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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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16 julio 2012 1 16 /07 /julio /2012 20:13

Adimensional (de a, sin; y dimenso-onis, magnitud, medición): Espacio o estado de espacio sin magnitudes o sin medidas, tal que resulta en un punto.

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16 julio 2012 1 16 /07 /julio /2012 20:10

Acimut Topográfico:  Valor angular entre 0º y 360º en una medición directa a partir del Polo Norte, en dirección Oeste (o en sentido de las manecillas del reloj), sobre unplano imaginario horizontal tangente al punto de observación.

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16 julio 2012 1 16 /07 /julio /2012 20:07

Acimut Astronómico: v. Azimut Astronómico.Proceso que ocurre en la mecánica de una esfera al girar, dando lugar a un elipsoide de revolución.  A fines del siglo XVII surgió la polémica Newton-Cassini acerca de si tal elipsoide se achataría en los polos (Newton), o en el ecuador (Cassini), que, para resolverla, fueron comisionados por la Academia de Ciencias de París tanto Maupertuis (en la región polar), como Lacondamine (en la región ecuatorial), para medir sendos arcos de meridiano, de cuya curvatura se deduciría la verdadera forma del esferoide; finalmente, siendo la curvatura mayor en el ecuador, se concluyó que ello era conforme Newton lo había predicho.

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16 julio 2012 1 16 /07 /julio /2012 20:03

Aceleración de la Gravedad:  Es la aceleración de los cuerpos al dejarse caer libremente.  Experimentalmente, se encuentra que dicha aceleración es menor en el ecuador y mayor en los polos.  La causa de ello se debe a la aceleración centrífuga producida por la rotación de la Tierra, por lo cual, dicha fuerza es mayor en el ecuador.  Como la aceleración de la gravedad es en sentido contrario a la fuerza centrífuga, dicha aceleración de la gravedad es, a su vez, menor en el ecuador.  En la Ciudad de México, el valor de la aceleración de la gravedad es de 977.936 cm/s2, en tanto  que en Ártico es de 983.15 cm/s2.

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16 julio 2012 1 16 /07 /julio /2012 19:57

Agnese, Battista (1500-1564): geógrafo veneciano que en 1542 elabora varias cartas portulanas representando por primera vez la más aproximada extensión real del Océano Pacífico.  Curiosamente, en ese mismo año construye un canevá con intervalo de 15º sin indicar los valores de coordenadas, en Proyección Oval, pero no se apega a él para el trazo de los continentes, sino que simplemente monta su portulano anterior a dicho canevá, con evidente error.

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16 julio 2012 1 16 /07 /julio /2012 18:59

Achatamiento: Proceso que ocurre en la mecánica de una esfera al girar, dando lugar a un elipsoide de revolución.  A fines del siglo XVII surgió la polémica Newton-Cassini acerca de si tal elipsoide se achataría en los polos enlongándose en el ecuador (Newton), o si se achataría sobre el ecuador haciéndose oblongo en dirección a los polos (Cassini), que, para resolvera, fueron comisionados por la Academia de Ciencias de París tanto Maupertuis (en la región polar), como La Condamine (en la región ecuatorial), para medir sendos arcos de meridiano, de cuya curvatura se deduciría la verdadera forma del esferoide; finalmente, siendo la curvatura mayor en el ecuador, se concluyó que ello era conforme Newton lo había predicho.

El valor del achatamiento de la esfera terrestre, se determina por: c = (a – b)/a, donde c es el achatamiento, a el eje mayor o ecuatorial, y b el eje menor o polar; esto es, donde c = (12,738 – 12,441)/12,738, y por lo tanto, c = 297, que se expresa como 1 : 297.  Lo cual llanamente quiere decir que el Eje Geométrico de Rotación de la Tierra, es casi 21 km menor al eje del diámetro del ecuador.

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13 julio 2012 5 13 /07 /julio /2012 19:03

Estrategia Proletaria en México, 2012-2018.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

06 jul 12.

 

Hasta principios de los años ochenta, subsistió una izquierda ideológica consecuente con un proyecto para una sociedad proletaria, una sociedad socialista.  No tenía problema en autoproclamarse comunista, y ello era el espanto aterrador de la burguesía y su orden capitalista.  Pero con motivo de la elección para el sexenio 1982-1988, primero se dividió en dos grandes frentes de lucha: por un lado, el del antiguo Partido Comunista Mexicano (PCM, enclavado en los lineamientos de la III Internacional), que obtuvo su registro como PCM en 1978, y transformado en Partido Socialista Unificado de México (PSUM), al fusionarse con el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), en 1981, en vista de las elecciones presidenciales del siguiente año; y por otro, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT, satisfecho siempre de proclamarse miembro de la IV Internacional).

 

Luego, esa división (que incluso venía de tiempo atrás), se empezó a multiplicar una vez transcurridas las elecciones con la consabida derrota.  Aquellas participaciones electorales eran más de carácter pedagógico (de análisis de teoría educativa), para las dirigencias; como de carácter autodidáctico (de aprendizaje), para las masas; y se participaba en el proceso sabiendo de antemano que la toma del poder para impulsar esa sociedad proletaria socialista (de plena justicia e igualdad social, y eso en un momento en el que no existía aún un Carlos Slim, y el autor de estas líneas pertenecía a la aristocracia obrera), por esa vía, estaba negado.

 

El proceso electoral previo a 1982, creó dos grandes frentes políticos con pleno carácter ideológico, pero sus resultados desembocaron no sólo en la desaparición de casi todas las organizaciones de izquierda, fusionada ahora con una enorme ambigüedad, sino principalmente, sus fundamentos ideológicos se comienzan a desfigurar.

 

Hasta 1982, las luchas de la izquierda, sin importar su romanticismo hasta ingenuo, que más bien aparece ahora, visto desde el 2012, como una virtud, había sido, con plenitud, ideológicamente consecuentes.

 

Pero, a partir de allí, comenzó a consolidarse y a actuar la izquierda reformista.  Cambió el objetivo; los procesos electorales dejan de ser la didáctica de las masas en una lucha ideológica, para pasar a ser la toma del poder por el poder mismo, en donde la ideología empezó a estorbar para tal efecto.  Así se arribó al proceso electoral de 1988.

 

Las siglas PMS y PRT (“stalinistas” y “trotskystas”, la ideología emblemática), ya eran un poderoso lastre a la desideologizada toma del poder  por el poder, que se centró en partidos emergentes como el PMT, surgido de las luchas estudiantil-populares de 1968 con Heberto Castillo.  Y en la convergencia de la campaña por Heberto Castillo, a la que se había sumado toda la izquierda, ahora ya atenuada, concurrió el rompimiento en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), de la Corriente Democrática, de la cual eran representativos Cuauhtemoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo.

 

Surgió de todo ello como un gran proyecto para hacer, ahora sí, efectiva la derrota del PRI, y la toma del poder por las fuerzas democráticas, el Frente Democrático Nacional (FDN), que a poco pasaría a ser el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

 

Se desestimó entonces, en términos absolutos, toda pedagogía y didáctica política, la confianza y convicción en el triunfo fueron absolutas, fundados en la táctica paternalista del cacicazgo que emanaba del “Tatita” Cuauhtemoc Cárdenas (por ser el hijo del “Tata” Lázaro Cárdenas, de la expropiación petrolera de 1938), en ese espíritu de súbditos virreinales de las masas en este país, que pareciera que a lo más, alcanzaba con ello su liberación de la encomienda feudal.

 

Advertimos, como último destello pedagógico en esa lucha reformista, entonces, que, efectivamente, se iba a ganar, pero que, al mismo tiempo, se iba a perder, pues no había condiciones realmente legales para desplazar al PRI, y que, por lo tanto, había que hacer aún el “sacrificio” del último alfil: continuar impulsando la figura de Heberto Castillo, que a su vez, factible ganador, en el despojo irremediable, se pudieran generar las reformas políticas para garantizar aún más, el triunfo en la siguiente elección, asegurándola, con Cárdenas, más aún, ganada una autoridad moral sobre toda la izquierda consecuente que quedaba, al declinar Cárdenas a favor de Castillo.

 

No fue así, esa era ya vieja teoría “pedagógica”, lo que privaba ya era no más que la ambición del poder por el poder mismo.  Y en la medida que se apoyó a Cuauhtemoc Cárdenas, nosotros nos retiramos de la participación política; y Cárdenas, como estuvo previsto, ganó la elección y por amplio margen (¿Por cuánto, cómo defenderlo legalmente?, no había, como estaba revisto, las condiciones para ello), y como estaba previsto, se le despojó del triunfo.  Y un “tatita” al que las masas incondicionalmente respaldaban dispuestas a la lucha armada, no estuvo a la altura de éstas como el estadista que las masas suponían, y, antes al contrario, simplemente, las traicionó: no hizo valer la decisión popular (para ponerlo de ejemplo a Andrés Manuel López Obrador, años después, en el 2011, o principios del 2012, a aquel traidor de las luchas populares, la burguesía le otorgó, y él aceptó cínicamente, la máxima presea: la “Medalla <<Belisario Domínguez>>”, en gran ceremonia en la Cámara de Diputados, por su “responsabilidad social” en aquel proceso electoral de 1988).  No había sido, pues, mas que un burgués más, puesto al frente de las luchas populares por una mediocre izquierda reformista, que, para más, todavía lo postuló por dos ocasiones siguientes (en 1994 y 2000), obteniendo como resultado, el desprecio de las masas.

 

En la descomunal desfachatez santaannista, todavía pretendió postularse por cuarta vez, para el 2006, y no faltaron los serviles lacayos que la insinuaron nuevamente para el 2012, haciendo “como que se negaba” pero sólo esperando el “ser aclamado por el pueblo” (una Santa Anna y no otra cosa).

 

Sin embargo, una nueva lucha popular se gestó para el 2006, alentada ahora en la figura de Andrés Manuel López Obrador (otro demócrata que venía de las filas del PRI).  Para entonces ya nada quedaba de la antigua y verdadera izquierda que había desaparecido tras el salinato, y definitivamente después de la crisis económica de 1994-1995.  El despliegue de la “izquierda” era ya absolutamente de la “izquierda reformista”, simplemente una derecha más democrática y social (para entonces, ya en 1995, incluso, todo vestigio de la antigua URSS, había desaparecido).

 

Cuán reaccionario y conservador es el orden de cosas en México, que esa burguesa derecha más democrático-liberal y social representada en López Obrador, fue caracterizada como de “izquierda”, sólo porque había una derecha más a la derecha que ella, una derecha verdaderamente ultramontana, en las filas del PRI, y más aún, hasta el fascismo, en el PAN.

 

Y ocurrió, para el 2006, el mismo proceso que en 1988, de principio a fin, no obstante mayores posibilidades legales, con el resultado de una segunda gran traición a la causa popular (quizá esta vez, tan sólo un poco más tratada y procesada la engañifa).  Y el caso se reprodujo, más aún, a su vez, en una segunda candidatura para el 2012.

 

Pero ahora hay dos experiencias atrás, si bien toda “pedagogía” se perdió hace mucho; pero la participación político-electoral sigue siendo una didáctica para las masas; y ello enseña y explica la actual situación: ¿nos la volverá a hacer esa “izquierda” reformista simuladora?, o ¿realmente podría estar dispuesta a una lucha verdaderamente revolucionaria para cambiar de tajo a este país?

 

Por muy tozudas que sean nuestras capacidades intelectuales, de esa didáctica de la historia, se aprende, y de esas lecciones, se sigue el que…: no, no responderán a los reales intereses del proletariado, responden sólo a sus propios intereses económicos cual satrapía; no son más que la misma burguesía con la cara lavada; y, por lo tanto, sí, sí nos la van a volver a hacer (o por lo menos, nos la volverían a hacer), está en su naturaleza; sólo que esta tercera traición al proletariado (que al parecer ya ni siquiera da para ello), tendrá inimaginables consecuencias históricas.  Este país, hasta aquí llegó.

 

De ahí la duda en el voto, que ante la falta de opciones, no podía ser sino, finalmente, con el dejo de, “bueno, va, pero por última vez”, y no más.  Y no obstante, para el 20128 prácticamente por necesidad (y la necesidad del capital), la “izquierda”, cual franquicia política del Estado, finalmente llegará al poder.  Una “izquierda” a modo, a manera –dicho en la lengua apropiada de los amos– de a lift glove tuned upside down, que realmente es lo que ha vestido siempre su verdadera naturaleza desde aquel 1988.  Y las condiciones del proletariado, serán las más negativamente inefables.

 

A Cárdenas –dicho por él mismo–, Salinas le dio un “golpe de Estado técnico”…, y estrictamente, no hizo nada.  A López Obrador, Calderón le usurpó espuriamente el poder, y sólo hizo como que hizo, y no hizo nada.  Ahora, otra vez, al mismo López Obrador, se la vuelven a hacer con una “fraudulenta legalidad” (esa en la que se puede hacer toda clase de trapacerías…, pero mientras no te descubran); pero esta vez, más que nunca, nada más se puede hacer ya.

 

En consecuencia, la gran oportunidad histórica para poder haber cambiado a este país, y desperdiciada por esa triste “izquierda” reformista, fue 2006.  La historia lo ha demostrado ya en todas sus formas.  Luego del 2006, todo ha venido a menos en todos los aspectos de la vida social.

 

Compañero Andrés Manuel López Obrador: os equivocáis; en el 2006 no es que vuestra preocupación fuese el derramamiento de sangre; eso, al proletariado no nos inquieta; sino lo que verdaderamente debe preocuparos, es el que, vosotros, moralmente, debisteis ser el primero en ofrecer derramar vuestra sangre defendiendo la voluntad popular.

 

Convocasteis a una insurrección atenuada, embustera, de engaño al pueblo, en aquel “plantón” en la Av. Reforma en el D:F; en vuestras propias palabras, desahogasteis en ello la inconformidad popular que os demandaba más, y “evitasteis con ello la violencia” (pero, la “violencia-efecto”, como respuesta a aquella “violencia-causa” de la burla a la voluntad popular en la usurpación del poder).

 

Ahora, os queda bien aquel populismo de “arrodillaros en donde se arrodilla el pueblo”.  Pero diez siglos lejos de Canossa, en esa lucha definitiva por la investidura, no había remedio, pero Enrique IV se cobró el agravio y comenzó la separación de poderes entre el clero y el Estado civil.  ¡De qué os ha servido 10 siglos de lucha contra ese agravio!  Ir a Gregorio VII en 1077 era condición necesaria, pero ir a Benedicto XVI en 2012, no es más que humillación por propia voluntad, es devolver la investidura en un reprobable acto de traición a la República y a la Democracia.  Un verdadero estadista no sólo no se arrodilla, ni donde el pueblo; antes al contrario, enseña al pueblo a no arrodillarse ante nadie.

 

Despreocupaos de “quedar solo en tener que sofocar la inconformidad” (apenas se puede creer la frase, si es que fue cierta), es que tal inconformidad es otra; es la de 4 millones de ciudadanos que os despreciaron; tres millones en su inconsciencia entregados al régimen de la corrupción, y un millón decepcionado, anulando su voto.

 

Compañero Andrés Manuel López Obrador, no, no ha sido “masoquismo colectivo”; y no vamos a hacer eco del plañir burgués que “se ofende” por tal expresión; sino simplemente es que os autoengañáis; os ocultáis a vosotros mismos la verdad: no es “masoquismo”, es el desprecio colectivo a quien ha traicionado la causa del pueblo, y ya no estuvo dispuesto a enfrentar la historia de traición por tercera vez.  Y fueron 4 millones, una quinta parte de lo que debió ser.

 

Así la diferencia de esos tres a cuatro millones de votos, fue debido a: 1) el desprecio popular a la traición del 2006; 2) el fraude de 2012 de la descomunal compra de voto por el PRI; y 3) la engañifa política propagandística de las encuestas.

 

Luego: 1) las encuestas electorales ha perdido autoridad moral y credibilidad; 2) ha vuelto la corrupción como modum esse, como modo de ser de esta sociedad (bien ha empezado con su fraude); y, 3) la “izquierda light”, una “izquierda moderna”, ganará en el 2018, y no necesariamente por le voto legítimo (eso se acabó), sin por la simple necesidad del capital de un “juego democrático” y de un verdugo salido de entre los iguales.

 

Esta vez, no sólo por vuestra naturaleza reformista no se estaría dispuesto a la insurrección, sino incluso porque  ahora, se carece de legitimidad para ello.

 

Esta vez, el proletariado no ha estado dispuesto a la insurrección popular, sino a darse sin remedio, al modum esse del régimen de la corrupción.

 

Frente a ello, en el 2018, bajo el dictado de los Slim, los Salinas, de los Ascárraga, de los Zambrano, etc; emergerá un gobierno de “izquierda”, pero del lado izquierdo de la pagina de sociales, y la “izquierda” reformista  nacida en 1988, tomará, por fin, en esa triste condición, el poder.

 

No obstante, el mundo sigue su marcha, y en ese ineluctable devenir, el capital se derrumbará.  Los estudiosos de la sociedad, particularmente los estudiosos marxistas de la sociedad, hemos tenido de este proceso electoral la fuente más maravillosa de datos acerca de la composición de la sociedad mexicana actual.

 

Población Total:         110 millones de habitantes.

 

Padrón Electoral:          80 millones     100%

Votación Efectiva:        50 millones       63%

Abstencionismo:           30 millones       38%

Anulación de Votos:       1 millón             1%

 

De los 50 millones de votos efectivos:

 

PRI-PVE:     19 millones     38%

CMP:            16 millones     32%

PAN:            13 millones     26%

PNA:              1 millón           2%

Anulados:       1 millón          2%

 

Totales:         50 millones    100%

 

Por su composición a favor de una clase o sector de clase social:

 

Burguesía ”Nacionalista”: 20 millones (PRI-PVE-PNA)

Burguesía Progresista:       17 millones (CMP-Anulados)

Burguesía Conservadora:   13 millones (PAN)

Abstencionismo Histórico: 30 millones (lo que significa que si hubo una votación histórica máxima, ello no fue por reducción del abstencionismo, o porque “la gente saliera a votar más”, sino por el crecimiento de población).

 

Es evidente que el proletariado sólo es peón de sacrificio en el tablero, no obstante representar el 98.75% en el Padrón, unos 78.7 millones de ciudadanos (estimando a la clase patronal en 1.3%, o 1 millón de ciudadanos; unas 520 mil familias, de un total de 22 millones de familias en México).

 

De ello se sigue el que, 33 millones de ciudadanos, de los cuales 32 millones son proletarios, están en una posición de clase burguesa, siendo precisamente el doble del proletariado con una posición consecuente con su propia clase social, que ha visto en la CMP lo más representativo de sus intereses.  Otro tanto equivalente a la posición burguesa, es el proletariado abstencionista (30 millones), que en ese sentido favorece la posición burguesa, haciéndole virtualmente de 63 millones.

 

En una carta de Engels a Sorge en 1895, aquel lo exculpaba por su ineludible renuncia a la II Internacional, hundida en el reformismo, y en ello, Engels exteriorizaba una opinión acerca del futuro del movimiento proletario, haciendo ver que ya era tan vasto y tan compleja su organización, que solo una gran represión le haría dirigirse con firmeza a sus objetivos reales.  Engels no se equivocó, esa gran represión se dio con la I Guerra Mundial, y la consecuencia fue el surgimiento del primer Estado Socialista en el mundo en Rusia en 1917.

 

Hoy, ese reformismo mexicano desplegado con toda su fuerza a partir de 1988, ha acabado donde tenía que acabar: evidenciándose como una derecha disfrazada; de ella emanará, tarde o temprano, necesariamente, una gran represión (quizá ya no en principio militar, sino política y económica), y ello redirigirá los reales objetivos del proletariado aquí; y para ello debe prepararse ahora la verdadera izquierda, cual Ave Fénix.

 

Se hace evidente, entonces, la estrategia e lucha de una izquierda consecuente con los intereses del proletariado: una verdadera organización de izquierda que haga una campaña ideológica por una conciencia de los verdaderos intereses proletarios (esto es, retomar lo dejado en 1988, haciendo ya a un lado innecesarias y absurdas discusiones del “stalinismo” o el “tratskysmo”, y cosas semejantes, que ya son historia; para elaborar la teoría de la transición y construcción del socialismo en el siglo XXI).

 

Organizarse, actuar entre las masas con esta campaña y aguardar a la agudización de la crisis del capital y al despliegue de la acción del proletariado en su misión histórica, y entonces dirigirla.

 

En esa campaña ideológica, la posición a aclarar, es que el voto es legitimador del orden de cosas, y en tanto no haya una verdadera representatividad del proletariado en el proceso, la estrategia debe ser la abstención.  Sumar a 30 millones, 17 millones más (y ya así, la correlación será de 33 millones de burgueses, contra 47 millones de proletarios; y eso si se gana a los 30 millones de abstencionistas completos, razón por la cual, primero habrá que sumárseles a ellos), y puestos en la abstención consciente, que será como consecuencia de lo que n se quiere, entonces exponerle lo que debe ser, lo que sí se quiere (evidentemente, no es hecho mecánico, serán las dos cosas a la vez).

 

Conclusiones pendientes (al fin del proceso electoral total).

 

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2 julio 2012 1 02 /07 /julio /2012 21:41

Ícono EducaciónLa Enseñanza de la Ciencia, en una Educación Científica.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

30 jun 12.

 

Al poco entendido de lo que está ocurriendo en estos tiempos  en el ámbito del conocimiento científico, “La Enseñanza de la Ciencia, en una Educación Científica” como título de este apunte, debe sonar, por lo menos, chocoso; pero justo todo ello –inmerso en un proceso de alienación social– configura el problema a tratar aquí.

 

Cuando se cree que lo nuevo, por ser lo más reciente, es necesariamente mejor que lo viejo por ser lo que ya ha pasado; diríamos en el galicismo, cuando sólo se está â la dernière, es decir, a la moda, de acuerdo con el “último grito de la moda en París”; es fácil que impensadamente se abandone no sólo la enseñanza de la ciencia, sino, para empezar, la educación científica.

 

Procurando la brevedad en estas notas, establezcamos sin más los criterios esenciales de lo que es la ciencia; y ahora, de los últimos treinta años a la fecha, tenemos que agregar, la “ciencia de la modernidad ilustrada”, esa ciencia galileano-kepleriana y baconiana-cartesiana; conocidos también como los criterios de la verdad, en tanto que la ciencia es el único conocimiento susceptible de ser verdadero, y que tiene en ello su finalidad al servicio de la sociedad.

 

1        La objetividad; concepto por el cual no debe entenderse “neutralidad”, sino que, aún teniéndose una posición definida, la objetividad se da cuando: 1) se reconoce la existencia de una realidad exterior a nuestro pensamiento, 2) cuando se entiende que esa realidad está formada por el mundo de los objetos materiales, 3) cuando, dando primacía a la realidad objetiva, en nuestro pensamiento se procura reflejar en lo más posible de la manera más fiel, esa realidad, independientemente de nuestros deseos o voluntad.

2        La causalidad; o también el llamado determinismo; es decir,  por lo cual podemos saber qué origina un efecto dado, y que por lo regular, será sólo eso lo que lo origina; de modo que conociendo la causa, y en la eventualidad el poderla modificar, se obtendrán los efectos deseados.

3        La Lógica; de lo cual se sigue esencialmente el método hipotético-deductivo en la investigación científica, pero en lo que se expresa la necesidad ineludible de la argumentación demostrativa  con arreglo a las leyes de la lógica misma.

4        El experimento; del cual, dependiendo de la ciencia particular, existen diversas formas, pero sin cuya  aplicación no habrá demostración rigurosa, en tanto el conocimiento de un fenómeno que bajo condiciones controladas, sea susceptible de reproducirse.

5        La previsión científica; la capacidad de, dados los conocimientos objetivos, de poder predecir los acontecimientos a un plazo dado futuro bajo ciertas condiciones, como fin último de la ciencia en beneficio de la sociedad.

 

Todo lo que no se apegue rigurosamente a ello, sencillamente no es ciencia en el contexto de la ciencia de la modernidad.  Y en los últimos treinta años, se ha dado un planteamiento que no sólo no se apega a ello por defecto, sino no se apega como explícita negación absoluta, tal cual se presupone desde su denominación: la “posmodernidad”, esto es, lo que está más allá de la modernidad, en el sentido, no de la dernière,  sino en el supuesto de que “ha superado las limitaciones” de lo viejo.

 

La “posmodernidad”, una ideología sustentada por un conjunto de sistemas filosóficos tales como el existencialismo, el pragmatismo, el estructural-funcionalismo, y el superestructuralismo (la Escuela de Franckfurt, autodenominada también con falsa bandera, como “neomarxista”), en la negación absoluta de la modernidad y todo lo que ella ha implicado; “posmodernismo” que se sustenta por su parte en:

 

1         La subjetividad; atribuyendo con ello no sólo la primacía del papel activo al sujeto en el proceso del conocimiento, sino incluso su exclusividad, por encima, y hasta prescindiendo de la realidad.

2         El indeterminismo; actitud que no sólo niega la unicedad de la causalidad rigurosa, sino que propone el que la realidad puede explicarse (o determinarse causalmente), desde distintos “puntos de vista” (subjetividad), remitiéndonos ya a la idea de Hume de que lo que entendemos como relación de causa-efecto, es sólo en realidad, según él, un hecho de costumbre, producto psicológico de la experiencia, pero no  una necesidad lógica; o bien, remitiéndonos a la física cuántica en Heisemberg, en donde de una partícula en movimiento no puede conocerse simultáneamente su posición y su trayectoria

3         La dialógica; concepto que hace alusión a la importancia del diálogo, en donde lo esencial en el método de la posmodernidad, es el acto comunicativo.

4         La negación del experimento como condición necesaria en la demostración (dados, precisamente, los argumentos del indeterminismo).

5         La negación, en términos agnósticos  (de la negación de la posibilidad del conocimiento), de la capacidad de la previsión científica (nuevamente, dado el indeterminismo).

 

La posmodernidad suple la ciencia de la modernidad con lo que denomina: “el paradigma de la ciencia de la posmoderidad”, donde tal paradigma lo constituye “el saber”.  En la ciencia (la modernidad), el saber deriva del conocimiento; pero en “el saber” (la posmodernidad), es el conocimiento el que deriva de aquel.   Es la “socialización o el encuentro de saberes” –como se expresa en la Convocatoria a este evento–, lo que arroja el conocimiento; cuando en el contexto de la modernidad, se diría que es de la socialización o encuentro de la ciencia, lo que producirá el saber.  Como quiera, el posmodernismo, predominando en “el saber”, pretende erradicar la ciencia de la modernidad ilustrada.

 

Por los demás, pero que simplemente es lo más esencial, en tanto la preocupación que está en el centro de a ciencia (la modernidad) es el conocimiento objetivo de la verdad, según los criterios antes expuestos; la preocupación que está  en el centro de  “el saber” (la posmodernidad), es sólo el de un conocimiento subjetivo (o de “la verdad de cada cual”), tanto más o menos válido, en el encuentro dialógico o comunicativo.

 

La fuerza de la dialéctica materialista, está precisamente en que su teoría del conocimiento (gnoseología o epistemología), se identifica plenamente con los criterios  de la ciencia (o de la ciencia del modernidad ilustrada, si se ha de ser precisos).

 

En la teoría del conocimiento dialéctico materialista, la relación del sujeto pensante con la realidad, se define como una relación  “sujeto-objeto”, donde el sujeto, mediante sus sensaciones o aparato sensorial, percibe la realidad el mundo de los objetos materiales (ya sea que la realidad se le eche encima, ya que él incida sobre la realidad, pero lo cierto es que ocurriendo ello simultáneamente), de donde se forma en su cerebro un reflejo de esa realidad a manea de su representación en conceptos e ideas, siempre incompletas, de dicha realidad; viéndose siempre en la necesidad de incidir infinitamente sobre los objetos de su conocimiento, los cuales en su movimiento y transformación natural, van siempre adelante del conocimiento posible del sujeto, haciéndose necesario, por ello, la ciencia.

 

La teoría del conocimiento en la posmodernidad, se preestablece, no en la relación directa sujeto-objeto, sino en la relación sujeto-sujeto en el “diálogo de saberes”, de lo cual deriva, en segunda instancia, el conocimiento del mundo de los objetos de la realidad.

 

Tal gnoseología es conocida como la fenomenología (cuando no, como la plena metafísica), por la cual el sujeto trasciende de su cerebro lo que tiene como “el saber”  (y el problema es entender cómo se origina ese saber en su cerebro), para darle orden y sentido al mundo de los objetos, conociendo con ello la realidad.

 

Si ha de enseñarse la ciencia, la educación ha de tener un fundamento teórico y una práctica científica.  Pero más aún, la educación científica hoy en día, está reclamando el combate a los embates de la anticiencia, que despoja al proletariado del arma  más poderosa para la transformación de la realidad.

 

La teoría del conocimiento dialéctico materialista en general, como el método de la ciencia en particular, han de ser el fundamento de una educación científica (en la modernidad ilustrada), en la que ese enseñe la ciencia misma, formando; no sujetos esencialmente con ciertas o competentes habilidades y capacidades; sino sujetos pensantes, críticos, capaces de transformar la realidad y emanciparse.

 


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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Educación
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1 julio 2012 7 01 /07 /julio /2012 22:02

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

Relación de Publicaciones, Ciclo Julio-Noviembe, 2012.


 


Nº  Fecha de    Contenido

     Publicación 

 



00, 02 jul 12;    De la Geografía de lo Aparente, a la Geografía de lo Subyacente.

00, 09 jul 12;    La Analogía: Primer paso en el Conocimiento Científico.

01, 16 jul 12;    Lo Cuantitativo del Fenómeno, y el Conocimiento de lo Subyacente

02, 23 jul 12;    El Espacio Euclidiano Tridimensional Trigonal del Arca de Cósmas Indicopléustes

03, 30 jul 12;    Del Modelo Teórico del Espacio Regular, a la Medición Precisa del Estado de Espacio Trigonal

04, 06 ago 12;   El Modelo Teórico de las Regiones del Espacio Regular en Bauche (1856).

05, 13 ago 12;   Los Estados de Espacio Continuos, en un Espacio Relativo de Simetría Regular, en      Humboldt

06, 20 ago 12;   Las “Unidades Morfológicas” como los Estados de Espacio Discretos y Continuos de la    Región, como un Espacio Relativo Regular en Hettner

07, 27 ago 12;   Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en    Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (1/5)

08, 03 sep 12;   Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en  Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (2/5)

09, 10 sep 12;   Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en  Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (3/5)

10, 17 sep 12;   Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en  Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (4/5).

11, 24 sep 12;   Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en  Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (5/5).

12, 01 oct 12;   Análisis Crítico a la Geografía Espacista en la Clasificación de las Ciencias, 1976; de  Kedrov (1/…)

13, 08 oct 12;   Análisis Crítico a la Geografía Espacista en la Clasificación de las Ciencias, 1976; de  Kedrov (2/…)

14, 15 oct 12;   Análisis Crítico a la Geografía Espacista en la Clasificación de las Ciencias, 1976; de  Kedrov (3/3)

15, 22 oct 12;   Análisis Crítico a, Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de Alexandr  Maximovich Riábchikov (1/…)

16, 29 oct 12;   Análisis Crítico a, Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de Alexandr  Maximovich Riábchikov (2/…)

17, 05 nov 12;   Análisis Crítico a, Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de Alexandr  Maximovich Riábchikov (3/…)

18, 12 nov 12;   Análisis Crítico a, Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de Alexandr  Maximovich Riábchikov (4/…)

19, 19 nov 12;   Análisis Crítico a, Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de Alexandr  Maximovich Riábchikov (5/…)

20, 26 nov 12;   Análisis Crítico a, Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de Alexandr  Maximovich Riábchikov (6/6)

 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Segunda Época
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1 julio 2012 7 01 /07 /julio /2012 22:01

Presentación Segunda Época, 2012.

 

A mediados de 2009 creamos el Blog: “Espacio Geográfico”, sin una clara conciencia inicial de lo que teníamos en las manos.  Unos tres meses después nos dimos cuenta de que simplemente esto era nuestro medio propio para difundir libremente nuestras ideas, gozando del privilegio que ningún autor había podido tener antes: ser conocido internacionalmente, y saber, exactamente cuántos lectores y de dónde acudían a los textos publicados.  Si bien todo ello era a cambio sólo de la satisfacción intelectual por hacerlo, sin remuneración económica alguna por el trabajo intelectual y profesional expuesto y compartido.

 

A fines de 2009 revisamos lo primero que teníamos qué revisar: el estado del concepto de “espacio geográfico” en la Red Internacional.  Nos tomó más de una década para que el demostrado objeto de estudio de la Geografía como el “espacio geográfico o terrestre”, fuese aceptado.  Cuando ello ocurrió, en México, tras la crisis económico-social de 1994-1995, toda actividad intelectual se había detenido y disuelto, y esa aceptación del espacio como el objeto de estudio, se dio ya como plagio de ideas y usurpación de la teoría, en una tergiversación total.  La geografía aquí, pareció abandonar, por fin, esa expresión fenomenista; pero, heréticamente, como la Cruz (espacio), detrás de la cual se ocultaba el ídolo (el fenomenismo).

 

Tuvieron que transcurrir tres lustros para que circunstancialmente volviésemos al escenario de la geografía profesional a través de este Blog, y al hacerlo, lo primero que teníamos que revisar, fue el qué se había hecho con aquel concepto en que habíamos centrado todo nuestro trabajo desde nuestra tesis de licenciatura de 1979 a 1983, y luego largamente defendida en el curso de la década de los ochenta y principios de los noventa; y ahí empezó nuestra puesta al día.

 

Durante 2010 y mediados de 2011, publicamos sistemáticamente casi todos nuestros materiales procurando su exposición cronológica, a la vez que nos informábamos y actualizábamos.  Dimos a conocer a las nuevas generaciones nuestra versión de los pormenores sobre los acontecimientos de la historia contemporánea de la Geografía en México (y en parte internacional), entre esos años ochenta y noventa y nuestra situación peculiar en ello.

 

Hasta entonces el Blog “Espacio Geográfico” y <<”Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica>>, prácticamente se identificaban en un ofrecimiento gratuito desinteresado.  Acaso, discretamente, como una faceta de la geografía en su campo operativo, ofrecimos los servicios de Consultoría y venta posible de materiales íntegros, que parcialmente teníamos publicados en el Blog.  Hasta que a mediados de 2011, un relámpago inesperado nos dañó todo nuestro equipo electrónico de trabajo.

 

Entonces, impensadamente, comenzó una de las más importantes investigaciones de sociología de la ciencia en nuestra especialidad: las visitas sistemáticas al Blog, nos creó inicialmente la falsa idea de un lector no sólo interesado, sino simpatizante de nuestras ideas, y se nos hizo éticamente natural solicitar un apoyo solidario a manera de una simbólica suscripción por una sola vez; y empezó a sorprendernos la falta de respuesta.  Ya en términos de investigación de lo que estaba ocurriendo aprovechando los registros estadísticos que nos ofrece la plataforma de trabajo, intentamos estimular de diversas maneras esa colaboración, pasando de lo estrictamente moral, hasta el “burdo y vulgar” acto de comercio escueto.  La conclusión de esa investigación ya nos había adelantado lo que ahora hemos expuesto aquí, y lo que nos permite afirmar las cosas ahora categóricamente.

 

Esa convicción nos hizo desdoblar el Blog en lo que ahora, traduciendo el término “Blog” de su significado compuesto en inglés, llamamos: “Bitácora de Navegación por el Espacio Geográfico”, y propiamente: <<”Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica>>; donde el recurso de la Bitácora es ahora para seguir ofreciendo gratuitamente el conocimiento geográfico en nuestra interpretación de las cosas en su análisis crítico de lo histórico; y el recurso  de la Revista, para, sin más, profesional y legítimamente, hacer de la geografía teórica, su realización como geografía operativa.  Adicionalmente ello nos permitió dirigir selectivamente los materiales a dos grandes niveles de interés, y, por lo tanto, de real comprensión y posible desarrollo.

 

Todo ello, pues, explica nuestra política editorial actual, y cuyos resultados no han cesado de enseñarnos cada vez nuevas facetas: como la real situación profesional de la Geografía y del que esa situación en México, en mucho, es generalizable internacionalemte.; de la importancia del hacer de la “ciencia burguesa” o de la “ciencia proletaria”, así como de la abstracción de la ciencia de su condición de “ciencia nacional” (algunas veces llevada verdaderamente al chouvinismo).  Y todo ello nos ha puesto ya de frente a una nueva etapa histórica trascendente de la Geografía.

 

No sólo se había confirmado de tiempo atrás el espacio como objeto de estudio de la Geografía, sino, luego de un vacío de tres lustros, todavía tardamos en darnos cuenta de esa nueva situación real de la Geografía y del geógrafo, por lo menos en México.  Sin dificultad descubrimos “el ídolo” detrás de la “venerada Cruz”: el continuado culto y doctrina de los fenómenos, en lo bizarro del supuesto estudio del espacio.  Pero hasta fines de 2011 y principios de 2012, inmersos nosotros en nuestro propio “dogma”: esa interpretación en función de la contradicción histórica esencial de la Geografía, dada entre una “geografía espacista” y una “geografía fenomenista”, lo seguimos viendo en “la herejía del ídolo detrás de la Cruz”, y, ciertamente, ya no era exactamente así.  Por decirlo así, como que el rito había cambiado en algo las cosas.

 

El rito fue, a pesar de las enormes deficiencias, un sutil y apenas perceptible cambio: el abandono de la ciencia y el método de la ciencia de la modernidad, reemplazado por el llamado <<paradigma del conocimiento dialógico de “los saberes”>>, de una nihilista “posmodernidad” que, como tal, niega de conjunto mediante la filtrada “contracultura”, la modernidad en todos sus aspectos.

 

A fines de 2011, hicimos una nueva revisión del “concepto de espacio geográfico en la Red”, el cual, necesariamente, expresaría el concepto difundido desde la geografía “oficial” institucional y posibles adecuaciones heréticas bajo nuestra influencia; el resultado: el espacio geográfico o terrestre, es, desde la “oficialidad” institucional, “el espacio socialmente construido”.  En la primera crítica habíamos acusado el error lógico de ignoratio elenchi, o de sustitución de tesis, en donde diciéndose estudiar el espacio, se estudiaban los fenómenos.  Pero esta vez observamos algo más burdo: el error lógico de la pueril tautología, en donde a la pregunta de qué es el espacio geográfico, la respuesta por su esencial definición, es: “el espacio, es el espacio…” (independientemente de eso secundario, en tanto cuestionable, de si es socialmente construido, creado por Dios, u objetivamente existente).

 

Frente a tal problema se nos dieron dos condiciones posibles.  Si esa geografía “oficial” institucional que se trasluce en esas definiciones difundidas en la Red; 1) se afirma como ciencia: entonces tiene un grave error en el que, más aún, ha fundado teóricamente la geografía en los últimos quince años; o, 2) si se afirma tal definición en el <<paradigma del conocimiento en el diálogo de “los saberes” de la “posmodernidad”>>, entonces, dado que ahí se rechaza la lógica, no es aplicable, en ese contexto, la crítica, y sólo en esa condición de abandono de la ciencia y el método de la ciencia (de la lógica y el método hipotético deductivo), en el contexto de la modernidad, es justificable tal definición, que quedaría dada en términos de la analogía del ser y la inmanencia.

 

Esta situación es a tal punto relevante, que nos impuso un receso en julio de 2012 para reestructurarlo todo: la “geografía fenomenista” había desaparecido, y por dos vías: desde hacía quince años en el ámbito “oficial” institucional por Auto de Fe en un despliegue herético; y en la síntesis lógica por subsunción, que finalmente logramos en el argumento de que: <<Los fenómenos son espacio en tanto estados de espacio; por lo que, si la geografía estudia los fenómenos; ello es en tanto estados de espacio en el estudio del espacio mismo>>.  Quedó de ello, el logro impensado de la teoría unificada de la Geografía, que hizo de la “geografía espacista la Geografía propiamente dicha; y desaparecida la contradicción histórica esencial de la Geografía, la antigua “geografía fenomenista” se convirtió, “posmodernistamente”, en lo que ahora denominamos como la “geografía literaria” (no por nuestra “creatividad”, sino por definición propia o misma dentro de la metodología de la posmodernidad); es decir, una narrativa acerca del diálogo o relación de “los saberes” y el conocimiento acerca de la Tierra.

 

Quedó así, finalmente, en nuestra persona y este medio de difusión, la responsabilidad moral e intelectual de responder por una geografía como ciencia moderna en su método hipotético-deductivo.  Y así, dejamos a la “Bitácora de Navegación por el Espacio Geográfico” el tratamiento de lo histórico, en tanto que la Revista “Espacio Geográfico”, ha quedado destinada a lo lógico, en la formalización teórica, ahora, de la teoría del espacio geográfico.

 

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