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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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11 noviembre 2009 3 11 /11 /noviembre /2009 10:07
 Editorial

 

Arbol-de-Navidad.jpg
 

Y por último, un artículo necesario más sobre geopolítica, y la segunda parte del cuento geográfico-político: “La Última Paradoja”, entre autobiográfico real y cuento de ciencia-ficción, quizá hasta simplón, pero una forma de andar explorando las cosas.

 

*

 

*         El Lugar de Geográfico en lo Geopolítico.

*         “La Última Paradoja” (simplón cuento corto, algo largo, de ciencia-ficción 2/2).

 


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11 noviembre 2009 3 11 /11 /noviembre /2009 10:06
 Editorial

 

Arbol-de-Navidad.jpg
 

Para cerrar el año, instalamos la segunda parte de un artículo esencial sobre los fundamentos de la geopolítica, e insertamos un cuento geográfico-político: “La Última Paradoja”, entre autobiográfico real y cuento de ciencia-ficción, quizá hasta simplón, pero una forma de andar explorando las cosas.

 

*

 

* El Principio Esencial de la Geopolítica (2/2).

“La Última Paradoja” (simplón cuento corto, algo largo, de ciencia-ficción; 1/2).

 


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11 noviembre 2009 3 11 /11 /noviembre /2009 10:05

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010 

Editorial

 

Terminamos con la trascripción del punto 1 (de cuatro) del I Capítulo de nuestra tesis de Licenciatura en Geografía.

 

Pero ahora..., debemos un saludo a todos nuestros lectores visitantes de este Blog interesados en sus diversos temas; particularmente a aquellos que se han tomado un tiempo para hacernos llegar directamente sus comentarios; lectores de Hispanoamérica, en particular de Venezuela, Argentina y España, así como también de los Estados Unidos, a quienes les han sido provechosos nuestros trabajos, y a los cuales nunca hubiéramos llegado de no ser por esta tecnología; reiterándoles nuestro personal agradecimiento, deseándoles los más agradables momentos en estas fiestas de Fin de Año, así como un afortunado próximo año 2010.

 

*

 

Comentario a, “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”: el Salto de la Cantidad a la Calidad.

“Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”
 el Salto de la Cantidad a la Calidad.

Orígenes del Humanismo.

Filosofía de la Educación y Teoría del Humanismo (6/6)

Principio Esencial de la Geopolítica (1/2)

 

* Diccionario Enciclopédico de Geografía:

(En cada actualización cualquier concepto puede tener cambios).

 

 

¿Qué Busca el Buscador que Navega Perdido en el Ciber-Espacio?:

 

Teorías del Humanismo.

Oscurantismo en Pedagogía.

El Método de Ensayo-Error.


 

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11 noviembre 2009 3 11 /11 /noviembre /2009 10:04

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Editorial

 

Insertamos ahora el tercer apartado (de cuatro que integran el primer punto del primer capítulo); en el que destaca cómo ya desde entonces bosquejábamos la solución al problema de la unidad de esta ciencia: Geografía, en función de su objeto de estudio, no obstante la limitación con que aún en ese momento lo planteábamos.

 

El artículo de Filosofía de la Educación... que insertamos en segmentos más extensos que lo pensado originalmente, obviamente se redujo casi a la mitad.  Y el Diccionario, que no actualizamos en la entrega anterior, se actualiza en esta, literalmente, corregido y aumentado..

 

En la sección de “Qué Busca el Buscador...?”, insertamos un artículo que complementa el análisis de la geografía idealista; y un artículo sobre autores de filosofía (y en próxima entrega concluiremos esta segunda lista).

 

*

 

* Comentario a, “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”: Divergencias y Convergencias de las dos Escuelas Fundamentales de la Geografía.

“Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”: Divergencias y Convergencias de las dos Escuelas Fundamentales de la Geografía.

* Filosofía de la Educación y Teoría del Humanismo (5/6)


 * Diccionario Enciclopédico de Geografía:
"A-H"
"I-Q"
"R-Z"


 ¿Qué Busca el Buscador que Navega Perdido en el Ciber-Espacio?:

 
Ser Humano y Complejidad del Espacio.

Leonardo de Vinci, Bernardino Telesio, y Giordano Bruno.


Próximos: Oscurantismo en Pedagogía; Método de Ensayo-Error; Teorías del Humanismo 

 

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11 noviembre 2009 3 11 /11 /noviembre /2009 10:03

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Editorial

 

Una “geografía espacista”, en la línea de Anaximandro, Eratóstenes, Hiparco, Crates, Eudoxio, Ptolomeo, Toscanelli, El Idrisi, Mercator...; y una “geografía fenomenista”, en la línea de Estrabón, Ibn Jaldún, Kant, De Martonne...; como nosotros les hemos denominado centrando lo que esencialmente les caracteriza y hace excluyentes, siguiendo el método dialéctico materialista en nuestro marco teórico, identificando en ello la contradicción principal del movimiento del pensamiento geográfico.  Así lo planteamos en nuestra tesis, cuyo apartado en el que se aborda su tratamiento, exponemos ahora aquí.

 

Por problemas técnicos con nuestro equipo de cómputo se nos ha dificultado el trabajo con todos los artículos, especialmente en los que hemos deseado insertar ilustraciones, por lo que en breve varios de ellos habrán de tener actualizaciones.

 

Y, continuando con las respuestas a las preguntas de búsqueda, que sin duda han significado interesantes y fructíferas reflexiones, tratamos ahora con dos artículos que eminentemente contribuyen a caracterizar a la “geografía fenomenista”.

 

*

 

Comentario a, “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”: Surgimiento de las dos Escuelas Fundamentales de la Geografía.

“Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”: Surgimiento de las dos Escuelas Fundamentales de la Geografía.

Filosofía de la Educación y Teoría del Humanismo (4/6)

* Diccionario Enciclopédico de Geografía “A – H"
* Diccionario Enciclopédico de Geografía “I – Q” 
* Diccionario Enciclopédico de Geografía “R – Z”
   (literalmente, corregido y aumentado)

 

¿Qué Busca el Buscador que Navega Perdido en el Ciber-Espacio?:

Gnoseología del Posmodernismo.

Geografía Idealista.

Metodología de la Geografía

 

Próximos: Causalidad del Espacio; Gnoseología del Posmodernismo; Geografía Idealista; Metodología de la Geografía; Ser Humano y Complejidad del Espacio; Telesio, Bruno, Vinci; Oscurantismo en Pedagogía; Método de Ensayo-Error; Teorías del Humanismo 

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11 noviembre 2009 3 11 /11 /noviembre /2009 10:02
Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

Editorial

 

De nuestra tesis de Licenciatura en Geografía, exponemos ahora el primer apartado, relativo a cómo entendimos ya desde entonces, el origen del pensamiento geográfico, que posteriormente se sistematizará como ciencia.
Nuevos conceptos en función del texto anterior se agregan al Diccionario; y, finalmente, damos breve respuesta a preguntas en el buscador, las que crecen hasta el punto de vernos en dificultad, en la pretensión de opinar sobre todo lo que deseamos, queriendo responder a todo ello.  Por ello, a fin de dar prioridad, la debida atención y más precisa respuesta, solicitaremos a los interesados instalar en los comentarios a esta editorial, las preguntas precisas, y si se desea, algún comentario adicional.

*

 

* Comentario a, “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”: El Proceso Empírico-Espontáneo del Pensamiento Geográfico.

* “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”: El Proceso Empírico-Espontáneo del Pensamiento Geográfico.

 

* Filosofía de la Educación y Teoría del Humanismo (3/10)

* Diccionario Enciclopédico de Geografía


 ¿Qué Busca el Buscador que Navega Perdido en el Ciber-Espacio?:

Fundamentos Filosóficos de la Geografía
La Causalidad del Espacio Geográfico


 Próximos: Causalidad del Espacio; Gnoseología del Posmodernismo; Geografía Idealista; Metodología de la Geografía; Ser Humano y Complejidad del Espacio; Telesio, Bruno, Vinci; Oscurantismo en Pedagogía; Método de Ensayo-Error; Teorías del Humanismo...


 

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11 noviembre 2009 3 11 /11 /noviembre /2009 10:00
Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010
Editorial

Comentamos ahora, por separado, la Introducción a la  la tesis: "Geografía: Fundamento de su Teoría del conocimiento" (1983).

En el Índice hemos visto no sólo el contenido del escrito discutiendo la teoría e historia de la Geografía, sino también, con arreglo a su forma; esto es, a su lógica, a su metodología, adicionalmente ha sido una especie de explicación de cómo se hace, o a nuestro criterio, se debe hacer, una tesis.

Algo que desde siempre habíamos querido hacer dado lo diferente de nuestros planteamientos, ha sido un "Diccionario Enciclopédico de Geografía"; esto es, un compendio de la terminología de nuestra concepción de la Geografía, pero interpretación ahora generalizada "oficial e institucionalmente"; tal Diccionario es algo que incluiremos en permanente agregado de conceptos, según estén involucrados en los textos comentados de la tesis.

*

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10 noviembre 2009 2 10 /11 /noviembre /2009 09:06

Clich--Educaci-n--Posgrado-Educaci-n

Filosofía de la Educación 
y Teoría del Humanismo.  Ensayo, 2009 (6/6) 
Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica; 
http://espacio-geografico.over-blog.es/; 
México, 14 dic 09.

 

Conclusión

 

Al elaborar este ensayo con fines didácticos, involuntariamente se complicó, duplicó el espacio pensado para su redacción original, y ello en función de la reflexión que nos impuso, contribuyendo ésta –y desbordándose filosóficamente dejando atrás toda elemental didáctica– a hacernos entender a nosotros mismos el momento actual y sus circunstancias.  Al final, si de la ignorancia más absoluta; a la que por ejemplo llamaba San Benito; deriva la inconciencia más absoluta, y de ésta una indiferencia ante el mundo que otorga una cierta paz (ciertamente bestial); de un conocimiento más profundo y exacto derivará la conciencia más profunda y exacta, y de ésta, un responsabilidad y compromiso esclarecido ante el mundo, que otorga, por su parte, una cierta paz (ciertamente, en este caso, la más racional, y humana).

 

Debe concluirse obligadamente mencionando el papel fundamental de la Lógica en el proceso demostrativo hipotético-deductivo, y con ello la vigencia, ahora más que nunca, del método científico de la modernidad.

 

Asimismo, debe hacerse notar la importancia del enunciado de los fundamentos y con ello del marco teórico, y la consistencia con que con ello fue desarrollado el trabajo, y, siendo su propósito didáctico mostrar la importancia de esa consistencia sobre la base de cualquier otro fundamento teórico.

 

El ejercicio de la refutación no sólo nos ha permitido lo exhaustivo en la argumentación y la diversificación del problema, sino el mismo nos ha dado la muestra de ese requisito que eleva la calidad de un trabajo, que no deja resquicio a las ambigüedades.

 

La argumentación de los antecedentes, por definición de aquello de naturaleza histórica y que antes ha sido ya demostrado verdadero, nos plantea que la premisa: “El comunismo y su filosofía materialista dialéctica ateísta, es fundamento de la filosofía de la educación en tanto ésta es vía de libertad en el más elevado carácter ético-estético”, siendo verdadera, es ya un pilar sólido en la argumentación de la tesis; esto es: que “La más alta expresión del Humanismo, es el comunismo y su filosofía materialista dialéctica ateísta”, la cual a su vez hemos argumentado con la solidez que permite este espacio, asumiendo su veracidad a demostrarse mediante la hipótesis; de modo que, siendo ambas premisas verdaderas, dicha hipótesis: “La más alta expresión del Humanismo, es fundamento de la filosofía de la educación en tanto ésta es vía de la libertad en el más elevado carácter ético-estético”, habrá de ser, necesariamente a su vez, verdadera.  E, inversamente, demostrando la veracidad de la hipótesis, con ello se corrobora la veracidad misma de la tesis.

 

La inserción de notas al pie de página ha sido profusa, con la intención demostrar la importancia de las mismas en un trabajo a este nivel; y en cuanto a la inserción de citas, y con ello las referencias bibliográficas correspondientes y la bibliografía, por las razones didácticas que nos propusimos, ha operado más –vulgarmente dicho–, en la “pepena” de las mismas, que como resultado de las fuentes en un trabajo de investigación (en una autoexoneración, valga como excepción por ello).

 

Finalmente, este ensayo como reflejo de un curso, muestra que dicho curso ha sido ricamente productivo, y ello no ocurre en abstracto, sino como consecuencia de que se ha contado con estudiantes que lo han propiciado.

_____

 

Bibliografía.

 

Abbagnano, Nicola; Diccionario de Filosofía; Fondo de Cultura Económica; México, 1966.

Hernández Iriberri, Luis Ignacio; Teoría Educativa, Fundamentos e Implicaciones; Imprenta, México, 2007

_ La Evaluación Ético-Esteticista en el Aula Universitaria Durante un Curso; Tesis, Maestría en Educación Superior, México, octubre 2006.

Morin, Edgar, et al; Educar en la Era Planetaria; Editrorial Gedisa, Barcelona, 2002

Otahalova, Jirina; El Humanismo; en R. Chadraba, et al; “Renacimiento y Humanismo”, Enciclopedia Popular Nº 10; Editorial Cartago, Buenos Aires, 1965.


 

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10 noviembre 2009 2 10 /11 /noviembre /2009 09:05

Clich--Educaci-n--Posgrado-Educaci-n

Filosofía de la Educación
y Teoría del Humanismo.
Ensayo, 2009 (5/6)
Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;
http://espacio-geografico.over-blog.es/;
México, 7 dic 09.

 

5  Humanismo y libertad

 

Ante la tesis que nos planteamos, de que el humanismo más elevado es el comunismo; establecimos la hipótesis de que: “la más alta expresión del humanismo, es la libertad en el más elevado carácter ético-estético”.  Ello implicó entonces, recurrir a los antecedentes en que constatáramos históricamente que el comunismo era, tanto en su planteamiento teórico como en su práctica futura mediada a través del socialismo, a su vez, expresión de libertad.

 

Hemos aportado los argumentos de todo ello, y con base en ello, argumentaremos ahora la hipótesis, verificándola, en tanto las premisas mismas sean a su vez verdaderas.

 

En el apartado anterior destacó el concepto de libertad: la conciencia de la necesidad; ahora aquí trataremos primero sobre el más elevado carácter ético-estético del humanismo, en que se da esa conciencia de la necesidad; y en consecuencia, trataremos sobre la dialéctica ético-estética de su contradicción esencial, misma que tiene una expresión particular en la dialéctica, en lo que se denomina, la subsunción de la contradicción esencial; hablando de la situación particular del humanismo en las relaciones internacionales, o sea, entre los humanos de diversas etnias y culturas en la expresión de la libertad en sí, y de las relaciones exopolíticas, en lo que se denomina la libertad para sí.

 

La dialéctica de la contradicción esencial del Humanismo: la identidad consigo mismo y sus propios conocimientos y capacidades, frente a su desecho como ser y suplantación por el ente del alma; el ateísmo frente teísmo; o la libertad del ser humano ante el ser sojuzgado mediante ataduras ultraterrenas; ha sido una lucha dada en el escenario de los últimos cinco siglos; ha sido la lucha del ser humano por su conciencia en sí como ser humano.  Pero en las últimas dos o tres décadas del siglo XX, ha sido el umbral en donde lo alcanzado se ha ido perdiendo, se ha ido cayendo cada vez más en un proceso de deshumanización, de enajenación y alienación del ser humano; la década de los años noventa han sido un fino dintel, a tal punto que en la primera década del siglo XXI, es ya la franca antesala de una nueva edad oscurantista; difícil de percibir ahogados como estamos en un mar de ciencia y tecnología, de aparente información sin límites; pero donde esa ciencia y tecnología está enajenada a la sociedad y puesta de manera dispersa y fraccionada incluso, en la diversidad de los laboratorios de los consorcios monopólicos trasnacionales; y en donde esa aparente información, sin posibilidad de ser analizada críticamente, se convierte en alienación.

 

El ser humano terrenal y mortal de desecho, en contradicción al alma celestial e inmortal perdurable, ha cambiado cualitativamente en su proceso dialéctico determinada por las condiciones objetivas; y prima ahora, en la solución de ella, la fase dialéctica del recurso lógico de la subsunción: el subordinar el juicio de esa contradicción ya antagónica, a un juicio más general de una contradicción mayor (o dicho con rigor lógico, hacer del sujeto, predicado de otro juicio), en donde el opuesto viejo excluido, el alma, se metamorfosee en el opuesto nuevo en una nueva identidad: el ser humano; lo cual implica el momento de la solución simultánea de la consumación de la conciencia en sí, y del inicio del proceso de la conciencia para sí; esto es, de resolver ahora cuál es su propio fin y organizar planificadamente ese desarrollo.

 

La conciencia en sí; nuestra identidad como seres humanos; en la última etapa de esos cinco siglos de su proceso; social y políticamente tuvo que ver con la creación y el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); de “Nosotros los pueblos del mundo...” como reza en su Carta Fundacional.  La ONU (y su antecedente en la Liga de las Naciones), es una primera forma de ese intento por el propio fin y la organización, por lo menos racionalizada, del desarrollo de la humanidad en su conjunto.

 

Hoy, esa ONU en manos exclusivamente de la clase social burguesa conservadora mundial, no sólo no es vía de solución, sino sede y foro principal del proceso de alienación mundial.  Todo ello, como todo nuestro sistema económico, social y político actual, pronto habrá de derruirse hecho añicos por la fuerza de las cosas en el desarrollo natural de la sociedad.  Y a ello habrá de contribuir, en el plano teórico, la subsunción real de la contradicción esencial, dada ésta por extensión de las relaciones internacionales mismas; es decir, por extensión de las relaciones entre las culturas del mundo, a las relaciones de la cultura humana como un todo único en sí mismo, frente a una cultura que le sea externa; en todo caso, y en el mejor de ellos, ante una cultura que sea el alter ego mismo de la cultura humana tomada en su conjunto o totalidad; ético-estéticamente nuestro otro yo, en la consideración de la posibilidad de la relación con una civilización no-humana inteligente.  Nada será más fuerte que este principio dado en esa posibilidad, para el proceso de la conciencia para sí de la humanidad, que es la más plena expresión de la conciencia de la necesidad, de la libertad.  Ello consuma su identidad, pero a la vez nos pone en un plano más vasto de una nueva contradicción; y más aun, si la mera posibilidad teórica, se hace posibilidad real.

 

Y si esto es verdad –como creemos que lo es y lo hemos verificado–, entonces es verdad que “la más alta expresión del humanismo, es la libertad en el más elevado carácter ético-estético”, lo cual demuestra que “la más alta expresión del Humanismo es el comunismo y su filosofía dialéctico materialista ateísta”.


 

 

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10 noviembre 2009 2 10 /11 /noviembre /2009 09:04

Clich--Educaci-n--Posgrado-Educaci-n

Filosofía de la Educación
y Teoría del Humanismo.
 Ensayo, 2009 (4/6)
Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;
http://espacio-geografico.over-blog.es/;
México, 30 nov 09.

 

4  El Humanismo es el comunismo

 

Analizaremos ahora la segunda premisa o premisa de nuestra tesis: “La más alta expresión del Humanismo es el comunismo y su filosofía dialéctico materialista ateísta”.

 

Uno de los aspectos de la mayor importancia, es entender si el comunismo no es mas que una especie de “bello sueño irrealizable”, una utopía más, o un proyecto de organización social científicamente fundado y cuya aparición y desarrollo está sujeta a leyes económico-políticas y sociales, y es, por lo tanto, una condición de necesidad.

 

Con la Revolución Francesa, el capitalismo finalmente ha consolidado su orden de cosas.  Pero el capitalismo, en la plenitud de su triunfo, hace aparecer plenamente definida como clase social, a su sepulturero: el proletariado.  Y a partir de ahí, en el seno de la llamada Revolución Industrial, el proletariado iniciará su lucha por la emancipación, contra el capitalismo; primero tímidamente apenas con reivindicaciones prácticas económicas y políticas elementales como las expresadas por las luchas del Cartismo en Inglaterra desde principios de los años treinta del siglo XIX; luego con reivindicaciones teóricas filosóficas y sociales que dieron lugar al socialismo utópico, socialismo utópico ahora del siglo XIX, expresado por pensadores tales como Saint Simon (1760-1825), que participó con los independentistas norteamericanos y fue un jacobino en la Revolución Francesa; para él, la sociedad futura era el mismo capitalismo de la propiedad privada de los medios de producción social, pero científicamente organizado y con una producción planificada; Fourier (1772-1837), crítico de la sociedad burguesa, atribuyéndole un papel fundamental a la educación en la organización de la sociedad en falanges de producción y distribución; y Owen (1771-1851), gran industrial capitalista inglés filantrópico ateísta; hizo la crítica al capitalismo en sus aspectos esenciales, atribuyéndole, al igual que Fourier, importancia fundamental a la educación, proponiendo la organización social mediante comunas y su federación autogestionaria, que fue el germen del sindicalismo.

 

Parte de ese proceso fueron las luchas del anarquismo.  El anarquismo como teoría sociopolítica fue fundada por el filósofo idealista partidario de los “jóvenes hegelianos”, Max Stirner, pseudónimo de Kaspar Schmidt (1806-1856), cuya obra “El Único y su Propiedad”, 1845, desarrolla el sistema anarquista a partir de un “Yo” egoísta, fuente de su propia moral y derecho, justificando en esa individualidad la propiedad privada, y en donde ese “Yo” tiene al mundo mismo, sin más nada por encima de él, como su propiedad.

 

Entre otros anarquistas importantes, están: Prudhón (1809-1865), idealista ecléctico; hizo de la dialéctica hegeliana un esquema mecánico maniqueo.  Proclamó a la gran propiedad capitalista como un robo, defendiendo en su lugar la pequeña propiedad capitalista.  Imaginaba la sociedad organizada mediante un intercambio equitativo entre productores.  Bakunin (1814-1876), seguidor del pensamiento de Fichte y Hegel, partía de que el principal opresor de la sociedad era el Estado apoyado en la ficción de Dios, y proponía una federación de asociaciones agrícolas y fabriles.  Desconociendo la organización del proletariado, emprendía una actividad conspirativa de unos cuantos revolucionarios.  Y Kropotkin (1842-1921), geógrafo ruso, partidario de la filosofía positivista de Comte (1798-1895), y Spencer (1820-1903), mezclado con el materialismo mecanicista; al final de su vida, viendo el triunfo y resultados de la Revolución Socialista en Rusia de 1917, desarrolló la idea del anarco-comunismo, como una sociedad formada por una federación de comunas de producción.

 

El siglo XIX fue, pues, un siglo de organización y desarrollo de las teorías filosóficas, económicas, sociales y políticas del proletariado, como una clase social con intereses y anhelos totalmente distintos de la clase social burguesa.  Pero si en su primera mitad dominó el socialismo utópico en las mentes de los trabajadores, en la segunda mitad domina el socialismo científico.

 

Los primeros escritos de la teoría del comunismo aparecen, de hecho, con la publicación de los Manuscritos Económico-Filosóficos, en 1844, de Karl Marx, y pronto, en 1847, aparece, redactado junto con Engels, el Manifiesto Comunista.

 

Mientras la teoría del anarquismo era un resultado del socialismo utópico, la teoría del comunismo fue resultado del socialismo científico: fue este la explicación, sujeta a leyes filosóficas de la dialéctica materialista y de la economía-política, del proceso necesario del desarrollo de la sociedad y por lo tanto de la aparición e instauración del socialismo, como fase de transición del capitalismo al comunismo.  El voluntarismo del “capitalismo perfeccionado” sin Estado, expuesto por el socialismo utópico y el anarquismo; fue suplido por la teoría de la abolición de la propiedad privada capitalista, a través del Estado de la democracia socialista, en donde el proletariado toma el poder reemplazando el poder de la burguesía, e inicia un nuevo proceso de educación, esencialmente moral, de las masas populares.

 

Luego de las experiencias de las fallidas revoluciones de 1848 en todo Europa y posteriormente de la experiencia de la Comuna de París de 1871, que dio lugar a la primera experiencia de un poder proletario que apenas duró tres meses, casi medio siglo después, en 1917 en Rusia, triunfa históricamente la primer revolución socialista en el mundo.  A partir de ahí, el siglo XX será un siglo de experiencias diversas de instauración mundial del socialismo (algunas como consecuencia de la toma del poder por los combatientes comunistas en los países escenario de la II Guerra Mundial tras la derrota del nazismo; algunas efímeras, otras por demás sui géneris, como fue en África; y algunas más, terriblemente negativas, como el caso de Camboya).  Luego de la Revolución Rusa de 1917, destacarán la Revolución China, que triunfa en 1949; la Revolución en Corea triunfante en 1953; la Revolución en Cuba victoriosa en 1959; la Revolución en Vietnam, que consuma su victoria en 1975; y el triunfo de la Revolución de Angola en ese mismo año.  Cada una respondió a procesos distintos de sus propias luchas nacionales: el rompimiento con vestigios feudales, la unidad nacional, el anticolonialismo, la lucha contra el nazismo y el fascismo, o la democratización capitalista burguesa misma.

 

En cada caso en todos estos antecedentes desde principios del siglo XIX, ello respondió al interés por el rompimiento con todo aquello que atenta contra la dignidad humana: el atraso social, la opresión, el sometimiento y explotación colonial; y las necesidades teóricas y prácticas de una sociedad más justa y libre.

 

Toda esa experiencia está por sintetizarse y su discusión, incluso, desborda el marco y propósitos de este ensayo; no obstante, para los fines del mismo, es necesario exponer resumidamente la teoría misma del comunismo, en tanto que lo que buscamos es mostrar cómo éste es expresión de libertad y en consecuencia de la plenitud del humanismo.

 

Así, brevemente para terminar la argumentación de esta premisa, si el capitalismo se caracteriza por el acaparamiento en unos cuantos de aquello que produce para todos, y mediante ello crean riqueza y poder dominando y explotando el trabajo de la sociedad; y razón por la cual no pueden estar más interesados que en la confusión de las mentes de este nuevo tipo de “súbdito” impidiendo su desarrollo humano, su cultura, su conocimiento científico, su recreación y esparcimiento dignificando su espíritu; el capitalismo y sus procesos de enajenación y alienación lo que significan es enteramente la deshumanización del ser humano.

 

En consecuencia, lo opuesto a todo ello, será la humanización del ser humano; y en ese sentido, es la organización de la sociedad en una sociedad socialista, en donde todo cuanto produce para todos, es administrado por el Estado bajo la democracia socialista o proletaria, en beneficio de todos, de modo que la riqueza socialmente generada, se redistribuye en la misma sociedad propiciando su bienestar material y espiritual cada vez mayor.

 

Con ello la desigualdad social expresada en las diferencias de clases sociales se extinguirá con el paso de las generaciones, a la par que éstas adquieren un nuevo código moral en una verdadera conciencia ético-social.  Al final, el Estado mismo que apareció en la historia para proteger los intereses de las clases sociales en el poder, no habiendo más clases sociales, se extinguirá luego de haber cumplido su misión de organización de la transición social, suplido por las funciones autogestivas de la organización de la nueva sociedad.

 

Y en algún punto indefinido de este proceso, aparecerá como esa nueva sociedad, la sociedad comunista, la sociedad de los comunes; esto es, de aquellos que se reconocen en igualdad de condiciones económicas, sociales, políticas y culturales, regidos por una alta moralidad que los hará conducirse siempre en beneficio, no personal e individualista, sino de los demás; porque el otro, los demás, actuando así, propiciarán a su vez el beneficio personal de aquel.

 

Y nada de esto es un “sueño irrealizable”, ni utopía a manera de mera idealización de un gran anhelo de sociedad; por el contrario, es ya el gran propósito científicamente fundado de la futura construcción social, aquello a lo que la sociedad va de manera necesaria, lo cual fue descubierto científicamente por Marx y Engels; y a lo que se va, ya por la iniciativa del proletariado en su capacidad para la toma del poder, ya por la naturaleza de las cosas en la descomposición del capitalismo, que, paradójicamente, en su propia monopolización, en su misma “globalización” económica y política, crea las condiciones materiales y estructurales en el tránsito a la sociedad socialista mundial misma.

 

Como fundamento teórico de este proceso, está la dialéctica materialista, la interpretación filosófica del mundo, propuesta para ser usada como herramienta y arma para la transformación del mismo.  En ese sentido, ésta es el fundamento del verdadero método científico, pues la ciencia no tiene por más fin esencial, que el darnos el conocimiento verdadero acerca del mundo, para apropiarnos de él, transformándolo.

 

En la temática tratada, el humanismo, la dialéctica materialista está vinculada al problema de la interpretación, ya monista, o ya dualista, del mundo.  Esto es, porque la interpretación dualista corresponde al pensamiento idealista y religioso, en el cual se considera que simultáneamente existen como entidades ambas con una existencia real, la materia; el mundo de los objetos materiales fuera de nuestro pensamiento; y el alma.  De ahí el esfuerzo de esta posición por intentar unificar la ciencia y la fe, no obstante por su naturaleza, sean estas absolutamente contrapuestas.  Y de ahí que al dualismo se le contraponga el monismo.  Así, la interpretación monista corresponde al materialismo y a la ciencia, en el cual se considera que lo único realmente existente es la materia.  Y de ahí el esfuerzo de esta otra posición, por separar las creencias fantásticas de la rigurosa demostración científica, y el mundo mítico de la fe que reclama del dogma, y no de la demostración científica de la verdad.

 

Este momento histórico de la pretendida “posmodernidad”, que no es mas que palabrería que pretende ir en lo más avanzado a la modernidad, pero que en realidad no es sino una vuelta al oscurantismo medieval, es reflejo de esa descomposición, de esa incapacidad del capitalismo para ir progresivamente a más; lo cual explica la vuelta a las posiciones del dualismo.

 

Por otra parte, en la parte social, de momento el proyecto social socialista está totalmente perdido; y ello habla entonces de un proceso social que habrá de ocurrir en la naturaleza de las cosas, si bien en la barbarie extrema, producto combinado tanto de la falta de alternativa, como de la irracionalidad propia del capitalismo.  Pero la humanización del ser humano no ha sido a lo largo de la historia de los últimos cinco siglos, sino una lucha desgarradora, proporcionalmente, primero, al poder del clero, al romperse históricamente con la sociedad feudal; y segundo, al poder del capital, al estarse rompiendo históricamente con la sociedad actual.
 


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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Educación
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