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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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27 mayo 2012 7 27 /05 /mayo /2012 22:09

Laboratorio Científico del s.XVIIEdición Especial 1, de Tercer Aniversario.  Consiguiente.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

28 may 12.

 

Consiguiente.

 

Como dicen en mi pueblo, <<si tiene que funcionar, funcionará; y si no , “pus no”>>, pero cualquier cosa que sea ya no dependerá de nosotros, sino de lo que la comunidad de lectores diga, ahora consciente de que cualquier posición que tome en el Círculo de Empatía de la Revista, tiene que ver, inexorablemente, con adoptar un aposición en esta lucha ideológica entre las clases sociales, ya defendiendo el hacer científico moderno e ilustrado, ya corrompiéndola con los embustes “posmodernos” oscurantistas.  En adelante, ya no depende de nosotros, sino de la conciencia y presencia de ánimo, por lo menos, de ese pequeño segmento de lectores suscriptores, que de un salto al compromiso ideológico y para con la ciencia.

 

Expondremos, pues, en porcentajes, la gráfica de distribución de la empatía de los lectores de la Revista:

 

04 Distribución de Empatía 

El arreglo de esta gráfica a manea de Círculo de Empatía en donde simpatía y antipatía se contraponen diametralmente, y donde la apatía crítica la aproximamos a la antipatía, el arreglo sería el siguiente:

 

05 Composición General 

Del arreglo de la gráfica de esta manera, se puede representar la confrontación, hasta ahora indefinida y aún vaga, entre el 25% de los lectores que realmente representan al lector sistemático.  Más aún, la gráfica distribuida así, permite valorar a la vista algo de fundamental importancia en este estudio: los reales protagonista del momento histórico, e incluso, el nivel de conciencia del problema de éstos, inmersos en un mar de indiferencia e inconsciencia.

 

Pero nuestros instrumentos de medición  nos han posibilitado ir un poco más allá en la precisión de la caracterización del lector, particularmente en el segmento de nuestro interés: el segmento de simpatía con la Revista.

 

Resulta que graficado así en general ese segmento, es engañoso, y se descubre de definir una estructura interna en él.

 

“Espacio Geográfico”

Estructura Interna del Segmento de Simpatía

06 Composición Particular 

Puede apreciarse, entonces, que esa simpatía aún está muy condicionada, su mayor frado de calidad se define por lo llamamos, el “nivel Básico de Compromiso”, definido por aquellos lectores en comunicación vía correo electrónico.  Luego están los “Registrados en el Boletín”, y después un dato estimado de proximidad.  En este segmento esencial de simpatía, falta aún el valor de una simpatía comprometida, esa que responda a la expectativa.  Y explicada ya así esta caracterización del segmento, éste, casi literalmente, se esfuma, estrictamente, al momento, es sólo potencial.

 

Una representativa gráfica más, ayudará a entender el problema de fondo.  Si excluimos ahora la apatía indiferente, y representamos sólo el 25% formado tanto de simpatía como de antipatía contendientes en el legítimo ánimo de lectores sistemáticos, entonces:

 

07 Lectores Sistemáticos 

Entonces, esa problemática de fondo, para terminar, puede puntualizarse de la siguiente manera:

 

1        Hay, en la base de todo, un enfrentamiento ideológico.

2        Ese enfrentamiento ideológico quedad dado entre una interpretación del mundo en la ciencia, el método científico y los criterios de la verdad de la ciencia de la modernidad ilustrada (galileano-kepleriana y baconiano-cartesiana); y una interpretación del mundo en el llamado “paradigma de la ciencia de la posmodernidad”, su método dialógico (comunicativo), y el criterio subjetivista de la verdad, por el que, afirman, cada cual tiene su verdad; como lo propia la “saber innato” o al “saber por revelación” que, según lo cual, da lugar a la “ciencia”, en una doctrina metafísica oscurantista.

3        Esa interpretación del mundo se da en el ámbito del pensamiento geográfico, por el cual, en particular, se enfrentan la interpretación del conocimiento geográfico del mundo como el conocimiento del espacio entendido como la dialéctica de la dimensionalidad material continuo-discreta (vacuum); un espacio objetivo y de naturaleza física; y la interpretación del conocimiento geográfico del mundo como el conocimiento del espacio entendido como “el espacio socialmente construido”; o, eliminando la tautología, simplemente, el conocimiento del espacio como “lo socialmente construido”.

4        Se enfrentan, pues, la noción objetivista del conocimiento del espacio terrestre, contra la noción subjetivista del conocimiento del mismo.  Si en la noción objetivista del conocimiento del espacio terrestre, éste existe independientemente de la sociedad o humanidad; en la noción subjetivista el espacio terrestre no preexiste a la sociedad, sino, por lo contrario, el espacio es resultado de la acción de ésta.

En la fenomenología de Kan o Comte, el espacio terrestre es preexsitente a la humanidad o sociedad, pero sólo adquiere significado existencia ante el conocimiento de ésta.  La noción “posmoderna” del “espacio terrestre”, es, entonces, una noción enteramente metafísica (platónica, hegeliana), producto del conocimiento revelado.

5        Se enfrentan, de una parte, la ciencia con su eminente carácter determinista, causal; y de otra parte, “el saber”, o, propiamente, “los saberes”, como los mismos “posmodernistas” dicen; no sólo como un “conocimiento revelado”, sino indeterminístico, acausal.

6        Esa ciencia que llevó de diez a quince siglos hacerla renacer de su letargo medieval a costa de la libertad, de la tortura, el derramamiento de sangre y el sacrificio de la vida de pensadores notables rescatando el discernimiento lógico, la reflexión hipotético-deductiva; se enfrenta ahora al embate de nuevas posiciones escolasticistas de una docta ignorancia que intenta traer a nuestro tiempo el “método de autoridad” en el recurso comunicativo de la dialógica, y que vuelve a referirse a las ciencia como las “artes”.

7        Se produce el choque violento entre la ciencia que se pronuncia experimental y de la demostración en la práctica; y “los saberes” que reclaman su validez subjetivista en nombre de la “tolerancia”.

8        Ante un conocimiento objetivista con plena capacidad para su esencial propósito de la predicción científica que permita dirigir los destinos de la sociedad, se pone un conocimiento subjetivista, indeterminista, medieval y agnóstico, que no puede sino establecer la negación de la posibilidad de predecir las cosas.

9        Ese conocimiento científico que tiene por esencia el descubrimiento de la verdad objetivamente dada; esto es, por la cual el conocimiento es un reflejo cada vez más próximo a la realidad misma o tal cual ésta es, asintóticamente, sin nunca poder lograrlo dado que el movimiento de la realidad adelanta a la ciencia que es su reflejo, tiene ahora por oposición un conocimiento “paradigmático” (de “modelos” o “propuesta personales”), fundado en la verdad subjetivamente dada; esto es, por la que, cuada cual tiene su verdad, en un relativismo extremo.

10    Se enfrentan, pues, la ciencia de la modernidad ilustrada, fundada en su forma contemporánea en su expresión más plena en la dialéctica materialista, contra “los saberes”, fundados en la dialógica idealista (de la “dialéctica” entendida como el “arte de la palabra” o el diálogo comunicativo), de un conjunto de filosofías como, esencialmente, el existencialismo, el pragmatismo, el estructural-funcionalismo, y, preeminentemente, el superestructuralismo (eufemísticamente autodenominado embusteramente como “neomarxismo”), amalgamándose en la doctrina ideológica del llamado “posmodernismo”, el cual, pretendiendo “superar” e “ir más allá” de la modernidad ilustrada, no hace sino devolvernos al oscurantismo medieval más remoto.

11    Así, nuevamente se enfrentan esos históricos principios del método del conocimiento de la ilustración y del oscurantismo: aquel por el cual se entiende el: <<avanzar a la luz del conocimiento y de la certidumbre de sus leyes>> (Bacon-Descartes); o aquel por el cual se entiende en lo opuesto, el: <<avanzar en la oscuridad y en la incerteza>> (Edgar Morin).

 

He ahí la cruda realidad, he ahí la razón de ser de este Blog y esta Revista, que ahora serán dos cosas perfectamente distinguibles, pues el Blog irá dirigido a satisfacer las necesidades de lectores indiferentes ocupados en una búsqueda circunstancial, como a demostrarle al lector crítico la veracidad de lo que se sustenta; y a un lector simpatizante, tanto para redondear sus necesidades de información, como para acabar de convencerle en una formación razonablemente científica.  Pero la Revista será ahora sólo reservada a aquellos lectores en particular, que simpatizan con las ideas, comprometidos con un trabajo de conciencia (y cuya paradójica medida es ahora la suscripción económica), para guiar un estudio geográfico con el método científico dela modernidad en forma creativa, en el plano consciente de una histórica lucha ideológica en la lucha histórica de las clases sociales; no sólo por cuanto a compartir ideas progresistas, sino también, por cuanto a sortear económicamente la producción de la Revista misma, en lo que cabe, con más solidaridad moral como ahora podrá entenderse sin dificultad, que real apoyo económico.

 

Se develó así el misterio del fenómeno de un vivo interés sistemático, simultáneo a una aparentemente desconcertante indiferencia absoluta: ello es producto de una situación de atraso e inmadurez de la Geografía, por el que no alcanza el rigor como ciencia misma; pero donde ese atraso e inmadurez de la Geografía no es en abstracto, sino el atraso e inmadurez deliberada y sistemáticamente inducidas en la pretensión de la “posmodernidad” en la formación dada a los estudiosos y profesionales de la geografía en los últimos quince años.

 

A partir de ahora, <<“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica>>, irá dirigida específicamente a satisfacer la necesidad de la formación científica, moderna e ilustrada en Geografía; ahora totalmente ausente ya en la “oficialidad” institucional que en su “posmodernidad”, explícitamente ha renunciado a ello; a fin de resolver el desarrollo y maduración de la Geografía como ciencia.

 


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27 mayo 2012 7 27 /05 /mayo /2012 22:08

Laboratorio Científico del s.XVIIEdición Especial 1, de Tercer Aniversario.  Una Lucha por la Ciencia.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

28 may 12.

 

Una Lucha por la Ciencia.

 

El experimento se inició cuando, ante lo esperado por un mero fundamento moral, lo obtenido no era en absoluto concordante.

 

Concordancias por Fundamento Moral

08 Tabla de Concordancias 1 

¿Podría ser la comunidad e geógrafos actual, incluso internacional, a tal punto amoral? (es decir, totalmente indiferente ante un llamado como el que habíamos hecho).  Evidentemente, nos habíamos hecho un mal planteamiento, pero desentrañar en qué consistía  el asunto, implicaba el reordenamiento experimental de las cosas.

 

Si moralmente no había habido respuesta, ahora habría que explorar el lado opuesto, la “inmoralidad mercantil”.  A la puesta en venta de algún material a su vez publicado en el mismo Blog, ahora se reservaron algunos materiales, los cuales sólo fueron anunciados.

 

Concordancias por Acto Mercantil

09 Tabla de Concordancias 2

 

La incidencia concordante en lo mercantil, es porque está en el centro de todo, pero, a la vez, no podíamos dejar de lado el aspecto del compromiso moral e intelectual; en lo mercantil tampoco hubo respuesta, y en lo moral, no obstante, ello siguió a su vez sin tener respuesta.

 

En enero empezamos a formalizar el proceso de suscripciones con el mecanismo de ir escalando la oferta económica con la alternativa de las operaciones vía correo electrónico.

 

Y en este punto se introdujo la intervención de nuestra cuenta de correo electrónico que obligó a ajustes, principalmente teniendo que volver a la entrega gratuita.

 

Concordancias en la Entrega Gratuita Vía Correo Electrónico

10 Tabla de Concordancias 3 

Aquí asumimos que esa falta de respuesta debía ser como consecuencia de una idea un tanto incorrecta respecto a Internet, de que aquí toda la información ha de ser gratuita.

 

Prescindiremos aquí de la innecesaria explicación de detalles de las variaciones concomitantes; sólo al respecto, baste decir que, siendo injerencia totalmente ajena a las relaciones ideológicas en geografía, ello, no obstante, tiene en común el ser una corroboración de nuestra lucha contra la reacción oscurantista; esa que no se espanta cuando agrede y antes al contrario lo ve como algo normal, pero que se escandaliza cuando uno tan sólo asume una legítima defensa.

 

En ello, volvimos a la suscripción por obsequio vía correo electrónico entre febrero y marzo, pero para resolver la intromisión, tuvimos que optar por cancelar el Boletín, y sustituir el recurso automático de éste por la entrega de la Revista.  Entre los meses de marzo y abril, la suscripción se ofreció gratuita, finalmente con una respuesta, si bien ínfima, ya positiva; y, dados los resultados, tanto por lo positivo como por lo negativo, para mayo decidimos dar un nuevo viraje en la estrategia del Blog y su Revista, de lo cual, finalmente, más que por concordancias, por diferencias, derivó en resultado positivo.

 

La suscripción gratuita vía el registro automático desde la misma plataforma del Blog, hizo la diferencia.

 

Más que por Concordancias, por Diferencias

11 Tabla de Concordancias 4 

Si reunimos todas las tablas de concordancias de cada etapa en un solo proceso, esa única tabla se vería así:

 

Tabla Única y General de Concordancias y Diferencias  

12 Tabla de Diferencias 5

 

La conclusión que se deriva de la observación de la tabla, es que el resultado positivo se obtuvo no por las concordancias solas o la diferencias solas, sino por una mezcla de concordancias y diferencias: 1) el obsequio, como lo concordante; y 2) el registro automático, como lo diferente.

 

Nada garantiza que en el mecanismo del resultado positivo haya  una simpatía absoluta; antes al contrario, justo la “oficialidad institucional” es la que podría estar ahora ahí; eso ya no lo podemos averiguar (y carece de sentido tal propósito); pero ello, cuando el fin último que animó a toda esta problemática que había empezado por la solicitud de un apoyo ocasional, fue la obtención de una remuneración económica por el trabajo ofrecido, impuso el ajuste en un décimo primer caso.

 

Por el mes de abril, se avisó a los suscriptores al antiguo Boletín, que en adelante sería la Revista la que utilizaría ese servicio automático.  Luego, durante abril y mayo, hicimos unas pruebas de envío y tramitamos los mecanismos de suscripción económica segura, con la intermediación de “Pay-Pal” para hacer el depósito, transformando la suscripción de gratuita en económica, por un costo anual.

 

Evidentemente, a la fecha de la publicación de este informe, desconocemos los resultados finales, pero, en esta lucha desigual, en mucho adversamente abusiva u oportunista, inexorablemente no hay vuelta a atrás, opera con la lógica ineluctable del propio sistema económico-social imperante.

 

Queda sólo confiar en que, entre esos posibles suscriptores, el “sacrificio” económico sea la medida, ya no sólo de la comprensión en la conciencia moral, sino, esencialmente, del ánimo de asimilar una nueva teoría en el desarrollo de la Geografía, que, frente a toda otra propuesta, esta tiene un pleno fundamento teórico tanto en lo filosófico como en la lógica del conocimiento geográfico; como en lo histórico, tanto en el conjunto de la historia de la ciencia, como de su desarrollo propio.

  


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27 mayo 2012 7 27 /05 /mayo /2012 22:07

Laboratorio Científico del s.XVIIEdición Especial 1, de Tercer Aniversario.  Antecedentes.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

28 may 12.

 

Antecedentes.

 

A manera de introducción, expondremos los antecedentes del fenómeno en forma de un análisis de lo concreto, es decir, de la narrativa que describe dando cuenta de la explicación causal sin más argumentación demostrativa, la cual dejamos en extenso más adelante en otros apartados.

 

De este modo, el fenómeno se presenta a partir de mediados de 2011, cuando en época de lluvias, un relámpago daño nuestro equipo de cómputo, y con ello nuestra capacidad de trabajo para seguir ofreciendo a la comunidad de lectores de “Espacio Geográfico”, la Revista que hasta ese momento, ya durante dos años, habíamos ofrecido gratuitamente compartiendo así nuestra experiencia y conocimientos.

 

Haciendo una falsa identidad entre el vivo interés de esa comunidad de lectores con una simpatía tal que no tendría objeción a un apoyo moral con una “suscripción” económica voluntaria por una ´nica vez, para resarcir nuestro equipo; lo cual, finalmente, redundaba en el propio bien del lector.  No vimos problema en solicitar dicho apoyo en esos términos.  Pero, luego de prudentes tres meses de espera, no hubo una sola manifestación de apoyo solidario; lo que se mostró, fue únicamente una indiferencia absoluta a la suerte de la Revista y el Blog mismo, no obstante el vivo y sistemático interés.

 

Entonces, pasando a una nueva fase, decidimos restringir a la venta comercial ciertos materiales (aparte de ciertos documentos que ofrecíamos a la venta desde antes, no obstante los mismos estaban publicados fraccionadamente en el Blog, y aguardamos en ese nuevo intento a alguna respuesta, la cual, en el lapso de otros tres meses, nunca llegó en forma positiva.

 

Fue ahí donde nos dimos cuenta de que teníamos en las manos una situación experimental de sociología de la ciencia, por la cual se hacía necesario caracterizar  a esa comunidad, incluso internacional, de lectores, pudiendo cuantificar los hechos dados no sólo las estadísticas de diversos registros en el Blog, sino de aplicar más consistentemente el metrón económico de la suscripción formal a la Revista.

 

Por los resultados empíricos dados hasta entonces, pasamos de la “feliz especulación” dada en aquella falsa identidad de simpatía, a un supuesto formal acerca de cuál sería la real distribución de la comunidad de lectores sistemáticos en el Círculo de Empatía de la Revista.  Partimos, para ello, del antecedente de nuestra experiencia en el trabajo grupal académico, por el cual, de manera invariable, en todo grupo se forma: 1) un pequeño subgrupo de no más de un 15% de aquellos que muestran una actitud de simpatía; 2) un pequeño subgrupo equivalente, de aquellos que muestran una abierta antipatía; y 3) un subgrupo que constituye la parte mayoritaria del grupo en general, con la característica de la apatía; mismo que, a su vez, se subdivide en dos características: a) un subgrupo del mismo que muestra una actitud de apatía indiferente; y b) un subgrupo, a su vez, que muestra una actitud de apatía crítica; es decir, que somete a juicio todo cuanto es dicho, pero tarda, nunca define, u oscila, entre una posición de compromiso hacia la simpatía o la antipatía declaradas.

 

Así, partimos del supuesto de que el Círculo de Empatía de la Revista podría tener una distribución semejante:

 

01 I Hipótesis 

 

Entonces pudimos entender ya, por qué un 85% de la comunidad de lectores no respondía; pero quedando el problema de por qué un 15% esperado en lo positivo, tampoco lo hacía.

 

Para explorar lo que ocurría con ese 15% de lectores, no quedaba más que someterlo a pruebas “más crueles”: comprometerlo; ya no sólo moralmente, sino con su propio desarrollo intelectual, negándole la información y luego ofreciéndosela a cambio de una remuneración económica mediante una suscripción formal a la Revista.

 

Por lo tanto, no esperábamos gran cosa, acaso un tercio de ese 15% como máximo, pero el hecho es que, en realidad, esperábamos finalmente una respuesta positiva.

 

Comenzó el año 2012, y la estrategia consistió en continuar ofreciendo artículos en forma desinteresada, pero, a la vez, ofreciendo por suscripción económica carios otros más de ellos.

 

Y entonces, de pronto, ocurrió algo inesperado: nuestra cuenta de correo electrónico fue hackeada.  Habíamos solicitado a algunos estudiantes conocidos, el que nos hiciesen el favor de enviar, a manera de prueba, unos correos como “Solicitud de Suscripción”, pretendiendo seguir todo el trámite hasta el depósito (autopagado), y el envío de los materiales.

 

Estábamos tan seguros de que finalmente habría entre un tres y un cuatro porciento de lectores que responderían, que una primer comprobación de ello, fue el mismo hackeo.  “Alguien”, que por supuesto nos venía espiando de tiempo atrás, estaba igualmente convencido de que finalmente obtendríamos algún ingreso económico (muy seguramente hasta pensó que nos haríamos millonarios), y se dispuso a tratar de perjudicarnos, haciéndonos el daño de eliminar los correos que recibíamos como “Solicitud de Suscripción”; y tantas veces enviamos señuelos fingiendo tal hecho, tantas veces, en un hackeo cada vez más elaborado, se intervino nuestro correo abriéndose en otra parte y eliminándonos aquellos garlitos.  EL hecho fue tan burdo, torpe y cínico, que pudimos saber quién era y las razones que había detrás: el “Rector” de una “Universidad” privada en la que laboramos (más conocido como “El Nopal del Romeral”, por lo “espinoso”), pero cuyo malestar estaba en que a nosotros nunca nos impuso su política de “ley de la selva” y el que, cual “Señor de horca y cuchillo”, se hiciera su capricho, en contra de los fundamentos y conclusiones de nuestra tesis de Maestría en Educación; y razón por la cual acabó “ofreciéndonos la liquidación conforme a la ley”.  Luego, tantas veces nos había intentado hacer daño, tantas veces ello se transformó en bien, y esta vez no sólo no fue la excepción, sino el mayor bien que nos haya hecho.

 

Comenzamos, pues, a utilizar provechosamente el “villano hackeo” entreteniéndolo con señuelos, y convenciéndonos de la necesidad de otro procedimiento más seguro para el movimiento económico.  Pero en ello, “quitando y poniendo para ver qué pasaba”, vimos las variaciones concomitantes durante enero y febrero, y para marzo pasamos a adoptar una nueva estrategia: la sustitución de la suscripción automática al Boletín (un recurso que viene dado en la plataforma de Overblog), por la suscripción automática a la Revista.

 

De aquel ejercicio de variaciones concomitantes mediante señuelos con el descerebrado hacker (el “Benja”), pudimos estar casi seguros de que no hubieron más solicitudes de suscripción que aquellas con las que se entretenía el intruso ratón fluorecente en el laboratorio; por lo que ni el mínimo del 3% esperado se hacía efectivo.  Peor como ello estaba en medio de una situación complicada, tuvimos que tratar de comprobarlo.

 

El asunto ya no era económico, sino el tratar de comprobar el fenómeno; y ofrecimos entonces el envío gratuito de la Revista por suscripción automática; y entre mediados de marzo y mediados de abril, sólo cuatro lectores se registraron.  Comprobamos así, que los esfuerzos del descerebrado hacker fueron en vano, pero que, igualmente, vana parecía ser la importancia de nuestra Revista.

 

Sin embargo, el problema se volvía a plantear: ¿Cómo es que hay un interés sistemático sostenido por tres años, a la vez que en ello pareciera haber una vana importancia por la que el lector no hace diferencia entre esta Revista y el contenido de otros blogs semejantes?  ¿Cómo es que pareciera ser que “para las tonterías de esta Revista, ni regalada”, cuando ello se volvería como un boomerang degollando al lector, pues qué clase de lector sería si, no obstante, sistemáticamente atiende y se interesa por tales “tonterías”?

 

Para mayo de 2012, próximos al tercer aniversario de este Blog y Revista, comenzamos a preparar este informe acerca del experimento de sociología de la ciencia, que aquí se narra, y dados los resultados en una nueva apreciación más realista del Círculo de Empatía de la Revista, la nueva distribución fue la siguiente:

   02 Distribución Proporcional

 

Resolver la paradoja antes expuesta entre el interés sistemático y la simultánea indiferencia, implicó una nueva reflexión: hacíamos otra falsa identidad por error, esta vez, entre el lector sistemático, y los visitantes circunstanciales al Blog.  Nuestro Blog, “Espacio Geográfico”, recibe hasta ahora, un 75% de sus visitas por búsquedas; es decir, que estos no son lectores sistemáticos, pero constituyen el segmento de la “apatía indiferente”.  Los lectores sistemáticos son sólo el 25% restante, en el que, nueva hipótesis: 1) entre un 3% y un 7% son lectores simpatizantes, pero hasta ahora, no comprometidos con la Revista (potenciales); 2) estimamos en un 6% al lector en una posición de “apatía crítica”; y 3) estimaos en un 12% al lector con franca “antipatía” hacia la Revista, pero lo cual se explica por ser un lector crítico, atento a los “movimientos del enemigo”, como al hecho de ver qué puede obtener de ello, poniendo al revés la teoría y aplicándolo en su provecho.  Esta última situación es tal, que lo que clasificamos “apatía crítica”, bien es asimilable al segmento de “antipatía”.

 

03 Contraposición de Caracterizaciones

 

Así como el segmento de “apatía indiferente” lo constituyen estudiantes de geografía (principalmente), buscando información circunstancial, el segmento de “antipatía” lo constituye esa comunidad de geógrafos abrumadoramente mayoritaria que aún se mueve en el ámbito teórico de lo que denominamos “geografía fenomenista”, y ahora, peor aún, de una “pseudogeografía subjetivista metafísica”, y que, de momento, no obstante tres años ya de argumentación demostrativa, difícilmente podría ser de otra forma.

 

Pero, evidentemente, allí donde se redujo nuestro interés; volviendo al asunto económico; es en ese segmento del 7% que, ahora estamos seguros, debe existir, pues éste está representado en parte, por todos los suscriptores a lo que fue el Boletín, y parte de los cuales son sus últimos cuatro registrados entre marzo y abril.

 

Se explica así, finalmente, esa paradoja del interés sistemático, simultáneo a la “indiferencia absoluta”.  Esto es, que, no hay tal “indiferencia”, por lo contrario, hay una plena identificación de lo diferente; pero cuyo compromiso con ello, ya no se diga intelectualmente, sino sólo de forma moral, es un asunto plenamente intimidante frente a una “oficialidad” institucional de un oscurantismo inquisitorial manifiesto.

 

En este estudio hemos sustentado la tesis de que este es un fenómeno expresión de la lucha de clases  en el plano ideológico; en la lucha por una defensa de la ciencia y el método científico de la modernidad ilustrada, frente a la anticientificidad del planteamiento subjetivista metafísico de la “posmoderidad” oscurantista, que por decreto pretende reemplazar a la modernidad.

 

Ese Tribunal del Santo Oficio (geográfico) que es la “Oficialidad Institucional”, hace lo suyo (y no podría ser de otra manera).  No es ello lo que importa, está ya hundida para siempre en lo nefasto de la historia; lo importante es lo rescatable a lo científico: quizá hasta un 7% de la comunidad de lectores de esta Revista.  Pero con menos aún, con mucho menos, estos harían el fasto que el momento histórico del desarrollo de la geografía como ciencia ya reclama.

 

Nosotros hemos hecho todo cuanto nos ha correspondido y estuvo en nuestra posibilidad hacer.  Ahora toca a esa misma fracción de pensamiento progresista el manifestarse; y con ello no nos referimos a pronunciarse en la plaza pública, sino a algo más simple: registrar su suscripción económica a la Revista.

 

En adelante, disolveremos esa tercera falsa identidad que se hizo entre el “Espacio Geográfico” como el Blog, y el “Espacio Geográfico” como la Revista.  La Revista, como ámbito de experimentación y creatividad a futuro, se elaborará aparte y será enviada mediante la cuota económica de suscripción, vía el registro de suscripción automática.  Queda el resto del Blog entonces, ya, como mero “análisis crítico de la historia” y recreación en diversos tópicos.

 

Por último, en este nuevo viraje, de los artículos que habíamos venido dejando reservados a la suscripción, publicaremos los correspondientes a la Historia de la Geografía en México, como parte que es de esa lucha de conciencia por la ciencia.  Pero, sin ningún cargo de conciencia, reservaremos aún a los suscriptores, e incluso aún no habiendo éstos, esos artículos especiales de geografía teórica, de geografía aplicada, y de geografía operativa, que constituyen ya, herramientas del futuro en una nueva geografía.  Su objetividad es tal, que andando el tiempo, necesariamente, quien aborde la geografía como ciencia moderna, llegará, de cualquier manera, a ellos.

  


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27 mayo 2012 7 27 /05 /mayo /2012 22:06

Laboratorio Científico del s.XVIIEdición Especial 1, de Tercer Aniversario.  Protocolo.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

28 may 12.

 

Como en todo experimento, establezcamos en principio el protocolo seguido:

 

1        Como planteamiento de problema, lo que tratamos de establecer (encontrando y demostrando) como variable dependiente, es: la distribución del Círculo de Empatía de la comunidad de lectores de <<“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica>>, y las implicaciones de ello en el desarrollo y madurez de la Geografía.

2        El conjunto de elementos que han intervenido en el fenómeno de sociología de la ciencia como variables independientes, son:

a)      La condición moral en la relación lector-Revista.

b)      El interés, mostrado en la regularidad de visitas al Blog.

c)      La indiferencia (en la falta de respuesta)

d)      El mecanismo mercantil.

e)      La combinación moral-mercantil dirigida.

f)        La combinación moral-mercantil independiente.

g)      La suscripción por oferta a un plazo dado vía correo electrónico.

h)      La suscripción por obsequio a un plazo dado vía correo electrónico.

i)        La suscripción por obsequio a plazo dado vía registro a entrega automática.

j)        La suscripción económica vía registro y depósito.

3        El método seguido ha sido el análisis inductivo por la relación causal mediante los métodos de concordancias y diferencias, así como por variaciones concomitantes.

4        Como instrumentos de medición se han empleado:

a)      La reciprocidad moral (valor de uso)

b)      La valoración económica (valor de cambio)

c)      El registro estadístico de visitas al Blog.

5        La hipótesis de partida fue la identidad del interés sistemático por la Revista, con una simpatía absoluta por la misma, y en lo cual se fundó la solicitud de apoyo moral.

6        Tiempo: se dispuso de un año, con intervalos de aplicación de variables cada tres meses (septiembre, 2011; enero, 2012; marzo, 2012), concluyendo en junio de 2012.

En enero, como consecuencia de un hackeo a nuestra cuenta de correo electrónico, se hicieron ajustes aplicando variables concomitantes, durante enero a abril.

7        Objetivos: el experimento en general en el ámbito de la geografía teórica, es de sociología de la ciencia, y, en consecuencia, como una forma de expresión ideológica y científica de la lucha de clases sociales; pero en particular, está referido a:

a)      La caracterización del lector en el Círculo de Empatía de la Revista.

b)      El reflejo objetivo del grado de desarrollo teórico-científico de la Geografía, y de su madurez como ciencia.

8        Tesis: Partimos de un supuesto ingenuo y feliz, por el cual, errónea y subjetivamente  identificamos el total de las visitas al Blog, con los lectores simpatizantes para con su contenido, y, en ese sentido, continuadores de la idea.

Pronto nos dimos cuenta de lo absurdo del supuesto por el resultado, si no totalmente opuesto, pues ello tampoco se explicaría por los hechos, si por la ocurrencia de un fenómeno, por lo menos, extraño.

Fue ahí donde comenzó el tratamiento experimental para desentrañar tal fenómeno que preestablecía un Círculo de Empatía objetivamente dado, que había que precisar.

Así, no sólo se habían dado empíricamente unos antecedentes , sino que podíamos elaborar una hipótesis acerca de la caracterización de ese Círculo de Empatía, de cuya verificación en uno u otro sentido, tomaba fuerza o no una tesis evidente al fenómeno de la sociología de la ciencia: que éste muestra que es un fenómeno expresión de la lucha de clases sociales en el ámbito ideológico en su forma más general, del pensamiento materialista contra el idealista en el campo del conocimiento geográfico, o, en su forma particular, de la concepción científica de mundo, frente a su particular comprensión no sólo acientífica, sino declaradamente anticientífica; o, de una comprensión objetiva de la realidad dada independientemente del pensamiento; causal o determinista; lógica o hipotético-deductiva; demostrable en la práctica histórico-social  experimental; y con un carácter de previsión científica; frente a una pretendida comprensión subjetivista (o dada por el “saber” del sujeto); indeterminista, dada por el “argumento de autoridad”; válida, como concepto expresión de “lo verdadero”; y no interesada, en tanto incapaz de ello, en la predicción científica.

 

 


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20 mayo 2012 7 20 /05 /mayo /2012 22:10

Editorial

 Goniometro.jpg

Goniómetro

 

Gonímetro.  Este no es un instrumento geográfico.  Evidentemente, mide ángulos: una propiedad del espacio; parece, pues, un Transportador de ángulos, es familiar del Astrolabio, del Cuadrante, del Sextante; pero es un instrumento que surgió de la observación de la cristalización de las gemas.  Fue inventado

 hacia fines del siglo XVIII por el cristalógrafo Arnauld Carnget (142-1806), quien comprobó la invariabilidad de los ángulos diedros entre los planos del cristal.  Sin embargo, en ese “se parece a…”, está toda la posibilidad, plenamente legítima, de los estudios por analogía, para el estudio de esa gema especial: la esfrágida de Ertóstenes, la zonalidad del espacio geográfico.

[Fuente: Del Río, Andres Manuel; Elementos de Orictognosia, 1795-1809: UNAM, Edición Facsimilar; México, 1992]

 

Si se le pregunta a cualquier estudiante de cualquier ciencia, qué estudia, éste no sólo responderá con cierta seguridad, sino con absoluta consistencia lógica.  Si se le pregunta a un estudiante de geografía qué estudia, hoy, por lo menos, ya responde con cierta seguridad…, aun cuando con absoluta inconsistencia lógica.

 

¿Qué estudia el geógrafo?: el espacio terrestre!  Pero a la subsiguiente pregunta lógica y natural de qué es ese “espacio geográfico o terrestre”, el geógrafo responde: 1) en el error lógico de la tautología, que es el “espacio socialmente construido” (si se suprime la tautología –por demás ya quince años repetida–, el espacio geográfico o terrestre resulta ser simplemente, “lo socialmente construido”); y 2) en el error lógico de la sustitución de tesis, suplanta el espacio en sus naturales propiedades físico-matemáticas, por el fenómeno sociológico que implica necesariamente estudiar “lo socialmente construido” (si se suprime la suplantación de tesis –error de tres lustros–, el espacio geográfico o terrestre, es simplemente el conjunto de propiedades y leyes espaciales de las cosas por cuanto a su estructura interna, como por sus conexiones externas; es decir, es simplemente el estudio de los estados de espacio).

 

Anuladas las inconsistencias lógicas, o dicho positivamente, el estudio del espacio geográfico en su plena consistencia lógica, ya no es ni el trabajo topográfico o geodésico desligado de “lo geográfico”, ni ese “espacio vacío de los geómetras” de que hablaba Paul Claval; sino la esfrágida en la determinación de las propiedades de los estados de espacio, sujetos a las leyes geográficas de la zonalidad, de la sectorialidad, o de coriolis, entre otras posibles consideraciones en las propiedades del espacio.

 

*

Geografía Teórica.

Filosofía de la Geografía.   2012 De los Fenómenos a los Estados de Espacio

 

[___]  De los Elementos, a los Estados de Espacio en Geografía.  Artículo, 2012.

 

 

Palacio de MineríaHistoria de la Geografía en México.

[___]  La Ciencia de la Modernidad en México: El Colegio de Minería, y la Geografía.  Monografía, 2012 (5/5)

  

Política, y Geopolítica. Primeros contingentes, 17;00 h

 

[___]  A un Año del Movimiento Social más Importante del México Actual.  Artículo, 2012.

 

 

 


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20 mayo 2012 7 20 /05 /mayo /2012 22:09

2012 De los Fenómenos a los Estados de EspacioDe los Elementos a los Estados de Espacio en Geografía.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

21 may 12

 

El Elemento, la esencia, la sustancia básica primera o arkhé a partir de cuya transformación ocurre la diversidad del Universo.  La reflexión en el pensamiento materialista de la antigua Grecia, dio como esa sustancia básica, primero en Tales, al “Agua”; en Anaximandro, al “Aire”; en Heráclito al “Fuego”; y Empédocles a la “Tierra”, mismo que incluso pasó de la unicedad del Elemento principal, a la teoría de su origen en la pluralidad, tomando a los cuatro elementos por igual.  De la combinación entre ellos (la crasis), se formaba reflejado en palabras derivadas o sinónimas, las transformaciones de la materia.

 

Suele hablarse sólo de dichos cuatro elementos, pero, en realidad, la teoría de los elementos considera la existencia de un quinto Elemento, de donde viene el concepto de “quintaesencia”, un Elemento de naturaleza compleja que fue propuesto por Anaximandro como el “Ápeirón”, o el “Pneuma Ápeiron”, entendiéndose por ello “la sustancia indefinida”, que etimológicamente se refiere a un “hálito de vida”.  Este quinto Elemento como un hálito indefinido, se denominó, también, como el “Éter” (o “Aether”); que más tarde se identificó con el “vacío”; y como el “espacio vacío”, se identificó, a su vez, con el espacio mismo en tanto su forma sustancial.

 

La teoría de los elementos, en general del siglo V ane, convergió con la teoría de la Estereometría (de stereo, espacio; y metrón, medida; o teoría de la medición del espacio), de Platón, basada en la metafísica de los cinco sólidos perfectos (dados sus ángulos, lados y caras iguales, circunscritos en esferas; siglos después usada por Kepler).  Con ella, Platón asoció cada uno de los elementos a cada una de las figuras poliédricas: la “Tierra”, al estable cubo; el “Fuego” a los tetraedros inestables; el “Agua” con el icosaedro; el “Aire” con el octaedro; y el “Éter”, con el dodecaedro, en una tendencia a la esfericidad, y con ello a lo indefinido.

 

La teoría de la estereometría de Platón, operaba como si las sustancias estuviera formada por esos poliedros a manera de una estructura cristalina, por cuyas propiedades unas sustancias afectaban a las otras.  Ese movimiento, Platón lo explicaba con el ejemplo de los tetraedros (“fuego” y “calor”), comprimidos por icosaedros (“agua”), que, dad esa compresión, se dividía en triángulos planos simples (que darían incluso una estructura plana más básica de la sustancia), que liberados (por ejemplo, en la evaporación), se volvían a compactar formando octaedros (“aire”), difundidas en lo esférico indefinido (el “éter”, el espacio).  Puede verse en ello sin dificultad, el origen intuitivo de la teoría atómico-molecular, de modo que ello da cuenta de por qué la teoría estereométrica permitía a Platón, a su vez, explicar muchos fenómenos.

 

La abstracción de los fenómenos en unidades morfológicas o geoformas, y éstas en los Elementos y su estructura estereométrica, constituye el antecedente histórico de pensamiento de nuestra teoría actual de los estados de espacio; de modo que se puede decir que los fenómenos generalizados como unidades geomórficas y éstas generalizadas como Elementos o unidades estereométricas que componen estados de espacio tanto discretos como continuos; como en la “quintaesencia”, el estado del espacio continuo vacuo; permite unificar el conocimiento geográfico en una teoría única.

 

Así, todo es espacio, y la Geografía al estudiar ese todo, sólo lo hace por cuanto a sus condiciones, propiedades y leyes espaciales.  Con ello, la limitación que se enfrentaba con la geografía fenomenista; como el estudio del todo por los fenómenos objeto de estudio cada uno de otra ciencia, queda finalmente superada.  Con ello, la geografía fenomenista ha de dejar de existir, pero, a su vez, también su opuesto, la geografía espacista como algo particular, en tanto que toda geografía es ahora una ciencia única del espacio.

 


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13 mayo 2012 7 13 /05 /mayo /2012 22:10

Editorial

Esfragida-Triclinica.jpg 

La Orientación de la Estructura en una Esfrágida.

 

A diferencia de Eratóstenes e Hiparco que consideraban la esfrágida como un espacio bidimensional, su estructura tridimensional muestra un espacio de estructura triclínica en la que a,b,c son desiguales entre sí, pero, a la vez, a,b,g son, a su vez, desiguales entre sí, como diferentes a 90°; y donde d está determinada por el factor del efecto de coriolis.  En esa orientación, l1 y l2, son las longitudes geográficas de meridianos convergentes en el Polo, y perpendiculares en el j1 como un paralelo dado.

[Fuente: Hernández Iriberri, Luis Ignacio; "Espacio Geográfico", Revista Electrónica de Geografía Teórica; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 

La orientación de la estructura de red en una esfrágida, es la primer categoría compleja para entender un estado de espacio en su automovimiento, es decir, en su despliegue a partir de sus propias contradicciones internas.  En ello, la estructura de red se refiere a la forma del conjunto posible de conexiones en una relación física de un estado de espacio con otro, y la orientación de esa estructura preestablecerá las posibles cualidades de ese espacio de relaciones externas.

 

La esfrágida es la gema de estructura geométrica de acuerdo con la ley de la zonalidad planetaria, y no sólo dependiendo del radio de curvatura del elipsoide, sino de la ley de la distribución sectorial de los estados de espacio, como de la ley de coriolis, se dará una orientación que establece ciertas cualidades del espacio terrestre.  Y todo ello se deduce ahora de la categoría de relación en geografía; acerca de la cual tratamos en esta entrega.

 

*

Geografía Teórica.

Ícono Filosofía-copia-1

 

Filosofía de la Geografía.

[___]  El Concepto de Relación en Geografía.  Artículo, 2012.

 

 

 

 

Palacio de MineríaHistoria de la Geografía en México.

 [___]  La Ciencia Moderna en México: El Colegio de Minería, y la Geografía. Monografía, 2012 (4/5)

 


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13 mayo 2012 7 13 /05 /mayo /2012 22:09

Estados de Espacio y sus TransferenciasEl Concepto de Relación en Geografía.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

14 may 12

 

El concepto de relación constituye una de las categorías esenciales en geografía, por cuanto establece una condición objetiva y necesaria de espacialidad.  “Las cosas no existen fuera de las relaciones –dicen lo mismo Rosental e Iudin, que Forova, en sus respectivos Diccionarios de Filosofía–, y esta última siempre en relación con las cosas”.  Más aún, continúan dichos autores, la existencia misma de las cosas y de sus propiedades, dependen del conjunto de todas sus relaciones.

 

El cambio, la transformación de las cosas, producen el cambio o transformación de sus relaciones; e inversamente, una transformación de sus relaciones, puede producir cambios en las cosas.  De ello deviene la necesidad formal de considerar dos tipos de relaciones: las relaciones internas de las cosas; y las relaciones externas entre las cosas.  Como quiera que una transformación de una cosa ha de modificar sus relaciones internas, ese cambio determinará  una modificación de esa cosa en sus vínculos con otras; y de ello se sigue el que las relaciones externas serán siempre una determinación de las relaciones internas.  De la misma manera, como quiera que las relaciones externas  pueden o no modificar una cosa afectando sus relaciones externas, esas relaciones externas se expresarán siempre dependientes de las relaciones internas.  O, dicho de otra manera en su expresión dialéctica: las relaciones externas no son sino las relaciones internas puestas de manifiesto, desplegadas.

 

Siempre que las cosas no existen al margen de sus relaciones y antes al contrario, éstas determinan sus propiedades, la relación en general constituye una ley universal de los fenómenos.  Esta ley es idéntica a la de sus contradicciones (tanto internas como entre sí), y sin ella no es posible entender el movimiento de las cosas.

 

El concepto esencial de relación, no es, pues, algo privilegiado del conocimiento geográfico; la relación es una categoría universal, presente de manera necesaria en todas las ciencias.  El hecho es que, como categoría geográfica, está referida esencialmente a las relaciones físicas externas entre las cosas o fenómenos.

 

Esta es una consideración de esencial importancia para poder entender la naturaleza del estudio del espacio, que e principio se presenta como estudio de las relaciones externas.  No obstante, toda vez que éstas no son sino las relaciones internas desplegadas, históricamente se ha confundido el estudio de las relaciones internas de los fenómenos (objeto de estudio de otras ciencias de cada fenómeno), como posible objeto de estudio, a la vez, geográfico.

 

Sin embargo, el estudio geográfico de las relaciones internas de las cosas; luego desplegadas como relaciones externas; sólo pueden darse en tanto su abstracción como “relaciones internas espaciales”; esto es, como relaciones internas de estados de espacio.

 

En su fundamental obra –sobre todo para nosotros cuando aprendíamos de la dialéctica materialista– Problemas Fundamentales del Materialismo Dialéctico (1966), G. Kursánov nos dice: “La compleja pluralidad de los tipos de relaciones no puede ser estudiada por una sola ciencia”[1]; de ahí que la geografía fenomenista en que tal cosa se pretende, no sea sino un cúmulo de escuetas descripciones parciales.  Pero el despliegue del estudio de las exclusivas relaciones internas de los estados de espacio, da lugar al entendimiento de las relaciones externas, por excelencia espaciales.  Y así, la categoría de relación en geografía no puede entenderse sino como la dialéctica de la dimensionalidad material continuo-discreta, esto es, como las contradicciones esenciales del espacio mismo, estudiadas a través de sus estados.

 



[1]        Kursánov, G; Problemas Fundamentales de Materialismo Dialéctico; Ediciones Palomar, México, 1966; p.147.


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8 mayo 2012 2 08 /05 /mayo /2012 20:51

Primeros contingentes, 17;00 hA un Año del Movimiento Social más Importante del México Actual.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica

http://espacio-geografico.over-blog.es/

08 may 12

 

Marx, en diciembre de 1848, redactó para la Nueva Gaceta del Rhin, un artículo titulado: “La Burguesía y la Contrarrevolución”; un modelo de análisis dialéctico de las contradicciones  de la clase social burguesa, en ese entonces teniendo como aliada a la clase social del proletariado, en su lucha contra los resabios monárquicos.  Pero esta alianza revolucionaria de clases de 1848, ya nada tiene que ver con aquellas alianzas de clases, dice Marx, de 1648 en Inglaterra, o de 1789 en Francia.  En esta última, la clase burguesa dirigió el proceso, en la de 1848, era ya el proletariado el que dictaba.  La burguesía de 1848 ya no era la burguesía progresista revolucionaria ni de 1648, ni de 1789, sino, de progresista, se había convertido en una burguesía conservadora; “sin fe en sí misma –apunta Marx– y sin fe en el pueblo, gruñendo contra los de arriba y temblando ante los de abajo, egoísta frente a ambos y consciente de su egoísmo, revolucionaria frente a los conservadores y conservadora frente a los revolucionarios, recelosa de sus propios lemas…, sin iniciativa, sin vocación histórica…”[1]; subrayamos: Marx se refiere a la burguesía conservadora de 1848.  Pero esas palabras, letra a letra, pueden apuntarse para referirnos a la pequeñaburguesía conservadora de México del movimiento del 8 de mayo de 2011.

 

Luego de aquella movilización social como no la habíamos presenciado hacía unos veinte años, del 8 de mayo de 2011, la pequeñaburguesía, más ideológica que económica o política, representada por el poeta Javier Sicilia, y para con quien aquella sociedad se solidarizaba profundamente, más allá de todo lo esperado y que en una noche puso a temblar y tambaleó seriamente todo el orden de cosas, desde esa misma noche renunció al poder a que esa misma sociedad le catapultaba.

 

La exigencia social era la renuncia; en las calles entre los edificios del Teatro “Melchor Ocampo” y un costado del Palacio de Gobierno, resonaba, eufórica, la consigna popular: “¡Fuera Calderón, Fuera Adame!” (uno Presidente de la República y el otro gobernador del Estado de Morelos).  Y una partida de rufianes, agentes del gobierno apostados al paso de la marcha, sobre los muros de la Plaza, provocadoramente deformaban la consigna a: “¡Muera Calderón, Muera Adame”!, y el entusiasmo se atenuaba.  Pero apenas se acababa de entrar en la Plaza de Armas, la exigencia social volvía a resonar…, pero esta vez, era el propio Sicilia el que la acallaba.

 

Por dos o tres días el gobierno temió que se saliera de control haciéndose una exigencia real esa demanda social.  El Presidente, desencajado, trastabillaba, la demanda estudiantil-popular de 1968 del “Diálogo Público”, se consumaba, pero ni se escuchó, ni se condicionó la renuncia.  No fue así, en no más de tres meses, el Estado dominaba la situación como un gato con un ratón.  Un año después, aquel movimiento social, el más importante del México contemporáneo, es sólo historia…, y sin una sola alma cristiana para conmemorar.

 

Ciertamente, no fue un movimiento proletario, esos están por verse, en los que nada se tiene por perder, sino gustosamente, la vida, en la mayor dignidad, con el máximo honor como mujeres y hombres, como seres humanos, con consciencia histórica.


Descubierta Arriba a la Plaza; 8 may 11 Primeros contingentes, 17;00 h
Cae la Tarde, 18;00 h La-Noche-Plena--el-Mitin-Comenzaba.JPG


Imagen superior: Descubierta de la Marcha arribando a la Plaza de Armas, 8 de mayo de 2011.

Imagen siguiente contingentes casi una hora después.

Tercera imagen: cae la tarde, e imagen inferior: y una hora después, sólo la parte incial de la marcha estaba en la Plaza de Armas, los últimos llegaron en plena noche y la Asamblea Popular comenzaba.




[1]        Marx, Carlos; La Burguesía y la Contrarrevolución; Editorial Lenguas Extranjeras, Obras Escogidas en dos tomos, T.1, Moscú, 1971; pp.59-60.


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6 mayo 2012 7 06 /05 /mayo /2012 22:10

Editorial

  Historia-de-los-Mapas--Libros-de-Oro-del-Saber-1981.jpg

 

Si la historia de los mapas o historia de la cartografía es, en su esencia, la historia de la Geografía y la Geografía misma; y si la topografía es condición necesaria del hacer del mapa o levantamiento cartográfico; luego entonces, la topografía misma es parte metodológica, en ese hacer de los mapas, integrante de la Geografía.  Manuel Antonio Castro (1787-1854), el primer geógrafo de la vida institucional de esta ciencia en México, a sus 58 años de edad, fue geógrafo, literalmente dicho, porque quiso ser geógrafo.  Antes, desde 1809, se tituló como “Ing. Agrimensor de Tierras y Aguas”, lo que hoy conocemos sencillamente como Topógrafo.  Sólo una ciencia positivista que todo lo fragmenta para luego unirlo mecánicamente, produjo una separación entre la Topografía y la Geografía.  Sean estas palabras, a falta de la imagen propia de Manuel Antonio Castro.

[Fuente: Historia de los Mapas; Editorial Novaro, Libros de Oro del Saber, México 1981; Ilustración: Harry McNaught]

 

 

Únicamente el análisis marxista (ese que los conservadores de hoy leen a escondidas y llenos de prejuicios, pero con inevitable necesidad para poder entender la historia), permite hacer un examen de fondo de las circunstancias del pasado, y, en este caso, del origen de la Geografía en forma institucional en México, como de la, por demás, compleja caracterización de sus primeros estudiosos autorizados formalmente como profesionales de ello.

 

No los individuos, y mucho menos el Colegio de Minería como primera institución de la ciencia moderna en México, podrían ser ajenos ni entenderse al margen de las circunstancias históricas  de cada momento, como, a la vez, tampoco cada momento histórico de incipiente desarrollo del capitalismo en México, podría entenderse ajeno a un análisis de la dialéctica de las contradicciones en la lucha de clases sociales que marcan los derroteros del país.

 

Se puede leer, por ejemplo, la historia política y social narrada por Enrique Olavarría y Ferrari en su “México Independiente, 1821-1855”, de una intensa agitación, de un país en una total zozobra e inestabilidad sin fin; y se puede leer, aparte, la historia de la institucionalidad de la ciencia y en ello del desarrollo de la ciencia misma narrada por Santiago Ramírez en su “Datos para la Historia del Colegio de Minería” (1774-1867), como la existencia de un apacible oasis en el que todos, conservadores y liberales, convergen por igual, y en el cual apenas se deja sentir la turbulencia que le rodea, ambas partes a “valores entendidos”; apenas reflejada la inestabilidad política externa con el interminable intercambio de autoridades directivas del Colegio de Minería; de Joaquín Velázquez de León (nieto) a Blas Balcárcel, y de éste nuevamente al otro, para repetirse el acto una y otra vez, tantas veces las sucesiones en el poder político nacional ente conservadores y liberales, representativos de un capitalismo a rastras, que se niega a ser y revive una y otra vez añoranzas virreinales en intentos monárquico-imperiales; con Iturbide, con Bustamante, con Santa Anna, con Zuloaga, con Maximiliano; y la burguesía liberal, representante de un capitalismo progresista republicano, que buscaba la modernización científica, tecnológica y económica del país.  Y ambas partes, preocupadas por igual por mantener un paso constante y sostenido en la educación de los nuevos cuadros profesionales que la nación requería con urgencia para su desarrollo.

 

En esas oscilaciones y vaivenes políticos interminables, a su vez, la ciencia quedaba determinada.  Y todo ello ocurrió así, con una constancia que pareciera invariable en absoluto, pero con una notable y aparente “excepción”; incluso la más importante: a la vuelta de Santa Anna al poder con el apoyo de los conservadores en 1839, y conforme a su costumbre de solicitar licencia dejando a otro a cargo de la Presidencia, esta vez a Nicolás Bravo que adoptaba medidas liberales de gobierno (de manera semejante como ocurrió en 1833 con Valentín Gómez Farías, y momento en que se fundó la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística), los estudios de geografía no sólo no se minimizan o desaparecen como solía ser bajo cada régimen conservador, sino, antes al contrario, es en esa alrevezada ocasión, en 1843, que se fundan los estudios profesionales institucionales de la Geografía en México.

 

A dos años de ello, un Ingeniero Agrimensor de Tierra y Aguas titulado en ello desde 1898; del cual, infortunadamente desconocemos su efigie y demás datos biográficos; que había sido profesor de matemáticas, primero Subdirector y luego Director de Instrucción Pública en el Tercer Establecimiento, de Física y Matemáticas (como a raíz de los cambios producidos por la Independencia de España, se le asignó al Colegio de Minería; y de donde deducimos su posición liberal), a sus 58 años de edad, solicitó ser examinado en los estudios correspondientes a la carrera de Geografía, otorgándosele, en consecuencia a su disertación, la “autorización para ejercer la profesión de geógrafo” (Santiago Ramírez).  Tal personaje que quiso ser geógrafo, fue Manuel Antonio Castro (1787-1854), y lo fue, convirtiéndose en el primer geógrafo institucional en México, en 1845.

 

*

Geografía Teórica.

 

Ícono Filosofía-copia-1Filosofía de la Geografía:

 

[___]  ¿En Qué Consiste (o Ha de Consistir), el Conocimiento Teórico Profundo del Geógrafo?  Artículo, 2012 (2/2).

 

 

 

Palacio de MineríaHistoria de la Geografía en México:

 [___]  La Ciencia Moderna en México: El Colegio de Minería, y la Geografía. Monografía, 2012 (3/5).

 

Geografía Aplicada.

  [___]  (Investigación en receso).

 

 

Geografía Operativa.  Ex-Libris Invertido

 

 

[___]  La Geografía Operativa en el Siglo XXI en México.  Artículo, 2012.

 

 

 

 


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