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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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21 junio 2010 1 21 /06 /junio /2010 07:02

 Principio y Fin

de una Histórica Etapa de Transición

en el Desarrollo de la Geografía en México,

1979-1989.  Artículo, 2010 (2/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 24 jun 10.

 

Con el inicio de la década de los años sesenta, nace la Asociación Mexicana de Geógrafos Profesionales, 1961.  Es la primera asociación profesional de geógrafos, y se convierte en la gran organización del gremio creada a iniciativa del Dr. Jorge A. Vivó, surgió como condición necesaria para la estructuración y desarrollo de los estudios profesionales de geografía en México.  Al parecer, no editó algún documento de circulación interna (lo desconocemos), y nos parece que tampoco publicó ningún Boletín o Revista de difusión; las publicaciones que de ella tenemos se refieren principalmente a ponencias o informes de participación en los Congresos Internacionales de Geografía, publicados en el Anuario de Geografía, a cargo de la Facultad de Filosofía y Letras.

 

En ese entonces, los interesados que estudiaban la disciplina, eran principalmente los profesores de la Escuela Normal Superior (el entonces Departamento de Geografía era una especie de escuela “Normal de elite”), y, por supuesto, con el objetivo de la enseñanza de esta materia.  La mayoría de esos profesores normalistas, eran mujeres; profesionalmente, en ese momento cumplían una función avanzada que contribuyó a la consolidación de los estudios superiores de geografía; pero, a la vez, fue ahí donde se formó el llamado “Matriarcado”, como una mafia ultraconservadora que para mediados de los años setenta ya había cumplido su misión, había sido superada, y ahora obstruía el desarrollo mismo de esta ciencia; y antes que entender el proceso de entrega a las nuevas generaciones, se cerró al absurdo de una protección eterna de sus intereses.

 

Con una institucionalidad de la geografía en México profundamente conservadora y acientífica, la expresión progresista y de ideas avanzadas sólo podía emerger entre los estudiantes; y las generaciones escolares de 1975 a 1979, estuvieron ya a la altura de las circunstancias para la palabra crítica e independiente.

 

Debe mencionarse, no obstante, que entre las revistas independientes (elaboradas a partir de asociaciones profesionales), hubieron en ese entonces unas más independientes que otras.  Por ejemplo, independiente pero en una línea plenamente “oficial institucional”, críticamente anodina, fue la revista “anig”, del “Ateneo Nacional de Investigaciones Geográficas”; una asociación profesional en el ámbito de la Escuela Normal Superior (particularmente de Nuevo León), entre los profesores de enseñanza de la Geografía para la Educación Básica.  Como ésta hubieron quizá otras asociaciones; recordamos, sin más datos, por ejemplo, el “Seminario de Investigaciones Geográficas”, que representaba el Prof. Antonio Sánchez Molina.

 

Luego, a mediados de 1978, preparándonos para egresar de la Licenciatura en Geografía, impensadamente, toda esa generación de estudiantes dábamos inicio a una etapa histórica de transición, de enorme trascendencia.

 

Por dos partes, independientemente, se empezaron a concebir sendas organizaciones profesionales.  Hicimos saber al Dr. Carlos Sáenz de la Calzada que un grupo de estudiantes; del grupo que identificaremos por la “La Gota”, nombre tomado de un rústico periódico político estudiantil que editábamos; avanzábamos en ello; a la vez que él concebía con otro grupo de estudiantes alrededor del Dr. Ángel Bassols Batalla, la creación de otra asociación profesional: la “Unión de Geógrafos Progresistas de México” (UGPM), que se funda en ese mismo año.

 

Así, la “Unión de Geógrafos Progresistas de México”, fue la primera asociación profesional de geógrafos con un ánimo crítico en el espíritu del marxismo e independiente, fundada a mediados de 1978, siendo su primer Presidente el mismo Dr. Carlos Sáenz de la Calzada.  Y así, impensadamente, la AMGP, el “gran gremio” organizado en ella, llegó prácticamente a su fin, por lo menos, en lo que al papel que representaba (más aún que al año siguiente falleció el Dr. Jorge A. Vivó, y egresaba una nueva generación de geógrafos que ya no centraría su atención en formar parte de la AMGP, sino que creaba sus nuevas asociaciones profesionales).  Más evidente el hecho de que ahí comenzó una época distinta, no podía ser.

 

Por nuestra parte, el grupo de “La Gota”, que no participamos en el proyecto de la UGPM pues no simpatizábamos con sus interpretaciones ni sociopolíticas ni de la Geografía como ciencia, procedimos más lentamente, esperando el momento límite de nuestra salida de los estudios hacia fines de 1979; ahí elaboramos un escrito: “Proyecto para una Asociación Geográfica y de Ciencias Afines”, fechado en septiembre de 1979, que simbólicamente leímos y dimos a firmar a los compañeros que desearan participar de la iniciativa de crear una asociación profesional.

 

Formábamos el Consejo de Iniciativa: Silvia Castro López, Jorge Luis Ramírez Hernández, y Luis Ignacio Hernández Iriberri; y firmaron, además, aquel histórico documento: Edgar Carpinteyro Iturbe, Lydia Ortiz Condado, Irma Garduño García, Matías Huicochea, José Manuel Espinoza Rodríguez, Francisco Javier Mendoza, Silvia Alcalá Tejeda, Hilario Martínez Sánchez, Arturo Figueroa, y Enrique Torres (y una firma más, desgraciadamente irreconocible); quince firmas; en el proceso no hubo ningún docente participando.  Se elaboró la Declaración de Principios, y para diciembre se tenía ya el Plan de Trabajo, pensado para un primer ejercicio bienal de 1981-1982.  Como puede verse, dándonos plazos muy largos entre una acción y otra, producto de nuestra inexperiencia en esos trabajos.  Pero, finalmente, con fecha 18 de octubre de 1980, en el Aula 306 de la Facultad de Filosofía y Letras, nos reunimos para constituir la asociación profesional a la que dimos por nombre: “Academia de Geografía y Ciencias, ac” (AGC); y apareció así, con ella, y dos años después, la segunda agrupación de geógrafos, crítica e independiente.

 

Lo que la AGC sí logró hacer en lo inmediato como parte del VI Punto de su Programa, fue elaborar el “Boletín de la AGC” (documento de circulación interna), cuyo primer número correspondió al trimestre de abril a junio de 1981.  Dicho documento no tenía, pues, el carácter de ser la revista de la Asociación, como su órgano oficial de amplia difusión, sin embargo, por su estructura y contenido, como por sus fines mismos de ensayar la posterior edición de tal revista, el “Boletín de la AGC”, en sus dos escasos números trimestrales que sólo lograron editarse, muestra con toda claridad nuestra comprensión de la Geografía hasta ese momento, aún determinada por nuestra formación académica, pero a la vez ya en franco cuestionamiento.

 

El nombre mismo de la Asociación, que venía desde 1979, que luego resultó no muy apropiado, como de “Geografía y Ciencias”, lo evidencia, en esa comprensión de la Geografía como ciencia de síntesis de un sistema de ciencias; y por su estructura y concepción, siguió el estilo de Geocrítica, independientemente de su influencia, pues desconocíamos dicha revista en su conjunto.

 

La fundación de tales asociaciones profesionales fue la condición de necesidad para posibilitar la posterior publicación de sus revistas.  La AGC, con muy limitados recursos y sin grandes pretensiones en la difusión, editó desde 1981 algo aproximado a lo que en el futuro pretendía como su revista, con su “Boletín de la AGC”.  Y respecto de la UGPM, no fue sino hasta cinco años después de su fundación que, por su parte, en el segundo semestre de 1983, editó su propia revista (luego del I Simposio de Enseñanza de la Geografía, del IX Congreso Nacional de Geografía, y de la presentación de nuestra tesis de Licenciatura en donde aportamos un fundamento teórico distinto para esta disciplina de conocimientos, dado en la reconsideración del objeto de estudio, como el espacio terrestre): “Posición, Revista de Crítica y Análisis Espacial” (no obstante el rechazo que se dio en IX Congreso Nacional de Geografía, a nuestra ponencia en la que presentábamos a la Geografía como ciencia del estudio del espacio terrestre), ahora ya con la Presidencia misma del Dr. Ángel Bassols Batalla en la UGPM, en una línea, por lo menos teórica e ideológicamente militante, muy próxima a Antipode.

 

Así fue, y eso sólo fue el principio de lo que habría de ser una larga y dificultosa década de transición en lucha contra el orden conservador establecido, que implicó –con la condescendencia misma de la “progresista” UGPM– el rechazo de alguna de nuestras ponencias, la mutilación de otra, el bloqueo de nuestra tesis de Maestría en Geografía, y nuestra no-aceptación personal en la cátedra universitaria.  En suma, una “proscripción” inquisitorial oscurantista en el “no-nombrar, para que no exista”, y no citando, ni refiriendo, ni dándosenos los créditos correspondientes, incurriéndose al final, impunemente, en el despojo y plagio de ideas.

 

Posición mejoró con mucho la calidad de sus ediciones, publicándose de manera continua a lo largo de la década (y todavía conservamos una publicación de 1992, y suponemos que aún continuó publicándose).  El Boletín de la AGC, no pasó de dos rústicas ediciones en 1981, y la AGC misma se disolvió con el tiempo, no más allá de 1983.

 

En el lapso mismo de esa década, subrayamos, en la objetividad de la caracterización que hacemos de ella; por una parte, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), inició, al parecer con muchas dificultades, entre otras, de concepción crítica o no de la misma revista, su propia publicación, con el simple título de “Geografía”, 1984, finalmente admitiendo, por lo menos al principio, artículos de crítica.  Por otra parte, surgió otro tipo de Asociación Profesional en el nivel del Colegio de Geógrafos (concebido en la AMGP desde principios de los años setenta), que publicó la acrítica revista, “Geografía y Desarrollo”, en 1987, del Colegio Mexicano de Geógrafos Posgraduados, AC, en los lineamientos mismos del Instituto de Geografía.

 

Otra asociación, la “Asociación Geográfica del Estado de México” (AGEM), de la Universidad Autónoma del Estado de México, a su vez publicaba, no periódicamente, en esos mismos años, una modesta y acrítica revista titulada “Coordenada-14”, aun cuando de la cual poseemos únicamente su Nº 5, de 1989.

 

Sin embargo, derivado del evento especial: “Tendencias y Perspectivas de la Problemática Profesional y Académica de la Geografía”, del Colegio Mexicano de Geógrafos Posgraduados, en septiembre de 1989, publicó, con el título de “Geosofía”, en ese final de la década, la Serie, como se subtitula, de “apoyos a la investigación y docencia”; siendo los dos primeros números de la misma los únicos documentos enteramente críticos en el ámbito “oficial institucional”; y sin duda, lo cual se dio como simple reflejo, ya ineludible, de la situación de crítica generalizada que prevalecía.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Historia de la Geografía en México
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