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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:18

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

“Geografía: Fundamento

de su Teoría del Conocimiento”.

 Crítica de B.M. Kedrov a la geografía

como ciencia natural acerca del espacio.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 03 may 10.

 

 

4  Crítica de B.M. Kedrov a la geografía

como ciencia natural acerca del espacio

  

a)  Argumentación de la crítica.

 

La obra de Kedrov, "Clasificación de las Ciencias", que fundamentalmente hemos discutido en este capítulo, no podía ser ajena al problema que involucraba la definición de la Geografía.

 

Desgraciadamente esta es una obra en tres tomos, de la cual sólo se han publicado dos.  Siendo que en los dos primeros tomos únicamente se hace un exhaustivo y profundo análisis del problema general de la clasificación de las ciencias, dejando precisamente para el tercer tomo las conclusiones y el planteamiento del autor.

 

Esto ciertamente dificulta el problema del análisis de las propiedades, vínculos y relaciones de la Geografía en el cuadro general de la clasificación de las ciencias, en función de los juicios críticos de Kedrov.  No obstante, por los antecedentes suficientes que expone en su tomo segundo, es posible entrever su juicio definitivo respecto a la posición de la Geografía.

 

Para esto, el autor en cuestión analiza las diferentes posibilidades, de donde puede deducirse su posición final.

 

En su argumentación vierte una crítica a la concepción que nosotros hemos definido como espacial-cartográfica.  De ahí que considerar su crítica y analizar los puntos principales en que queda expuesta ésta, sea de fundamental importancia.  La misma se estructura en los siguientes argumentos:

 

Con respecto a Pachoski, según su libro “Método de Clasificación y Unidad de las Ciencias” (1891), Kedrov opina que este autor se encuentra bajo las ideas evolucionistas de Spencer, y de buscar en el problema de la clasificación de las ciencias una base metodológica general; considerando que las ciencias se relacionan entre sí, como en la realidad se relacionan sus fenómenos de estudio correspondientes.

 

Cita de este autor sus conclusiones sobre la Geografía, según las cuales ésta no es una ciencia, sino tan sólo una enumeración de hechos en el orden como están distribuidos en el espacio.

 

De todo ello, lo que Kedrov toma como valioso de Pachoski para la argumentación acerca de la Geografía, es la relación de las ciencias entre sí, como en realidad es la relación entre sus fenómenos de estudio correspondientes, y por ende, considera limitado el juicio de dicho autor con respecto al orden de distribución en el espacio.

 

El siguiente trabajo en que se apoya Kedrov para esta crítica es, en la secuencia cronológica, el de Krasnov, "Fundamento del Estudio de las Tierras" (1895).

 

En opinión de Kedrov, Krasnov secunda el punto de vista de Semionov sobre la Geografía y su objeto de estudio; es decir, “por el cual tomaba nuestro planeta en todas sus concatenaciones y relaciones con otros objetos de la naturaleza y con el hombre mismo”[1]; y lo cita en donde éste afirma que existe “una sola geografía científica que se dedica al estudio de la superficie de nuestro planeta; la geografía matemática es una sección de la geodesia y la astronomía que se refiere a la Tierra como planeta; las demás geografía son generalizaciones de carácter geográfico de las ciencias naturales, la sociología, la historia, etc.”[2].

 

Kedrov pondera de este autor la definición del objeto de la geografía como la relación naturaleza-hombre en una sola geografía científica, que se dedican al estudio de la superficie de nuestro planeta; pero no parece prestar atención precisamente a esto último: la superficie como espacio bidimensional.

 

Después del trabajo de Krasnov, Kedrov continúa con énfasis espacial, con la discusión de la obra del geógrafo y periodista ruso Chizov "Clasificación de las Ciencias" (1896).

 

Señala que esta obra se basa en el principio comtiano de la coordinación de las ciencias, en cuya clasificación Chizov considera la falta de la Geografía como una contradicción interna del esquema de Comte, en relación con la importancia de la Astronomía, “si se excluye de ella todo lo que se ha apropiado de la mecánica, la física, la química; la astronomía se convierte en la misma ciencia de los hechos..., que es la geografía”[3].  Es decir, que Comte coloca en su cuadro a la Astronomía, pero no a la Geografía, cuando en su base son idénticas, según Chizov.

 

Para Kedrov, Chizov no hace más que coordinar y yuxtaponer la geografía a la astronomía; pero como lo hemos visto en el inciso anterior, en ello podemos, por el contrario, encontrar "un grano" de dialéctica: la geografía se desarrolla y subordina a la astronomía, como la mecánica terrestre se desarrolla subordina a la mecánica celeste.

 

Sin embargo, Kedrov considera algo valioso en Chizov que le permite argumentar en favor de la geografía como ciencia mixta, cuyo objeto es el estudio de los fenómenos investigados "en todos los aspectos en su relación con los fenómenos contiguos"[4].

 

Pero Kedrov abunda en ello señalando que se pueden separar no fenómenos enteros, sino lados o aspectos de la misma cadena de fenómenos, y analizarla de parte a parte yendo de lo simple a lo complejo, siguiendo la opinión de Chizov, de quien cita: “La geografía puede ser un tipo de tales ciencias, su objeto es todo el mundo terrestre, todos los fenómenos de la naturaleza y de la vida, mas ella no clasifica los fenómenos ni entra en los detalles de su esencia, sino que los describe simplemente en la relación y el orden en que se presentan al observador.  Si la geografía se ocupa no obstante, de la explicación de las causas interiores de algunos fenómenos, toma esta explicación de las ciencias especiales que estudian esos fenómenos.  La geografía estudia independientemente sólo un género de dependencia: la conexión y dependencia de los fenómenos heterogéneos, que dimanan de las relaciones espaciales”[5].

 

Es decir, Chizov concede que la geografía pueda ser una ciencia mixta "aspectiva", pero es enfático al señalar que estudia independientemente sólo un género de dependencia: las conexiones y relaciones espaciales de los fenómenos tanto naturales como sociales, pero sin  entrar en la investigación causal de ellos.

 

Kedrov encuentra limitado por el positivismo este juicio de Chizov y agrega: "Pero esto no significa que la geografía estudia sólo la yuxtaposición exterior de las cosas.  Al contrario, los fenómenos vinculados estrechamente en el espacio resultan vinculados estrechamente también en su vida interior"[6].

 

Todo el problema está en que por ningún lado  se demuestra que Chizov niegue esta aseveración; y el enunciado de que la Geografía estudia independientemente las interdependencias y conexiones naturales de las relaciones espaciales, no se puede entender como dicha negación; simplemente está señalando de qué aspecto o lado de la cadena de fenómenos, la geografía o el fenómeno geográfico se está relacionando con otras especialidades y sus fenómenos correspondientes, sin negar el vínculo estrecho en su vida interior.

 

Si alguna limitación hay en este planteamiento de Chizov, es el no ser consecuente en afirmar a la geografía como ciencia natural teniendo por objeto de estudio el espacio como atributo físico a partir del análisis de sus propiedades.

 

Ante esta inconsecuencia, Kedrov se encarga de llevar más allá el planteamiento de Chizov, y resume en una noción vareniana: “La subordinación natural de las partes al todo determina el plan de la geografía misma: ésta última comienza por describir todo el globo terráqueo y termina por estudiar las unidades geográficas particulares.  Desde este punto de vista, la astronomía es predecesora natural de la geografía: de la descripción del sistema celeste por la astronomía, se pasa a la descripción de superficie de uno de los planetas por la geografía”[7].  Según este último párrafo, Kedrov no hace más que repetir en otros términos el criterio de Chizov, y ello le basta para considerar que la Astronomía y la Geografía ya no se coordinan ni se yuxtapondrían, sino se desarrollaría y subordinaría esta última a la anterior; todo lo cual resulta evidentemente artificial, y tal mecanismo positivista es fácilmente revertible en Kedrov.

 

Para Chizov, la Astronomía y la Geografía estudian la especialidad de los hechos, y para él, la relación es de los fenómenos a una forma de existencia: el espacio.

 

Para Kedrov, la Astronomía y la Geografía estudian los fenómenos en el espacio y de la superficie terrestre, y para él, la relación es de unos fenómenos más generales  (cósmicos) a otros más particulares (geográficos), que se analizan en el orden de lo simple a lo complejo.

 

“Los fenómenos astronómicos –expone Chizov– dirigen los físicos-geográficos, estos, los fenómenos de la vida orgánica, y estos últimos, los fenómenos de la actividad humana"[8].

 

De esta cita puede entenderse por el concepto “dirigir”, precisamente, el desarrollo y subordinación, pero Kedrov concluye de ello una absolutización de Chizov como comtiano: “si se aplica consecuentemente el principio geográfico como lo hace Chizov se puede llegar fácilmente al materialismo geográfico”[9] (determinismo geográfico).  Es decir, Kedrov prefiere interpretar el concepto “dirigir”, por el de “determinar”.

 

A continuación discute la obra de Hettner, "La Esencia y Métodos de la Geografía"  (1905-1907).

 

Kedrov señala que este geógrafo alemán se inclinaba al kantismo y continuó la corriente de Chizov.  “En el sistema de Hettner ejercieron gran influjo las concepciones idealistas reaccionarias en boga en aquel entonces.  En el espíritu de éstas, Hettner separa metafísicamente la materia y las formas de existencia”[10].

 

Cuando Kedrov toca a Hettner, destaca el punto esencial de su crítica a la concepción de la geografía espacial-cartográfica: el separar metafísicamente la materia y las formas de existencia, en particular la espacial.

 

Destacar este punto esencial, es contraparte del punto esencial planteado por Hettner; que interpretado por Kedrov, consiste en que: la Geografía es una ciencia espacial “por cuanto ella estudia las relaciones mutuas exteriores de los objetos que se hallan en la superficie de la Tierra, y de los fenómenos que se observan en ella y no debe ocuparse ni de su desarrollo ni de su esencia”[11].

 

A nuestro parecer, el único aspecto en que Hettner revela las influencias idealistas, es cuando afirma que la geografía no ha de ocuparse en el análisis de los fenómenos ni de su desarrollo ni de su esencia.

 

Esta deficiencia de Hettner debe ser superada considerando que dicho análisis del desarrollo y esencia de los fenómenos, sí es efectuado por la geografía, pero precisamente en el sentido de una descripción calificada, y no de una investigación causal.

 

El geógrafo debe conocer la esencia y desarrollo de los fenómenos, tomando tal conocimiento de las ciencias especializadas, por cuanto que ello le permitirá conocer el movimiento y desarrollo de las propiedades del espacio.

 

Sin embargo, de la cita más arriba expuesta, Kedrov concluye: "Por consiguiente, según Hettner los objetivos de la geografía se limitan a la descripción de los territorios por separado (estudio de países) y no se extiende a las investigaciones y regularidades geográficas generales y, por tanto, al objeto de la ciencia geográfica como un  todo único"[12].

 

Conclusión que, evidentemente, no se sigue de manera necesaria de la cita anterior, pues “definido el objeto de la ciencia geográfica como un todo único”: el estudio del espacio, la descripción de los países o territorios por separado y las regularidades geográficas generales, no tienen que ver esencialmente ni con las regularidades de las relaciones internas entre los fenómenos, ni con la superficie terrestre como espacio bidimensional, sino con la forma de existencia de los fenómenos; esto es, con el espacio continuo tridimensional, determinado por aquellos fenómenos.

 

Es conveniente añadir algunos otros juicios de Kedrov en los que se apoya para argumentar sobre la geografía como ciencia mixta y de los fenómenos; por ejemplo, de Schmidt, Shapley y Dobroliúbov.

 

Con respecto a Schmidt, Kedrov menciona de él que: “subraya en todo momento la ausencia de fronteras acusadas no sólo en el seno de las ciencias naturales, sino también entre ellas y las ciencias sociales..., la geografía que estudia en todos sus aspectos la superficie de la tierra, al comenzar a investigar la influencia inversa del hombre sobre la naturaleza, rebasa el marco de las ciencias naturales pasando encarnada en la geografía económica, a las ciencias sociales”[13].

 

Donde lo más delicado, es considerar que la Geografía realiza la investigación causal, en este caso, de la influencia del hombre sobre la naturaleza, lo que estrictamente es objeto de estudio de la Economía, como ciencia que investiga la causalidad esencial, las regularidades o leyes que rige dicha influencia.  La pretendida “geografía económica” así, no es más que una generalización descriptiva de tales influencias; es ese fenómeno económico expuesto en su localización, distribución, extensión, etc; todo lo cual, como propiedades espaciales referidas a la superficie terrestre y por tanto geográficas, reducen a la Geografía a un secundario marco de referencia; a semejanza del estudio económico en un marco de referencia temporal en el cual destaca la sucesión de los modos de producción, de las formaciones económico-sociales, del desarrollo de los elementos de producción y las fuerzas productivas y sus relaciones, etc.  En ambos casos es un estudio o investigación causal esencialmente económica, expuesta en uno u otro marco de referencia.

 

Un geógrafo practicando tal estilo de geografía reduce el objeto de estudio de su especialidad (el espacio) a un mero marco de referencia.

 

Por otra parte, Kedrov intenta apoyarse en Shapley, con quien coincide en afirmar que: “Es característico, ante todo, que resulta infringida por completo la vieja correspondencia entre la ciencia y su objeto de estudio.  Anteriormente, cada objeto determinado era estudiado sólo por una ciencia igualmente determinada y viceversa, cada objeto era tratado por la ciencia que le correspondía.  En la actualidad, como afirma de hecho Shapley, un objeto es estudiado por varias ciencias, y una misma ciencia extiende su investigación a muchos objetos...”[14].

 

Con todo lo cual no podemos estar de acuerdo, pues no sólo se define de manera muy ambigüa el objeto de estudio, sino se rinde al principio subjetivo al afirmar que queda infringida la correspondencia entre la ciencia y el objeto de estudio.  El principio objetivo básico de una ciencia, es precisamente dicha correspondencia del objeto de estudio a la ciencia dada; y si bien es cierto que un objeto puede ser estudiado por varias ciencias, dicho objeto no es tomado de conjunto y por igual en todas ellas, sino analizando aspectos o facetas particulares del mismo, de tal manera que el objeto de estudio, finalmente, es aquí, algo bien determinado.

 

Más falso es aseverar que una misma ciencia extiende su investigación a muchos objetos, pues finalmente no puede quedar definido qué es lo que dicha ciencia realmente estudia, y cualquier relación particular entre dichos objetos, es investigada causal y esencialmente, por otras ciencias.

 

Y aún más, es sorprendente cómo Kedrov incurre en cierta contradicción siguiendo al astrónomo Shapley, de quien cita textualmente: “Puede decirse que la cosmografía para el cosmos, es lo mismo que la geografía para la Tierra...”[15]; y señala cómo en lo subsiguiente Shapley, refiriéndose a la cosmografía, comparte en rigor el punto de vista de Chizov o Berg.  Es decir, que, por lo tanto, Kedrov ya no acepta, de aquí en adelante, los juicios de Shapley.  Y a pesar de todo, Kedrov se contradice diciendo incluso con un subrayado: “La característica metodológica de la cosmografía se basa en que  las ciencias de este tipo estudian la distribución de los objetos de este género en el espacio”[16].

 

Finalmente, con respecto a Dobroliúbov, Kedrov dice: "criticó las nociones unilaterales de la geografía que estudia supuestamente en palabras de Dobroliúbov: "Sólo las relaciones espaciales entre las distintas localidades...”[17], calificando Kedrov por su parte a tal concepción, de geomorfológica, y señalando la necesidad de incluir el análisis económico-social.

 



[1] Kedrov, B.M; Clasificación de las Ciencias; Editorial Progreso; Tomo II; Moscú, 1980, p.132.

[2]      Ibid. p.134.

[3] Ibid. p.135.

[4] Ibid. p.135.

[5]      Ibid. p.135.

[6]      Ibid. p.136.

[7] Ibid. p.136.

[8]      Ibid. T.II; p.136.

[9]      Ibid. T.II; p.137.

[10]      Ibid. T. II; p.80.

[11] Ibid. pp.80-81.

[12] Ibid. pp.80-81.

[13]      Ibid. p.275.

[14]      Ibid. p.414.

[15]      Ibid. p.415.

[16]      Ibid. p.415.

[17]      Ibid. p.475.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Tesis y Monografías
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