Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

24 junio 2012 7 24 /06 /junio /2012 22:01

El Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132”, del 2012, en un Análisis Marxista*.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

02 jun 12.

 

Introducción.

 

El análisis marxista presupone el principio de historicidad, es decir, que todo está enmarcado en una historia, en un pasado, sin entendimiento del cual, nada es posible entender de su presente.  De ahí que, para entender así sea en sus rasgos más generales el movimiento estudiantil actual (del cual tampoco estamos haciendo ningún estudio especial, este es sólo un análisis general), es obligado establecer su análisis comparativo con los movimientos estudiantiles pasados, por lo menos, de dos de los más recientes y significativos: 1968 y 1987.

 

Dados esos antecedentes en que se caracterizan en lo esencial esos movimientos estudiantiles pasados, tenemos que establecer la comparación con la afirmación que aquí hacemos, respecto del Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132”, del presente año 2012.  Así, de los juicios que nos implican ambos momentos históricos (del pasado y el presente), habremos de derivar un consiguiente en el cual va contenida nuestra opinión acerca del movimiento político-estudiantil actual.

 

 

Los Movimientos Estudiantiles de 1968 y 1987.

 

En su esencia, lo que caracteriza a aquellos movimientos estudiantiles de 1968 y 1987, o este último también conocido como el “movimiento del CEU”, es que: 1) ambos fueron movimientos estudiantiles-populares, no sólo por cuanto eran estudiantes de escuelas públicas, sino por cuanto su movimiento era compartido con las causas sociales más amplias; 2) esas amplias causas sociales, fueron, por ejemplo, en 1968, la derogación de los Artículos 145 y 145 bis, del Código Penal, que coartaba la libertad democrática de organización política y justificaba la detención de miles de luchadores sociales, campesinos, obreros, e intelectuales; o, en el caso del movimiento estudiantil de 1987, esencialmente, el problema de la cancelación, en forma de desconocimiento, de la deuda externa, la cual estaba sangrando en extremo a nuestra sociedad producto de un apolítica imperialista; 3) esto daba lugar, pues, a luchas populares en su espíritu, expresadas estudiantilmente, en contra de la injusticia y la desigualdad social; esto es, en donde estaba en la conciencia de todos, la inequitativa distribución de la riqueza socialmente generada, que, más aún, nos era extraída por políticas imperialistas de forzado endeudamiento; y, 4) todo ello, necesariamente, implicaba en el estudiantado la toma de una posición ideológica que definía a partir de identificar al Estado mexicano con los intereses del gran capital monopólico internacional, y por ello en una lucha antiimperialista.  Si explícitamente no había en aquellos años un pensamiento socialista (mas que en unos cuantos), ese antiimperialismo, por oposición, daba una clara posición definida como movimiento de izquierda.

 

Es pues, en el conjunto de esas caracterizaciones, que aquellos movimientos estudiantiles de 1968 y 1987, obtienen su plena legitimación histórico-social.  Quienes participamos en ellos, no podemos sino sentir un profundo orgullo de conciencia.

 

 

Movimiento Estudiantil “Yo Soy 132”, 2012.

 

Si caracterizamos ahora al movimiento estudiantil actual, comenzaremos a ver notables diferencias, incluso por oposición: 1) no es un movimiento estudiantil-popular, sino un movimiento político-estudiantil; y digámoslo a su vez, no sólo por cuanto a que está integrado en lo fundamental por estudiantes de escuelas privadas, sino, principalmente, porque en él no se abordan amplias y legítimas causas populares, sino que se enmarca por su origen y a la vista de todos, en un movimiento político-electoral; 2) la causa del movimiento, aquello por lo que se lucha, no sólo no es ampliamente social, sino, más aún, contraviene los interese de una buena parte de ella, que estadísticamente (por razones más amplias que tendríamos que analizar en otra parte), dicha sociedad se está manifestando a favor de aquello contra lo que se levanta el movimiento estudiantil., es decir, que, de antemano, este movimiento estudiantil está chocando con el juicio e interés social dando en un alto porcentaje, y así, no sólo no abandera una lucha social, sino, en parte, se pone en contra de la sociedad misma; 3) así, la agitación estudiantil actual, nace y se mueve en un mar de particularidades que responden a intereses de esa misma naturaleza, y oscila en una turbulencia de contradicciones en las que, pareciendo que hace bien, se prefigura el que algo mal está ocurriendo (por no decir que se es está fraguando un mal, encubierto de la apariencia de hacer un bien).  La precaución esencial que habrá de tenerse ante un movimiento de estas características, es que en él no se esté echando las bases de un nuevo “Movimiento Universitario de Renovadora Orientación” (MURO), que en el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968 era un movimiento de vínculos reaccionarios y fascistas de derecha, que controlaba la Universidad (algo que, quiérase o no, es inherente al estudiantado de las escuelas privadas, por su origen de clase social), y temor no infundado, sino claramente motivado cuando en varias ocasiones de provocación abierta, se han desplegado mantas fascistas y neonazis, llamando a cometer un homicidio en la persona del candidato del PRI; y 4) no hay, pues, atisbo alguno de ideología; si en alguna forma pudiésemos deducirla, esta no se identifica con las luchas históricas populares, sino con los intereses mezquinos de grupos de poder, incluso de derecha.

 

Habíamos escuchado de algunos analistas el comentario acerca del “Manifiesto y Pliego Petitorio” de esa “Juventud No-Priista”, sospechosamente “No-Panista”, y sospechosamente “No-Coalicionista”, del Movimiento “Yo Soy 132”, y nos incomodaba que por todo comentario sólo se refirieran a dos puntos.  Buscamos, pues, tal Declaración en Internet, y…, entonces nos explicamos por qué sólo dos puntos…: ¡porque sólo dos puntos tratan tales documentos!  Esto es: 1) “Ser ajenos a cualquier postura partidaria (no rechazar a ninguno, sic); y, 2) la democratización de los medios de comunicación, mediante la competencia que elimine el duopolio Televisa-TV Azteca.

 

Pero la contradicción es evidente: primero, ¿cómo explicar el origen del movimiento y el contenido de sus manifestaciones en el rechazo al PRI?; y segundo, se propugna una democracia burguesa neoliberal, en donde se eliminen los monopolios…, ¡mediante la competencia!...  Y ese es su máximo alcance ideológico (sacado de sus libros de texto en mercadotecnia).  Así, en la medida en que se asimile a un movimiento popular de masas, se identificará con la izquierda; como inversamente, en la medida que abandone su identidad popular, se identificará con la reacción y la derecha, y como movimiento, es en eso en lo que ahora se debate.

 

Hay aquí, pues, un movimiento, por lo menos, altamente sospechoso, tanto más, cuanto más es alentado por los mismos medios de condicionamiento de masas del Estado.

 

 

La Legitimidad del Movimiento “Yo Soy 132”.

 

El Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132” de este 2012, como hemos visto, nada tiene qué ver con las características de los movimientos estudiantiles de 1968 y 1987.  Pero ello tiene una implicación de enorme trascendencia: carece de la legitimidad histórico-social de aquellos.

 

Pudiese ser, quizá, que todo, al final, no sea sino producto de la inexperiencia política, y entonces, esa búsqueda de legitimación quizá pueda se encontrada, y reivindique histórico-socialmente incluso, al estudiante de la escuela privada, en beneficio de esos jóvenes que en un acto de conciencia política sana, se lanzaron a la lucha así sea en mucho y esencialmente, equívoca.

 

Sus miras son electorales, por lo tanto, en el fin del proceso electoral, dicho movimiento se acaba…, y lo que sigue, si sigue, es un riesgo que aflora en la indefinición ideológica.  Es, particularmente, la juventud de una sociedad por cuyas condiciones materiales de vida, ven el mundo de un amanera totalmente distinta a como la ve el estudiante de origen proletario de la Universidad pública.  Ese estudiante de la Universidad privada, por lo tanto, tiene un doble trabajo: superar las condiciones de su lucha, y estudiar, estudiar mucho la teoría social y política; romper con ancestrales prejuicios de clase social (lo que se conoce como “proletarización”), para empezar por entender, ¿oh, paradoja!, que su lucha misma debe empezar por desaparecer una forma de educación que no debe ni siquiera existir: la educación privada, esa que precisamente lo abstrae de la sociedad que ahora trata de entender, y distorsiona su forma de ver el mundo.

 

La lucha político-social, podrá tener sus facetas de mercadotecnia y comunicación, pero no se reduce a ello, no es un asunto de posicionamiento de mercado, por más que en el capitalismo todo se reduce a ello: la lucha político-social, es, por lo contrario, el rompimiento de todo alienación y enajenación social.

 

La falta de legitimación histórico-social, del Movimiento Político-Estudiantil “Yo Soy 132”, entendible tanto por sus diferencias con los movimiento estudiantiles de 1968 y 1987, como por lo errático de su propia definición, es la piedra angular en el análisis del mismo.

 

 

Conclusión.

 

Si los movimientos estudiantiles de 1968 y 1987 fueron de una plena legitimidad histórico-social; como el Movimiento Estudiantil “Yo Soy 132” de 2012, carece (por lo menos al momento), de dicha legitimidad; luego entonces, el movimiento estudiantil actual (por lo menos al momento), histórico-socialmente ilegítimo.

 

Por lo tanto, su lucha real, de doble naturaleza: político-social práctica, en los hecho, y de conocimiento teórico político-social, debe nutrirse particularmente y con especial urgencia, con esa teoría político-social que les de los fundamentos para rescatar, o rehacer, en su caso, esa Gran Narrativa histórica de los grandes y trascendentes ideales.

*  Ensayo preparado a solicitud y para su sitio, de Política Quántica, en donde se publica el 18 de junio.  Se publica aquí una semana después, el 25 de junio, en la posibilidad de poderle hacer algunos ajustes al cierre del proceso electoral.

 

 


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Política
Comenta este artículo
24 junio 2012 7 24 /06 /junio /2012 22:00

Cuentos de Suspenso y Terror N° 71

 

Cuentos del México Bárbaro

 

Pos estabanos hay todos los del Partido y la gente simpatizante, bajo la carpa, todos tomando cerveza y botaneando, como planeando, como despidiéndonos, como celebrando…, y en eso llegó un paisano, un catrincillo enviado del gobierno, y se quedó parao en un claro para dirigirse a todos por igual…

 

_  ¡Buenas tardes sus mercedes! –y sonrió y caravaneó, captó la atención de todos, y continuó–, pos…, pos que dice el siñor IFE, que no se alteren sus mercedes, porque dice que no va a haber fraude electoral…

 

Y el ingenuo paisano que habían enviado con semejante mensaje, se quedó ahí parao, sonriendo con toda su blanca mazorca y caravaneando, viendo pa un lao y pa otro, como esperando que alguien de cargo le diese respuesta.

 

Y, pos, aluego que todos nos quedamos de pronto como pasmaos, hasta que empezamos a vernos los unos a los otros como constatando si ese pobre mortal era real o un apareció, y pos, salidos del desconcierto, todo el mundo a un tiempo estalló en una sonora y larga carcajada.

 

El compita aquel como que quería seguir sonriendo con todos, pero como que aluego se ponía serio viendo las risotadas de burla que no paraban.

 

Entonces levantó la voz el compañero de cargo y se dirigió al emisario ya todo acongojao.

 

_  ¡Oiga, amigo del siñor IFE!  Cómo de que no va a haber fraude.  Mire, dejemos de lao el cochupo del PREP (¡ah méndigos!, cuanto más explican por qué no puede haber fraude ahí, más me convenzo de lo contrario), a la vista del “millón de ciudadanos insaculados” y de los “dos millones de “observadores” electorales”, a los que les van a pasar las boletas del carrusel por la punta de la nariz, hay otro fraude tecnológico: el “carrusel de celulares”, la foto de la boleta del voto comprado a compromiso.  O qué, ¿van a prohibir el paso de celulares?, ¿van a pasar a todos a la báscula?...

_  ¡Pos taría güeno que los encueraran a todos a la entrada para ver que no hagan tranza! –agregó alguien más por ahí, despertando otra vez grandes risotadas.

_  Pos…, si es que eso pasa mi jefe –respondió el emisario todo compungido–, pos, serían poquitos…

_  ¡“Poquitos” qué, pelao, “poquitos” qué!  ¿Poquitos pueblos completos, o poquitos Municipios, o poquitos Estados o poquitos Distritos enteros?, o qué; no me vaya a salir con que “poquitos” electores jijo, porque aquí me lo quebró por andarse burlando de mi.

 

Unos rieron, otros murmuraron, los más lanzaron toda clase de improperios contra aquel pobre mensajero cuya permanente sonrisa nerviosa se desfiguraba en una mueca de espanto, tembloroso, escurriendo sudor por todas partes, en lo que lo mismo decía que no, pero asentía que sí.  Y entonces el compañero de cargo le envió con él un mensaje de regreso al siñor IFE.

 

_  Bueno amigo, pos dígale al siñor IFE, que, o es un embustero que está en el fraude y que nos quiere ver la cara, o que de plano es más menso que yo, ¿me entiende?; y que na más por mis polainas, piérdamos o gánemos, vamos a armar la bola.

 

Y el paisano aquel sólo afirmaba y caravaneaba con su mazorca entre sus labios ahí parao sin más.

 

_  Bueno, ¡pos entonces qué espera, muévase pelao, o de una vez aquí me lo quebró! –y el compañero de cargo sacaba blandiendo su revolver, en lo que los que lo acompañaban en la mesa se levantaron haciendo la pantomima de que lo detenían para que no cometiera aquel acto con el que amenazaba a aquel infeliz–; ¡óra, no me agarren jijos, déjenme quebrar a este méndigo de una vez! –y el paisanito aquel sólo abría grandes ojos ahí paralizao.

_  ¡Óra desdichao –dirigiéndose al paisano dijo uno que detenía del brazo empistolao al compañero–, qué hace ahí parao, pazguato; pélese, que aquí mi compadre se lo truena!

 

Y pos pa luego es tarde, y el desgraciao aquel salió que ni el polvo se le vio.  Todos rieron, y el compañero soltó dos o tres balazos al aire en medio de nuevas risotadas.

 

Ya me imagino a aquel pobre desdichao, que para entonces ya iba como a dos kilómetros, con el alma bien escondida metida hasta el tuétano, sintiendo que con esos tiros se lo quebraban.

 

Y todos quedamos ahí, reuniéndonos día a día cada vez más, echándole la raya al Prenunciamiento, y dándonos alientos pa empezar la bola.  En este jodido país de mochos, de reaccionarios de derecha, de timoratos conservadores, no hay ya nada más qué hacer…

 


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Literatura
Comenta este artículo
18 junio 2012 1 18 /06 /junio /2012 17:52

Breve Receso

 

Llegamos a un límite natural, objetivo, ajeno a nuestra voluntad, pero que nos impone un necesario breve receso.

 

1        México llegó hasta aquí.  Suceda lo que suceda en el proceso electoral, este país tendrá que ser otro por bien o por mal.  Gane el PRI, gane la CMP, se forme un gobierno de coalición, o se produzca un estallido social (condición última por nuestra parte la más deseable, tanto en lo personal, como por la necesidad de un cambio drástico y sustancial para la sociedad), en los hechos, con urgencia, se habrá de demostrar esos cambios drásticos a favor de una recuperación social.

2        Aún así, ello sólo será para enfrentar en las mejores condiciones posibles el derrumbe mundial del capitalismo (por lo menos en su vieja forma, para sólo enfrentar otra peor).

3        Y en lo particular de este Blog, finalmente, en lo que caímos en cuenta, es que la geografía “oficial” institucional (tomando como referencia el Colegio de Geografía, UNAM)), no pudo resolver una formación rigurosamente científica acerca de un conocimiento verdadero, como lo es en el contexto de la ciencia de la modernidad ilustrada, y hace ya quince años renunció a ello, ubicándose ahora sólo como “un saber válido” en el contexto de la “posmodernidad”.

Ante ello, siendo una posición antagónica, que promueve el oscurantismo, ha de cesar toda “discusión” (así haya sido ésta sólo unívoca).

4        Así, en conclusión, abandonada la condición de ciencia moderna por esa “geografía oficial” institucional, nosotros aquí, en este Blog y Revista, nos abrogamos esa exclusividad del hacer de la geografía como una rigurosa ciencia de la modernidad ilustrada.  No como jactancia nuestra, no como “despojo”, sino como resultado de una autodefinición institucional en los hechos.  En las páginas de este Blog, dicha ciencia moderna ilustrada se expondrá como crítica de lo histórico, y en la Revista, como exposición metódica y sistemática de investigación.

Todo ello, en consecuencia, nos impone un breve receso para reordenar las cosas de frente a una nueva situación.  De momento sólo mantendremos al día la sección del “Globo Terráqueo”, y la entrega regular de la Revista a los suscriptores.


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Primera Ëpoca
Comenta este artículo
10 junio 2012 7 10 /06 /junio /2012 22:02

Editorial

Modernismo.JPG  Posmodernismo.jpg

Modernismo y Posmodernismo. Dos obras sencillas recomendables para entender el problema; acaso haya que explicar que debe distinguirse entre estos conceptos como categorías ya de la historia de la cultura, o bien como categorías socilógicas.  Uno es el modernismo como categoría sociológica que designa el período histórico de los siglos XVII-XVIII principalemente (o también, la Illustración), y otro el modernismo como categoría que designa el movimiento cultural posterior al Romanticismo, entre 1870 y 1930 como en general se reconoce.  De la misma maera, uno es el posmodernismo como movimiento de la historia de la cultura, justo el posterior al de la modernidad luego de 1930; y otro el posmodernismo como categoría sociológica, que designa el período histórico con un contenido ideológico distinto al de la modernidad ilustrada, que se considera a partir de 1980 y vigente a la fecha.

 

*

 

Iniciamos una nueva época (nada qué ver con los esoterismos de las “profecías mayas”), es simplemente que, a la conciencia de un hecho, tenemos que hacer ajustes en nuestro proceder.

 

¿De qué hemos hecho conciencia?: de que, lo que nosotros apenas recién hemos logrado  tras un esfuerzo de muchos años en un proceso de abstracción, generalización y síntesis lógica, hace ya poco más de quince años la “oficialidad” institucional de la Geografía en México lo había hecho ya, si bien por decreto, por literal auto de fe; esto es, resolver la contradicción dialéctica histórica, milenaria incluso, en el pensamiento geográfico; a saber, que la contradicción principal ya no es entre una “geografía espacista” que niega relativamente a una “geografía fenomenista”.

 

En nuestra solución, esos opuestos se sintetizan lógicamente en uno: en una geografía espacista, en donde los fenómenos se abstraen y generalizan en estados de espacio.

 

Mo obstante, dialécticamente, una contradicción esencial, debe dejar paso a otra de la misma naturaleza, y el resultado ha sido que esa objetiva geografía espacista de los estados de espacio, constituye una negación, de una subjetiva geografía “espacista” de un “espacio” que se entiende subjetivamente como aquello que la sociedad construye.

 

La nueva contradicción histórica esencial, constituye pues, una negación, pero ahora ya no relativa, en donde un opuesto ha de subsumirse en el otro; sino una negación absoluta, en donde ambos opuestos se excluyen mutuamente.

 

Ante esa exclusión mutua podrán criticarse una a lo otra lo que quieran, pero nada tiene ya que discutirse entre sí (de ello no se sigue nada en una síntesis).

 

En consecuencia, hemos resuelto hacer ajustes con nuestra publicación, y ahora dejaremos esta vista del Blog (ya sin portada), a las posibles satisfacciones de las necesidades del 75% de los lectores de éste en su búsqueda de información.  Y dedicaremos la Revista “Espacio Geográfico”, al 25% de los sistemáticos lectores, vía suscripción, de los cuales nos interesa extraer los realmente comprometidos moral e intelectualmente con las ideas aquí expuestas.

 

*

Geografía.

[___]  Fin de una Era.  Artículo, 2012.

 


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Primera Ëpoca
Comenta este artículo
10 junio 2012 7 10 /06 /junio /2012 22:01

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010Fin de una Era

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

11 jun 12.

 

Terminó una era, una época, una gran etapa; llegó a su fin, objetivamente dada, y en su generalidad, de una u otra forma, maraca a cada uno en el fin de una etapa y el inicio de una nueva de manera personal.

 

Por tres años hicimos de este Blog (palabra compuesta del inglés “web-log”, de web, “red”; y log, “diario”; “diario o bitácora de la red”), básicamente, la Revista “Espacio Geográfico”.  Ésta maduró en su contenido, a la vez que las constantes de tres años nos permitieron ver que, del total de los visitantes a este Sitio, el 25% son lectores sistemáticos y el 75% lectores circunstanciales que acceden al Blog en función de búsqueda de información, de modo que se nos impone ahora el dejar esa Revista especializada a los lectores realmente interesados, en lo que el resto del Blog como tal quedará para satisfacer esas necesidades de búsqueda de información.

 

La Revista nos continuará representando el autocompromiso de su sistematicidad y periodicidad semanal en lo más posible.  La información del Blog, trataremos que en lo posible, sea igualmente periódica, no obstante ahí ya no comprometeremos esa regularidad.

 

Un elemento esencial más de esa objetividad determinante del fin de una gran etapa, está en que la contradicción dialéctica e histórica esencial de la Geografía ha cambiado, ya no es exactamente aquella que se expresaba como la “geografía espacista” de un lado, y la “geografía fenomenista” del otro, como hasta hace muy poco todavía equivocadamente así lo veíamos.

 

Nosotros, por el recurso de la abstracción y generalización, por la síntesis en la subsunción lógica de un opuesto en otro, apenas recién hemos superado dicha contradicción; cuando en realidad, incluso la geografía “oficial” institucional, hace poco más de quince años, si bien por decreto, literalmente dicho, por auto de fe, ya la había superado.

 

Ahora, una Geografía única como ciencia del estudio del espacio terrestre, hace surgir una nueva contradicción dialéctica que se expresa como una “geografía objetiva” de una parte, y una “geografía subjetiva” de la otra; una, la primera, en el criterio del método de la ciencia de la modernidad ilustrada; la otra, en el llamado <<paradigma de la “ciencia” de la “posmodernidad”>>.

 

Guardan cierta continuidad con las líneas de la vieja contradicción histórica, ya que la “geografía objetiva” de la modernidad, se asume estudiosa del espacio terrestre como la “dimensionalidad material continuo-discreta”; en tanto la “geografía subjetivista”  de la “posmodernidad”, se asume, a su vez, estudiosa del espacio terrestre, pero como un espacio cuya definición está en una identidad análoga fuera de él; esto es, en el espacio definido por “lo que la sociedad construye” (el ente “espacio”, como el “espacio socialmente construido”).  Filosóficamente sintetizada la idea, se asume el estudio del espacio terrestre, en la analogía del sí mismo, de su propio ser.

 

En el campo de la ciencia de la modernidad (esa ciencia de origen galileano-kepleriano y baconiano-cartesiano), la definición del espacio como su objeto de estudio de la Geografía, en el enunciado de que el espacio es el “espacio socialmente construido”, constituye, repetido ya por poco más de quince años, el error más nefando de la historia universal de la ciencia de todos los tiempos: el pueril error lógico de la tautología; al que se agrega ahí mismo, el error lógico de la sustitución de tesis.

 

Incurre en él el estudiante de primer ingreso que se supone debería ser capaz de criticarlo; más aún, pues, gravemente comete el error el docente que debería ser el primero en capacidad de corregirlo; pero trágico cuando ello, en poco más de quince años, no lo ha hecho, ya no se diga el docente de posgrado, sino ni siquiera el más encumbrado doctor investigador del Instituto de Geografía de la UNAM.

 

No obstante, en el campo de la llamada “posmodernidad”, en ello no puede haber error lógico, porque la lógica se desconoce, se rechaza, y más bien, lo que hay, es la afirmación del objeto de estudio en la teológica analogía del ser.  Pero ello implica una posición consciente y deliberada en ello.

 

Esas geografías objetiva y subjetiva, moderna y “posmoderna”, científica y teológica, podrán criticarse mutuamente, pero ya toda discusión racional entre ellas carece de sentido, ya que, siendo mutuamente excluyentes, antagónicas, de su discusión nada se sintetizará.

 

Un principio en el marxismo, es el principio de historicidad, lo que entre marxistas nos lleva a soler decir que, “la historia no perdona”.  Y aquella “geografía fenomenista” que aún en los años noventa se obstinó en continuar en el exclusivo estudio de lo aparente a la percepción sensible; cuando en lo subyacente se tenía ya el reconocimiento del estudio del espacio; como consecuencia, inexorablemente, tenía que desembocar en su actual triste condición metafísica.

 

Por los últimos tres años (absurdo, pero así fue), nos resistimos a ingresar al Sitio del Colegio de Geografía (y en general, de la “oficialidad” institucional); y como que para nosotros no transcurrió el tiempo, y en general nos imaginábamos aún las mismas condiciones.  Pero al acudir al Sitio, al volver a la “oficialidad” institucional así fuese virtualmente, el impacto ha sido mayúsculo; ha sido no sólo una ubicación de golpe en el presente, sino un enfrentamiento de la tragedia, que no obstante en el otro, la hemos sentido nuestra: ahora, la planta docente del Colegio de Geografía, por lo menos en su quinta parte, está formada por mis compañeros de aula o del ámbito laboral…; conozco perfectamente bien a ese 20%, todos me conocen perfectamente bien a mi, y ambas partes sabemos bien lo que sabemos o no sabemos.

 

Pero es justo que son ellos, ahora (por encima de nosotros ya no están los antiguos profesores), los responsables del error más burdo jamás cometido en la historia de la ciencia, en el pretender fundamentar a la Geografía como ciencia, en una tautología, en la que, además, se incurre en la suplantación de tesis.  En ello no vale alegar ignorancia, pues entonces el error sería doble: el no saber, y el no saber cuando se debería saber.

 

Y si en el argumento de la “posmodernidad” se excluye la falta a las reglas de la lógica, entonces el adjetivo de oscurantismo, queda claro que no ha sido un exabrupto para descalificar, sino un adjetivo para describir la realidad.  Y en todo ello no hay, no tendría por qué haber, nada personal, simplemente son los hechos.

 

Si esa “geografía subjetivista” la definimos en el contexto de la modernidad, entonces hay un error grave  que tiene que ser corregido de inmediato y asumir las implicaciones con integridad moral e intelectual.  Pero si esa “geografía subjetivista” se define en el modelo de la “posmodernidad”, entonces ello es el reflejo de su fracaso teórico como ciencia rigurosa, y acaso ella sólo sea ahora, una disciplina de conocimientos humanísticos semejantes a la literatura.  Una narrativa literaria adornada de un lenguaje de tecnicismos de las ciencias y de hasta algunas ecuaciones, pero narrativa literaria exclusivamente.

 

No hay ya manera de eludir la responsabilidad histórica.  Quien se puso a impartir clases a manera de la “chambita fácil” en el Colegio de Geografía en los últimos poco más de quince años; de hecho, quien se integró a la “oficialidad” institucional en el lapso de estos tres últimos lustros, forma parte ya, en la historia de la ciencia, de los responsables del error más burdo jamás cometido.

 

Finalmente, espero que se comprenda, que de no corregirse o más aún, de afirmarse su fundamento en la “posmodernidad”, que estoy obligado moral e intelectualmente, por razones ideológicas y de conciencia, a someter a la más dura crítica esa anticiencia, e, infortunadamente, a quien la encarna.

 

La educación y el hacer de la ciencia, es parte de la lucha de clases, su parte más fina y sutil.  Es necesario hacer conciencia histórica, y resolver en consecuencia.

 

Saludos fraternos a todos.

 

Luis Ignacio Hernández Iriberri.

 


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Historia de la Geografía en México
Comenta este artículo
3 junio 2012 7 03 /06 /junio /2012 22:10

Editorial

Teseract.jpg 

Logo de identidad de “Espacio Geográfico” (avatar)

 

Último Número de la Publicación Abierta de

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

 

En junio de 2009, este Blog se había puesto en movimiento, y luego de algunas vaguedades, el primer hecho de teoría geográfica, su finalidad, fue revisar el estado de la definición del concepto: “espacio geográfico”, en la Red Internacional de Información (Internet).  Una amplia revisión, y el resultado: una terrible confusión.  Se dio así, una doble razón, la formal y la aclaratoria, para ir a los antecedentes remotos del concepto.

 

Comenzamos entonces a publicar todo lo esencial de nuestra producción intelectual, empezando por nuestra tesis de Licenciatura en Geografía (1979-1983) y la Ponencia al IX Congreso Nacional de Geografía (1983), que resumió a aquella y su planteamiento esencial: el hecho de que era el espacio, en particular terrestre, lo que finalmente constituía el objeto de estudio de esta ciencia.  Si eso hubiese sido todo lo publicado, con eso nos hubiésemos dado por satisfechos; pero una vez publicado ello, la siguiente meta fue publicar todo lo que estaba entre la tesis (1983) y ahora a la Ponencia al XI Congreso Nacional de Geografía (1987).  En ella habíamos llegado a una fundamental conclusión: todo es espacio, y la Geografía es el reflejo teórico de la unidad espacial del mundo.  Si hasta ahí eso hubiese sido todo lo publicado, con ello hubiésemos quedado conformes.

 

Pero pudimos continuar publicando nuestros ahora ya viejos materiales, que sin conocimiento de los cuales se haría más difícil entender esa compleja idea acerca del espacio geográfico en la cual habíamos concluido como objeto de estudio, pero de la que, no obstante, no habíamos dado su definición; y llegamos a ello rescatándonos históricamente a nosotros mismos, del plagio de nuestras ideas y de la usurpación que se había hecho de nuestra teoría por los últimos quince años (1995-2010), y expusimos lo que nuestros plagiarios no pudieron desarrollar: que ese espacio geográfico es, “la dialéctica de la dimensionalidad material continuo-discreta”.  Entonces sentimos que todo lo que había que exponer, estaba más completo; hasta aquí habría sido suficiente, hasta aquí realmente era lo necesario.  Pero surgió una nueva meta: publicar todos los siguientes materiales restantes hasta 2010, hasta vernos en la situación, ya prácticamente para 2011, de producción de lo nuevo.

 

Así, luego de ir llenando los vacíos de la comprensión histórica y teórica y terminar de publicar nuestros materiales lo más apegada mente a su orden cronológico, de improviso, esa historia se había reducido ya a nuestro presente.  En el estudio para llenar esos vacíos estaba la necesidad de una relectura de Hettner, de Hartshorne, de Schaefer; ubicar bien esa distorsión como “asunto de moda” de la caracterización del cuantitativismo en geografía; significar los desarrollos de la teoría de la regionalización; y, finalmente, redimenisonar históricamente, aquello que treinta años atrás fue nuestro presente: los planteamientos teóricos de A.M Riábchikov, de Carlos Sáenz de la Calzada y de José C. Martínez Nava.  Y con ello, entonces, comprender nuestro propio lugar en la historia.

 

Con ese dimensionamiento histórico y teórico de los últimos treinta años y su antecedente que se remonta a Vidal de la Blache, descubrimos (así se le llama a algo que se encuentra, habiendo estado oculto), que de De la Blache a nosotros, se habían dado tres grandes abstracciones y generalizaciones teóricas acerca del espacio y los fenómenos.  Sentimos que ese fue ya un regalo del tiempo, si eso fuese todo lo que hubiésemos de publicar, estábamos ya sobrados.

 

Pero el hecho es que ese descubrimiento, combinado con el comentario al viejo texto de Alan Reinaud: “El Mito de la Unidad de la Geografía”, y el análisis que nos dispusimos a hacer de un concepto fundamental que no habíamos tratado en especial, la síntesis, nos llevó a algo más, totalmente inesperado.

 

Aquella abstracción y generalización teórica había llegado, en nosotros, a los conceptos del vacuum y los estados de espacio, y el resultado directo de ello, fue la solución, ya no teórica, sino práctica concreta, a la unidad de la Geografía.  Pero con ello, de pronto, apareció ante nuestra vista lo que siempre creímos que, dada su complejidad; y así previsto ya desde nuestra tesis de licenciatura desde 1981; a nosotros ya no nos tocaba abordar: precisamente, la solución al problema de la teoría unificada de la geografía.

 

Mas, de pronto, los elementos esenciales para ello ahí estaban, y entonces redactamos el ensayo sobre dicha unidad e identidad.  Ello era pues, “el omega (w) de los fundamentos de la teoría del conocimiento geográfico”, y le llamamos así, porque el alfa (a) de lo mismo había sido los aportes esenciales de la tesis de licenciatura de treinta años atrás.  Ahora sí, eso era todo lo necesario a publicar, ya podíamos irnos de este mundo, satisfechos.

 

Algo, sin embargo, hacía un hueco en todo lo anterior; y es que, cuando en nuestra tesis previmos que algún día tendría que formarse una teoría unificada de la geografía, veíamos que una condición sine qua non para ello, sería el tener “antes” una teoría del espacio geográfico, base de esa unidad.  Y entonces, ese es el faltante.  La misma está dada por nosotros en una enorme cantidad de elementos sueltos y dispersos; ahora habrá que revisarlos y cohesionarlos en un orden lógico que exprese en su esencia tal teoría.  Y así, nos apuramos a redactar el esquema lógico del desarrollo de la misma, el cual –susceptible de ajustes y cambios– exponemos ahora aquí, para que, si nos da tiempo a desarrollarla a nosotros, aquí mismo lo publicaremos, quizá ya “como lo último que nos correspondía hacer”; y, de cualquier manera, quedará aquí para que algún futuro estudiante de geografía, con base en ello, haga lo propio (así sea refutar la teoría), y continuar así el incesante progreso de la geografía como ciencia.

 

Y aprovechamos esta edición especial 2, de Tercer Aniversario del Blog “Espacio Geográfico”, para editar el último número de la publicación abierta de “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.  En adelante, la misma circulará ya sólo vía suscripción, con un contenido dirigido a la elaboración de una geografía en el método de la ciencia de la modernidad ilustrada (glaileano-kepleriano y baconiano-cartesiano), en el desarrollo de la teoría del espacio geográfico, como la teoría de los estados de espacio.  Tal contenido en forma abierta, quedará disponible en el mismo orden de publicación, a partir de julio de 2017; y sólo dejaremos a la vista en los tópicos del Blog, aquellos artículos de libre cultura referidos al análisis crítico de la historia, y de todo aquello que satisfaga necesidades de búsqueda de información geográfica.

 

*

Geografía Teórica.

[___]  Apuntes para la Teoría del Espacio Geográfico.  Antecedentes y Tesis.  Investigación, 2012 (1/3).

[___]  Apuntes para la Teoría del Espacio Geográfico.  Consiguiente y Polisilogismo.  Investigación, 2012 (2/3).

[___]  Apuntes para la Teoría del Espacio Geográfico.  La Teoría del Espacio Geográfico, como la teoría de los Estados de Espacio.  Investigación, 2012 (3/3).


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Primera Ëpoca
Comenta este artículo
3 junio 2012 7 03 /06 /junio /2012 22:09

thumbnail01Apuntes para la Teoría del Espacio Geográfico.  La Teoría del Espacio Geográfico, como la Teoría de los Estados de Espacio.  Investigación, 2012 (3/3)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://epsacio-geografico.over-blog.es/

05 jun 12.

 

Consiguiente (continuación).

 

e)  A diferencia de las leyes internas o propias de los fenómenos por su naturaleza, el estudio de los estados de espacio y sus transferencias espaciales, da lugar al estudio de las leyes, igualmente propias, pero externas, ya no del fenómeno como tal, por su naturaleza, sino de un estado de espacio (esto es, la lluvia deja de ser un resultado del proceso de evaporación por diferencia de temperaturas entre el agua y la atmosfera; la condensación, coalescencia y precipitación; para ser la transferencia de propiedades de espacio –o estados de espacio–, de un discreto a otro menos denso bajo la acción de un estado continuo entre el agua y la atmosfera, para luego pasar nuevamente a su inverso.  Hay ahí las leyes propias del fenómeno, y que no pretendemos sean sustituidas por otras, sino, por lo contrario, que a ellas se agrega leyes que se desprenden de las interacciones físicas externas, y que explican, ya no al fenómeno como tal, por su naturaleza, sino al fenómeno en tanto estado de espacio, por sus propiedades espaciales.

       Ello es, respecto de la naturaleza del fenómeno, una simple descripción de su comportamiento; pero respecto del estudio de su comportamiento (de lo que va más allá de las leyes de la naturaleza del sustrato portador; en este caso, las leyes del agua, de la atmósfera y la gravitación; a las leyes de las relaciones espaciales).  Engels da un ejemplo de esto en “La Contribución a la Crítica de la Economía Política de C. Marx”[1], cuando explica que, por ejemplo, la Economía Política “no trata de cosas”, no se refiere a las leyes de la producción, de la mercancía, del trabajo, etc; sino a las leyes de las relaciones abstraídas de todo ello y dadas en otra cosa (las “relaciones entre personas y entre clases sociales”, dice Engels así respecto de la Economía Política).  No se pretende sustituir una cosa por otra, sino agregar al fenómeno el estudio de otra de sus facetas, para comprenderlo más en su esencia, “…si bien –dice Engels–, esta relación va siempre unidas a cosas y aparecen como cosas”; de manera semejante, los estados de espacio aparecen como fenómenos y van siempre unidos a los fenómenos.

       A las leyes propias (internas) de los fenómenos concretos, se agregan las leyes propias (externas) de su condición de existencia como estados de espacio abstractos.  Donde, el estudio en sí de esas leyes externas, dialécticamente, se convierte en estudio de leyes propias internas, pero de los estados de espacio ahora concretos (e incluso, en donde ahora, las leyes de la naturaleza de os fenómenos, pasan a ser “leyes externas” al estado de espacio).

f)     Por lo tanto, no tratamos sobre las cosas, pero más aún no tratamos ni siquiera de las relaciones entre las cosas; de lo que tratamos es de la abstracción y generalización de los estados de espacio, en los cuales se nos aparecen las cosas concretas; y más aún, de lo que tratamos, es de las relaciones entre esas abstracciones y generalizaciones en los estados de espacio que aparecen como cosas (y van unidas a otras cosas).

       Y ese “estado de espacio”, pues, no es, entonces, una fetichización; como las leyes de la economía política no lo son respecto de las leyes de la economía general; en tanto que, con una cosa, no se confunde la otra; de donde, por lo tanto, tampoco se comete el error de reduccionismo.  Son dos cosas distintas, con sus leyes propias distintas.

g)    El estudio del espacio geográfico es, por lo tanto, el estudio de las transferencias entre los estados de espacio de sus propiedades espaciales.  El estudio del espacio geográfico como el vacuum, es el estudio de estas transferencias de propiedades ente los estados de espacio.

 



[1]        Engels, Federico; La Contribución a la Crítica de la Economía Política de C. Marx; Marx-Engels Obras Escogidas; Edición Lenguas Extranjeras, Moscú.


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
3 junio 2012 7 03 /06 /junio /2012 22:08

magnetosphereApuntes para la Teoría del Espacio Geográfico.  Consiguiente.  Investigación, 2012 (2/3)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://epsacio-geografico.over-blog.es/

05 jun 12.

 

Consiguiente.

 

a)      Si la antítesis en la premisa antecedente es la relación continuo-discreto (lo que desdobla el espacio y niega su identidad única en el vacio); y la tesis es la premisa del espacio geográfico como la dialéctica del vacuum; luego entonces, se sigue el que la dialéctica del vacuum, es esa relación de lo continuo-discreto.

b)      En ese sentido, la dialéctica del vacuum es la de los estados de espacio, y al mutarse un opuesto en otro por esa síntesis lógica, hay en ello, generalizando la relación mecánica de lo yuxtapuesto en la síntesis combinatoria, a la relación dialéctica de lo que se subsume y transforma; por ejemplo, en el caso de Riábchikov-Sáenz de la Calzada-Martínez Nava ya como la transferencia de energía y sus balances, ya como la transferencia de los “humores” modernos; hasta llegar a la transferencia de las propiedades y leyes del espacio mismo.

 

Ello se expresa en el polisilogismo siguiente:

 

La dialéctica del vacuum, es la relación continuo-discreto.

El espacio geográfico es la dialéctica del vacuum.

Luego, el espacio geográfico es la relación continuo-discreto.

 

La relación continuo-discreto es la transferencia de propiedades y leyes del espacio.

El espacio geográfico es la relación continuo-discreto.

Luego, el espacio geográfico es la transferencia de propiedades y leyes del espacio.

 

La transferencia de propiedades y leyes del espacio, es la geometría y el movimiento.

El espacio geográfico es la transferencia de propiedades y leyes del espacio.

Luego, el espacio geográfico es la geometría, el movimiento (la gravitación, etc).

 

c)      En consecuencia, damos aquí con una serie de descubrimientos que hace hacen un momento histórico esencial.  El primer descubrimiento fue en 1981, el descubrimiento independiente del espacio como objeto de estudio de la geografía.  El segundo descubrimiento fue en 1987, en la conclusión de que todo es espacio (la dialéctica de lo continuo-discreto y el vacuum).  Ahora, 2012, llegamos, en un tercer descubrimiento en el proceso de abstracción y generalización del concepto de espacio geográfico, a la conclusión de que el estudio del espacio geográfico, va, en el estudio de sus relaciones internas, por el camino, no de las transferencias de energía o los “humores”, sino de las propiedades espaciales: geometría, gravitación, movimiento…, entre los estados de espacio; y luego; primero por las relaciones internas de ese espacio geográfico, y luego por las relaciones externas (las relaciones del Arca respecto del Tabernáculo), como “relaciones físicas externas” en ambos casos.

d)      Un primer intento de clasificación de las transferencias de propiedades espaciales, o de espacio, sería:

1)      Por las propiedades geométricas o de lugar.

2)      Por las propiedades gravimétricas, las cuales a su vez son: a) inerciales, o galileano-newtonianas; b) no-inerciales, o einstenianas.

3)      Por las propiedades de movimiento, las cuales por su parte son: a) de los estados de espacio (automovimiento); o, b) de las interacciones físicas externas de los estados de espacio.

 

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
3 junio 2012 7 03 /06 /junio /2012 22:07

thumbnail02Apuntes para la Teoría del Espacio Geográfico.  Antecedentes y Tesis.  Investigación, 2012 (1/3)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://epsacio-geografico.over-blog.es/

05 jun 12.

 

1        Antecedentes

a)      Demócrito (vacío)

b)      Aristóteles (lugar)

c)      Resumen Histórico (Newton, Einstein, s.XX)

d)      Dialéctica Materialista hasta los Años Ochenta

e)      De Kósiriev a la Dialéctica Materialista de los Años Noventa

f)        El horror vacui, como la aversión a la metafísica de “la nada”

 

Toda noción de espacio queda dada como la exterioridad, como lo existente entre dos átomos y como el átomo mismo (toda noción de espacio, independientemente de la naturaleza de las cosas mismas o de la ausencia de estas, es la relación de lo continuo y lo discreto).  El espacio es la relación dialéctica de la dimensionalidad material de lo continuo y lo discreto.

 

2        Tesis

a)      Si, en general, el espacio es la dialéctica de la dimensionalidad material de lo continuo y lo discreto, en particular en su expresión geográfica como espacio terrestre, es, entonces, la dialéctica de la dimensionalidad material del vacío y los fenómenos  naturales y sociales, en tanto estados de espacio.  Esa relación vacío-fenómenos naturales y sociales o vacío y estados de espacio (entre los cuales el vacío es el estado de espacio más general y esencial), es lo que denominamos como el vacuum.

b)         Lo complejo en geografía, en el pensamiento geográfico, fue, desde Hecáteo, el pasar del objeto concreto (el fenómeno), primero, a la forma (a la morfología de las cosas o geoformas); luego al contendido de las geoformas ya no como un fenómeno concreto, sino como las transferencias de energía entre ellas, trascendidas como los Elementos; para, finalmente, en tanto estados de espacio, tener que teorizar sobre lo que realmente se transfiere de un estado de espacio a otro en una generalización mayor.

c)       Creemos que hay la necesidad de esa generalización mayor, inherente a los estados de espacio (por su categorización y por sus propiedades), y que, además, deben ser tratados en función de las principales leyes geográficas en su relación con el vacuum.

d)      Convendrá imaginar, primero, como ejemplo, el “Tabernáculo del Arca” de Indicopléustes (es decir, un espacio –el Arca–, dentro de otro espacio –el Tabernáculo–, como ejercicio de la toma de distancia del espacio geográfico.

e)       El vacuum, el Tabernáculo (el vacío general), con el Arca y sus tesoros (la relación del vacío particular y las cosas), tiene como propiedad esencial, contener el Arca.  Ubicados en el Tabernáculo, observemos el Arca, en su exteriorirdad, en relación al Tabernáculo; pero en su interioridad, por lo que nos interesa descubrir en ella, observemos cómo el Arca misma determina en su contenido.  Una es el Arca inmóvil y ecuclidiana; otra el Arca en movimiento, primero anaximándrico-ptoloméica, como si fuese el Tabernáculo lo que gira en torno a ella; luego anaximándrico-copernicana con sus propios movimientos en el Tabernáculo inmóvil (como sistema inercial newtoniano) y ya no euclidiano, sino lobachevskiano.  Aquí, el Arca de Cosmas Indicopléustes se ha trnsformado en el Arca-Esfera de Otto Von Guerike.  En el Arca de Indicopléustes, ésta sólo determina por cuanto a ser continente, en las propiedades esenciales de la forma; pero en el Arca-Esfera de Guerike, ésta determina por cuanto a su contenido.  Cuanto más Guerike abre la válvula llenando el vacío, los movimientos y masa del Arca-Esfera se transfieren al contenido…, y aparecen las primeras leyes del espacio geográfico.  Pero ahora, el Arca-Esfera de Guerike llena –en un vacío relativo–, se vuelve a transformar, esta vez, en nuestra Arca: el vacuum espacio-tiempo.

f)        Y la transferencia de energía en la teoría geográfica de los Elementos, queda transformada en la transferencia más abstracta y general, de las propiedades espaciales esenciales: movimiento, gravitación, dirección y sentido, en la simetría y asimetría bipolar, etc.

g)       De este modo, la tesis es el vacuum: Todo espacio geográfico es la dialéctica del vacuum.

 

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
27 mayo 2012 7 27 /05 /mayo /2012 22:10

Editorial

  06 Composición Particular

 

Círculo de Empatía de “Espacio Geográfico”

 

Al tratar con grupos académicos, muy pronto nos dimos cuenta, empíricamente, de que en el aula se formaban, invariablemente, lo que luego, ya teóricamente, denominamos como el Círculo de Empatía, en este caso para con el docente.  Es decir, entendiendo por esa empatía (de pathos, sufrimiento; y la partícula em, como impresión de fuertes emociones), qué tanto y de qué manera se daba esa identidad del grupo con el docente.  Con el tiempo fuimos observando ciertas constantes en ello; ahora, en una experimento de sociología de la ciencia, lo aplicamos a la empatía para con este Blog y su Revista “Espacio Geográfico”.

 

Trataremos de ser lo más breves, en este fenómeno que suscitó este experimento de sociología de la ciencia, conocedores de un mundo de cosas que nos daría para mucho, pero que debe resumirse.  Referiremos pues, los antecedentes, a partir de una falsa asociación que, dada una circunstancia fortuita, nos puso directamente ante nuestros lectores; y entonces empezó una serie de situaciones extrañas que imponían una explicación racional, que, a la vez, condujo a la caracterización de la comunidad de lectores, echando mano de la teoría del Círculo de Empatía.

 

En esa concurrencia de hechos, sorpresivamente irrumpió un acto de hackeo a nuestra cuenta de correo electrónico con la intensión de suprimir las solicitudes de suscripción a la Revista.  Ello no vino del mismo ámbito de la geografía, sino de una situación personal ajena a ésta; pero ello fue como un intruso ratón de atarjea en el laboratorio, metiendo no sólo la nariz, sino hasta la cola, y haciéndose fluorecente; sirviéndonos, invaluablemente, para establecer la relación causal por variaciones concomitantes.  Nos obligó a hacer ajustes, pero que afinaron los resultados, que de otro modo hubieran quedado con un carácter muy generalizado.

 

Luego pasaremos a una exposición tética acerca de las causas e implicaciones de lo obtenido, particularmente por cuanto a las modificaciones que tales afirmaciones enunciadas fueron teniendo, al pasar de una consideración hipotética absoluta e ingenua, a una caracterización de la realidad más verídica y objetiva, y cómo ello implicó determinaciones en nuestro hacer geográfico teórico-práctico.

 

Finalmente, de todo ello, afirmamos la hipotéticas consecuencias para la ciencia de la Geografía en general, como en la caracterización de las generaciones actuales de geógrafos a partir de la comunidad de lectores de esta Revista; afirmaciones hipotéticas no en el aire, meramente especulativas, sino verificables en los hechos mismos del experimento.

 

*

 

Laboratorio Científico del s.XVII[___]  Protocolo.

[___]  Antecedentes.

[___]  Una Lucha por la Ciencia.

[___]  Consiguiente.

 


Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Primera Ëpoca
Comenta este artículo