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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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20 julio 2014 7 20 /07 /julio /2014 22:04

003 Mapa de Anaximandro con Ejes de SimetríaLa Primera Representación del Espacio Geográfico Tridimensional: el Espacio de Simetría Regular de Anaximandro (s.VI ane).  (2/2)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

14 ene 13.

 

El mapa de Anaximandro, el Primetrón, cuyo original no se conservó y la idea de éste trascendió por su reproducción en el mapa de Hecateo y luego de Herodoto, de haberse reproducido fielmente en su base, carece, a pesar de su nombre, de toda magnitud métrica del espacio terrestre.  No posee aún un sistema de coordenadas, no hay referencia de escala, y entre esas magnitudes básicas en la métrica del espacio terrestre, apenas vagamente queda insinuada la orientación en la disposición de la configuración del mapa: está “orientado” al norte, teniendo como referencia la Estrella Polar, y ésta, más que por ella misma, por ser aproximadamente el centro de giro del Eje del Mundo.  Es decir, un eje invisible de la esfera celeste móvil en torno al cual ésta rota diurnamente en un movimiento no aparente, sino, en la cosmogonía de Anaximandro, con un movimiento real de Este a Oeste.

 

Dicha orientación del mapa, es el primer dato trasladado de la mecánica de la esfera celeste dada en la Cosmografía, a la mecánica del espacio terrestre estudiado en la “grafía” o dibujo descriptivo de la Tierra en el mapa, que para ese momento es apenas un conocimiento empírico-intuitivo (es decir, por el que se entiende que el propio Anaximandro no sabía que había empezad a hacer la ciencia de la Geografía), pero que tres siglos más tarde, dicho conjunto de conocimiento será sintetizado por Eratóstenes, dándole la denominación natural a su hecho, precisamente, de: Geografía; la “descripción” o conocimiento de la Tierra, por cuanto a su consideración espacial; literalmente dicho, de “con-sidereos”, es decir, de hacerlo “con las estrellas”, lo sidéreo.

 

El mapa de Anaximandro es, pues, primero, un reflejo objetivo de la realidad objetiva; y más exactamente dicho, de una faceta de la realidad objetiva: el espacio; y, segundo, como tal, la representación –en esos términos literales de “volver a presentar”–, del espacio terrestre tridimensional (en una proporción o escala no definida), en forma bidimensional; esto es, es sólo ya el Perimetrón (la “medida alrededor o circular”), de la esfera celeste, para expresar la configuración, y con ello el conocimiento, de una Tierra plana.

 

La representación del espacio terrestre en el mapa de Anaximandro, es, en principio, la de un “espacio vacío”, que está empezando a conocer por su forma y estructura dada apenas en su configuración desde lo externo.  Dicho mapa se conservó a través de su utilización, primero por Hecateo, y luego por Herodoto, quien, principalmente este último, en una segunda instancia, centró su atención, ahora, en su composición interna, analizando un “espacio lleno”, cuya principal preocupación se centró en la localización y distribución dada por referencia física respecto de las grandes cordilleras y ríos, de los restantes grupos humanos conocidos, habitantes del planeta.

 

 004 VI ane Perimetrón Mapa Anaximandro-Herodoto

Mapa de Anaximandro reproducido por Herodoto.

[Fuente: Terán, Manuel De; La Tierra; Enciclopedia Labor; México, 1976] 

 

El interés de Anaximandro era, de manera natural, eminentemente geográfico; pero si el interés de Herodoto ya era de una “geografía etnográfica” (lo etnológico con un apoyo geográfico), apenas lo podemos inferir del interés de Herodoto como historiador; el trabajo de éste pareciera reflejar tal hecho.  Luego de la idea de “nosotros”, evidentemente lo más importante es la idea de “los otros” nuestros semejantes, dispersos por lugares lejanos e ignotos, y de su conocimiento sería, ciertamente con un trabajo etnográfico que ahí estaría originándose, de importancia como tal para los antropólogos y etnólogos; pero, geográficamente, su importancia no va más allá del conocimiento de sus propiedades espaciales: dónde se localizan o están, cómo se distribuyen, qué tanto abarcan o es su extensión, cuáles son los límites de sus reinos, sus conexiones y relaciones posibles, sus movimientos.  Cierto, ello es un apoyo de conocimientos a la etnología, y la etnología en su conocimiento propio nos abundará en su complemento.

 

A esas relaciones de conocimiento, en la “geografía fenomenista” que llegó hasta fines del siglo XX, equívocamente se le denominaba “geografía etnográfica”, siendo que ello es sólo la “etnografía” de los etnólogos.  A pesar de ello, el verdadero conocimiento geográfico, el conocimiento del espacio terrestre objetivamente elaborado, continuó desarrollándose desde Anaximandro, y superando esas incesantes y pueriles desviaciones, lo ha seguido haciendo a lo largo de la historia.  Este artículo, es parte de un nuevo esfuerzo por ese rescate de la verdadera ciencia de la Geografía.

 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
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