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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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23 marzo 2014 7 23 /03 /marzo /2014 23:04

01 Objeto Estudio s XX MundoQué es la Geografía; el Debate de la Naturaleza de la Geografía en el Siglo XX en el Mundo.  (2)  (40/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

17 dic13.

 

Varios son los momentos históricos que dinamizan el siglo XX en el desarrollo del pensamiento geográfico: la década entre 1905 y 1915, en que, en 1905, Hettner hace su primer generalización teórica de la geografía como ciencia del espacio en “La Naturaleza de la Geografía y su Método”; en 1909 De Martonne expone su definición  de la Geografía como <<ciencia de los fenómenos considerados en el espacio de la superficie terrestre>>; se publica la “Historia de la Geografía” de Krstchener en 1912; y en 1913 Vidal de la Blache se pronuncia por la Geografía como “ciencia de la localización o lugares y no de los hombres”.  Luego, el momento histórico de la publicación de la obra de madurez de Hettner en 1927.  Posteriormente, el siguiente momento histórico se dio entre los tres lustros de 1940 a 1955, con la publicación de “La Naturaleza de la Geografía”, de Hartshorne, y luego la polémica que ello suscitó con Fred K. Schaefer; a ello le siguió de inmediato la década de 1955 a 1965 de la introducción del análisis cuantitativo y la teoría de la regionalización, y con ello el desarrollo de modelos de geografía aplicada.  Luego, un quinto momento histórico lo formó la importante etapa, en particular de la década de 1975 a 1985, con la amplia apertura de la discusión en geografía teórica publicándose las primeras revistas en la temática, desde los antecedentes con Antípode, 1969; a Herodot, 1976; Geocrítica, 1976; y Roter Globus, 1976, y en el cual se dio el inicio a la solución al debate histórico acerca de la naturaleza de la Geografía.

 

Debe analizarse con detenimiento cada uno de esos momentos históricos, pero concluiremos este análisis histórico dando respuesta a “Qué es la Geografía”, con una visión de conjunto del todo el siglo XX en el mundo, en cuyos últimos años, incluyendo el presente (principios del siglo XXI), se dio respuesta a la tan históricamente compleja pregunta, como aquí lo demostraremos.

 

El punto clave ha sido, desde siempre, el concepto que nos hacemos de la Geografía a partir de la definición de su objeto de estudio.  Así, hemos hecho una relación estrictamente cronológica y sin criterio de selección alguno; aun cuando en un principio tratamos de excluir a aquellos con conceptos repetitivos; de los geógrafos del siglo XX (si bien algunos vienen desde el siglo XIX), tomándolos principalmente de la valiosa obra: “El Pensamiento Geográfico”, de Josefina Gómez Mendoza, Julio Muños Jiménez, y Nicolás Ortega Cantero, para el caso de los geógrafos extranjeros, y nuestros datos personales para los geógrafos mexicanos.

 

Buscábamos con ello la causa de la Geografía, o dicho al revés, viendo los conocimientos geográficos como efecto, deducir aquello que le determina y mueve, es decir, sus causas, y, en consecuencia, dispusimos de los datos en una clásica Tabla de Relación Causal, en donde los casos fueron los más de 60 geógrafos, y las variables fueron las casi 25 definiciones del objeto de estudio que entre todos ellos han dado históricamente.

 

Si nosotros habremos de ocupar o no un lugar en esta relación, en realidad es asunto de la historia misma: el futuro dirá, no por lo que nosotros juzgamos acerca de nosotros mismos, son porque la producción intelectual determine que así sea o no.  Si nos hemos ubicado ahí, es: 1) por no más que autoestima, conscientes del carácter de la historia de la ciencia; y 2) por reconocer nuestro lugar y momento histórico en el hacer de la geografía.

 

A tales variables agregaremos una generalización de los conceptos dados en esas definiciones, principalmente en el concepto de espacio, de modo que por esa relación entre los fenómenos y el espacio dada en las definiciones del objeto de estudio, se hacía evidente el carácter funcional de la geografía dado en esas definiciones (es decir, de y = f(x)), y cómo en el esfuerzo por dar un arreglo a esa determinación funcional, se dio el debate histórico acerca de la naturaleza de la Geografía.

 

 01 Objeto Estudio s XX Mundo

Tabla de Relación Causal para el Objeto de Estudio de la Geografía.

[“Clik” en la imagen para amplificar]

 

Un primer hecho que se hizo inmediatamente evidente fue la distribución natural de una curva en las definiciones del objeto de estudio de la Geografía, por el simple ordenamiento cronológico de los datos.  Luego, ello implicó el que la generalización de esas definiciones en su expresión funcional, mostraran a su vez en general, una evolución muy específica.

 

01-Objeto-de-Estudio-de-la-Geografia-en-su-Expresion-Func.jpg 

Evolución del objeto de estudio de la Geografía en la generalización de su expresión funcional.

 

Pero, más aún, simplificando las concordancias y diferencias, se hizo claro el proceso que llevó la discusión, en realidad, por más de un siglo.

 

 

Simplificación de las concordancias y diferencias en la generalización del objeto de estudio de la Geografía en la expresión de sus relaciones funcionales.

 

En realidad, como puede verse de la Tabla de Relación Causal, se dan cuatro casos que no implican una relación funcional, sino tan sólo el concepto de espacio sin más adjetivos, pero sí con una diferencia de circunstancia: por lo menos una definición de espacio, está dada en la filosofía idealista bajo el principio de subjetividad; los tres casos restantes tienen que ver con un concepto de espacio en la filosofía materialista bajo el principio de objetividad; y justo en ello, se encontró la solución al problema del concepto de la Geografía determinado por la definición de su objeto de estudio.

 

Como puede verse sin dificultad por las definiciones históricamente dadas del objeto de estudio a lo largo del siglo XX y por la generalización de sus expresiones funcionales, el problema esencial del debate de la naturaleza de la Geografía se planteaba en tres aspectos: 1) qué entender por espacio; 2) cómo tratar con los fenómenos, que no fuese como sus especialistas; y 3) cómo resolver, en función de ello, una teoría única de la geografía.

 

Ello dio lugar a un proceso de seis momentos históricos de abstracción y generalización de los conceptos de “espacio” y “fenómenos” (los cuales conforme investigábamos, aumentaban en número): 1) el proceso de abstracción y generalización exclusivamente de los fenómenos, en el concepto de “lo empíricamente dado” (el “hecho geográfico”), tanto en Europa por Louis Vivian de Saint-Martin en 1873, como en América, en México, por Miguel E. Schulz en 1892; 2) el segundo, el proceso de abstracción y generalización exclusivamente del espacio, dado entre 1896 y 1905, entre E. Chizhov y Alexandr Nikolaevich Kransnov, hablándose del espacio como las relaciones de coexistencia y la superficie terrestre; 3) el tercero, de una proceso de abstracción y generalización simultánea del espacio y los fenómenos, tanto por un conjunto de propiedades limitadas del espacio en Vidal de la Blache en 1913, como por el enunciado del espacio en sí por Hettner en 1905; 4) el cuarto el proceso de abstracción y generalización,  su vez simultánea del espacio y los fenómenos, se dio con los conceptos de “región corográfica” y “unidad morfológica”, con Hettner en 1927; 5) el quinto proceso de abstracción y generalización a su vez simultánea de espacio y fenómenos, se dio en el reconocimiento del continuum einsteniano como forma del espacio-tiempo, y del tratamiento de los fenómenos como los “elementos”, en Carlos Sáenz de la Calzada Gorostiza entre 1952 y 1976, o de las “fases”, en Alexandr Maxímovic Riábchikov, en 1976; y el sexto momento histórico del proceso de abstracción y generalización a su vez simultánea del espacio y los fenómenos, se dio en el concepto de los “estados de espacio”, del autor de estas líneas (Luis Ignacio Hernández Iriberri).

 

Y en ese sexto esfuerzo de abstracción y generalización, es que esos tres aspectos (qué entender por espacio; cómo tratar con los fenómenos, que no fuese como sus especialistas; y cómo resolver, en función de ello, una teoría única de la geografía), nos tocó resolver a nosotros en la última definición del objeto de estudio de la Geografía.

 

Nuestro objeto de estudio es el espacio, así, sin más adjetivos, y éste es, como nosotros lo definimos: la dimensionalidad material de la dialéctica continuo-discreta.  Los fenómenos, todos los fenómenos de la naturaleza y de la sociedad, son formas de movimiento de la materia; unos de estado continuo (los campos, lumínico, electromagnético, térmico, gravitatorio), y otros de estado discreto (las cosas sustanciales); pero, a la vez, por su dimensionalidad (anchura, largura y profundidad), adquiere las propiedades de formas de existencia de la materia tridimensionales o con volumen; es decir, que son formas de existencia de la materia, ya continua o ya discreta (los fenómenos como campos o como sustancia), son a su vez, en una condición más general y esencial, espacio, en este caso: “estados de espacio”.  Y esos estados de espacio están en permanente interacción, intercambiándose, es decir, en una relación de contradicción o dialéctica.

 

Eso es el espacio, eso es lo que el geógrafo ha de estudiar e investigar en su realidad y naturaleza, y con la aclaración fundamental de que el estudio del espacio a través de los “estados de espacio” (los fenómenos tomados en una propiedad más general), no constituye, por definición, ningún “reduccionismo”, pues: 1) no se está estudiando el fenómeno como tal, y 2) no se pretende “reducir” el conocimiento de un fenómeno que tiene sus propias leyes; en primer lugar porque no se está estudiando ningún fenómeno como tal; y en segundo lugar, porque, en todo caso, justo por la definición, el proceso es inverso a la “reducción”; es decir, es más bien, una “ampliación”, una generalización del estudio de esos objetos de conocimiento, continuos o discretos, por sus propiedades y leyes espaciales.

 

Se resuelven así, los tres aspectos esenciales del debate acerca de la naturaleza de la Geografía: 1) se estudia el espacio, que ahora ya sabeos qué es y cómo abordarlo; 2) se consideran los fenómenos, pero sólo en tanto sus propiedades y leyes más generales como “estados de espacio”; y 3) el estudio del  espacio y los “estados de espacio” (fenómenos abstraídos y generalizados en propiedades y leyes más amplias), establece el fundamento de una teoría unificada de la Geografía.  Y queda así resuelto el problema el problema de un debate acerca de la naturaleza de la Geografía, que duró casi siglo y medio.

 

Ese espacio geográfico es realidad material objetiva y concreta.  Se abre ahora con ello, una nueva época para la historia de esta ciencia.  En adelante, la investigación científica del geógrafo, tiene que resolver sistemáticamente el conocimiento de ese espacio geográfico, en lo general, ya entendido.

 

Cierto es que no se desecharán los viejos resabios “fenomensitas” hasta que una teoría del espacio geográfico no sea dada: 1) no sólo demostrando que ciertamente ha resuelto la unidad de esta ciencia, sino demostrando su capacidad para resolver problemas más vastos y complejos; 2) siendo histórica y estéticamente simple y sencilla; y 3) llevando a un mayor rigor en el conocimiento de aspectos no sólo cualitativa y empíricamente dados, sino esencialmente de aquello que “no se ve”, y ha de deducirse y conocerse por métodos de análisis cuantitativos y matematizados, que en un futuro, establecerá las primeras leyes, ya no empíricas, sino teóricamente deducidas, de la Geografía.

 

 

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Comentarios

hfk 11/06/2018 02:43

kfh