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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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19 enero 2014 7 19 /01 /enero /2014 23:05

Editorial

La presente edición corresponde al 25 de noviembre de 2013, no publicada porque de pronto, nuestro Blog, "seguramente de manera accidental", quedó "inaccesible".

Isolìneas de NivelIsolineas-de-Nivel-y-Perfil.jpg 

Representación de las “Curvas de Nivel” o “Isolíneas de Nivel”, con las cuales fue posible medir con rigor la altura de las montañas, y con ello, tener un conocimiento métrico preciso del relieve o deformaciones del espacio bidimensional.  De la abstracción de dicha altura prescindiendo de la montaña concreta, se obtuvo finalmente el concepto de “espacio geográfico tridimensional”.

 

*

 

Entender la dificultad en la comprensión del espacio como objeto de estudio de la geografía, se pone de manifiesto con toda evidencia en el lento proceso de asimilación científica de la realidad objetiva por el pensamiento humano.  Ni a Anaximandro ni a Crates en la Antigüedad, como tampoco a Cosmas Indicopleustres en el Medioevo, les fue suficiente con mostrar la tridimensionalidad en sus modelos del espacio geográfico; aún mostrada la evidencia, ello quedó inasimilable como hecho objetivo.  Tuvo que llegar la Época Moderna, el siglo XVIII de la Ilustración, para que, más allá de mostrar, se pudiera demostrar; es decir, deducir lógicamente; el hecho de evidencia, en este caso, que había una coordenada de altura perpendicular al plano, perfectamente medible con rigor científico.

 

Aun así, el espacio como objeto de estudio en geografía no alcanzó a abstraerse todavía; dominó, con todo, no la altura como una coordenada del espacio en abstracto, sino la altura de la cosa concreta, del fenómeno, y de ahí al estudio de los mismos por error en esta ciencia, no hubo más que un paso.

 

*

Isolíneas de Nivel y PerfilFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Qué es la Geografía; Del Espacio Tridimensional Empírico Concreto, al Espacio Tridimensional Teórico Abstracto: Philippe Bauche, 1737.  (32/)

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Tránsito; Pedro C. SánchezHistoria de la Geografía en México.

 

[____Evolución de la Geografía, 1935; Pedro C. Sánchez: la Geografía Regional y la Geografía General, en el estudio del “presente de la Tierra”.

 

 

Geografía; Fundamento de su Teoría del Conocimiento; TesiEfeméride:

 

[____]  XXX Aniversario de la Primera Tesis de Geografía Teórica en México; “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”, 1983; de Luis Ignacio Hernández Iriberri.

 

 

Nuestra Pequeña Narrativa de Lucha ProletariaNuestra Pequeña Narrativa de Lucha Proletaria.

 

[____]  Nuestra Pequeña Narrativa, es Sólo un Caso Singular, Reflejo de la Gran Narrativa

 

 

Crital Año Internacional de la CristalografíaExopolítica.

 

[____]  46º 54’, 13,000 años Después: el cuasi-cristal mineral más grande de Universo.  Introducción.  (1/)

.

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19 enero 2014 7 19 /01 /enero /2014 23:04

Isolineas-de-Nivel.JPGQué es la Geografía; Del Espacio Tridimensional Empírico Concreto, al Espacio Tridimensional Teórico Abstracto: la coordenada de altitud, con Philippe Bauche, 1737.  (32/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

5 oct 13.

  

A fines del siglo VI, Cosmas Indicopleustes en su Topografía Cristiana, nos mostró en la representación del “Tabernáculo del Arca”, un espacio geográfico tridimensional.  En realidad, la primera representación del mismo data del modelo cosmovisivo de Anaximandro de diez siglos atrás, en el siglo VI ane, y luego estuvo como tal el Globo Terráqueo de Crates del siglo III ane.  Tales representaciones tiene como esencial diferencia, el que, mientras los modelos de Anaximandro y Crates responden en forma rudimentaria a la representación del espacio geográfico tridimensional abstracto (un supuesto teórico más o menos independiente de las cosas concretas), el modelo de Cosmas Indicopleustes responde, por su parte, a una representación del espacio geográfico tridimensional concreto (a partir de lo empíricamente dado).  Sin embargo, a su vez, tienen un aspecto esencial en común: la consideración de una dimensión más a la bidimensional del plano.

 

No obstante ese aspecto en común, dadas las consideraciones que hacen las diferencias, hace del espacio geográfico tridimensional de Anaximandro y Crates, una deducción métrica cuantitativa, en tanto en Cosmas éste se queda en una descripción gráfica cualitativa.  Pero el hecho es que, bajo esas consideraciones geográfico teóricas, poco más de diez siglos después de la tridimensionalidad del espacio geográfico en Cosmas, vuelve a darse, con Philippe Bauche en 1737*, la posibilidad de la representación del espacio geográfico tridimensional, pero que ya en sí mismo ofrece el vínculo entre la parte descriptivo-cualitativa empírico concreta, con la parte explicativo-cuantitativa teórico abstracta.

 

Explicado todo esto teórico-filosófico en su forma práctico-geográfica, es lo que tuvo que ver con la importante aportación de Philippe Bauche en 1737.  Narra la leyenda que, caminando por la playa, Bauche observó la línea de humedad que quedaba luego de cada ola, siguiendo ésta las irregularidades del terreno arenoso según sus elevaciones, idealmente, conforme al nivel medio del mar.  Nacía así, con esa observación, el concepto de “Curva de Nivel”, como aquella línea que une puntos de igual elevación sobre el nivel medio del mar (de donde el nombre, también, de “Isolínea de Nivel”).

 

La tan buscada forma, desde hacía siglo y medio, de representar con precisión la altura de las montañas en un mapa, finalmente, había sido descubierta, y, con ello, se introducía con rigor científico; es decir, ya no sólo por lo dado a la percepción sensible de manera empírico cualitativa acerca de lo concreto, sino en forma cuantitativa teórico abstracta; la coordenada de la tridimensionalidad del espacio geográfico.

 

Ciertamente, una primera observación que puede hacerse, es que, con ello, Bauche, en principio, no estaba considerando la coordenada de altura del espacio tridimensional en abstracto, sino sólo en su forma concreta a manera de establecer con cierta medida, las deformaciones del espacio bidimensional mismo.  Pero de la altura de la montaña como medida del relieve o deformaciones de un espacio bidimensional, al concepto simple de altura, abstracción hecha de la montaña misma concreta, no había ya más que un paso teórico sencillo.  De ahí que hayamos afirmado que en el momento histórico de Bauche, se da ya ese vínculo entre lo descrito cualitativa y empírico-concretamente (la montaña como tal), y lo explicativo, de manera cuantitativa teórico-abstracta (la coordenada de altura por sí misma, independientemente de toda montaña concreta).

 

No obstante lo anterior, lo que explica la limitación en el concepto de “espacio geográfico tridimensional” en Bauche, que si bien supera la noción intuitiva del hiperplano, es que la coordenada de altura, paradójicamente, no es consistente con las coordenadas de latitud y longitud, puesto que mientras éstas están como una condición absoluta en función del radio de la Tierra como el vector con un ángulo hasta un punto en la superficie terrestre, la coordenada de altura es sólo un pequeño segmento relativo, hasta lo despreciable en la escala terrestre total, del radio de la Tierra, considerado sólo a partir del nivel medio del mar.  Más aún, ciertamente, que con Bauche, la coordenada de altura fue de la altitud de la montaña concreta.

 

Fue poco tiempo después de Bauche, ya en la segunda mitad del siglo XVIII, con los experimentos de Cavendish y Lavoisier, que finalmente se entendió que la atmósfera tenía límites y una estructura, y con ello la coordenada de altura comenzó a adquirir un carácter abstracto generalizado.  Pero, con todo ello, sin embargo, el concepto de “espacio geográfico tridimensional” se limitó, hasta entonces, a la tridimensionalidad de la figura geométrica de una “corona esférica”.

 

Esta limitación del concepto de “espacio geográfico tridimensional”, no obstante, será determinante en la reducción del espacio, exclusivamente a sus formas discretas (los fenómenos), concretamente medibles, y en esa proporción, erróneamente estudiados en sí mismos en geografía.  De donde se preparó con ello el viraje a una nueva oscilación a la geografía fenomenista que caracterizó al siglo XIX.

 

 

*        Erwin Raiz en su Cartografía, refiere el hecho atribuible, al parecer, a un autor llamado Cruquius, entre 1728 y 1730 (v. Tabal IV “Carta Cronológica de los Mapas Modernos”).

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19 enero 2014 7 19 /01 /enero /2014 23:03

1935-Evolucion-de-la-Geografia--Pedro-C.-Sanchez.jpgEvolución de la Geografía, 1935; de Pedro C. Sánchez: la Geografía Regional, y la Geografía General, en el estudio del “Presente de la Tierra”.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio –geográfico.over-blog.es/

13 nov 13.

 

La geografía teórica en México se enriquece con el ensayo de Pedro C. Sánchez, Evolución de la Geografía, publicado en1935 por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH), siendo él, en ese entonces y desde 1928, su Director.

1935 Evolución de la Geografía; Pedro C. Sánchez

 

Su trabajo es una breve y sucinta historia general de la Geografía, en donde dedica tres páginas a cada época histórica refiriendo a autores y hechos ahora ya bien conocidos, por lo que no nos detendremos en ello; quizá, y muy seguramente, por ese entonces en México en donde la geografía reinaba como ingeniería, fuese, por lo contrario, algo poco sabido; pero en su conjunto, ello es lo que configura el aporte de Pedro C. Sánchez a la geografía teórica, abriendo una nueva etapa de esta ciencia en México: la etapa del viraje a la geografía fenomenista, que ya dominaba en Europa desde hacía poco más de un siglo.

 

Todas las ciencias se mueven respecto a sus propias leyes internas de desarrollo, en el marco de las leyes externas de un contexto histórico dado.  Sin embargo, en este caso, más que tratar de entender el momento histórico de la Geografía por sus propias leyes internas, se hace necesario, para una acertada explicación del viraje teórico involucrado, el tener que entender, inversamente, el momento histórico general, esencialmente determinante del momento histórico del desarrollo de la geografía en México.

 

Tal momento histórico está delimitado entre 1911, luego del fundamental ensayo de Isidro Rojas, “Progresos de la Geografía en México”, y 1935, en que Pedro C. Sánchez publica su “Evolución de la Geografía”: es el momento histórico de la transformación revolucionaria en México, desde la revolución armada de 1910 a 1917, luego el período del dominio de los “jefes Militares” de 1917 a 1929, hasta los primeros años del reordenamiento institucional previo al gobierno cardenista.

 

En ese lapso, la geografía moderna ilustrada que en México se extendió a todo el siglo XIX, se fue disipando, de su carácter cartográfico (espacista) inicial, a su carácter naturalista en la segunda mitad de ese siglo, luego a su carácter de ingeniería hidrográfica, y después de ingeniería meteorológica, durante el primer momento del siglo XX.  Nuevamente, la especialización de las ciencias naturales por una parte, y el desarrollo de la ciencia de la geodesia por otra, fueron haciendo innecesaria a una geografía con esas mismas características de las ciencias en que se aplicaba.

 

De la misma manera, Pedro C. Sánchez, Director del IPGH no podía ser ajeno a las determinantes teóricas que influían en a geografía en ese primer tercio  del siglo XX.  Si bien subsistía filosóficamente la influencia del positivismo empirocriticista, ese primer tercio del siglo XX estuvo profundamente penetrado de las ideas filosófico-sociológicas de Kaspar Schmidt (1806-1856), cuyo pseudónimo era “Max Stirner”, fundador de la ideología del anarquismo; cuya esencia es el sujeto individual, y la sociedad no más que un agregado de esos sujetos individuales; que finalmente dominaba en México tras la Revolución de 1910-1917, pero que en geografía encontraba exponentes del nivel de un Elisé Reclús (1830-1905), que contribuía fuertemente a ese viraje de la geografía de su carácter físico-matemático (espacista), a un carácter socio-político (fenomenista); no casualmente, remitiendo los fundamentos de su origen teórico, no más alá de principios del siglo XIX, precisamente con Carlos Ritter y Alejandro de Humboldt.

 

La geografía fenomenista en México que ahora se sustentaba en Pedro C. Sánchez, primero, define a la Geografía como “ciencia de la Tierra”, y la distingue de la Geología con el argumento anfibológico de que, ésta es la “ciencia del pasado a la luz del presente”, en tanto aquella, la Geografía, es a “ciencia del presente a la luz del pasado” (como si ninguna otra ciencia tuviese esas dos condiciones simultáneamente).  Según ello, la definición de la Geografía en Pedro C. Sánchez, es la de ser la “ciencia del presente de la Tierra” (de donde quizá la paleogeografía no existiría).  Pero bajo esas consideraciones, entonces, divide a esta ciencia en Geografía General, y Geografía Regional; luego deja en la Geografía General todo el carácter teórico y espacista (forma y dimensiones de la Tierra, etc), y en la Geografía regional no ve ya una particularización del espacio (de esa forma y dimensiones), sino el análisis de los fenómenos, e incluso, de manera particularmente expuesta en el estudio etnográfico, y cuyos adelantos –dice nuestro autor–, son propiciados por la guerra, atribuyendo tales fundamentos teóricos al loro del pensamiento de Humboldt y Ritter; todo lo cual Pedro C. Sánchez expone de la siguiente manera: “En la Antigüedad estas dos ramas de la ciencia geográfica avanzaron casi paralelamente, sin tocarse, ni penetrarse; y la geografía moderna aparece desde que se fusionan, gracias a los trabajos de espíritus poderosos como Humboldt y Ritter”, pero cuyo fundamento general era la llamada “filosofía de la naturaleza”, por la cual se entendía un mundo natural único en el que, no habiendo aún una ciencia de la sociedad, el ser humano formaba parte de la naturaleza en forma de ser biológico (justo lo que daba el fundamento del propósito de una geografía de la Totalidad); de donde se hace un planteamiento complejo, por artificioso, el imponerle la división entre “Geografía Física” y “Geografía Humana”, que no sólo no se fusionan con dichos autores, como si ambas geografías existiesen en forma antecedente, sino que, en función de esa “filosofía de la naturaleza” que como interpretación del mundo venía desde la antigüedad griega, lo que tales autores tratarían, sería de evitar tal parcialidad.  Cuando Humboldt accede a identificar su Cosmos con una “Geografía Física”, en ese mundo físico está incluyendo el estudio de lo social o humano.

 

Toda ciencia en su origen, necesariamente se presentará como un conocimiento único y simple (acaso mezclado con múltiples tópicos de interés de su autor), pero, en el caso de la geografía en Pedro C. Sánchez, ésta se presenta desde su origen ya diversa y compleja, como dos “ramas” en campos totalmente divergentes y prácticamente independientes, y ello, de suyo, nos problematiza acerca de cómo podría ser al mismo tiempo en dichos sendos campos, y cuál es, verdaderamente entonces, el conocimiento propio de ésta, que, en consecuencia, no estaría en ninguna de esas “ramas” en particular, sino en una condición más general en común entre ambas; y luego, más aún, que por ello no se confunda con el hacer de ninguna otra ciencia; teniendo que escoger, entonces, en los términos de Pedro C. Sánchez, entre el conocimiento de la forma y dimensiones de la Tierra (su espacialidad), o la descripción etnográfica (un fenómeno propiamente de la antropología).

 

Pero, más aún, si la “geografía moderna” (entendiéndose por tal expresión en Pedro C. Sánchez, no la geografía de la modernidad ilustrada, sino la geografía en su forma nueva y contemporánea), aparece con la fusión de esas dos “ramas” en Humboldt y Ritter, entonces tendríamos que preguntarnos con rigor, en dónde está la axiomatización que permite pasar de una a otra dado lo que tengan en común, y tal cosa, por supuesto, no existe, sino en el supuesto de un estudio de la Totalidad, tal como se plantea en el Cosmos, del mismo Humboldt.

 

Surgió así, finalmente, con todas sus contradicciones y falsos fundamentos, la geografía fenomenista en México, justo en el momento del reordenamiento institucional de la República.

 

       Sánchez, Pedro C; Evolución de la Geografía; IPGH, Nº 12, México, 1935; p.4.

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19 enero 2014 7 19 /01 /enero /2014 23:02

Geografía; Fundamento de su Teoría del Conocimiento; TesiXXX Aniversario de la Primera Tesis de Geografía Teórica en México; “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”, 1983; de Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 nov 13.

 El 24 de febrero de 1983 tuvo lugar la sesión de Examen Profesional de la tesis: “Geografía: Fundamento de su Teoría del Conocimiento”, de Luis Ignacio Hernández Iriberri.



Geografía; Fundamento de su Teoría del Conocimiento; Tesi

 

El autor de tal documento había ingresado a los estudios profesionales de Geografía en el Colegio de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1975, y luego de cinco años que por entonces comprendía dichos estudios, egresa en 1979.

 

Se había hecho a la idea de estudiar la carrera de Filosofía, y en una de tantas lecturas, se encontró con la cita que de Augusto Cornó hace del joven Marx en su trabajo escolar: “Reflexiones de un Joven al Elegir su Profesión”,, recogida en el breviario antológico de A.N Leontiev, “El Hombre y la Cultura”: “Las profesiones más peligrosas para un joven –escribe Marx– son aquellas que, en lugar de integrarlo a la vida, se ocupan de verdades abstractas”; y compartiendo con Marx la inmadurez tanto propia como de éste en 1835, identificó a la Filosofía como una de esas profesiones que no integran a la vida, como el que se ocupa de verdades abstractas (lo cual, evidentemente, es cuestionable).

 

Esa cita fue suficiente para poner en duda la elección de su futura profesión, y comenzó una búsqueda de aquella ciencia que le ofreciese lo que deseaba de la filosofía: el conocimiento universal; pero que, a la vez, por su naturaleza práctica, como ciencia vinculada a la producción económico-social, le diera esa “integración a la vida”; y esa ciencia de conocimientos no sólo universales, sino práctico-productivos, por la forma en que se presentaba en la “Guía de Carreras”, parecía serlo la Geografía, tal como entonces se entendía.

 

Y un buen día, a su vista en un anaquel de la pequeña librería del Instituto de Relaciones Culturales México-URSS, quedó la portada del libro: “Geografía para el México de Hoy y Mañana”, del autor Ángel Bassols Batalla.  Esa portada es la fotografía de un minero cavando en un socavón; ¡qué más proletario, qué más práctico, productivo e integrador a la vida!, y esa imagen quedaba asociada a la ciencia de la Geografía, que con ello ya daba para se la opción, y en ese acto, quedó determinada como la futura profesión.

 

Mas el problema real se presentó  al ingresar a los estudios.  La Geografía resultaba ser, para su satisfacción, una ciencia de cierta vastedad de conocimientos tanto en el ámbito de la naturaleza como de la sociedad; pero ello, tal como estaba teóricamente planteado, pretendía hacer de la Geografía una “ciencia de síntesis de un sistema de ciencias”, que la reducía a un carácter meramente enciclopédico y descriptivista; y nadie, ni profesores ni obras consultadas, parecían tener la respuesta a qué era la Geografía por sí misma, más allá de esa “síntesis de un sistema de ciencias, o síntesis de los conocimientos dados de las mismas”.

 

¿Cuál era el objeto de estudio de la Geografía en tanto síntesis de ese sistema de conocimientos?  El planteamiento del problema era válido, pues, al final, toda ciencia es una síntesis de una serie de conocimientos; pero, si en ello toda ciencia define a su vez su objeto de estudio y método propio, para la Geografía nada de ello estaba planteado, que no fuese en un mar de confusión.

 

Al terminar sus estudios, toda esa discusión teórica estaba en general, asimilada, y entonces pudo hacerla a un lado, planteando su propia consideración dialéctico-materialista en los fundamentos gnoseológicos de la Geografía.

 

La primera condición del método materialista dialéctico, es, extraído del análisis histórico, el determinar la categoría fundamental; luego, como segunda condición necesaria, el establecer la contradicción que mueve a dicho objeto así categorizado en su desarrollo histórico.

 

Entre 1979 y 1980, partió de considerar que la categoría fundamental del conocimiento geográfico era la de relación, en este caso, la relación dada entre los fenómenos tanto naturales como sociales; y la contradicción histórica esencial descubierta en la cual se movía esa relación, fue la dada entre un pensamiento geográfico fenomenista, y un pensamiento geográfico espacista (si bien expuesta en otros autores en otros términos, y dada por otros investigadores sin conciencia metodológica de ello como una contradicción dialéctica).

 

El resultado fue que esa hipótesis de la categoría de relación como la determinante del conocimiento geográfico, fue falsa: no podía hacerse una ciencia de la relación (en la idea de la relación entre los fenómenos) a manera de una “ciencia de ciencias”.  Para el Dr. Carlos Sáenz de la Calzada Gorostiza, asesor de aquella investigación de tesis, aun cuando la hipótesis hubiese resultado falsa, satisfacía el propósito de la investigación, si bien en sentido negativo.  Pero al autor no le satisfizo el resultado válido en sentido negativo, que dejaba el sabor de una investigación cuyo propósito estaba incompleto, pues no bastaba con la afirmación de lo quela Geografía no era, sino que lo buscado, era la afirmación de lo que la Geografía era.

 

Y un buen día de 1981 se encontró lo que subyacía como más esencial en la categoría de relación.  Esa relación entre los fenómenos, parecía ser apenas una relación física externa (no era una relación interna entre éstos, pues ello era objeto de estudio de los especialistas en los mismos), y he ahí que se entendió que esa relación física externa, era una relación espacial.  Así, la categoría fundamental más general y esencial que subyacía en ello, era la categoría de espacio, y ese espacio, era justo lo que se representaba y estudiaba en el mapa, y entonces todo adquirió plena coherencia lógica.

 

Lo que la Geografía estudiaba, no era los fenómenos y sus relaciones, sino el espacio cuyas propiedades determinaban aquellos.  Independientemente de entender teóricamente en ese momento, qué era el espacio y de definirlo*, el propósito  se había logrado: se había encontrado el objeto de estudio de la Geografía**.

 

Se reelaboró la tesis, pero lo descubierto y los resultados de conocimientos que implicaba en la Geografía resultaba tan sorprendente y desconcertante en ese entonces, que dicha tesis se retuvo por todo un año durante 1982, hasta que por razones laborales se tuvieron que presentar los documentos de titulación, y la fecha de examen se programó ya hasta aquel 24 de febrero de 1983.

 

 

       Goginot, Georges; Marx y la Educación; en A.N Leontiev, “El Hombre y la Cultura”; Editorial Grijalbo, Col. 70, N° 36; México, 1969; p.102.

*        Paradójicamente, aun cuando desde el primer momento se tenía no sólo la determinación, sino la definición misma del objeto de estudio, ésta no se expuso nunca, si acaso quedó insinuada por el fundamento del método, la dialéctica materialista, y una lámina ilustrativa de la idea, que se insertó  en el II Cap: “Elementos de la Teoría del Espacio y éste como Objeto de Estudio de la Geografía”, como la “fig.20”, entre las páginas 67-68, al analizar el primer postulado de la teoría del espacio: la continuidad; y lámina en la cual se muestra lo que se entiende tanto por lo continuo como por lo discreto (en ese momento no del todo acertadamente, denominado como “lo discontinuo”).  De donde esa definición del espacio estaba dada como: “la dialéctica de la dimensionalidad material continuo-discreta”. Esta definición se expuso hasta muy recientemente en los materiales publicados en este Blog, al hacerse las reflexiones sobre el acto de “piratería” dado a mediados de los años noventa, en que resultó afortunado el haberse reservado el dato, no dado así a la manipulación u falseamiento al distorsionarla siguiendo otros intereses.

**      En realidad, este ya había sido determinado desde 1927 por Alfred Hettner, pero de cuyo trabajo no dispusimos sino varios años después, de modo que este fue un descubrimiento dado independientemente.

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19 enero 2014 7 19 /01 /enero /2014 23:01

Crital-Ano-Internacional-de-la-Cristalografia.JPG46º 54’, 13,000 años Después: el cuasi-cristal mineral más grande de Universo.  Introducción.  (1/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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05 ene 14.

 

Introducción.

 

Sin duda, para empezar, “46º 54’, 13,000 años Después: el cuasi-cristal mineral más grande de Universo”, es un título críptico enormemente misterioso para este artículo.  En realidad no hace más que explicar tres condiciones dadas de la realidad (que curiosamente combinan directamente espacio, tiempo y movimiento), de las cuales se desprende esta historia, que por más que el título lo parezca, nada tiene que ver con la ciencia-ficción.

 

Es un relato basado en dos hechos científicos demostrados desde la más remota antigüedad: u espacio de 46º 54’, y un tiempo asociado a ello de 13,000 años.  Le siguen dos cosas: el que ese tiempo transcurrido es “después”, lo cual supone un punto de origen; y que con esos factores está implicado un objeto que concretamente, de serlo, sería el cuasi-cristal mineral más grande hasta ahora conocido del Universo.

 

Ciertamente, no sólo hay aquí un misterio, sino dos.  En efecto, hay en la región del punto de origen, un misterioso secreto al que le he denominado: LEY, en la Constelación de la Paloma en el Hemisferio Sur.  Es un “secretito” compartido con la mujer quien motivó este escrito desde las regiones del Tornavento, interesada en la Exopolítica.  Por lo tanto, este es un misterio destinado a quedar como tal.

 

El segundo misterio tiene que ver con la naturaleza de este artículo: la exopolítica, es decir, para nosotros, la consideración, por ahora, de la posibilidad de vida inteligente en el Universo y nuestro eventual encuentro con ella; a partir de lo que, o es una nave interestelar, necesariamente de una civilización inteligente, o simplemente, hasta ahora, el posible cristal mineral más grade conocido.

 

Elaborar este documento estaba comprometido para la Estrella del Tornavento desde principios de noviembre de 2013, pero que difíciles condiciones que tiene que ver con otro tipo de circunstancias “misteriosas”, no permitieron su publicación sino hasta ahora, en que, curiosamente, sin que pudiéramos saber que ello iba a ser así, al año 2014 se le ha nominado como el “Año Internacional de la Cristalografía”.

 

Crital Año Internacional de la Cristalografía 

Cristal de muestra: “Año Internacional de la Cristalografía”.

[Fuente: chacabuco.com]

 

Dicho segundo misterio, pues, es el que es revelable (o de otro modo no habría esta historia), y supondrá una esencial reflexión exopolítica.

 

 

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19 enero 2014 7 19 /01 /enero /2014 23:01

Nuestra Pequeña Narrativa, es Sólo un Caso Singular, Reflejo de la Gran Narrativa.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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20 nov 13.

 

1     Un gobierno nazi-fascista; exactamente igual al “gobierno de izquierda” del exmilitante del Partido Comunista Italiano, Benito Moussolini, idéntico al “gobierno de izquierda” del “nacional-socialista” Adolfo Hitler; que gobernaron con una política de intolerancia absoluta (de “Cero Tolerancia”), como un exceso de la “razón de Estado” que violenta toda “justicia legal” (acto jurídico), con lo cual justifica la redada sistemática y selectiva (en una política genocida dirigida hacia los jóvenes), que requiere, para atenuar sus tropelías entre la sociedad, de una procuración de “justicia social” (acto moral).

 

2     La institución responsable de tal política totalitaria de gobierno, es la “Procuraduría de Justicia”, que, sabedora de sus excesos, cuenta en su propia estructura, con una “Subprocuraduría de Derechos Humanos”, desde luego, no más que tramoya de prevaricación en la que nadie puede creer en una defensa real de los derechos humanos, por parte del mismo quien los violenta.  Se hace necesario, entonces, un organismo, que sin dejar de ser del mismo Estado, aparente ser “independiente”, como la Comisión de Derechos Humanos, la que, ciertamente, logra atenuar los excesos del Estado, si bien no directamente a favor de las víctimas como lo aparenta, sino en bien de la imagen del mismo Estado, aparentando el más áspero conflicto entre Comisión y Estado.  Una vez minimizados los abusos, se busca darle la vuelta a la “Recomendación”, es decir, a la sanción al Estado (sanción tendiente más en un orden moral, que jurídico); al fin, en esa elusión, la propia a un organismo del Estado mismo.

 

3     Luego entonces, la manera más efectiva que garantice al mismo Estado, más que la atenuación de sus trapacerías, es el evitar ser sancionado moralmente por ello, controlando directamente lo que con la imagen de “organismo independiente”, se da atributos de sanción al Estado mismo.  Y entonces, no los interesados en el ejercicio de los Derechos Humanos (víctimas, ONGs, etc), sino directa y unilateralmente la Asamblea de Representantes (órgano del gobierno), “elige” la candidatura que respalde al mismo Jefe de Gobierno (representante local máximo del Estado).

 

4     En consecuencia, la sociedad pierde así, la última institución “confiable” que quedaba en el mismo aparato de la democracia burguesa; y si por una parte el nazi-fascismo avanza consolidando su posición, por otra parte, agotada toda posibilidad de justicia por el estatuto de ley (en la justicia legal o jurídica), a la sociedad no le va quedando más opción que atenerse al espíritu del Articulo 10 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para hacer, por sí misma, la verdadera justicia, la justicia social (moral).

 

Y no es lo que, de facto, ha empezado a ocurrir allí en donde la opresión del capitalismo ha hecho la pobreza y descomposición social más extrema.  En llegando a este punto, es porque al Estado capitalista burgués se le ha escapado ya el control y no le queda más recurso que la dictadura nazi-fascista, a la que va a galope porque ello está en su naturaleza, dada la incapacidad para resolver la situación misma que ha creado, aún entienda perfectamente bien, tal como lo enseña la historia, que tal razón de gobierno carece total y absolutamente de futuro, que será, como lo está siendo ya, un momento de reacción oscurantista ante una época que ha concluido.

 

Su idea de capitalización con las privatizaciones ya de todo en el nuevo “capitalismo salvaje” más extremo, no sólo no resolverá el problema, sino que ello resultará ser condición necesaria para su debacle final.

 

 

Lo que los comunistas y todas las conciencias de las fuerzas progresistas debemos ponernos a considerar ya, es en la reorganización económico-social en la que quede abolida toda forma de propiedad privada; es decir, expropiando de las manos especulativas de particulares los medios que producen para la sociedad (tierras, ganado, fábricas, medios de transporte, de comunicación, Bancos, etc, como capital que deriva de la explotación del trabajo asalariado, sin confundir en ello la propiedad personal producto de los ahorros y el trabajo), y que por ello deben estar en manos de la sociedad, a fin de que los recursos naturales no sean más mercancía destinada a la “ganancia máxima”, sino bienes para la sobrevivencia de la sociedad; todo lo cual, por lo tanto, debe ser regido por una economía planificada de producción, distribución y consumo, en donde la riqueza  socialmente generada, se acumule y recicle en bien de la misma, y con lo cual la educación se finque en el conocimiento de la verdad objetiva acerca de la realidad objetiva, en un proceso de demostración a partir de esa objetividad; del determinismo o causalidad, y en los estrictos procedimientos de la lógica o raciocinio, verificándose en la práctica histórico-social, y generadora de la predicción científica.

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12 enero 2014 7 12 /01 /enero /2014 23:05

Editorial

 1911 Progreso de la Geografía, Isidro Rojas-copia-1

Progreso de la Geografía en México, 1911; de Isidro Rojas.  Junto con los Apuntes para la Historia de la Geografía en México, de Manuel Orozco y Berra de 1882, este documento de Isidro Rojas constituye uno de los más valiosos documentos para la historia y teoría de la geografía en este país complementando y detallando la obra de Orozco y Berra durante el siglo XIX.

 

*

 

A los lectores de esta “Bitácora de Navegación”: son ya tiempos difíciles, el capitalismo se derrumba habiendo llegado a su máximo esplendor, y la represión nazi-fascista y el oscurantismo en pleno campean.  Nos comprometimos a sacrificar la vida por la verdad, el honor y la dignidad, y así lo haremos, enfrentando la absurda represión del Estado en la más absoluta cerrazón e intolerancia.

 

La presente edición corresponde a lo que debió ser publicado con fecha 18 de noviembre de 2013, pero impedido por lo que creemos fue un hackeo que dejó temporalmente inaccesible nuestro Blog, y lo publicamos hasta ahora, 13 de enero de 2014.

 

El jueves 7 de noviembre que redactábamos esta editorial, escribimos: “Ante la posibilidad de un ataque cibernético a este Blog, a los lectores interesados en su contenido, sugerimos, a la brevedad, descargar todo lo que les interese (e incluso imprimirlo).  A Overblog estamos previniendo de tal hecho, en el entendido de que no eliminaremos un solo artículo ni una sola imagen, y solicitándole que de ocurrir lo que consideramos una posibilidad, restituya el contenido íntegro”.  El domingo 10 de noviembre, previniendo los hechos, nos dispusimos a cambiar de contraseña al Blog, y éste quedó inaccesible.  El lunes 11 hicimos el reporte a Overblog con la respuesta de un robot, por lo que luego, hasta el viernes 15, logramos una comunicación humana y nos dispusimos a esperar la reparación del daño…

 

Hemos denunciado tanto a la Procuraduría de Justicia como a la Policía Cibernética (Centro de Atención al Comisionado), al mafioso hacker del conocemos su identidad, y que ha estado obstruyendo nuestro trabajo, no porque pensemos que se vaya a hacer algo por las autoridades, sino como necesario antecedente para el conocimiento y explicación a todos.  La paradoja es que tal mafioso hacker pudiera ser utilizado por el propio Estado para una agresión física entre las tantas que ocurren cotidianamente en nuestro país.

 

Hubiéramos deseado el poder continuar con nuestro trabajo en este Blog, acerca del cual, en lo esencial, falta ya relativamente poco para terminar de entregar toda nuestra aportación; lo intentaremos seguir haciendo aún en medio de esta adversidad extrema.  Pero ante todo ello, se obligan los tiempos de revolución y lo que ello implica, por lo que esperamos que los miles de lectores, principalmente de todo Hispanoamérica que nos leen sistemáticamente, entiendan la necesaria mezcla de artículos de denuncia política obligada, con lo que aún podamos continuar exponiendo acerca de la geografía teórica.

 

*

022 Proyeccion-SinusoidalFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Qué es la Geografía; La Propiedad Espacial de Equivalencia: la Proyección Sinusoidal.  (31/).

 

1911 Progreso de la Geografía; Isidro RojasHistoria de la Geografía en México.

 

[____Progreso de la Geografía en México, 1911; de Isidro Rojas: último panegírico a la Geografía, en su esencia como geografía espacista, en México. (Segunda Parte)

 

Mar; 8 MmmFilosofía.

 

[____]  “Periquín Plumero”, una ética nicomaqueana en su tema más escabroso, como más esencial.  Conclusión (14/14)

[____]  “Periquín Plumero”, una ética nicomaqueana en su tema más escabroso, como más esencial. Conclusión (13/)

(se reinserta por un agregado importante que se le hizo al final)

 

Nuestra Pequeña Narrativa de Lucha ProletariaNuestra Pequeña Narrativa de Lucha Proletaria.

 

[____]  Como en los Peores Tiempos del Oscurantismo Medieval.

 

 

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12 enero 2014 7 12 /01 /enero /2014 23:04

022 Proyeccion-SinusoidalQué es la Geografía; la Propiedad Espacial de Equivalencia: la Proyección Sinusoidal  (31/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

5 oct 13.

 

Américo Vespucio a fines del siglo XV, se había ideado la manera de convertir el plano en una esfera mediante la Proyección de Husos, de modo que, aun cuando el plano perdía la propiedad espacial de continuidad, conservaba en proporción, a escala, la representación fiel de las propiedades espaciales de la forma y la equivalencia de superficie real y gráfica.

 

Con Mercator en el siglo XVI, se había logrado invertir la transformación de la esfera terrestre en un plano (algo que en general ya se había logrado desde la Antigüedad), pero ahora, conservando tanto la forma como la continuidad, por más que la equivalencia de superficie real y gráfica se perdiera de manera absoluta.

 

Un siglo después, en el siglo XVII, de las tres variables (continuidad, forma y equivalencia), faltaba encontrar aquella en la transformación de la esfera en un plano, tal que se conservara proporcionalmente el valor de superficie.  Y entonces, en un par de trabajos independientes, tanto del geógrafo Nicolás Sanson D’Aveville (1600-1667), como del astrónomo John Flamsteed (1646-1719), descubrieron el simple procedimiento de una proyección equivalente, que recibió el nombre de Proyección Sinusoidal (por la figura de función seno que aparenta).

 

Un dato curioso, personalmente anecdótico para el autor de estas líneas, es que esta proyección cartográfica también nosotros la “redescubrimos independientemente” en 1982, cuando impartíamos el curso de Geografía en la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH), especializada en el capo de la agronomía.  Organizamos a los estudiantes en equipos de trabajo, para que hicieran el análisis e interpretación cartográfica de los temas agronómicos de su interés (que de los trabajos que recordamos, fueron uno sobre la pérdida de suelo en los campos experimentales en las laderas de la sierra, otro sobre los campos de agostadero, y el trabajo que incluso mereció la felicitación del Rector de la Universidad en ese entonces, referido a la pérdida de agua de riego en dichos campos experimentales en el cultivo agrícola).

 

La carta disponible de alto  nivel de calidad, era ya la Carta Topográfica del levantamiento 1:50,000 en la Proyección Universal Transversa de Mercator (UTM), o Proyección Policilíndrica Transversa de Gauss-Kruger, de la Dirección de Geografía del actual Instituto Nacional de Estadística, Geografía, e Informática (INEGI).  EN ella, el primer dato de análisis e interpretación, es que la distancia gráfica (dg) de 1 cm en el mapa, es proporcional a la distancia real (DR) en el terreno, de 500 m, lo que, por las áreas estudiadas que no superaban los 2 km a lo más, enfrentó a los estudiantes al primer problema del análisis geográfico: en esas cartas, sus áreas de estudio apenas quedaban representadas en no más de unos 4 cm (¡demasiado papel en la Carta completa, y tan poco detalle en un área muy pequeña para las necesidades del estudio!).  La conclusión fue evidente: esas cartas de enorme perfección y calidad, no nos servían.  Al final, tampoco, estrictamente, nos iban a servir, porque los trabajos de los estudiantes estaban referidos a valores de superficie, y la UTM sólo conserva la forma.

 

Al final los problemas se resolvieron  por el levantamiento cartográfico en la simple Proyección Equirrectangular, pues en lo que los estudiantes hacían sus trabajos, nosotros, que no nos habíamos dado la formación adecuada en geografía, nos preguntamos cómo resolver una construcción cartográfica de menor distorsión que la Equirrectangular; y entonces procedimos como lo debieron hacer Sanson y Flamsteed, averiguando luego que incluso esa era una proyección equivalente, ideal para los trabajos que hacíamos ahí, y las cosas mejoraron.

 

El razonamiento es sencillo: si se traza el conocido perímetro de la Tierra en el ecuador de 40,000 km, por ejemplo, en una línea de 20 cm, y luego una línea meridiana central con un medio de de ese valor, 10 cm; en consecuencia, siguiendo el razonamiento, podría representarse el perímetro de cada paralelo en su distribución a lo largo de ese eje central.  Finalmente, una subdivisión del ecuador y cada paralelo en el intervalo de las longitudes deseadas, unidos en un trazo continuo, graficarán los meridianos.  Todo el problema, entonces, se reduce a determinar la forma de conocer el valor del perímetro de cada paralelo.

 

 022 Proyeccion-Sinusoidal

Proyección Sinusoidal.

 

Así, por el principio geométrico de que los ángulos alternos-internos entre dos paralelas cortadas por una diagonal son iguales, aplicado a la figura de la Tierra, resultaría que, en primer lugar, podríamos conocer el radio del paralelo (r, cateto adyacente), con referencia al ángulo dado por la latitud (j), y el radio de la Tierra (R, equivalente a la hipotenusa), que nos implica el cálculo del radio del paralelo (r), por el coseno de la latitud (j).

 Construccion-de-la-Proyeccion-Sinusoidal-copia-2.jpg

Corte transversal de la Tierra mostrando el paralelismo entre el ecuador y uno de sus paralelos, con la consiguiente equivalencia de ángulos alterno-interno correspondiente al valor de la latitud del paralelo, de donde (r) se despeja de la función Cos j, como r = R Cos j.

 

Y como el valor del perímetro de determina por P = 2pr, basta para conocer el perímetro del paralelo (Pp), la fórmula:

 

Pp = 2pr R Cos j.

 

Finalmente, si por (R) se toma el valor ya dado a escala (RE), el perímetro del paralelo nos quedará dado a su vez, en su longitud en centímetros, a escala.

 

Por último, para construir la Carta de Área Local en dicha proyección, basta con tomar el valor de los segmentos de arco tanto de paralelos como de meridianos entre las coordenadas extremas que se deseen.

 

La Proyección Sinusoidal, pues, conserva el área y la continuidad, pero sacrificando la forma; pero ello quiere decir que la transformación matemática de la esfera (tridimensional), en un plano (superficie bidimensional), no es posible realizarla completamente con todas sus propiedades espaciales.  Pero de ello se deduce, también, que no hay, conforme popularmente se cree, la proyección cartográfica “que sea mejor”, sino que hay la proyección cartográfica que se requiera a las necesidades del estudio a desarrollar.

 

El argumento de que dichas propiedades no importan cuando el área de estudio es muy pequeña, enfrenta por lo menos, cinco absurdos (o principios de ignorancia): 1) se va a acabar usando la Proyección UTM, nada más “por ser la más usada”; 2) por el argumento de que “al fin ni se nota”, en el mexicano “ahí se va”, de una pereza mental o ignorancia descomunal, cuando actualmente un Sistema de Información Geográfica (SIG) automatizado, da diversas opciones de proyección cartográfica; 3) y cabría preguntarse el que, si siendo tan despreciable la proyección cartográfica apropiada en un área pequeña, pues, al final, daría lo mismo que fuese la UTM o una cuadrícula sobrepuesta al “mapa del pirata” con valores deseados simulando cualquier proyección; pero, 4) eso demuestra que el que está usando el recurso cartográfico con tales principios de ignorancia, no tiene, por lo tanto, la menor idea de lo que hace, y que, 5) al propagar el estudio de esa área, se hará evidente la chapucería o el error por ignorancia o negligencia.

 

La Proyección Sinusoidal resulta ser equivalente y continua, no sólo porque hace evidente que no conserva la forma, sino porque la red de paralelos y meridianos envuelve a la Tierra según los valores de las medidas de su superficie.

 

Con ello quedaron echadas las bases o fundamentos de la Geografía como ciencia del estudio del espacio.  El problema de la Geografía como ciencia de la modernidad ilustrada no fue, pues, la ausencia de esos fundamentos de la teoría del espacio, sino la generalización teórica de los mismos como objeto de estudio.  Y aún, con todo ello, ese espacio no pasaba de ser todavía una proyección segunda, es decir, de un espacio bidimensional.  El problema de la medida de precisión de la altura de las montañas o las depresiones para el espacio terrestre tridimensional, y luego la abstracción de esa medida prescindiendo de la montaña o depresión misma, aún estaba por descubrirse; y no pasaría mucho tiempo para ello.

 

 

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12 enero 2014 7 12 /01 /enero /2014 23:03

1911-Progreso-de-la-Geografia--Isidro-Rojas-copia-2.jpgProgreso de la Geografía en México, 1911; de Isidro Rojas: último panegírico a la Geografía, en su esencia como geografía espacista, en México. Segunda Parte.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio –geográfico.over-blog.es/

31 oct 13.

 

 

Ensayo meritorio, tanto más que no fue elaborado por un geógrafo.  No obstante, dejará ver algo que pretendiendo hablar bien de la ciencia en México, más bien nos descubre esas debilidades coloniales: la importancia que se le atribuye a la llegada a México del “eminente barón Alejandro de Humboldt”, asunto que cuanto más se destaca en geografía, más muestra las influencias del viraje de la geografía ilustrada espacista del siglo XVIII, a la geografía romanticista-naturalista (y por lo tanto, fenomenista), del siglo XIX.

 

Isidro Rojas destaca luego el proceso de arreglo de las antiguas Intendencias en el concepto de Provincias, y finalmente en las Entidades Federativas, y con esa base, pasa a referir los trabajos geográficos relativos a dichas entidades políticas, y, esencial y correctamente, por dichos trabajos geográficos, dará cuenta de los avances cartográficos realizados por cada uno de esos territorios.

 

Para la época de Isidro Rojas había adquirido particular importancia el caso del Istmo de Tehuantepec en la posibilidad de que fuese abierto un canal interocéanico, y de ello da cuenta geográfica y políticamente.  De igual manera, destaca en particular, como un logro del siglo de la independencia, la creación del Distrito Federal, asiento de los poderes de la nación; y con ello menciona los levantamientos cartográficos realizados en el Valle de México, en lo que no podía quedar fuera de comentario el problema del desagüe de la Ciudad de México y los proyectos del mismo.

 

No siendo especialista en geografía, y menos en esa geografía espacista de las observaciones astronómicas para la determinación de las coordenadas de un lugar, hace ver, si bien con la claridad del caso, la importancia del uso, por primera vez en 1866, del telégrafo, en el posicionamiento de coordenadas.

 

El problema esencial de la geografía del siglo XIX en México, fue la elaboración de la Carta General, e Isidro Rojas pasa a mostrar la suma de los esfuerzos encaminados a este logro.  Hace pues, una rica narrativa de los azares que implicó tal objetivo desde el primer momento en 1821, que implicó la creación misma del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, el cual luego se transformó en la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

 

Ordenada la elaboración de la Carta General desde 1824, por los sucesos que llevaban a la inestabilidad de la República, la misma no empezó a delinearse sino hasta principios de 1840 en la Proyección de Mercator.  Pero los nuevos acontecimientos de la invasión norteamericana volvieron a suspender sus trabajos, que se retomaron hasta 1849, para ser terminada en 1851.  Comenzó ahí toda una aventura en la búsqueda de su impresión en un vaivén entre Estados Unidos y Europa hasta 1856, sufriendo una serie de daños, a la vez que su rezago respecto de los nuevos datos acumulados, decidiéndose, finalmente que ya no era oportuna su impresión, quedando a resguardo de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

 

La nueva Carta General implicó un nuevo proyecto que a su vez tuvo que pasar por los sucesos de la Guerra de Reforma y la Intervención Francesa, pero que ya para entonces, 1865, por primera vez, empezó a implicar sus complementos temáticos, de lo que fue muestra el Atlas de García Cubas presentado en su primera edición en 1856.  Y, finalmente, ya a la Restauración de la República en 1867, se empezaron a editar los primeros textos para los cursos de Geografía.

 

Ya propios a este período fueron los trabajos de Manuel Orozco y Berra en sus Apuntes para la Historia de la Geografía en México, como con su Materiales para una Cartografía Mexicana.  Acerca de la primera nos hemos referido en un comentario especial artículo aparte; pero sobre la segunda obra, hemos dejado el comentario de la misma al mejor estilo de la pluma decimonónica de Isidro Rojas.

 

La primera consideración es que el tratamiento de ambas obras por separado implica un riesgo de importancia fundamental a aclarar: ambas son geografía; una por su historia (y aquí no habría duda), la otra por su recurso de método en el análisis del espacio, riesgo que, incluso a nivel de los primeros Congresos Internacionales de Geografía justo en esa misma época, indujo a tratar a la Cartografía como una ciencia aparte de la Geografía.  Ese problema se reflejó en Isidro Rojas en la frase: “…interesante obra que sentó las primeras bases de nuestra Cartografía”, y a continuación apunta Isidro Rojas: “sin las cartas geográficas, es imposible conocer lo que se sabe y aún falta por saber acerca de una ciencia la más universalmente útil: la Geografía”.  Hay en ello un dejo de disociación entre ambas cosas, como dos ciencias independientes, pero que se complementan, lo que se trató así en los resolutivos de los primeros cinco congresos internacionales de Geografía.  Finalmente, con ello, la geografía mexicana que se prolongó como esa geografía espacista ilustrada desde el siglo XVIII, comenzó a converger con la geografía fenomenista del romanticismo decimonónico europeo.

 

Los Materiales para una Cartografía Mexicana, de Manuel Orozco y Berra, está dividida, nos da cuenta Isidro Rojas, en 37 páginas, desde los conocimientos de los antiguos mexicanos, pasando por lo aportado durante el virreinato, haciendo una sinopsis de planisferios y mapamundis, como por separado, de los mapas eclesiásticos; una sección para las importantes Cartas Hidrográficas, en particular las relativas al Valle de México; finalmente una sección de cartografía temática.

 

En 1877 se creó la primera Comisión Geográfico-Exploradora de un profuso trabajo cartográfico en diversas escalas, contribuyendo a la coronación de los “esfuerzos de la Sección de Cartografía [en] la terminación de la nueva Carta General de la República Mexicana, que a la escala de 1:2’000,000 se construyó exprofeso para la celebración del Centenario de nuestra Independencia…”.

 

Luego entonces, por último, no podía omitir el referirse con cierto lujo de detalle respecto de la Comisión Geográfico-Exploradora, sus responsables y sus trabajos contra todo tipo de adversidades.

 

 

       Rojas, Isidro; Progreso de la Geografía en México. SMGE; México, 1911; p.38.

       Ibid. p.38.

       Ibid. p.43.

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12 enero 2014 7 12 /01 /enero /2014 23:02

Mar; 8 Mmm“Periquín Plumero”: una ética nicomaqueana en su tema más escabroso, como más esencial.  Conclusión. (14/14)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geogrfico.over-blog.es/

abril 13.

 

Concluye esta narrativa, pero la verdad es que de ella, no hubieron conclusiones…; y, en realidad, bien visto, ni tenían por qué haberlas; ellas, en todo caso, quedarán como en mi hijo Marduk –al que sólo atrapado pude decirle parte de todo esto–, como en quien haga la reflexión sobre toda esta narrativa, entre todos ellos, sus hermanas.

 

El último día, el 28 de mayo de 2013, me dispuse a tratar de analizar lo que quedaba de ética formal de soporte a todos estos consejos; pero aún no terminábamos de acomodarnos a la mesa, cuando llegaron dos o tres jóvenes de los llamados “estafetas”, que cumplen con la misión de dar avisos trayendo y llevando mensajes, y así, sin más, dirigiéndose a mi uno de ellos, me dijo: “Señor, su hijo ya tiene que salir”; así, en esos términos de condición obligada…; ¡allí, en la “prisión de adentro”, ya no lo aguantaban más!

 

Pero la descomunal paradoja, es que en la “prisión de afuera”, entre los que antes luchaban por sacarlo, ahora se clamaba porque se le retuviera, por lo menos, una semana más.

 

El Rector Enrique Dussel pedía “más tiempo de experiencia”; el profesorado de Derechos Humanos, pedía la oportunidad de discutir el caso; los estudiantes demandaban tiempo para organizarse; la comunidad artística se quedó con las ganas de representar su parodia del “Circo Jurídico” enfrente del Juzgado; el –digámoslo así– “grupo que se organizaba para pedir su liberación”, apenas debatía, según Ana, que no debería denominársele “Comité”, y a Jaime esa palabra le salía a cada momento de manera natural, Raymundo abogaba por el hecho de que así se le llamaba a todos: “Comités de Liberación”, pero que no había objeción, y Ameyalli se tiraba de los cabellos llamando a que ese “grupo”, se llamara como se quisiera, pero que era urgente que desplegase su actividad organizadora para la liberación de Marduk a través de la Red…, y el día que Marduk “tenía que salir”, concluyeron, por fin, que deberían llamarse “Red de Liberación”, entonces la “Red de Liberación” clamaba porque Marduk aún no saliera, porque todavía no acababa de organizar la demanda de su liberación.  Los globos se iban, las orugas demandaban tiempo para madurar, las mariposas no eran suficientes; y el condenado OVNI, a la mexicana, llegó “cuando ya para qué”.

 

Quizá el más contrariado era yo: se me escapaba sin que hubiésemos revisado de manera completa el tema…  Los “sentimientos encontrados” eran poderosos.  Al final, pudieron más los que ya no lo soportaban en la “prisión de adentro” y “en media hora tenía que salir”, y que yo tenía que ir esperarlo en la “prisión de afuera”.

 

Guardamos nuestras cosas, apresuradamente logramos despedirnos de algunos cuantos, y nos encaminamos “bien escoltados” por los “estafetas” (no fuese que nos les escondiésemos por ahí).

 

En la “prisión de afuera” ya aguardaba su hermana Zazil y Alba, una compañerita de “Efekto Noticias”, y tuvimos que esperar...

 

Un día después, en una entrevista de TV por Internet en “rompeviento.tv”, uno de los productores nos hizo ver que contabilizar “un día más o un día menos”, suscitaba discusión entre nosotros, destacando el significado profundo de “un día” en esas condiciones.  Lo entendí perfectamente así, tanto más, que no sólo el tiempo adquiría un significado profundo, sino también la distancia.  En esa situación de suyo desgarradora que se vive particularmente en la “prisión de adentro”, cuando esperábamos a Marduk, salió de la visita una mamá, señora con la que hicimos esa relación de amistad peculiar que allí se da, y con lágrimas en los ojos nos felicitaba, informándonos que <<a Marduk ya lo había visto en los rehiletes>>; unas palabras de nuestra parte de agradecimiento y consuelo, se fue, y luego Zazil preguntó: ¿Y dónde están los rehiletes?, y en la estimación más fina posible, le respondí…: “ya está a 10 m de la salida”…; y unos momentos después, Marduk aparecía en el umbral de transición de la “prisión de adentro” a la “prisión de afuera”…, y unos minutos después, ya en casa, todo volvió a ser felicidad…

 

 Explicacion-Grafica-Relacion-Biosocial.jpg

Explicación gráfica de “Periquín Plumero” sobre una servilleta, de la Relación Biosocial.

["Clik" en imagen para amplificar]

 

 

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