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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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7 septiembre 2014 7 07 /09 /septiembre /2014 22:04

Espacio Relativo Regular en HettnerLas “Unidades Morfológicas” como los Estados de Espacio Discretos y Continuos de las Regiones, como un Espacio Relativo Regular en Hettner.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

16 jun 12.

 

La geografía romanticista y naturalista humboldtiana o socio-humanista ritteriana, había enfilado inevitablemente por el fenomenismo “de la totalidad”.  A la especialización simultánea de las ciencias, ampliadas y profundizadas al miso tiempo, esa concepción de la geografía se hacía cada vez más inviable.

 

Los sucesores históricos de Humboldt y Ritter, ante la descomunal empresa de su propuesta, optaron por la búsqueda en sentido opuesto, es decir, por la particularidad, por la especialización en uno de los múltiples campos de estudio que se asumían como geográficos.  Y apareció así la geografía “geológico-geomorfologista” de Ferndinand Richthofen; como, por su parte, la geografía “antropogeográfica” de Friederich Ratzel, ambas en la segunda mitad del siglo XIX.

 

El complemento de ello se dio en los primeros cinco congresos internacionales de Geografía, en cuyos reslutivos se discutió el considerar a la Cartografía como ajena a la Geografía, y como una ciencia aparte que sólo formaba parte de ésta, en tanto la Geografía se definía como un “sistema de ciencias” (y que llegaría a ser un “sistema social de síntesis de un sistema de ciencias”).

 

Entonces fue que se levantó Vidal de la Blache pronunciándose por que la Geografía era una “ciencia de los lugares, de la localización, y no de los hombres”.  Esto es, generalizando su idea, donde los “lugares” y la “localización”, son sólo dos propiedades esenciales del espacio, por lo que De la Blache quería decir que la Geografía era, en consecuencia, una ciencia del espacio y no de la sociedad (de los hombres).

 

El discípulo de De la Blache, Emmanuel de Martonne, complementó la idea en la definición que dominó durante el siglo XX: “La Geografía es la ciencia del estudio de los fenómenos tanto naturales como sociales, considerados en su distribución en la superficie terrestre, de sus causas y sus relaciones”.

 

En esta definición que reflejaba toda la ambigüedad del momento, exponía, en principio, que la Geografía era la “ciencia del estudio del los fenómenos, de sus causas y relaciones”, y en ello satisfacía las condiciones de la época; pero en aquella definición, en realidad, lo esencial venía en su segunda parte: el estudio de esos fenómenos, no obstante aún de sus causas, esencialmente, no sería por ellos mismos como tales, sino, dice De Martonne, en su consideración en su distribución en la superficie terrestre.

 

Considerar algo en su distribución, es considerarlo en una propiedad espacial, y cuando ese espacio se define por la superficie terrestre, ese espacio es el espacio geográfico.  Así, la definición, en esencia, se refería a la Geografía como ciencia del estudio del espacio terrestre, determinado en sus propiedades por la distribución (entre otras propiedades), de los fenómenos.

 

Ello planteaba el estudio del espacio geográfico como un espacio lleno, plenista, dado en sus “unidades morfológicas”, equivalentes a los estados de espacio discretos y continuos, en un espacio relativo regular que, justamente, era la condición en que había quedado la Geografía luego de los trabajos de Bauche referidos a un espacio relativo.

 

Sin embargo, con toda la ambigüedad del caso, el problema en esencia había sido planteado: la Geografía era así, la ciencia del estudio del espacio terrestre, determinado por los fenómenos.

 

El siguiente paso le tocó a Hettner, incidiendo un poco más en la esencia del objeto de estudio de la Geografía.  Enfáticamente Hettner, en su artículo, “La Naturaleza y los Cometidos de la Geografía” (1905), definió ya a la Geografía como la ciencia del estudio del espacio.

 

Sin embargo, el aspecto que se venía arrastrando aún, era el del lugar de los fenómenos en la teoría geográfica.  Desde fines del siglo XX s hacía evidente que los fenómenos no podían ser estudiados por el geógrafo en tanto tales, puesto que ellos son objeto de estudio de sus respectivas especialidades; pero superar esa situación reclamó ya de un nivel superior en el método de la ciencia moderna: el proceso de abstracción y generalización, en los cuales se diese una nueva síntesis lógica de conocimiento.

 

Hettner satisfizo esa condición de una ciencia de la geografía superior, y efectuó dos procesos de abstracción y generalización fundamentales: 1) respecto del espacio, lo elevó de un conjunto de propiedades particulares (lugar, localización, distribución, relaciones, superficie terrestre), al concepto de lo corográfico o de la región, que luego se deslindaría del concepto de paisaje; y 2) respecto de los fenómenos, los elevó de su tratamiento como tales, al tratamiento de éstos en términos de “unidades morfológicas”; esto es, de unidades dadas por la forma; unidades en las formas de la litosfera, de la atmósfera, de la hidrósfera y de la biósfera; esas unidades morfológicas se denominaron, a su vez, “geoformas”, o “unidades fisiográficas”, que integraban la región (espacio).


Espacio Relativo Regular en Hettner

 
Los fenómenos como la "unidades morfológicas" particulares de la litósfera, atmósfera, hidrósfera y biósfera, en una aproximación de abstracción y generalización de los estados de espacio, en el espacio relativo de simetría regular en Hettner.


No obstante, poco o nada se entendió entonces ese proceso de abstracción y generalización, pues no parece haberse teorizado lo suficiente sobre las generalizaciones dadas en esas “unidades morfológicas”, y, en consecuencia, persistió el defecto del estudio del os fenómenos como tales, en donde el geógrafo derivaba en cualquier otro especialista.

 

A pesar de todo, el paso histórico estaba dado, y sería cuestión de tiempo no sólo el llevarlo a mayores grados de abstracción y generalización, sino a unos fundamentos teóricos más lógicamente consistentes.

 

Pero el siguiente paso en ese proceso de abstracción y generalización, si bien complejo, sería definitivo.

 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
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