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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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6 mayo 2010 4 06 /05 /mayo /2010 08:04

Clich--Filosof-a

Tesis de Gramsci:

los Antecedentes de la Escuela de Frankfurt

como Esencia de la Llamada “Posmodernidad”.

  Artículo, 2010 (4/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografíco.over-blog.es/;

México, 17 may 2010.

 

 

  Tesis: <<Las relaciones de fuerzas políticas son más decisivas que las económicas>> (p.94).

 

El rechazo a la tesis de Marx de que “el ser social determina la conciencia social”, es clave en la teoría gramsciana; en primer lugar, permitiéndole afirmar la tesis de que la política es más decisiva que la economía, ya que con aquella se forma la cultura dirigente y el poder hegemónico; y ello lo enuncia en un entimema explícito: <<Las relaciones de fuerzas políticas son más decisivas que las económicas, porque en la política se constituye la cultura dirigente y el poder hegemónico>>-

 

Premisa de tesis:

<<Las relaciones de fuerzas políticas son más decisivas que las económicas>>

 

Consiguiente de hipótesis:

<<Las relaciones de fuerzas políticas, son constituyentes de la cultura dirigente y el poder hegemónico>>

 

Como en los casos anteriores, construiremos el silogismo, en este caso particular en el modo BARBARA de la primera figura, tomando la premisa mayor como la tesis clásica de Marx, y tanto la premisa menor como el consiguiente deducido, como juicios de Gramsci:

 

<<Toda economía, es determinante de la cultura y el poder político>>

<<Toda política es más decisiva que la economía>>

Luego entonces, <<Toda política, es determinante de la cultura dirigente y el poder hegemónico>>

 

Que toda economía como expresión del ser social, es lo determinante de la cultura y la política como formas de la conciencia social, Marx lo descubre en el desarrollo de los modos de producción económico-social, con respecto a los cuales estructura el análisis de la historia.  Y es claro que a cada modo de producción, corresponde una cultura dada y un poder político dado.

 

Lo anterior no presupone que Marx hiciese menos a la política como decisiva en el proceso revolucionario, sólo que, a partir de lo económico, caracteriza la política y el proceso revolucionario mismo.  Lenin va a aplicar fielmente la tesis de Marx, comprendiendo que había ya, económicamente, una clase obrera propicia y un desarrollo del capitalismo en Rusia tal, que posibilitaba la lucha política por la revolución socialista; lo que cincuenta años antes, en tiempos de Marx, no estaba dado.

 

A diferencia de Lenin, Mao Tse-Tung en China, se encontró con una política decisiva, pero sobre la base de una economía que dificultaba el proceso revolucionario socialista.  China era dominantemente agraria, con una masa campesina con aspiraciones pequeñoburguesas de pequeños propietarios, muy superior a una clase obrera lejos de ser la económicamente directriz; lo cual llevó a Mao a una experiencia socialista particular.  Como quiera que sea, ello indica que, históricamente, las condiciones subjetivas están ya dadas para el surgimiento del socialismo mundial.

 

El problema real en este silogismo no está tanto en la falsedad de alguna de sus premisas por su contenido, sino en el falseamiento por la absolutización que se hace por Gramsci al atribuir a la política un carácter más decisivo que el de la economía, que por exclusión hace de la tesis de Marx una afirmación absolutista, cuando él entendía mejor que nadie en su tiempo acerca del carácter decisivo de la política, como consta en su participación en la revolución europea de 1848, en la creación de la Asociación Internacional de los Trabajadores, o en sus consideraciones acerca de la insurreccionen Francia.

 

La absolutización consiste en que Gramsci reduce el “factor económico” que critica de Aquiles Loria y de Bujárin, al economicismo político (a manera de reducir la lucha de clases al movimiento sindicalista).  Dicho de otro modo, Gramsci está en lo correcto en su crítica al economicismo, sigue en ello la política leninista; pero no es preciso en el empleo de las categorías, y extiende la crítica al “determinismo económico” en general; incluso, como se suele decir, enmendándole la plana al mismo Marx, al que sólo trata de justificar atribuyéndole el empleo de metáforas (en la estructura y la superestructura), que supuestamente Bujárin pretendió convertir en categorías económico-políticas científicas.

 

 

  Tesis: <<La estructura y la superestructura, son metáforas esquemáticas, no categorías científicas>>.

 

Aquí se vuelve a la tesis esencial de Marx: “el ser social, determina la conciencia social”; esto es, la estructura, determina la superestructura.

 

Incluso en el texto que analizamos, el coautor Miguel Rep, que aporta la ilustración mediante las caricaturas, representa a Bujárin haciendo una equivalencia (para el gramscismo absurda), de la estructura y superestructura, a materia y la idea respectivamente (p.144).  Y no hay en ello nada absurdo ni metafísico, como aduce Gramsci.  Materia, ser social, estructura, o condiciones objetivas, son sólo categorías semejantes, que expresan relaciones diferentes acerca de una misma cosa; su opuesto dialéctico contradictorio en la idea, la conciencia social, la superestructura, y las condiciones subjetivas, son sólo las categorías semejantes opuestas, que expresan relaciones diferentes opuestas.

 

No es Bujárin y un supuesto “marxismo ortodoxo” el que peca de mecanicismo, o, como dice Gramsci, de metafísica; sino que es el mismo Gramsci el que separa y absolutiza dichos conceptos, le atribuye a Bujárin su reunión mecánica al estilo positivista, y luego el mismo Gramsci ya no puede volverlos a reunir dialécticamente, dejándolos separados; de hecho, omitiéndolos, y sustituyéndolos por su concepto del “Bloque Histórico”; y, por lo tanto, incurriendo en lo que pretende criticar de Bujárin: la metafísica.

 

Premisa de tesis:

<<La estructura y la superestructura, son metáforas esquemáticas>>

 

Consiguiente de hipótesis:

<<La estructura y la superestructura, son superadas en el concepto del “Bloque Histórico”>>

 

Como silogismo en el modo DIMATIS de la cuarta figura, quedaría expresado de la siguiente manera:

 

<<El concepto de “Bloque Histórico”, es una superación de metáforas esquemáticas>>

<<Toda estructura y superestructura, es metáfora esquemática>>

Luego entonces, <<Algunas metáforas esquemáticas, son superadas en el concepto del “Bloque Histórico”>>

 

La debilidad de la premisa antecedente, es que se convierte en un postulado.  Pero ello hace evidente que la premisa falsa es la premisa de tesis.  Gramsci, pretende ser más marxista que Marx, e incurre con ello en lo que en aquel entonces se denominaba, precisamente como: revisionismo.

 

Esto es, para Gramsci, la estructura y superestructura son metáforas, cuyo esquematismo que les separa, es superado por el concepto de “Bloque Histórico”, que se concibe como una unidad de éstas, mediado por la “sociedad civil” (o que incluye a la “sociedad civil”), entendida ésta como un “Estado extenso”, formado –dice Kohan interpretando a Gramsci– por las instituciones entre la estructura y la superestructura –y anota entre paréntesis los ejemplos–: escuela, medios de comunicación, partidos, sindicatos, iglesia.  Podemos sorprendernos, pues para Marx, justo todo eso forma la superestructura; todo ello constituye formas de la conciencia social.  La diferencia, está en que, para Gramsci, la superestructura sólo se refiere al Estado.  Y aclarar el punto nos llevaría a la ardua discusión acerca del Estado, que de momento no viene al caso.

 

Como quiera que sea, Marx también asumió el concepto de “sociedad civil” en sus escritos de juventud aún hegeliana; pero que pronto desechó, sustituyéndolo por el más esencial de la “lucha de clases”.  En esencia, Gramsci procedió al revés, y con ello dio marcha a atrás volviendo a Hegel, y cercenando al marxismo de su concepto esencial en el proceso revolucionario.

 

Gramsci no sólo diluyó en su concepto de “Bloque Histórico” la esencial contradicción entre estructura y superestructura, como expresión de las determinaciones entre las condiciones objetivas y subjetivas, o entre el ser social y la conciencia social, o entre la materia y la idea; sino pretendió castrar al marxismo diluyendo la esencial categoría política de la lucha de clases, en el anodino concepto de “sociedad civil”.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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