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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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20 julio 2010 2 20 /07 /julio /2010 08:51

Ícono EducaciónLa Evaluación Ético-Esteticista en el Aula Universitaria Durante un Curso.  Tesis Maestría en Educación Superior, 2007 (51)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http//:espacio-geografíco.over-blog.es/;

México, 07 feb 11.

 

La experiencia resultó extraordinariamente interesante, pues a pesar de ser equívoca la asociación del tipo de estudiante a la calificación; puesto que se preestablece de antemano lo que en todo caso se tiene que demostrar; no obstante en la práctica se satisfizo la condición de esa asociación del “Tipo de Estudiante” al compromiso de trabajo, mismo que correspondía a una calificación numérica.

 

De suyo hay aquí, en la elección por autocompromiso con un tipo de trabajo, una definición moral resuelta en lo íntimo por cada individuo acerca de lo cual no ha de emitirse ningún juicio de valor por el docente (ni por ningún otro estudiante); dado que un estudiante que optase sólo por el “7” de calificación, no querría decir que ello obedece necesariamente a una actitud de negligencia o mediocridad, pues va en juego en ello su interés por la materia, su afinidad con el docente u otro posible tipo de aspectos personales; si bien es cierto que el estudiante debe enfrentar la responsabilidad del estudio con, sin, o a pesar del docente; mas dejarlo en esa libertad, es parte de dicha formación de su personalidad.

 

Lo que normalmente se pudo haber esperado, es que todos optaran por el compromiso de trabajo con el “10” de calificación; va en ello un indicador no sólo de autoestima en el estudiante, sino un compromiso académico; más aun, va en ello un autocompromiso de trabajo académico de alto nivel, que es algo que finalmente todo docente está esperando de su estudiante.  No se le obliga, él elige libre y responsablemente, sin que pueda ignorar tanto la forma y contenido, así como procedimiento del trabajo –lo que se le explicará exhaustivamente–, así como las implicaciones de su incumplimiento.

 

Es precisamente aquí, en este sistema de evaluación; en que más allá de la valoración que el estudiante haga de sí mismo en la autoestima sin un peso moral; que se exteriorizan las propias virtudes del estudiante (es decir, esos valores que caracterizan su vida cotidiana, su personalidad a ser cualitativamente desarrollada), extraídas inductivamente por el recurso evaluativo; razón por la cual, afirmamos, es esencialmente el sistema de Evaluación Ético-Estética el que educa en ese sentido, ético-estéticamente, en lo individual y socialmente; esto es, que no sólo contribuye, sino determina el proceso de la formación de la personalidad.

 

Lo que el estudiante está haciendo en el fondo, es más que asumir un compromiso de trabajo para obtener una calificación; está, en la práctica, poniendo en juego el conjunto de sus valores personales confrontados socialmente, lo cual afirma esencialmente una responsabilidad en el acto moral, conocidas perfectamente las consecuencias del mismo y no pudiendo omitir el deberlas conocer.

 

Si, decíamos párrafos anteriores, el docente podría esperar una definición por el “10” en todos los estudiantes, esto en la práctica vimos que no necesariamente es así, determinado precisamente ya por la relación entre la materia y la Licenciatura que se cursa, o bien por la identidad docente-estudiante principalmente.

 

En grupos de especialidad homogénea y adecuada la complejidad del curso a la especialidad correspondiente, el efecto sí es precisamente el “10” generalizado y como consecuencia la posibilidad de un trabajo académico de alto nivel de compromiso.  Ya en la práctica, el cumplimiento real del estudiante da lugar a una distribución “normal” de las calificaciones.

 

En grupos heterogéneos, de diversas especialidades y en ocasiones incluso de diversos semestres, en donde no valoran de la misma manera su relación con la materia dada; el autocompromiso dependerá del criterio del estudiante frente al curso, en cuanto a qué tanto –a su juicio, independientemente de que estemos o no de acuerdo con su juicio–, dicho curso le es o no significativo para su especialidad.  Y ahí sí encontramos una definición de principio muy marcada en el compromiso de trabajo.  No se “complican la existencia” cuando, con todo su subjetivismo, el curso no les parece significativo, y optan en lo común por el compromiso correspondiente a “8” o “9” de calificación.

 

A continuación mostramos la modificación, y quizá “simplificación”, de lo que hemos llamado Matriz de Evaluación (misma que ha pasado por sucesivas etapas desde una estructura muy elaborada y compleja, a cada vez una mayor simplificación ganando en facilidad de comprensión de la misma).

 

En dicha segunda Matriz de Evaluación por Autocompromiso, ahora aplicada principalmente a grupos homogéneos en la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y en el curso de Teoría y Métodos de las Ciencias Sociales; puede verse la escala de calificaciones aprobatorias desde el “7” como mínimo institucional, hasta el “10”, en un juego de cifras complejo*.  La Matriz se compone de cinco niveles de compromiso básicos, pero dos niveles se descomponen en compromisos particulares dando en total nueve, tratando de seguir los pasos básicos del proceso de investigación documental, hasta llegar incluso al planteamiento de una lógica demostrativa rigurosa (Fig.7).

 

Se pensó en una verificación de la asistencia a clases (lo que sería el suplir el “pase de lista”) por la realización aleatoria de Ejercicios en clase, que denotaban el cumplimiento del compromiso inicial de asistir.  Se consideraron la elaboración de Fichas de Trabajo como Tareas, y Reportes de Lectura a partir de las mismas, y el cumplimiento con ello permitiría mantener el “8” de calificación. 

 

         Matriz de Evaluación por Autocompromiso.             Enero-Junio, 2004

Cal

 

1

2

 

3

4

 

5

a

b

c

d

a

b

8

9

10

10

7

8

8

2

2

2

3

9

10

9

7

8

8

2

2

2

3

 

8

7

8

 

7

7

 

NA

 

 

 

1

Ejercicios

2

Fichas de Trabajo

3

Tareas y Reportes de Lectura

4

Protocolo

 

a)

Marco Teórico

b)

Tema y Delimitación

c)

Planteamiento de Problema e Hipótesis

d)

Esquema

5

Ensayo

 

a)

Forma

b)

Lógica Demostrativa

Fig.7.  Luis Ignacio Hernández Iriberri.

 

 

Quien desease obtener “9” de calificación, habría de comprometerse con lo anterior, más con la elaboración de un Protocolo de Investigación, que implicaba su Marco Teórico, Tema, Problema, Hipótesis y Esquema.

 

El “10” de calificación se obtendría de satisfacer el compromiso con todas las fases hasta la realización del Ensayo correspondiente como informe final de investigación, a valorarse tanto por el cumplimiento de aspectos de forma, como de contenido en cuanto a cumplir con la lógica demostrativa.

 



*       Que a decir verdad, luego ni nosotros mismos entendimos.

 



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