Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

22 febrero 2015 7 22 /02 /febrero /2015 23:01

Laboratorio Científico del s.XVIILa Ciencia, el Método General de la Ciencia, y la Formación del Geógrafo.  Introducción (1/10)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

07 ene 13.

 

Introducción.

 

Lo primero que debemos resolver aquí, es qué se entiende por método, y qué se entiende por ciencia.  Y por cuanto al método (del gr. Meta, fin; y odos, camino), los fundamentos teóricos dela ciencia moderna ilustrada desde principios del siglo XVII con Francis Bacon (1561-1626), en su Nuevo Organon 1620) y René Descartes (1596-1650), en su Discurso del Método (1637), establecieron que el procedimiento para producir el conocimiento científico, era: “Avanzar a la luz del conocimiento antecedente, y en la certeza de sus leyes”.  Y por cuanto a lo que hay que entender por ciencia, ésta se refiere al conocimiento capaz de demostrar lo verdadero.  En esos términos debemos entender el método de la ciencia: el procedimiento para demostrar la verdad.

 

Es el conocimiento científico, y sólo el conocimiento científico, el único capaz de establecer un conocimiento verdadero.  Todo cuanto no es posible demostrar con rigurosidad como algo verdadero, cae fuera de la ciencia, y pertenece a otro tipo de conocimientos que pueden ser igualmente válidos, pero no verdaderos.  Todo cuanto se afirma como verdad y sea demostrado en los hechos, en el experimento y en la práctica histórico-social, pertenece al campo de la ciencia.

 

De ahí que la ciencia y la verdad sean una identidad, en la que lo que se dice de una, vale para la otra; y en ese sentido, los criterios de la verdad, son los mismos que los criterios de lo científico.  Y por tales criterios de la verdad se entiende: 1) la objetividad; concepto por el cual no debe entenderse “neutralidad”, sino que, aún teniéndose una posición definida, la objetividad se da cuando: a) se reconoce la existencia de una realidad exterior a nuestro pensamiento, b) cuando se entiende que esa realidad está formada por el mundo de los objetos materiales, c) cuando, dando primacía a la realidad objetiva, en nuestro pensamiento se procura reflejar en lo más posible de la manera más fiel, esa realidad, independientemente de nuestros deseos o voluntad; 2) la causalidad; o también el llamado determinismo; es decir,  por lo cual podemos saber qué origina un efecto dado, y que por lo regular, será sólo eso lo que lo origina; de modo que conociendo la causa, y en la eventualidad el poderla modificar, se obtendrán los efectos deseados; 3) la lógica; de lo cual se sigue esencialmente el método hipotético-deductivo en la investigación científica, pero en lo que se expresa la necesidad ineludible de la argumentación demostrativa  con arreglo a las leyes de la lógica misma; 4) el experimento; del cual, dependiendo de la ciencia particular, existen diversas formas, pero sin cuya  aplicación no habrá demostración rigurosa, en tanto el conocimiento de un fenómeno que bajo condiciones controladas, sea susceptible de reproducirse; y 5) la previsión científica; la capacidad de, dados los conocimientos objetivos, de poder predecir los acontecimientos a un plazo dado futuro bajo ciertas condiciones, como fin último de la ciencia en beneficio de la sociedad.  Todo lo que no se apegue rigurosamente a ello, sencillamente no es ciencia en el contexto de la ciencia de la modernidad.

 

Tal es el fundamento de la dialéctica materialista, y la fuerza de la misma está precisamente en que su teoría del conocimiento (gnoseología o epistemología), se identifica plenamente con los criterios  de la ciencia (o de la ciencia del modernidad ilustrada, si se ha de ser precisos).

 

En la teoría del conocimiento dialéctico materialista, la relación del sujeto pensante con la realidad, se define como una relación  “sujeto-objeto”, donde el sujeto, mediante sus sensaciones o aparato sensorial, percibe la realidad el mundo de los objetos materiales (ya sea que la realidad se le eche encima, ya que él incida sobre la realidad, pero lo cierto es que ocurriendo ello simultáneamente), de donde se forma en su cerebro un reflejo de esa realidad a manea de su representación en conceptos e ideas, siempre incompletas, de dicha realidad; viéndose siempre en la necesidad de incidir infinitamente sobre los objetos de su conocimiento, los cuales en su movimiento y transformación natural, van siempre adelante del conocimiento posible del sujeto, haciéndose necesario, por ello, la ciencia.

 

La teoría del conocimiento dialéctico materialista en general, como el método de la ciencia en particular, han de ser el fundamento de una educación científica (en la modernidad ilustrada), en la que ese enseñe la ciencia misma, formando; no sujetos esencialmente con ciertas o competentes habilidades y capacidades; sino sujetos pensantes, críticos, capaces de transformar la realidad y emanciparse.

 

 

Las ciencias rigurosas no nacen de “la nada”, tienen una historia que se remonta siglos atrás.  En esa historia opera un conocimiento empírico, espontáneo acerca de algo  específico, acerca de una faceta dada de la realidad objetiva, tratando de explicar sus causas.

 

En ese proceso histórico, inicialmente algo se establece como postulado; es decir, algo se establece acerca de ese objeto de conocimiento, que no requiere de demostración, no porque no la implique, sino porque en su enunciado se establece un hecho de evidencia dado empíricamente por la práctica histórico-social de mucho tiempo.

 

Pero tales postulados, un conjunto muy breve de enunciados, tiene un carácter preeminentemente fundamental, en tanto que sobre su base se erigirá toda la sistematización de ese conocimiento científico especial.  La definición de los postulados es, pues, el inicio de un conocimiento sistemático riguroso, que en general recibe el nombre de axiomatización (del gr. axioma, proposición, algo acerca de lo que parece justo), con lo cual se refiere el carácter esencialmente radicado en la lógica, en lo inferencial, en lo deductivo.

 

De ese modo, del conjunto de postulados, ha de derivarse (deducirse), un breve conjunto de principios, entendiéndose por éstos, precisamente, el origen de dicho conocimiento científico por sus causas más generales y esenciales, que equivalen a las regularidades dadas en ese conocimiento, y por lo tanto, a sus leyes fundamentales.

 

Luego, sobre la base de tales principios, se establece el conjunto de axiomas o proposiciones a partir de los cuales se habrá de deducir todo el conocimiento posterior.  Como los postulados y los principios, por su naturaleza, no requieren demostrarse en tanto que son hechos de evidencia empírica e históricamente dados.  Sólo que, el conjunto de axiomas, establece de suyo, la base de la lógica misma del sistema de conocimientos dados acerca de un objeto de estudio.

 

A partir de ellos, sobre la base de esa lógica; no sólo como estructura de pensamiento, sino incluso como criterios de la verdad; se deduce lo que se denominan, los teoremas de una ciencia.

 

El concepto de teorema (del gr. theorema, investigación), es ya el enunciado de n juicio de tesis, algo que debe ser demostrado; de modo que en los postulados, principios y axiomas, el teorema tiene su premisa de antecedente.  Así, lo que se deduzca de esos antecedentes y la tesis que se sustenta en el enunciado del teorema, establecerá la hipótesis (del gr. hipo, debajo; y thesis, juicio indemostrado), de cuya verificación en los hechos, se obtendrá esa demostración del teorema, con lo cual, como establece su traducción etimológica, se inicia la investigación rigurosa.

Compartir este post

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
Comenta este artículo

Comentarios