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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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22 enero 2012 7 22 /01 /enero /2012 23:06

thermosphere med spanishFundamentos para el Optimismo.  El Gran Embuste de la Causa del Calentamiento Global.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 ene 12.

 

Recién al inicio de 2012, nos encontramos en la Red con un documental de fundamental importancia; acaso un fallo en este documental extraordinariamente interesante está en su título mismo: “La Gran Estafa del Calentamiento Global”, pues pareciera que alude a que el calentamiento global no existe, que es un fraude; y no es así, tal fenómeno se reconoce en ese documental; el problema es que, en un correcto título debe ser: <<La Gran Estafa de la Causa del Calentamiento Global>>.  Resulta importante aclarar el punto, porque buena parte del documental se le va a uno aclarando esa situación contradictoria en una distracción.

 

Estando el problema no en el calentamiento global, sino en la causa del mismo, el documental se centra en la crítica a que tal calentamiento se deba –como hoy amplia y generalizadamente se acepta–, a las emisiones de bióxido de carbono (CO2), mito, según el documental. Difundido por intereses económicos de las potencias industriales en combinación con intereses políticos, a partir de 1988, con la creación del británico “Panel Intergubernamental del Calentamiento Global” (IPCC), promovido por Margaret Tatcher, interesada en la energía nuclear –según el documental–, por lo que financió la demostración de que el CO2 industrial producía el incremento de la temperatura global; hecho planteado antes en la polémica sobre la “amenaza” de una nueva Edad de Hielo, de la cual, el co2con la generación del “efecto de invernadero”, sería la geoingeniería de la solución de esa “amenaza”.

 

Luego el mito se hizo verdad absoluta con el documental de Albert Gore, en el cual, correlacionando las variaciones de temperatura histórica, con las emisiones de CO2 demuestra la directa relación causal.  Pero, como suele suceder muy comúnmente en la ciencia, confundiéndose (ya circunstancialmente, o ya deliberadamente), el orden causal, identificando el efecto con la causa y la causa con el efecto.  Así, según el documental sobre el fraude en las causas del calentamiento global, no es el CO2 la causa de esas variaciones e incremento de la temperatura; sino, al revés, que son las muy naturales variaciones de la temperatura, las causantes de la sincronía del comportamiento de las emisiones de CO2.

 

Observando gráficamente el fenómeno en el comportamiento por más de 200,000 años, se muestra un incremento constante de temperatura en un cuarto de grado, produciendo ello simultáneamente, con una diferencia de 800 años, atribuido al ciclo de calentamiento del océano, el componente equivalente de producción de CO2 emitido de manera natural por éstos.

 


 

CO2-Generado-por-el-Oceano.JPG
 Gráfica simulada, semejante a la que en el documetal puede verse como la real.

 

 

De ello se sigue en este documental, el análisis de qué es, entonces, lo que produce ese calentamiento, descubriéndose una correlación más compleja aún: la del incremento de temperatura, en función de la actividad solar.  Demostrando su plena coincidencia, primero, en un registro de 100 años, y luego en otro de 400 años.



CO2--C-y-Actividad-Solar.JPG
Gráficas simuladas, semejantes a las que en el documental pueden perse como las reales.

 

 

Este documental es extraordinariamente valioso en dos sentidos: 1) da el lado crítico del problema, y 2) permite reconsiderar una valoración del futuro de la humanidad.

 

Por lo que al lado crítico respecta, el documental no sólo pone en evidencia la manipulación de información por intereses ecoómicos y políticos, sino muestra la vileza del carácter servil de la “ciencia” oficial institucional, que sólo responde a egoístas y mezquinos intereses y a través de la cual se operan fines plenamente oscurantistas que van en contra del espíritu de la verdadera ciencia.

 

Y por lo que a la reconsideración del futuro de la humanidad se refiere, nosotros mismos, víctimas de esa oscurantista desinformación acerca de las causas del cambio climático por el calentamiento global[*], nos llegó a apesadumbrar la actual situación de impotencia ante tal hecho, al punto de aceptar que la humanidad se había adentrado ya a un proceso de extinción como especie.

 

Luego de esta información –a reserva de aclarar algunos aspectos que nos parecen confusos (como la falta de claridad en la razón para que fuese el calentamiento en la parte superior de la atmósfera; o la absorción de radiación y transferencia térmica atmosférica en la nubosidad formada por coalescencia de la misma radiación)–, vuelve un suficientemente fundado optimismo por el futuro, un optimismo ya no fundado en casi un acto de fe, sino en datos objetivamente científicos.

 

Si a ello se agrega la alternativa del uso de energía libre, la humanidad tiene asegurado un futuro esplendoroso.  Lo que ya estorba para ello, es la anquilosada organización social capitalista: la propiedad en manos de unos cuantos particulares, de todo aquello que produce para la sociedad; la propiedad, en manos de unos cuantos particulares, de todo aquello que distribuye a la sociedad lo producido; la propiedad, en manos de unos cuantos particulares, de los medios de comunicación que alienan y enajenan a la sociedad; la propiedad, en manos de unos cuantos particulares, de la educación la ciencia y la cultura…; nada de ello resuelve los actuales problemas de la sociedad, y, por lo contrario, hace crecer los problemas en una desigualdad e injusticia social cada vez mayor.

 

Hasta hace muy poco hablábamos de dos problemas a enfrentar por la sociedad actual, y, decíamos, uno era el problema ambiental, y el otro de la reorganización social misma.  Ahora, luego de analizar este documental aquí comentado, creemos que bien el problema se reduce a una sola situación: cambiar el orden económico-social actualmente existente, de la competencia, de la mezquindad individualista; por un orden socioeconómico en lo opuesto: la colaboración social, la socialización de la vida misma de la sociedad; no para desaparecer al individuo (en la falsa acusación anticomunista), sino para que el individuo sea realmente pleno, ajeno a toda irracional y egoísta competencia salvaje, de la que sólo los embusteros capitalistas se aprovechan.


Fuente:
http://mundoconmisojos.blogspot.com
http://mundoconmisojos.blogspot.com/2011/12/la-gran-estafa-del-calentamiento-global.html

  link al documental desde aquí.


 

[*]        De manera culta, entendemos algo sobre el fenómeno, pero no somos , ni con mucho, “especialistas” en ello.


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22 enero 2012 7 22 /01 /enero /2012 23:06

Karl-Marx--1818-1883-.JPGLa Aparición del Marxismo y su Significado en la Historia.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 ene 12.

 

Acerca de la aparición del marxismo y su significado histórico se ha escrito mucho, tanto como cada marxista que, al final, hace homenaje a ello.  No quisiéramos hacer un escrito más, que, por lo demás, estaría muy lejos de aportar algo a lo ya dicho; pero, si hemos de responder a por qué, entonces, estas líneas, es justo porque se hace necesario: recién dábamos una plática a un no muy concurrido auditorio cautivo, de jóvenes de veinte años (tantos como el lapso transcurrido desde la extinta URSS); y pretendiendo una ironía, partiendo del supuesto de que “todo el mundo” conoce a Marx “tanto como a Jesucristo”, se nos ocurrió preguntar: <<¿porque si saben quién es Marx, verdad?...>>, y no; bueno, es entendible, <<¿pero si han oído hablar del socialismo, del comunismo…?>>, y no; y entonces si se despertó nuestra preocupación, porque eso sí ya no era entendible; y ya fuera de todo pretendida ironía –que había perdido sentido–, continuamos en la indagación.  <<¿Pero si saben que existió un país conocido como “Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas”, la URSS…>>, y tampoco…

 

El asunto entonces, por demás evidente, es enormemente grave; ya lo “entendible” era que no supieran de la URSS, ante el simple hecho de que del siglo XX para atrás en la historia, desconocían absolutamente todo.  El mundo dio comienzo, unos diez o doce años después de que ellos nacieron.  Entonces, por si el caso es generalizado, de algo servirá un nuevo resumen acerca de la vida y obra de Carlos Marx y su amistad con Federico Engels.

 

Así, Carlos Marx nació en Tréveris, Alemania, el 5 de mayo de 1818, en la rivera oriental del Río Mosela, tributario del Río Rhin.

 

 Treveris.JPG

Localización de la Ciudad e Tréveris

 

Toda su juventud, hasta sus primeras aportaciones teóricas esenciales en 1844, transcurre entre las luchas sociales y políticas por la creación de las primeras sociedades estudiantiles en las universidades alemanas; el fin de Napoleón en Santa Elena, la libertad de acción de los primeros sindicatos obreros en Inglaterra y su derecho de huelga, las guerras de independencia en América Latina, y la posterior invasión de los Estados Unidos a México; las primeras insurrecciones para derrocar al zarismo en Rusia con los “Decembristas”; las revoluciones en Europa por la unidad nacional, la insurrección de los sederos de Lyón; el Movimiento Cartista en Inglaterra; la Guerra del Opio, y el golpe de Estado de Luis Bonaparte.  O el inicio del fin del socialismo utópico, con el fracaso de Roberto Owen con su “Ciudad Nueva Armonía” que proyectaba en México, y el surgimiento de la filosofía positivista de Augusto Comte, que haciendo a un lado a Hegel y a Schelling, trataba de rescatar el idealismo filosófico.  O, en el ámbito económico, con la aparición del ferrocarril, o el cark bancario de 1837 en Nueva York.

 

Todos esos acontecimientos políticos, sociales y económicos, hacen evidente que se iniciaba una nueva época muy distinta al siglo XVIII.  Era ya el siglo XIX, del auge del capitalismo que se había consolidado en 1789 con la Revolución Francesa.  Ahora la ciencia era ya un claro factor de progreso: Oersted descubre la mutua influencia entre los campos eléctrico y magnético, aparece la Ley de Ohm y los experimentos de Faraday en la electricidad; se descubre el movimiento browniano, y Dalton rescata la teoría atómica en física; y aparece la geometría no-euclidiana con Lovachevski.  Carlos Marx, su pensamiento, su interpretación del mundo, no pudo ser sino producto directo de ese revolucionario momento histórico que reclamaba la explicación de sí mismo.

 

Estudió Derecho en la Universidad de Bonn.  Obligado en tale estudios estaba, entonces, leer a Hegel, cuyos seguidores se dividieron en “hegelianos de izquierda” y “hegelianos de derecha”.  Entre tanto, interesado en la filosofía, preparó su tesis: “Diferencias Entre la Filosofía Natural de Demócrito y la de Epicuro” (1844), la cual envió a la Ciudad de Jena, obteniendo con ella el grado de Doctor en Filosofía.  Estudia Marx la obra de Feuerbach, en la crítica materialista de éste a la metafísica de Hegel, y con ello Marx da un viraje decidió al materialismo.

 

En este lapso, trabajando Marx en el periódico “La Gaceta del Rhin”; luego de que le fue negada la cátedra en la Universidad; conoció a Engels, quien visitó la redacción del periódico, al cual posteriormente envió su trabajo “Apuntes Acerca de la Crítica de la Economía Política” 1844, a partir del cual, Marx encuentra una profunda identidad con él, año en el que el mismo Marx trabaja en su texto: “En Torno a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel” (1843-1844).

 

Con este último trabajo inició el pensamiento marxista como tal, pues ya en él es clara una posición filosófica materialista.  En esos años, Marx trabó amistad con los dirigentes de la sociedad secreta de obreros y artesanos alemanes, La Liga de los Justicieros, así como los socialistas utopistas franceses, entre otros, Luis Blanc y Pedro Proudhon; y conoce a los anarquistas rusos Miguel Bakunin y V. Botnik.

 

Marx, dejando de lado la idea del Estado y del “espíritu” de Hegel, se había dado cuenta ya de lo determinante del factor económico en la vida de la sociedad, e inmediatamente se pone al estudio de la Economía, leyendo a Adam Smidth y David Ricardo, entre otros; estudio de los cuales redacta sus Manuscritos Económico-Filosóficos (1844).

 

En adelante, el pensamiento dialéctico materialista compartido por Marx y Engels, se dirigirá a producir los fecundos trabajos conjuntos que hacen del marxismo lo que éste es: <<la teoría como arma espiritual que encuentra en el proletariado su arma material tan pronto como prende en este>>.

 


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22 enero 2012 7 22 /01 /enero /2012 23:05

Logotipo SMTHG scDe la Sociedad Profesional de Geógrafos, a la Asociación Mercantil de Servicios Profesionales de  Geografía.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 ene 12.

 

Sin duda, una cosa es estudiar algo, y otra no sólo aplicarlo sin mayor compromiso que la experiencia teórico-práctica profesional, sino incluso ofrecer esas capacidades para resolver una necesidad social vía contrato de trabajo con remuneración económica y la responsabilidad profesional que ello implica.

 

La situación anterior es lo que explica que a la investigación aplicada se dedique todo geógrafo, pero al trabajo operativo sólo sean unos cuantos los que lo realizan, y aún más, de ellos, la mayoría haciéndolo en condiciones institucionales o empresariales de manera asalariada, inmersos en una determinada división del trabajo donde la responsabilidad profesional se va limitando hasta reducirse meramente a la responsabilidad del trabajo asalariado mismo que se cumple por rutina.

 

Poco ha explorado el geógrafo el servicio profesional privado a manera empresarial, de consultoría, o en el ofrecimiento comercial de un producto, que implique la sociedad profesional y mercantil.  Y menos, nos parece, ha explorado el geógrafo el servicio profesional privado e independiente, ya en la Consultoría individual o en la comercialización de un producto.

 

Un aspecto de la explicación de ello, entre otros factores, está en lo que el geógrafo mismo está entendiendo por su servicio profesional, y la determinación que ello hace de su potencial usuario.  Y así, cuando lo que ofrece se centra en el estudio de un fenómeno o conjunto de fenómenos, a la vista del potencial usuario se pone en desventaja ante el obvio criterio de éste de recurrir preferentemente al especialista en tales fenómenos (por más que ese geógrafo se queje de, “no estar siendo entendido”).

 

Como consecuencia, el geógrafo debe aprender a no ofrecer lo que otros hacen mejor; o dicho inversamente, como principio fundamental, debe aprender a ofrecer lo que nadie mejor que él sabe hacer (lo cual le ha de implicar redefiniciones teóricas).

 

Luego ha de enfrentar la situación de la inversión de capital para poder operar, lo que, dependiendo de ello, definirá las formas y capacidades materiales y técnicas de ofrecimiento del servicio profesional, desde la mediana o pequeña empresa mercantil, con una alta capacidad operativa, a la Consultoría con más o menos apropiadas capacidades materiales.

 

Finalmente deberá aprender los “trucos” o el “chiste” de lo que realmente hace operar con eficiencia una iniciativa personal de esta naturaleza, acerca de lo cual, las experiencias indirectas podrán ser abundantes y valiosas, pero ni una excepcional ni todas juntas, resolverán esa operación eficaz para la iniciativa propia, que tendrá su propia originalidad, dados muchos y sutiles factores.

 

De tales particularidades hablaremos en artículos posteriores, pero, por ahora, al respecto de todo ello concluiremos con la breve narrativa de la propia experiencia que ha representado nuestra Consultoría de Estudios Geográficos y Sistemas de Información, a través de este Blog “Espacio Geográfico”, vía Internet.

 

Dicha Consultoría la concebimos, vaga y confusamente, asumiendo el desafía a partir de la nada, desde 1989, en el colectivo de geógrafos que fundamos la Sociedad Mexicana de Teoría e Historia de la Geografía, sc.  La idea avanzó concretándose al derivar de dicha Sociedad un proyecto empresarial de distribución de nueva tecnología (la cual recién en 1984 se iniciaba con la aparición de la Computadora Personal en el mercado en México); y a partir de donde empezamos a experimentar y a tratar de entender cómo se operaba el trabajo profesional privado e independiente, cuya forma de contratación no fue, en absoluto fácil; y por lo contrario, ha constituido, incluso a la fecha, el problema más complejo a resolver por nuestra parte.

 

Así, una faceta especial de esta experiencia del desarrollo profesional, la hemos obtenido, impensadamente, de haber creado este Blog a través del cual podemos operar nuestra Consultoría.  Ha sido esta una experiencia especial extraordinariamente interesante.  Que haya en mayor o en menor grado una geografía operativa independiente en la cual se plasme el desarrollo profesional del geógrafo, expresa en esa misma medida, la madurez de esta ciencia; por demás, en el aspecto más determinante que es su función social práctica y efectiva.  Pero no en menor medida tal experiencia nos ha revelado el estado de madurez de la Geografía en el campo de su desarrollo teórico y de su sociología de la ciencia; por la cual, no podemos sino evaluar en una maduración muy pobre, a pesar de estos últimos veinte años.

 

La mentalidad estatizada e institucionalizada del geógrafo hasta la “sumisión patriarcal” propia del súbdito de la colonia virreinal, no le permite comprender otros mecanismos de desarrollo profesional propio del orden capitalista (pero que ha de contribuir al desarrollo de la Geografía y al geógrafo mismo, al asumir los desafíos de responsabilidad que ello implica, preparándolo para las necesidades reales de una nueva sociedad).

 

Y todo aquello que no se financia con el gasto público derivado de las contribuciones hacendarias de la sociedad (como los institutos o empresas estatales o paraestatales), ha de financiarse directamente de una transacción mercantil entre el que por sus capacidades profesionales reales puestas en juego ofrece un servicio, y el que, por ello mismo, lo requiere.

 

Por último, por lo menos una parte de esta Blog, o en una parte de “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica, ha de quedar a partir de su edición de febrero, en esta situación de opción al legítimo desarrollo profesional remunerado.

 


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22 enero 2012 7 22 /01 /enero /2012 23:03

Brújula GnomónicaEl Levantamiento Cartográfico: Empecemos por la Importancia de la Topografía.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 ene 12.

 

Hemos visto que el primer paso pàra hacer un mapa, es contar con la descripción del medio, dada en la Relación Geográfica.  Luego, para precisar el lugar y situación de los elementos del medio más allá de la localización por referencia física, habrá que hacer el levantamiento topográfico, con lo cual se establecerá, respecto de cada punto significativo, su orientación o rumbo, su distancia, y su altitud, en la distribución de esa localización.

 

Para iniciar el levantamiento topográfico, lo primero será fijar un punto de referencia general, calculada su posición geográfica por sus coordenadas de latitud y longitud, con la mayor exactitud.  A partir de ese punto se mide una distancia, la cual constituirá el llamado “Lado Base” (susceptible de extenderse), de una cadena de triangulación, la cual, a más de permitir la medición precisa de distancias, respecto de ella se puede ir dando la referencia de los razgos del terreno.

 

De ello se sigue que, en general, el levantamiento topográfico, es todo un trabajo matemático de trigonometría plana aplicada (tal como la geodesia lo es como matemática de trigonometría esférica aplicada, o la geografía como matemática geométrica aplicada).

 

Hoy en día, con rangos de tolerancia suficientemente aceptables en el análisis geográfico, mucho del trabajo del levantamiento topográfico puede ser resuelto mediante el cotejo entre el levantamiento  del punto de referencia mediante el Sistema de Posicionamiento Global )GPS), que puede ofrecer hasta 3 m de tolerancia; cin la imágenes de fotomapa que ofrece Google Earth, referenciadas geográficamente mediante control geodésico satelital en varios sistemas de coordenadas.

 

El levantamiento topográfico es así, en general, la descripción métrica bñasica de la realidad, o medio que habrña de ser cartografiado.

 

En otro tiempo, cuandio estudiantes de la Licenciatura en Geografía, sentíamos incomodidad al estar haciendo un levantamiento topográfico; pero ello, como consecuencia de dos cosas: 1) entendíamos que todo nos era ajeno en el hacer geográfico (cada tema de estudio estaba en el campo de otra ciencia, y eso era campo de la Topografía); y 2) no teníamos los fundamentos teóricos de la metodología geográfica, por la cual entender que ello era un hacer plenamente geográfico.  Pero eso, de momento, tuvo como consecuencia atender esa materia con desenfado.

 

Tiempo después, cuando lo entendimos, cuando por cuenta propia nos hicimos de esoso fundamentos teóricos, ua nos plantamos de manera muy distinta frente al topógrafo; éste ya no era ese que en las prácticas de topografía en la explanada de la Universidad pasaba y se mofaba de nuestro hacer, creyéndolo nosotros justificado.  Ahora infundíamo en él esa autoridad de aquel que ve claramente en la labor del otro, sólo una parte metodológica de lo propio, y que ante un objeto de estudio más complejo, se subordina y cede no sólo la brúhula y el tránsito o teodolíto, sino toda su ciencia en sí, como parte del hacer geográfico.  Entonces ya éste nos explicaba su trabajo, como quien rinde cuentas a un superior.

 


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22 enero 2012 7 22 /01 /enero /2012 23:02

Cambio Climático Mundial; GráficaEl Fenomenismo en Geografía y la Síntesis.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 ene 12.

 

Hemos visto, pues, que la síntesis no es la simple combinación “alquímica” de cuya simple mezcla se obtiene algo nuevo.  La geografía fenomenista, que es tal por tener en el centro de su preocupación al estudio de los fenómenos (independientemente del error lógico de suplantación de tesis, por la cual entienden al espacio, ya por tales fenómenos, o bien como el simple escenario de los mismos), ante el problema de la síntesis como método, no supera la simple reunión mecánica de los fenómenos naturales y sociales, de donde, como síntesis, lo obtenido, es la geografía misma.

 

Lo primero que críticamente se hace evidente, es que en ello se queda como algo no superado, el análisis empírico de lo concreto real.  Esta situación no puede resolverse más que desde sus mismos fundamentos idealistas subjetivos, por los cuales, citando a Abbagnano al respecto, éste dice: “…como el procedimiento analítico está caracterizado por la presencia de datos…, el procedimiento sintético se puede caracterizar por la ausencia de tales datos y por la pretensión, que le es inherente, de producir por sí los elementos de sus construcciones[1].  Es decir, donde esa síntesis no es un proceso de abstracción o separación como reflejo de lo concreto dado en los datos del análisis de la realidad objetiva, sino que se produce por sí misma subjetivamente, en una construcción del pensamiento, de modo que la síntesis es una “unión de representaciones” (Kant).

 

Cuando el geógrafo de esta corriente de pronto afirma que la Geografía es la ciencia de un <<espacio socialmente construido>>, está respondiendo, precisamente, a la posición kantiana de lo que éste denominó como la síntesis pura o a priori, que precede al mismo análisis y tiene una función ordenadora.

 

Este hecho teórico es desconocido por el mismo geógrafo fenomenista  (aquí –con la fecha de este artículo– lo estamos exponiendo por primera vez), y con ello, si bien con fundamentos en el idealismo subjetivo kantiano, da fundamento lógico a su criterio de síntesis (es decir, en donde todo ocurre a partir de sus cabezas, de su pensamiento, y no de la realidad objetiva).

 

Ello está aún en el método de la ciencia de la modernidad, sólo que así, expuesto en términos idealistas (no es incluso “posmodernidad”.  Así fue retomado especialmente por Karl Ritter, con lo que se caracterizó por él toda esa geografía de la primera mitad del siglo XIX (y de la que Humboldt no se distanció gran cosa).  La segunda mitad de ese siglo con Ratzel, Richthofen, Davies, Kjellen, el problema de la geografía con ese fundamento gnoseológico se redujo al absurdo.  Con De la Blache y De Martonne, en la transición del siglo XIX al XX, se dio también la nueva transición que devolvió la geografía a su origen espacista, ya plenamente con Alfred Hettner, hacia el primer tercio del siglo XX.

 

Eventualmente, Fred K. Schaefer, a mediados del siglo XX, intentó restaurar el viejo orden fenomenista criticando el supuesto kantismo de Hettner, desde sus propias e inconsecuentes posiciones kantianas inconsecuentes, inmersas en el pragmatismo.  Y si el fenomenismo en geografía se continuó como el enfoque principal de la geografía a pesar del espacismo en el cuantitativo y regional hasta la década de los años setenta, fue porque aún no había madurado completamente aquella primera generalización teórica de las propiedades particulares del espacio en el espacio en sí, de Hettner, lo cual tocó consumar al autor de esta líneas al iniciar la década de los ochenta.

 

A partir de ahí, la historia de este Blog en que se publica este artículo, es la historia de esa lucha teórico-ideológica entre las dos corrientes esenciales del pensamiento geográfico en los últimos treinta años, particularmente escenificada en México.

 

La síntesis fenomenista en geografía de origen kantiana como el estudio de los fenómenos naturales en función de los fenómenos sociales en un espacio socialmente construido, difícilmente sostenible en la metodología de la ciencia de la modernidad, ha venido transitando al “paradigma del método científico de la ciencia de la posmodernidad”, dándose la libertad de prescindir de todos esos rigorismos de la lógica, pero no para su posición, sino, reductio ad absurdum, para hacer ver ya su absoluta inviabilidad.  Pero, más aún, en un momento histórico en el que la alternativa, ya no solo teórica, sino práctica, comienza a desarrollarse.

 



[1]        Abbagnano, Nicola; Diccionario de Filosofía; Fondo de Cultura Económica, México, 1966; (v. Síntesis), (subrayado nuestro)


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15 enero 2012 7 15 /01 /enero /2012 23:09

Editorial

 

 

Cuernavaca, Visión Retrospectiva, 1966

 

 

“Cuernavaca, Visión Retrospectiva de una Ciudad”, 1966.

Primera crónica de esta ciudad.

 

Un largo vacío de poco más de dos siglos obliga a concebir esta obra en 1957, y publicada en 1966.  Es una crónica de Cuernavaca, la primera, en un vacío de todo.  Obligado documento para iniciar una investigación aquí no sólo como referencia histórica, sino como una moderna Relación Geográfica.

[Fuente: “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 

Tratamos ahora, acerca del verdadero análisis del espacio geográfico en la investigación en geografía aplicada: 1) estudiando el espacio con sus categorías propias; 2) partiendo de los conocimientos vigentes de su propio desarrollo; y 3) tratando de descubrir las regularidades de las propiedades espaciales, de modo que ello constituya un modelo a aplicarse en las posibles soluciones a problemas dados en la geografía operativa en la función social de esta ciencia.

 

En el conocimiento geográfico y su síntesis, tratamos ahora en este número con la discusión teórica de la elaboración cartográfica como lo representativo de ello; lo cual aplicaremos en adelante en el estudio geográfico de la investigación aplicada que hemos emprendido como modelo.

 

Pasando al campo de la geografía operativa, insertamos ahora un breve artículo  sobre los servicios profesionales del geógrafo, en la discusión de la geografía que se ofrece por éste, atendiendo principalmente, a la idea de no ofrecer lo que otros especialistas de otras ciencia hacen mejor, en tanto lo hacen con una formación más completa y apropiada metodológicamente; sino en el sentido de ofrecer lo propio y que nadie más puede hacer mejor.

 

Y no nos queda más que recordar aquí, que en la nueva reestructuración de la revista “Espacio Geográfico”, sólo uno de dos artículos de geografía teórica, a partir de febrero, damos a su amplia difusión, y el otro, junto con los artículos de geografía aplicada y geografía operativa, se hacen llegar vía correo electrónico mediante suscripción económica, a aquellos no sólo interesados en esto, sino capaces de ver su importancia y hacer la legítima distinción en la remuneración al trabajo profesional contenido.

 

*

Geografía Teórica.

009 III ane Proy Hiparco-Marino-Ptolomeo

 

Filosofía de la Geografía:

[___]  El Conocimiento Geográfico y la Síntesis del Espacio Geográfico.  Artículo, 2012.

[___]  Elaboración Cartográfica y la Síntesis del Espacio Geográfico.  Ensayo, 2012.

 

 

 

Geografía Aplicada.

Descripción Geográfica; Alonso de la Mota y Escobar, 1604

 

[___]  La Metodología de la Investigación en Geografía Aplicada, Desde los Fundamentos Espacistas en la Investigación en Geografía Teórica: la Relación Geográfica y la Crónica.

 

 

 

 

Geografía Operativa.

Ícono Educación (enlace)

 

[___]  Ofrecer, lo que del Geógrafo se Requiere.  Artículo, 2012.

 

 

 

 

 

Filosofía.

Ícono Filosofía-copia-1

 

 

[___]  Retrasmitiendo el Legado de Marx, al Caótico Siglo XXI.  Artículo, 2012.

 

 

 

 

Educación.

Ícono Educación

 

 

[___]  El “Éxito”, en el Fracaso de la Educación Superior Privada.  Artículo, 2012.

 

 

 

 

Exopolítica.

Cultura-copia-1

 

 

[___]  Ante una Nueva Fase del Desarrollo del Espíritu Humano.  Artículo, 2012.

 

 

 


 

NOTA: Suscripción.  Como promoción inicial, por el mes de enero ofrecemos una suscripción por $300/año Mx (o a su cambio en dólares o euros.  Equivalente a $7 por revista, o $1/día por información).  A partir de febrero, parte de la revista se entregará sólo por suscripción, con una nueva promoción hasta el último día de marzo, de $900/año Mx, para, a partir de abril, dejar la suscripción en su costo real de $1,200/año.  Números atrasados: $30 Mx.

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Primera Ëpoca
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15 enero 2012 7 15 /01 /enero /2012 23:08

Ícono Filosofía-copia-1Ante una Nueva Fase del Desarrollo del Espíritu Humano.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

16 ene 12

 

El inminente encuentro entre civilizaciones en este preciso momento de la historia de la humanidad, lo hace ya, necesariamente, providencial, dicho en su sentido amplio (de la ayuda oportuna), como restringido (del socorro divino), y de ambas formas simultáneamente.

 

Dicha situación, a su vez, hace necesaria la “Variante Däniken” (de la hipótesis del encuentro de civilizaciones en otros tiempos), como hipótesis que permita explicar esta obligada implicación providencial.

 

Con esto, estamos descartando el caso más ideal del encuentro con una humanidad no sólo que no avanza en una plena conciencia de sí, sino que en ello ha retrocedido, y menos aún está en posibilidad de su conciencia para sí; lo que no vemos que vaya a ocurrir sino acaso, de manera natural, en el curso de muchos siglos aún por delante, incluso, no obstante adversidades en común que harían suponer la unidad humana (lo que está ocurriendo hoy principios de la segunda década del siglo XXI, de avasallamiento social en una sociedad si opciones ni alternativas en el mundo, nos hace perder toda esperanza).

 

Viene a esta reflexión la del propio Marx en su trabajo Sobre la Cuestión Judía (1844), en el que este asienta. “Mientras el Estado siga siendo cristiano y el judío judío, ambos serán igualmente incapaces de otorgarse la emancipación, el uno, y de recibirla el otro”[1].

 

El problema de esencia, radica en la ideología, y más aún, en esa parte de la ideología que no tiene que ver con la razón y el argumento científico, sino con las creencias y el dogma, de un arraigo tal, que hace imposible su misma solución hasta el final de los tiempos; profundidad misma que Marx ve cuando respecto del judío expone: “…creyéndose con derecho a mantenerse al margen de la humanidad, a no participar, por principio, del momento histórico, a aferrarse a la esperanza en un futuro que nada tiene que ver con el futuro general del hombre, considerándose como miembro del pueblo judío y reputando al pueblo judío por el pueblo elegido”[2].

 

Marx, pues, ve en ello la más rígida de las antítesis –dice él–, que es la antítesis religiosa.  Y de ello se pregunta: “¿Cómo se resuelven las antítesis? –y se responde–.  Haciéndola imposible”[3].  Y si alguien sabía profundamente de lógica como para dar esa respuesta, era precisamente él.  Y ante el problema de cómo se hace imposible una antítesis religiosa, Marx responde: aboliendo la religión.

 

Pero ese concepto de “abolición”, no ha de entenderse aquí como un acto de decreto, o menos aún persecutorio (como en el caso de la categoría sociopolítica de la “abolición de la propiedad privada”), sino como categoría filosófica, ha de entenderse en la lógica de la negación de la antítesis en una contradicción antagónica.  Tan pronto como el judío y el cristiano –explica al respecto Marx– reconozcan que sus respectivas religiones no son más que diferentes fases del desarrollo del espíritu humano…, no se enfrentarán ya en un plano religioso, sino solamente en un plano crítico, científico, en un plano humano.  La ciencia será, entonces, su unidad…”[4].

 

Siglo y medio después de esta reflexión de Marx, no podemos considerar sino que, de ser ello posible, lo será aún en un futuro muy lejano, tan lejano, que rebasa la posible existencia misma del ser humano enormemente presionado ya en estos momentos tanto por la conflictiva natural (cambio climático), como social (guerra internacional), donde ese mismo pueblo judío del que en 1844 Marx decía que: “oponiendo a la nacionalidad real su nacionalidad quimérica…”[5], un siglo después, agregamos nosotros, hizo de esa quimera una realidad terrenal, y medio siglo más después, hoy, amenaza en la más absoluta irracionalidad (fundado en su amparo divino), la paz mundial.

 

Ante ello, el contacto abierto con otra civilización no-humana, no puede ser, por más, que afortunadamente providencial, al punto en que, incluso, así debe ser invocado ya en cualquiera de sus dos sentidos.

 

El hecho, como tal, deja en las manos ya, de esa otra civilización; o bien de los “seres divinos”; la solución; “ellos” resolverán; somos, entonces, en la hipótesis de la “Variante Däniken”, una especie en la primera escala de la inteligencia racional, de tiempo atrás monitoreada en su desarrollo y socorrida en momentos cruciales de su evolución, dadas sus limitaciones.

 

Hay, finalmente, en todo ello, un grave problema: ¿Son los judíos (como el la “Variante Däniken” misma parece quedar en evidencia), un pueblo elegido?  Si es así, entonces la humanidad, para ser tal, o será libre, o será muerta; lo que de ella quede –los elegidos cuasi divinos–, no serán, no pueden ser ni serán, lo que nunca se han reconocido: seres humanos.  Lo demás, si algo queda, será esclava, y como tal, un ser deshumanizado.  El riesgo de la extinción de la especie humana, es enorme, y ante ello, lo providencial debe ser descifrado.

 

La expectativa, como lo dijera Marx, no es entonces, otra que la abolición de toda religión, dada como el encuentro no-divino de otra civilización, y que, por lo contrario, reivindique el argumento científico.

 



[1]        Marx, Carlos; Sobre la Cuestión Judía; en “La Sagrada Familia”; Editorial Grijalbo, México, 1967; pp. 16-17.

[2]        Ibid. p.17

[3]        Ibid. p.17.

[4]        Ibid. p.17-18 (y aquí ha de entenderse que el espíritu o la espiritualidad, en Marx, no alude o se reduce a una categoría metafísica, sino que se refiere a la esencialidad del desarrollo social humano).

[5]        Ibid. p.17.

 

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15 enero 2012 7 15 /01 /enero /2012 23:07

Sal-n.jpgEl “Éxito” en el Fracaso de la Educación Privada.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

16 ene 12

 

Quizá pudiera generalizarse la presente historia; pero nos limitaremos a referirnos a la Ciudad de Cuernavaca, Mor; México.  Pero tampoco nos manejaremos en datos de alta precisión, porque lo que realmente no interesa destacar aquí, es simplemente la esencia del fenómeno de la política educativa en los últimos veinte años en México.

 

Así pues, la política educativa como la administración pública de la educación formal, no es, pues, un asunto neutral, independiente de los intereses de quienes usufructúan el poder y los bienes económicos, y no desean más cambios sociales; o de los intereses de aquellos que, desposeídos de todo, anhelan el cambio total de todo, de modo que para unos, educar ha de servir para formar esclavos; o, para otros, educar ha de tener como fin revolucionar el mundo.  De modo que educar críticamente en el conocimiento científico, no es precisamente lo que puede se el contenido de la educación impartida en las institución privada, cuando ni siquiera lo es, bajo este sistema de explotación social, en la educación pública.

 

De este modo, en la década de los años ochenta se inició un golpeteo a la educación pública para desprestigiarla (huelgas locas, corrupción, abandono, relajamiento), a favor de impulsar la educación privada como “mejor opción”.

 

Como dato de referencia, en Cuernavaca, una de las primeras universidades privadas, se fundó precisamente hacia fines de la década, en 1987, y, a partir de ahí, la escuela universitaria privada creció a la velocidad de dos universidades privadas por año en promedio.

 

Tardaron en verse favorecidas por la sociedad, pero, finalmente, en la década de 1995 a 2005, llegaron a su auge.  A ello estuvimos vinculados directamente hasta 2007, e incluso, en cierto modo, hasta 2010, por lo que, en ese último lustro de 2005 a 2010, pudimos ser testigos, a su vez, de su declinamiento.  Decreciendo en su matrícula, se cerraron licenciaturas, bajaron las colegiaturas, disminuyó el salario de los profesores, y con todo ello se deterioró aún más la calidad de las mismas.

 

Evolucion-de-la-Escuela-Privada-1995-2015.JPG

 

 

Luego de 2009, en una rápida caída, comenzaron a subsistir de la perversa relación dada en el valor entendido entre aquel que aporta lo económico con su paga mensual, y aquel que otorga el documento que da crédito, y aquel que asume la apariencia educadora, sin importar ya realmente el contenido del conocimiento.

 

No por falta de pruebas será susceptible de que estemos falseando la realidad.  Esto molestará a directivos y dueños, que, más que como análisis de lo evidente, como siempre, cerrando los ojos a la realidad, lo verán como una acusación infundada.

 

El hecho es que, no obstante el evidente fracaso social de la educación privada (por lo menos aquí, y en su nivel superior), su función, así haya sido por este relativamente breve lapso, ha tenido un “éxito” que no deja de sorprendernos por sus implicaciones: el cumplimiento con su objetivo en la política educativa del Estado capitalista actual ya en decadencia y en franca quiebra, en formar las nuevas generaciones en el necesario “analfabetismo funcional”, acrítico, sin la más ínfima conciencia social, puesto que lo que menos puede desear, es un proletariado culto, con conocimientos de la historia y de las lecciones de ésta.  En el fracaso, no obstante, lograron su “éxito”.

 

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15 enero 2012 7 15 /01 /enero /2012 23:06

Ícono Filosofía-copia-1Retrasmitiendo el Legado de Marx, al Caótico Siglo XXI.  Artículo, 2012.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

16 ene 12

 

La humanidad se encuentra ya frente a uno de esos muy especiales momentos de la historia, tan especial, que, como éste, sólo ha habido otros dos: el representado por el año 476 cuando Odoacro al frente de los hérulos toma final y definitivamente Roma luego de más de un siglo de intentos y aproximaciones, terminando no sólo con el Imperio Romano de Occidente, sino con lo que toda la época de éste y aún anterior a éste significó: el régimen esclavista y su mundo deshumanizado, que había durado ya varias decenas de siglos; y el momento representado por el año 1453, cuando Mohamed II con sus ejércitos turco-otomanos, tomó Constantinopla (la antigua Bizancio), que había resistido diez siglos todo asedio, terminando no sólo el sobreviviente antiguo Imperio Romano de Oriente, sino con lo que toda esa época representó: el régimen feudal y su mundo oscurantista.

 

Entre el siglo XVI y el siglo XVIII, se da una época de transición en la que sobreviven los vestigios de las antiguas monarquías feudales que habían llegado a su máximo esplendor, y, al a vez, se da una feroz lucha de tres siglos por acabar de desterrarla a la historia.  Primero con el monarca Guillermo de Orange en 1548, que aprovechando una debilidad de España, logra la independencia de Holanda de su sujeción a aquella, liberando aún más los puertos comerciales del Atlántico, echando más sólidamente las bases del nuevo régimen: el capitalismo.  Luego, un siglo más después, con Oliverio Cromwell, entre 1642 y 1646, se da lugar a una segunda revolución burguesa por la instauración del capitalismo, ahora en Inglaterra.  Hasta que, finalmente, luego de otro siglo más, con la Revolución Francesa de 1789, la burguesía, la clase social de los antiguos mercaderes convertidos en comerciantes, fabricantes e industriales, consuman el fin de la sociedad monárquica, consolidando su propio orden de cosas: el régimen capitalista.

 

Dialécticamente, no obstante, ahí va a comenzar a hora la lucha histórica por erradicar este régimen económico-social de explotación de la mano de obra proletaria asalariada.  Le tomará su tiempo a la nueva clase social oprimida, el proletariado, organizarse y hacer conciencia de su propia condición.  Pero, finalmente, ello será en la fragua de la Revolución Industrial entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX, en cuya cúspide aparecerá la figura de Carlos Marx, quien emprenderá la labor teórica de generalizar la experiencia histórica de la lucha del proletariado en esa primera mitad del siglo XIX; y medio siglo después, aparece la primera revolución socialista, la Revolución Socialista en Rusia de 1917, y con ella, luego de la experiencia de la Comuna de París de 1871, la segunda experiencia del proletariado para instaurar su propio régimen económico-social.

 

Si la experiencia de la Comuna de París había durado apenas tres meses, la experiencia de la Revolución Socialista en Rusa de 1917, duró setenta años.  Tras una “sorda” guerra de cuarenta años, la llamada “Guerra Fría”, en 1990, el capital logró derrotar este intento histórico para transitar a una nueva sociedad: se disolvió la Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas (URSS), y con ello se desintegró el llamado Bloque Socialista (de lo cual, a duras penas, aun, al inicio de la segunda década del siglo XXI,  sobrevive Cuba).

 

La historia no acaba aquí, justamente, como dijera Fidel Castro, mientras haya la ignominia de la opresión, de la explotación, mientras se atente contra la dignidad humana, las luchas por una nueva sociedad más justa y equitativa seguirá existiendo.  Y ese es el escenario, llevado al extremo, del siglo XXI.

 

Hay una enorme dificultad: con el derrumbe del sistema socialista, se ha producido, como es natural, una desmoralización del proletariado, que, más aún, ha visto perder a sus supuestos teóricos que se han acogido, plagando de vividores, a toda suerte de ramplonería reformista burguesa, y con ello se ha disipado toda teoría (acaso sea este Blog un “fósil viviente”, y de ahí su conciencia de retrasmitir el legado teórico).

 

Entre tanto, entre la debacle del capitalismo sujeto a las leyes de la historia, y el extravío del proyecto del proletariado, la sociedad se encamina al caos, que en ningún modo es una anticipación en una “elucubración teórica”, sino algo ya a la vista del más desinformado; y de ahí la necesidad de la retrasmisión del legado de Marx y Engels.

 

La lucha por el comunismo, empezando por la instauración de la sociedad socialista, no ha sido la supuestamente ahora, “horrenda pieza de museo”, del “mal recuerdo” de un “error de la historia”, entre otras zarandajas en voz del capitalismo y sus pregoneros.  Al final, qué podrían decir.  El problema es que el proletariado ha sido engañado con esa propaganda, pero que, a pesar de ello, debe recuperar su propio proyecto económico-social.  Y para ello, he ahí las nuevas luchas de masas de un proletariado internacional, mundial –tal como lo previeran Marx y Engels desde su redacción del Manifiesto del Partido Comunista en 1847– a partir de las cuales habrá que volver, con la fertilidad de la dialéctica materialista, a generalizar la teoría, y encausar la lucha por una nueva sociedad.

 

De ahí la necesidad de comentar aquí, de entre su vasto trabajo, algunas de las obras de Marx y Engels, las cuales nos ayuden a rescatar la teoría sobre la condición histórica concreta del momento actual.

 

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15 enero 2012 7 15 /01 /enero /2012 23:05

Constitución NotarialOfrecer, lo que del Geógrafo se Requiere.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

16 ene 12.

 

El servicio geográfico profesional en el campo de la geografía operativa, no puede ofrecer al usuario de ella, un modelo teórico acerca de su aplicación (como así puede ser desde el servicio profesional ofrecido desde la geografía teórica, como hemos visto en artículo anterior); y mucho menos, en el ámbito de la geografía operativa, puede ofrecerse un informe puramente teórico.  En el campo de la geografía operativa, los resultados deben ser eminentemente prácticos y concretos; es decir, de soluciones directas a problemas reales, en los que va de por medio una inversión económica en un contrato de trabajo.

 

Una muestra del atraso de esta ciencia, está en que, por lo menos en los planes de estudio en México, se omite la formación en los estudios profesionales del geógrafo, no sólo la capacitación tanto en la geografía teórica, como en el campo operativo; sino, más aún, se omite el hacer la diferencia entre la geografía aplicada y aquellas otras formas del desarrollo profesional.

 

Y, por si lo anterior no fuera suficiente, la Geografía, reducida exclusivamente a sus formas de geografía aplicada, se limita a su vez, a un estudio descriptivista de los fenómenos (en tanto fenómenos estudiados por otros especialistas como su objeto propio de estudio), en un discurso subjetivista de “análisis espacial”.

 

En esas circunstancias, ¿qué ofrece el geógrafo en sus servicios profesionales?: pues no otra cosa que exclusivamente el análisis concreto en el estudio del comportamiento de un fenómeno o conjunto de fenómenos, en un determinado lugar (que en el campo propio del estudio de un fenómeno, tales “análisis espaciales” se reducen a una mera descripción).

 

De ahí que cuando un posible usuario del servicio profesional del geógrafo, por ejemplo, un profesionista de otra especialidad, va a éste, y el mismo le ofrece hacer el mismo estudio que el que solicita sus servicios (un biólogo, un economista); o que dicho usuario entiende como de otro especialista; ese ofrecimiento, finalmente, es denegado.  En ejemplos concretos experimentados indirectamente por nosotros, un geólogo encuentra problemas en trasladar la larga traza de una falla de un mapa a otro, pues al hacerlo se modifica la longitud de la misma, no obstante compás de escalas en mano.  Y el geógrafo, en vez de explicar la diferencia entre los sistemas de proyección en que ambas cartas estaban construidas, analiza los “posibles errores geológico-geomorfológicos” que pudieran interpretarse de ambos mapas.  Y ejemplos semejantes a éste, son innúmeros.

 

En la “moda” ecologista o ambientalista en geografía, un especialista recurre al geógrafo para que le asesore en el empleo cartográfico para su propio estudio en la distribución de la flora endémica en una determinada región, y tal geógrafo, en vez de sugerir algún tipo de proyección cartográfica idónea y las escalas apropiadas, así como las teorías de la regionalización y el manejo de algún SIG, etc; se pone a analizar tan interesadamente como aquel especialista el problema del endemismo de dicha flora, y los atentados ambientalistas a su conservación.  Y peor aún, el asunto en geografía en esa equivocada idea del servicio profesional, sugiere al otro especialista el análisis socio-político por el cual sea tal deterioro ambiental.

 

Una de esas experiencias directas la vivimos recién egresados, en 1981 o 1982, cuando impartiendo clases en la Universidad Autónoma de Chapìngo (UACH), un investigador del área que tenía que ver con las aves (ornitología), se acercó a la Coordinación de Geografía solicitando tímidamente asesoría para resolver el estudio  de los nichos de aves migratorias y su coexistencia momentánea con otras.  El evidente servicio a ofrecer, era la elaboración cartográfica en el sistema de proyección y escalas correspondientes, que de hecho, tal investigador entendía así, pero acerca de lo cual, evidentemente, él mismo no entendía, ni tenía por qué entender una palabra acerca de su elaboración.  En ese entonces, ya por ignorancia de unos (los cuatro o cinco profesores de la Coordinación, todos profesores normalistas de educación básica incursionando en la educación superior), e inexperiencia profesional nuestra, no se dio la adecuada respuesta y atención a ese requerimiento.

 

Resulta, pues, evidente, que una cosa es lo que el geógrafo asume como su saber, y otra cosa lo que el usuario potencial de sus servicios profesionales entiende que el geógrafo debería saber y por lo cual en un momento dado recurre a él.

 

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