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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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20 julio 2010 2 20 /07 /julio /2010 08:47

La Evaluación Ético-Esteticista

en el Aula Universitaria Durante un Curso.

  Tesis Maestría en Educación Superior, 2007 (47)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http//:espacio-geografíco.over-blog.es/;

México, 24 ene 11.

 

 

IV  Cap:  La Evaluación Ético-Estética en el Aula Universitaria Durante un Curso

 

 

 

 

1      La Evaluación Ético-Estética, es Evaluación Cualitativa Formadora de la Personalidad.

 

 

a)      Una evaluación axiológica en el aula por la cual se da una valoración cualitativa ético-estética, extrae virtudes por propia exteriorización


 

                              En este capítulo, desarrollo de la premisa fundamentadora en la verificación de la hipótesis y por lo tanto la tesis como tal, se demuestra, primero, cómo la Evaluación Ético-Estética es formadora de la personalidad, en tanto evaluación axiológica, y por ello, por extracción del estudiante mismo, de sus propias virtudes; segundo, se demuestra cómo esa formación de la personalidad resuelve la contradicción principal dada entre el condicionamiento mercantil del estudiante, su alienación, y el entredicho en que se pone a la ética profesional docente; explicándose así, el proceso de desalienación del trabajo concreto; y tercero, finalmente, se demuestra cómo la extracción de virtudes del educando, por el propio educando, cristaliza esa formación de la personalidad, y en esa medida, concreta la realización social humana.

 

Hemos visto que evaluar, no sólo es parte intrínseca del proceso educativo, sino que es la parte esencial de la educación misma, en tanto es la valoración o apreciación de las virtudes de la alteridad, más aun, del alter ego en que el docente se realiza; el sumum en que se expresa a través de la relación Maestro-Discípulo, el progreso moral e intelectual científico, y con ello, la realización social humana, en la medida y proporción de la relación discipular misma.

 

Los antecedentes de esta tesis en el campo educativo se remontan a 1980.  En el lapso entre 1987 y 1995 se abandona, para los efectos de esta investigación, la experiencia docente; no obstante, de algún modo permanecimos vinculados a ella; y no es sino por fuerza de la situación económico-social, que se volvió a la docencia definitiva y exclusivamente a partir de ese último año.  Desde ese momento no sólo renació la inquietud por la búsqueda didáctica que caracterizó a esa anterior etapa de experiencia docente, sino más esencialmente aun, se planteó la necesidad del análisis y comprensión de las nuevas generaciones, que tan contrastadamente se presentaban entre las que se trataron hasta antes de 1987, y las que ya se observaban después de 1995.

 

El drástico cambio de las condiciones hizo que virara la anterior atención, hasta entonces centrada sobre la didáctica del tema, al análisis y comprensión de la situación educativa dada desde ese entonces (1995) y hasta el presente (2005).

 

Por casi una década, entre 1995 y 2003, esa práctica docente que pasó por diversas instituciones de educación superior privada en el Estado de Morelos, se enfrentó no sólo a esa situación especial de la manera de ser y pensar de las nuevas generaciones, sino más aun, se sumergió enfáticamente en una contradicción esencial ineluctable: el condicionamiento mercantil del estudiante en la educación, de una parte, y la necesidad de la satisfacción, no obstante ello, de la ética profesional docente.

 

Tal situación se enfrentó e intentó dar solución haciendo ajustes al nivel de contenido, a las formas de exposición, y a los procedimientos evaluativos, sin más sistematización que la que dictaba la experiencia natural por el equívoco y empírico método del “ensayo-error”; estado rudimentario de la solución de un problema, que no se abandonaría, sino dado en principio un fortuito cambio de situación laboral en la práctica docente del autor de estas líneas, y luego por la necesidad de concebir una tesis de posgrado; pasándose ya a la observación dirigida y sistematizada mediante el Método Lógico de la Relación Causal de los Fenómenos por Concordancias (2004).

 

El problema esencial que se venía observando en esta primera etapa (1995-2003, bajo el método del “ensayo-error”), en esa observación intuitiva por percepción sensible; por tal una mera sensación de un ambiente que no es aquí objeto de demostración; era el notorio desinterés por el pensamiento científico, no sólo por el estudiante, sino por todas las Universidades en general, particularmente la Universidad privada; y concretamente en tanto ámbito delimitado para nuestra investigación de tesis, en la Universidad Internacional, última sede de las observaciones sobre el tema; pero evidentemente, abandono de ese interés por la ciencia de manera particular, especialmente reflejado en el estudiante.

 

Y esta situación de desinterés por la ciencia y la preocupación real que ello implica por su estudio y el conocimiento producto del esfuerzo de abstracción y generalización teórica, se agravaba; a la vista de la observación empírica de la propia práctica docente; dado el pragmatismo y la filosofía utilitarista reflejada en un espíritu mercantilista en el proceso de evaluación, esto es, espíritu por el cual el estudiante “regatea” la nota, la calificación elevada, contra su menor esfuerzo y total desinterés; significando ello una contradicción insalvable de la Universidad privada, en la que de una parte están los legítimos intereses económicos de que vive una empresa (en este caso de servicios educativos), y en consecuencia su interés por el “cliente”, mismo que a su vez, con plena coherencia lógica, hace valer su condición como tal, más aun habiendo una inversión económica de colegiatura de por medio; y por otra parte, los legítimos intereses ético profesionales del docente y su conciencia ante el compromiso social.

 

Es de ahí que a partir de 1995, la atención se centrara en el esencial problema de la evaluación, punto de convergencia del conflicto de intereses de dicha contradicción.  Y comenzó entonces una búsqueda dirigida a encontrar un sistema de evaluación que salvara los intereses de los opuestos en la misma, esto es: la evaluación del estudiante (“cliente” de la institución), sin afectación a la ética profesional docente.

 

Como podrá verse en el siguiente apartado mediante la Tabla de Concordancias explicada ahí, se fueron reuniendo empíricamente una docena de variables producto de la experiencia en la práctica docente: 1) Afectividad, la relación fraterna, de amistad real Docente-Estudiante, variable particularmente importante como condición esencial del proceso educativo; 2) Simulación, condición objetiva en que se ve inmerso el docente ante lo adverso y lo agresivo de la situación reinante de dominio de los intereses mercantiles que dan lugar a la enajenación de su trabajo en general, frente a la seguridad de su empleo y fuente de ingresos, variable importante como condición sine qua non a poner a salvo* en la solución de la contradicción; 3) Situación Laboral, ya como Profesor Horas/Clase, o 4) ya como Profesor de Tiempo Completo, variables que influyeron poderosamente para determinar una atención sistemática a la investigación; 5) Formalización, esto es, abandonar la simulación “a valores entendidos” entre docente y estudiante en que se está sumergido en la Universidad privada, variable particular que aparece en la experiencia laboral en la Universidad Internacional, al pasar de la situación laboral del paso de “Profesor Horas/Clase”, a la categoría de “Profesor de Tiempo Completo”, siendo una variable trascendente, como se verá después, que determinó el punto de viraje y entendimiento de la situación observada; 6) Exigencia, que semejante a la variable “Formalización” y que aparece a su vez en el mismo período, nos permitió realizar la generalización teórica, pues una solución posible al trabajo docente efectivo, era mediante la actitud “exigente” por parte del docente, es decir, una actitud de “demanda imperiosa, en virtud de un derecho o por fuerza” (de exigere, “sacar por autoridad”); 7) Disimulo, variable de contrapropuesta a la condición de simulación (de dis, romper; y simular, hacer a semejanza), esto es, recurso sutil para romper con una situación falsa quebrantadora de la ética profesional docente, en donde el disimulo es la aparente condescendencia con la simulación, un aparente “juego de valores entendidos”, pero en donde realmente se encubre una táctica de rompimiento con la simulación; 8) Examen de cinco preguntas de respuesta breve a memoria, variable que nos permitía jugar con el criterio de la subjetividad y disfrazar (incluso inconscientemente) una justificación; 9) Examen de una pregunta-problema susceptible de resolver “a cuaderno abierto”, variable que en el mismo sentido usamos mucho, con un gusto por el estudiante al verse en el reto del análisis, la reflexión, y el uso del pensamiento, lo que generalizado, es esencia misma de esta propuesta; 10) Evaluación mediante Ensayo, recurso fácil y absolutamente engañoso, pero que usamos como variable insistiendo en la demanda de lograr del estudiante el esfuerzo por un real trabajo de investigación, variable que analizaremos de manera especial en la tercera fase de la observación-experimentación; 11) Evaluación a Confianza Plena, sin duda alguna, variable que aparece en la experiencia en la Universidad Internacional (2001), y que se constituyó en punto determinante para fundamentar todos los planteamientos de esta tesis; y 12) Evaluación por Autocompromiso, variable evidentemente especial, misma que tiene su propia historia necesaria a referir.

 

La suma de estas variables enfila y concreta la búsqueda de la solución a la contradicción, a la vez que caracteriza sus propiedades esenciales hasta conceptuarse como “Evaluación Ético-Estética” por Autocompromiso.

 



* A “salvo”, en sus dos posibles acepciones: 1) en el sentido de sinonimia, de salvaguardar esa condición simuladora del docente, en tanto no negarla cerrando los ojos a la realidad objetivamente dada, como respuesta de “acto reflejo”, intuitiva, ante el proceso de enajenación; y 2) salvar la simulación, en el sentido literal de, no obstante ser una condición necesaria, eludirla

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Tesis y Monografías
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