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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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24 enero 2010 7 24 /01 /enero /2010 09:02

El Mapamundi de Américo Vespucio:
el Descubrimiento
de la “Cuarta parte del Mundo”,
y la Verificación Científica
del Nuevo Mundo, por Exclusión (2/10).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri  

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica
de Geografía Teórica
http://espacio-geografico.over-blog.es/; 
México, 28 ene 10.

 

Veremos ahora los argumentos demostrativos de nuestra propia afirmación en la premisa de tesis:

 

Premisa de tesis:

<<El descubrimiento de la “cuarta parte del mundo”, se refiere a los 10,000 km faltantes del perímetro real de la Tierra medidos por Eratóstenes>>

 

Por cinco siglos, objetivamente, eso afirmado ha estado ahí, narrado y en mapas; pero una lectura con ideas preestablecidas, y una interpretación cartográfica no-geográfica, antes que aclarar, oscurecieron el hecho casi hasta lo inescrutable.

 

Nos bastó que el Dr. Gustavo Vargas Martínez, en un ciclo de conferencias a principios de los años ochenta, dirigiera nuestra observación sobre esa cartografía compleja elaborada entre los siglos XIV a XVI, sobre la base de los mapas que venían desde la original Geografía de Ptolomeo; y una lectura histórica interpretativa sobre aquella, para, de la manera más natural, en realidad impensadamente, descubriéramos la solución al “misterio” que encerraban.  Hasta entonces, el estudio de tal situación había estado a la vista sólo de historiadores; de los cuales hace una rica síntesis Juan A. Ortega y Medina, en su obra: “La Idea Colombina del Descubrimiento Desde México (1836-1986)”.

 

El acierto del Dr. Gustavo Vargas, fue precisamente plantear el problema a los geógrafos (en este caso mexicanos), hasta entonces inmersos exclusiva y absolutamente en una geografía fenomenista, totalmente alejados de los “tecnicismos cartográficos”, y de una cartografía como elemento metodológico esencial de la Geografía, que apenas nosotros empezábamos a reivindicar y rescatar en una geografía espacista, justo en esos años, a raíz de nuestra tesis de Licenciatura: “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”, 1983.  Nos invitó a varios estudiantes y recién egresados a trabajar en el asunto, y no obstante nuestra disposición, pronto fuimos excluidos del proyecto; olvidándonos del mismo no sólo por nuestra exclusión, sino por no intervenir en ese tema y se mal entendiera nuestra actitud; pero los compañeros que permanecieron en relación con él, tampoco fueron más allá de lo que él ya había hecho, producto de la misma formación geográfico fenomenista.

 

No obstante, poco después, al participar en el I Simposio Nacional Sobre el Desarrollo Histórico de las Investigaciones Oceanográficas en México, en noviembre de 1986; preparamos un ensayo que, relacionando la investigación geográfica con la investigación oceanográfica en ese panorama histórico, necesariamente afloró aquello que el Dr. Gustavo Vargas nos había enseñado a observar en la cartografía histórica de las exploraciones por mar, de las tierras del Nuevo Mundo; y cuya explicación habíamos obtenido casi a “golpe de vista”, con los elementos que en sus conferencias nos había aportado; esto es: que la “cuarta parte del mundo” descubierta por Vespuccio, no podía referirse a ningún continente, sino a los 10,000 km, “cuarta parte” del total de 40,000 km del perímetro de la Tierra, obtenidos ya desde Eratóstenes en el siglo III ane.

 

Impensadamente llegamos así a nuestra tesis ya desde entonces, aun cuando por no interferir en el tema muy propio del Dr. Gustavo Vargas, esta tesis permaneció ahí por el último cuarto de siglo; y ahora, al revisar nuestro trabajo retomamos el punto, por lo demás, buscando a ver si el problema ya había sido resuelto, enterándonos que el mismo Dr. Gustavo Vargas Martínez había fallecido en el año 2006; y creemos que el conjunto de todas esas circunstancias, nos da libertad para exponerla finalmente aquí, dándole solución a un problema que ya duraba cinco siglos discutiéndose.

 

Así, los elementos esenciales de tal tesis, son los siguientes: 1) la determinación de la distancia entre Alejandría y Rodas por Eratóstenes; 2) el método de Posidonio para determinar el perímetro de la Tierra, con un error en 2.5º en el ángulo de Canopus medido desde Alejandría y Rodas, que arrojaba en el arco subtendido una distancia mayor a la medida de Eratóstenes (no obstante, en la consistencia de los datos, tal error quedó compensado dando un valor muy aproximado al correcto); 3) el aporte erróneo del perímetro de la Tierra por Estrabón (equivocadamente atribuido a Posidonio), al mezclar aquel los datos de Eratóstenes y Posidonio; 4) la omisión de Ptolomeo de los valores de coordenadas en su proyección cónica, no evidenciando así el error de Estrabón, y la representación en su mapa del Sinus Mágnum, y en el extremo oriente, de las tierras de Cattigara; 5) el proceso inicial del renacimiento geográfico con las cartas de Idrisi, que no representaba Cattigara como una cuarta península luego del llamado Quersoneso Áureo, y de , que por lo contrario, la adosaba al sur de Asia, en una controversia no sólo sobre su existencia o no, sino, principalmente, que dada por existente, sobre si había o no el llamado Paso del Sur; 6) el dato de Marco Polo de la existencia del Estrecho de Basmán o Paso del Sur; 7) la expansión del Imperio Otomano que cerró las Rutas de la Seda y la Especiería por tierra, obligando la exploración de la ruta marítima; 8) la opción colombina del viaje al Oriente por la Ruta de Occidente, con fundamento en la Carta Trapezoidal de Toscanelli, misma del Globo Terráqueo de Behaim, construida de acuerdo con el perímetro de la Tierra aportado por Estrabón; 9) el reconocimiento de un Nuevo Mundo por Colón, si bien como nuevas tierras al sur de Asia; 10) la exploración del Nuevo Mundo por más de una década, de 1492 a 1504, principalmente tanto por españoles como por portugueses en expediciones oficiales y secretas, desde las costas de Honduras hasta los 52º de latitud sur en las Islas Malvinas; 11) la asociación de Vespucio de la “cuarta parte de la Tierra navegada”, desde los 40º de latitud norte en España, hasta los 52º de latitud sur en las Malvinas, y la distancia recorrida, con el perímetro real; deduciendo que, en consecuencia, por simetría, aún habían 10,000 km al Asia, descubriendo la “cuarta parte de la Tierra”, faltante en el perímetro de Estrabón; de donde, por consiguiente, al separar el Nuevo Mundo colombino de Asia, no sólo desaparecía la Cuarta Península, sino, por exclusión, daba lugar al nuevo continente; y, 12) mostrar tales hechos en su mapamundi, que Waldseemüller representa en la parte superior de la orla del la Carta de Dié de 1507, frente al Mundo de Ptolomeo; hecho desconocido hasta no encontrarse un ejemplar de dicha carta, y atribuido por un tiempo a Stobnicza, por la conservación de una reproducción que éste hizo en 1512, de ese mapamundi de Vespuccio.

 

Demostrar nuestra tesis, pues, es demostrar la veracidad de cada uno de sus elementos componentes antes enumerados.  Y no obstante, hemos dicho, ello aún no será suficiente para la demostración plena, por lo que será necesario el recurso externo a la tesis, enunciado en la hipótesis, a saber, que: <<El descubrimiento de la “cuarta parte del mundo”, tomada por el Nuevo Mundo, hace caer en un absurdo, tanto en la actualidad, como en su contexto histórico>>.

 

                              En el próximo artículo, en consecuencia, discutiremos brevemente los argumentos demostrativos de cada uno de esos elementos de la tesis.

 

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