Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

24 junio 2012 7 24 /06 /junio /2012 22:01

El Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132”, del 2012, en un Análisis Marxista*.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

02 jun 12.

 

Introducción.

 

El análisis marxista presupone el principio de historicidad, es decir, que todo está enmarcado en una historia, en un pasado, sin entendimiento del cual, nada es posible entender de su presente.  De ahí que, para entender así sea en sus rasgos más generales el movimiento estudiantil actual (del cual tampoco estamos haciendo ningún estudio especial, este es sólo un análisis general), es obligado establecer su análisis comparativo con los movimientos estudiantiles pasados, por lo menos, de dos de los más recientes y significativos: 1968 y 1987.

 

Dados esos antecedentes en que se caracterizan en lo esencial esos movimientos estudiantiles pasados, tenemos que establecer la comparación con la afirmación que aquí hacemos, respecto del Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132”, del presente año 2012.  Así, de los juicios que nos implican ambos momentos históricos (del pasado y el presente), habremos de derivar un consiguiente en el cual va contenida nuestra opinión acerca del movimiento político-estudiantil actual.

 

 

Los Movimientos Estudiantiles de 1968 y 1987.

 

En su esencia, lo que caracteriza a aquellos movimientos estudiantiles de 1968 y 1987, o este último también conocido como el “movimiento del CEU”, es que: 1) ambos fueron movimientos estudiantiles-populares, no sólo por cuanto eran estudiantes de escuelas públicas, sino por cuanto su movimiento era compartido con las causas sociales más amplias; 2) esas amplias causas sociales, fueron, por ejemplo, en 1968, la derogación de los Artículos 145 y 145 bis, del Código Penal, que coartaba la libertad democrática de organización política y justificaba la detención de miles de luchadores sociales, campesinos, obreros, e intelectuales; o, en el caso del movimiento estudiantil de 1987, esencialmente, el problema de la cancelación, en forma de desconocimiento, de la deuda externa, la cual estaba sangrando en extremo a nuestra sociedad producto de un apolítica imperialista; 3) esto daba lugar, pues, a luchas populares en su espíritu, expresadas estudiantilmente, en contra de la injusticia y la desigualdad social; esto es, en donde estaba en la conciencia de todos, la inequitativa distribución de la riqueza socialmente generada, que, más aún, nos era extraída por políticas imperialistas de forzado endeudamiento; y, 4) todo ello, necesariamente, implicaba en el estudiantado la toma de una posición ideológica que definía a partir de identificar al Estado mexicano con los intereses del gran capital monopólico internacional, y por ello en una lucha antiimperialista.  Si explícitamente no había en aquellos años un pensamiento socialista (mas que en unos cuantos), ese antiimperialismo, por oposición, daba una clara posición definida como movimiento de izquierda.

 

Es pues, en el conjunto de esas caracterizaciones, que aquellos movimientos estudiantiles de 1968 y 1987, obtienen su plena legitimación histórico-social.  Quienes participamos en ellos, no podemos sino sentir un profundo orgullo de conciencia.

 

 

Movimiento Estudiantil “Yo Soy 132”, 2012.

 

Si caracterizamos ahora al movimiento estudiantil actual, comenzaremos a ver notables diferencias, incluso por oposición: 1) no es un movimiento estudiantil-popular, sino un movimiento político-estudiantil; y digámoslo a su vez, no sólo por cuanto a que está integrado en lo fundamental por estudiantes de escuelas privadas, sino, principalmente, porque en él no se abordan amplias y legítimas causas populares, sino que se enmarca por su origen y a la vista de todos, en un movimiento político-electoral; 2) la causa del movimiento, aquello por lo que se lucha, no sólo no es ampliamente social, sino, más aún, contraviene los interese de una buena parte de ella, que estadísticamente (por razones más amplias que tendríamos que analizar en otra parte), dicha sociedad se está manifestando a favor de aquello contra lo que se levanta el movimiento estudiantil., es decir, que, de antemano, este movimiento estudiantil está chocando con el juicio e interés social dando en un alto porcentaje, y así, no sólo no abandera una lucha social, sino, en parte, se pone en contra de la sociedad misma; 3) así, la agitación estudiantil actual, nace y se mueve en un mar de particularidades que responden a intereses de esa misma naturaleza, y oscila en una turbulencia de contradicciones en las que, pareciendo que hace bien, se prefigura el que algo mal está ocurriendo (por no decir que se es está fraguando un mal, encubierto de la apariencia de hacer un bien).  La precaución esencial que habrá de tenerse ante un movimiento de estas características, es que en él no se esté echando las bases de un nuevo “Movimiento Universitario de Renovadora Orientación” (MURO), que en el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968 era un movimiento de vínculos reaccionarios y fascistas de derecha, que controlaba la Universidad (algo que, quiérase o no, es inherente al estudiantado de las escuelas privadas, por su origen de clase social), y temor no infundado, sino claramente motivado cuando en varias ocasiones de provocación abierta, se han desplegado mantas fascistas y neonazis, llamando a cometer un homicidio en la persona del candidato del PRI; y 4) no hay, pues, atisbo alguno de ideología; si en alguna forma pudiésemos deducirla, esta no se identifica con las luchas históricas populares, sino con los intereses mezquinos de grupos de poder, incluso de derecha.

 

Habíamos escuchado de algunos analistas el comentario acerca del “Manifiesto y Pliego Petitorio” de esa “Juventud No-Priista”, sospechosamente “No-Panista”, y sospechosamente “No-Coalicionista”, del Movimiento “Yo Soy 132”, y nos incomodaba que por todo comentario sólo se refirieran a dos puntos.  Buscamos, pues, tal Declaración en Internet, y…, entonces nos explicamos por qué sólo dos puntos…: ¡porque sólo dos puntos tratan tales documentos!  Esto es: 1) “Ser ajenos a cualquier postura partidaria (no rechazar a ninguno, sic); y, 2) la democratización de los medios de comunicación, mediante la competencia que elimine el duopolio Televisa-TV Azteca.

 

Pero la contradicción es evidente: primero, ¿cómo explicar el origen del movimiento y el contenido de sus manifestaciones en el rechazo al PRI?; y segundo, se propugna una democracia burguesa neoliberal, en donde se eliminen los monopolios…, ¡mediante la competencia!...  Y ese es su máximo alcance ideológico (sacado de sus libros de texto en mercadotecnia).  Así, en la medida en que se asimile a un movimiento popular de masas, se identificará con la izquierda; como inversamente, en la medida que abandone su identidad popular, se identificará con la reacción y la derecha, y como movimiento, es en eso en lo que ahora se debate.

 

Hay aquí, pues, un movimiento, por lo menos, altamente sospechoso, tanto más, cuanto más es alentado por los mismos medios de condicionamiento de masas del Estado.

 

 

La Legitimidad del Movimiento “Yo Soy 132”.

 

El Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132” de este 2012, como hemos visto, nada tiene qué ver con las características de los movimientos estudiantiles de 1968 y 1987.  Pero ello tiene una implicación de enorme trascendencia: carece de la legitimidad histórico-social de aquellos.

 

Pudiese ser, quizá, que todo, al final, no sea sino producto de la inexperiencia política, y entonces, esa búsqueda de legitimación quizá pueda se encontrada, y reivindique histórico-socialmente incluso, al estudiante de la escuela privada, en beneficio de esos jóvenes que en un acto de conciencia política sana, se lanzaron a la lucha así sea en mucho y esencialmente, equívoca.

 

Sus miras son electorales, por lo tanto, en el fin del proceso electoral, dicho movimiento se acaba…, y lo que sigue, si sigue, es un riesgo que aflora en la indefinición ideológica.  Es, particularmente, la juventud de una sociedad por cuyas condiciones materiales de vida, ven el mundo de un amanera totalmente distinta a como la ve el estudiante de origen proletario de la Universidad pública.  Ese estudiante de la Universidad privada, por lo tanto, tiene un doble trabajo: superar las condiciones de su lucha, y estudiar, estudiar mucho la teoría social y política; romper con ancestrales prejuicios de clase social (lo que se conoce como “proletarización”), para empezar por entender, ¿oh, paradoja!, que su lucha misma debe empezar por desaparecer una forma de educación que no debe ni siquiera existir: la educación privada, esa que precisamente lo abstrae de la sociedad que ahora trata de entender, y distorsiona su forma de ver el mundo.

 

La lucha político-social, podrá tener sus facetas de mercadotecnia y comunicación, pero no se reduce a ello, no es un asunto de posicionamiento de mercado, por más que en el capitalismo todo se reduce a ello: la lucha político-social, es, por lo contrario, el rompimiento de todo alienación y enajenación social.

 

La falta de legitimación histórico-social, del Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132”, entendible tanto por sus diferencias con los movimiento estudiantiles de 1968 y 1987, como por lo errático de su propia definición, es la piedra angular en el análisis del mismo.

 

 

Conclusión.

 

Si los movimientos estudiantiles de 1968 y 1987 fueron de una plena legitimidad histórico-social; como el Movimiento Estudiantil “Yo Soy 132” de 2012, carece (por lo menos al momento), de dicha legitimidad; luego entonces, el movimiento estudiantil actual (por lo menos al momento), histórico-socialmente ilegítimo.

 

Por lo tanto, su lucha real, de doble naturaleza: político-social práctica, en los hecho, y de conocimiento teórico político-social, debe nutrirse particularmente y con especial urgencia, con esa teoría político-social que les de los fundamentos para rescatar, o rehacer, en su caso, esa Gran Narrativa histórica de los grandes y trascendentes ideales.

*  Ensayo preparado a solicitud y para su sitio, de Política Quántica, en donde se publica el 18 de junio.  Se publica aquí una semana después, el 25 de junio, en la posibilidad de poderle hacer algunos ajustes al cierre del proceso electoral.

 

 


Compartir este post

Repost0

Comentarios

Josafat 08/30/2012 10:04


Tu documento me parece bastante pobre en lo que a aplicación de conceptos "marxistas" se refiere. Y lo que es peor es que ni siquiera eres capáz de situar al movimiento yosoy132 en una
perspectiva mundial: SON PARTE DE LA OLEADA DE INSURRECCIÓN QUE INICIÓ DESDE LA LLAMADA "PRIMAVERA ÁRABE" EN 2011, se extendió a España, Grecia, Estados Unidos y ahora en México. Acá tengo un
artículo que me parece sitúa de manera más realista al movimiento yosoy132 http://www.vozed.org/2012/07/una-mirada-al-movimiento-yosoy132-de-mexico-desde-la-influencia-del-15m-de-espana-dos-movimientos-sociales-hermanos/ y
no sostiene tonterías como la que dices, que ese movimiento es meramente electorero, carente de legitimidad(!!!) y que sólo está constituído por estudiantes de "escuelas privadas". 

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri 09/04/2012 00:04



Saludos.


 


Tratando de política, al hablar de los recientes movimientos sociales a partir de la
llamada “Primavera Árabe”, es hablar, a su vez, de la caracterización de la lucha social en México en el inicio del siglo XXI.  La movilización
internacional de los “Indignados” no convocó en México a más de 80 manifestantes.  En México, la acción del “132”, no es, ni puede ser ajena,
ciertamente, en lo absoluto, al contexto de esas luchas en el mundo; no lo abordé así en el artículo por delimitación del tratamiento, pero analizado más ampliamente, lo haré –y sin necesidad de
altisonancias– como respuesta a tu planteamiento en un artículo que publicaré entonces (junto con otra respuesta a otro “post”), en la edición del 10 de septiembre de 2012, con el título:
“Cuestionamiento Político Acerca de “Ellos Son los 132”, de un Navegante del Espacio Geográfico”.



tavi 06/29/2012 22:35


P.R.O.U.T. es una curiosa e inteligente teoria revolucionaria,recomiendo su lectura.


 

tavi 06/27/2012 23:04


El movimiento se parece bastante al 15m español y al 99% americano,el movimiento 15m del que se ha hablado tanto,parece a veces estar impulsado por una parte del establishment
,sobretodo por la cobertura que se hace en los medios da esa impresion.Hay una parte de la sociedad que esta tomando consciencia ,da igual que nos intenten manipular siempre que sea en el
buen sentido.Aqui en Catalunya ha servido para dar cuerda a numerosos movimientos preexistentes a la coordinacion entre ellos y a un debate politico muy fructifero y necesario para el
acercamientode de posiciones diversas,es como un dinamizador social.THRIVEMOVEMENT.COM , PROSPERAR EN ESPAÑOL se llama un documental genial que inspira estos movimientos que se
convertiran en el futuro en la alternativa real transversal a las estructuras piramidales jerarquicas de corte iluminista que nos gobiernan.SALUT I FORÇA JO TAMBÉ SÓC 132.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri 06/29/2012 00:12



Efectivamente, al final lo importante no es la truculenta "mano peluda" que está detrás, sino cómo se rescata esa movilización social en función de los intereses mismos de las clases mayoritarias
de la sociedad.