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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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18 septiembre 2011 7 18 /09 /septiembre /2011 23:02

Ícono Filosofía-copia-1Una Curiosa Demostración de la Existencia de Dios, pero, al Final, la Objetivamente Verdadera.  Ensayo, 2011 (2/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

La Tierra; 1 (jN, lW); 26 sep 11.

 

Así, desde el punto de vista del marxismo, si hubiese que reconocer de algún modo la existencia de Dios, esto sólo sería por cuanto el ser humano mismo es Dios.  Más aún, Dios hecho real en el ser humano, no lo es en el ser humano como individuo, sino lo es en cuanto al ser humano como una realización social, como un ser humano socialmente real.  No es Dios el creador del ser humano; sino es el ser humano el creador de Dios.  No es el ser humano a imagen y semejanza de la perfección de Dios, sino Dios a imagen y semejanza de la imperfección del ser humano.  No es, pues, el ser humano en Dios, y así, Dios hacedor humano; sino Dios en el ser humano y el ser humano hacedor de Dios.  No es la humanización de Dios, sino la divinización del ser humano.

 

Dios, causa y fin de la libertad humana, es el ser humano socialmente real con sus plenas capacidades para decidir el proceso de construcción de su futuro.  Dios, el Bien, es la plenitud moral del ser humano  socialmente real.  Luego, en la medida de lo anterior, Dios existe; su prueba de existencia ha de ser la plenitud del ser humano socialmente real.

 

Marx habla de la enajenación del trabajo, por la cual el trabajador es despojado del producto, y, en consecuencia, éste no sólo no se ve realizado en él, sino lo acaba aborreciendo, en la medida que ese producto de su trabajo es expresión de su propia explotación, y, en ese sentido, antes que su afirmación, en su realización, es su negación.  El Demiurgo que no se ve a sí mismo en su creación; allí donde su creación no es él mismo, incluso perfeccionado, esa hechura será, más bien, su propia negación.

 

Eso explica las bíblicas destrucciones, por ejemplo, del Diluvio Universal o de Sodoma; eso explica la ira de Dios contra lo que él mismo ha creado esperando que fuera, primero, a su imagen y semejanza, y luego, él mismo perfeccionado; aquello por lo cual se reconoce a sí mismo, por lo cual hace conciencia de sí, y que expresa un poco más, en todo caso, no obstante su omnisciencia, lo que él mismo reconoce ya de sí.

 

De ahí que una de las paradojas más desconcertantes en esta “prueba de la existencia de Dios”, está en que aquel ser humano que a sí mismo se juzga indigno de Dios y que en tal forma pretende afirmarlo, él es, en realidad, la más profunda negación de su creador.  Habría qué preguntarse si acaso Dios en el más absoluto egoísmo, ha creado al ser humano sólo para tener quien le rinda pleitesía; y en esa circunstancia, entonces, para qué la libertad, para qué el goce de un albedrío.

 

Esto, visto incluso desde el punto de vista fideísta, el protogeómetra nos ha hecho básicamente para algo sorprendente: para que lo neguemos.  Dios no está conforme con ser sólo Dios, y al crear al ser humano con los atributos que le da (no de una piedra insensible, no las de un mineral irracional conforme con su existencia, sino con conciencia de sí, y capacidad de elección y decisión para ser libre), Dios se ubica como negación, y prepara las condiciones para, a su vez, ser negado; porque Él sabe, necesariamente en su omnisciencia, que, matemáticamente, al multiplicar menos por menos, da más; que, filosóficamente, de esa negación de la negación, obtendrá su propia y real afirmación trascendente.

 

Así, el Demiurgo no puede sino aborrecer a su propio producto que se obstina en ser indigno de Él; Dios no puede verse en él realizado.  Paradójicamente, Dios ha esperado en el humano el surgimiento del ateo, su negador.

 

El ser humano que se humilla en la inconsciencia de ser la contraparte de Dios que está para afirmarlo, que se hace sumiso sólo por la conveniencia de asirse al ser benefactor y por el temor a su omnipotencia; y no por la real convicción de que él, con su sola existencia lo niega, y ello lo ha de atenuar demostración de amor, no obstante negándolo con su ser mismo, contribuye a afirmarlo, satisfaciendo con ello el propósito mismo de Dios al crearlo, y creándolo, Dios, necesariamente, se ha de dar en el hombre, como lo que se humilla, como lo que ahora es la parte sumisa, y haciendo ello, se ubica como negación que ha de ser negada, en la afirmación misma del ser humano; ese ser humano en esa condición de miseria de espíritu, ha de ser desechado por Dios.

 

Contrario al sentido común, Dios apreciará al ateo, al que lo niega, pues con ello lo afirma; para eso lo creó.  Mientras que el humano que se siente indigno de Dios y espera todo de Él; el ser humano ateo que se desprende de Idos y de Él no espera nada, sino sólo de sí mismo, de su fuerza y de sus capacidades, con ello, justo, se está poniendo en el lugar de Dios mismo; él es Dios, y ahí es donde Dios se reconoce a sí mismo.  Y siendo así, cumple el propósito divino de su creación por la cual, Dios mismo así, y no de otro modo, podría y querría verse en él.  Dios no podrá reconocerse a sí mismo jamás, en el que se asume indigno de Él; sino por lo contrario, justo en el que está dispuesto a ocupar su lugar, en el que es como Él, y en él se ve reflejado de manera perfeccionada.  Es ahí donde aparece el Dios real; todo lo demás, ha sido fantasía pasa que el ser humano hiciera conciencia de sí mismo como Dios.

 

Cuando de siete mil millones de seres humanos, menos de la séptima parte satisface ese propósito, el camino del ser humano a su real emancipación no puede verse sino aún muy lejos; y más aún, de momento, pareciendo ello alejarse todavía más.


 

 

 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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