Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

28 abril 2011 4 28 /04 /abril /2011 23:06

Brújula MaderaLa Geografía en Alfred Hettner.  Ensayo, 2011 (6/). [*]

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

La Tierra, 1 (jN, lW); 16 may 11.

 

Hettner no podía evadir, como es natural pensarlo en geografía, el problema no sólo de la naturaleza, sino del ser humano.  En cuanto a lo natural, narra cómo el geólogo Richthofen, involucrado en la geografía, aproximó una relación funcional, por la cual, el objeto de estudio de ésta era la corteza terrestre sólida, respecto de la cual los demás fenómenos tendrían que ser considerados según el grado de dependencia a aquella.  Pero, dice Hettner a ello, “esta concepción contradecía desde un principio al desarrollo histórico de la ciencia”[27].  Es decir, para Hettner que tenía muy presente la importancia de la objetividad rescatada del análisis histórico, el conocimiento geográfico, evidentemente, no empezó ni se ha desarrollado así.  Pero, más aún, esa es una consideración para el caso de su definición como ciencia social; de donde Hettner, va directo a una conclusión: “la geografía no puede limitarse a ningún dominio de la naturaleza o del espíritu en concreto, sino que debe extenderse a la vez sobre todos ellos”[28].

 

La conclusión es interesante y profundamente trascendente: la geografía no puede referirse en exclusivo a lo natural, pero tampoco a lo social; y ello no quiere decir, en consecuencia, que no ha de tratar con los fenómenos en general, sino por lo contrario, que ha de tratar con todos por igual; “no es ni ciencia de la naturaleza ni ciencia del espíritu, sino ambas cosas a la vez”.  Pero justo eso, lo que hacía, era centrar el problema esencial de esta ciencia: cómo hacer tal tratamiento por igual de todos los fenómenos, sin incurrir en el viejo “dualismo”; y ello, por lo tanto, no podría ser con esa solución funcional ni de Kirchohoff, ni de Wagner, ni la muy original de Richthofen.

 

Estas consideraciones condujeron a Hettner al consiguiente más esencial de la historia del pensamiento geográfico hasta entonces: “Si concebimos  la naturaleza y el hombre desde el punto de vista corológico, resulta igual en todos sus puntos fundamentales, y no conduce en absoluto a dos corrientes distintas dentro de la geografía”[29].  Lo que Hettner estaba haciendo ahí, era dar una solución lógica por subsunción a dicho problema; esto es, que la contradicción entre geografía natural o geografía social, pasaba a ser totalmente secundaria, y subsumida o subordinada apenas como un opuesto en una nueva contradicción en que, de una parte se tenía ahora la relación naturaleza/sociedad, y de otra parte, lo corológico.

 

Y ya en 1927, Hettner ponía de relieve algo que aún hoy en el inicio de la segunda década del siglo XXI, tiene absoluta vigencia; lo cual revela el profundo atraso de esta ciencia: “La necesidad de considerar –dice Hettner– de forma igualitaria en la geografía a la naturaleza y el hombre sólo es puesta en duda, a decir verdad, por los profanos que nunca han profundizado en los problemas geográficos o que únicamente han cultivado una parte de la geografía.  Por lo contrario, por parte de los propios geógrafos –algunos a disgusto y otros con alegría– es reconocida en general esta necesidad”[30].  Y a dicha necesidad es que Hettner le ha dado, finalmente, solución, si bien con la limitación de la categoría de lo corológico.

 

La importancia de la categoría de lo corológico en Hettner, emerge como una reminiscencia kantiana de su propia noción del espacio: un concepto puramente abstracto, es decir, no elaborado como un reflejo de una faceta de la realidad, sino exclusivamente como una idea cómoda para manejar las cosas; expresa su esencia, o como él mismo lo dice, “las genuinas propiedades del espacio, es decir, la longitud y la distancia, la forma y el tamaño de las superficies en contradicción con la diversidad del contenido”[31]; no obstante, agrega: “El espacio como tal –redacta Hettner– es un concepto; significado real sólo lo adquiere a través de su contenido”[32].

 

La corología, como las destacadas propiedades espaciales de la distribución y extensión, expresa la descripción de la estructura del espacio, como eso abstracto entendido como lo concreto de la región, definida por el concepto mismo de paisaje; y éste como el contenido empírico objetivo y homogéneo de dicha región.  La corología es, pues, la concreción del espacio en una región definida por el paisaje como su contenido de fenómenos naturales y sociales.

 

Hettner, en la categoría de corología, ha elaborado un esencial proceso de abstracción que ha hecho avanzar el conocimiento geográfico; pero, al mismo tiempo, en su paso a la nueva síntesis en lo concreto pensado, ha tenido en ello su propia limitación, y no podía haber sido de otra manera.  Quedaba a las futuras generaciones, básicamente de la segunda mitad del siglo XX, el superar esa valiosa síntesis de su tiempo.

 

A partir de ahí, Hettner tiene que ser consecuente con su propio planteamiento, en la aplicación de lo que el mismo llama “la aplicación del enfoque corológico”.

 

Lo primero en señalar, es que lo esencial no es el conjunto de fenómenos, ya naturales o sociales, que integran el paisaje mismo, sino que lo esencial es la naturaleza interna de la región, que depende de dos relaciones: 1) la diversidad tanto temporal, como espacial, por la que ningún fenómeno puede ser entendido por sí mismo; y 2) la relación de causalidad que se da en un lugar.  “La esencia de la geografía depende solamente de la aceptación de estos dos puntos de vista, quien no los aplique, no habrá comprendido  el espíritu de la geografía”[33].

 

Hettner, así, estaba esencialmente en lo correcto; pero superar ese fino límite en el cual el fenómeno no puede ser entendido por sí mismo, cuando al mismo tiempo se imponía su estudio, si bien con un “enfoque corológico", constituyó, y constituye aún, el salto cualitativo de mayor complejidad en la mente del geógrafo contemporáneo.  En mucho, creemos, porque el “enfoque corológico” no fue, ni ha sido, lo suficientemente esencial, lo suficientemente drástico, como para romper con el viejo atavío, que permita reconceptualizar todas las cosas.

___________________

  

[27]    Ibid. p.40.

[28]    Ibid. p.40.

[29]    Ibid. p.41.

[30]    Ibid. p.41.

[31]    Ibid. p.42.

[32]    Ibid. p.42.

[33]    Ibid. p.44.


Compartir este post

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo

Comentarios