Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:08

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”.

 La Geografía: ciencia natural.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 15 abr 10.

 

d)  La Geografía: ciencia natural

 

Toda la Geografía desde la Antigüedad, desde Anaximandro a Ptolomeo, con oposición de Posidonio y Estrabón principalmente, fue definida de acuerdo a su objeto de estudio, como ciencia natural.  Toda la Geografía de la Edad Media desde Anani Shirakatsi a Edrisi y de ésta a Toscanelli, con oposición de Al-Farabi, Ibn Rochd, y finalmente Ibn Khaldun principalmente, fue definida a su vez en función del objeto de estudio, como ciencia natural.  Toda la Geografía moderna y contemporánea, desde Varenio hasta Humboldt y de éste hasta nuestros días, con la oposición principalmente de Hettner, Chizov, Lukashevisch y Berg, a la cual se suma nuestro trabajo, ha sido definida, por lo contrario, ya como ciencia social, o bien en su variante como ciencia mixta.

 

Toda la geografía fenomenológico-historiográfica desde Homero o Herodoto, hasta Humboldt y la gran mayoría de los geógrafos contemporáneos, según hemos visto, carece de un sólido fundamento científico, y no sólo ello, sino en algunas ocasiones contiene un carácter declaradamente anticientífico.  Toda la geografía espacial-cartográfica desde Tales o Anaximandro, hasta Mercator y más tarde Hettner, Chizov, Lukashevich y Berg, como hasta aquí lo hemos venido demostrando, contiene un potencial fundamento científico, en el que “no se trata de crear un nuevo sistema, sino de conocerlo y perfeccionarlo en relación con el desarrollo de la ciencia dada, de generalizar en él las nuevas realizaciones del conocimiento y de la actividad práctica”[1], que se diferencia “de las demás ciencias no sólo por su contenido sino también por su estructura lógica, que engloba elementos no existentes en otras ciencias y que se deducen de las peculiaridades de su objeto”[2]: el estudio del espacio adyacente a la superficie terrestre.

 

Aún más, toda esta escuela de pensamiento geográfico, subordina en su concepción teórico-metodológica a la geografía fenomenológico-historiográfica misma, y, por tanto, en conclusión, de acuerdo al objeto de estudio y todos los antecedentes históricos, habremos de definir a la Geografía en tanto ciencia, en todo el contenido y extensión del concepto, como ciencia natural.

 

En ese sentido la geografía constituye un sistema históricamente formado de conocimientos ordenados que se comprueban en la práctica, acerca de una faceta de la naturaleza: del espacio, como atributo físico de la realidad objetiva.  De tal manera que se completa como ciencia natural de la naturaleza inorgánica.

 

La geografía como ciencia natural, no está relacionada con una forma especial de movimiento de la materia, sino a las condiciones generales que permiten la existencia de las diversas formas de movimiento de la misma.

 

En dicha lógica es donde radica la unidad de esta disciplina de conocimientos a estructurar en adelante como ciencia rigurosa y exacta.

 

Si la geografía tiene que ver con las diversas formas de movimiento de la materia (objetos, fenómenos o procesos de la naturaleza o sociedad), sólo lo es en tanto que determinantes de las propiedades espaciales como sistema escalar físico de referencia.

 

Por tal razón, la geografía es una ciencia única íntegra, indivisa como resultaba del intento de Varenio de encontrar una sistemática única.  Es así, que debe negarse la estructura vareniana de la geografía que, planteada de tal manera, implica su desmembración y pérdida de unidad.

 

Para considerar una división en las partes de un todo, primero hay que delimitar el todo, tanto en extensión como en propiedades, vínculos y relaciones internas.  Para considerar la división de las partes de la geografía, primero es necesario definir a ésta, delimitarla en su extensión, y pensar en sus propiedades internas.

 

La Geografía en su concepción fenomenológico-historiográfica, supuso haberse determinado bajo esas consideraciones, y en función de ello, estableció medianamente el principio subjetivo de clasificación, su división y sistemática en partes, donde cada una de ellas implica una disciplina de conocimientos, en las que el geógrafo partidario de esta escuela se “especializa” como resultado del “desarrollo” de la Geografía.

 

Pero las dificultades teórico-metodológicas con  que tropieza, evidencian lo incompleto, lo unilateral de esa determinación.

 

La Geografía en su concepción espacial-cartográfica, según se sostiene en esta tesis, plantea una determinación más multilateral, sobre una base objetiva; delimitándose como ciencia natural del estudio del espacio físico adyacente a la superficie terrestre, cuyas propiedades internas están dadas por la unidad e integridad de su objeto de estudio, pues tal división supone en principio dicha integridad única y objetiva.

 

Esta concepción no supone a priori divisiones, ni centra este hecho como una de sus preocupaciones, ya que su división, en tanto que bajo el principio de la objetividad, habrá de ser reflejo de su propia evolución concreta, es decir, multifacética; una necesidad objetiva del desarrollo de esta ciencia y no un recurso para justificar una sistemática pues su  sistemática estará dada por el análisis de las propiedades del espacio.

 

Por lo tanto, la geografía espacial-cartográfica que detuvo su desarrollo en la época de Mercator y se ha encontrado con Hettner, Chizov, Lukashevich, y Berg, casi tres siglos después, no puede plantearse de momento "especializaciones" particulares, pues apenas se está definiendo ella misma en general.

 

La geografía fenomenológico-historiográfica en cambio, ha estado presente en todo momento de la historia sin grandes lagunas (a excepción del medioevo y en el oscurantismo más profundo), ya por sí sola o ya subordinada en el pensamiento de los geógrafos de la escuela espacial-cartográfica, pero sin que ello signifique en lo sustancial, desarrollo; la geografía fenomenológico-historiográfica es en lo general, la misma hoy que hace dos mil quinientos años, a no ser por sus “especializaciones” particulares, las cuales han sido, y son, más bien, escapes o fugas del geógrafo ante la indefinición de su propia especialidad.  Por dicho camino, cuanto más se “especialice”, más se alejará de la misma Geografía.  El último enlace que tendrá con esta última y que lo hará decirse geógrafo, será el referir sus estudios descriptivos fenomenológicos a un espacio dado representado mediante la Carta Geográfica.



[1] Kopnin, P.V, Lógica Dialéctica; Grijalbo; México, 1966; p.117.

[2] Ibid. p.95.

 



Compartir este post

Repost0

Comentarios