Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

20 julio 2010 2 20 /07 /julio /2010 08:26

La Evaluación Ético-Esteticista

en el Aula Universitaria Durante un Curso.

  Tesis Maestría en Educación Superior, 2007 (26).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 21 oct 10.

 

 

La Educación Escolar es un fenómeno filosófico y sociopolítico del conocimiento científico.  La educación escolar, siendo un proceso de humanización del ser humano por el ser humano mismo en una transformación de su esencia y que actúa ininterrumpidamente en todos los aspectos de la vida de la sociedad, tiene en su base el proceso de adquisición de conocimientos como necesario factor de conciencia.  La educación supone necesariamente, entonces –hemos dicho–, un proceso contrario a la enajenación de los individuos y a la alienación social.

 

Debemos sospechar –por lo menos– en consecuencia, de las teorías pedagógicas fundadas en el psicologismo bajo esta sociedad capitalista que por definición, tiene por fin la enajenación del individuo y la alienación social como condición necesaria de su existencia.  Ese ha sido el papel de tales teorías a lo largo del s.XX, más aun, dado su fundamento filosófico no siempre explícito en los diversos sistemas filosóficos, del idealismo subjetivo.

 

En tanto en la “Escuela Nueva” de la sociedad capitalista el estudiante como individuo es el centro y objeto de la educación, en la escuela socialista de la educación marxista, el centro u objeto de la educación es la sociedad.

 

Una clasificación de las tendencias de la llamada “Escuela Nueva”, está en el Conductismo (Stanley Hall, Dewey), el “condicionamiento operante” de la Tecnología Educativa o Pedagogía Industrial (B.F. Skinner), la Pedagogía Crítica, o Didáctica de la Interpretación Crítico-Hermenéutica, el Constructivismo (Ausubel), y en lo más reciente, la llamada Didáctica Holística o Global-Interactiva.

 

A la “Escuela Nueva”, hemos dicho, se le opone, por exclusión, la llamada “Escuela Tradicional”, en su esencia, la Escuela Socialista desde Makarenko a Suchodlosky.  Mas entre ambas corrientes de pensamiento y práctica educativa, están variantes como la Didáctica Emancipatoria (P. Freire); lo que dificulta aun más el intento clasificatorio.

 

La dificultad de la división y clasificación de las teorías pedagógicas ha devenido, hasta ahora –a nuestro juicio–, de las categorías con que se determinan.  Así, por ejemplo, Jesús Palacios, en La Cuestión Escolar, nos ofrece una división y clasificación dada por la comunidad de ideas de los autores respecto, primero, a la “Escuela Nueva”; que él expone bajo la capitulación de “La Tradición Renovadora”, y “tradición”, porque va a ubicar al mismo Rousseau del s.XVIII, como el gran precursor de esta corriente.

 

Luego agrupa por su comunidad de ideas, a autores que –bajo su análisis–, comparten lo que él capitula bajo la denominación de “La Crítica Antiautoritaria”, en donde ubica a pensadores educativos de difícil clasificación, como lo son, el anarquista Francisco Ferrer Guardia, el –para nosotros, existencialista– A. S Neill, más famoso por su proyecto de la “escuela de la libertad” de Summerhill; o un C. R. Rogers, defensor –a su decir– de una pedagogía humanista, lo mismo a su vez que del principio fundamental de la “Escuela Nueva”: “la educación centrada en el estudiante”; o a autores que comparten las ideas de la pedagogía psicoanalítica.

 

Posteriormente hace la clasificación de las teorías pedagógicas en el campo socialista, bajo lo que Palacios capitula como: “La Perspectiva Sociopolítica del Marxismo”, y en ellas diferencia ciertamente a un Makarenko y a un Blonsky, pero revela dar un lugar especial a un Gramsci, al cual nosotros no reconoceríamos precisamente como un marxista consecuente, sino a aquel que en sus planteamientos, dio origen al posterior revisionismo del “neomarxismo” de la “Escuela de Frankfurt”; o ubicar a Bordieu y a Passeron, por ejemplo, como marxistas, sin distinguir las peculiaridades, precisamente, del llamado “neomarxismo”, que antes es exactamente todo lo contrario a la filiación ideológica que dice representar: el marxismo.  Y, finalmente, pone por aparte en un cuarto grupo, a pensadores operando, en una plena inconsistencia categorial, geográficamente en Latinoamérica, como Freire o Illich.

 

El asunto es, hemos dicho, las categorías de ordenamiento.  Si en lugar de aquellas a las que recurre Jesús Palacios, usamos las categorías que están más en la esencia de su, en general, acertada clasificación, podremos, entonces, ofrecer un cuadro fundado en los siguientes criterios.

 

La “Escuela Nueva” (“Activa”, o “Moderna”), no es mas que todo el contenido psicologista de la escuela capitalista, su fundamento, entonces, es la psicopedagogía

 

Su origen, independientemente de los antecedentes que se pueden remontar a Rousseau, está en la Psicología Experimental de Wundt, y de la cual es un desarrollador Hall; y en la Psicología Genética de Piaget.  En tanto inserta la “Escuela Nueva” en el mundo capitalista, se clasifica en ella –ciertamente coincidiendo con Palacios–, de manera sui géneris, a la pedagogía con un fundamento sociologista, o sociopedagogista, de Freire.  Y, finalmente, “sociologismo” de Cesar Coll, más bien visto, verdadero metaficismo (como más adelante lo haremos ver).

 

Si en principio la clasificación es por el sistema económico-social, y luego, por su origen, es decir, por el fundamento ya psicopedagógico o bien sociopedagógico; posteriormente la clasificación la hacemos con respecto a su fundamento filosófico y la teoría del conocimiento afín a éste, teoría del conocimiento que serán determinantes para poder entender no sólo los fundamentos, sino, principalmente ahora, las implicaciones o fines de tal teoría pedagógica fundado en ello.  Tales teorías del conocimiento son básicamente cuatro:

 

1) la teoría inmanentista (propia del idealismo objetivo y fundamento de la Pedagogía Crítica o Pedagogía Global Interactiva), por la cual se plantea que el conocimiento está ya en el cerebro humano y que el problema consiste en cómo hacer conciencia de él entendiendo la realidad en el mundo de nuestras propias ideas.

 

2) la teoría fenomenologista (propia del idealismo subjetivo y fundamento de la mayoría de las teorías pedagógicas de la “Escuela Nueva”), por la cual se plantea que el conocimiento se obtiene por la descripción dada del mundo, a partir de lo cual se construye la realidad en forma externa a nuestro pensamiento.

 

3) la teoría mecanicista del reflejo (propia del materialismo mecanicista de la Ilustración y fundamento de teorías pedagógicas como la estructuralista), por la cual, por su parte, se plantea que el sujeto obtiene el conocimiento fiel de la realidad, a partir de la percepción sensible del mundo de los objetos materiales fuera de nuestro pensamiento, a través de los órganos de nuestros sentidos.

 

4) la teoría dialéctico materialista del reflejo (propia del materialismo dialéctico o marxista, fundamento de las teorías pedagógicas de la Escuela Socialista y de los planteamientos pedagógicos elaborados en esta tesis), por la cual, finalmente, de la misma manera que en el planteamiento mecanicista, el sujeto adquiere el conocimiento a partir de la percepción sensible del mundo de los objetos materiales fuera de nuestro pensamiento, a través de los órganos de nuestros sentidos, pero en este caso, haciéndolo de forma mediada –y, por tanto, obteniendo un conocimiento  incompleto–, de la realidad, que obliga a la inacabable investigación científica.

 


Compartir este post

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Tesis y Monografías
Comenta este artículo

Comentarios