iban al frente mis dos estudiantes militantes “conversos”, y tres más, miembros de la Unión Comunista de las Juventudes Revolucionarias, justo por la ruta que tomaría la pretendida marcha silenciosa de los “revolucionarios culturales”.  Y fue inevitable, por la tarde escribí un breve correo a aquel miembro de “Rotaract” que estuvo en comunicación conmigo haciéndose pasar por mi alumno, en los siguientes términos:

 

<<Ni modo, qué se le va a hacer, para este “2 de Octubre”, la realidad social, las condiciones económicas y políticas, en suma, la revolución social de los Maestros, tomó la plaza; y no más de un centenar de estudiantes militantes comunistas, se apoderaron de las calles; ...la “revolución cultural” de los “Jóvenes (rotarios “líderes”) por la Revolución Cultural” y sus seguidores, todos ellos los herederos del Instituto de Esalen y su movimiento de “contracultura” ahora eufemísticamente llamada “Revolución Cultural”, no figuraron...  Pero tampoco, realmente, podrían figurar.  No es por ahí, nunca lo será, van contra la historia, siempre han ido contra la historia...; pero nunca lo han entendido, y la historia también nos enseña..., que nunca lo entenderán...

 

Gracias, ¡buen regalo de 40 Aniversario, político-ideológico, de verificación de capacidad de percepción y predicción!>>.

 

Y así, primero platicando con los maestros y viéndolos en corto en sus dificultades políticas y de conciencia, y luego viendo a la distancia marchar a aquellos jóvenes comunistas; conmemoré, disfrutando infinitamente, a placer, el 40 Aniversario del Movimiento Estudiantil-Popular de 1968.

 

Para cuando el 20 Aniversario del Movimiento Estudiantil-Popular contribuimos con nuestro testimonial al “Memorial del 68...”; al presentarme con su coordinador después de publicada la obra, Daniel Cazés, éste, al momento de conocerme, exclamó: “¡Ah, tú eres el del peso!”; de momento me quedé desconcertado sin saber a qué se refería, y procesando a la velocidad de la luz, no podía mas que conectar su comentario con mi documento; y, efectivamente, me di cuanta que se refería a la anécdota del 2 de octubre en que narro cómo, previo a la concentración, optando entre comprarme una torta y un refresco, o adquirir la revista Sucesos, opté por la revista y me sobró un peso en una de aquellas monedas grandes, plateada, que en la “cara” traía la efigie de José Mª Morelos.  Ese peso en moneda me quedó en la bolsa del pantalón durante los días que pasé en el Campo Militar Nº 1.  Unos cinco o seis días después, pasada la media noche, a un grupo quizá de unos treinta, nos hicieron subir a un camión militar, el que salió de la guarnición escoltado por un jeep y una tanqueta ligera.  Nos fueron a dejar en libertad en un paraje solitario y poco transitado en aquel entonces en el cruce del largo puente de Río San Joaquín y Golfo de Aden.  De ahí que aquel testimonial narrado en 1988 lo concluía con una frase: “Llevaba un peso en moneda en la bolsa, y otro, de un gran compromiso, en la conciencia”[2].

 

Como pudimos, hasta donde nuestras capacidades y las condiciones objetivas lo permitieron, este documento deja constancia de ese compromiso de conciencia cumplido hasta donde nos fue posible; y eso, si en los próximos años, estando aun en capacidades físicas, la historia no nos demanda otra cosa; pero compromiso moral, esencialmente, para con los compañeros que integramos el Comité de Lucha de la “Prevo” 5.

 

Por lo que a mí persona respecta, puedo decir que, al final, lo que con mucha conciencia somos hoy, “de viejos”, no es mas que la precisión de lo que con mucha inconciencia fuimos ayer, siendo jóvenes.  O sea, los mismos..., y lo volveríamos a hacer.

 

 

 

 

A Manera de Conclusión General.

 

 

                              Como comunistas, como materialistas dialécticos lo más consecuentes, como humanistas, todos los miembros del Comité fuimos absolutamente ateos.  Dios no existe, y tampoco el Reino de los Cielos.  No puede existir; y aun así fuese, Dios no puede intervenir en el mundo de los mortales sino a fuerza de egoísmo, dejando por ello de ser Dios; y por lo tanto, no debe existir.  Y porque nada de eso debe existir, en “palabras mayores” y en la más grande de las osadías, bien podemos imaginar ahora al Comité haciendo de las suyas...: afuera, los humanos clamando justicia; en la puerta, a Gerardo dispuesto a contener la ira de las masas y a mantener a raya a los posibles Arcángeles; adentro, a Víctor y a Miguel poniéndole sitio a las oficinas de Dios...; resistan...[c] ya se qué es lo que hay qué hacer.


[a] Con la profunda contrariedad de sentir que mis propios alumnos, en quienes confiaba, me estuvieran comprometiendo en algo de lo que, ellos sabían, yo no participaba; pero que, examinando más detenidamente sus correos, acabé concluyendo que, en su nombre e incluso haciéndose pasar por uno de ellos, “alguien” de Rotaract era quién estaba dándome la información.  No funcionó así, pero motivó al finiquito de este documento.

[1]  Monsiváis, Carlos; 1968: La Herencia en Busca de Herederos; en Proceso, Edición Especial 23; México, 2008; p.82. 

[b] Esta disensión con un autor que en mis años de preparatoriano recreaba mi conciencia buscando y leyéndolo asiduamente en el Suplemento de la revista Siempre! que se recibía en la Biblioteca de la escuela, es producto de que hasta hace apenas tres meses (apenas en junio de 2008), yo pensaba igual; “buscaba a los herederos” y sólo veía una pérdida de continuidad abismal.  La reflexión hecha en este ensayo sobre la experiencia del origen y vida del Comité de Lucha de la Prevo 5, y el análisis hecho en función del concepto de Marx de la “iniciativa histórica de las masas”, evaporó todo viso de pesimismo al respecto.  Los herederos, distinguido maestro Monsiváis, ahí están; despreocupaos.  Sólo que para nada responden a la  “sociedad civil” como forma del Estado hegeliano (por demás, concepto-fetiche inteligentemente utilizado por Salinas de Gortari); más bien, eso es a lo que los herederos están destinados ha hacer añicos.

[2] Hernández Iriberri, Luis Ignacio; El Aire Fresco de esa Noche; en “Memorial del 68, Relato a Muchas Voces”; Ediciones la Jorada; México, 1993; pp.137-141; p.141 (en el original al certamen se suprimió la referencia en función de favorecer los requisitos de anonimato)

_____

[c] 26 de agosto de 2008;
con revisión y pasajes finales hasta el 2 de octubre;
Cuernavaca, Mor.

 


 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Literatura
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