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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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6 mayo 2010 4 06 /05 /mayo /2010 08:01

 Tesis de Gramsci:

los Antecedentes de la Escuela de Frankfurt

como Esencia de la Llamada “Posmodernidad”.

  Artículo, 2010 (1/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografíco.over-blog.es/;

México, 2010.

 

 

Introducción.

 

                              Este artículo no es producto de un análisis exhaustivo, por nuestra parte, de la vida y obra de Antonio Gramsci (1891-1937), por lo contrario, es sólo nuestro análisis de ello dependiendo de un único trabajo; por lo demás, creemos, un sencillo como excelente trabajo de síntesis sobre dicho pensador, del autor Nestor Kohan, investigador, este sí exhaustivo y profuso, de la obra gramsciana, en la Universidad de Buenos Aires, Argentina: “Gramsci Para Principiantes”, Buenos Aires, 2004.

 

Nosotros conocimos los trabajos de Gramsci desde 1968, dado que ellos, entre otros muchos autores, eran motivo de estudio y discusión en el seno del Comité de Lucha de la Escuela Tecnológica Prevocacional Nº 5, del Instituto Politécnico Nacional, cuando el Movimiento Estudiantil-Popular de aquel año en México; y particularmente en los años inmediatamente posteriores, entre 1969 y 1972; evidentemente, sin entender gran cosa, pero entrando en conocimiento de sus tesis esenciales, que ya confrontábamos personalmente con nuestra posición marxista en ciernes, dada en función de los trabajos de la Academia de Ciencias de la URSS (la línea “prosoviética”), cuando en el resto del Comité esa formación marxista se daba, precisamente, desde los documentos de Gramsci y del lineamiento maoísta.

 

La vuelta a aquellos datos ocurrió impensadamente treinta años después, entre los años 2002 y 2005, al ir cayendo en cuenta, por intermediación de los estudiantes que teníamos en común, de que en la Universidad en la que entonces estábamos, compartíamos la cátedra con unos cinco o seis profesores gramscianos; y más aún, cuando en el seno del grupo académico de la Maestría en Educación Superior que a su vez por entonces cursábamos (2003-2005), se suscitó una fuerte discusión al respecto de Gramsci.

 

Finalmente, un hecho curioso provocó que nos hiciéramos del libro que ahora comentaremos aquí.  Una estudiante había perdido un documento sobre Gramsci, que un profesor le había prestado; acongojada me lo comentó, y le prometí recuperarlo aprovechando mis idas frecuentes a la Ciudad de México, como así fue.  Ello, más la incisiva consulta que otros estudiantes más nos hacían sobre las categorías gramscianas, viendo que sus profesores les daban una interpretación y nosotros otra, nos propusimos elaborar una historieta (una explicación con base en caricaturas), del pensamiento gramsciano en función de sus tesis esenciales.  La empezamos a elaborar, pero resultó que no podíamos dibujar de memoria a Gramsci; teníamos conocimiento de la colección “Para Principiantes”, hechos con la misma idea, de la editorial Era Naciente, y decidimos conseguir el relativo a este autor para “piratearnos” la caricatura “con modificaciones del autor”; y total, para que la dicha historieta nunca la termináramos.  Pero fue así como reunimos, del trabajo de Nestor Kohan, las tesis que aquí analizamos, las cuales forman los antecedentes de la Escuela de Frankfurt (de la denominada corriente “neomarxista”), como esencia de la llamada “posmodernidad”.

 

Una tesis sólo puede ser refutada en la medida de la demostración de la falsedad, por lo menos, de alguna de las premisas de que se deduce su demostración.  De ahí que recurramos a la estructura lógico formal de la inferencia mediata (principalmente en los modos de la segunda figura de los silogismos), para evidenciar el procedimiento.

 

 

Las tesis de Gramsci:

 

  Tesis, principal: <<La categoría fundamental del marxismo, es la praxis>>; de hecho, según el texto, retomada de Antonio Labriola (p133).

 

El entimema textual enunciado por la coautoría entre textos y caricaturas de Kohan-Rep, es: <<La categoría fundamental del marxismo, es la praxis; ya que la filosofía de la praxis de Marx supera al materialismo como al idealismo>> (p.157).

 

En consecuencia, se parte del supuesto o hipótesis, de que la filosofía de la praxis (“la unidad del pensamiento y la actividad humana transformadora de la sociedad, transformadora al mismo tiempo del sujeto”) es la verdadera filosofía de Marx; y no la filosofía materialista dialéctica; praxis que supera, por lo tanto, atribuido a Gramsci, al materialismo como al idealismo.

 

Por lo tanto, la tesis y la hipótesis que de tal entimema se deriva, quedarían enunciadas de la siguiente manera:

 

Tesis:

<<La categoría fundamental del marxismo, es la praxis>>

 

Hipótesis:

<<La categoría fundamental del marxismo, la praxis, supera al materialismo como al idealismo>>

 

Por tal razón, de ello puede reconstruirse la premisa antecedente, quedando el silogismo estructurado en el modo BAROCO de la siguiente manera:

 

<<Todo lo que supera al materialismo como al idealismo, es la praxis>>

<<Alguna categoría del marxismo, como la materia, no es tan fundamental como lo es la praxis>>.

Luego entonces, <<Alguna categoría fundamental del marxismo, como lo es la praxis, es lo que supera al materialismo como al idealismo>>.

 

La premisa falsa, entonces, no sólo es ese juicio en el que se afirma que, <<Lo que supera al materialismo como al idealismo, es la praxis>>.  Sino, más evidente aún en su falsedad, es la premisa misma de tesis: <<Alguna categoría del marxismo, como la materia, no es tan fundamental como lo es la praxis>>.

 

Si hay algo históricamente evidente que hizo Marx, eso fue, dicho por Lenin, invertir el idealismo dialéctico de Hegel, precisamente, como materialismo dialéctico.  Luego, como sistema filosófico, la esencia del materialismo dialéctico radica en su planteamiento gnoseológico: la relación sujeto-objeto, en la que, 1) se parte de reconocer que existe un mundo de los objetos materiales que preexiste al sujeto, 2) que las ideas son un reflejo de ese mundo material en el pensamiento a manera de conceptos, y 3) que dicho reflejo del mundo material no se produce esencialmente de manera pasiva o contemplativa, sino en el acto de la transformación de la realidad por el sujeto, que transforma al sujeto mismo.

 

De esta manera, pretender sustituir el materialismo dialéctico por la praxis, por el hecho de que ésta es “la unidad del pensamiento y la actividad humana transformadora de la sociedad, transformadora al mismo tiempo del sujeto”, no es más que un sofisma, puesto que el materialismo dialéctico es eso mismo, y más, sobre la base de un fundamento distinto al que ofrece Gramsci.

 

Cuando Gramsci afirma que la categoría fundamental del marxismo no es la materia, sino la praxis, de ello no puede concluirse sino dos cosas: 1) que Gramsci no sabía qué era el pensamiento materialista, y, 2) que Gramsci no entendía qué era la dialéctica (ambas cosas, lo cual haremos ver).

 

En general, el Gramsci filólogo, desconocía de filosofía.  No hay, a lo largo de la historia, una Historia de la Filosofía que no se explique, en forma más o menos velada por los idealistas, o de la manera más explícita por los materialistas, en función de dos líneas fundamentales del desarrollo del pensamiento humano; cambiando de nombre, de forma de expresión, dando lugar a diversos sistemas filosóficos; las cuales no son otras que, precisamente, el materialismo y el idealismo.  Marx mismo transitó del pensamiento idealista hegeliano en su juventud, al materialismo, justo en el ejercicio de invertir la dialéctica de Hegel.  Cuando Gramsci afirma que “la praxis supera tanto al materialismo como al idealismo”, hace lo que Comte: pretender borrar toda filosofía; pero, a la vez, afirma lo que ni Marx, ni Engels, ni Lenin se atrevieron a afirmar: que el materialismo dialéctico (sinonimizado en la categoría de la praxis), superaba toda filosofía borrando sus diferencias fundamentales.  Lo que si se dijo, por Lenin, es que, en el contexto de todas las filosofías, <<el materialismo dialéctico es todopoderoso, porque es exacto>>.

 

Esto es, cuando Gramsci reducía la materia a un asunto de la naturaleza, es evidente que no entendía qué era la materia, y por lo tanto, no entendía qué era el materialismo como sistema filosófico; y cuando sustituye la dialéctica por la praxis, en lo que entiende por ésta, no veía sino una parte del todo de lo que es la dialéctica, y por lo tanto, tampoco entendía qué era la dialéctica.

 

                              Pero el problema no se limita a ello; cuando Gramsci dice haber “superado tanto el materialismo como el idealismo”, despoja al proletariado del histórico fundamento teórico materialista de su lucha contra el idealismo y sus versiones místico-esotéricas oscurantistas de todos los tiempos.  Gramsci, más “marxista” que Marx, acaba sirviendo a los intereses del idealismo, como fundamento teórico de la burguesía y el capital.



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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