Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

15 mayo 2011 7 15 /05 /mayo /2011 23:00

Eje del Mal, 2001 G. BushLos Movimientos Sociales, el Estado, y el Establishment.  Artículo, 2011.

 Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

 “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

La Tierra, 1 (φN, λW); 19 may 11.

 

De pronto, estallidos sociales en el mundo árabe, en Estaos Unidos, luego en México, e inmediatamente después, en España, por sólo mencionar estos lugares.  Y al paralelo de ello, ocurriendo otros hechos: los precios del petróleo, la deuda estadounidense, los “rescates” de Grecia, Irlanda, y ahora Portugal, misteriosas intrigas políticas en el FMI, etc.  Y entonces cabe la especulación, y hasta afirmación con convicción, de que lo uno, no es mas que “cortina de humo” de lo otro.  Actos llamados de “falsa bandera” (por los cuales los intereses del enemigo se presentan como intereses propios); actos “distraccionistas”, como el enésimo escándalo por la “muerte” (“ahora sí”), de Bin Laden; o la beatificación del papa, e incluso la “soñada boda real” sacada de los cuentos de Walt Disney.

 

Pero a poco, todas las cosas se plantean al revés, y resulta que se presume que ciertos hechos económicos se han provocado deliberadamente, justo para velar actos políticos o sociales.  Y lo que creímos que se nos presentó con “falsa bandera”, resultó ser lo propio, y lo creímos propio, resultó ser una “quinta columna”, o los infiltrados induciéndonos a lo contrario a nuestros intereses…; los que nos llaman a la movilización se nos dice que son los interesados en desviar los verdaderos intereses de la sociedad, y los que duermen conformistas se nos aparecen como los ecuánimes, los informados, los visionarios.  Y finalmente se nos acaba diciendo que todo, tanto lo de un lado como lo del otro, es manipulado por “hilos invisibles” desde “muy arriba”; el resultado: la inacción, la desmovilización, la confusión total, por la que lo que es bueno lo acabamos viendo como malo, y lo que es malo lo acabamos viendo como bueno…; o peor aún, donde lo que es malo y se reconoce como malo, lo acabamos aceptando como lo bueno, porque lo bueno se nos hace aparecer como lo peor.

 

Cómo conducirse, entonces, en ese mundo de alienación y esquizofrenia.  Con qué criterio evaluar lo correcto y lo incorrecto.  Todo lo antes dicho, y más, es real, es el endemoniado tablero del juego de múltiples intereses en el ámbito de la sociedad, del Estado, y del establishment (ciertos grupos de poder que tienen a su servicio el aparato del Estado, en contra de los intereses mayoritarios de la sociedad, a los que se les atribuye la manipulación de los “invisibles hilos”).

 

Tanto Maquiavelo, como Marx y Engels, y como Lenin, fueron claros en este punto: adquirir la más profunda conciencia de clase social.  Maquiavelo lo hizo aleccionando a la burguesía para establecer la república y su propia concepción de la democracia, en la que “los asuntos del pueblo” (la res publis) y el “poder de pueblo” (la demos cartos), quedaban en la “representatividad de la clase burguesa”, frente al poder monárquico-feudal; Marx, Engels y Lenin, aleccionando por su parte al proletariado frente a ese poder, ahora, de la “democracia liberal” burguesa (no otra cosa que su dictadura de clase impuesta sutilmente), para establecer “los asuntos del pueblo”, bajo la democracia proletaria (la clase social mayoritaria, formada por todos lo asalariados), en donde el poder del pueblo, estará ahora en la representatividad del pueblo mismo (y por ello, espantando a los poco entendidos, estableciendo su dictadura de clase, impuesta sutilmente).

 

Toda movilización social genera algún grado de conciencia social, y con ello, de esa conciencia de clase; la gente se transforma como “mágicamente” en el proceso de la lucha social; lo siente y así lo piensa cualquiera que haya participado mínimamente en alguna manifestación político-social.  Y de ahí que cuanto más se está en el proceso, más se pasa consecuentemente de lo que se siente y se piensa, a lo que se dice y se hace, justo como expresión de esa conciencia social que va tomando forma en una conciencia de clase.

 

Que las insurrecciones del mundo árabe han sido predestinadas cuasi hasta el último detalle por los artífices del establishment, que ahora la insurrección española es producto de los operadores políticos de los oscuros intereses del Estado, que las movilizaciones sociales en México han sido, de algún modo, instigadas por “hilos invisibles”…, bien puede no negarse, todo ello es parte actuante en el tablero.  El asunto es que, desde el punto de vista de una conciencia proletaria, históricamente la sociedad se pone en movimiento con apego a leyes necesarias (es decir, tenía que ponerse en movimiento condicionada a su vez por el desarrollo necesario –sujeto a leyes económico-políticas– de un régimen económico-social, independientemente de lo especulativo de que sea por verdaderos “hilos invisibles”, o verdaderas causas económico-políticas evidentes, que de cualquier manera ambas cosas están presentes), y en ese proceso comienza a entender una nueva situación político-social, y a formarse una conciencia de sus intereses de clase.

 

El establishment podría estar interesado en mover a las masas por las razones y propósitos que fueran, y pone al Estado y a todo su aparato de poder a la tarea; y hasta podrán conseguir su objetivo.  Pero, en el proceso, las masas avanzan; y si quienes nos asumimos tener un poco de más visión de las cosas, contribuimos a orientar explicando esas cosas, entonces con ello se cumple la divisa de Marx: el capital, la burguesía y su establishment, crean a su propio enterrador.  Todo es cuestión de tiempo, porque esto tiene un límite…, y ya estamos sobre él.

 

Así, desde el punto de vista de la clase asalariada, carece de importancia la “intriga palaciega” de los actos conspirativos dados en los oscuros intereses de los grupos de poder, pues no son lo determinante en la transformación de nuestra realidad, por más que sean una parte actuante y, ciertamente, con mucho poder.  Desde el punto de vista de la conciencia de clase proletaria, lo verdaderamente determinante en esa transformación es, al final, la movilización misma de esas masas sociales; que cuanta más conciencia tengan de su propia condición, mayores serán los cambios que impulsará.  Inevitablemente, concediendo a lo conspirativo, habrá un punto en el que al establishment “se le escape de las manos” el “control social”, y los verdaderos cambios sociales se den.  Y, más todavía, aún aparentemente bajo ese “control cuasi predestinado”, la sola movilización social producirá necesariamente algunos cambios en su favor, ante los cuales el orden establecido cede, y por los cuales la historia avanza y se desarrolla positivamente.

 

De ahí que, no obstante nuestra conciencia de que las movilizaciones actuales son predominantemente en el ámbito de la llamada “clase media”; formada por un sector de clase asalariada acomodada como por un sector de la clase burguesa, ya venida a menos, o simplemente en su estamento menos pudiente, integrando la calase social conocida como pequeñaburguesía; esas movilizaciones son trascendentales para su acto de conciencia social y la propiciación de cambios.

 

Ello, finalmente, como lo hiciera ver Lenin, contribuirá a la agudización de las contradicciones sociales, hasta el punto de producir las transformaciones sustanciales necesarias.

 



Compartir este post

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Política
Comenta este artículo

Comentarios