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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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27 septiembre 2014 6 27 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

 1847-Croquis-del-Sitio-de-Veracruz--1847.jpg

Croquis del Sitio de Veracruz por las tropas norteamericanas en 1847.  Al conservadurismo, empezando por el oportunista de Santa Anna, poco le importaba el estado de guerra tras la invasión de Estados Unidos que se había iniciado desde 1846, al que se le franqueó el paso luego de su derrota en la Batalla de la Angostura, y ahora, ya en 1847, ponía sitio a la Ciudad de Veracruz.

 

*

 

El conservador Pronunciamiento de los Polkos instigado por la iglesia, de 1847, prácticamente sobre el momento más crítico de la invasión norteamericana, facilitó aún más las operaciones de éstos.

 

Santa Anna, respondiendo a los intereses del conservadurismo, promovió la destitución de Valentín Gómez Farías dela vicepresidencia, haciéndose más difícil aún el sostener una resistencia de principios; y ya sólo unos cuantos liberales defendieron con dignidad el avance intervencionista.

 

Tratamiento aparte merece el análisis de la guerra con Estados Unidos entre 1846 y 1848, en lo que se refiere a las operaciones militares.

 

*

1847 Croquis del Sitio de Veracruz, 1847Política.

 

[____]  Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de los Polkos, 1847.  (13/)

 

 

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27 septiembre 2014 6 27 /09 /septiembre /2014 22:04

1847 Croquis del Sitio de Veracruz, 1847Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de los Polkos, 1847.  (13/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

16 jul 14.

 

Hacía más de seis meses había triunfado el conservador Pronunciamiento de la Ciudadela, el que, en esa situación extraña de la política, los liberales se mantenían con posiciones en el poder en el Congreso y ello pudo darle la vicepresidencia a Valentín Gómez Farías, pronto encargado del Ejecutivo a la salida de Santa Anna al frente de guerra contra la invasión norteamericana en la frontera norte, llegando a ello cuando el ejército de Estados Unidos había sido derrotado  en la Batalla de la Angostura, que luego Santa Anna transformó en derrota.

 

Al tiempo que ello ocurría, las tropas de Estados Unidos ponían pie a tierra en el puerto de Veracruz, y Gómez Farías decretaba, a principios de 1847, la intervención de los bienes del clero para financiar la guerra.

 

Este hecho activó el Pronunciamiento de los Polkos, del 27 de febrero de 1847, así llamado en alusión al baile de la polka de la aristocracia, y a que, en medio de la guerra con Estados Unidos, fue proclamado por la guardia nacional, formada de gente acomodada, desconociendo los poderes y reconociendo a Santa Anna como presidente interino.

 

Sin más preámbulo de caracterización de situación alguna, y sin más justificación ni argumento de legitimación que “el demérito de la confianza nacional”, se extendió como un articulado simple en trece enunciados: 1° Cesan en su ejercicio los poderes Legislativo y Ejecutivo por haber desmerecido la confianza nacional; 2° Se reconoce la Constitución de 1824; 3° Interinamente se encargará del Ejecutivo el presidente de la Suprema Corte de Justicia; 4° Se suple el Consejo de gobierno con uno nuevo; 5° El Congreso nombrará a dos colegas del presidente interino; 6° Se convocará en breve al nuevo Congreso; 7° Se elegirá los Senadores ocho días después de la de Diputados; 8° El Congreso procederá a la elección del Presidente y vicepresidente dela República; 9° El Congreso se ocupará de las reformas a la Constitución; 10° El Ejecutivo interino se encargará de llevar a cabo la actual guerra; 11° El Ejecutivo interino no tendrá otras facultades que los otorgados por la Constitución de 1824; 12° No surtirá efecto los decretos de intervención de los bienes del clero (de “manos muertas”); y 13° Se reconoce como general en jefe del ejército al Presidente interino Antonio López de Santa Anna>>.

 

Evidentemente, un pronunciamiento conservador, detrás del cual estaba la iglesia misma, justo en los momentos más críticos dela invasión norteamericana.  Dicha revuelta no tuvo éxito entre la población, y el plan fue reduciendo sus demandas hasta pedir sólo la destitución de Gómez Farías.  Pero, fracasada la revuelta, Santa Anna, que había dejado sustituto a Gómez Farías en el Ejecutivo, hubo de volver del frente para encargarse de la presidencia, a la cual fue nombrado incluso ya como definitivo, sustituyéndose luego a Gómez Farías en la vicepresidencia.

 

 

    Olavarría y Ferrari, Enrique; México Independiente, 1821 a 1855; “México a Través de los Siglos”, Editorial Cumbre, Tomo IV; México, 1967; p.633.

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21 septiembre 2014 7 21 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

Stuart-Mill--1813-1873--usuarios.multimania.es.jpg 

Stuart Mill (1806-1873), filósofo del primer positivismo o positivismo clásico, cuya particularidad era el empirismo inductivo extremo.  De él se valió Harvey en su marco teórico general, y si en él tuvo su virtud, en la valoración de la ciencia, en él encontró su limitación de método, que le impidió a Hervey ir a más, cuando tenía todo para hacerlo.

[Fuente: usuarios.multimania.es]

 

Podemos estar en desacuerdo con Harvey acerca de los fundamentos gnoseológicos en que se sustenta: el positivismo de Stuart Mill, pero no podemos dejar de valorar enormemente el que así lo haga, y que nos lo haga ver explícitamente.  No sólo nos ha evitado el trabajo doble de primero tener que entender s fundamento metodológico, y luego interpretar su planteamiento; sino nos ha mostrado el trabajo metodológico científico consecuente (por más que el método adoptado le impusiera limitaciones insalvables), pero es así, y sólo así, como realmente se aporta, incluso como la muestra de caminos que no han de seguirse más.

 

El positivismo de Stuart Mill, le impuso a Harvey un empirismo inductivista unilateral y extremo, por el que el conocimiento científico geográfico habría de desarrollar exclusivamente de la síntesis de sus investigaciones particulares empíricas, negando la posibilidad de la abstracción y la deducción de lo teórico general.  Así, la crítica que Harvey hace a la “moda de los modelos”, es el mismo recurso del que sólo empírica e inductivamente puede echar mano para tratar de generalizar la teoría.

 

*

 

D Harvey (pablotaricco.blogspot.comFilosofía de la Geografía.

 


 

[___]  Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (2/5).

 

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21 septiembre 2014 7 21 /09 /septiembre /2014 22:04

Stuart Mill (1813-1873) usuarios.multimania.esAnálisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía, D. Harvey, 1969 (2/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografia Teórica

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12 jul 12.

 

Harvey va a considerar un elemento más en las teorías formales: los conceptos propios, en este caso, de la geografía.  Pero como para nuestro autor la geografía no es lo que pueda postularse teóricamente, sino lo que resulta de su hacer empírico, lo que es, entonces, para Harvey, lo que en general se ha conocido como la “geografía fenomenista” física y humana, y, en consecuencia, los conceptos básicos en geografía como elementos de la teoría propiamente geográfica, plantea, dice el mismo Harvey, un serio problema, que éste comienza por resolverse recurriendo a la interdisciplinaridad, cuyo riesgo es cruzar esos límites cayendo en la transdiciplinaridad, para lo que elabora una argumentación justificativa de una inegable validez; pero de la que, al mismo tiempo, no puede deducirse el rigor científico de la geografía.

 

Esa interdisciplinaridad se da entre todas las ciencias, ello no es más que el reflejo de la inteconexión universal de los fenómenos de la realidad objetiva, pero cada ciencia se nutre de ello sigue siendo ella misma, en tanto que la geografía, en ese proceso, tiende a diluirse perdiendo identidad; y de ahí que, reconoce Harvey, ello explique el por qué, “en general no hemos conseguido desarrollar hipótesis y conceptos dentro de la geografía que supongan un reto a las teorías aceptadas en otras disciplinas”[2].

 

El método inductivista unilateral que Harvey se impone siguiendo a Stuart Mill, le impide superar esa dificultad; es decir, Harvey no es capaz, en consecuencia, de deducir de la categoría general de espacio, el aparato de categorías que lo explican, y ello lo conduce a expresar que “los geógrafos en general no han desarrollado conceptos propios satisfactorios para explicar”[3].

 

Esto es que, allí donde Harvey cree encontrar la posibilidad de los conceptos propios, estos se dearrollan en otras disciplinas; y allí donde realmente los hay, Harvey ve un “status de físicos aplicados o de económetras regionales”[4].

 

En ese sentido, Harvey miso reconoce la dificultad “para poder discutir postulados propios de esta disciplina con certeza”[5], y ello es obvio, en tanto no vincula dialécticamente el recurso deductivo a su método inductivo unilateral, y de donde,a su vez, ve la limitación en la elaboración de teorías, atribuyendo a la falta de experiencia del geógrafo en la elaboración de las mismas, a fin de poder discutir los postulados, cayendo, dado su método empirista inductivo, en un círculo vicioso.

 

No obstante, con la “limitada experiencia” y algunas “nociones apriorísticas”, dice Harvey, hay algunas claves acerca de esos postulados dados en los conceptos propios, y a continuación, anota tres tipos de conceptos geográficos: 1) aquellos “concpetos para poder explicar y describir el fenómeno geográfico”; 2) aquellos conceptos con un carácter ambiguo, en “un papel explicativo”, o “como reglas de procedimiento”, y como ejemplo pone el caso del concpeto de región; y 3) los concpetos de “procesos espaciales”[6].  Sin más, Harvey atribuye que tales concpetos “son engañosos, ya que no son temporales, y estrictamente no son procesos, sino simples relaciones espaciales”[7].  Y como en ello está el considerar a la cartografía, Harvey ve todo ello como algo “independientemente de los conceptos <<de la geografía>>…, objeto de la labor investigativa”[8].

 

Se ve, pues, allí el conjunto de limitaciones en Harvey, las cuales, por el método empirista inductivo unilateral que emplea, esas limitaciones más que producto del momento histórico o del desarrollo de los conceptos y teorías, son limitaciones metodológicas autoimpuestas.  Harvey ha visto en el cuantitativismo el salto de la descripción a la explicación en geografía, y ha apartado la necesidad de la abstracción y generalización (que ha vsto desde su método empirico inductivista), como necesario en el proceso científico; pero el propio método que le permitió ver ello, al mismo tiempo le impuso una limitación sin que pudiera ir a más, teniendo todos los elementos para poder hacerlo.


 

[2]        Harvey, David; Teorías y Leyes y Modelos en Geografía; Alianza Editorial; Madrid, 1983; p.141.

[3]        Ibid. p.141 (subrayado suyo).

[4]        Ibid. p.139.

[5]        Ibid. p.141.

[6]        Ibid. p.141.

[7]        Ibid. p.142.

[8]        Ibid. p.142.


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20 septiembre 2014 6 20 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

1847-Croquis-de-la-Batalla-de-la-Angostura.jpg 

Croquis de la Batalla de la Angostura, del 22 al 23 de febrero de 1847.  Una batalla ganada por el ejército mexicano al invasor norteamericano, allí se detuvo al ejército de Estados Unidos comandado por Zacarías Taylor, a pesar de que, “misteriosamente”, la logística no abastecía de alimentos a las tropas nacionales.  Al final, Sana Anna decidió el retiro del ejército mexicano (como si se le hubiese derrotado), y el ejército norteamericano avanzó como si hubiera ganado.

 

*

 

Santa Anna fraguaba en el extranjero una invasión para establecer una monarquía constitucional, con el apoyo velado de Inglaterra, Francia y España.  En eso estaba cuando, como consecuencia del Pronunciamiento de la Ciudadela de 1846, fue nuevamente llamado a ocupar la presidencia del país, y –de ser cierto el tratado secreto que firmó con Estados Unidos cuando fue capturado en el conflicto de Texas y que reveló el periódico el Heraldo de Nueva York–, Santa Anna regresó al país para favorecer el tratado y permitir la consumación de la invasión norteamericana, y de ello derivar la pérdida de más de la mitad del territorio, y aun no siendo cierto el tratado, lo que operó este nefasto personaje, fue exactamente eso.

 

*

1847 Croquis de la Batalla de la AngosturaPolítica.

 

[____]  Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de la Ciudadela, 1846.  (12/)

 

 

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20 septiembre 2014 6 20 /09 /septiembre /2014 22:04

1847 Croquis de la Batalla de la AngosturaLos Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de la Ciudadela, 1846.  (12/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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09 jul 14.

 

El dominio del conservadurismo en México en el siglo XIX impedía a los liberales hacer más de lo muy poco que lograban en cada toma del poder; pero ese conservadurismo que iba de pronunciamiento en pronunciamiento, sólo derivaba de mal en peor.

 

Del absurdo pronunciamiento de Manuel Paredes y Arrillaga de 1845, se pasó ahora a la aberración del conservador Pronunciamiento de la Ciudadela, de 1846, con el cual –he ahí la inconsecuencia del conservadurismo– se buscaba restituir nuevamente en el poder a Antonio López de Santa Anna, que por su parte, desde el destierro, maquinaba una invasión y la fundación de un gobierno monárquico-constitucionalista, veladamente apoyado por Inglaterra, Francia y España.

 

El Pronunciamiento de la Ciudadela, del 4 de agosto de 1846, se dio bajo el mando del comandante de dicha plaza, el general Mariano Salas, el cual emitió el siguiente plan en siete considerandos y seis artículos, sin más caracterización de la situación, justificación y legitimación, que la que se hace en los mismos considerandos, por el que, dice el documento, “la urgentísima necesidad que hay de acudir cuanto antes al gran peligro que se halla la República…”.

 

En los considerandos se establece lo siguiente. <<1° Que desde que dejó de existir la Constitución [se refiere a la de 1824, suplida por las Bases de Tacubaya], las que posteriormente se han formado, no han sido conforme a las exigencias de la gran mayoría de la nación; 2° Que de aquí han venido las continuas oscilaciones que han afligido al país hasta el extremo de que despedazado éste y después de haber agravado sus reales extravíos, se han creído autorizados algunos espurios mexicanos para quererlo someter al más vergonzoso vasallaje, pretendiendo llamar a un príncipe extranjero que lo gobierne con el título de monárquico [considerando por el cual se ve que se desconocía que tal era el proceder de Sana Anna, al que proclamaban], 3° Que para facilitar tan horrible traición a la independencia se ha tenido la osadía de desconocer la soberanía del pueblo nombrando un Congreso… de los elementos más extraños…, 4° Que siendo nulas todas las leyes que dicta el actual Congreso y los actos de gobierno, porque ni uno ni otro son legítimos, queda el motivo de reclamación de los derechos usurpados; 5° Que componiéndose la administración por más adictos a la monarquía, y otra al detestable centralismo…; 6° Que si sus deseos llegan a tener efecto sería ilusión la independencia…; 7° Que constituyéndose con arreglo a la voluntad de la gran mayoría de la nación, tendremos al fin un código estable…

 

Hemos venido en proclamar y proclamamos el siguiente plan de verdadera regeneración de la República: Art 1° Se nombrará un Congreso conforme a la ley de 1824.  Queda excluida la forma de gobierno monárquico…; Art. 2° Todos los mexicanos, incluso los que están fuera del país, son llamados a prestar sus servicios en el actual movimiento nacional, para el cual se invita muy especialmente al Excelentísimo Sr. General benemérito de la patria don Antonio López de Santa Anna reconociéndolo como general en jefe de todas las fuerzas…; Art. 5° Se garantiza la existencia del ejército; Art. 6° Se declara traidor a la nación a cualquiera que procure retardar la reunión del Congreso…>>.

 

A mediados de septiembre de 1846, en esa demencialidad que no es de los mexicanos en general, sino de la burguesía conservadora, Santa Anna estaba de vuelta en la Ciudad de México en calidad de Presidente de la República (teniendo nuevamente, desde el poder de las cámaras, a Valentín Gómez Farías como vicepresidente).  Tuvieron lugar los saraos de adulación propios de los conservadores, en lo que la guerra con Estados Unidos continuaba en desarrollo con generales liberales al frente, como Mariano Arista y Anastasio Parrodi, y a partir de octubre, Sana Anna se puso al mando, iniciándose instrucciones y disposiciones sospechosas, que, al final, cedían el paso al ejército de los Estados Unidos; pero todo lo cual concordaba con lo publicado por el periódico el Heraldo de Nueva York, en donde se decía –y citamos a Olavarría y Ferrari– “bajo la fe de una carta escrita en México, que Santa Anna había celebrado un tratado secreto con los Estados Unidos o parte de ellos, disponiendo las cosas de tal manera que nuestras tropas opusieran débiles resistencias, a fin de que, luego de varios reveces, la nación se prestara a celebrar la paz de cualquier manera”.

 

En el frente de guerra, en lo que Santa Anna operaba el desastre, en la ciudad de México, una vez más, una conspiración; que instigada por el clero, se conoció también como “conspiración de la fe”; operaba un nuevo pronunciamiento el 27 de febrero de 1847.

 

 

    Olavarría y Ferrari, Enrique; México Independiente, 1821-1855; “México a Través de los Siglos”, Editorial Cumbre, México, 1967, p.570.

    Ibid. pp.570-571.

    Ibid. p.598.

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14 septiembre 2014 7 14 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

Caratula--Teorias--Leyes-y-.--Harvey-1983.jpg 

Carátula de la Obra de David Harvey (en inglés: “Explicación en Geografía”), 1969.

 

Sería hacia 1985 que llegó a nuestras manos la voluminosa obra de David Harvey, Teorías, Leyes y Modelos en Geografía, 1983 (en español), que casi quince años atrás había sido publicada originalmente en inglés con el título “Explicación en Geografía”, 1969.

 

Lo que por entonces nos ocupaba, era la necesariamente reiterada demostración (en realidad autoconvencimiento), del espacio como objeto de estudio de la Geografía.  Nada sabíamos aceptablemente (en mucho porque no había las publicaciones asequibles), ni de Hettner, ni Hartshorne, ni de Schaefer, que sonaban como autoridades en la historia del pensamiento geográfico; pero menos aún podíamos saber de un reciente autor como Harvey, inglés, que fundaba su argumentación en el positivismo, y cuyo trabajo no sólo iba más allá de nuestras preocupaciones, sino el cual se enclavaba, como toda exposición geográfica de la época, en el fenomenismo.

 

Habíamos repasado a salto y por encima su trabajo unas dos veces (por algunas de las apostillas fechadas, la segunda vez fue en 1990), y de él sólo entresacábamos lo que continuaba reafirmando el espacio como objeto de estudio.  El material tuvo que esperar su real momento, bastante tardío, pero el correspondiente: hasta ahora, 2012.

 

La razón, en nuestra lógica de trabajo, se hace evidente: ya desde 1987 sin más dudas sobre el objeto de estudio, pero luego de quince años perdidos entre 1995 y 2010; explorando ya las formas de abordar su estudio a través de la categoría que hemos denominado como los estados de espacio, se nos plantea con toda su intensidad, la necesidad de entender los protocolos de formalización de una teoría, y, entre otros materiales, recordamos la valiosa obra de Harvey, que ahora aquí iniciamos en su análisis crítico en varias entregas.

 

* 

Carátula; Teorías, Leyes y...; Harvey 1983Filosofía de la Geografía.

 

 

 

[___]  Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (1/5).

 

[___]  La Metodología de Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: Aplicando el Método Científico de la Modernidad.  Investigación, 2012 (15/15).

 

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14 septiembre 2014 7 14 /09 /septiembre /2014 22:04

Carátula; Teorías, Leyes y...; Harvey 1983Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía, D. Harvey, 1969 (1/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geograf{ia Teórica.

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12 jul 12.

 

Harvey, en la tercera parte de su obra, Explicación en Geografía (en inglés, 1969), o Teorías, Leyes y Modelos en Geografía (en español, 1983), entra en materia del análisis de la teoría: “el que se aclare la “naturaleza” de la geografía, dependerá de la aclaración previa de la naturaleza, forma y función de la teoría de la geografía”[1].

 

Con los rudimentos académicos de la inicial formación, eleaboramos una tesis bajo el titulo de “Geografía: Fundamentos de su Teoría del Conocimiento”, donde, estrictamente en el juicio particular afirmativo, sosteníamos el que: <<La Geografía es una ciencia del estudio del espacio terrestre>>; para cuya demostración nos planteamos como hipoótesis el que : <<La Geografía es una ciencia esencialmente cartográfica>> (sobreentendéndose los antecedentes, de que el espacio terrestre es esencialmente representado en la carta geográfica).

 

Ese esquema inicial, si bien empíricos e intuitivamente elaborados, se realizó satisfactriamente.  Luego vino un largo proceso de confirmación, a la vez, en lo cual tratamos d entender, en consecuencia, la realidad y naturaleza  del espacio como objeto de estudio.  Finalmente hubo un punto límte en ese proceso de orden cualitativo, y a fin de entender más en su esencia esa realidad y naturaleza del espacio geográfico, nos enfrentamos a la necesidad de su elaboración teórica formal en el orden de lo cuantitativo.

 

La elaboración teórica formal, hasta ahora, no nos había represntado una necesidad, pero ahora, sin ello, no nos sería posible avanzar.  Tuvimos que ponernos al estudio, entonces, de cómo se formaliza una teoría, y, entre otras fuentes, recordamos tener la obra de D. Harvey: Teorías, Leyes y Modelos en Geografía, 1983, y, evidentemente, teníamos que volver a ella.

 

Hacemos aquí el análisis de la tercera parte, en donde se aborda las temas de las teorías, las hipótesis, las hipótesis, las leyes, y finalmente de los modelos.

 

Así, en cuanto a la teoría, siempre visto todo ello desde su posición idealista subjetiva bajo las influencias del positivista Stuart Mill, principalmente en el aspecto del inductivismo como absolutización del método, y de la explicación no dada por la experiencia (fundamento que venáia de Hume); de Rudof Carnap, neopositivista el cual le influyó en lo relativo al análisis lógico de Carnap y al empirismo e inductivismo, Harvey empieza por analizar la estrucutura de las teorías científicas (un planteamiento positivista esencialmente como para discutir en lo particular), y luego pasa a la clasificación de las “estrucutras teóricas”, según el grado de formalización parcal o completo de la teoría, de donde establece cuatro tipos; desde la teoría de formalización completa con aximoas plenamente definidos y todos los pasos del proceso deductivo; luego, deteorías que se apoyan en otras teorías; después la teorías cuasi deductivas o incompletas; y finalmente, las que llama “teorías de cuarto tipo”, como aquellas no formales con intención teórica en las que no se ha desarrollado un lenguaje teórico (en particular, Harvey se referirá por ello, a la expresión matemática).  En este último tipo, Harvey ubica a la mayoría de los planteamientos teóricos en geografía.

 

Luego, para Harvey, la ley es una herramienta más de la explicación, y hace ver como ellas están ausentes en geografía, o son “consumistas” de otro campo.

 

Los temas de las teorías en geografía que Harvey clasifica, son cinco: 1) la difernciación espacial, 2) el apisaje, 3) el hombre y el entorno, 4) la distribución espacial, y 5) el tema geométrico.

 

En una teoría formal, los axiomas o postulados básicos como Harvey les llama, derivar los teoremas, para finalmente llegar a la síntesis.  En ese sentido, tiene estudiarse con más amplitud lo que es cada uno de esos conceptos.

 


 

[1]        Harvey, David; Teorías y Leyes y Modelos en Geografía; Alianza Editorial, Madrid, 1983; p.97.

 


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14 septiembre 2014 7 14 /09 /septiembre /2014 22:03

Modelo de KeplerLa Metodología de la Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: Aplicando el Método Científico de la Modernidad.  Investigación, 2012 (15/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

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30 abr 12.

 

Aprendemos en geografía el método científico por analogía, semejante a los casos de Galileo y Kepler; es decir, no el “gran problema”, no la “gran incógnita”, sino un caso ingenuo, hasta ahora explicado por una falsa asociación del “sentido común”.

 

No parece haber el caso de la afirmación aristotélica respecto de Galileo (y si la ha habido, fue para la “gran incógnita”: el espacio respecto de los fenómenos).  Más bien, más que el caso deductivo galileano, es posible que sea el caso inductivo kepleriano: la explicación de algo y la propuesta (ya dada ingenuamente o por darse); el registro de datos más que por observación propia (caso de Galileo), por acumulación dada por otros (Tycho), y su empleo en la argumentación de la propuesta (Kepler).  Semejante al “misterio” de la distancia a los planetas; cuál es aquí el “misterio” y la forma ingenua de explicarlo, si es que lo hay.

 

Una forma ingenua de explicar algo , tratando de hacerlo por falsas asociaciones del “sentido común”, es la síntesis del “espacio socialmente construido”, a partir de la interacción de los fenómenos naturales y sociales.  La “síntesis del espacio socialmente construido”, es equivalente a la incógnita de la distancia entre los planetas, y la explicación en “los radios de las esferas tangentes a los vértices de los sólidos perfectos circunscritos”, es semejante aquí a las soluciones geoeconómicas, o geobiológicas, o de “ecología humana”; incluso desde el concepto mismo de “Geografía Humana”, “Geografía Económica”, “Geografía Política” y “Geografía Física”. Estos son nuestros “sólidos perfectos”.

 

Pero ni la distancia a los planetas describían “planos de esferas”, sino elipses; ni éstas estaban determinadas por la geometría de los “sólidos perfectos”, sino por el cuadrado de la distancia (r2); y, de la misma manera, aquí, ni el espacio es algo “socialmente construido”, sino el vacuum; ni ello está determinado por la interacción entre los fenómenos naturales y sociales como tales, de modo que se nos imponga la tarea del estudio “geográfico físico”, o “geográfico biológico”, o “geográfico económico”, o “geográfico político”, y luego la síntesis como la Totalidad ritteriana; sino la geometría y movimientos de los estados de espacio y la síntesis como el conocimiento nuevo de sus propiedades espaciales particulares.

 

Kepler presuponía que los planetas se movían en órbitas circulares perfectas; es decir, establecía una regularidad invariable, o como tal, una ley empírica acerca del objeto estudiado.  Luego, con los registros de las observaciones mínimas de Tycho, descubrió que no había tales órbitas circulares perfectas (y la ingenua teoría de las esferas tangentes a los sólidos perfectos desapareció), y esa ley empírica se transformó en ley teórica.  Así, aquí, ya no sólo presuponemos, sino sabemos que el espacio está estructurado respecto de la masa terrestre en zonas; y por ello conocemos de la ley empírica de la zonalidad planetaria, ahora, una ley teórica.  De manera semejante, otro tanto ocurre con la ley empírica de la sectorialidad de los fenómenos”.  Pero luego, con la abstracción y generalizaciónque ha venido desde De la Blache, Hettner, Riábchikov Sáenz de la Calzada y Martínez Nava, hemos descubierto que tales leyes empíricas no se referían a los “fenómenos” en el espacio, sino a loas propiedades del espacio en sí mismo; y esas leyes, de empíricas, se han convertido en teóricas.  Mas el grado de su enunciado teórico, ha de estar en función de las medidas y generalización o expresión matemática de sus relaciones cuantitativas.

 

Riábchikov buscaba la síntesis en las relaciones cuantitativas dadas en los balances de energía; pero nosotros creemos que no sería por el “Elemento Fuego” lo esencial, sino por el “Eter”, es decir, por el espacio mismo y sus propiedades.  Y el problema es encontrarlas, definir cuáles y cómo.  Hasta el momento sólo podemos hablar de longitud, superficie, volumen, densidad, velocidad, tiempo, masa…, y sus expresiones matemáticas de relaciones funcionales como las relaciones cuantitativas más generales y simples, eminentemente espaciales.

 


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13 septiembre 2014 6 13 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial


1846-Plano-de-la-Batalla-de-Palo-Alto.jpg

 

Plano de la Batalla de Palo Alto de 1846.

Un espíritu guerrerista ciego en una causa perdida, del conservadurismo, comprometió aún más la guerra con Estados Unidos en el conflicto de Texas, que se iniciaba con la Batalla de Palo Alto.

 

*

 

Mariano Paredes y Arrillaga se había burlado de la destitución de José Joaquín de Herrera calificándola de cómica, y luego, prepotente, diciendo que a su gobierno sólo se le derribaría con sangre.  Y no transcurrió mucho tiempo para que lo desmintiera en una derrota que se infringía a sí mismo con ropas atascadas en el lodo sin poder llegar al escenario de batalla o ahogándose en el Río Bravo huyendo de la derrota en el combate, y con su gobierno inoperante, que no sólo hacía de su fracaso una derrota cómica, sino ridícula, y al pronunciamiento en su contra, salió huyendo de la capital, abandonando el poder que dijo que sólo abandonaría con sangre.

 

El partido liberal no podía avanzar en la consolidación del Estado capitalista, no por su incompetencia, sino por las asonadas conservadoras.  Pero el partido conservador tampoco concretaba nada, ya no por insurrecciones liberales, sino por su anacronismo.

 

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1846 Plano de la Batalla de Palo AltoPolítica.

 

[____]  Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de San Luis Potosí, 1845.  (11/)

 

 

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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Bitácora Navegación Espacio Geográfico II Época
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