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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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17 abril 2011 7 17 /04 /abril /2011 23:03

Ícono EducaciónEstudiando la “Cuestión Escolar”.  Artículo, 2010 (3/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México,   27 may 10.

 

Lo que nos parece lo más característico del aporte de Jesús Palacios en La Cuestión Escolar, es, por una parte, las etapas que propone de la historia de la escuela; pero, por otra parte, y a nuestro juicio lo más significativo, el propósito del cruce transversal que hace a esas etapas históricas, con ciertas líneas de posición filosófica, en lo que, sin embargo, finalmente no es explícito.

 

Tratando de entender el cuadro que se deduce del análisis de Palacios, completado con las precisiones filosóficas con modificaciones nuestras, quedaría presentado de la siguiente compleja manera: (habrá que insertar cuadro).

 

En su secuencia cronológica, luego de Rousseau (1712-1778), menciona a su seguidor, Pestalozzi (1746-1827), y a ambos les caracteriza su propio tiempo: el siglo XVIII, por excelencia, el siglo de la Ilustración, y con ella, del pensamiento filosófico materialista mecanicista en el que aún dominaba el deísmo, como un ateísmo encubierto aún.  Ambos constituyen el movimiento renovador, al cual le caracteriza el rompimiento con el escolasticismo del Bajo Medioevo proyectando aún sus resabios hasta ese siglo XVIII.

 

Entre estos autores menciona a Fröbel (1782-1852), y a Tolstoy (1828-1910).  Respecto al primero, este mezcla la educación con lo religioso, creyente, y en ese sentido, por definición, en el campo del idealismo metafísico; pudiéramos calificarlo de deísta, en una época en que gracias al mismo Hegel (1770-1831), se transita al ateísmo abierto.  Fröbel, en su teoría del conocimiento idealista, no podría ser sino influido por el dominante idealismo clásico alemán, un kantiano-hegeliano que en un análisis más fino quizá pudiésemos definirlo con más precisión como seguidor de Schiller (1759-1805), un rousseano-kantiano; de Fichte (1762-1814), idealista subjetivo acusado de ateísmo; o de Schelling (1775-1854), idealista objetivo mezclando sus ideas con el kantismo.  Respecto al segundo, Tolstoy, en su madurez, ya propiamente inmerso en la segunda mitad del siglo XIX, hay una consideración totalmente distinta.

 

Tolstoy, ruso que vive las etapas finales del zarismo, novelista en el movimiento cultural del romanticismo realista (expresión de la cultura proletaria, frente al romanticismo naturalista, expresión de la cultura burguesa en ese período histórico), partidario del movimiento populista, fundamenta su teoría del conocimiento en los fundamentos filosóficos del anarquismo y su socialismo utópico: un materialismo aún mecanicista, ya abierta y profundamente ateísta.

 

En una segunda etapa del desarrollo histórico de la Escuela Nueva, menciona un nuevo conjunto de autores.  De ese conjunto de autores representativos, toma a los más significativos, empezando por Adolphe Ferriére (1879-1960), que de algún modo parece ser una síntesis de los antecesores en el grupo en el que clasifica.

 

Ferrière se clasifica a sí mismo como metafísico, quizá una manera generalizada de ubicarse simplemente como idealista.  Tomó cursos de filosofía, y su destacado profesor fue Jean-Jacques Gourd (1850-1909), un seguidor de Kant, que para la época de Ferrière se mezcla con la influencia generalizada del positivismo comtiano, en una especie de neokantismo.

 

En ese grupo están sus contemporáneos: Claparède (1873-1940), un claro idealista fenomenologista y funcionalista, que abreva lo mismo de Spencer que Dewey; y Decroly (1871-1932), otro idealista fenomenologista religioso, que no cabría en otra corriente que la neokantiana (quizá más probablemente de su Escuela de Marburgo que de la Escuela de Friburgo; análisis que ya dejamos a los especialistas interesados).  A su vez se mencionan a Kerschensteiner (1854-1932); y a Dewey (1859-1952).  De ambos se puede hablar conjuntamente, Kerschensteiner se afirma como un pestalozziano, y en ese sentido como un simpatizante del “materialismo mecanicista”, que en realidad debe traducirse en su forma del empirismo, que le permite coincidir con los planteamientos del pragmatismo, particularmente de  Dewey.

 

Sigue una tercera etapa del desarrollo de la Escuela Nueva, tras la formalización de la misma en 1921; pudiera decirse, en consecuencia, de la reforma concreta de la misma; y en ella, Palacios menciona a autores representativos como Neill (1883-1973), el cual va a representar la posición extrema de la teoría de la Escuela Nueva en el momento mismo de su formalización, posición dada en una plena libertad para el niño, en términos autodeterminativos, apenas regulada por el mismo colectivo de éstos; Neill responde así a los planteamientos esenciales del sistema filosófico idealista subjetivo del existencialismo, en particular del existencialismo ateo de Heidegger, Sartre y Camus, del cual se ve influido a través de …

 

Luego menciona a Freinet (1896-1966), el cual fue miembro del Partido Comunista y dirigente en la resistencia francesa cuando la invasión nazi, y compartió con Krupskaia ideas y teorías socialista de la educación.  Freinet  representa un caso especial en el concepto de la Escuela Nueva, pues disiente de ella en la concepción psicologista dada por la Liga de la Nueva Educación, en cuyos Congresos participó, a la vez que se pronuncia por la reforma de la Escuela Tradicional; introdujo así, la variante de lo que llamó la Escuela Moderna, como una interpretación socialista y sociopedagógica de la reforma de la escuela.

 


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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Educación
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