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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:18

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

“Geografía: Fundamento

de su Teoría del Conocimiento”.

 Crítica de B.M. Kedrov a la geografía

como ciencia natural acerca del espacio.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 03 may 10.

 

 

4  Crítica de B.M. Kedrov a la geografía

como ciencia natural acerca del espacio

  

a)  Argumentación de la crítica.

 

La obra de Kedrov, "Clasificación de las Ciencias", que fundamentalmente hemos discutido en este capítulo, no podía ser ajena al problema que involucraba la definición de la Geografía.

 

Desgraciadamente esta es una obra en tres tomos, de la cual sólo se han publicado dos.  Siendo que en los dos primeros tomos únicamente se hace un exhaustivo y profundo análisis del problema general de la clasificación de las ciencias, dejando precisamente para el tercer tomo las conclusiones y el planteamiento del autor.

 

Esto ciertamente dificulta el problema del análisis de las propiedades, vínculos y relaciones de la Geografía en el cuadro general de la clasificación de las ciencias, en función de los juicios críticos de Kedrov.  No obstante, por los antecedentes suficientes que expone en su tomo segundo, es posible entrever su juicio definitivo respecto a la posición de la Geografía.

 

Para esto, el autor en cuestión analiza las diferentes posibilidades, de donde puede deducirse su posición final.

 

En su argumentación vierte una crítica a la concepción que nosotros hemos definido como espacial-cartográfica.  De ahí que considerar su crítica y analizar los puntos principales en que queda expuesta ésta, sea de fundamental importancia.  La misma se estructura en los siguientes argumentos:

 

Con respecto a Pachoski, según su libro “Método de Clasificación y Unidad de las Ciencias” (1891), Kedrov opina que este autor se encuentra bajo las ideas evolucionistas de Spencer, y de buscar en el problema de la clasificación de las ciencias una base metodológica general; considerando que las ciencias se relacionan entre sí, como en la realidad se relacionan sus fenómenos de estudio correspondientes.

 

Cita de este autor sus conclusiones sobre la Geografía, según las cuales ésta no es una ciencia, sino tan sólo una enumeración de hechos en el orden como están distribuidos en el espacio.

 

De todo ello, lo que Kedrov toma como valioso de Pachoski para la argumentación acerca de la Geografía, es la relación de las ciencias entre sí, como en realidad es la relación entre sus fenómenos de estudio correspondientes, y por ende, considera limitado el juicio de dicho autor con respecto al orden de distribución en el espacio.

 

El siguiente trabajo en que se apoya Kedrov para esta crítica es, en la secuencia cronológica, el de Krasnov, "Fundamento del Estudio de las Tierras" (1895).

 

En opinión de Kedrov, Krasnov secunda el punto de vista de Semionov sobre la Geografía y su objeto de estudio; es decir, “por el cual tomaba nuestro planeta en todas sus concatenaciones y relaciones con otros objetos de la naturaleza y con el hombre mismo”[1]; y lo cita en donde éste afirma que existe “una sola geografía científica que se dedica al estudio de la superficie de nuestro planeta; la geografía matemática es una sección de la geodesia y la astronomía que se refiere a la Tierra como planeta; las demás geografía son generalizaciones de carácter geográfico de las ciencias naturales, la sociología, la historia, etc.”[2].

 

Kedrov pondera de este autor la definición del objeto de la geografía como la relación naturaleza-hombre en una sola geografía científica, que se dedican al estudio de la superficie de nuestro planeta; pero no parece prestar atención precisamente a esto último: la superficie como espacio bidimensional.

 

Después del trabajo de Krasnov, Kedrov continúa con énfasis espacial, con la discusión de la obra del geógrafo y periodista ruso Chizov "Clasificación de las Ciencias" (1896).

 

Señala que esta obra se basa en el principio comtiano de la coordinación de las ciencias, en cuya clasificación Chizov considera la falta de la Geografía como una contradicción interna del esquema de Comte, en relación con la importancia de la Astronomía, “si se excluye de ella todo lo que se ha apropiado de la mecánica, la física, la química; la astronomía se convierte en la misma ciencia de los hechos..., que es la geografía”[3].  Es decir, que Comte coloca en su cuadro a la Astronomía, pero no a la Geografía, cuando en su base son idénticas, según Chizov.

 

Para Kedrov, Chizov no hace más que coordinar y yuxtaponer la geografía a la astronomía; pero como lo hemos visto en el inciso anterior, en ello podemos, por el contrario, encontrar "un grano" de dialéctica: la geografía se desarrolla y subordina a la astronomía, como la mecánica terrestre se desarrolla subordina a la mecánica celeste.

 

Sin embargo, Kedrov considera algo valioso en Chizov que le permite argumentar en favor de la geografía como ciencia mixta, cuyo objeto es el estudio de los fenómenos investigados "en todos los aspectos en su relación con los fenómenos contiguos"[4].

 

Pero Kedrov abunda en ello señalando que se pueden separar no fenómenos enteros, sino lados o aspectos de la misma cadena de fenómenos, y analizarla de parte a parte yendo de lo simple a lo complejo, siguiendo la opinión de Chizov, de quien cita: “La geografía puede ser un tipo de tales ciencias, su objeto es todo el mundo terrestre, todos los fenómenos de la naturaleza y de la vida, mas ella no clasifica los fenómenos ni entra en los detalles de su esencia, sino que los describe simplemente en la relación y el orden en que se presentan al observador.  Si la geografía se ocupa no obstante, de la explicación de las causas interiores de algunos fenómenos, toma esta explicación de las ciencias especiales que estudian esos fenómenos.  La geografía estudia independientemente sólo un género de dependencia: la conexión y dependencia de los fenómenos heterogéneos, que dimanan de las relaciones espaciales”[5].

 

Es decir, Chizov concede que la geografía pueda ser una ciencia mixta "aspectiva", pero es enfático al señalar que estudia independientemente sólo un género de dependencia: las conexiones y relaciones espaciales de los fenómenos tanto naturales como sociales, pero sin  entrar en la investigación causal de ellos.

 

Kedrov encuentra limitado por el positivismo este juicio de Chizov y agrega: "Pero esto no significa que la geografía estudia sólo la yuxtaposición exterior de las cosas.  Al contrario, los fenómenos vinculados estrechamente en el espacio resultan vinculados estrechamente también en su vida interior"[6].

 

Todo el problema está en que por ningún lado  se demuestra que Chizov niegue esta aseveración; y el enunciado de que la Geografía estudia independientemente las interdependencias y conexiones naturales de las relaciones espaciales, no se puede entender como dicha negación; simplemente está señalando de qué aspecto o lado de la cadena de fenómenos, la geografía o el fenómeno geográfico se está relacionando con otras especialidades y sus fenómenos correspondientes, sin negar el vínculo estrecho en su vida interior.

 

Si alguna limitación hay en este planteamiento de Chizov, es el no ser consecuente en afirmar a la geografía como ciencia natural teniendo por objeto de estudio el espacio como atributo físico a partir del análisis de sus propiedades.

 

Ante esta inconsecuencia, Kedrov se encarga de llevar más allá el planteamiento de Chizov, y resume en una noción vareniana: “La subordinación natural de las partes al todo determina el plan de la geografía misma: ésta última comienza por describir todo el globo terráqueo y termina por estudiar las unidades geográficas particulares.  Desde este punto de vista, la astronomía es predecesora natural de la geografía: de la descripción del sistema celeste por la astronomía, se pasa a la descripción de superficie de uno de los planetas por la geografía”[7].  Según este último párrafo, Kedrov no hace más que repetir en otros términos el criterio de Chizov, y ello le basta para considerar que la Astronomía y la Geografía ya no se coordinan ni se yuxtapondrían, sino se desarrollaría y subordinaría esta última a la anterior; todo lo cual resulta evidentemente artificial, y tal mecanismo positivista es fácilmente revertible en Kedrov.

 

Para Chizov, la Astronomía y la Geografía estudian la especialidad de los hechos, y para él, la relación es de los fenómenos a una forma de existencia: el espacio.

 

Para Kedrov, la Astronomía y la Geografía estudian los fenómenos en el espacio y de la superficie terrestre, y para él, la relación es de unos fenómenos más generales  (cósmicos) a otros más particulares (geográficos), que se analizan en el orden de lo simple a lo complejo.

 

“Los fenómenos astronómicos –expone Chizov– dirigen los físicos-geográficos, estos, los fenómenos de la vida orgánica, y estos últimos, los fenómenos de la actividad humana"[8].

 

De esta cita puede entenderse por el concepto “dirigir”, precisamente, el desarrollo y subordinación, pero Kedrov concluye de ello una absolutización de Chizov como comtiano: “si se aplica consecuentemente el principio geográfico como lo hace Chizov se puede llegar fácilmente al materialismo geográfico”[9] (determinismo geográfico).  Es decir, Kedrov prefiere interpretar el concepto “dirigir”, por el de “determinar”.

 

A continuación discute la obra de Hettner, "La Esencia y Métodos de la Geografía"  (1905-1907).

 

Kedrov señala que este geógrafo alemán se inclinaba al kantismo y continuó la corriente de Chizov.  “En el sistema de Hettner ejercieron gran influjo las concepciones idealistas reaccionarias en boga en aquel entonces.  En el espíritu de éstas, Hettner separa metafísicamente la materia y las formas de existencia”[10].

 

Cuando Kedrov toca a Hettner, destaca el punto esencial de su crítica a la concepción de la geografía espacial-cartográfica: el separar metafísicamente la materia y las formas de existencia, en particular la espacial.

 

Destacar este punto esencial, es contraparte del punto esencial planteado por Hettner; que interpretado por Kedrov, consiste en que: la Geografía es una ciencia espacial “por cuanto ella estudia las relaciones mutuas exteriores de los objetos que se hallan en la superficie de la Tierra, y de los fenómenos que se observan en ella y no debe ocuparse ni de su desarrollo ni de su esencia”[11].

 

A nuestro parecer, el único aspecto en que Hettner revela las influencias idealistas, es cuando afirma que la geografía no ha de ocuparse en el análisis de los fenómenos ni de su desarrollo ni de su esencia.

 

Esta deficiencia de Hettner debe ser superada considerando que dicho análisis del desarrollo y esencia de los fenómenos, sí es efectuado por la geografía, pero precisamente en el sentido de una descripción calificada, y no de una investigación causal.

 

El geógrafo debe conocer la esencia y desarrollo de los fenómenos, tomando tal conocimiento de las ciencias especializadas, por cuanto que ello le permitirá conocer el movimiento y desarrollo de las propiedades del espacio.

 

Sin embargo, de la cita más arriba expuesta, Kedrov concluye: "Por consiguiente, según Hettner los objetivos de la geografía se limitan a la descripción de los territorios por separado (estudio de países) y no se extiende a las investigaciones y regularidades geográficas generales y, por tanto, al objeto de la ciencia geográfica como un  todo único"[12].

 

Conclusión que, evidentemente, no se sigue de manera necesaria de la cita anterior, pues “definido el objeto de la ciencia geográfica como un todo único”: el estudio del espacio, la descripción de los países o territorios por separado y las regularidades geográficas generales, no tienen que ver esencialmente ni con las regularidades de las relaciones internas entre los fenómenos, ni con la superficie terrestre como espacio bidimensional, sino con la forma de existencia de los fenómenos; esto es, con el espacio continuo tridimensional, determinado por aquellos fenómenos.

 

Es conveniente añadir algunos otros juicios de Kedrov en los que se apoya para argumentar sobre la geografía como ciencia mixta y de los fenómenos; por ejemplo, de Schmidt, Shapley y Dobroliúbov.

 

Con respecto a Schmidt, Kedrov menciona de él que: “subraya en todo momento la ausencia de fronteras acusadas no sólo en el seno de las ciencias naturales, sino también entre ellas y las ciencias sociales..., la geografía que estudia en todos sus aspectos la superficie de la tierra, al comenzar a investigar la influencia inversa del hombre sobre la naturaleza, rebasa el marco de las ciencias naturales pasando encarnada en la geografía económica, a las ciencias sociales”[13].

 

Donde lo más delicado, es considerar que la Geografía realiza la investigación causal, en este caso, de la influencia del hombre sobre la naturaleza, lo que estrictamente es objeto de estudio de la Economía, como ciencia que investiga la causalidad esencial, las regularidades o leyes que rige dicha influencia.  La pretendida “geografía económica” así, no es más que una generalización descriptiva de tales influencias; es ese fenómeno económico expuesto en su localización, distribución, extensión, etc; todo lo cual, como propiedades espaciales referidas a la superficie terrestre y por tanto geográficas, reducen a la Geografía a un secundario marco de referencia; a semejanza del estudio económico en un marco de referencia temporal en el cual destaca la sucesión de los modos de producción, de las formaciones económico-sociales, del desarrollo de los elementos de producción y las fuerzas productivas y sus relaciones, etc.  En ambos casos es un estudio o investigación causal esencialmente económica, expuesta en uno u otro marco de referencia.

 

Un geógrafo practicando tal estilo de geografía reduce el objeto de estudio de su especialidad (el espacio) a un mero marco de referencia.

 

Por otra parte, Kedrov intenta apoyarse en Shapley, con quien coincide en afirmar que: “Es característico, ante todo, que resulta infringida por completo la vieja correspondencia entre la ciencia y su objeto de estudio.  Anteriormente, cada objeto determinado era estudiado sólo por una ciencia igualmente determinada y viceversa, cada objeto era tratado por la ciencia que le correspondía.  En la actualidad, como afirma de hecho Shapley, un objeto es estudiado por varias ciencias, y una misma ciencia extiende su investigación a muchos objetos...”[14].

 

Con todo lo cual no podemos estar de acuerdo, pues no sólo se define de manera muy ambigüa el objeto de estudio, sino se rinde al principio subjetivo al afirmar que queda infringida la correspondencia entre la ciencia y el objeto de estudio.  El principio objetivo básico de una ciencia, es precisamente dicha correspondencia del objeto de estudio a la ciencia dada; y si bien es cierto que un objeto puede ser estudiado por varias ciencias, dicho objeto no es tomado de conjunto y por igual en todas ellas, sino analizando aspectos o facetas particulares del mismo, de tal manera que el objeto de estudio, finalmente, es aquí, algo bien determinado.

 

Más falso es aseverar que una misma ciencia extiende su investigación a muchos objetos, pues finalmente no puede quedar definido qué es lo que dicha ciencia realmente estudia, y cualquier relación particular entre dichos objetos, es investigada causal y esencialmente, por otras ciencias.

 

Y aún más, es sorprendente cómo Kedrov incurre en cierta contradicción siguiendo al astrónomo Shapley, de quien cita textualmente: “Puede decirse que la cosmografía para el cosmos, es lo mismo que la geografía para la Tierra...”[15]; y señala cómo en lo subsiguiente Shapley, refiriéndose a la cosmografía, comparte en rigor el punto de vista de Chizov o Berg.  Es decir, que, por lo tanto, Kedrov ya no acepta, de aquí en adelante, los juicios de Shapley.  Y a pesar de todo, Kedrov se contradice diciendo incluso con un subrayado: “La característica metodológica de la cosmografía se basa en que  las ciencias de este tipo estudian la distribución de los objetos de este género en el espacio”[16].

 

Finalmente, con respecto a Dobroliúbov, Kedrov dice: "criticó las nociones unilaterales de la geografía que estudia supuestamente en palabras de Dobroliúbov: "Sólo las relaciones espaciales entre las distintas localidades...”[17], calificando Kedrov por su parte a tal concepción, de geomorfológica, y señalando la necesidad de incluir el análisis económico-social.

 



[1] Kedrov, B.M; Clasificación de las Ciencias; Editorial Progreso; Tomo II; Moscú, 1980, p.132.

[2]      Ibid. p.134.

[3] Ibid. p.135.

[4] Ibid. p.135.

[5]      Ibid. p.135.

[6]      Ibid. p.136.

[7] Ibid. p.136.

[8]      Ibid. T.II; p.136.

[9]      Ibid. T.II; p.137.

[10]      Ibid. T. II; p.80.

[11] Ibid. pp.80-81.

[12] Ibid. pp.80-81.

[13]      Ibid. p.275.

[14]      Ibid. p.414.

[15]      Ibid. p.415.

[16]      Ibid. p.415.

[17]      Ibid. p.475.

 



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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:17

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Comentario a, Geografía: Fundamento...”.

  La Base Metodológica de la Geografía en la Física.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 29 abr 10.

 

En el estudio del espacio como tal, incluso considerado como un fenómeno más en la infinita diversidad de los fenómenos de la naturaleza, la matemática nos acerca a su comprensión a partir de su definición misma; pero ello no ocurre ajeno a las categorías de la propia física.

 

Tanto la matemática como la física, aplicadas al conocimiento de la Tierra, se hacen geografía a través de las geociencias como la Geodesia y la Geofísica; el conocimiento de éstas da al geógrafo las bases metodológicas para el estudio de esa faceta especial del estudio de la Tierra, como lo es el espacio que determina.

 

Esas bases no son para estudiar la estructura y dinámica de la masa terrestre (asunto propio de geodestas y geofísicos), sino, con esos elementos, estudiar aquello que ninguna otra ciencia estudia, porque, justo, esa es la faceta de la realidad de la cual la ciencia de la geografía es el reflejo de su conocimieto.

 

Desde Hettner en los años veinte a treinta del siglo XX, aun cuando los planteamientos de éste fueron dejados de lado y olvidados; redescubiertos por nosotros independientemente entre los años setenta ochenta de ese mismo siglo; así, por lo menos por treinta años ya; los geógrafos entendemos –unas veces más, otras veces menos; unas de un modo, otras de otro modo– que el objeto de nuestro estudio es el espacio terrestre.  Hasta fines de los años ocheta, en México, ello fue incluso puesto en duda; pero luego delos años noventa y a la fecha, por una vía tortuosa y trágica, pero finalmente se aseptó ello, y hoy está claro para todo geógrafo, que en geografía todo es asunto del espacio…  Sólo que, los geógrafos…, aún no tenemos ampliamente una teoría del espacio terestre; esto es, aún no tenemos ampliamente una teoría acerca de nuestro propio objeto de estudio; y, en consecuencia, fácilmente nos perdemos, y acabamos habilitándonos de geomorfólogos, de meteorólogos, de hidrógrafos, de edafólogos, de botánicos, de ecólogos, de economistas y sociólogos, etc. (rara avis es el geógrafo, que cree que el espacio terrestre es el estudio de esos fenómenos como tales).

 

Más aún, la falta de una formación realmente científica, le impide al geógrafo actual abordar con entusiasmo el desconocido mundo de su objeto de estudio, el proponerse descubrirlo metódica y sistemáticamente; más bien, disciplinado a retomar siempre de lo que los demás han hecho, espera, estupefacto y temeroso, a que “alguien” le diga qué es ese espacio que debe estudiar, cuando todos los demás están esperando de él el conocimiento acerca del mismo.  Es decir, que el geógrafo actual, es incapaz de hacer su propia geográfía.

 

Si finalmente para los años noventa del siglo XX había quedado dicho y aceptado que el objeto de estudio de la Geografía es el espacio terrestre, el joven estudioso de la Geografía tenía todo el derecho a preguntar, <<¿y qué es eso?>>; pero, no obteniendo respuesta –y aún la hubiese obtenido en algún sentido–, a partir de ahí quedaba en su responsabilidad histórica la respuesta más acabada.  Pero se fueron veinte años más, y entre las generaciones de jóvenes estudiosos de la geografía en ese lapso, no pareció haberse dado el paso siguiente.  ¡Joven estudioso de la geografía, no preguntéis más qué es el espacio geográfico o terrestre, elabora la teoría científicamente fundada de su respuesta!, eso es hoy, hacer de manera consistente, geografía (cierto, tampoco es un apacible, mullido y colorido camino, sino lo será, como siempre ha sido, en lucha contra las tinieblas del oscurantismo de aquellos que no saben, que no quieren saber, pero que dicen que saben; y en el más absoluto bizantinismo escolástico os confunden con fruslerías).

 

Cierto es, una institucionalidad oscurantista en México ha velado por todo este tiempo el camino correcto (la metodología correcta); pero, cierto es, también, ha faltado en el joven estudioso de esta ciencia el sentido crítico propio del científico.

 

Esa Geografía científica hecha por un geógrafo científico necesaria al siglo XXI, no podrá ser sin una sólida formación –que a nosotros escapó– en geodesia y geofísica, como fundamento sobre el cual se elabore la propia metodología geográfica del estudio de la categoría de espacio.  Hasta entonces, todo lo que hoy se hace, no será sino florilegio propio y natural de una época de inmadurez de esta ciencia.

 


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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:16

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

“Geografía: Fundamento

de su Teoría del Conocimiento”.

La Base Metodológica de la Geografía

en la Física (metodología geofísica).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 29 abr 10.

 

 

d)     La base metodológica de la geografía

en la física (metodología geofísica).

 

La última ciencia de la sucesión básica que se constituye subordinante de la geografía, después de la filosofía materialista dialéctica, la Astronomía y las Matemáticas, es la Física.  Fuera de estas ciencias, ninguna otra introduce en sus teorías el concepto de espacio como problema propio y en su faceta correspondiente[*].  Esto no querría decir que las facetas del espacio se agoten aquí, sino que son hasta ahora las únicas conocidas y estudiadas: el espacio en su forma más general como problema filosófico; el espacio como una condición menos general como problema astronómico cosmográfico-cosmogónico; el espacio como abstracción matemática y como determinación geométrica de un sistema físico de referencia dado.  La Tierra, y propiamente de la superficie de la misma; y por lo tanto, como problema topográfico-geodésico; el espacio como atributo físico en tanto forma, condición o premisa de existencia de la materia, que referida al sistema físico terrestre, da lugar a su estudio como problema geográfico.

 

La categoría de espacio en física, se refiere al estudio del "fenómeno" de la condición, premisa o forma continua tridimensional de existencia de la materia en sus infinitas formas de movimiento, considerándolo como sistema inercial de referencia relativo.

 

Dicho estudio establece una serie de categorías metodológicas parte de las cuales han sido ya discutidas en el capítulo anterior.

 

Lo más importante ahora del estudio del espacio físico como objetiva y concreta extensión continuo tridimensional de interacciones externas, es que al quedar referido o determinado por la superficie terrestre, este espacio geográfico adquiere la forma de un estudio geofísico.  Tal como el estudio matematizado del sistema de referencia del espacio geográfico, y su extrapolación al estudio del espacio mismo en general, adquirió la forma de un estudio geodésico.

 

Así, siendo exhaustivos, la Geografía es una ciencia astronómica en su forma cosmográfica y cosmogónica; matemática en su forma topográfica y geodésica; y física en su forma geofísica.

 

En el conjunto de las geociencias físicas, representa la forma más generalizada del conocimiento relativo a las interacciones físicas externas; y en consecuencia, contiene las bases metodológicas de todas las ciencias que le son subsiguientes en el estudio de las formas de movimiento de la materia más complejas, en el orden de estudio y conocimiento históricamente posterior a ella y referido al análisis particular de dichas interacciones, incluso de carácter interno.

 

Esto es lo que hace aparecer a la Geografía en el primer capítulo de todo análisis sistemático especializado de toda geociencia, en donde, considerando las bases metodológicas de aquella, permite iniciar la explicación de un objeto dado, describiendo por comparación sus interacciones físicas externas; localizando en sus tres coordenadas el objeto de estudio y considerando así su distribución, su extensión y límites, resumidas en una unidad de conexiones y relaciones espaciales referidas a la superficie terrestre.

 

Todo objeto, fenómeno o proceso, antes de ser estudiado en sus propiedades internas, tiene que ser ubicado en sus relaciones externas; tiene que considerarse en sus condiciones o premisas de existencia.  Sólo una vez consideradas las propiedades de la forma de existencia, es posible abordar lógicamente las propiedades de la forma de movimiento.  Pero a su vez, sin una comprensión, así sea general, de las propiedades de las formas de movimiento, no serán comprensibles las propiedades de las formas de existencia.  Una cosa supone la otra, pero en la lógica del conocimiento; que como hemos analizado, tiene su propio desarrollo histórico; el análisis de la forma de existencia antecede al análisis de la forma de movimiento; es decir, el análisis espacial del objeto tiene primacía sobre el análisis del objeto mismo.

 

En esto pueden resumirse las bases de la metodología geográfica y sus vínculos con las ciencias restantes; con unas en subordinación, con otras como subordinantes.

 

Tal lógica sólo puede ser deducida de la escuela de pensamiento geográfico espacial-cartográfica.  El principio de relación en que se finca finalmente toda la escuela de pensamiento geográfico fenomenológico-historiográfico, es reelaborado en la concepción espacial-cartográfica, en donde tal principio de relación se refiere exclusivamente a las interacciones físicas externas o espaciales.

 



[*]      A no ser como una noción estructuralista, p.ej; en Economía.

 



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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:15

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Comentario a,

Geografía: Fundamento...” La base metodológica

de la geografía en las matemáticas.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 26 abr 10.

 

Nos encontramos con que aquí, con base en lo dicho en la tesis, no hay más que decir.

 

Hay un solo pasaje que vale la pena retomar: “El hecho de que en esto no terminan las bases metodológicas de la geografía espacial-cartográfica, como se creyó por los estudiosos de esta ciencia con posterioridad al Renacimiento, es explicado por M. Born al referirse al papel de las Matemáticas: <<El formalismo matemático presta un extraordinario servicio al proceso de descripción de las cosas complejas.  Pero no ayuda en lo más mínimo a comprender los procesos reales>>”.

 

Analizándolo por partes, dice ahí: “El hecho de que en esto no terminan las bases metodológicas de la geografía espacial-cartográfica, como se creyó por los estudiosos de esta ciencia con posterioridad al Renacimiento…”; es, visto ahora, una afirmación especulativa; en realidad eso ahí no lo tenemos argumentado, y hoy, treinta años después, ya no lo afirmamos.

 

Pero esa parte la asociamos a algo dicho por Born en relación con las matemáticas, en donde dice éste que el formalismo matemático, “…no ayuda en lo más mínimo a comprender los procesos reales”.  En la crítica al positivismo, que fue la época en qe Born se formó en alemania, ello es correcto, pero en el análisis dialéctico inmediatamente posterior, sobre todo desarrollado en la Unión Soviética, esa descripción que proporciona la matematica, nos permite descubrir procesos cuantitativos sutiles, cuya masa nos dará los cambios cualitativos sustanciales; por lo que, al final de cuentas, la afirmación de Born se convierte en una generalización y absolutización incorrecta, pues tal descripción matemática tampoco es enumerativa, censal o meramente estadística –y aún siéndolo así–, dicha matemática que describe esos casos complejos, por esa simple razón, nos ayuda, realmente, a comprender los procesos reales.

 



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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:14

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

“Geografía: Fundamento

de su Teoría del Conocimiento”.

La base metodológica de la geografía en las matemáticas.

(metodología topográfico-geodésica).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 26 abr 10.

 

 

c)     La base metodológica de la geografía en las matemáticas

(metodología topográfico-geodésica).

 

La influencia metodológica de la Astronomía sobre la Geografía, predominó desde los trabajos geográficos de Anaximandro.  Más tarde hizo su presencia en la Geografía la metodología topográfica, a partir de los trabajos de Eudoxo, y poco después con los de Dicearco.  Fue entonces cuando los estudios de la localización se tornaron rigurosos en función del posicionamiento por determinaciones astronómicas angulares, que convertidas al sistema estadial de aquella época, superaba en precisión las "las estimaciones" longitudinales por tiempos recorridos.

 

Con la determinación de la medida de la Tierra efectuada por Eratóstenes, la metodología geodésica intervino en el terreno de la Geografía, pero sin un sustancial desarrollo inmediato, mismo que realmente no vendría sino hasta el siglo XVII a partir de las mediciones de triangulación geodésica de Picard.  En donde, como ya hemos visto, la geografía con un contenido científico, la escuela espacial-cartográfica, se detuvo.

 

La transición en las bases metodológicas de la Astronomía a las Matemáticas se da, como ya se ha dicho más arriba, en el cálculo de los sistemas matemáticos de referencia del espacio; o sea, en el establecimiento de sistemas de coordenadas y sus mutuas transformaciones de unas en otras.

 

A semejanza de las bases metodológicas cosmográfico-cosmogónicas para el análisis espacio-temporal, la base metodológica topográfico-geodésica quedarán referidas al análisis descriptivo-matemático de los lugares (fig. 29).

 

El hecho de que en esto no terminan las bases metodológicas de la geografía espacial-cartográfica, como se creyó por los estudiosos de esta ciencia con posterioridad al Renacimiento, es explicado por M. Born al referirse al papel de las Matemáticas: “El formalismo matemático presta un extraordinario servicio al proceso de descripción de las cosas complejas.  Pero no ayuda en lo más mínimo a comprender los procesos reales”[1].  Es decir, que el espacio no puede ser comprendido en su esencia por el mero análisis matemático, sino sólo apenas descrito como cosa compleja.

 

Precisamente en el cálculo topográfico y geodésico se encuentra formalmente, el estudio matemático del sistema físico de referencia del espacio geográfico; y de la extrapolación de dichos cálculos se obtendrá el cálculo formal del espacio geográfico tridimensional mismo.

 

Así como las bases metodológicas de la Astronomía fueron de mucha utilidad en topografía para el posicionamiento y localización en la superficie terrestre, tanto como para el establecimiento de orientaciones y cálculo de distancias con apoyo geométrico o propiamente trigonométrico; así las bases metodológicas desarrolladas en topografía, fueron de gran utilidad en geografía, para establecer la métrica o la simetría del espacio terrestre.

 

Más aún fue la relación con la Geodesia, que al generalizar los conceptos topográficos desarrolló nociones metodológicas más acabadas para la comprensión cabal del espacio geográfico, pues supuso la utilización del cálculo matemático diferencial e integral y avanzado, y con ello de un mayor "servicio al proceso de descripción" del continuo espacio tridimensional como caso complejo.

 

Así pues, las bases metodológicas topográfico-geodésicas sin las cuales nada puede ser comprendido en estas ciencias y que fueron conservadas y reelaboradas en los marcos de la Geografía en lo que se refiere a las dimensiones de la Tierra o a la determinación de los diversos sistemas matemáticos de referencia para el esferoide terrestre; que establecieron conceptos fundamentales como el elipsoide, geoide, y más tarde el cuasigeoide y telluroide, en lo que se refiere al estudio de la forma de la Tierra; constituyen en el estudio del espacio, las bases para la comprensión del mismo, en tanto que conforman la determinación métrica del sistema de referencia físico con que interacciona el espacio tridimensional; esto es, la base metodológica para el estudio del continuo tridimensional en la hipótesis del vacío mediante la consideración métrica del discontinuo general que le determina y con el que interacciona (fig.30).

 

Bajo esta consideración, la metodología geodésica aparece a la escala geográfica de reducción máxima, o espacio geográfico general, suficiente para considerarlo una unidad; y en ese sentido, para la generalización de la “descripción geometrizada de todo lugar”; pero en tanto que la escala geográfica sea a su vez de amplitud máxima, para seguir siendo considerada como espacio geográfico particular (también concebido como zonal o regional), a esta escala aparecerán como más idóneas las bases metodológicas topográficas, para la “descripción geometrizada de lugares exclusivos”.

 

Así pues, las bases metodológicas topográfico-geodésicas en geografía, constituyen unas bases metodológicas bien delimitadas para la misma.

 

Un error en la comprensión de las bases metodológicas, como consecuencia de la no-delimitación rigurosa de ellas, y que se deriva de la concepción fenomenológico-historiográfica al considerar a la Geografía como un sistema de ciencias; es el tomar indiscriminadamente, sin dicha delimitación rigurosa, cualquier aspecto metodológico de otra ciencia, apenas se ven inmersos en ellas hechos geográficos de corte fenomenológico-historiográficos; lo que necesariamente siempre ha de ocurrir en tanto que dichos fenómenos existen en el espacio geográfico; y de ahí precisamente la no-delimitación y discriminación de aquello que, a la luz de esta teoría, carece realmente de contenido geográfico; es decir, meramente espacial; o bien dándose a interpretaciones ambiguas.

 

Un ejemplo de este error se da en la interpretación del famoso problema de los siete puentes de Königsberg, que consistía en un entretenido pasatiempo de los habitantes y visitantes de esa ciudad alemana, al proponerse cruzar los siete puentes sin tener que pasar dos veces por uno de ellos (fig. 31).

 

Este problema es del mismo género que otro viejo y famoso problema resuelto apenas por computadora en la década de los setenta: el problema de los cuatro colores que deben ser suficientes para colorear los países de un planisferio, sin que el mismo color sea para dos países contiguos; u otro problema similar consistente en suministrar agua, electricidad y gas, a tres ciudades, sin que las líneas de conducción se corten en ningún punto.  En tanto que en estos problemas se habla de ríos, islas, ciudades, abastecimiento de productos e incluso planisferios; la concepción fenomenológico-historiográfica los considera problemas geográficos.  Pero problemas iguales aun cuando no contienen “hechos geográficos”, son por ejemplo: el encontrar las propiedades geométricas de un triángulo, que se conservan a pesar de haberlo estirado hasta formar un círculo; o construir una superficie con una sola cara; o resolver si un agujero está “fuera” o “dentro” de un toroide; y más sorprendente aún; si dicho agujero puede sacarse en caso de estar dentro, y cómo (fig.32).

 

Lo único de geográfico que tienen algunos de estos problemas, es el ser enunciado con ejemplificaciones referentes al espacio geográfico y con hechos que ocurren en él.

 

Pero tales problemas no se resuelven en los marcos de la teoría geográfica; es decir, no son problemas geográficos por más que se refieran al espacio geográfico mismo.

 

El famoso problema de los siete puentes, fue resuelto por Euler con base en el enunciado de los principios geométricos más generales, dando origen con ello, a una rama más de las matemáticas, denominada topología, y es en los marcos de la teoría de ésta y no de la geografía, donde tales problemas son planteados y es buscada su solución.

 

Extralimitar indiscriminadamente las bases metodológicas de la geografía, sólo conduce pues, a imprecisiones en los fundamentos metodológicos de la geografía misma.  Es confundir dichas bases o fundamentos con simples recursos auxiliares de un momento dado.

 

No podría negarse el auxilio de la topología o de cualquier otra de las matemáticas que queden más allá de la delimitación  topográfica-geodésica; pero esto no debe significar el confundir los fundamentos metodológicos intrínsecos de una ciencia con cualquier recurso auxiliar.

 

Esto es pues, dicho en otros términos, aquel punto de crítica a la geografía fenomenológico-historiográfica que como sistema de ciencias, convierte cualesquiera recursos auxiliares en fundamentos de sí misma, y sus propios fundamentos se diluyen como recursos auxiliares, quedando un conocimiento ambiguo, disperso, asistemático en consideración a toda rigurosidad eminentemente científica.  Por lo tanto, demostrándose una vez más, en otro ángulo, el carácter precientífico en que se encuentra actualmente la Geografía.


[1] Kedrov, M.B-Spirkin, A; La Ciencia; Grijalbo, Col. 70’ Nº 26; México, 1968; p.40.

 



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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:13

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Comentario a,

Geografía: Fundamento...”. La base metodológica

de la geografía en la astronomía.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 22 abr 10.

 

La metodología cosmográfico-cosmogónica es tan esencial en geografía, que durante mucho tiempo los geógrafos fueron identificados a su vez como cosmógrafos.

 

Ello significa apoyarse en los astros, para, mediante ellos, obtener conocimientos acerca de las propiedades del espacio terrestre, de su forma, de su estructura y de evolución y sus movimientos; de donde, no se puede ser geógrafo, si no se sabe de cosmografía.

 

El concepto “cosmografía”; al igual que el concepto “geografía”; se refiere a la descripción, en este caso, del cosmos, esto es, del espacio o espacialidad del Universo.  Pero, tal descripción no se reducirá a la mera enumeración, sino al análisis cualitativo y cuantitativo del mismo; lo cual significa, respectivamente, el análisis de las condiciones estables del llamado “firmamento”, como el análisis de las condiciones cambiantes y de su transformación.  Se distingue así de la astronomía, en donde, en ésta, lo que se estudia son las propiedades de los astros (su origen, su evolución, su luminosidad, su tamaño, su distancia, sus componentes físico-químicos).  Por lo que puede verse que entre cosmografía y astronomía, se da la relación misma que entre geografía espacista y geografía fenomenista.

 

La parte de la cosmogonía se refiere al estudio de los orígenes y evolución, que llevado a la metodología geográfica, se traduce en la consideración de la coordenada del tiempo.

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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:12

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

“Geografía: Fundamento

de su Teoría del Conocimiento”.

 La base metodológica de la geografía

en la astronomía

(metodología cosmográfico-cosmogónica).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 22 abr 10.

 

 

b)     La base metodológica de la geografía en la astronomía

(metodología cosmográfico-cosmogónica)

 

Así como la filosofía científica, el materialismo dialéctico, es la base metodológica en general de toda la actividad científica; del mismo modo bajo el principio del desarrollo y subordinación de las ciencias, en unas, las subordinantes, se encuentran las bases metodológicas generales de las otras, las subordinadas.

 

Lo antes dicho no quiere decir que una ciencia se convierta en el método de otra, sino que exactamente, en una se hallan las bases metodológicas de la otra.  Es decir, que una ciencia al desarrollarse de otra o de un conjunto dado de las mismas, formula su propia metodología a partir de conservar y reelaborar las bases metodológicas de las ciencias con que se vincula directamente, de las que se desarrolla y a las que se subordina.

 

Plantear, como lo hace concretamente Pierre George, que la geografía se vincula por igual con todas las ciencias o por lo menos con las que forman la sucesión básica completa, es negar implícitamente el criterio de Engels del desarrollo y subordinación; y por el contrario, sí coincidir plenamente con el criterio de la yuxtaposición y coordinación de Comte, pues según Pierre George, las bases metodológicas se obtienen precisamente según se relacione la geografía por yuxtaposición con otras ciencias, coordinando sus metodologías.

 

Esto último en particular se demuestra, desde el momento mismo en que para la concepción fenomenológico-historiográfica de este geógrafo, la Geografía no se desarrolla ni se subordina a ninguna ciencia; y antes al contrario, es a ella a la que se subordina cualquiera de las ciencias restantes, e incluso algunas de ellas, se hacen aparecer claramente como desarrolladas a partir de la Geografía; pero como esa subordinación así planteada, y ese supuesto desarrollo, están en contra de la lógica en la historia de las ciencias y de sus teorías de clasificación; la relación entre ellas, según lo considera este autor, se reduce a la existencia de unas ciencias junto a otras según las formas en que se coordinan.

 

Tales errores en la concepción de las bases metodológicas de la Geografía, son expuestas con nitidez en el trabajo, “Los Métodos de la Geografía” del citado autor, en donde el mismo hace aparecer a la Geografía como una “ciencia que reclama el conocimiento de los métodos y resultados de numerosas ciencias asociadas..., muy sensible a la coyuntura, que responde a una necesidad de conocimientos globales inherentes a unas preocupaciones utilitarias y circunstanciales”[1]; o sea, de una ciencia bajo una concepción positivista y de un pragmatismo puro, lo que “paradójicamente garantiza mejor la conservación de la unidad de la geografía”[2], según este mismo autor, que ve en la Geografía, “una ciencia de síntesis en la encrucijada de los métodos de las ciencias distintas..., del estudio de relaciones de datos heterogéneos y diacrónicos...  La geografía es pues, necesariamente, por su naturaleza, metodológicamente heterogénea...  Razón por la cual está constantemente preocupada por la búsqueda de su unidad...  Esta unidad no puede ser metodológica: sucesiva o simultáneamente la investigación geográfica recurre a los métodos de cada una de las ciencias de las cuales se vale para el conocimiento analítico... (por lo cual) el geógrafo se ve obligado a desdoblarse en geólogo, de podólogo, de botánico, de climatólogo, de hidrólogo, así también como de demógrafo, de etnólogo, de sociólogo, agrónomo, economista, urbanista, etc.”[3]; acabando por afirmar o aceptar, que “la conciencia de geógrafo se basa en una formación que debe seguir siendo enciclopédica..., en una palabra, en una doctrina de la geografía como ciencia humana...”[4].  Todo lo cual es válido en su concepción como ciencia social, o en su variante como ciencia mixta.

 

Para Pierre George pues, está claro que la Geografía estudia unas relaciones de hechos y de movimientos cuyo conocimiento propio “es del dominio de otra ciencia como él mismo lo sostiene”[5].

 

Dadas las contradicciones que se siguen lógicamente del sostenimiento de estas ideas, por lo contrario, en esta tesis, afirmamos que parte de la base metodológica de la Geografía están en la Astronomía, expresada como una  metodología cosmográfico-cosmogónica.

 

Es decir, la base metodológica de la Geografía en la Astronomía, consiste en conservar y reelaborar las bases metodológicas de la misma Astronomía.  Así, una región del espacio cósmico estudiado por los astrónomos, queda científicamente delimitada por las proyecciones de las coordenadas geocéntricas F,L,Z (latitud, longitud y altura astronómicas); o coordenadas ecuatoriales d,AR,Z (declinación, Ascensión Recta, y distancia media al astro); uno con origen en la intersecciones de las proyecciones del plano tangente a la Tierra en el punto del observador, y otro con origen en la intersección del ecuador y meridiano de origen en el Punto Vernal (g), proyectados en la esfera celeste (fig.27).

 

En este elemento común es que se fincará toda la posibilidad de realizar las conversiones de unos sistemas de coordenadas en otros, o como lo dice el Ing, Salvador Mosqueira R. En su “Cosmografía y Astrofísica”: “Los polos de la eclíptica y la eclíptica misma se utilizan para determinar la latitud y longitud celestes en la misma forma en que los polos de la Tierra y el ecuador determinan la latitud y longitud terrestres”[6]; sistemas de coordenadas cuya función esencial será fijar los límites de un espacio continuo cuya extensión quedará delimitada por la localización y distribución de elementos discontinuos o discretos, cuyas conexiones y relaciones como propiedades espaciales se estudian.

 

Finalmente es necesario asentar lo que el Ing. Mosqueira menciona poco más adelante del párrafo ya citado: “las coordenadas eclípticas no se miden por observación directa, sino que se calculan a base de las coordenadas ecuatoriales, aplicando las fórmulas de la trigonometría esférica”[7]; lo que es importante, dado que, si bien las coordenadas horizontales, cartesianas, ecuatoriales o geográficas, sí pueden medirse por observación directa; no obstante habrán de calcularse, aplicando igualmente las fórmulas de la trigonometría plana y esférica; con lo que se puntualizan las transiciones de la Astronomía a las Matemáticas, desarrollándose una metodología topográfico-geodésica.

 

La metodología cosmográfica-cosmogónica que hasta aquí hemos discutido, tiene un sentido aún más profundo: el significar el estudio espacio-temporal del mundo o naturaleza.   En tanto que en la cosmografía está contenido el análisis espacial de cosmos y por tanto del espacio astronómico, en la cosmogonía está contenido el análisis temporal del mismo, y por tanto de la  causalidad astronómica (fig.  28).

 

Ello impone el estudio del devenir del espacio geográfico mismo: el análisis espacio-temporal o cosmográfico-cosmogónico del espacio geográfico, con base en el hecho de que éste no ha existido siempre, pues su existencia y devenir, supone la existencia y devenir de la Tierra.



[1] George, Pierre; Los Métodos de la Geografía; Oikos-Tau, Col. Qué Sé? Nº 96, Madrid, 1973; p.5.

[2] Ibid. p.5.

[3] Ibid. pp.6-8.

[4] Ibid. pp.8-9.

[5] Ibid. p.13.

[6] Mosqueira, Salvador R; Cosmografía y Astrofísica; Editorial Patria; México, 1978; p.49.

[7] Ibid. p.49.

 



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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:11

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Comentario a, “Geografía: Fundamento...”.

  Integración parcial de las sucesiones básica y derivada.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 19 abr 10.

 

El problema en su esencia lo hemos discutido ya en el artículo sobre la ponencia al I Congreso Latinoamericano de Historia de las Ciencias y de la Tecnología, de1985.  Ampliaremos aquí sólo en cuanto a la dialéctica necesidad de seguir buscando variantes al problema, de modo que ese orden en las ciencias, sea el más fiel reflejo del orden en la realidad.

 

Desde entonces, y en los términos estrictamente postulados en ese momento, veíamos una dificultad: la afirmación de que la geografía es condición de existencia, y, a la vez, no aparece, como debiera serlo consecuentemente, entre las ciencias básicas.  La Geografía no aparece en la sucesión básica –decíamos ya entonces–, ello no quiere decir que haya aparecido después que la Biología en el orden de estudio y conocimiento, sino que, subordinada al conjunto de las ciencias básicas, su desarrollo supone una segunda sucesión que evoluciona simultáneamente a la primera; sólo que en el conjunto de las ciencias de esta segunda sucesión, se realiza el estudio de derivaciones de una forma de movimiento dada y sus conexiones; o sea, sus vínculos y relaciones entre sí, se hacen más sutiles y matizadas”.

 

Hoy tenemos que someter seriamente a revisión todo eso: ¿por qué no forma parte de las ciencias básicas?  Engels podía distinguir claramente, que por el hecho de que el espacio no es forma de movimiento, sino forma de existencia de la materia.  Ello explica lógicamente que existía entonces una segunda sucesión de las ciencias, que, por lo demás, evoluciona simltáneamente.  Pero, ¿y por qué esa segunda sucesión no es primera, habiendo razones para argumentarlo positivamente?  La respuesta entonces, fue, porque en ellas se estudia las derivaciones de alguna forma de movimiento de la materia.  Esa era la respuesta lógica, pero muy forzada; de hecho hoy lo estamos viendo como una premisa falsa; pues: ¿qué derivación, de qué forma de movimiento, se desarrolla y estudia en la geografía?

 

Hobbes, D’Halloy, Diderot, y el mismo Engels, responderían: de la derivación de la astronomía, la matemática y la física, y hasta aquí hay cierta lógica.  Pero, de qué forma de movimiento?...  He aquí el problema.  Hay dos soluciones: o la sucesión secundaria debe ser en realidad primaria; o, el espacio en tanto forma de existencia, dialécticamente es a su vez, forma de movimiento.  Más aún, quizá la respuesta sea sólo una, en donde ocurren precisamente las dos cosas, una como consecuencia de la otra, sobre el postulado de la afirmación delas transiciones de los estados de espacio.  He ahí, pues, los problemas contemporáneos de la geografía teórica.

 



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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:10

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Geografía:

Fundamento de su Teoría del Conocimiento”.

  La sucesión básica parcial de las ciencias

  y el problema metodológico.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 19 abr 10.

 

3  La sucesión básica parcial de las ciencias

y el problema metodológico.

 

 

a)  Integración parcial de las sucesiones básica y derivada.

 

Hemos visto ya anteriormente, cómo el lugar de una ciencia en el cuadro de la clasificación de las mismas, tiene una estrecha relación con el aspecto metodológico.

 

En este parágrafo discutiremos de manera más concreta este problema, considerando que su solución finalmente no es asunto de este trabajo, en donde si lo tomamos, es exclusivamente como medio de comprensión de otros aspectos.  De ahí que sólo consideraremos la sucesión básica de manera parcial, que nos es suficiente para nuestro objetivo.

 

De todos los planteamientos analizados por Kedrov en su "Clasificación de las Ciencias", muestra cómo la de Comte, es la que se aproximó más en el periodo premarxista, a la solución real, aun cuando sobre la base de la yuxtaposición y coordinación, que Engels reelaboró sobre la base del desarrollo y subordinación, que ya antes hemos explicado.

 

Así, la sucesión básica parcial de las ciencias (en tanto en ella sólo se consideran las ciencias sobre la naturaleza), se origina con la Astronomía; es de entenderse entonces que ésta representa, como mecánica celeste, la forma de movimiento de la materia más simple y general así como el más accesible en el orden de su estudio y conocimiento desde la más remota antigüedad prehistórica.

 

De la mecánica celeste habría de pasarse a la mecánica terrestre con la intermediación y desarrollo consiguiente de las Matemáticas.  Tal mecánica terrestre se constituyó en la Física.

 

El desarrollo de la Física supuso entonces en cierto modo, los conocimientos astronómicos y matemáticos más generales; y es en ese sentido que se habla a su vez, de la subordinación.

 

El estudio de la Química, o “alquimia” en la antigüedad, y ciertamente hasta el Renacimiento, se funda con el estudio de la Física o mecánica terrestre.  En la fusión de ambas estaba contenida la subordinación, y en el hecho de su separación en un momento dado de la evolución del conocimiento, el desarrollo de la Química a partir de la Física.

 

Saber química suponía saber directamente física y matemáticas, aun cuando ya no así el conocimiento de los astros.

 

Finalmente consideraremos la Biología, que representa un nivel más complejo del movimiento de la materia y aparece mucho después, bien determinada como ciencia en el orden de su estudio y conocimiento.

 

Su estudio supone directamente los conocimientos de química y física y más lejanamente de matemáticas y astronomía.

 

Puede apreciarse ahora fácilmente, en que forma están planteados los vínculos y las relaciones entre las ciencias.

 

La sucesión básica continuaría con la Sociología, cuya discusión carece de importancia en tanto que hemos definido a la Geografía como ciencia natural, interesándonos exclusivamente sus vínculos y relaciones con el conjunto de éstas.

 

La Geografía no aparece en la sucesión básica, ello no quiere decir que haya aparecido después que la Biología en el orden de estudio y conocimiento, sino que, subordinada al conjunto de las ciencias básicas, su desarrollo supone una segunda sucesión que evoluciona simultáneamente a la primera; sólo que en el conjunto de las ciencias de esta segunda sucesión, se realiza el estudio de derivaciones de una forma de movimiento dada y sus conexiones; o sea, sus vínculos y relaciones entre sí, se hacen más sutiles y matizadas.

 

Al conocimiento de los astros, de su mecánica expresada en sus peculiares movimientos, sus posiciones relativas, sus posibles distancias y tamaños, la causa de su luminosidad, etc; le correspondió en forma derivada la Cosmografía; en donde la partícula “cosmos” en la antigüedad, significaba la armonía del Universo; el estudio de dicha armonía en los marcos de un saber sistemático, científico, cobró la forma de Cosmografía.

 

El paso del estudio de la mecánica celeste a la terrestre se derivó, a través de las matemáticas, en Topografía, como materia de estudio superior a la agrimensura y geometría, desde el momento que quedaba involucrando a ambas.

 

Sin gran dificultad puede verse que en la Topografía o "descripción de los lugares" considerando su geometría y agrimensura, se encuentra la simiente de la Geografía.

 

La Topografía es de hecho en ese sentido, una geografía restringida, y, en consecuencia, puede decirse por el contrario, que una generalización de la topografía y sus consiguientes bases, la agrimensura y la geometría, dan lugar a la Geografía; esto es, ya no sólo a la “descripción de los lugares de la Tierra”, sino a la descripción del lugar de la Tierra, como parte o derivación de la mecánica terrestre o física en su conjunto.

 

De esta manera quedan plasmadas las relaciones de la geografía como orden de estudio y conocimiento más general, respecto a sus ciencias subordinantes.

 

Siguiendo hacia delante en esa misma segunda sucesión, se encontraría la Edafología y Paleontología, cuya discusión carece de objeto en tanto que subordinadas al saber geográfico.

 

La situación es diferente respecto a considerar una tercera sucesión simultánea en su desarrollo, pero subordinada a los conjuntos de las sucesiones anteriores.

 

En esta tercera sucesión se encontrarían derivaciones de la Astronomía y Cosmografía, como la Cosmogonía; a la que seguiría la Geodesia como derivación y aplicación de las Matemáticas y generalización de la Topografía; y después la Geología, como derivación de la Física y Geografía, significando ésta nuevamente un desarrollo y subordinación en interiorización y profundización del conocimiento.

 

Puede apreciarse entonces, clara y concretamente, el carácter físico y matemático de la Geografía, directamente, y de manera un tanto más lejana, su carácter astronómico y cosmográfico.

 

Alegar otra posición de la Geografía en el cuadro de la clasificación de las ciencias, significaría, en el caso de las ciencias mixtas, aceptar la no-unidad e integridad del saber geográfico; y en el caso de las ciencias sociales, el reducir a la Geografía al saber histórico-descriptivo de las relaciones sociedad-naturaleza, que constituyen un todo cognoscible sólo por sus partes o aspectos, que son, a su vez, objeto de estudio de otras especialidades.  Quedándose así, en consecuencia, sin una base metodológica propia.

 

Si por el contrario, para terminar, se considera a la geografía como ciencia geométrica, y como tal en parte de la física, queda al descubierto dicha base metodológica propia.

 



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13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:09

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Comentario a, “Geografía: Fundamento...”.

 La Geografía: ciencia natural.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

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México, 15 abr 10.

 

 

La Geografía: ciencia natural…; y a esto nos referíamos con aquello de los resultados sorprendentes.  No es ciencia mixta entendida como sistema de ciencias; no es ciencia social, ni, menos aún, ciencia social de síntesis de un sistema de ciencias.

 

Es, ciertamente, “ciencia mixta” en la idea vareniana, como matemática aplicada; pero también es cierto, esa matemática aplicada, lo es, a un fenomeno especial: el espacio; y justo es por ello que, siendo el espacio un fenómeno físico-matemático, determina objetivamente a la Geografía como una ciencia natural (en el entendido de que con ello nos referimos a una ciencia acerca de un fenómeno natural), y, más aún, de un fenómeno natural, dela naturaleza inorgánica.

 

Hemos explicado ya antes esa limitación en cuanto a entender al espacio como el “espacio adyacente a la superficie terrestre”; como quiera, ese espacio dicho en general, si bien ha de ser tratado como el objeto de estudio específico, tampoco, por un principio universal, no es ajeno a su relación con la diversidad de los demás fenómenos naturales y sociales, que, por su parte, a su vez, determinan sus propiedades.

 

No obstante, ha de incidirese nuevamente en el punto fundamental de la teoría geográfica contemporánea: “La geografía como ciencia natural –decíamos ya en la tesis a principios de los años ochenta–, no está relacionada con una forma especial de movimiento de la materia, sino a las condiciones generales que permiten la existencia de las diversas formas de movimiento de la misma”.  Esto es, que en ello estábamos ajustados a los postulados y principìos de la dialéctica materialista de la marxología de ese entonces, al aceptar que el espacio no era “algo”, no era una forma especial de movimiento de la materia; sino las condiciones de existencia de las mismas.

 

Ello implicaba, desde ese momento, un problema filosófico: el espacio sólo podía reconocerse en su objetividad, en tanto las propiedades espaciales de las cosas, y con ello, finalmente, el espacio acabaría siendo la cosa msma en una interpretación “plenista”.  Lo que no podía explicarse con ello, era algo muy simple, la distancia entre las cosas.  Esa distancia, finalmente, no sería más que todas las fases de transiciñon de los estados de espacio.  El espacio, pues, ciertamente lo era todo en sus distintos estados de transición, pero más que en la interpretacion plenista del continuum, en la interpretación de las propiedades del vacuum.  Ahí vislumbrábamos, ya desde entonces, la “herejía”.

 

De ello derivaba la complejidad en la interpretación de los orígenes de la geografia moderna, que luego de Mercator, declarábamos ausente.  Pero esa ausencia no era otra que la de nuestros conocimientos suficientes para poder interpretar es emomento histórico de un alto nivel de abstración no sñolo teórico-filosófica, sino teórico físico-matmática.

 



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