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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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18 marzo 2010 4 18 /03 /marzo /2010 09:01

Globo-Terraqueo-Elegante.jpg Historia Mínima, de la Mínima Historia
de los Globos Terráqueos.
  Artículo, 2010 (1/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri  

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica
de Geografía Teórica
http://espacio-geografico.over-blog.es/;
México, 18 mar 10.

 

 

 

En el momento en que el primer homínido (muy probablemente un neanderthal avanzado, o ya el primer cro-magnon), se detuvo a reflexionar, una necesaria primer pregunta que se habría hecho –tal como cualquiera de nosotros  en nuestra primera infancia–, es: <<Por qué es todo cuanto me rodea, e incluso yo>>; y como una reflexión derivada de ello buscando esa misma respuesta –y en una formulación más simple–, bien se pudo haber peguntado: <<Cómo es, de conjunto, todo este mundo que me rodea>>; y más aún: <<En todo este mundo que me rodea, qué lugar ocupo yo>>.

 

La simple percepción que tuvo de ese mundo, ya formo inicialmente su visión del cosmos, su visión del orden y belleza del mundo que le rodeo.

 

Esa cosmovisión dio paso a la reflexión sobre todas las cosas singulares del mundo, empezando por tratar de entender la magnitud (el tamaño), del “recipiente” de todas las cosas (hoy diríamos: <<el medio de sustentación coexistente>>).  Y con ello había nacido la primer noción del espacio.  El futuro desarrollo de esa reflexión sobre cada una de las cosas singulares, daría lugar al surgimiento y formación de las ciencias especiales básicas y derivadas, y entre ellas, de la Geografía como reflejo acerca de ese espacio.

 

Un primer modelo de tales posibles cosmovisiones, lo tenemos en el llamado Perimetrón, de Anaximandro, del siglo VI ane.  En él, se ve qué difícil es imaginar a la Tierra como una esfera.  Pero se ve el horizonte, y se aprecia una curvatura.  Mas en el Perimetrón, esa curvatura aún no será de la esfera, sino del mismo plano.  Ese plano, era evidente, tenía un volumen; y Anaximandro no lo pudo imaginar entonces, sino como un cilindro en cuya superficie vivimos.  “Más allá”, estaban las nubes y los astros, como envolviendo o conteniendo ese mundo de las cosas inmediatas.  Incluso las nubes, para los griegos, formaban parte del espacio cósmico, o exterior al espacio terrestre, dado en la superficie del Perimetrón.

 

Transcurrieron dos siglos para que cambiara el modelo, hasta que Aristóteles en el siglo IV ane, planteara empíricamente que esa curvatura del horizonte, no era de un disco plano, sino de una esfera; y un siglo más después, Eratóstenes, finalmente, lo pudo demostrar, obteniendo incluso el valor del perímetro de la esfera.  Y así, de una cosmovisión muy generalizada, se evolucionó en el conocimiento de las cosas singulares a través de las ciencias especiales, formadas ya en el Liceo de Aristóteles.  Una de esas cosas singulares, entre un infinito de ellas, lo fue, desde el primer momento, el espacio; lo mismo abordado por filósofos, que por físicos, matemáticos…, y geógrafos.

 

Prácticamente reunidos todos en uno solo: el filósofo, en una época en que, dado el poco desarrollo, no obstante, de los conocimientos especiales, un solo individuo podía abarcar una amplia diversidad de los mismos; y aún así, Aristóteles fue el último de aquellos; y con Dicearco, su discípulo en el Liceo, se inició el conocimiento especializado en el espacio terrestre, uno de cuyas primeras tareas fue, sin éxito, resolver el valor del perímetro de la esfera terrestre.

 

Un siglo después, cuando Eratóstenes descubre el método para determinar ese valor, a partir de ahí, comienza el estudio científico de dicho espacio terrestre, naciendo con ello lo que el mismo Eratóstenes llamó: Geografía.  Y en ese proceso, el siguiente paso consistió en resolver la representación de la superficie de la esfera (o de ese espacio terrestre esférico), en la transformación matemático-geométrica rigurosa en un plano; y así apareció, con Hiparco, el primer intento en la cuasiproyección cartográfica equirectangular, en la lógica correcta de la representación del ecuador en el perímetro verdadero a escala, y el Meridiano Central, como el valor de un medio del mismo.  Más allá de esa línea comienza a darse una deformación de la distancia y superficie, dado que los paralelos, debiendo corresponder cada vez a círculos menores, siempre son iguales al ecuador.

 

A partir de ese momento, toda la historia de la cartografía como historia de la representación rigurosa del espacio terrestre; y por lo tanto, como historia del objeto de estudio mismo de la Geografía y en ese sentido historia de ella misma; consistió en resolver la transformación de la esfera en un plano, evitando las deformaciones posibles.

 

Esa fue una dirección del conocimiento geográfico, pero, paralela, quedó pendiente otra, la inversa: el volver del plano a la esfera, construyendo un Globo Terráqueo de manera científica rigurosa.

 

Con el Globo Terráqueo de Crates del año 150 ane, se conserva el primero conocido de ellos, al parecer, construido empíricamente; esto es, tomando la esfera ya dada, y dibujando sobre ella.  El Globo Terráqueo de Crates, no es, por ello, de la mayor complicación y detalle; representa apenas la distribución del Ecumene, y las otras masas de tierra continentales: Antecos, Periécos y Antípodas, que necesariamente habría de existir, dada la noción de simetría de los griegos, a manera de “contrapeso”.

 

 Globo Terráqueo de Crates

Globo Terráqueo de Crates, 150 ane.

[Fuente: Vivó Escoto, Jorge A; Geografía Física; Editorial Herrero, México, 1975]

 

Luego llegó Estrabón, y con él la distorsión del conocimiento geográfico científico, que llevó a la Geografía, en el curso de los quince siglos siguientes, de sierva del Imperio (por lo cual, dice Estrabón: “…la mayor parte de la geografía está referida a la vida y a las necesidades del orden de gobierno”[1]), a sierva de la teología (el espacio geográfico como el Tabernáculo sagrado del Arca, y la distribución del mundo en representación de la cruz cristiana); y en ese proceso, del conocimiento del espacio geográfico esférico y la cartografía proyectiva, se pasó de nuevo a la noción del espacio geográfico plano y los mapas abstractos.  Hasta que en el desarrollo del Renacimiento, se rescata a aquella Geografía científica clásica griega, dada en Eratóstenes, Hiparco, Crates, y Ptolomeo, y se reinician los trabajos para dar solución a los problemas del conocimiento geográfico riguroso planteado por ellos.

 

El Globo Terráqueo de Vespucio, es aún una mezcla de la idea del viejo mundo con la del nuevo mundo; o, dicho de otra manera, es el nuevo mundo con la representación, aún, de la Cuarta Península.  Vespucio no elimina la Península de Cattigara –como en un momento dado lo llegamos a pensar al ver su Mapamundi–.  Pero al reconstruir su posible Proyección de Husos a partir de su Mapamundi, caímos en cuenta de que Cattigara aún estaba presente.  Pero eso fue lo último que quedó del viejo modelo del mundo.

 

 Proy Husos Original de Vespucio, en Waldseemuller 2

Globo Terráqueo de Vespucio, de 1504,

 en su Proyección de Husos original.

[Fuente: Bruna, Luna; Las Cosmografías y Atlas de los siglos XVI y XVII;

http://valdeperrillos.com/books/pasos-perdidos/cosmografias-atlas-siglos-xvi-xvii]

 

 

El siguiente Globo Terráqueo, data de 1520, construido por Johann Schönner.  Básicamente es la reproducción del Globo Terráqueo de Vespucio de unos tres lustros atrás.

 

 Mapamundi-del-GT-de-Schoner--1520

Globo Terráqueo de Johann Schönner, 1520.

En la representación de su Mapamundi.

[Fuente: Garay, Francisco; 


[1]      Estrabón; Geografía, Prolegómenos; Editorial Aguilar, México, 1980; p.18.


 

 

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