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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 09:24

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Geografía: Fundamento
de su Teoría del Conocimiento
;
La escuela fenomenológico-historiográfica
desarrolla la “Geografía Humana”.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

 

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica 
http://espacio-geografico.over-blog.es/; 
México, 28 ene 10.

 

 

c)      La escuela fenomenológico-historiográfica 
   desarrolla la "Geografía Humana"

 

El consiguiente lógico de la geografía fenomenológico-historiográfica que encuentra en la esencialidad de las leyes económico-sociales, la explicación al estudio de las relaciones entre los fenómenos naturales y sociales, los cuales ha tomado por objeto de investigación, es el concebir toda geografía esencialmente social o humana.

 

Por ello, una vez que los primeros trabajos Marx (1818-883), Engels (1820-1895), y Darwin (1809-1882), vieran la luz hacia la segunda mitad del siglo XIX y que con ello se superara la deficiente explicación mecanicista, utópica y metafísica de los fenómenos sociales, pudieron entonces enfilar hacia esta escuela geográfica las inquietudes por dichas teorías científicas.

 

No obstante, ya desde los planteamientos ético-aristotélicos y estoico-antropocentristas de Estrabón, se afirma a la geografía como ciencia eminentemente social; así se expresa con Jurdadbih en el siglo X y con Khaldun en el siglo XIV.  Pero no es sino hasta el pasado siglo con los que heredaron del Humanismo renacentista y de la Ilustración, y Enciclopedismo del siglo XVIII, Humboldt, Ritter, Reclus, principalmente, con quienes esta geografía humana fenomenológico-historiográfica contemporánea, nace a la indagación de las causas del fenómeno social.  Mas no abordándolo con el método correspondiente ni con la sistemática de conocimientos específicos para profundizar en sus leyes causales propias: en los tres enciclopedistas antes mencionados, toda indagación en la problemática social, se queda en la descripción, ya en el tiempo como en el espacio; pero en los subsiguientes geógrafos, Ratzel, Vidal de la Blache, William  M. Davis, De Martone, Huntington, Bruhhues; nacen las teorías evolucionistas en geografía; la Antropogeografia, como una teoría en cuya interpretación se reducen falsamente las leyes de la sociedad a las leyes de la biología; anticientífica interpretación que quiso evitar Vidal de la Blache con su teoría posibilista, simplemente negando la geografía como “ciencia de los hombres”, sin poder eludir el tratar con la sociedad, principal agente transformativo del "paisaje geográfico".

 

Muchos teóricos e historiadores de la geografía han considerado a la antropogeografia como Geografía Humana, tan solo por cuestión de términos, diferenciada de la Geografía Humana de Vidal de la Blache, por la ancestral rivalidad franco-alemana.

 

No hay interpretación más simple y superficial  de lo que suceda en un determinado momento histórico.  En particular en este periodo histórico, el mundo social se convulsiona con el advenimiento del marxismo y sus primeras luchas, para derribar el sistema económico-social capitalistas de producción, e instaurar el socialismo como fase transitoria al comunismo científico.  El sistema imperante requiere de teóricos que contravengan los planteamientos del marxismo, y favorece el surgimiento de un Spencer (1820-1903), sociólogo ingles, con su teoría organicista de la sociedad; a la que son afines las teorías antropogeográficas de Ratzel y evolucionista de William  M. Davis; la que hace extensiva la idea evolucionista a todos los objetos y fenómenos, como en su planteamiento de los ríos "jóvenes", "maduros" y "viejos"; o las teorías y planteamientos del positivismo  de A. Comte (1798-1857), cuya tesis central es el circunscribir a la ciencia a la mera descripción de los fenómenos.

 

Así, unas veces veladas otras completamente nítidas, aparecen las ideas del antropogeográfico "determinismo geográfico" en De Martone, Brhunes y Huntington, por remitirnos sólo a estos.

 

Si en todo los antes dicho radica la premisa social del surgimiento de la Antropogeografia y Geografía Humana, su premisa científica constituye el surgimiento mismo de la teoría evolucionista de Darwin y el nacimiento de la Antropología.

 

De la consideración de las relaciones entre la geografía fenomenológico-historiográfica y la antropología, tiene su origen la antropogeografía.

 

El nacimiento de la antropogeografía y sus contradicciones forman a su vez la premisa para la aparición de la Geografía Humana de Vidal de la Blache.

 

Sin embargo, con todas estas contradicciones y raíces ocultas nace la "Geografía Humana", precisamente en los términos de Vidal de la Bleche, que finalmente completa la obra de Varenio de dos siglos atrás.

 

La antropogeografía; que no es ninguna Geografía Humana propiamente dicha; deriva como teoría especial que es para la interpretación del fenómeno social, a formas no menos acabadas y aun más burdas de la geopolítica de Mckinder y de Haushofer, de principios de nuestro siglo.

 

El desarrollo que ha tenido la Geografía Humana, ha sido, como era de esperarse, como consecuencia de la investigación especializada hacia cada una de las facetas de que se compone la sociedad tomadas por separado; la antropología y la etnología, el estudio de los pueblos y razas, sus religiones y costumbres, su historia; la economía, las relaciones políticas entre los Estados.  Y con el triunfo de la revolución socialista en Rusia y la construcción de la Unión Soviética fundada sobre la concepción filosófica materialista dialéctica, el pensamiento geográfico; guiado por las leyes del marxismo expuestas principalmente en "El Capital"; ha concebido que en lo fundamental, toda geografía es geografía económica, y geógrafos especializados en economía o ecónomos expresando el fenómeno objeto de su estudio en el espacio, han logrado aportaciones importantes en la planificación socialista, cumpliéndose aquella afirmación de Estrabón acerca de que la geografía ha de servir esencialmente para los fines de gobierno y administración de los Estados.

 

Es evidente que dichas aportaciones de trascendencia radican fundamentalmente en el análisis de los fenómenos en el orden de su conexión en el espacio, tanto más que por su sucesión el tiempo.  Esto es, que los fenómenos intervienen por ejemplo, en los criterios de planificación son considerados tomando como marco de referencia ya no tanto a su devenir historio en el tiempo, con a su devenir en conexión en el espacio.

 

Si es importante la premisa social en esta etapa del desarrollo de la geografía; en la que el capitalismo avanza hacia su fase superior, el imperialismo, y requiere de una justificación a sus acciones depredadoras, de saqueo y rapiña del coloniaje y repartición del mundo, para lo cual elabora una serie de teorías tendientes a justificar la desigualdad social, la explotación y la guerra; no menos importante es la premisa teórica del desarrollo de las ciencias, por la cual dichas teorías justificadoras de la acción imperialista se intentan hacer validas.

 

Esta premisa tiene especial importancia después de los trabajos de Darwin y los primeros trabajos Ecología de su fundador Ernest Haeckel (1834-1919), que tanto influye en Ratzel, quien no hace más que aplicar el ambientalismo de Haeckel a la sociedad.

 

Es aquí donde estrictamente coincidiendo con Paúl Claval en su “Evolución de la Geografía Humana”[1], tiene sus origen los principales puntos a discusión todavía en nuestra geografía contemporánea: el determinismo geográfico contenido en la antropogeografia de Raztel, y el posibilismo que se le opone, contenido en la Geografía Humana de Vidal de la Blache y Lucien Febvre, que giran en torno a la afirmación o negación de la interpretación del fenómeno social a partir del evolucionismo darwiniano y el ambientalismo de Haeckel.

 

Nadie que trate sobre la geografía  contemporánea esta ajeno a tal discusión, pero nuevamente aquí, ningún teórico ha ido a la raíz filosófica de su definición.

 

La indefinición común en todos los tratados, a pesar de todo lo que se ha dicho sobre ello, es tal, que existe la reiterativa necesidad por parte de todos, de afirmar los conceptos en tal o cual sentido.  Así, habremos de contribuir a los argumentos en la discusión que para algunos, falsamente, esta acabada.

 

Esto es, que, en la ciencia, quien se niegue determinista, peca de agnóstico; y es que los conceptos "determinismo" y "determinismo geográfico", son categorías semejantes pero que expresan  relaciones distintas.  Se puede y se debe ser determinista, pero no "determinista geográfico", a fuerza de incurrir no solo en planteamientos no científicos, sino incluso declaradamente anticientíficos.

 

Dicho problema estriba en que ambas categorías significan conceptos distintos, una en filosofía y otro en geografía.  El determinismo es categoría filosófica de la causalidad, y necesario fundamento de la ciencia; pero el determinismo geográfico es categoría geográfica en las relaciones fenomenológicas naturales necesarias, causales de las necesarias relaciones fenomenológicas sociales, y en dicha absolutización de las relaciones necesarias, es que se cae en anticientificidad.

 

El concepto de "posibilismo", por el que se entiende que "el hombre dispone sobre aquello que la naturaleza le permite"[2], ha puesto al determinismo geográfico en donde el  hombre queda sujeto a lo que la naturaleza le impone, no negando por su parte, las relaciones causales, no incurre en absolutización.  En este concepto del posibilismo, las relaciones causales son relativas, recíprocas y no necesarias.



[1] Claval, Paul; La Evolución de la Geografía Humana; Oikos-Tau; Barcelona, 1974.

[2] Claval, Paul; La Evolución  de la Geografía Humana;  Oikos-Tau; Barcelona, 1974; p.70.


 

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