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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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15 noviembre 2010 1 15 /11 /noviembre /2010 00:02

Las Comunidades de la Ciencia

y de la Geografía en México.

  Artículo 2010 (2/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 18 nov 10.

 

Las comunidades de geógrafos.

 

Inesperadamente, a principios de 2008, estuvimos recibiendo correos de una organización denominada algo así como “Pista 17” o “Pista 21”, en fin, algo que por su título no entendimos, pero que por su contenido, se refería a la organización del trabajo de la ciencia independiente o no “oficial”, invitándosenos a ciertos foros a presentar lo nuestro.  Por supuesto, puros autores desconocidos, y no sólo porque pertenecían a otras disciplinas de conocimientos, sino porque aún en ellas sus nombres no sonaban.

 

Consideramos por un tiempo esas invitaciones sin acceder a ninguna, no tanto por pensar en una alternativa posible, como por entender más ampliamente de qué trataba todo aquello; y luego de un tiempo, declinamos explícitamente, cesando, finalmente, toda comunicación.

 

Desde la primera reflexión acerca de aquellas invitaciones, concluimos que había en ello un contrasentido: aquello era una especie de “institucionalización de la ciencia no-institucional”.  No obstante, había, también, cierta lógica: esa “institucionalización”, no imponía ningún tipo alineamiento de dependencia a ciertos intereses.  Aún así, no aceptamos participar en tal proyecto, dado un argumento más, y de hecho, nuestro argumento de esencia: ello es tanto como crearnos “nuestro mundo aparte”, pero, junto con ello, promover un laissez faire, laissez passer, ante la ciencia “oficial” institucional.

 

Con ello, lo que estamos planteando, es que hay en el fondo, un conflicto de intereses entre la comunidad “oficial” institucional de la Geografía, y la comunidad independiente de la misma.  Y un conflicto, por demás, esencialísimo, determinante del hacer de toda la ciencia: un conflicto ideológico entre el oscurantismo propio de una, la comunidad “oficial”; frente a la ilustración propia de la otra, la comunidad independiente; un conflicto entre el conservadurismo misoneísta de aquella, ante los anhelos de cambio y de progreso de ésta; un conflicto, pues, de las posiciones ideológicas reaccionarias de la clase social burguesa en el idealismo de una; contra las posiciones ideológicas revolucionarias de la clase social proletaria en el materialismo dialéctico y el marxismo, de la otra.  En nuestra persona, eso se expresó abiertamente desde el primer momento cuando estudiantes en la Facultad, y, antes que atenuándose, radicalizándose, por lo que ello fue la causa esencial de nuestra obligada y afortunada “proscripción”.

 

La existencia de ambas comunidades de la geografía en México, no es pues, casual, un accidente; sino el reflejo de la lucha ideológica de las clases sociales en este país.  Por eso, de lo que se trata, no es de hacer “un mundo aparte” para la geografía independiente, sino de cuestionar, desde ella, ya como individuos, ya desde sus propias organizaciones como la SMTHG que no alinea ni impone dependencias, el hacer reaccionario, oscurantista y acientífico, de la geografía “oficial” institucional.  Es, ciertamente, una lucha descomunalmente desigual; así ha sido en todas las ciencias a lo largo de la historia de las mismas; pero cuando la hemos enfrentado básicamente solos como tantos otros en la historia, por tantos años, ello nos deja, con un gran significado, profundamente satisfechos.  Finalmente se ha avanzado por donde hemos dicho.

 

Pero existe en la ciencia en general, no sólo las comunidades del saber “oficial” institucional y del saber independiente; sino, también, y de manera por demás interesante, la comunidad del saber esotérico (del gr. esoterikós, interno, reservado), conocido como de la “ciencia oculta” (n el concepto de ciencia como saber, mas no como demostración del hecho como verdadero).  Un ámbito iniciático, del que, por definición, desconocemos sus contribuciones concretas, allegándonos apenas unos escasos documentos, pero esenciales para comprender su importancia, no obstante sumida en el misterio para el que, como nosotros, nos movemos en el mundo de lo exotérico (del gr. ex, fuera; y esotéricos, interno, reservado).

 

Tres grandes comunidades, en tres grandes mundos; donde, por definición, tanto la comunidad ocultista, esotérica, hace “su mundo aparte” y no le interesa nada de lo que está fuera de él; como también el “mundo aparte” de la comunidad “oficial” institucional, prepotente, más que por los conocimientos que en ella se generan, por la posición política que ostenta favorecida por responder a los intereses de la clase social burguesa en el poder.  Donde, entre ambas, la comunidad independiente se divide entre los que la organizan para hacer “su mundo aparte” como remedo de las otras dos comunidades, y los que, organizados o no, hacen de la ciencia un mundo único y someten a crítica todo lo que la obstruye, desde lo que la oculta, hasta lo que la distorsiona, y no concede ni al ocultismo esotérico, ni a la “oficialidad” institucional.

 

Frente a esos “mundos aparte” que tratan a toda costa de disociarse y negar toda relación mutua considerándose autosuficientes, está esa parte crítica de la comunidad independiente, por demás, que, como en nuestro caso, en una posición abiertamente materialista dialéctica en la que nosotros nos definimos; antes que negar toda relación entre los mundos de dichas comunidades, la preestablece como condición fundamental del proceso del conocimiento.  Y de ahí la necesidad de su crítica tanto al pensamiento idealista metafísico mágico-religioso del esoterismo, como al pensamiento subjetivista idealista de la “oficialidad” institucional.

 

Aquí comienza lo extraño y lo complejo, lo desconcertante cuando se aborda esta temática por primera vez.  Es por ello necesario el ejemplo, que a manera de símil, nos establezca la idea de las relaciones entre las comunidades.  Tal ejemplo puede darse con la analogía en las relaciones dadas entre la investigación teórica, la investigación aplicada, y la investigación operativa (misma a la que nos hemos referido en otro trabajo).  Ese mismo juego de ideas ocurre entre el saber esotérico, la ciencia independiente, y la ciencia “oficial” institucional.

 

En el saber esotérico se está en el límite del conocimiento (independientemente de los métodos de su obtención), tanto más o menos especulativo, cuanto más o menos fundado o correspondiente con la ciencia positiva[*].  Está en el papel que juega la ciencia-ficción y conviene tomarla por ello.  Esto es, como ese conocimiento conjetural en el que, con fundamento científico riguroso, se imaginan posibilidades derivadas de ello (tomadas por fantásticas).  Cuando la ciencia independiente tiene la capacidad de abrevar en ello para hacerlo en algunos de sus aportes parte de lo suyo (la más de las veces sin reconocerlo), pero ahora fundando esos conocimientos en dicha ciencia positiva moderna e ilustrada, elabora un conocimiento verdadero, y ya no especulativo, acerca de dicho saber.  Y es bajo esta condición de transición, y sólo bajo esta condición de transición, que puede pasar, y pasa, a la ciencia “oficial” institucional (de ahí que esta última no reconozca su relación con la primera); la que, por último…, y he aquí lo nuevo y desconcertante, se limita –si bien no en todos los casos sino en algunos muy puntuales– sólo a reproducirla…, y validarla; sin que tampoco, y mucho menos, lo reconozca así.  En esta última, no generalizando, sino al contrario, siendo muy puntuales en los casos, no se crea conocimiento, sólo se valida el ya existente en otros ámbitos.

 



[*] Es decir, la ciencia que se funda en la vigencia de los elementos de su propio desarrollo.  Nada que ver con el “cientificismo” de la filosofía positivista comtiana.

 



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15 noviembre 2010 1 15 /11 /noviembre /2010 00:01

Las Comunidades de la Ciencia

y de la Geografía en México.

  Artículo 2010 (1/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 15 nov 10.

 

Introducción.

 

Este es un tema de ciencia básica poco estudiado en México, y, respecto de la ciencia de la Geografía, total y absolutamente inexplorado.  Ello no es casual: en este tipo de estudios se incide sobre lo más susceptible entre los intelectuales e investigadores en el campo de la ciencia; esto es, en la unicedad de la ciencia, y en las condiciones de igualdad para producir conocimientos.

 

La fachada y estructura a la vista, es que la ciencia es una, y existen todas las condiciones de igualdad para todos para producir conocimientos en ella, y sólo depende de las capacidades de cada cual.  Pero nada más falso; y exponer esta tramoya, si no se ha de hacer para remozarla, se considera como un acto de deslealtad, tanto por los que mantienen el poder y el control de las cosas, como por los que se ven afectados en sus intereses, e incluso por los que, confundidos, no han desentrañado la complejidad del fenómeno.

 

Nosotros, como todos, pasamos por ese proceso de comprensión del funcionamiento de lo que parece ser sólo una misma comunidad, dado que en su mecánica, todo opera en la simulación, a valores entendidos.  Tardamos en comprenderlo; realmente lo entendimos a cabalidad hasta 1988 o finalmente 1990, con motivo de la temática tratada en el II Congreso Mexicano de Historia de la Ciencia y de la Tecnología; y tanto por los trabajos del Congreso, como, principalmente, por mi presencia circunstancial, por lo menos en una de las reuniones extracongreso; una cena en la que, por un lado departían los investigadores renombrados, y por otro, literalmente, los vasallos; es decir, los Becarios y ayudantes de investigadores, entre los que, a saber cómo siendo yo totalmente ajeno a ello, de pronto estaba yo ahí entre los Becarios, escuchando lo que sería una de sus conversaciones comunes, pero que para mi fue totalmente reveladora.  Lo que trataban, dejaba a la vista sin reserva alguna toda la suerte de intrigas palaciegas, la mecánica con que un grupúsculo u otro de investigadores y sus vasallos operaban alianzas o descréditos en la lucha por sus intereses mezquinos, en tanto todo ello únicamente tenía que ver con posiciones de poder, caso omiso de cualquier consideración de la investigación científica.  Y nada de eso se trasluce a la vista del profano, para el que todo discurre en plena paz y armonía en un esfuerzo colectivo, común y único, en aras del desarrollo de la ciencia.

 

Entonces entendí por qué el proceso de nuestra “proscripción” desde tres o cinco años atrás: simple y llanamente, no encajábamos en el juego de valores entendidos; no sólo éramos unos insubordinados por naturaleza, sino que no dábamos claras muestras de rendir pleitesía poniéndonos al servicio de algún grupo de poder.  En esa lucha palaciega de la ciencia, o ya dicho en particular, de la Geografía institucional, en nuestra posición utopista por la ciencia, no sólo no éramos útiles ni para Dios ni para el diablo, sino que, peor aún, afectábamos a los intereses meramente de poder de ambos por igual.  El hecho es que, ello lo entendimos ya muy tarde, cuando ya no había “remedio” alguno; y qué bueno que fue así, porque con ello quedamos obligados a una posición, cuya justificación nos hizo teorizar, y entendimos algo más profundo aún.

 

Si la comunidad de geografía no era, como por mucho tiempo equivocadamente lo supusimos –y, lo repetimos, de manera afortunada–, un comunidad única, monolítica, trabajando en función de la ciencia de la Geografía; sino un mundo de fracciones operando por los intereses más mezquinos y baladíes ajenos a la ciencia en sí; entonces, en qué lugar habíamos quedado nosotros.  Esto es, por un lado, cuál era el significado de la Sociedad Mexicana de Teoría e Historia de la Geografía, sc; que habíamos fundado en 1989; pero, por otro lado, cuál era entonces, el significado de nuestra “proscripción”.

 

Si la SMTHG había significado una maravillosa utopía en el ámbito de la comunidad de geógrafos, que difícilmente, en esas condiciones, podría ir a más; nuestra “proscripción” personal era sólo un hecho fortuito.  La SMTHG como un pretendido esfuerzo colectivo generalizable podía dejar de pensar y hacer, pero nosotros no.  Y así, nuestra “personalidad física”, se hizo idéntica a la SMTHG, que se convirtió sólo en nuestra “personalidad moral”.  Y el asunto se redujo a entender, entonces, desde dónde, en el campo de la estructura del trabajo científico, necesariamente, operábamos.

 

Y, decíamos, delimitar y justificar el ámbito de nuestro trabajo geográfico, nos llevó a descubrir algo muy interesante ya desde aquellos años de principios de la década de los noventa, que está ahí, a la vista de todos, pero a la vez, con una naturaleza insospechada, y que es el complemento exacto para entender la revolución científica que se ha empezado a operar con la creación de la Internet (1996), y del surgimiento de los blogs (1997) en ella.  Bolgs que hasta el año 2003 a 2005 fueron principalmente de usufructo de los jóvenes en el intercambio de fruslerías, pero que, a partir de entonces, comenzaron a ser el ámbito ideal de un tipo de investigadores; nosotros entre ellos, creando nuestro Blog “Espacio Geográfico”, a mediados de 2009.  Esos jóvenes ahora han migrado a algo más propio a ellos: los “chats” abiertos, o lo que se han dado en llamar las “redes sociales”, como el Twitter, o el “Facebook”, entre otras.

 

El complejo y comprometedor fenómeno de las comunidades en la ciencia, en particular de nuestro interés, en la Geografía en México, va más allá de aquellas fracciones en el seno de la geografía “oficial” institucional, dependientes de ciertos intereses inconfesables ajenos a la ciencia misma; se diferencia, aún más, de esa comunidad institucional dependiente u “oficial”, una comunidad de geógrafos de suyo independientes (la mayoría anodinos, o alienados con la geografía “oficial” institucional sin involucrase para nada con ella; pero, a la vez, un reducido grupo en ésta, operando en la “proscripción”, significando una muy especial comunidad, por definición, de “desconocidos” entre sí).

 

Más aún, en esa lógica de las cosas, tuvimos que reconocer un ámbito más de la comunidad de saberes, que en tanto sistemáticos pudieran denominarse como comunidades científicas, pero sobre lo que haremos reservas, en tanto algunos de esos saberes, no tienen que ver con el conocimiento de la verdad en términos de la ciencia.

 

De ello, pues, tratará este desconcertante trabajo, en el que por primera vez hablaremos de cosas totalmente extrañas al geógrafo en general, por las que no sólo definimos nuestro ámbito de trabajo geográfico, sino por las que, por exclusión, se determina el ámbito de trabajo del geógrafo institucional; lo que por demás, no dejará de serle de cierto impacto, tal cual ocurre con el lugar en que nos coloca toda revolución.

 


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15 noviembre 2010 1 15 /11 /noviembre /2010 00:00

    Predicciones Web Bot,

  Septiembre-Diciembre 2010.

 Artículo, 2010.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 13 nov 10.


 

                              El Web Bot es un sistema de inteligencia artificial que funciona como un programa indexado: en función, más que de ciertas “palabras clave”, en función de ciertos “contextos emotivos”, recabando de todos los documentos de la web la palabra indexada, con la variante de que recoge, además, su contexto.

 

                               Así, se le pide al sistema que recabe todo lo que en la Web se diga acerca de, por ejemplo, “el momento en que habrá de ser el contacto con una civilización extraterrestre”, o si “sería posible un ataque mediante aviones comericales-misiles a las Torres Gemelas”; toma todas las opiniones puestas en la Web de gente que de una u otra forma lo haya comentado, y estadísticamente predice tal momento (esto es lo que da lugar a un rango de incertidumbre).

 

                               De manera sorprendente, pareciera que colectivamente se está construyendo el futuro a manera de “autoprofecías”, y esta es la intepretación que se está dando al comportamiento del Web Bot, pero si se ve con detenimiento, no es más que la predicción estadística sobre la estimación colectiva (que será tanto más exacta, cuanto mayor el número de los datos estadísticos y la certidumbre misma de las posibilidades del evento, que por lo regular pueden ser estimadas tanto más precisamente, cuanto menor es el plazo).

 

                              En suma, es la posibilidad de que ocurra un evento y cuándo, en la opinion colectiva de millones de usuarios de la web, hablando en el lenguaje más sencillo de su presente e inmediato futuro (de ahí lo aparentemente “cifrado” de los textos de las predicciones, y el que la certidumbre aumente en lapsos menores a tres meses).  Pero, como quiera, esa opinion colectiva es capaz de preveer, según las estadísticas del Web Bot mismo, en un 50% de aciertos, lo cual es totalmente congruente con las probabilidades.

 

                             De ahí que en la siguiente relación de 13 puntos, aparezca el \“texto clave”\ indexado, y luego la explicación de la estimación predictiva.  Finalmente la corroboración o no de la predicción.

 

                              Los aquí llamados como “monjes del tiempo”, por el autor del cual tomamos este texto en: http://flups.net/info-f16/predicciones-webbot-2010-a-2012-t380916.html, son los autores y diseñadores del Web Bot.

 

 

1      Septiembre 22 al 27 -La meseta de la tensión reprimida.

 

Ciertamente, luego de mayo, transcurrió un período de 4 meses de “tensión reprimida”, luego de la cual todo comenzó a precipitarse rápidamente.

Simplemente hechos.

 

 

2      El día 6 de octubre a las 11.59 pm el planeta pasará por un \"periodo de soltar\" seguido de un evento traumático.  Esa informacion se expandirá rápidamente por el uso de la tecnología.  Soltar el lenguaje empezará en el punto de impacto.

Este evento podria ser algo como \"un falso ataque terrorista\" en algunas partes del mundo, USA podria no ser el epicentro de este acto.  Podria ser un evento que se cocine lentamente como soltar un bio-agente.  Hay elementos que se verán antes de que ocurra el evento, entre las fechas 15 al 27 de septiembre.  Es esta una autoprofecia?  Los monjes del tiempo dicen que es posible.

 

Ciertamente: 1) el evento traumático: las posibilidades de Guerra; el “soltarse del lenguaje”, la información corrida por Internet, porque los medios restantes nada han informado; 2) hubo ataques terroristas de supuestos envíos desde Yemen a Francia, Alemania e Inglaterra; y 3) denuncia de Fidel Castro del peligro de guerra a fines de septiembre.

Predicciones correctas.

 

 

3      \" hay algo peor que se acerca”\?

La situación es compleja y no sólo una circunstancia la activará 45-58% económico, 40% militar el resto es el planeta tierra.

En realidad grandes numeros aparecieron y nos preocupan.  Algo entre 2 a 22 millones de vidas serán afectadas por este evento.

Es posible que un evento de terror manufacturado lleve a cosas terribles. Posiblemente ley marcial decretada o la reacción de los militares al evento terrorista real o manufacturado.  \" es inevitable”\?  Los monjes del tiempo no lo saben.  Pero dicen que si bastantes personas lo saben es posible desarmar el evento futuro basados en el conocimiento de la \" la creación constante\".

 

Ciertamente, una epidemia de cólera en Haití arroja un estimación de hasta 200,000 muertos.

Dato correcto.

 

 

No es necesariamente un Tsunami, si vives cerca del agua será bueno tener un bote.

* Are there other think tanks who are saying something similar not based on the same system?  \"sabemos que los chinos también le salió esto\" un programa similar corrido en una supercomputadora que procesa datos más grandes. Los monjes del tiempo trazaron los datos a una supercomputadora china.  \"En USA las agencias del gobierno usan los web bots?  Parece que para ellos los web bots son el \"COCO\".  Pero usan la técnica de visión remota para ver el pasado, pero no es preciso lo que hacen.  Las agencias con nombres de alfabeto y los militares tienen grandes bases de datos pero se especializan en las redes sociales.  Si ellos pueden localizar un terrorista se interesaran por toda la red.  Pero no estarian interesados en la tecnología si ellos podrian estar creando lo que va a ocurrir.

 

 

4      \"Algo sobre Antártica/Calentamiento global”\?

Antártica es bien importante para los que tienen el poder. 13% del análisis linguistico revela que \"los que tienen el poder\" les interesa Antártica.  Antártica es la gran llave de lo que sea que viene.

Ciertamente, la demencia de “los del poder” están esperando el deshielo de la Antártica para la explotación de sus recursos minerales.

 

 

5      \"Algo con el LHC”\?

A los monjes del tiempo no les preocupa el LHC.  Los datos recabados dicen que los cientificos en CERN están \"Cantando y actuando tirando las naranjas\".  Pero esto no nos dice que pasará.

 

El Colisionador de Hadrones fue ya utilizado (octubre) y se generaron las reacciones de partículas esperadas.

 

 

6      \"Crees que los extraterrestres son reales y/o serán parte del juego”\?

Hablando de las conciencias, hay varias conciencias que no son humanas.  Claro es que hay algo más allá del reino de los humanos que maneja a \"los que tienen el poder\".  Hay algo \"de equipo\" en el modelo del espacio del -web bot- que dice que habran -DESAPARICIONES- al empezar el próximo año -relacionadas a extraterrestres.  Es como que si las puertas interdimensionales se abrieran aleatoriamente llevando a las personas que están cerca a otros lugares a través de esos portales y luego se cerraran.  \"2009; las desapariciones se vuelven más especificas.  Grandes cambios, algunos \"que tienen el poder\" desaparecerán. \"La gente que tiene el poder \" estarán afuera con grandes grupos de personas y desaparecerán.

 

Hechos por ocurrir…  Las creencias religiosas establcen el hecho del “rapto”, previo al “Jucio Final”, y la salvación de 144,000 (¿?); al comentarse esto en la Web el sistema Web Bot lo retoma apareciendo el texto expuesto de las “desapariciones”.

 

 

7      \"gran actividad extraterrestre en el futuro cercano”\.

 

Hechos por ocurrir…

 

 

8      \"el análisis de lenguage dice que estarán los E.T.S”\

Resultado de la desinformación:

-Las guerras aliens llegarán.

-Estos eventos podrian no ser reales pero la gente creerá que sí.

 

Hechos por ocurrir…  Aquí es significativo que el autor de http://flup, explique que lo previsto colectivamente, sea “resultado de la desinformación” (como consecuencia del funcionamiento del sistema).

 

 

10  Cosas que los monjes del tiempo no han categorizado, o encontrado sentido:

-Hay un dispositivo afuera y en el mundo que esta siendo CAZADO \"por la gente que tiene el poder\".

 

¿Esto pudiera corresponder al anuncio de la NASA para el próximo lunes 15 de un gran objeto observado por el satelite-telescopio de rayos-X Chandra?

Dato, hasta el sábado 13 de noviembre, parcialmente correcto…

 

 

11   - 2 soplones tienen el dispositivo en sus manos y empiezan a correr, o sólo por tener ese dispositivo han creado un efecto secundario \"que la gente que tiene el poder\" no pudo predecir.  Los monjes del tiempo no tienen la palabra para describir ese dispositivo, es como que un cavernícola describa un arma moderna.

 

Hecho por ocurrir…

 

 

12   -Elección Presidencial.  No habrá decisión aún pasados varios meses después de noviembre; no habrá diferencia de lo que pase.

 

Elecciones en Brasil solamente; en EU no hay elección presidencial, lo que hay son elecciones intermedias.

 

 

* Religión

13 Componente religioso. La religion cambiará en diciembre entre el 12 al 15.  A Los evangélicos les será quitado el peso de encima.  Pero se sentirán con algo de vergüenza.

-Gran revolución en contra \"de los que tienen el poder\".

 

Hechos por ocurrir…

 


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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Exopolítica
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12 noviembre 2010 5 12 /11 /noviembre /2010 00:00

    Inserción de la Entrevista

Fidel Castro-Chossudovky

del 13 de octubre de 2010,

en Digital Granma Internacional;

http://granma.cu.

México, 12 nov 10.


                        En este espacio, insertamos el enlace al artículo publicado en el periódico Granma, de Cuba, sobre la entrevista del 13 de octubre de 2010, que sostuvieron Fidel Castro y el investigador canadiense Michel Chossudovski, en torno a la situación política y geopolítica configurada en el curso de los últimos meses.  Por su trascendental importancia, para la lectura de la extensa conversación, ofrecemos la siguiente liga al texto directo del periódico: link

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4 noviembre 2010 4 04 /11 /noviembre /2010 00:03

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010 

Teoría del Análisis Cualitativo

del Espacio Geográfico.

“Ponencia, XIX Congreso Nacional de Geografía”,

2010 (3/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 11 nov 10.

 

 

III El análisis geográfico, espacial,

es la transformación cualitativa de los nexos

entre los estados de espacio.

 

El caso, en el ejemplo, del sustrato portador de la roca, es sólo referir un estado de espacio; ahora hay que multiplicar la acción simultánea y en sus nexos, entre múltiples estados de espacio de distintas formas de movimiento y de diversos sustratos portadores diferentes; ello implicará un análisis exhaustivo de las conexiones entre los estados de espacio, que en lo concreto nos aparece literalmente anudadas en un vínculo indescifrable.  Desentrañar ese nexo, explicar las conexiones entre los estados de espacio, implicará considerar el movimiento que nos dirija al momento en que esas conexiones se expresen como las relaciones ente los mismos, allí en donde unos estados de espacio afectan a otros en un orden causal físico externo.  Al final, el resultado del análisis cualitativo, será narrarlo en la descripción de una Relación Geográfica, y representarlo en la descripción gráfica de una Carta Geográfica.  Entonces, y sólo entonces, a partir de ahí, será posible ascender el estudio geográfico, en ese análisis espacial mismo, al análisis cuantitativo o de las tranformaciones no-estables.

 

El análisis cualitativo del espacio geográfico es, pues, la descripción no meramente enumerativa, sino una descripción explicativa; esto es, una descripción conocedora del orden de causalidad en los procesos (una explicación en los ordinales), explicando las relaciones físicas y el orden de causalidad externas; qué ocurre primero y qué ocurre después, en las conexiones físicas externas entre los estados de espacio (dejando el fenómeno como tal en sus relaciones de causalidad internas, al especialista en él).

 

Hemos expuesto, entonces, la objetividad del espacio y sus propiedades; ahora queda expuesto, con lo anterior, la causalidad del mismo.  Los estados de espacio discreto y sus relaciones, determinan los atributos del espacio continuo, es decir, que aquellos son causa; pero esta es una causalidad secundaria, pos facto a una causa antecedente por la cual, el estado discreto de espacio mismo, es.  Traducible, quiere decir que no sólo los estados de espacio determinan la propiedades del espacio continuo en general, sino que el espacio mismo; no obstante la propiedad de invariancia que rige en el campo cualitaitvo; es causa en los sustratos portadores, no sólo en los términos filosóficos de ser su condición de existencia, sino porque –explica la física cuántica–, en el origen, la más ínfima inestabilidad del vacío, dio lugar a la aparición de los estados discretos.  El físico Feynman llegó a decir: <<dadme un rayo de luz salido de la nada y quince mil millones de años, y os daré el Universo>>, y aún demandaba demasiado.  Hoy basta con decir: <<dadme una infinitesimal inestabilidad en un estado de vacío absoluto y quince mil millones de años, y os daré el Universo>>; quizá pudiéramos decir, incluso: <<dadme vacío absoluto y tiempo, y os daré el Universo>>, pues la inestabilidad será una condición dialéctica necesaria del vacío.  Pero esta causalidad; a manera como Einstein explicara los efectos gravitatorios por la curvatura del espacio; es la que rompe la continuidad, da el salto en el movimiento de la materia, y con ello, da lugar a transformaciones sustanciales, y es, por lo tanto, como tal, objeto del análisis cuantitativo del espacio geográfico.

 

En la simplificación del modelo del “Arca de Indicopleustes”, hemos expuesto –porque ha sido suficiente–, el ejemplo de la roca.  Pero los geógrafos fenomensitas no dejarán de insistir en cuanto a qué pasa, en este caso, con la sociedad.

 

El ejemplo de la roca es suficiente, decimos, porque siendo la sociedad un estado de espacio más, si bien el más dinámico y complejo, a ello se aplica las mismas consideraciones metodológicas categoriales; y ello no será reduccionismo, como suele alarmar al geógrafo fenomenista; puesto que no se está estudiando la sociedad como tal, que implicaría hacerlo con sus propias leyes, sino en tanto estado de espacio.  Tendrá una localización, la Ciudad; y una distribución como un momento desarrollado de la misma localización: su presión e impacto en el medio natural desde el ámbito rural, y el factor fabril mismo.  Geográficamente lo que nos interesa es esa localización y su despliegue; ello es, como estado de espacio discreto, lo que impone atributos al espacio continuo.  Lo que nos importa de ello en el análisis cualitativo del espacio geográfico, es –limitándonos al ejemplo en las consideraciones más generales de apenas tal par de categorías– su localización y su desarrollo en la distribución, que nos caracterice esas propiedades del espacio continuo.

 

La vieja crítica podrá ser la acusación de incurrir en reduccionismo; esto es, en pretender explicar el fenómeno social, a partir de conceptos y leyes físico-matemáticas.  Digámoslo una vez más, si tal cosa pretendiésemos, sin duda pecaríamos de reduccionistas.  Pero no hay tal reduccionismo, porque no pretendemos tal absurdo; la explicación del fenómeno social, se lo dejamos al sociólogo.  Nosotros no pretendemos explicar tal fenómeno que se rige por sus propias leyes, investigadas por el especialista en ello.  Para nosotros, la sociedad; por darle ese nombre a un estado de espacio particular; no es sino un estado de espacio tal como lo es la roca misma; hay en ello una forma distinta de movimiento de la materia y un sustrato portador diferente; y de ello lo que nos interesa como investigación propia, geográfica, no son las leyes sociales que le rigen como fenómeno social, sino la leyes espaciales que le rigen como fenómeno espacial.  Geográficamente, de ello lo que nos interesa, no es la lucha de clases sociales, sino sus atributos espaciales tales como su localización y distribución, o sus conexiones y relaciones (y éstas, por lo demás, físicas externas en la coexistencia espacial).  Esto es, como geógrafos, no estudiamos el fenómeno, sino estudiamos el espacio; o, en todo caso, no estudiamos el fenómeno social (como pudiera ser cualquier otro fenómeno de la naturaleza), sino el fenómeno espacial.   Como geógrafos, no estudiamos la forma de movimiento de la materia ni el sustrato portador; sino la forma de existencia[*] de la materia, y las condiciones de existencia del sustrato portador.

 

Y dejar de lado esa vieja pretensión fenomenista del estudio social, no hace al geógrafo un sujeto socialmente inconsciente, un “apolítico”, y menos aún un “enajenado reaccionario” (como el considerar lo contrario, no lo hace, per sé, ni necesariamente un sujeto socialmente consciente, ni lo obliga a un compromiso político, y menos aún lo hace devenir en un revolucionario); como el físico, el químico, o el biólogo, no por no involucrar lo social en sus estudios, los deja en esa condición o los hace menos.

 

 

Conclusión.

 

1      Históricamente, demostrado estaba el que el comportamiento de los estados de espacio (los fenómenos), son la transformación cualitativa de los nexos entre éstos (en el conjunto de las relaciones de causa-efecto).  Dado ello, hemos afirmado, por nuestra parte, que el análisis geográfico espacial, es el análisis del comportamiento de los estados de espacio.  Algo que traducido es evidente, pero que bajo nuevas categorías tenía que ser demostrado más allá de sus propios argumentos, con la verificación de ese supuesto por el cual, a su vez, afirmamos que, luego entonces, el análisis geográfico espacial, es el análisis de la transformación cualitativa de los nexos entre los estados de espacio; cuyos argumentos esenciales han sido, el que análisis cualitativo del espacio geográfico es, pues, la descripción no meramente enumerativa, sino una descripción explicativa; esto es, una descripción conocedora del orden de causalidad en los procesos (una explicación en los ordinales), explicando las relaciones físicas y el orden de causalidad externas; así como el que los estados de espacio discreto y sus relaciones, determinan los atributos del espacio continuo, es decir, que aquellos son causa; pero esta es, decíamos, una causalidad secundaria, pos facto a una causa antecedente por la cual, el estado discreto de espacio mismo, es.

 

Y si el análisis cualitativo geográfico espacial, es el análisis de la transformación cualitativa de los nexos entre los estados de espacio, como hemos verificado, luego entonces, el análisis cualitativo geográfico espacial, como lo establecimos en la premisa de tesis, es el análisis del comportamiento de los estados de espacio.

 

2      Finalmente, en esencia, el estudio geográfico como el estudio de los fenómenos, en esa condición, limitó a esta ciencia a exclusiva consideración de las transformaciones estables o cualitativas entre los mismos (cuyas transformaciones cuantitativas o no-estables, son objeto de estudio del especialista en el fenómeno), y por ende, a la exclusiva consideración descriptiva.

 

Así, el estudio geográfico como el estudio del espacio, guardando consistencia categorial con las propiedades físico-matemáticas objetivamente dadas del espacio, dota a esta ciencia ya, de un cuerpo de teoría con sus postulados, principios, categorías y leyes (expuesto todo ello de tiempo atrás en otros documentos), con un lenguaje lógicamente consistente y propio.

 

3      Ese cuerpo de teoría propio, finalmente, se desplegará en el análisis de las transformaciones cuantitativas, o de los condiciones no-estables, del espacio.

 



[*] Sospechamos, no obstante, que lo que hoy en términos de la dialéctica materialista se denomina “forma de existencia”, en el futuro, como resultado de la investigación, podría ser no más que una “forma de movimiento” más, singularmente cualitativa.

 



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4 noviembre 2010 4 04 /11 /noviembre /2010 00:02

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010 

Teoría del Análisis Cualitativo

del Espacio Geográfico.

“Ponencia, XIX Congreso Nacional de Geografía”,

2010 (2/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 08 nov 10.

 

 

II     El análisis geográfico espacial,

es el comportamiento de los estados de espacio.

 

Los estados discretos de espacio, como lo que comportan (una forma de movimiento de la materia y un sustrato portador), se mueven, siendo ese movimiento, junto con el tiempo y el espacio, condiciones o formas de existencia de la materia.

 

El análisis cualitativo del espacio geográfico, es el análisis –hemos dicho– del comportamiento de las transformaciones estables; esto es, aquellas en las que un estado de espacio no cambia su forma de movimiento, pero el sustrato portador se transforma (la roca moviéndose bajo la acción de la gravedad, continuará siendo un movimiento físico, pero las características de la roca misma cambiarán).  El estudioso del fenómeno, como tal, verá un proceso geomorfológico; pero en el análisis del espacio, el geógrafo verá, precisamente, el comportamiento de los estados de espacio en el conjunto de las propiedades dadas por las categorías del espacio; y así, la localización puntual de la roca, se ha desarrollado en la distribución de sus materiales en una extensión y limites determinados.


cosmas Topografía Cristiana 535

Carta de Indicopleustes 1

La Carta de la primera representación del espacio geográfico tridimensional, en el “Arca de la Topografía Cristiana”, de Cosmas Indicopleustes.

[Imagen del “Arca de la Topografía Crisitiana”; Fuente: http://www.interactiva.matem.unam.mx/mapas/imágenes/mapas/cosmas.gif

Carta; Fuente: “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 

Carta de Indicopleustes 2 

 

Mapa de Cosmas Indicopleustes: representación bidimensional del espacio geográfico, a partir del espacio tridimensional del “Arca de la Topografía Cristiana”.

[Fuente: “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 

 Carta-de-Indicopleustes-3.jpg

 

Dado un tiempo (en este caso, geológico), la localización de la roca (por la que se puede entender todo Europa), se ha distribuido en los límites y extensión de los derrubios, donde ahora éstos, constituyen la transformación cualitativa de dicho estado de espacio.

[Fuente: “Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 

 

Obsérvese, pues, que no estamos hablando de nada ajeno al saber geográfico históricamente dado; lo que estamos haciendo, es darle una identidad propia dejando de lado las categorías de las ciencias sobre los fenómenos, para hacerlo con las categorías de la teoría del espacio; y no hacemos ello precisamente de manera subjetiva; sino por las determinantes objetivas dadas por la consideración del objeto de estudio: el espacio terrestre y sus atributos –reiteramos–, en función de sus categorías propias.

 

El análisis cualitativo del espacio geográfico, vemos pues, es el comportamiento de sus estados de espacio.  La simplificación en el modelo del “Arca”, vacía, es el espacio geográfico en su condición exclusiva como el estado de espacio continuo tridimensional.  Cuando irrumpe en él la roca, tenemos un estado discreto de espacio que atribuye nuevas propiedades al continuo.  El estudio del comportamiento dado, finalmente, es una parte de lo que nos permitirá realizar la predicción científica.

 

A partir de la localización de dicho estado de espacio, éste, en la dialéctica y en función del tiempo, se distribuye.  Tal distribución no es, como se nos ha mostrado hasta ahora en los libros de texto, la extensión del afloramiento rocoso o lítico (dado el ejemplo), sino la transformación del sustrato portador dado en dicho estado de espacio; en este caso, por ejemplo, precisamente en la extensión de la distribución de sus derrubios o sedimentos.  Pero “roca o estructura lítica”, “afloramiento rocoso o lítico”, y “derrubio o sedimento”, si bien son categorías en el análisis geológico, geográficamente son sólo conceptos intercambiables y hasta prescindibles, para nombrar con propiedad las cosas que se explican; de manera diferente, “localización”, “estado de espacio”, “tiempo”, y “distribución”, apenas conceptos para los geólogos o cualquier otra especialidad, son categorías geográficas fundamentales para explicar, y sin las cuales no se podría explicar, su propio objeto de estudio: el espacio terrestre.  Obsérvese, por lo demás, que también se usa la palabra “extensión”; es una categoría geográfica, podría tomarse en ese sentido, pero no la hemos dado en antecedentes, y, en este caso, su empleo bien puede quedar con el carácter de un concepto en el lenguaje expositivo.

 


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4 noviembre 2010 4 04 /11 /noviembre /2010 00:01

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010 

Teoría del Análisis Cualitativo

del Espacio Geográfico.

"Ponencia, XIX Congreso Nacional de Geografía",

2010 (1/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 04 nov 10.

 

 

Introducción.

 

Partimos de considerar una tesis a sustentar en este ensayo: <<El análisis geográfico espacial, es el estudio del comportamiento de los estados de espacio>>.  Esta tesis la dejamos planteada ya desde 1985, y su consideración suponía, ya la elaboración de una teoría del espacio geográfico o terrestre; o bien, el que avanzando en dicha tesis, contribuyésemos a aquella teoría.  Un cuarto de siglo después, para efectos prácticos, estamos en el segundo caso.

 

El análisis cualitativo del espacio geográfico, es el estudio del comportamiento de los estados de espacio, ya que éstos son la transformación cualitativa de los nexos entre los mismos.

 

Esto es, que el comportamiento de por sí, representa la transformación cualitativa de las relaciones o nexos entre los estados de espacio.  Y dicho comportamiento (de portar con, en el sentido de llevar o traer mediante algo), por lo demás, proceso estable en el cual ocurre una transformación cualitativa, es justo el objeto de la descripción geográfica inicial; esto es, de la descripción de los procesos estables.

 

Apegándonos al riguroso método científico hipotético-deductivo de la modernidad en la exposición, establecemos explícitamente aquí el siguiente silogismo:

 

Premisa Antecedente:      El comportamiento de los estados de espacio, es la transformación cualitativa de los nexos entre éstos.

Premisa de Tesis:          El análisis geográfico espacial, es el comportamiento de los estados de espacio.

Consiguiente Hipótesis:   Luego entonces, el análisis geográfico espacial, es la transformación cualitativa de los nexos entre los estados de espacio.

 

Esto es, que, si la hipótesis por la cual el análisis del espacio geográfico se significa en su primer momento por la descripción de las transformaciones cualitativas en las relaciones entre los estados de espacio en función de los antecedentes dados, luego entonces, la tesis que se afirma será correcta.

 

 

I     El comportamiento de los estados de espacio, es la transformación cualitativa de los nexos entre éstos.

 

La primera condición es entender qué es un “estado de espacio”, y por tal, habremos de entender: una forma de movimiento de la materia en un sustrato portador; geográficamente, el movimiento físico de un objeto, en el sustrato portador, por ejemplo, de la roca; o el movimiento biológico, en una asociación vegetal, o el movimiento social, en la lucha de clases sociales, et sig.  Una categoría es un concepto, pero un concepto especial que contiene en sí mismo todo un planteamiento teórico.  La diferencia entre un concepto cualquiera y un concepto en el grado de categoría, es que el concepto nos permite articular una exposición y puede ser prescindible e intercambiable por otros conceptos semejantes o sinónimos; pero una categoría, es un concepto sin el cual una teoría no puede ser expuesta.  Lo esencial de la categoría de “estado de espacio”, como un estado discreto del espacio, radica en que, mediante ella, habremos de suprimir los conceptos de “fenómenos naturales y sociales”, que desafortunadamente inducen al estudio causal de los mismos, siendo objeto de estudio de sus especialistas correspondientes; o dicho de otro modo, los estados de espacio son eso mismo, los fenómenos naturales y sociales, pero entendidos en el contenido teórico de una categoría geográfica o espacial.

 

En segundo lugar, el estudio del comportamiento de los estados de espacio, ha de darse en función del análisis de sus transformaciones cualitativas o estables, en términos de los pares dialécticos de categorías esenciales del espacio (lugar y situación, localización y distribución, extensión y límites, conexiones y relación, et sig), en las cuales la segunda es un momento de desarrollo de la primera; de modo que, por ejemplo, de la roca habremos de considerar su localización y distribución, en donde esa distribución es un desarrollo de su localización cuyas cualidades dadas por sus condiciones estables, en principio, son objeto de observación y descripción.

 

Las transformaciones de esas condiciones estables sólo pueden ser observadas en función de la propiedad física del espacio dada en el tiempo; de modo que la distribución, como categoría tomada en el ejemplo, ha de ser considerada, en principio, en función de ello; pero, geográficamente, no sólo en función del tiempo, sino en función de las conexiones o nexos que alcanzarán un momento de su desarrollo en la relación entre los diversos estados de espacio.

 

Lo esencial en este planteamiento está en la capacidad de ver geográficamente, en el ejemplo, a las propiedades físicas del concepto de roca (concepto que en geología adquiere el rango esencial de categoría fundamental), en su localización y distribución, no como las vería el geólogo o el geomorfólogo como un objeto de estudio en sí, sino geográficamente, en tanto un estado de espacio.

 

Así, ya podemos echar mano de la alegoría del “Arca de la Topografía Cristiana” de Indicopleustes, primera representación histórica del espacio geográfico tridimensional, para entender la representación en él, geográficamente, de lo que no veremos sino como estados de espacio.

 

 

Topografía de Cosmas

[Fuente: Topografía de Cosmas; o espacio geográfico representado en el Arca de la Alianza, de Cosmas Indicopleustes, del siglo VI]

 

 

Vayamos más allá de las propiedades básicas del espacio dadas en la orientación de ese continuo tridimensional, de la consideración de su linealidad y del sistema de referencia coordenado respecto del cual se da la localización de los estados de espacio, entre otras; para partir, como en toda ciencia que se precie de serlo, de las rigurosas leyes que rigen, en este caso, precisamente, el comportamiento de los estados de espacio como la transformación cualitativa de sus conexiones a un momento de su desarrollo dado en sus relaciones.

 

De este modo, en función de la ley de la zonalidad planetaria, por ejemplo, ciertos estados de espacio quedarán determinados a una cierta localización y distribución en lo que Eratóstenes denominaba las esfrágidas (zonas latitudinales), y sólo a esa localización y distribución, tanto en superficie como en altura (sería el caso, por ejemplo, de las asociaciones de vegetación).  Sin embargo, los nexos entre los estados de espacio y sus transformaciones, quedan sujetas a su vez por leyes espaciales más particulares.

 


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1 noviembre 2010 1 01 /11 /noviembre /2010 01:05

Clich--Filosof-a 

Ser y Conciencia.  Ensayo, 2007 (5/5)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 15 nov 10.

 


En este momento de la historia que examinamos ahora, los ss.XVII y XVIII, período conocido como La Ilustración, ve formarse dos grandes vertientes culturales: 1) el Clasicismo y Neoclasicismo representativos de los intereses de las clases sociales progresistas; esto es, de la burguesía revolucionaria en alianza con el proletariado naciente, en lucha contra las monarquías feudales; y 2) el Barroco y Manierismo, representativos por su parte de los intereses de las clases sociales retrógradas; esto es, de la aristocracia monárquica feudal y la burguesía más conservadora.

 

Así, en el desarrollo del Clasicismo y Neoclasicismo, como el arte del renacer en el clásico heleno-romano con su rigor, se tiene a un autor como Félix Lope de Vega (1562-1635), autor de Fuenteovejuna; o Moliere (1622-1673), el cual en sus obras se dedica a ridiculizar las costumbres aristocráticas de su tiempo (lo que a su vez, paradójicamente, tras la ironía y la ridiculización, provoca de inmediato cambios en las costumbres en la corte del rey Luis XVI)  En el mismo estilo estarán Defoe (1660-1631), autor de Robinsón Crusoe, no obstante de principios religiosos moralizantes, como Racine (16391699), autor de obras de teatro donde reproduce el ambiente clásico griego; Swift (1667-1745), autor éste de los Viajes de Gulliver; autores últimos por su parte, de un humorismo irónico moralizante y de sátira contra los resabios de las noblezas aristocráticas.

 

En contrapartida están los autores del Barroco (calificado incluso como “arte de la Contrarreforma” por el estudioso de ese período Werner Weisbach) y el Manierismo, entendido éste como ese estilo de “falta de personalidad y libertad en el artista para imitar a ultranza el estilo de un maestro o de una escuela”[1]; entre los cuales se tiene a los místicos, como Santa Teresa de Jesús (1515-1582), autora del poema de dialéctica idealista profunda Amores de Vida Eterna; o los llamados culteranos y conceptistas como Góngora (1561-1627), por ejemplo con su Fábula de Plifemo y Galatea, y Quevedo (1580-1645) con su Historia de la Vida del Buscón, respectivamente a esos estilos; así como Pedro Calderón de la Barca (1600-1681), autor de La Vida es Sueño, o Sor Juana Inés de La Cruz (1648-1695), autora de Primer Sueño.

 

Hacia fines del s.XVIII, por una parte con la Independencia de las Colonias Inglesas en América en 1776, que harán nacer a los Estados Unidos; y por otra parte con la Revolución Francesa de 1789 con lo que históricamente se consolida el régimen capitalista; terminará el período renacentista y sus manifestaciones culturales propias al origen y formación de dicho régimen, para pasar a una nueva síntesis de la historia de la cultura, dando lugar ahora al Romanticismo.

 

 

Realización Humana

 

La realización humana; o dicho de otra forma, el logro del ser humano como un ser humano real; por todo lo antes dicho, ha de ser en principio, realización social humana (o, dicho de otro modo, un ser humano social real)  Es decir, la realización humana no es un asunto de los individuos, ni unilateral; no es un asunto de “autorrealización” individual, sino de realización social omnilateral humana.  Pero más aun, la realización social humana como la plena humanización del ser humano, implicará su autoperfeccionamiento, en tanto que como Ser Humano-Dios, tendrá a su vez el atributo de la autodeterminación, que no es otra cosa –ciertamente no propiamente dicha-, que otra forma de referirnos a la conciencia de la necesidad, a la toma del destino, en sus propias manos.

 

Sin embargo, la realización social humana es al infinito, la plena humanización del ser humano tiene un carácter asintótico, es decir, que siempre tenderá a la total perfección, sin alcanzarla nunca.  Así, la realización social humana es un proceso en permanente movimiento y transformación en el cual se enriquece constante e infinitamente la calidad humana.

 

Esa ha sido la tendencia general de la historia; otra cosa son esos ciertos momentos de la misma en los cuales todo parece ir al contrario; todo se falsea, nada parece hablar a favor de la humanización del ser humano; son esos momentos históricos de transición de las grandes épocas de la historia: de la descomposición de la comunidad primitiva al régimen esclavista, de la descomposición de la sociedad esclavista, a la sociedad feudal; de la descomposición de la sociedad feudal a la sociedad capitalista, y hoy, de la descomposición de la sociedad capitalista, al socialismo.

 

No es casual, la historia no se ha detenido, la descomposición social actual del régimen capitalista que ha dado de sí todo lo que podía dar, finalmente ha iniciado su abierta y franca descomposición.  Estamos en transición a otra forma de organización social.  Las leyes económico-políticas nos exponen con toda claridad hacia dónde vamos; pero estas leyes, aun cuando objetivas, y por ello independientes de la voluntad de los individuos o la sociedad en su conjunto, no operan sino en la vida misma de los seres humanos; y éstas, fuera de nuestra autodeterminación, moviéndose independientes de la conciencia acerca de nuestro propio destino, pueden pasar antes por situaciones sociales extremas: la caída del capitalismo en una nueva Edad Oscurantista.  En nuestra opinión incluso, en ese camino ya estamos, y de ahí la gravedad del momento actual.

 

Lo anterior, evidentemente, será algo más elevado para valorar el desarrollo humano, significando realmente su esencia; que –como lo hace el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD)–, el referir el “desarrollo humano” confundido con “desarrollo social”, a un índice de “justicia social” determinado en consecuencia por factores económico-sociales: el valor modal de la Esperanza de Vida, más el valor modal de la tasa de Alfabetismo y Educación Básica, más el valor modal de la tasa de Empleo; todo ello dividido entre el valor modal de la tasa de Ingreso per Cápita, denominado equívocamente “Índice de Desarrollo Humano” (IDH)*

 

Lo anterior se explica por los criterios pragmáticos y utilitaristas del concepto burgués de la condición humana: una máquina de producir, tanto más o menos calificada, con mayor o menor “vida útil”, y con una determinada capacidad autorreproductiva.

 

El desarrollo humano tiene ciertamente en su base, como condición determinante económico-social, e incluso económico-política, los aspectos de la infraestructura económica, principalmente, cierto es, el empleo –el derecho al trabajo–, y un aceptable poder adquisitivo –el ingreso per per–, pero de ninguna manera, por ello, el desarrollo humano puede reducirse a lo económico, sino que esa es sólo su condición material para el desarrollo; y en ese sentido, tal índice, sólo habla de un “desarrollo social”.  A partir de ese desarrollo social que crea las condiciones materiales de vida, el desarrollo humano ha de conceptuarse cualitativamente, de manera más profunda: en su desarrollo ético-estético.

 



[1] Diccionario Enciclopédico Espasa; Editorial Espasa-Calpe, Tomo 16; Madrid, 1979; v. Manierismo

* Ciertamente el cálculo del mismo es más complejo, pero irrelevante aquí sus minucias, por lo que a grosso modo, puede dejarse explicado así.  El resultado de tal operación dará siempre un valor en decimales entre 0 y 1, donde el valor tendiente a 1 indicará mayor “desarrollo humano”, que en realidad se reduce ciertamente a un valor o índice de mayor justicia social.

 



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1 noviembre 2010 1 01 /11 /noviembre /2010 01:04

Clich--Filosof-a 

Ser y Conciencia.  Ensayo, 2007 (4/5)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 11 nov 10.

 

 

Poco más de un siglo después vendrá un grupo nuevo de cuatro humanistas encabezados cronológicamente por Sebastián Brant (1457-1521), el cual escribe: La Nave de los Locos (1494), en donde en dicha nave, van todos los estamentos sociales con sus vicios y locuras.  Cada estamento social tiene un capítulo en que se representa la caricatura de un vicio humano personificado por un loco.  Brant mismo se personifica como el loco escolasta acumulador de sabiduría libresca.

 

Si Boccaccio era ya un humanista pleno, Brant disfruta de esa condición en la sátira a todo lo anacrónico; así lo dice ahora J. Vélez Ricardos en el resumen de éste: “Lo que la vieja mentalidad asético-cristiana vio como pecado que transformaba el orden divino, la culta sátira social lo presenta como loca perversión que ha sido curada por la risa del rico”[1].  El cimero momento del humanismo se refleja en las palabras de Vélez Ricardos cuando éste resume de Brant: “El enfoque ha cambiado; ya no se halla en relación con la divinidad...  El hombre ha comprendido ya su esencia, ha tomado conciencia de su ser independiente y terreno...; y citando a Pensa, concluye: en una enciclopedia de sabiduría que caracteriza los años comprendidos entre el Medioevo y la Edad Moderna, abrazando todas las disciplinas morales”[2]

 

Erasmo de Rótterdam (1466-1536), siguió a Sebastián Brant; con Erasmo se va a iniciar la vertiente de cristianismo que se adapta a las nuevas condiciones, haciendo surgir el llamado “humanismo cristiano”.

 

El trabajo principal de Erasmo es su Elogio de la Locura (1508-1509), dedicado a su amigo Tomás Moro; “sátira alegórica en que la Locura se presenta en persona ante una gran asamblea de naciones, clases y edades para hacer elogio de sí misma”[3].  Pero su ataque va dirigido contra la presunción, la corrupción de los monjes, e idolatría de los santos del clero.  Asimismo, desvalora las fuentes del escolasticismo: Sócrates, Platón y Aristóteles, y con ello hace la crítica severa al escolasticismo medieval.

 

Tomás Moro (1478-1535) y su Utopía; es el tercero de este grupo de pensadores de los ss.XV-XVI.  En su novela política Utopía (de U, sin; topos, lugar), Moro ironiza sobre la sociedad de su tiempo a la vez que muestra una sociedad ideal para su tiempo.

 

Siguiendo la línea de su amigo Erasmo, Moro revive la idea teológica criticada por los primeros humanistas en una abierta posición ateísta; por lo que sus atributos más que en el orden de lo filosófico, están en lo político, pues en su Utopía Moro niega que deba existir la propiedad privada, lo que le permite afirmar que la sociedad utópica es una sociedad sin clases, y ello lo lleva a plantear un primer socialismo utópico.

 

El cuarto pensador de este período es Ulrich Von Hutten (1488-1523), cuya obra Carta de los Hombres Incultos (Epistolae Obscurorum Virorum) escrita entre 1515-1517; formada a manera de cartas entre escolastas que debaten.  Está parodiada de tal manera que popularmente se creyó que tal debate era real.  “Desde entonces el nombre de “oscuros” (oscuri) designó a los reaccionarios, tontos y peligrosos”[4]

 

Un tercer grupo de pensadores corresponde al período de los ss.XVI-XVII.  Éstos a su vez son tres filósofos; el primero de ellos, Giordano Bruno (1548-1600) y su copernicana obra Acerca de lo Infinito, el Universo y los Mundos; u otra denominada De la Causa, del Principio y del Uno; revelan sólo por su título el pensamiento del materialismo panteísta.  Escribió a su vez una comedia: El Candelero (1582), ultrarrealista “entre la plebe que se revuelca por el fango y se burla, y la del filósofo que se remonta a lo universal”[5], en la cual se sintetiza su pensamiento.  La novela está formada por tres historias simultáneas, que al final convergirán en una conclusión.  De la novela Bruno mismo dirá en su Prólogo: “tendréis ante los ojos ociosos principios, vanos pensamientos, frívolas esperanzas, falsas premisas, enajenaciones mentales..., gloriosos frutos de locura”[6].  Brant, Erasmo, Bruno, trazan una misma línea de continuidad entre los ss.XV a XVII haciendo la crítica a la locura de la sociedad contra la que luchaban.

 

El segundo pensador de este grupo de los ss.XVI-XVII, es Francis Bacon (1561-1626), que en su obra, la novela La Nueva Atlántida, plantea otra utopía, que simplemente como tal, representa, a manera como lo dijera Marx respecto del cristianismo: <<la denuncia de la miseria real>> de la sociedad de su tiempo, que los llevaba a idealizar un mundo mejor.

 

Más recordado es aun Bacon por su pensamiento materialista filosófico y su proyecto de la “Gran Renovación de la Ciencia”, en lo cual exponía su método inductivo y experimental.

 

El tercer pensador es Tomás Campanella (1568-1639), un luchador político-religioso que es condenado a treinta años de prisión, autor de La Ciudad del Sol (1623), que constituye una utopía más en la cual se propone una reforma de la República cristiana.  Propone un Estado teológico naturalista y panteísta, pero con una moral religiosa en el que todos son iguales.

 

Entre ellos, quizá con un carácter menos filosófico, está William Shakespeare (1564-1616), por ejemplo, como los renacentistas de origen, “puros”, los renacentistas más generales, tras los cuales, ese movimiento cultural renacentista se bifurcó en dos grandes corrientes: el Clasicismo y Neoclasicismo por un lado, y el Barroco y Manierismo por otro lado.

 

Y aquí empieza un análisis marxista de la Historia de la Cultura que por lo mismo está ausente en los libros de texto, y es que, siendo la cultura la superestructura social; es decir, forma de la conciencia social (determinada por lo tanto por el ser social, como hemos visto más arriba); los movimientos de dicha cultura expresarán los intereses de las clases sociales en disputa.  En consecuencia, unos movimientos culturales expresarán los intereses progresistas y revolucionarios de las clases sociales explotadas y oprimidas, e interesadas en los cambios liberadores de la historia; como otros movimientos culturales en una unidad de contrarios, simultáneamente expresarán los intereses conservadores y reaccionarios de las clases sociales explotadoras y opresoras deseosas de que el estado de cosas creado no cambie.

 



[1]       Ibid. Tomo II, v. Brant.

[2]       Ibid. Tomo II, v.Brant.

[3]       Ibid. Tomo II, v.Erasmo

[4] Otháhalová, Jirina; El Humanismo; en R. Chadraba, et al; “Renacimiento y Humanismo”; Editorial Cartago, Buenos Aires, 1965, p.87.

[5]       Armiño, Mauro, et al; Parnaso, Diccionario Sopena de Literatura; Editorial Ramón Sopena, Tomo II, Barcelona, 1972; v. Bruno.

[6]       Ibid. Tomo II, v.Bruno.

 



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1 noviembre 2010 1 01 /11 /noviembre /2010 01:03

Clich--Filosof-a 

Ser y Conciencia.  Ensayo, 2007 (3/5)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 08 nov 10.

 

 

Historia de la Cultura

 

El conjunto de todos esos elementos antes mencionados y más, es lo que forma la cultura.  La cultura es “el conjunto de valores materiales y espirituales creados y que se crean por la humanidad en el proceso de la práctica socio-histórica y caracterizan la etapa históricamente alcanzada en el desarrollo de la sociedad”[1].

 

La forma de ser y de pensar crea la cultura de los pueblos, pero a su vez, ésta, para llevar a la sociedad a etapas históricas más avanzadas, crea la forma de ser y de pensar de los pueblos.

 

La teoría del Humanismo ha creado una etapa histórica de la cultura, pero al mismo tiempo, no es ajena pues, a las determinaciones de la historia de la cultura en posteriores etapas progresivas.

 

La etapa de la cultura creada por el Humanismo ha sido, relevantemente, el momento del llamado Renacimiento como etapa histórico-cultural.  Mas el Renacimiento que se inicia con una pléyade de pensadores y se caracteriza con los aportes de éstos, al poco tiempo se dividirá en dos vertientes de pensamiento: 1) el clasicismo, y 2) el barroco; e incluso la extremización de estos movimientos culturales derivarán a las formas del neoclasicismo, de una parte, y del manierismo de la otra parte.

 

La filosofía del Humanismo Renacentista se expresó fundamentalmente –al estar ocupadas las universidades por el pensamiento escolasta- en la literatura renacentista.  Se tiene así, inicialmente entre tres pensadores de los ss.XIII-XIV, a Dante Alighieri (1265-1321) en La Divina Comedia.  Dante, a sus nueve años de edad, se enamora de una mujer llamada Beatriz, pasa un tiempo, y la vuelve a ver ahora a sus dieciocho años, haciéndola su musa para siempre, a pesar de haberse casado con Gemma Donati.  Beatriz será entonces uno de los personajes centrales de su obra.

 

La Divina Comedia es un “cuadro vasto y complejo de su época”[2], y a decir del mismo Dante: la “Comedia es un género de narración poética caracterizado por lo triste de sus comienzos y lo feliz de su fin, y desarrollado en un estilo llano y sin pretensiones”[3].  La Divina Comedia es así, un todo de imaginación y moral, ciencia, filosofía y teología.

 

Los dos personajes clave de la obra son Beatriz y Virgilio, en una estructura dada en tres partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso.  Muerta su amada, dice Dante: “en medio del camino de nuestra vida, me encontré en una selva oscura por haberme apartado del camino recto”[4]; Beatriz enviará a Virgilio en su ayuda y ella misma lo guiará al final.  Acompañado de Virgilio recorrerá el Infierno y el Purgatorio, con Beatriz irá al Paraíso.  Y ese su recorrido, no será sino la alegoría del recorrido mismo de la humanidad.

 

Dante, como puede verse, es todavía en mucho un hombre -ciertamente osado-, pero aun del Medioevo; pero destacará como humanista en el modo de terminar: no obstante en el Paraíso, “Dante finaliza su poema exaltando la actividad humana en todas sus facetas, desde la santidad a la sabiduría”[5]

 

A él le seguirá Petrarca (1304-1374), su padre fue desterrado junto con Dante de Florencia.  Ahora la musa de éste será Laura.  De Petrarca nos parece interesante destacar sus trabajos: “Secretum; de secreto conflictus curarum mearum” (Secreto; del conflicto secreto de mis preocupaciones), de 1342-1343, presentado en forma de diálogo entre Petrarca y San Agustín, con presencia de un abstracto personaje: La Verdad.

 

Una mujer le ha alejado del camino hacia Dios, “pese a que Petrarca vislumbre a través de ella y por su amor, la divinidad”[6].  Nada más con esto se nota el rompimiento con el Medioevo: su alejamiento de Dios, pero vislumbrardo por amor a través de la mujer, a través del ser humano hecho mujer.  Es de ahí que Petrarca sea considerado como el “padre del Humanismo”.

 

Muerta Laura, “el carácter ético y moralista dominará el dolor y la melancolía...; en otros es su aventura humana y amorosa la que respira, la que aun suspira afanes y esperanzas”[7], donde Laura aparece para consolarlo, para confesarle que lo amó en secreto.

 

El tercero en ese tránsito del Medioevo a la Época Moderna que pasó por el Renacimiento, cuya filosofía expuesta en el arte literario fue el Humanismo, se tiene en Boccaccio (1313-1375) y su Decamerón.

 

Boccaccio representa ya la transición acabada.  Si Dante fue aun un hombre del Medioevo y Petrarca el que rompía con ese pasado; Boccaccio es ya el humanista pleno; y no sólo por el hecho de que tuvo a su cargo la primera cátedra para la interpretación de la Divina Comedia, de medio siglo atrás; sino porque el amor está en el centro de todo, y éste no es un amor platónico al estilo de Dante en su Beatriz, o de Petrarca en su Laura; sino el amor real, carnal, de los instintos, dado en su propia musa: Criseida.  Así lo resume P. Montañés Lozano: “Si Boccaccio, por el planteamiento de la obra se había emancipado del mundo teológico escolástico, tropieza con una barrera que en el siglo posterior inundaría todas las literaturas europeas: el mundo mitológico-retórico”[8].

 

Mas aun, Montañés resume del trabajo de Boccaccio Poemas: “Al revés de lo que sucede en la Divina Comedia, Boccaccio termina en lo humano, en la realidad precaria de los sentidos, de los que la ciencia es el principio y el último término el amor... La glorificación de la carne se realiza separándola de lo sobrenatural.  El género directo y realista fruto de la observación inmediata de la vida, libre de toda alegoría, ya teológico-escolástica, ya mitológico-caballeresca”[9]  En él está el hombre nuevo que lucha contra formas antiguas, y así, “Ameto, rudo pastor se enamora de una ninfa, Lía, que le lleva por el camino esplendoroso de Venus.  La fábula tiene un carácter alegórico en que el pastor significa la humanidad primero inculta y luego purificada y refinada por el amor.  Es característico destacar que el amor actúa como principio de civilización y de purificación...”[10].

 

Pero la obra principal de Boccaccio será El Decamerón (de deca, diez; y hemera, día), escrito entre 1348 y 1353.  Montañés Lozano dice de El Decamerón: “es un vasto fresco, pintado en pleno siglo XVI por quien ha sabido ver claramente el trasfondo de un mundo sumergido en la bruma de espesos convencionalismos, enmascarado con sofismas e hipérboles, tras los cuales el hombre venía ocultando su ignorancia desde la cuna de la humanidad”[11].  Está formado por cien cuentos, elaborados y narrados por diez personajes (siete mujeres y tres hombres que se refugian de la peste de 1348 y se aíslan) en diez cuentos durante diez días.

 

Boccaccio describe la vida como es, es realista al igual que Petrarca, que aporta la imagen “exacta, de los hombres y las cosas, sin valerse de símbolos, de figuras mitológicas ni del auxilio de la zoología para la aplicación de moralejas..., en donde el paisaje es un complemento de los estados psicológicos y anímicos de los personajes”[12].

 



[1] Forova, N.T; Diccionario de Filosofía; Editorial Progreso, México 1984. v. Cultura.

[2] Armiño, Mauro, et al; Parnaso, Diccionario Sopena de Literatura; Editorial Ramón Sopena, Tomo II, Barcelona, 1972; v. Dante.

[3]       Ibid. v. Dante. “Divina Comedia”.

[4]       Ivid. v. Dante. “Divina Comedia”.

[5]       Ibid. v, Dante; “Divina Comedia”.

[6]       Ibid. Tomo III, v. Petrarca; “Secretum”

[7]       Ibid. Tomo III, v. Petrarca; “Los Triunfos”

[8]       Ibid. Tomo II, v. Boccaccio; “El Filocolo”

[9]       Ibid. Tomo II, v. Boccaccio, “Poemas”.

[10]       Ibid. Tomo II, v. Boccaccio, “Poemas”.

[11]       Ibid. Tomo II, v. Boccaccio, “El Decamerón”

[12]       Ibid. Tomo II, v. Boccaccio, “El Decamerón”

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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