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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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7 octubre 2015 3 07 /10 /octubre /2015 22:04

Elaboración de una Teoría en Geografía. La Morfología como la Unidad de la Geografía, en Jorge A. Vivó (10/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http//:espacio-geografico.over-blog.es/

23 jun 12.

 

Hettner, en su ensayo de 1905 aquí comentado, y tal y como lo inserta como Cap.II de su obra de 1927, ese concepto de las “unidades morfológicas” no aparece explícito, y si acaso, sólo para la “ciencia de la geomorfología” que derivaba de los estudios de Richthofen.  La generalización de los fenómenos en “unidades morfológicas” o “unidades geomórficas”, la afirmaría Jorge A. Vivó en sus lecciones de “Geografía Física” (1945), que, partidario de la teoría de la geografía de los paisajes de la Tierra, retoma a Carlos Otto Sawer en sus conceptos de “morfología del paisaje”, y los tipos de morfología de Engels, ampliando el concepto en su clasificación de las “provincias fisiográficas”.

 

El paisaje, dice Vivó, es una asociación de hechos geográficos[*]; puede decirse, de una asociación de hechos coexistentes en el espacio; y esos “hechos geográficos” son “formas características de una región en la superficie terrestre” (o en su conjunto formaciones).  Así, el paisaje, concluye, es un concepto morfológico, de modo que, para él: “El estudio morfológico de los hechos geográficos permite mantener la unidad dela geografía.

 

La riqueza de la teoría hettneriana que Vivó retoma a través de Richad Hartsohorne en su obra “La Naturaleza de la Geografía” (1939), es enorme.  Vivó, al concluir en la morfología como la unidad de la geografía, agregaba: “En realidad, no existen distintas geografías, sino una sola…”, lo demás, da a entender, no son sino aplicaciones.

 

Más aún, hace un juicio categórico universal afirmativo complejo: “Todos los fenómenos característicos de los hechos geográficos caben dentro de las dos divisiones del paisaje, natural y cultural”.  Lo que se encierra en este juicio, es que esos “fenómenos”, como “unidades morfológicas”, son una categoría aplicable a todas las esferas del espacio geográfico (y no únicamente a la litosfera; como, en la no comprensión de la teoría, se ha hecho como “geomeorfología”).  En ese sentido, Vivó ya trataba de “la morfología de la litósfera, de la atmósfera, de la hidrósfera, y de la biósfera”.  Estaba ahí, pues, la gran abstracción y generalización teórica de los fenómenos en las “unidades morfológicas”.  Pero no es que el propio Dr. Vivó no se haya dado cuenta del hecho, como fue el caso en el profesorado que le rodeaba; sino que el problema estuvo, a nuestro juicio, en la falta de una teoría morfológica (en sus términos espaciales, y no geológicos) más amplia y profunda, al recategorizar los fenómenos prescindiendo de ellos en sus propiedades particulares.  El Dr. Vivó nos siguió enseñando geografía en la teoría del paisaje y las “unidades morfológicas”, con la teoría misma de cada uno de los fenómenos, y en ello se diluyó la nueva categorización hettneraiana.

 

Todo esto muestra una deficiencia teórica enorme, en general, en los geógrafos del mundo.  Se entendió la importancia de esa generalización teórica de Hettner, pero no así el desarrollo teórico que implicaba.  Esto es, se entendió la importancia de la forma (que permitía superar la identidad el geógrafo con el especialista en el fenómeno); pero no se desarrolló consecuentemente la teoría de la forma en el conocimiento geográfico, pues, en lugar de ello, se continuó interpretando la forma con la teoría del fenómeno (un error por ignoratio elenchi, es decir, por sustitución de tesis).

 

Todavía más, si a esa ignorancia del desconocimiento teórico se agregan los prejuicios ideológicos de la “oficialidad” institucional, se hace, necesariamente, el oscurantismo.  Una será la lectura del “Tribunal del Santo Oficio”, y otra la del geógrafo dialéctico materialista.  Si ahora a esa ignorancia de la ignoratio elenchi del discernimiento teórico, se agregan los prejuicios ideológicos, se hace, necesariamente, el oscurantismo, la negación de la verdad científica.

 

 

[*]    De este concepto derivó un hecho ridículo muy difundido por los profesores en torno al Dr. Vivó, en su mayoría, provenientes del ámbito de la Educación Básica, que, ajenos a los fundamentos teóricos, hicieron la burda división en “hechos geográficos” como aquello relativamente estable, y “fenómenos geográficos”, como lo perceptiblemente cambiante; lo que nosotros rechazamos por antidialéctico, sin entender, a su vez, la generalización teórica que estaba en el fondo.

   Vivó Escoto, Jorge A; Geografía Física; Editorial Herrero; México, 1945: p. 347.

   Ibid. p.348 (subrayado suyo).

   Ibid. p.348.

   Ibid. p.348.

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
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