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20 julio 2010 2 20 /07 /julio /2010 08:32

La Evaluación Ético-Esteticista

en el Aula Universitaria Durante un Curso.

  Tesis Maestría en Educación Superior, 2007 (32)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;

http://espacio-geografíco.over-blog.es/;

México, 11 nov 10.

 

 

3      El fundamento filosófico-sociologista de la educación

y la evaluación, frente al fundamento psicologista

 

Contrapuesta a esa corriente psicologista alienante para la educación, particularmente dicho para la educación superior, está la corriente filosófico-sociologista, cuyos autores destacan en el proyecto de la educación socialista en la Unión Soviética.

 

La educación como fenómeno filosófico, es no únicamente un fenómeno gnoseológico, sino lógico (o dialéctico), y a su vez ético-estético.  La educación reducida a asunto psicologista de la conducta, de las meras adaptaciones del individuo al medio, despoja a la sociedad del profundo proceso de humanización del ser humano y de su verdadera transformación emancipadora.

 

La educación escolar como fenómeno social, o sociopolítico para ser más precisos, nos enfrenta a la realidad y a la conciencia de las condiciones de necesidad para alcanzar la libertad, es decir, a la autodeterminación desde las condiciones socioeconómicas dadas.  La educación escolar como fenómeno sociopolítico, así, es una determinación de los intereses del Estado (ese aparato de dominio en manos de la clase social en el poder: el ejército, la policía, las cárceles, el sistema jurídico, la burocracia..., y en consecuencia el mismo sistema educativo); de ahí que toda consideración acerca de la educación escolar, supone tomar en cuenta antes la naturaleza de ese Estado, de la correlación de clases sociales, y de los intereses económicos del modo de producción en su fase concreta y de sus perspectivas.

 

Los fundamentos de la educación dados en el sociologismo, son para nosotros los fundamentos de la dialéctica materialista o marxismo. El fenómeno de la educación (incluso en particular escolar), es en este planteamiento, aparte de un fenómeno filosófico desde el punto de vista del conocimiento, un fenómeno social; particularmente de la conciencia social; y económico-político, a partir de considerar que “el ser social, determina la conciencia social”.

 

En tanto el trabajo es la esencia misma del ser social, la educación escolar habrá de ser, de acuerdo con la teoría marxista de la educación, la formadora de la conciencia social mediante el trabajo eminentemente productivo.

 

Se impone pues un deslinde, por el cual ha de quedar claro que la educación escolar marxista rechaza los postulados de la “Escuela Nueva”, en tanto su planteamiento idealista subjetivo fundado en el psicologismo individualista, y la enajenante abstracción social del trabajo, que reduce la educación a un problema de la conducta, no en términos morales, sino psicológicos.

 

La educación escolar marxista –dialéctico materialista, socialista, comunista– constituye una solución totalmente distinta de la formación del individuo, que siendo totalmente unilateral bajo la “Escuela Nueva” de la sociedad capitalista, se plantea por su parte, la formación omnilateral de éste, realizable sólo en la sociedad socialista, que crea las condiciones materiales y espirituales para ello.

 

A continuación, reseñamos brevemente la semblanza biográfica de los principales teóricos de la pedagogía socialista, integrando información de diversas fuentes, entre ellas, principalmente, del Diccionario de Filosofía de Foroba, de la obra Tendencias Educativas Oficiales en México, de Ernesto Meneses Morales, y del trabajo antologado titulado La Cuestión Escolar, de Jesús Palacios*.

 

Antón S. Makarenko (1888-1939), pedagogo, se oponía a la “Escuela Nueva” y sus postulados subjetivistas e individualistas.  Rechazaba el centrar el interés en el estudiante (lo que repercutía en sus veleidades); el énfasis debía estar en la colectividad.  Rechazaba el culto a la espontaneidad infantil; dado por ese planteamiento subjetivista del “aprendizaje significativo”.  Apelaba a las leyes de la vida social, principalmente dichas, las normas morales, las cuales imponen exigencias claras de disciplina (“el máximo de demanda, con el máximo de respeto”, decía Makarenko).  Combinar educación y trabajo productivo era el llamamiento de este pedagogo, yendo así al problema de esencia y más complejo.

 

Siguió en importancia a Makarenko en las influencias teóricas, Albert Pinkevich (18??-1939), pedagogo, contemporáneo de Makarenko, planteaba por su parte la educación como una relación entre personas hacia un fin predeterminado.  Perdía de vista, al parecer, la determinación social en sí.  La enseñanza –decía él, era investigar y descubrir (daba así más importancia al proceso que a la conclusión)  Apoyado en el principio supremo dado por Makarenko de la vinculación del trabajo y la educación, veía la realización de la enseñanza en el trabajo social útil; por lo que la educación debía apoyarse en el colectivismo y el llamado “Método de Complejos” (“Complejo”, igual a multi e interdisciplinario), en lugar de materias, particularmente en donde el estudio no es científico.

 

Nadiezda Krúpskaya (1869-1939), originalmente maestra de una escuela obrera, al triunfo de la Revolución Socialista se encargó del programa de educación soviética, presidiendo el Consejo de Enseñanza del Estado, y abocándose a organizar la educación básica resolviendo el principio del vínculos de la educación con el trabajo productivo.

 

Anatoli Vasílievich Lunacharski (1875-1933), literato y dramaturgo, miembro del Partido Bolchevique y Comisario del Pueblo de Educación entre 1917 y 1929; va a dirigir la atención de la educación en lo estético, en contra del sociologismo vulgar caracterizado por exagerar unilateralmente factores aislados del desarrollo social, y que en cuanto a la estética como uno de estos factores, se expresa como la negación de la independencia relativa de la ideología en lo estético y de la negación de la determinación económico-política de ello; frente a ello, Lunacharski va a dejar en claro el carácter de partido o de toma de posición ideológica en todas las manifestaciones de la cultura.

 

Bogdán Suchodolski (1907-1993); finalmente, en esta secuencia de influencia teórica y cronológica, plantea la educación socialista sobre la base de lo dicho por Makarenko, Pinkevich, y Lunacharski, debiendo ser además, caracterizada como una educación para el futuro, en la cual, Suchodolski, siguiendo a Lunacharski en estas ideas, plantea la educación escolar como de lo más general y esencial, y la formación científica y ético-estética como el medio esencial y determinante a través del cual el ser omnilateral sea.

 

Para Suchodolski, la educación ético-estética, moral, no será una modelación de la personalidad del individuo, sino de su integración concreta a la vida social (de su modo de ser como reflejo de su propia existencia)

 



* Foroba, N.T; Diccionario de Filosofía; Editorial Progreso, Moscú, 1980, México, 1984.

Meneses Morales, Ernesto; Tendencias Educativas Oficiales en México, 1911-1934; Centro de Estudios Educativos, A.C; México 1986.

Palacios, Jesús; La Cuestión Escolar; Critica y Alternativas; Editorial Coyoacan, México 2002; 1ª Ed, 1988.

 



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