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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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19 junio 2011 7 19 /06 /junio /2011 23:01

 

Ícono EducaciónTransición a una Educación Oscurantista.  Ensayo, 2004* (1/3).

Dr. Luis Ignacio Hernñandez Iiberri.

“Espacio Goegráfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

La Tierra, 1 (ɸN, λW); 20 jun 11.


Introducción

Nos planteamos en este ensayo, hacer una crítica y dar una alternativa a la fase de transición a una educación oscurantista prevista para el s.XXI, dada en los Modelos Pedagógicos Pragmático y Constructivista en México en las dos últimas décadas del s.XX.

 

El tema sobre el oscurantismo y su reproducción a través del sistema educativo, no es de ninguna manera casual o circunstancial.  Acerca del riesgo de una Nueva Edad Oscurantista se empezó a hablar –por lo menos a partir de que a través de la prensa pudimos entrar en conocimiento de ello por primera vez– hacia principios de la última década del siglo pasado, allá por 1990 o 1991 a lo más.

 

Ya en ese momento nos llamó poderosamente la atención, justo porque de manera personal ya habíamos elaborado dicha consideración poco tiempo antes como consecuencia del inicio de los acontecimientos acaecidos en Europa en ese momento, comenzando por la vuelta de Polonia al capitalismo (consideración que empezamos a hacer por lo menos desde 1987; si bien diez años antes, con el despliegue de la actividad papal en el mundo lo mismo alentando a los polacos del “Sindicato Solidaridad” a la subversión, que reprimiendo la Teología de la Liberación o por el simple hecho de su primera visita México); a lo cual seguiría la caída del Muro de Berlín, las insurrecciones en Rumania y Checoeslovaquia, y finalmente la desaparición de la Unión Soviética; con todo lo cual, dicha posibilidad de la vuelta a una Nueva Edad Oscurantista se hacía cada vez más necesaria a considerar como una posibilidad real.

 

Más aún se reforzó la consideración de dicha posibilidad real a partir de que el tema se volvió a tratar en la prensa como consecuencia del surgimiento a la luz pública del “Movimiento Zapatista de Liberación Nacional” el 1 de enero de 1994, dando por hecho esta vez –según la autora del artículo de prensa[1]–, que, ante una visión de conjunto de la historia, el siglo XX representaba en realidad una transición al oscurantismo, y los acontecimientos de su última década sólo evidenciaban el ya estar inmersos en él, confiando dicha autora en que por lo menos esta Nueva Edad Oscurantista no durara tanto como la del medioevo.

 

Todo ello, justo entre las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX, en que aparecen las computadoras personales, el Fax, la telefonía celular, que las naves Voyager-I y II alcanzan los extremos del Sistema Solar, se crea la Internet, se experimenta la clonación ganadera y finalmente, para el final de esos años, casi queda concluido el conocimiento del llamado “mapa del código genético”; por sólo mencionar al azar algunos hechos científico-tecnológicos de los más relevantes; con todo lo cual se hacía difícil aceptar la idea de la simple posibilidad de un nuevo oscurantismo.  Y no obstante, ello contrastaba poderosamente con la evaluación de las consecuencias en lo económico-social, de la derrota de la Unión Soviética primero localmente en Afganistán, y finalmente en la Guerra Fría; a lo que luego se sumaría el conflicto de los Balcanes.

 

La crisis económica generalizada del capitalismo desde mediados de los años noventa significó el viraje en el balance de la consideración acerca de una Nueva Edad Oscurantista: ésta se hizo en nuestra conciencia a partir de entonces una verdadera posibilidad real.  Y esta posibilidad real se reforzó a su vez con los sucesos político-sociales inmediatamente posteriores, entre ellos, la crisis económica misma en el seno de los Estados Unidos a partir de 1991, y el suceso que dio un vuelco a la historia: los actos terroristas del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos mismos**; con lo cual el Estado norteamericano en manos del capital monopolista privado trasnacional más poderoso de la historia, agrupado en una secta mesiánica y maniquea, se dio, ya sea el pretexto, ya la justificación, para poner en marcha su nueva estrategia político-militar imperialista denominada como “Ataque Preventivo” (la guerra bajo sospecha), y desencadenó su agresión imperial nuevamente sobre Afganistán e Irak, con la amenaza de agresión inminente a Siria, Jordania, Arabia, Irán, Corea del Norte, Cuba, e incluso desafiando a China al ubicarla en el llamado “Eje del Mal”.

 

Este mesianismo y maniqueísmo en el discurso y la acción de los gobernantes de la potencia hegemónica imperial mundial que han llevado al planeta a la paranoia del “terrorismo” (así, en abstracto), es señal más que suficiente para evidenciar ya no sólo la “posibilidad real” de una nueva edad oscurantista, sino el inicio formal de la misma.  Así lo hemos aceptado finamente, recién en octubre del 2003 (ciertamente bastante tarde, como consecuencia de no atender sistemáticamente la consideración del fenómeno, quince años después de que se dejó sentir), movidos pues, por la evidencia irrecusable en nuestra experiencia laboral de los últimos diez años en el ámbito educativo, de lo que, como reflejo de esa situación mundial, se ha venido dando simultáneamente en él.



*       Ensayo final como tema libre para la evaluación final en la materia “Historia de la Educación en
      México”. I Semestre, Maestría en Educación; 2004.

[1]      Antaki, Ikram; La Vuelta a las Guerrillas; “El Universal”, México, 1994.

**        No aplicamos la palabra “terrorismo” inconscientemente, sino independiente a si dichos actos fueron producto de un terrorismo revolucionario, autonomista, regional, irredentista o del Estado mismo norteamericano.

 


 

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