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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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6 mayo 2012 7 06 /05 /mayo /2012 22:09

Ícono Filosofía-copia-1¿En Qué Consiste (o Ha de Consistir), el Conocimiento Teórico Profundo del Geógrafo?   Artículo, 2012 (2/2)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

30 abr 12.

 

Pasar –no obstante lo dicho anteriormente– de los conceptos del usuario común, a los de un especialista, es pasar al contenido teórico cada vez más profundo de cada concepto.  Lo que el usuario común sólo ve como “energía eléctrica”, un técnico con más conocimientos ve “circuitos”, “diferencia de potencial”, relación directa o inversa entre el “voltaje, watts y amperaje”; pero el especialista en lo más avanzado de la electrónica, exactamente en lo mismo que los anteriores ven,, éste ve ahora un conocimiento dado con otras categorías: la simple “corriente eléctrica” será un “efecto fotovoltaico”, y éste tendrá una “tensión fotovoltaica”; verá un “efecto de electrólisis” o una “separación de cargas” en un “semiconductor”,, ya porque lo que se desplaza es el electrón, o bien el “hueco” que es perturbado.  Y experimentará, a partir de donde están dados los conocimientos, ya con materiales “monocristalinos o policristalinos”, de silicio, de germanio, etc; haciendo cada vez más eficiente el fenómeno de la obtención de una energía alternativa.

 

Siguiendo este ejemplo, el geógrafo se encuentra entre los conocimientos de usuario común, y los del especialista (geólogo, ecólogo, ecónomo, etc).  Pero cuando sigue los conocimientos del especialista, usando las categorías de los conocimientos de éste, no sólo se desvía de lo suyo, sino se queda en el nivel descriptivo, que podrá “admirar” el usuario común, pero no engañar al entendido en la materia, que da cada una de esas categorías especiales, dispone de una teoría profunda como lo propio, y sobre las que continua experimentando y desarrollando.

 

Cuando un geógrafo ve un mapa, más aún, que seguramente él mismo habrá hecho o debió hacer, ve lo que el usuario común e incluso podrá entender lo que otros diversos especialistas ven, pero para interpretar lo suyo, habrá de elaborar un aparato categorial propio, inherente al objeto de estudio de su ciencia, para, con ello, hacer el análisis espacial propio y no otra cosa ajena.

 

La montaña seguirá siendo “una montaña”, incluso una “orogénesis tectónica por fallamiento”, pero el conocimiento geográfico no puede continuar en el lenguaje divulgativo de “la montaña” del usuario común, ni descriptivo (por más entendido de la causalidad que sea), de “la orogénesis tectónica” del especialista en geología.  Geográficamente, esto es, en el análisis espacial, la montaña podrá ser a su vez muchas cosas más, pero en la teoría del espacio, es un estado de espacio discreto, con su propia estructura como tal, y con las consideraciones teóricas categoriales de su movimiento.  De la misma manera, todo lo demás, geográficamente, serán sólo estados de espacio, ya discretos como las diversas sustancias, o bien continuos como el campo eléctrico.

 

Lo que el geógrafo habrá de estudiar en las relaciones o afecciones mutuas entre los estados de espacio, siguiendo un desarrollo categorial lógicamente consistente en la teoría del espacio, no es la “simple” relación martonniana de cusa-efecto entre los fenómenos como tales, ni el pretendido balance de energía entre ellos propuesto por Riábchikov; como tampoco las transiciones entre los Elementos de Sáenz de la Calzada; sino, precisamente, las transferencias mismas de las propiedades de espacio.


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29 abril 2012 7 29 /04 /abril /2012 22:10

Editorial

 

 El-Continumm

El proceso histórico del pensamiento científico-geográfico, se ha elevado del estudio de los fenómenos concretos (cada uno de los cuales es estudiado por otras ciencias, generándose una contradicción teórica en le hacer geográfico; Emmanuel de Martonne, 1913)…

 

  hettner-alrededores-de-zipaquira-90a

al estudio de las propiedades cada vez más abstractas de éstos; primero de las unidades morfológicas, o fisiográficas (geoformas o topoformas), intentando abstraer o separar su estudio como un objeto propiamente geográfico; es decir, espacial; del fenómeno objeto de estudio de otras ciencias; siendo una abstracción insuficiente dada la relación causal de su estudio, idéntica a la del fenómeno como tal (Alfred Hettner, 1927)…

 

 Elementos, JCMN, 1995

transitándose así de las unidades morfológicas o geoformas separando de ellas las relaciones causales, a los Elementos, pretendiendo estudiar en ellos condiciones y relaciones distintas (A.M Riábchikov-Carlos Sáenz de la Calzada, 1976-José Martínez Nava, 1995)…

 

 

 

Estados-de-Espacio-y-sus-Transferencias.jpg

para, simultáneamente a la propuesta de los Elementos, considerarse una separación mayor de propiedades o abstracción superior, el estudio ahora, de los fenómenos hechos geoformas, y estas tratadas en calidad de los Elementos; en el concepto de estados de espacio (Luis Ignacio Hernández Iriberri, idea desarrollada entre 1980 y 2012).

 

 

En esta última propuesta, los estados de espacio son el espacio como tal, considerado en las propiedades de sí mismo, y en donde las relaciones causales entre los mismos se refieren a las transferencias de propiedades espaciales.

 

Así, de las relaciones causales entre los fenómenos, dadas las propias leyes de éstos, se obtiene el conocimiento nuevo de un fenómeno más; o de las relaciones causales entre las geoformas, dadas las leyes de los fenómenos que forman su sustrato, generan el conocimiento nuevo de una geoforma más; como de las relaciones causales entre los Elementos que, a su vez, dadas las leyes del sustrato portador, dan “mezclas proporcionadas” de los mismos Elementos.  Sin embargo, dada la categoría de estado de espacio, consistente la misma en una gran abstracción en la que se prescinde de las propiedades y leyes de los fenómenos y sus sustratos portadores, para tratarlos en términos exclusivamente de su propiedades y leyes espaciales, de ello lo que deriva no es más que conocimiento nuevo acerca del espacio mismo.

 

*

Geografía Teórica.

La Geografía, BarabinoFilosofía de la Geografía:

 

[___]  ¿En Qué Consiste (o Ha de Consistir), el Conocimiento Teórico Profundo del Geógrafo?  Artículo, 2012 (1/2).

 

Palacio de MineríaHistoria de la Geografía en México:

[___]  La Ciencia Moderna en México: el Colegio de Minería y la Geografía.  Monografía, 2012 (2/5).

 

Geografía Aplicada.

Modelo de Kepler

 

 [___]  La Metodología de la Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: Aplicando el Método Científico de la Modernidad.  Investigación, 2012 (15/…)

 

 

 

 

 

Geografía Operativa.

Análisis de Costos de Operación

 

[___]  La Geografía Operativa del Siglo XIX en México.  Artículo, 2012.

 

 

 

Filosofía.

Karl Marx (1818-1883)

 

[___]  Comentario al, Prólogo a la Primera Edición Alemana del Primer Tomo de El Capital.  Artículo, 2012.

 

 

 

 


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29 abril 2012 7 29 /04 /abril /2012 22:09

Ejemplo-mapa-didactico-UACH¿En Qué Consiste (o Ha de Consistir), el Conocimiento Teórico Profundo del Geógrafo?   Artículo, 2012 (1/2)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

30 abr 12.

 

Es evidente que la falta de investigación en geografía teórica, ha mantenido a esta ciencia en un estado de atraso que la reduce al saber meramente descriptivo, ya en términos positivistas, o estructural-funcionalistas, cuando no, inmerso en un pragmatismo extremo.

 

Un usuario cualquiera de un mapa, hará una lectura e interpretación siguiendo su simbología, orientación, escala, proyección, etc; y resolviendo con ello la necesidad que le llevó a la consulta de tal documento.  Pero cuando el usuario del mapa es el geógrafo, se descubre su problemática de investigación científica.

 

¿Qué lee e interpreta el geógrafo en el mapa?  Un conocimiento más calificado que el del usuario común, le permitirá ver algo más en el mapa que dicho usuario común no verá jamás.

 

Un usuario cualquiera verá montañas, ríos, zonas climáticas o incidencias meteorológicas, zonas áridas o de vegetación, o emplazamientos culturales.  El geógrafo verá todo eso, y más: interpretará una determinada orogénesis por sus causas; de  isotermas e isoyetas deducirá condiciones del clima, y relacionando todo lo anterior, deducirá los posibles tipos de suelos y vegetación.

 

Pero cuando el geógrafo intenta ir más allá, interpretando en una orogénesis dada procesos propiamente geológicos, hidrológicos oceanográficos, meteorológicos, climáticos, edafológicos, loxenográficos, etc; el geógrafo no sólo está dejando de ser geógrafo  para aparecer como cualquier otro especialista, sino, con ello, se está reduciendo a un análisis puramente descriptivo de lo que otros hacen en una investigación propia; y con ello está usando mal el mapa; esto es, que lo está usando sin sus propias categorías relativas al análisis espacial.

 

En este simple pero profundo problema, hay tres consideraciones esenciales: 1) el paso de la descripción a la explicación causal; 2) la consistencia lógica en el establecimiento de un aparato categorial; y 3) el desarrollo de la investigación científica propia.  Al geógrafo le cuesta mucho trabajo ver esa relación, simplemente porque no está habituado a ese trabajo esencial del método y la investigación científica: el procesamiento experimental.

 

Conviene, pues, para explicar lo profundo de lo anteriormente dicho, exponer estos aspectos en el ámbito de la física, y en el ejemplo de un campo específico, eligiendo la electrónica.

 

Un usuario común de la electrónica, ve en ello la energía de la electricidad, el invariable hecho de lo existente de un polo positivo y otro negativo en el flujo de la corriente eléctrica; puede entender que ello es producto del movimiento de los electrones, y que para ello hay algo “voltaje”; que de algún modo esa corriente llega a determinados aparatos haciéndolos funcionar con movimiento, sonido, imagen, etc; y que en ello está implicado, en todos los casos, una placa en cada aparato, en la que se especifica los “Watts” empleados.  Un usuario común, difícilmente sabrá más; por ejemplo, poco o nada le significará, ya considerar los datos de esas etiquetas, o incluso haciéndole ver que una indica el valor de “100 Watts”, u otra de “4Kv”.

 

Por supuesto, un especialista, desde un técnico hasta un profesional en electrónica, verá mucho más aspectos y deducirá de ello todo el funcionamiento del sistema de energía eléctrica.  Pero para un electricista que va a colocar una lámpara, le bastará con saber el calibre de los cables necesarios, que uno ha de ser positivo, otro negativo y otro neutro o de “tierra”; nada se preguntará acerca de la naturaleza del cable como conductor de la electricidad ni del flujo y naturaleza de los electrones.  Si se pusiera a considerar los “cuantos de energía”, o la preferencia de los semiconductores “n” o “p”, etc; en vez de enlazar los cables correspondientes, es evidente que no sólo no estaría haciendo lo suyo, sino que, al no ser especialista en lo otro, estaría reducido a especulaciones descriptivas, sin avanzar en su propio trabajo.

 

Un electrónico estaría entendiendo lo que hace el electricista, pero se estaría preguntando cómo suplir el suministro público de energía eléctrica por una fuente alternativa de energía, por ejemplo, la solar; y entonces sí, la consideración de la naturaleza y disposición de los semiconductores, el voltaje obtenido, el amperaje en el flujo de energía en relación con los watts empleados, el tipo y capacidad del inversor de corriente, etc; será de de su fundamental conocimiento.

 


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29 abril 2012 7 29 /04 /abril /2012 22:05

Karl Marx (1818-1883)Comentario al, Prólogo a la Primera Edición Alemana del Primer Tomo de El Capital.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

30 abr 12.

 

Marx, al presentar su obra magna, El Capital, en su Primer Tomo, 1867; dice de éste: “…es la continuación de la Contribución a la Crítica de la Economía Política, publicada en 1859”[1].

 

Su teoría acerca del capital no sólo traía nuevos aportes a los que no había podido llegar ni Adam Smith ni David Ricardo para explicar las leyes de la riqueza, sino que, metodológicamente, se presentaba algo totalmente novedoso y original, que incluso iba más allá del campo de la economía política: exponía en los hechos vivos del movimiento económico, todo lo esencial del pensamiento filosófico dialéctico materialista.  Marx estaba plenamente consciente de ambas cosas, se refería a ellas como el necesario trabajo y la capacidad de abstracción, y por ello advertía al lector. “El principio siempre es duro, esto vale para todas las ciencias.  Por eso, la máxima dificultad la constituirá la comprensión del primer capítulo, en particular los párrafos referentes al análisis de la mercancía”[2], e incluso confiesa que en su teoría del valor, ha preferido recurrir a la redacción en forma popular, a manera de divulgación científica de la economía política.

 

Lo que Marx se proponía explicar en El Capital, a su propio decir, “es el modo de producción capitalista y las relaciones de producción y de cambio que le corresponden…  Se trata –dice un poco más adelante– de las leyes mismas, de las tendencias mismas que actúan y se imponen con una necesidad férrea”[3].

 

Y en el colofón de este último párrafo, agrega: “El país industrial más desarrollado no hace más que mostrar al que es menos desarrollado el cuadro de su propio porvenir”[4], y comentamos esto último por separado, porque, de primera intención, pareciera que Marx debiera exponer que tal cuadro, no obstante, no sería sino vano espejismo, tal cual lo constatamos hoy en día.  Sin embargo, líneas más adelante aclara que tal cuadro no sólo mostrará el porvenir en el desarrollo de la producción capitalista, “sino de su insuficiente desarrollo”[5].  En las primeras líneas, uno puede sentirse impulsado a señalar ese espejismo dada la realidad de un sometimiento imperial de las grandes potencias económicas, al subdesarrollo de los viejos países antes sometidos como colonias; pero he ahí que, en términos de Marx, eso que hoy llamamos “subdesarrollo”, él lo denominó simplemente como “insuficiente desarrollo”.

 

Marx, en un escrito previo ofrecido a manera de conferencias a los dirigentes de la Asociación Internacional de los Trabajadores: “Salario, Precio y Ganancia” (1865), critica la idea de que tanto la producción, como la suma de los salarios reales, sean cosas fijas, constantes.  Ahora, al prologar el primer tomo de El Capital, hace ver cómo la misma clase dominante “apunta ya el presentimiento de que la sociedad actual no es ningún cristal duro, sino un organismo susceptible de transformación y en transformación constante”[6].  Con ello da cuenta de cómo el capital comienza a hacer conciencia de que su estado es históricamente transitorio, y de donde debe deducirse que tal conciencia le alertará, haciendo la lucha de clases cada vez más cruenta; en donde el proletariado habrá de perder muchas batallas, pero, al final, por necesidad del desarrollo histórico, ganará la guerra.

 



[1]        Marx, K; Prólogo a la Primera Edición Alemana del Primer Tomo de El Capital; Marx-Engels, Obras Escogidas en un Tomo, Progreso, Moscú-Ediciones de Cultura Popular; México, 1970; p.233.

[2]        Ibid. p.233

[3]        Ibid. p.234.

[4]        Ibid. p.234.

[5]        Ibid. p.235.

[6]        Ibid. p.236.


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22 abril 2012 7 22 /04 /abril /2012 22:10

Editorial

 Palacio de Minería

El Palacio de Minería.  El resultado de las Reformas Borbonas de Carlos III, impulsadas con la burocracia virreinal a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII, y que buscaban la modernización del Imperio Español haciéndolo transitar lentamente, resistiendo a ello su naturaleza monárquica, al capitalismo, fue, indirectamente, la independencia de América, y con ello, el naciente capitalismo en México, con una “ciencia conservadora” (una ciencia al servicio de los intereses aún virreinales de la clase social enriquecida con las extracciones de la plata), fomentada en el Colegio de Minería, hasta 1867.

 

El Colegio de Minería inicia sus actividades en enero de 1792, y de esa fecha a 1802, en su plan de estudios se imparten los cursos de Geografía (con un contenido en los conocimientos de geodesia, cosmografía y geognosia, denominación ésta última, referida en aquel entonces a los conocimientos naturalistas en general, que hoy ubicamos en las Relaciones Geográficas); y de Delineación (o Cartografía, como el dibujo de planos arquitectónicos para la minería y mapas).  Ese lapso constituyó la primera etapa de la vida del Colegio de Minería, y en ella, del desarrollo de la Geografía en su forma ya de cursos académicos institucionalizados.  Esos dos cursos, didácticamente separados, establecen la enseñanza de la Geografía, no como un conocimiento de cultura general, sino como saber de apoyo directo a los trabajos de minería, tanto con el levantamiento cartográfico del real de minas en su superficie, como del conocimiento del sitio en todos sus recursos, que el Estado necesitaba conocer, y lo cual iba haciendo paulatinamente.

 

Una reestructuración del Colegio en 1802, abrió la segunda etapa, la cual abarcó el lapso hasta 1843.  Se inició el período con el establecimiento de varias Instrucciones para los disertantes, que habrían de sustentar sus prácticas de minería, siendo la primera instrucción, la condición del levantamiento cartográfico del real de minas, y su geognosis; explicándose los requisitos y procedimientos para ello.  Estas Instrucciones formalizan la función esencial de los conocimientos geográficos en la exploración minera, lo cual es de esencial importancia a considerar, pues, con ello, la Geografía adquiere una real importancia y significado en ese momento; como en cualquier otro momento histórico; siempre que sea un conocimiento implicado lo más directamente al proceso económico de producción.

 

La tercera etapa del Colegio de Minería y la Geografía en él, comprendió de 1843, hasta el fin del Colegio en 1867.  En 1843 tiene lugar una nueva reestructuración del Colegio de Minería, y en ella, la fundación de los estudios de Geografía como una más de las carreras impartidas en dicha institución*.  Nacían así, los estudios profesionales de esta ciencia en la vida institucional en México.

 

De 1843 a 1867, pasando por la invasión norteamericana, el gobierno de Comonfort, el golpe de Estado de Zuloaga y la intervención francesa, los estudios de geografía tuvieron altos y bajos; desapareciendo por un tiempo dentro del gobierno usurpador del conservadurista Zuloaga, y reapareciendo a la Restauración de la República liberal con Juárez; para volver a excluirse durante el espurio Imperio de Maximiliano, volviendo a establecerse al triunfo de la República con los liberales en 1867; sólo que esta vez, desapareciendo finalmente el Colegio de Minería, tras lo cual, la Geografía reaparece incluso como una nueva carrera en la ahora nueva Escuela Especial de Ingeniería de la Universidad Nacional (la suplió al Colegio de Minería), con la denominación de “Ingeniería en Geografía e Hidrografía”, ad hoc a las necesidades económico-sociales de su tiempo, y que durará hasta los años veinte del siglo pasado, desapareciendo difusamente.

 

*

 

Geografía Teórica.

Filosofía de la Geografía:

Escenografia.jpg

 

[___]  La Geografía y la Escenografía.  Artículo, 2012.

 

 

 

 

Historia de la Geografía en México:

Palacio de Minería

 

[___]  La Ciencia Moderna en México: El Colegio de Minería y la Geografía.  Monografía, 2012 (1/5).

 

Geografía Aplicada.

Amanalco parte Central

 

[___]  La Metodología de la Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: Pendiente y MovimientoInvestigación, 2012 (14).

 

 

 Geografía Operativa.

Trabajos Científicos Sobre el Valle de México, Joaquín V

 

[___]  La Geografía Operativa en el Siglo XVIII en México.  Artículo, 2012.

 

 

 

 

  

Filosofía.

Karl Marx (1818-1883)

 

[___]  Cometario a la, Contribución a la Economía Política, 1859; Artículo, 2012 (2/2).

 



*        En la fuente de origen de todos estos datos: Ramírez, Santiago; Datos para la Historia del Colegio de Minería; Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería (SEFI), México, 1982; de la redacción se origina una ambigüedad en la que se puede interpretar que se crearon dos carreras, la de Geografía y la de Naturalista, pero pudiéndose entender como una sola carrera, como: “Geografía y Naturalista”, y por el contenido de las cursos, nos inclinamos a pensar que esta era la real denominación de la carrera.


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22 abril 2012 7 22 /04 /abril /2012 22:09

Brújula GnomónicaLa Geografía y la Escenografía.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

09 abr 12.

 

Escenografía 

Escenografía

[Fuente: Soca, Ricardo; www.elcastellano.org]

 

Tanto la imagen como el texto, lo tomamos íntegros, del Sitio, elcastellano.org, de su sección “La Palabra del Día” de Ricardo Soca, y al texto original le hemos montado o adecuado nuestros planteamientos de la teoría geográfica.  A continuación, el texto original va entre comillas.

 

“En el antiguo teatro griego, los actores interpretaban la obra detrás del coro” (en latín chorus, danza en corro; en griego, coro o canto en una tragedia).  “El espacio que ocupaban los actores era más ancho que profundo y en su fondo se erguía una pared, skené, como referencia, decorada con columnas y esculturas, y en la que se abrían entre tres y cinco puertas”.

 

“Con el tiempo, skené, que además significaba 'cobertizo de ramas' o 'choza', pasó a designar no sólo el cobertizo, la pared”, o la referencia (en particular la referencia del ambiente de la obra representada), sino también el espacio donde los actores actuaban la obra.  Hubo así, con este término, una generalización del medio o ambiente de la obra representada, al espacio, formándose con ello la idea del continuum, donde el espacio se convierte en el conjunto de los fenómenos mismos.

 

“De skené, junto con graphos 'acto de escribir, describir o dibujar', se formó skenographia”, primero como el ambiente de la obra representada, y luego como el escenario o espacio en el que se actuaba; “que pasó al latín como scaenographia.  Según Aristóteles, Sófocles se convirtió en el primer escenógrafo al usar fondos pintados en sus representaciones teatrales”.

 

“Olvidada en el bajo latín durante varios siglos porque la Iglesia había condenado al teatro, la palabra renació en 1547 en francés, en un texto sobre arquitectura; por la misma época, apareció en italiano como scenografia; en 1673, en español como escenografía, y en el siglo XVIII, en inglés como scenography”.

 

“La escenografía [y su generalización como escenario, y éste como espacio (por extensión)] en el cual los actores representan —ya sea meramente alusiva, como en el teatro griego, o claramente realista, como en la dramaturgia europea de fines del siglo XIX— es siempre una consecuencia directa del texto representado al que está estrechamente vinculada”.  O, dicho de otra forma, la obra, lo actuado, la historia representada, determina a la escenografía como el medio o ambiente complemento de la representación.

 

Así, por escenografía puede entenderse el medio o ambiente geográfico (el conjunto de los fenómenos naturales y sociales), que, sin confundirlo con el espacio, o escenario como nombre dado al espacio por extensión, caracteriza a ese espacio o escenario.  La escenografía es la abstracción o representación de los estados de espacio discretos, como el escenario es la abstracción del estado de espacio continuo.  Ambos, escenografía y escenario (fenómenos y espacio), son sólo estados diferentes de lo mismo: el vacuum, como el espacio en el vínculo dialéctico de la dimensionalidad material continuo-discreta.

 


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22 abril 2012 7 22 /04 /abril /2012 22:05

Karl Marx (1818-1883)Comentario a, Contribución a la Crítica de la Economía Política; Marx.  Artículo, 2012  (2/2).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

16 abr 12.

 

“Las nuevas y superiores relaciones de producción socialistas, se incuban en le seno mismo del capitalismo”, fue una tesis que resultó, a nuestro juicio, ambigua, pues tanto Marx como Lenin teóricamente la afirmaron, pero a la vez, dialécticamente la negaron.  La revolución misma se justificaba en la negación de esa posibilidad, pero tanto la dialéctica de las cosas como los hechos en el desarrollo  del capitalismo, la afirmaron.    Sin embargo, la tesis se salva en esa sutil consideración por la cual, ciertamente, la sociedad socialista no vendrá por simple evolución; el capital  tendrá que ser arrojado del poder; pero no más y no menos, que de la misma manera que Odoacro echó a Rómulo Augusto; o Mohamed II acabó con Constantino XI; como los protestantes Guillermos de los Países Bajos, se independizaron de los católicos Felipes de España; tal como Cromwell acabó con la monarquía absolutista del reinado de los Tudor; o como el proletariado marsellés en calidad de Tercer Estado marchó sobre la Bastilla acabando finalmente con la era de los regímenes monárquico-feudales.  Y ahora el capital lleva resistiendo desde Thiers y Bismarck, a Regan y Bush, como en otro tiempo resistió el Imperio Romano el asedio de los pueblos del norte de Europa; o las monarquías feudales resistieron las luchas renacentistas y de la Ilustración.

 

Que la Contribución a la Crítica de la Economía Política es el trabajo preparatorio de la magna obra de Marx en El Capital, lo demuestra las dos primeras líneas del Capítulo I: “La Mercancía”: “A primera vista –escribe Marx–, la riqueza burguesa aparece como una descomunal acumulación de mercancías y la mercancía individual como su existencia individual”[1].  Con una ligera variación sin alterar la idea, así empieza el texto de El Capital.

 

 

Para abreviar, no comentaremos tanto los aportes teóricos en la economía política (esencialmente la dialéctica entre el valor de uso y el valor de cambio), como el enorme aporte metodológico en el análisis dialéctico materialista en general.  Ya Lenin había destacado este hecho, se referirá a él como el “eslabón fundamental de la cadena” que une los opuestos de una contradicción, del cual tirar arrastrando ambos opuestos como premisas de una nueva síntesis; esto es, a la lógica dialéctica de la categoría fundamental, en este caso, en el análisis del capital: la mercancía.

 

Tal noción metodológica nos fue esencial en nuestra investigación en el campo de la Geografía, en donde esa categoría fundamental determinante de todos los vínculos y relaciones en esta ciencia, como lo que esencialmente habría de darnos una nueva síntesis de la teoría geográfica, fue el concepto de espacio.



[1]        Ibid. p.10.


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15 abril 2012 7 15 /04 /abril /2012 22:10

Editorial

 

Geoinformatica.jpg 

Geoinformática, logotipo de un proyecto de servicios geográficos profesionales de “microempresa” (1989-1994).  Con una enorme idea de los que correspondía histórico-socialmente, pero sin la formación técnica, sin la experiencia ni indirecta y menos aún directa, sin el capital ni la “madera” especial (esa ideológica y moral del empresario capitalista, cuya caracterización, por respeto, omitimos), y más aún, con una formación ideológica y moral en sentido opuesto; carecíamos así, de lo necesario y suficiente para la realización de dicha idea.  Esa es, en esencia, la experiencia del proyecto de geografía operativa que denominamos Geoinformática, intentado entre 1989 y 1994.

[Fuente: Espacio Geográfico; http://espacio-geografíco.over-blog.es/]

 

En 1969, en una conferencia ofrecida en la Sociedad Mexicana de Historia de la Ciencia y de la Tecnología (SMHCyT), el Dr. Carlos Sáenz de la Calzada concluía su exposición acerca de los históricos trabajos de la Comisión Geográfico Exploradora (1877-1918), con un dejo de frustración ante, decía en su exposición, <<el nulo peso de la Geografía en la gravitación de la economía nacional>>, y se alentaba esperanzadoramente a mejores tiempos.  Unos años antes, en el Congreso Mexicano de la Ciencia (1964), el Dr. Ángel Bassols Batalla se había pronunciado en su ponencia de manera semejante, quizá incluso con un optimismo desbordado (ese parecido a aquella idea de que si algo se desea con suficiente fe, se realizará), y concluía con lo que para entonces se estaba haciendo en geografía (esa geografía económico-regional de un “cuantitativismo” inconfeso), como lo que era la muestra de un nuevo momento de impulso para la historia de esta ciencia.  Sin embargo, el discurso del primer personaje mencionado en 1969, evidentemente, contradijo los anhelos del discurso del segundo personaje mencionado en 1964.

 

No obstante, el Movimiento Estudiantil Popular de 1968 y las reformas posteriores a las que obligó al Estado, produjo una nueva generación que accedió a la Universidad con un origen de clase social distinto, con una nueva ideología y espíritu crítico del que hasta entonces se carecía en los estudios universitarios en geografía; al punto que a su ingreso a la Universidad en 1975, sorprendió a una planta docente que venía de antiguo, y que no estaba preparada para tal encuentro; como tampoco lo estuvo para formar al nuevo geógrafo que se demandaba en lo que inicialmente fue la Comisión de Estudios del Territorio Nacional (CETENAL), hoy la Dirección General de Geografía del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), como una institución del Estado para atender a las nuevas necesidades económico-sociales de México, y que impulsó, finalmente, los estudios geográficos tal como lo esperaban Sáenz de la calzada y Bassols Batalla años atrás.  Así, la Geografía tuvo un nuevo impulso, pero no fueron los geógrafos los que participaron en sus trabajos.

 

Cinco años después, de esa generación egresó el que esto escribe.  Proletario, marxista, militante comunista; estaba imposibilitado, no sólo “por definición”, sino por esas costumbres del trato social, que, hasta entonces, habían dirimido el avance o estancamiento de la Geografía en luchas palaciegas interburguesas.  Nuestra crítica, así lo creemos, fue moderada, hasta por definición, pues no teníamos más elementos; aun cuando, ciertamente, ya no palaciega interburguesa, sino la del proletario marxista; y fue suficiente como para que se juzgara “feroz e intolerante”.  Fue entonces que la verdadera lucha de clases sociales en el ámbito del hacer geográfico se introdujo.

 

Pero, a la par, también se introdujeron nuevas necesidades económico-sociales en el país, y le desarrollo de nueva tecnología con qué atenderlas; y a ello se sumaron desarrollos teórico-geográficos elaborados incluso en el trabajo internacional en le curso de los años setenta, como la creación, además, de la mediana empresa privada de servicios geográficos, tales como Geocentro y CentroGeo (sic).

 

Con todo ello, finalmente, la década de los años ochenta se abrió, ahora sí, con el potencial de un nuevo impulso a la ciencia de la Geografía, como para hacerla gravitar con un considerable peso en la economía nacional.  Mas lo que colapsó todo lo hecho, justo a mediados de la siguiente década, en 1994, fue el hundimiento de la sociedad en la peor crisis económica de su historia.  Entonces campeó el oscurantismo, con él el plagio de ideas, la usurpación de teorías y su retorcimiento reaccionario y conservadurista nuevamente…  Y así se fueron tres lustros más, hasta hoy, en que de nueva cuenta se está debatiendo la incidencia de la Geografía en las problemáticas necesidades económico-sociales de este país.

 

Si 1980 vio nacer la mediana empresa de servicios geográficos para resolver nuevas necesidades económico-sociales; la segunda década del siglo XXI, luego de un estancamiento de quince años, seguramente verá nacer la micro y pequeña empresa de servicios geográficos, e incluso, como en nuestro caso, los servicios geográficos profesionales personales independientes.

 

*

Geografía Teórica.

 

El Geógrafo, Velázquez

Filosofía de la Geografía.

[___]  La Personalidad del Geógrafo en la Historia.  Artículo, 2012 (2/2).

 

Historia de la Geografía en México:

 [___]  Blas Balcárcel (1825-1899): De la Decimonónica Enseñanza de la Geografía, a la Fundación de la Carrera de “Ingeniería en Geografía e Hidrografía”.  Artículo, 2012 (2/2)

 

Geografía Aplicada.

 

[___]  La Metodología de Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: (13)

 

Geografía Operativa.

 Centro-Geo-L.L-Tamayo.JPG

[___]  CentroGeo; “J.L. Tamayo, A.C”: Geomática.  Artículo, 2012

 

 Karl Marx (1818-1883)

 Filosofía.

 

[___]  Comentario a, Contribución a la Crítica de la Economía Política, 1859; Marx.  Artículo, 2012.

 

  


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15 abril 2012 7 15 /04 /abril /2012 22:09

El Geógrafo, VelázquezLa Personalidad del Geógrafo en la Historia.  Artículo, 21012 (2/2).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

09 abr 12.

 

No todos por igual podemos estar dispuestos al nivel de abstracción filosófica individual que reclama la geografía teórica, como no todos por igual podemos estar dispuestos al nivel de lo concreto práctico en el trato social que reclama la geografía operativa (si bien uno sin el otro, los hace dejar de ser lo que son; lo cual es ese contexto social de la ciencia de la que hablábamos al principio).

 

De este modo, limitándonos a la personalidad en el parecer, cómo imaginar a un médico de todos los tiempos sin su bata blanca; y lo que lo ha de distinguir del carnicero, no será lo largo y ancho del bisturí, sino el que a su cuello cuelgue elegantemente un estetoscopio; o cómo imaginar a un administrador de empresas de siempre sin su elegante portafolios y un buen traje o elegante vestido; o cómo imaginar al muy abrigado y noctámbulo astrónomo sin su telescopio, o al casual biólogo sin su microscopio; quién dejaría de reconocer en un distraído y desmelenado personaje, al matemático (sea mujer u hombre); o en el ido pensador, al filosofo (sea mujer u hombre), y siendo hombre, con su desaliñada barba.

 

Ahora bien, cómo imaginar al geógrafo por lo que el geógrafo históricamente ha sido y es, en ese “parecer”, que no sea con los implementos necesarios del explorador: un mapa que nunca faltará en una de sus manos, y una brújula, astrolabio o sextante en la otra, con un Globo Terráqueo y una pila de libros o Relaciones Geográficas a su lado.

 

En esa indumentaria está, pues, el geógrafo por su “parecer” o como se suele también decir, por su “estereotipo”.  Su ser está, hemos dicho, en sus dotes o capacidades intelectuales; pero en ello hay algo más complicado que su acervo teórico asimilado, y ello es eso que se define como el carácter.  Sólo que en este concepto, en parte, se salta de las consideraciones filosóficas o sociológicas, a las psicológicas, pues el carácter se define a su vez, como el “conjunto de rasgos psíquicos estables…”, ya heredados genéticamente (lo psicológico), ya condicionados por el medio social y las condiciones de vida (lo ideológico-social).

 

Ese carácter es el que determina la conducta del sujeto, lo cual lo hace incluso, en cierto modo, predecible en su comportamiento bajo tale so cuales circunstancias; y conociendo ello, es posible orientarlo en una vocación.  Así, si el carácter es el daimon del sujeto, dice a su vez Heráclito: ese es su destino (que para Kant, fue causa).  Ahora, radicando en lo psicológico, será, por principio, una pulsión inconsciente (y asunto de los psicólogos); pero en tanto el carácter a su vez, en parte, está condicionado por las relaciones sociales, el carácter adquiere una determinación moral, y, por lo tanto, como hecho de conciencia, del compromiso en la voluntad y responsabilidad del individuo.

 

De esta relación moral condicionadora del carácter, se derivan, de manera ampliamente reconocida y aceptada, dos grandes formas básicas del carácter, y por ende, de la personalidad: 1) el ser extrovertido; o, 2) el ser introvertido.  Abbagnano, refiriéndose a Jung según sus Tipos Psicológicos (1943), comparte la idea de éste en cuanto a que, mientras que el extrovertido –dice Ababagnano según Jung– es abierto, sociable, va al dominio del mundo y adquiere una actitud positiva creadora; por lo contrario, el introvertido, en la clausura, en la timidez, se retira en sí mismo como defensa o protección ante el mundo.  Pero esa es, evidentemente, primero, una caracterización psicológica, y segundo, que absolutiza.

 

Podemos aceptar, en lo objetivo, la existencia de esos dos caracteres básicos, pero no el que operen de manera tan absoluta en la posición del individuo frente al mundo; y ello por una sola razón: algo de lo que define al ser humano, independientemente de esos caracteres, por su naturaleza misma, es su actitud positiva, creativa y dominante frente al mundo.  Otra cosa es la forma e intensidad como lo hace.

 

En ese sentido, el carácter como expresión de la personalidad, y la personalidad misma, es forma de ser, manera de establecer la relación social y ante el mundo.  Pero, por el contenido en el ser, todo individuo puede ser igualmente creativo y revolucionario ante el mundo.

 

Y en ese “cada cual a su manera”, combinado con posibles más de los treinta caracteres relacionados por Teofrastro, se despliega la riqueza y originalidad o singularidad de la acción humana, que se hace, al final, inasible e impredecible de manera absoluta.

 

Así, el problema planteado como si el estudio del espacio terrestre impone ciertas cualidades de carácter y personalidad; o si ciertas cualidades de carácter y personalidad definen el estudio del espacio terrestre, dialécticamente, al final, es ambas cosas: el objeto de estudio determina en general sobre el carácter y la manera de ser del individuo; pero el carácter del individuo, le impone al objeto de estudio, en particular, una forma o manera de abordarlo.

 

De ese modo, una cosa es la geografía en común para todos los geógrafos, que determina la indumentaria y en abstracto al geógrafo por lo que el geógrafo históricamente es; y otra cosa es el geógrafo en su singularidad concreta, por la que el geógrafo, en su conducta y moralidad, es en un momento dado muy específico.

 


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15 abril 2012 7 15 /04 /abril /2012 22:05

Karl Marx (1818-1883)Comentario a, Contribución a la Crítica de la Economía Política; Marx.  Artículo, 2012  (1/2).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

16 abr 12.

La obra de Marx, Contribución a la Crítica de la Economía Política, 1859, viene precedida de una serie de trabajos sobre economía política, desde los Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844; la Contribución a la Crítica de la Economía Política, es en sí misma, como su título lo deja ver, un trabajo preparatorio para lo que será su opus magnum, El Capital, el cual, no por otra cosa, va subtitulado precisamente como “Contribución a la Economía Política”.

 

Sin embargo, la Contribución a la Crítica de la Economía Política, es ya una obra que refleja la madurez de las ideas en este campo, que, evidentemente, separa definitivamente la economía política socialista de Marx, de la economía política burguesa.  Ya desde aquí, Marx empieza su análisis del capital, por la mercancía, lo cual lo llevará a descubrir el problema de la confusión de las relaciones sociales como relaciones económicas, lo cual generalizará en el concepto de alienación social (que Marx denominará también como “fetichismo” de la mercancía), y mecanismo mediante el cual el sujeto es enajenado; es decir, despojado de su condición humana, para hacer de su fuerza de trabajo como valor de cambio, una máquina de producción escindida de su valor de uso.   De tal modo, el trabajador mismo es tomado como mercancía, como máquina de producción, sin su condición como satisfactor social en el orden moral; de donde se sigue su explotación a partir del trabajo excedente o plustrabajo, capaz de generar plusvalor, la ganancia adicional que el capitalista se apropia.

 

Marx, en el Prólogo a su Contribución a la Crítica de la Economía Política, expone claramente cómo es que se origino su pensamiento filosófico materialista, en la revisión crítica a la filosofía del derecho de Hegel, de donde, dice Marx: “Mi investigación desembocó en el resultado de que tanto las condiciones jurídicas como las formas políticas no podían comprenderse por sí mismas ni a partir de lo que ha dado en llamarse el desarrollo en  general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican  en  las condiciones materiales de vida…”.

 

Así, lo determinante  en Marx a partir de ese momento, serán esas condiciones materiales de vida, la realidad objetiva, el “hilo conductor” de sus estudios, como él mismo lo refiere.  Esa   realidad objetiva  que forma las condiciones materiales de vida, es lo que Marx denominó: “la estructura económica de la sociedad…, a la cual corresponden determinadas formas de la conciencia social”, (ideología, política, educación, religión, etc); y de ahí se desprende una de sus primeras tesis fundamentales: “No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser –dice Marx–, sino, por el contrario, es su existencia social lo que determina su conciencia”; tesis eminentemente materialista, pero, a su vez, de profundo significado en la economía política.

 

Y ahí mismo Marx dejó planteada una afirmación que ha sido conturbadora en toda la marxología del siglo XX: “Una formación social jamás perece hasta tanto no se hayan desarrollado todas las fuerzas productivas para las cuales resulta  ampliamente suficiente, y jamás ocupan su lugar otras relaciones de producción nuevas y superiores antes de que las condiciones de existencia de las mismas no hayan sido incubadas en el seno de la propia antigua sociedad.   De ahí que la humanidad siempre se plantee sólo tareas que puede resolver, pues considerándolo más profundamente siempre hallaremos que la propia tarea sólo surge cuando las condiciones materiales para su resolución ya existen o, cuando menos, se hallan en proceso de devenir”.

 

En qué momento se puede decir que se han desarrollado todas las fuerzas productivas ampliamente suficientes?; más aún: ¿las nuevas y superiores  relaciones de producción socialistas, se incuban en le seno mismo del capitalismo?  Con un escaso desarrollo del capitalismo en Rusia, ese capitalismo no sólo en proceso de devenir, sino ya incipientemente existente, Lenin fundamentó la posibilidad y realidad d la Revolución socialista en Rusia.

 

No pudo ser así, por ejemplo, en China; pero luego de mediados de los años cincuenta, el capitalismo ya había penetrado en el último rincón del mundo.  Hoy, esa condición está ampliamente dada.

 


       Marx, Karl; Contribución a la Crítica de la Economía Política; Siglo XXI  Editores, 1ª  edición, México, 1980; p.4.

       Ibid. p.4

       Ibid. p.5

       Ibid. p.5

 



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