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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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18 marzo 2012 7 18 /03 /marzo /2012 23:01

El Por Qué del Dónde 1La Geografía como Ciencia.  Ensayo, 2010 (1/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;

http://espacio-geogrfaico.over-blog.es/;

26 jul 10.

 

 

Introducción.

 

Ciertamente, afirmamos que la Geografía es una ciencia (si bien no desplegada como tal, permaneciendo en un estado precientífico), en tanto que, a partir de un objeto de estudio bien determinado y definido, dispone de un aparato teórico-metodológico empírico-racionalista en el proceso del conocimiento, que va de la observación, a la descripción y explicación, y del análisis a la síntesis, con un conjunto de postulados, principios y categorías fundamentales que se ponen en juego lo mismo con la analogía, que con la relación causal, o la hipótesis y los procesos deductivo-inductivos, como de experimentación y medición; generalizables en teorías y el establecimiento de leyes que rigen los fenómenos inherentes al conocimiento de la verdad acerca de su propio objeto de estudio; verdad entendida como el conocimiento objetivo, causal, con arreglo a la lógica, verificable en la práctica histórico social, y con capacidad de predicción.

 

Necesitamos pues, revisar la historia, los antecedentes, y generalizar de ellos la teoría, de modo que una parte de la demostración de que la Geografía es una ciencia, quede dada con la integración de todos esos elementos teórico-metodológicos generales de toda ciencia.

 

Pero la demostración en sí de tal afirmación, más allá de aportar las pruebas de que la Geografía dispone ya de todo un aparato teórico-metodológico riguroso del conocimiento, estará en la demostración de la veracidad del supuesto de que ese aparato teórico-metodológico, satisface los casos complejos del proceso hipotético-deductivo de la experimentación y medición, que en cierto momento ha derivado en teorías y leyes que permiten la predicción científica.

 

 

Antecedentes.

 

Más allá de que los antecedentes han sido objeto de tratamiento en buena parte de nuestro trabajo de geografía teórica, debemos hacer aquí una síntesis de esa evolución en los grandes momentos del desarrollo de la Geografía como ciencia.

 

La ciencia, como una forma de la conciencia social, está determinada por las relaciones económico-sociales de producción; pues si bien se ve, la ciencia tiene por objeto más general, el satisfacer las necesidades de la producción de los bienes materiales de la sociedad, y de la organización y desarrollo de ésta.

 

Así, habremos de ver cómo es que la Geografía satisface todo ello, en el marco de los grandes modos de producción históricamente dados: desde la transición de la comunidad primitiva al modo de producción esclavista en la Antigüedad, como de la transición de la sociedad esclavista, al modo de producción feudal en la Edad Media, y de la transición del mismo, al modo de producción capitalista de las Épocas Moderna y Contemporánea, en que ya se mezcla con los primeros intentos de transición a una forma de organización y desarrollo social dado en el modo de producción socialista.

 

Aun cuando el concepto de cada elemento del método científico fue cambiando con el tiempo, perfeccionándose hasta entenderse como en la actualidad; en términos generales, entenderemos por ellos lo mismo en cada época histórica, exponiéndolo de manera sintética.

 

Lo esencial a considerar en todo ello, es que las ciencias no nacieron explicitando su objeto de estudio (lo cual no quiere decir que hayan nacido sin el mismo); esto es, que simplemente, de manera empírica, se fueron organizando los conocimientos en torno a un fenómeno dado (o, en un principio, grupo restringido de fenómenos dados), no necesariamente deslindando las propiedades esenciales de lo que estudiaban, ni en sí mismas, ni por exclusión de lo demás, porque simplemente no había necesidad de ello.  Ni siquiera ocurrió tal definición del objeto de estudio en cada ciencia singular cuando éstas se organizaron en el Liceo de Aristóteles.  Tal definición, mucho menos aún, tampoco podía haberse dado durante la Edad Media, en donde ni ciencia como tal había.

 

Cada ciencia, desde su origen, había nacido con su propio objeto de estudio, pero mantenido implícita o tácitamente; el problema de la definición de los mismos en cada una de las ciencias, no se planteó sino en el curso de la Época Moderna, primero al paso de la especialización de cada una de ellas al paso de los siglos XVIII-XIX conforme, internamente, aumentaban su rigor metodológico; y luego, externamente, como criterio en la necesidad de la clasificación de las mismas a fines de este último siglo.

 

La necesidad de la clasificación de las ciencias como reflejo del orden del conocimiento humano venía desde antiguo, dados criterios muy generales, en función, más que de un objeto de estudio, de un campo de acción, en ciencias naturales, sociales o humanas, y del pensar.  Pero con el alto grado de especialización y su amplia diversidad hacia la segunda mitad del siglo XIX, surgió el criterio de definirlas y clasificarlas según su objeto de estudio.  Kedrov, en su Clasificación de las Ciencias, lo explica de la siguiente manera: “…hasta la mitad del siglo XIX, el desarrollo de las ciencias naturales, sin hablar ya de las ciencias sociales, no condujo a los científicos al descubrimiento de la ligazón interna real entre todas las ciencias, por cuanto las ciencias en su conjunto no habían salido todavía de la etapa del análisis.  La disección del objeto de la investigación científica era una premisa necesaria para estudiarlo y conocerlo en toda su plenitud e integridad”[1].



[1]        Kedrov, B.M; Clasificación de las Ciencias; Editorial MIR, Tomo I; Moscú, 1976; p.26.


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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
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