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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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6 mayo 2010 4 06 /05 /mayo /2010 08:03

Clich--Filosof-a

Tesis de Gramsci:

los Antecedentes de la Escuela de Frankfurt

como Esencia de la Llamada “Posmodernidad”.

  Artículo, 2010 (3/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografíco.over-blog.es/;

México, 2010.

 

 

  Tesis: <<La sociedad sólo se puede cambiar desde la cultura>> (p.11).

 

Tesis por la cual Gramsci fue calificado de “culturalista” por su compañero de Partido, Amadeo Bórdiga, que disiente del órgano L’Ordine Nuovo, del Partido Socialista Italiano (PSI), cuyos esfuerzos se centraban en la difusión de una “cultura socialista”, que llevó a Gramsci a fundar el “Instituto de Cultura Socialista”.

 

“La función del intelectual es específicamente ideológica, y consiste en proporcionarle a cada clase social homogeneidad y conciencia de su propia función” (p.114).  “Para poder ganar la conciencia popular, es fundamental ganar a los intelectuales.  Ellos fabrican el cemento ideológico que sostiene a la sociedad…” (p.114).

 

Con ello parece armarse un entimema que parece enunciarse como: <<La sociedad sólo se puede cambiar desde la cultura, ya que los intelectuales proporcionan a cada clase social conciencia de su propia función>>.

 

Así, como en los casos anteriores, estructurando el silogismo se tendría:

 

Premisa de tesis:

<<La sociedad sólo se puede cambiar desde la cultura>>

<<Toda sociedad sólo se puede cambiar desde la cultura>>

 

Consiguiente de hipótesis:

Luego entonces, <<La sociedad, contiene los intelectuales que proporcionan a cada clase social conciencia de su propia función>>; y Gramsci lo afirma como:

Luego entonces, <<Toda sociedad, contiene los intelectuales que proporcionan a cada clase social conciencia de su propia función>>

 

El silogismo completo, dados los juicios universales afirmativos anteriores, sólo puede quedar en el modo BARBARA de la primera figura.

 

<<Todo cambia desde la cultura, en dependencia al intelectual que proporciona a cada clase social conciencia de su propia función>>

<<Toda sociedad sólo se puede cambiar desde la cultura>>

Luego entonces, <<Toda sociedad, contiene los intelectuales que proporcionan a cada clase social conciencia de su propia función>>

 

El problema está no sólo en establecer qué genera la conciencia social: si la práctica social del sujeto, o la función ideológica del intelectual; sino, esencialmente, en considerar o no la tesis de Marx de que, “es el ser social lo que determina la conciencia social”.  El “marxista” Gramsci, violenta por completo esta tesis de Marx, se le hizo ver desde el primer momento, y la rechazó como una tesis “determinista”; y no pudo entender, que no es la cultura lo que cambiará la sociedad, sino que será cambiando la sociedad, lo que permitirá cambiar la cultura.

 

Su premisa de tesis es falsa, cuando generaliza y absolutiza; basta afirmar que, quizá, sólo alguna sociedad pueda cambiar desde la cultura; o, más drástico aún, si se refuta con la afirmación de que: ninguna sociedad cambia desde la cultura (y estamos hablando del cambio revolucionario, en este caso del cambio del capitalismo al socialismo, y la historia, en ningún otro caso, no da evidencias de ello).  Más bien, por lo contrario, se ha dicho hasta el hartazgo, es cambiando la sociedad, como habrá de cambiar la cultura; y por una simple y elemental razón que Gramsci ha rechazado: porque es el ser social, lo que determina la conciencia social (Marx).

 

 

  Tesis: <<La revolución no está en función de las crisis económicas>>

 

La tesis de Marx de que “el ser social determina la conciencia social”, establecía que una premisa necesaria de la revolución, está en contar con las condiciones materiales objetivas (el ser social), que determinará el sistema ideológico socialista (la conciencia social).  En este caso, esas condiciones materiales quedan dadas por las crisis económicas, determinantes de la formación de la conciencia social.

 

La crisis económica es lo que revela con toda evidencia las contradicciones esenciales del sistema capitalista, de ellas el proletariado va formando su conciencia social; lo que, dado el momento histórico, determinará la acción revolucionaria como el más alto grado de conciencia social.

 

Gramsci decía que “el marxismo (y con él la revolución) no es determinista (en este caso, económico), pues depender de ello, hace al Partido espectador pasivo”.  Así:

 

Premisa de tesis:

<<La revolución (el marxismo) no está en función de las crisis económicas>>

 

Consiguiente de hipótesis;

<<La revolución (el marxismo) no es determinista (en este caso, económico)>>

 

El silogismo en el modo CAMESTRES de la segunda figura, quedaría de la siguiente manera:

 

<<Todo determinismo (económico), es función de las crisis económicas>>

<<La revolución (el marxismo) no está en función de las crisis económicas>>

Luego entonces, <<La revolución (el marxismo) no es determinista (en este caso, económico)>>

 

Aquí la premisa falsa es, por supuesto, la tesis misma que Gramsci afirma, y luego entonces, el consiguiente, a su vez, es falso.

 

¿Habrá alguna revolución que se haya dado en el pleno esplendor y legitimización de un régimen?, por definición, creemos que no.  Por el contrario, la agudización de las contradicciones de un sistema, su deterioro y su crisis, esencialmente la económica, es lo que forma el escenario constante de toda revolución.  Las grandes revoluciones: el paso del esclavismo al feudalismo, o de éste al capitalismo, como del capitalismo al socialismo, Marx lo explica detalladamente como consecuencia de la crisis del régimen; cuando éste ya no puede satisfacer las crecientes necesidades (principalmente económicas) de la sociedad.

 

Engels o Lenin, decían que ningún obrero, ningún trabajador padre de familia, puede desear la guerra y los padecimientos que trae consigo la revolución; que los obreros, por definición, son amantes de la paz.  Sólo las condiciones muy poderosas de las crisis económicas, como la falta de empleo, la pobreza y el hambre, que les identifica con la muerte misma, hacen esas condiciones iguales a la revolución, en la que ya nada se tiene que perder, y existe un futuro luminoso que ganar.

 

De ahí que Marx, contra lo dicho por Gramsci, sea plenamente determinista, en el sentido de ver en las condiciones económicas o materiales de la sociedad, las condiciones objetivas que son causa de la revolución.  Gramsci falsea a Marx, y, como se dice en el argot, “Marx no perdona”, y Gramsci incurre en una seria desviación no sólo no-marxista, sino incluso antimarxista.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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