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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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27 abril 2015 1 27 /04 /abril /2015 22:03

Laboratorio Científico del s.XVIILa Ciencia, el Método de la Ciencia, y la Formación del Geógrafo. (10/10)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

19 jun 13.

 

Resumen Conclusivo.

 

1        La ciencia es la demostración de la verdad.  La ciencia, como la verdad, entre otros criterios, es lógica, es decir, es deducción, y demostrar la verdad quiere decir deducir correcta y verídicamente de los hechos antecedentes.  Y, respecto del geógrafo y la geografía actual, vemos que nada de ello se hace.

2        Hasta los años setenta del siglo XX, con excepción de sistemas filosóficos como el pragmatismo, el existencialismo o el funcionalismo, que rechazaban los principios de la ciencia, en todos los demás sistemas filosóficos se aceptaba la ciencia y su método baconiano-cartesiano o e la modernidad.  Luego, a partir de los años ochenta, con una incidencia más enfática del “neomarxismo” y la ideología de la “posmodernidad”, ya no sólo se rechazan ciertos principios de la ciencia moderna (la objetividad, la lógica, la hipótesis), sino se rechaza a toda la ciencia de la modernidad en sí.  Si el geógrafo llega a tener hoy en día alguna conciencia de ello, es porque será, sin duda, “posmoderno”.

3        El método de la ciencia, hemos visto, fluye en torno a tres ejes: 1) de lo empírico-teórico; 2) de lo abstracto-concreto; y 3) de lo causal e hipotético-deductivo.  En ello se suma la observación, la descripción y la explicación, como el análisis comparativo o analógico, el análisis cualitativo y el análisis cuantitativo, como los procesos deductivos de los métodos de la relación causal.  Y en todo esto, la geografía difícilmente satisface apenas lo empírico-teórico, inmiscuida en otras especialidades.

4        El principio de historicidad o el necesario análisis histórico, establece la relación de causalidad y de las posibles contradicciones en el análisis dialéctico materialista.  De la historia ha de abstraerse y generalizarse los fundamentos teóricos, y, decíamos, es premisa antecedente en la demostración, de suyo ésta lógica o deductiva.  Y si de algo se hace ajeno la “posmodernidad” del geógrafo, es precisamente el principio de historicidad.

5        Veíamos ya, en el estudio de lo lógico, el papel de las premisas en el movimiento dialéctico de la contradicción, por lo cual lo histórico no es más que lo lógico desplegado, así como lo lógico, es lo histórico condensado; pero explicábamos que, asumir un análisis dialéctico materialista, no sólo es asumir una posición filosófica, y mucho menos que ésta pueda ser eventual, sino es tomar una posición de partido en la ciencia (y en ello no se ha de entender al partido político, sino al partido ideológico y de compromiso con una clase social); algo, precisamente, de lo que es absolutamente ajeno el geógrafo de nuestros días (excepción hecha de los llamados “geógrafos radicales”), sin saber que, no obstante, en su inconsciencia, se lo apropia la burguesía poniéndolo al servicio de sus intereses.

6        Luego, del análisis de lo lógico, se establece el método hipotético-deductivo, y por lo tanto, ya no sólo el problema de la deducción, sino el de la hipótesis como clave en el desarrollo de la investigación científica.  Sin embargo, de esto, el geógrafo es absolutamente ignorante; la “ciencia” de la geografía se reduce a la empírica descripción de lo que toma de la investigación de otras verdaderas ciencias.

7        La verificación de la hipótesis ha de conducir a la elaboración de la teoría, es decir, de un conocimiento firme.

La formalización teórica tiene a su vez su propio proceso de elaboración, que en casos particulares especiales, la medición y la matematización son fundamentales para esa formalización, haciendo de la teoría el más importante indicativo del desarrollo de la ciencia.

8        Esa formalización teórica constituye la llamada axiomatización del conocimiento.  En ese sentido, ya en 1969 David Harvey hacía la más severa crítica a los geógrafos y a la geografía en la cual no sólo se desconocía la importancia de la teoría y los procesos de su elaboración, sino que incluso había una manifestación de rechazo; y medio siglo después, sigue, proporcionalmente, peor.

9        Finalmente se estudiaron los métodos de relación causal y la necesidad de derivar de las regularidades observadas, los principios o leyes de un fenómeno dado. Llegamos así, a la conclusión preliminar de que, hacer ciencia, no es asunto de “seres privilegiados”, sino única y exclusivamente de aquellos dispuestos a pensar, y a proceder en el conocimiento de manera metódica y sistemática, incluso, desarrollando, en su caso, su instrumental propio.

Así, la ciencia puede y debe hacerse en el aula misma desde cualquier materia; y la ausencia de todo ello en geografía, evidencia su centenario rezago y atraso científico.

10    Este panorama quizá no sea una vuelta al oscurantismo religioso medieval, pero sí, por lo menos, a algo análogo al oscurantismo metafísico de principios del siglo XIX.

 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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