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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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7 julio 2013 7 07 /07 /julio /2013 22:04

Cosmas IndicopleustesQué es la Geografía; Cosmas Indicopleustes: al invertir la geografía metafísica más pura, se obtiene la geografía dialéctico materialista más pura 2 (17/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

 

 

Indicopleustes titula su Libro II: “Las teorías Cristianas concernientes a la forma y posición de todo el mundo; las pruebas de ello son tomadas de las Divinas Escrituras”, y es justo en ese criterio cosmovisivo de referirse a la forma y posición de todo el mundo, en donde la obra de dicho autor destaca como uno de los pocos documentos antiguos de geografía teórica; acaso le antecedieron la explicación cosmovisiva de Anaximandro, y los antecedentes teóricos que suponía la obra de Eratóstenes, ambas perdidas, como los Prolegómenos a la Geografía, de Estrabón, y quizá los antecedentes a la misma Geografía de Ptolomeo, como los documentos más antiguos de geografía teórica que se han conservado.

Cosmas Indicopleustes

  Cosmas Indicopleustes

[Según: http://archiv.ub.uni-heidelberg.de/ojs/index.php/transcultural/article/view/6127/2962

 

Uno de los aspectos que desde un principio nos contrarió, cuando por primera vez descubríamos en Internet ese modelo cosmovisivo de Indicopleustes, fue esa imagen del espacio geográfico semejante al “Arca de la Alianza”, pero que era referido como el “Tabernáculo” de la misma, es decir, el lugar en donde ésta se resguardaba.  Sin  embargo, al iniciar su Libro II nos encontramos con el siguiente  texto: Sabemos que si la casa terrenal de este nuestro Tabernáculo fuera disuelto tenemos una edificación de Dios, una casa no hecha con manos, eterna en los Cielos”[1]; es decir, que en efecto, Indicopleustes representa en su imagen al “Tabernáculo”, y no como erróneamente creíamos corregir, el “Arca”; y es que en un principio, precisamente atribuíamos al “Tabernáculo” esa “edificación de Dios”, o el lugar de “lo eterno en los Cielos”.

 

Así, finalmente Indicopleustes nos dice: “Sea este entonces el libro el cual hemos intitulado Topografía Cristiana, abrazando todo el mundo y derivando sus pruebas de las verdaderas escrituras divinas, de las cuales un cristiano no está en libertad de dudar”[2], y he ahí el fundamento metafísico de un relevante documento de geografía teórica en el Medioevo.

 

El “Tabernáculo” es pues la imagen de la Tierra, dice el mismo Indicopleustes, de un cielo hecho junto con la Tierra y comprendiendo con ella el Universo, un cielo soldado con ella: “Moisés, asimismo, describiendo la mesa en el Tabernáculo, la cual es una imagen de la tierra, ordenó su longitud ser de dos codos y su anchura de un codo. De la misma manera habló Isaías, por lo que nosotros también hablamos de la forma del primer cielo hecho en el primer día, hecho junto con la tierra, y comprendiendo juntamente con la tierra el universo, y dice que su forma es la de una bóveda. Y tal como está dicho en Job que el cielo ha sido soldado a la tierra, entonces nosotros también decimos lo mismo”[3]; esto es, que Indicopleustes no ve una cielo (un espacio exterior a la Tierra como hoy en general lo entendemos), aparte de la Tierra; y de hecho, en su cosmovisión, el Universo y la Tierra son un todo único.

 

Otra precisión que aparece, es la de que el ancho y el largo del “Tabernáculo”, no corresponde, como llegamos a suponer, a la proporción áurea, sino concretamente a la relación de dos veces el largo por una de ancho, tal como venía la distribución de la cartografía proyectiva desde los griegos.

 

Como algo inherente a todo análisis geográfico, él también ve aquí una estructura regional: “Hemos dicho que la forma de la tierra es alargada de este a oeste, y ancha de norte a sur, y que está dividida en dos partes: Esta parte la cual nosotros, los hombres de hoy, habitamos, y que está rodeada alrededor por el mar intermedio, llamado el océano por los paganos, y esa parte que rodea el océano, y que tiene sus extremidades vinculadas con las del cielo, y que los hombres una vez habitaron al este, antes del diluvio que ocurrió en los días de Noé, y en donde también está situado el paraíso”[4]; de donde se infiere esa conexión directa de la Tierra con el cielo (el “espacio exterior” de hoy); y agrega: “Incluso los paganos, aprovechándose de lo revelado por Moisés de esta manera, dividen toda la tierra en tres partes: Asia, Libia y Europa”[5].

 

Lo verdaderamente exterior al “Tabernáculo” o espacio geográfico (la Tierra y su ámbito circundante), es el espacio sobrenatural, el espacio metafísico divino del Reino de los Cielos: “Ahora el divino Apóstol en la Epístola a los Hebreos, explicando el Tabernáculo interno, o aquello que estaba dentro del velo declara que era un patrón de lo celestial, que es, del Reino de los cielos o estado futuro, tomando el velo que divide el Tabernáculo en dos por el firmamento; así como el firmamento colocado en el medio, entre el cielo y la tierra, ha hecho dos mundos: este mundo substantivamente, y aquel que está por venir, dentro de tal mundo por venir; el primero en entrar fue el precursor en nuestro beneficio, Cristo, quién así nos preparó una nueva manera de vivir”[6], eso justo a lo que ahora denominamos “espacio cósmico”.

 

Indicopleustes, para terminar con las citas hechas al Libro II, parece referirse a ese “mundo por venir”, al Reino de los Cielos, como una “otra tierra”: “en el este yace el Paraíso, y donde también los extremos del cielo están vinculados a los extremos de la tierra.  Y de esta descripción no sólo aprendemos acerca de las luminarias y las estrellas que en su mayoría, cuando se alzan, corren su curso al sur, pero de la misma fuente se nos enseña que la tierra está rodeada por el océano, y más adelante que más allá del océano hay otra tierra por la cual el océano la rodea”[7].



[1]       Fernández de Río, Rodrigo; http://www.investigacioneshistoricaseuroasiaticas -ihea.com/files/Topografiacristianakosmasindikopleustes.pdf; (Patricio –Mar Abbas–; II Corintios V,1).

[2]       Ibid. p.21.

[3]       Ibid. p.24.

[4]       Ibid. p.26.

[5]       Ibid. p.28.

[6]       Ibid. p.21.

[7]       Ibid. p.31-32 (subrayado nuestro)

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