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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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17 abril 2011 7 17 /04 /abril /2011 23:04

Eje del Mal, 2001 G. BushLa Teoría Geopolítica del "Eje del Mal" y la Geoestrategia Político-Militar de la "Guerra Preventiva"*  Estudio Nº 8 (1/6)

 

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

 “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

La Tierra; 1 (φN, λW); 18 abr 11.

 

 

Introducción

 

Los años noventa fueron, en su naturaleza, años de transición y obligada redefinición geoestratégica político-militar que luego de la integración de diversos elementos, concluyó en la 7ª Geoestrategia Político-Militar, denominada ahora: del “Ataque Preventivo”, o de la “Guerra Preventiva”; doctrina de G.W. Bush, nacida de la conjunción de diversos elementos ideológicos de carácter geopolítico que contribuían a configurar el propósito del “Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense” (PNAC), finalmente establecido en 1997.

 

 

Geopolítica del “Eje del Mal”,

y Geoestrategia de Posguerra Fría:

el “Ataque  Preventivo”

 

La geoestrategia del “Ataque Preventivo” requirió de su propia y nueva teoría geopolítica, y así aparecieron y se fueron integrando en una, esos elementos: primero, como antecedente, la idea de McLuhan acerca del desarrollo de la sociedad contemporánea integrada como una “Aldea Global” (Global Village; que pudiera traducirse quizá como el “mundo de villas”, no casualmente, se ha dicho, recreando con ello una idea medieval), que en su evolución propia, pasa de la llamada por él como sociedad de la “Galaxia Gutemberg”, a la sociedad de la “Galaxia Marconi”**; segundo, el concepto de “Globalización”, de Theodore Levitt, en su obra La Globalización del Mercado (en el cual se plantea un mercado capitalista único, mundial), 1985; y luego, en tercer lugar, la idea más elaborada y ya esencial en esta nueva teorización geopolítica, idea que aparece con el historiador Toynbee, pero que es retomado y popularizado por S.P. Huntington en su artículo ¿Choque de Civilizaciones?, de 1993; para culminar, en cuarto lugar, con la teoría geopolítica de los “Imperativos Geoestratégicos” de Brezezinski, 1997, y quedar así establecido el “Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense”.  Todo lo cual, finalmente, se conjugó en la “Doctrina del Eje del Mal”, de 2002.

 

Nada de lo ocurrido en la política internacional, particularmente ya después de 1993, puede ser ajeno a las determinaciones de lo que fue conformando la Teoría Geopolítica del “Eje del Mal”, y su Geoestrategia Político-Militar del “Ataque Preventivo”.  Menos aun lo puede ser luego de quedar establecido el “Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense” en 1997.  Y difícilmente se puede caer en la ingenuidad en el análisis de los hechos de New York en septiembre de 2001, después de tener presentes estos elementos geopolíticos y geoestratégicos: todos esos hechos, no responden a otra cosa que a un gigantesca provocación internacional para justificar o dar “razón histórica” a los elementos integradores de su nueva geopolítica y geoestrategia; esto es, la respuesta a la pregunta de Huntington resultaba históricamente afirmativa, es decir, sí, producto del proceso de “globalización” y el desarrollo de “La Galaxia Marconi”, en el escenario internacional se estaba dando ya ahora, el “choque de las civilizaciones”, a manera de un ataque por sorpresa al “Castillo”, efectuada por los villanos, es decir, por los “aldeanos globales” insurrectos en hordas bárbaras; esto es, organizados en un “Eje del Mal”.

 

Geoestratégicamente, lo esencial ahora, es determinar el posible objetivo a largo plazo; no sólo para poder predecir la dirección de la guerra, su naturaleza y sus escenarios o teatros de operaciones, sino principalmente por la duración de la misma, y en consecuencia, de su magnitud.

 

Mas, para poder explicar lo anterior, es necesario desentrañar los rasgos esenciales de la Teoría Geopolítica misma, del “Eje del Mal”.

 

El primer y más notable rasgo es precisamente la reivindicación de aquello por lo que principalmente se criticó a la “Teoría de los Contrapesos” de Spykman: esto es, la “Teoría del Eje del Mal”, no se plantea ninguna concesión a “equilibrios” o “estabilidades”, sino, por lo contrario, esencialmente agresiva, tomar la iniciativa para ejercer la hegemonía mundial; iniciativa a tal punto, que se definió incluso bajo el “ataque preventivo”, o el poder hacer la “guerra por la sola sospecha”.

 

El segundo rasgo fundamental, es su definición del nuevo enemigo: el Islam, con lo que no sólo se define a la “civilización adversaria”, sino concita la ciega fe religiosa, como garantía suficiente para una “guerra eterna”, “infinita” (razón por la cual la operación de respuesta a los actos de New York en septiembre de 2001, fue denominada inicialmente, en un exacerbado extremismo en esa terminología, como: “Justicia Infinita”); y el tercero, la denominación de “acto de terrorismo” a toda acción contestataria de ese adversario.  En ese “juego bélico”, la provocación es el motor mismo de la nueva guerra; por lo demás, una “guerra santa”, que desde el primer momento se definió a manera de una “Cruzada” en lucha del “Bien”, contra el “Mal”, y más aun, contra el “Mal”, organizado en un “Eje del Mal”.

 

Todas la geoestrategias político-militares del imperialismo, desde la “Represalia Masiva” hasta esta última del “Ataque Preventivo”, son, sin lugar a dudas, demenciales; pero aquellas geoestrategias imperialista de la Guerra Fría, tuvieron –por lo menos simuladamente– la atenuante de pretender el establecimiento del “equilibrio de fuerzas”.  Ahora abiertamente no es así, ahora lo que se plantea con toda claridad, es la hegemonía imperial a nivel mundial, de los Estados Unidos (y más propiamente dicho, del poder de una oligarquía detentadora de los más grandes monopolios y capitales mundiales, a la vez, directamente gobernante, con todo el aparato de Estado directamente en sus manos); y, bajo las condiciones en que esto se está dando, hoy, como nunca antes en la historia, la humanidad está en el más serio y grave peligro.

 



*   Estudio N° 8 Línea de Investigación Geográfica, mayo de 2006.

** Al encontrarnos con estos conceptos de McLuhan, que él introdujo para referirse al desarrollo tecnológico en el ámbito de las comunicaciones (de la era de las comunicaciones originadas con la imprenta, a la era de las comunicaciones televisivas); ahora creemos que es de ahí de donde el Presidente de los Estados Unidos en los años ochenta, Ronald Regan, los retomó para hablar de lo que él ahora llamó: “La Guerra de las Galaxias”, de lo cual se entendería, la guerra del “Enfrentamiento Directo”  con el despliegue tecnológico de las comunicaciones para crear un Escudo Antimisiles.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Geopolítica
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