Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

20 julio 2010 2 20 /07 /julio /2010 09:03

Ícono EducaciónLa Evaluación Ético-Esteticista en el Aula Universitaria Durante un Curso.  Tesis Maestría en Educación Superior, 2007 (63)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http//:espacio-geografíco.over-blog.es/;

México,  28 mar 11.

 

Para la tercera fase experimental (2005), más depurada la teoría y el manejo de variables que subieron en número de 12 a 16, se pudo realizar un nuevo proceso observacional controlado mediante el Método de Concordancias, de lo cual ya formó parte a su vez como variable la Matriz de Evaluación de acuerdo con su contenido dado por los compromisos de trabajo, y misma que se muestra en la penúltima Matriz de Evaluación practicada en el lapso de investigación de esta tesis, y ya suficiente como elemento comprobatorio (Fig.14).

 

En dicha Matriz de Evaluación seguimos sin sustraernos al criterio de la Asistencia como condición mínima, significando el carácter presencial escolar, por la cual los conocimientos se adquieran, por el solo hecho de estar presentes, incluso “en contra de su voluntad”, no obstante este criterio de la asistencia nunca ha sido un factor realmente controlado sino muy relativa y subjetivamente.

 

Matriz de Evaluación por Autocompromiso                            Enero-Mayo, 2005

 

Calificación

Compromiso de Trabajo

10

Capacidad de Interpretación General

9

Capacidad de Acopio de Datos y Descripción del Problema

10

8

Expresión de Pensamiento (participación)

9

7

Asistencia

8

NA

 

7

           

Fig.14.  Luis Ignacio Hernández Iriberri.

 

 

El autocompromiso con el solo hecho de Asistir, siguió correspondiendo a ”7” de calificación.  Aquí debemos insertar una aclaración más argumentada acerca de la justificación de esta calificación con la asistencia como mínimo.  La justificación más completa nos vino a la mente, más por el orden de lo cuantitativo, que en el lógico y consecuente orden cualitativo en que había quedado.

 

Así, para ello, basta realizar el siguiente razonamiento: si un docente es apenas un séptimo del conjunto de docentes que un estudiante tiene en un semestre académico (sin necesidad de tanta precisión, redondeemos ello al 15% de los docentes), de ello se sigue que ese 15% otorga el 7 de calificación con la condición mínima de que el estudiante esté presente (y bajo su entera responsabilidad y conciencia en el deber ser), en tanto que el 85% restante otorga dicha calificación, básicamente, como resultado de una prueba psicométrica de aprendizaje.

 

Pero si el 15% ha calificado con 7, dada la sola asistencia del estudiante como mínimo aceptable, y ese 85% ha calificado con 8, 9, o 10 a ese mismo estudiante; sólo cabe pensar, puestos en aquel que ve el proceso externamente, que, o bien el estudiante en ese curso particular ha sido inhábil,  bien, que ese docente del 15% ha sido aceptablemente riguroso; pero a su vez, que aquel 85%, ha sido de cursos de especial interés por el estudiante; o bien, que esos docentes han sido demasiado laxos en esa calificación.

 

Pero si ahora el 85% es el que califica con 7 a ese estudiante y el 15% con el mismo 7 bajo esa condición mínima, ya se evidencia que esta última calificación, en mucho, o bien guarda plena correspondencia,  o bien empieza a verse como un verdadero obsequio irresponsable.  Y la irresponsabilidad quedará totalmente evidenciada, cuando el 85% no promueva a ese estudiante, mientras el 15% sí lo haga con ese mínimo, pero sólo hasta entonces.

 

El reclamo que se pueda hacer a ese docente que representa el 15% de estar promoviendo a un “mal estudiante” con todas las consecuencias sociales y de prestigio institucional, queda así, anulado, si los seis docentes restantes que representan el 85%, resulta que son los que lo acreditan (psicométricamente) con 7 o más de calificación.  Esto es, evidentemente, ello querría decir que dicho joven no es ningún “mal estudiante”, y justificadamente hace lo mínimo para acreditar el curso del docente que le otorga el 7 sólo por asistir.  Esa acausación a ese docente de promover a un “mal estudiante” sólo podría ser válida, precisamente cuando seis profesores (o por lo menos la mayoría de ellos) no lo acrediten, y ese docente del 15% sí lo haga.  Si por encima de todo se sostuviese que un joven dado es “mal estudiante”, pero acredita con 7 o más con más de cuatro docentes, entonces será a éstos, a ese 60% a 85%, a los que deberá reclamársele el promover a un”mal estudiante”, e incluso con un obsequio mayor a 7, y no reclamar o poner en duda lo que hace ese único docente que representa el 15%, de ser él, el que promueve al “mal estudiante”.

 

Puede verse pues, que el argumento del 7 de calificación con sólo asistir, es plenamente válido y justificado; y será muy difícil que un estudiante que bajo condiciones psicométricas no está siendo promovido en cuatro o más materias, sea un estudiante que pueda incluso cumplir con el tortuoso recurso de sólo asistir a clase; tortuoso para él, paradójicamente, tanto más que no está siendo coaccionado cual corresponde a un “mal estudiante”.

 

Así, continuando con la argumentación previa a esta inserción, aclarando las condiciones bajo las cuales se da cada calificación, decíamos, omitido el proceso de investigación documental como base del aprendizaje y más bien adecuado éste a sus preliminares en forma de compilación de datos y descripciones monográficas (de adaequantus; equiparado, correspondiente, equivalente); la enseñanza se centró ahora en el propósito de la extracción de valores exteriorizando el autocompromiso, demostrando la capacidad de expresión de pensamiento mediante el lenguaje meramente descriptivo, tanto hablado como escrito y gráfico-simbólico, reflejo de la personalidad, evaluando constantemente en formas de preguntas y debate, así como en la elaboración cartográfica para el caso de las materias de Geografía.  Esta capacidad de expresión del pensamiento, correspondió al compromiso, como puede verse en la Matriz de Evaluación, de “8” de calificación.

 

La extracción de valores exteriorizando el autocompromiso con alcanzar la capacidad de análisis (mostrando los vínculos y relaciones posibles entre los elementos componentes de un todo), correspondiente al “9” de calificación, quedaría evaluada en la expresión tanto verbal como escrita y del lenguaje gráfico-simbólico en la representación cartográfica.

 

Y la extracción de valores exteriorizando el autocompromiso final con la más alta calificación, implicaría el empleo de los materiales trabajados, para una exposición de tema a manera de capacidad de síntesis; sujeta a parámetros de forma y contenido, que en general, de acuerdo con la teoría del conocimiento dialéctico materialista, en la objetividad de esa adecuación, se buscaría la correspondencia; es decir, la exactitud, plenitud y profundidad del reflejo del objeto; en el conocimiento del fenómeno descrito.  Ello, al final, resultó un propósito excedido.

 

En la verificación de la hipótesis; durante el curso del primer semestre lectivo del año 2005; se explicó al estudiante la filosofía educativa, lo cual dio mayor sentido al sistema de evaluación, y explicados los alcances de cada nivel de compromiso a demostrarse ya no de manera impersonal a través de algún trabajo, sino plenamente de manera personal en su intervención en clase, con la expresión de su pensamiento, con no más que la descripción de los fenómenos propios de los temas de clase, marcó notablemente y de inmediato, la diferencia entre el compromiso real, o por forma.

 


Compartir este post

Repost0

Comentarios