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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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21 julio 2013 7 21 /07 /julio /2013 22:02

Mar (28 may 13)Descifrando en Prisión las Características del Período Histórico Social Actual (o lo que es lo mismo, descifrando todo un mundo de garabatos).  Conclusión.  (5/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

 

 

Antes que “confesarse“ culpable (en el más puro estilo inquisitorial medieval) de un delito que le era fabricado, para poder salir rápido de prisión dados los “beneficios de ley”, la respuesta fue: “Mi vida por la verdad” (Marduk), y decidimos enfrentar al poder judicial del Estado, que el 21 de abril, al acto de dictar el “Auto de Formal Prisión”, nuestra declaración espontánea, en viva voz, fue aquella equivalente a “La liberté ou la mort” de los revolucionarios franceses de 1789: “Tu te mueres allí adentro, que por ti yo me voy a morir acá afuera”.

 

Y se hicieron 75 días de una lucha jamás pensada, en que el dictamen de la Apelación fue, finalmente: “Insuficiencia de pruebas”.  Pero no es que la “imputación directa” de una rufián acusadora fuera insuficiente (cuando en la más aberrante injusticia, omnímodamente lo era todo), sino que las pruebas reales de la fabricación de un delito propio de una banda de extorsionadores, estaban de nuestro lado: videos de una docena de cámaras entre de seguridad pública y de empresas particulares que hacían constar dos protagonistas, dos lugares y dos momentos distintos, registros de llamadas telefónicas y comunicaciones que desmienten flagrantemente la historia narrada por una vulgar rufián y una cuadrilla de pillos, testigos presenciales y un mar de contradicciones en sus declaraciones convalidadas por un Juez en contubernio con policías delincuentes, Ministerios Públicos corruptos, y él, en la peor vileza en su negligencia, al tratar con un expediente desaseado de toda racionalidad, que no leyó, y que desestimaba todo ofrecimiento de pruebas; todo lo cual, gracias a la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), se puedo rescatar y exponer en nuestra defensa; de donde, para efectos prácticos, hay dos poderes judiciales en este miserable país: el de los delincuentes, el poder judicial formal; y el de la gente realmente inocente (de lo que están abarrotadas las prisiones), de la Comisión de Derechos Humanos.

 

En este lapso se hizo el tiempo para la plática y la reflexión filosófica que dio lugar a este documento.  A todo esto, la contradicción burguesía-proletariado ahí está, luego del derrumbe de la experiencia socialista del siglo XX, con el polo dominante del lado de la burguesía nuevamente y más que nunca; pero la lucha de clases sociales es una contradicción general que se determina en infinitas luchas emancipativas y libertarias incesantes, aún, necesariamente, bajo el dominio de uno de los opuestos, como hoy lo es bajo la opresión de la burguesía y su despótica satrapía gobernante.

 

De ahí que tendrá que renacer en las nuevas generaciones de jóvenes la utopía, ingenua, sin el rigor del fundamento científico, expresando, aún así, la esencia de la libertad, por más que haya los nuevos Schelling que la fetichicen; al final, ante la angustia de los Kierkergaard de frente al futuro, en su concepción, inviable, renacerá, floreciente, el programa científico de la sociedad comunista en la lucha proletaria triunfante.

 

Mar (28 may 13)
...y triunfó la verdad, como no podía ser sino así,

así hubiese tenido que ser a sangre y fuego por el honor y la dignidad con el sacrificio de la vida; 

al final se contuvo a la maldad, ...y se hizo la vida.

 

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14 julio 2013 7 14 /07 /julio /2013 22:05

Editorial

      No me Olviden (dibujando en litera) (7 abr 13)

Marduk Chimalli Hernández Castro: Dibujando en prisión trass la más inmoral acusación.

Que se detenga a alguien por alguna acción política (y ya no se diga por una real actividad delictiva), es entendible, inaceptable en el primer caso, pero parte de ello, y se acepta como condición probable.  Pero cuando a alguien se le detiene en una clara fabricación de un delito y por lo tanto injustamente, con ese inmoral despojo de la libertad, no hay nada que pueda indignar más, ahí, por el honor y la dignidad, la vida se pone en juego por sobre de cualquier cosa, en el sacrificio por propia mano como protesta, o en la justicia por cuenta propia; y en una lucha con todo puesto en su máxima tensión, se descubren cosas insospechadas de todo orden, se agudiza la comprensión de la personalidad de cada cual; hasta que se hace la verdad y la justicia en contra de la inmoralidad más abyecta carente  de toda condición humana en quien miente con todo cinismo, consciente y deliberadamente, con la intensión de causar un mal por el mal mismo.

 

*

El pensamiento dualista de todos los tiempos, ese que reconoce tan real un mundo sobrenatural, como la realidad del mundo material objetivo, hace depender al ser humano de los dioses o de un Dios único que  le predestina y determina en su vida.  La consecuencia es una filosofía de la historia, donde la historia se comporta de manera cíclica.

 

Al pasar del Renacimiento a la Ilustración, se transitó de un pensamiento dualista, a un pensamiento monista, es decir, éste, en el cual no existe ningún mundo sobrenatural y sólo existe una realidad material objetiva; por este pensamiento, la filosofía de la historia tal cual la expresaran Vico o Voltaire en el siglo XVIII, la historia ya no es cíclica, sino, en general, unilineal y en un desarrollo progresivo.

 

Pero en el siglo XIX, en ese pensamiento monista con Marx, la filosofía de la historia en su dialéctica, hizo una especie de combinación de ambos movimientos, cíclico y lineal, de donde los ciclos no resultan cerrados, sino en un movimiento en espiral, siguiendo un desarrollo, en general, lineal progresivo.  Finalmente, así se mueve la historia de todas las cosas, en un aparente ciclo que no es más que un desarrollo al infinito.  A la larga, triunfa en él siempre la verdad, la moralidad y lo justo.

 

*

Página de la Topografía CristianaFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Qué es la Geografía; Cosmas Indicopleustes: la inversión de la geografía metafísica más pura, da la geografía dialéctica materialista más pura-3 (18)

 

 

Francisco Díaz Covarrubias (1833-1889)Historia de la Geografía en México.

 

[____]  Francisco Díaz Covarrubias: una geografía no teorizada, identificada por ello con la astronomía, y la topografía y geodesia.

 

 

No me Olviden (dibujando en litera) (7 abr 13)Filosofía.

 

[____]  Descifrando en Prisión las Características del Período Histórico Social Actual (o lo que es lo mismo, descifrando todo un  mundo de garabatos).  (4/…).

 

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14 julio 2013 7 14 /07 /julio /2013 22:04

Página de la Topografía CristianaQué es la Geografía; Cosmas Indicopleustes: al invertir la geografía metafísica más pura, se obtiene la geografía dialéctico materialista más pura-3 (18/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

 

 

En su Libro III, Indicopleustes se va a referir en particular a “la utilidad de las formas que representan el mundo entero”.  La primera de estas aplicaciones, fue precisamente la creación misma del mundo: “Él entonces le ordenó luego construir el Tabernáculo según el patrón que él había visto en la montaña, siendo por así decir, un patrón del mundo entero”[1].  Y así Indicopleustes comienza a describir el mundo conforme a las Sagradas Escrituras: “Ahora, el exterior era un modelo de este mundo visible que, según el Apóstol divino, se extiende desde la tierra hasta el firmamento y en el cual en su lado norte tenía una mesa, en el que habían doce panes, la mesa representa así un símbolo de la tierra que provee todo tipo de frutos, doce es decir, uno por cada mes del año. La mesa toda alrededor labrada, con una corona que simboliza lo agitado del mar que se llama el océano, y todo alrededor de esto había a su vez un borde del ancho de un palmo, emblema de la tierra más allá del océano, en donde se encuentra el Paraíso lejos en el este, y donde también los extremos del primer cielo, que es como un cámara abovedada, por todas partes se apoyan en las extremidades de la tierra. Entonces en el lado del sur está colocado el candelabro que brilla sobre la tierra del sur al norte. En este candelabro, que simboliza la semana de siete días, él fijó siete lámparas, y estas lámparas simbolizan a todas las luminarias”[2].  De manera interesante, Indicopleustes llama “lugar interno” a la parte metafísica del Reino de los Cielos, y lugar externo a nuestro mundo terreno.

 

Finalmente, por lo que toca a la traducción de que hemos dependido, desarrolla su Libro IV: “Una recapitulación y descripción sumaria de las formas del mundo; también la refutación de la esfera”.

 

En esa profunda inversión que podemos hacer de la metafísica a la dialéctica materialista, Indicopleustes escribe: “Está escrito: En el comienzo Dios creó al cielo y a la tierra. Por lo tanto, primero representamos junto con la tierra al cielo que es abovedado y que tiene sus extremos unidos con los extremos de la tierra”, ese cielo unido a la Tierra, forma parte de una misma cosa: el espacio geográfico.

 

Y el problema esencial de ese espacio, será, en la metafísica, su identidad con la nada; dice Indicopleustes: “Y con respecto a la tierra está otra vez escrito en Job: Él que colgó la tierra de nada; significando que no tiene nada debajo de ella”, y que desde el punto de vista materialista no puede aceptarse sino como el vacío, y éste, como una forma más de ser de la materia.

 

La Tierra está “colgando”, está inmersa en todo caso, en el Reino de los Cielos (la otra tierra), que está “arriba”, y “abajo” nada existe; pero ese “Cielo” o “Reino de los Cielos” que hemos identificado como el “espacio cósmico” resulta tan metafísicamente etero como “la nada” “debajo” de la Tierra, que traducido en sus términos contemporáneos, se ajusta al vacío cósmico.

 

Para terminar, a manera de conclusión, de Cosmas Indicopleustes, hemos dicho, al invertir su geografía metafísica más pura, nos permite obtener la geografía dialéctico-materialista más pura.  En esencia, nos ha mostrado en su metafísica la cosmovisión de una Tierra unida al cielo (espacio), que por definición hace al “espacio terrestre o geográfico”; para Indicopleustes éste no tiene movimiento, ya por estar formado de los cuatro elementos, como por ser la estructura misma del Tabernáculo divino necesariamente inamovible; pero más aún, carece de movimientos a pesar de un quinto elemento (la quintaesencia, el ápeiron, el vacío, o el éter), condición necesaria para el movimiento, como ya lo anotaba Demócrito desde la Antigüedad.  Y aquí no es tan importante la afirmación del vacío solvuntur objecciones (es decir, afirmándolo por la negación o rechazo al autor –en este caso la negación de Indicopleustes, por el rechazo que éste hace de la ciencia griega–, el cual pone por delante la negación de tal concepto), como el argumento mismo de los cinco elementos en la teoría de la geografía, que hace de la quintaesencia la naturaleza del espacio mismo.

 

Ese espacio (el cielo en la metafísica de Indicopleustes), tiene, además, tomado por Indicopleustes de los escolastas de su tiempo revelando que aún en estos perduraban las ideas de los clásicos griegos, un carácter “corpóreo”, esto es, por lo cual debe traducirse como “material”.  Es decir, en el sentido de que, para esa idea que venía desde la filosofía de la naturaleza de los griegos, el espacio era “una algo” físico, material; esto es, que el ápeiron, o el vacío, no eran “la nada” metafísica, sino una realidad material objetiva.

 

En consecuencia, la geografía idealista metafísica expuesta por Indicopleustes en su Topografía Cristiana, al invertirse en  el pensamiento materialista, nos ha arrojado a su vez, el problema más esencial del conocimiento geográfico: la realidad y naturaleza del espacio geográfico.

 

   


[1]       Ibid. p.82

[2]       Ibid. p.82

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14 julio 2013 7 14 /07 /julio /2013 22:03

Tratado Elemental de Topografía y Geodesia, Díaz CovarrubFrancisco Díaz Covarrubias: una geografía no teorizada, identificada con la astronomía, la topografía y la geodesia.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberi.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

26 jun 13.

 

 

Sobre la vida y obra de Francisco Díaz Covarrubias (1833-1889), se ha escrito por lo menos, lo históricamente necesario, de modo que no pretendemos recuperar aquí el rescate de sus datos histórico-biográficos, siempre mejor expuestos en cualquiera de esas fuentes históricas que aquí, en donde lo que nos ocupa, es la generalización teórica del significado de esa vida y obra de este notable autor en la historia de la Geografía en México.

 

Francisco-Diaz-Covarrubias--1833-1889-.jpg 

Francisco Díaz Covarrubias (1833-1889)

[Fuente: http://www.buscabiografias.com/

bios/biografia/verDetalle/8422/Francisco%20Diaz%20Covarrubias]

 

Francisco Díaz Covarrubias, egresado como Ingeniero Geógrafo de la carrera de Geógrafo y Naturalista del Colegio de Minería en 1855, es, más aún que Blas Balcárcel que de origen se formó en los estudios de agrimensor, previamente a la fundación de los estudios de geografía como carrera; el geógrafo más representativo de la línea de pensamiento geográfico espacista, confusamente difuso éste a falta de teorización geográfica, en los trabajos tanto d astronomía, como de topografía y geodesia.

 

Así, los dos primeros ingenieros geógrafos en México, no podían tener a su cargo, por menos, que el levantamiento del “Mapa Geográfico del Valle de México” (noviembre de 1856): José Salazar Ilarregui como Director, y a Francisco Díaz Covarrubias como Primer Ingeniero.  Y la esencia del problema teórico estaba en que hacer geografía, es decir, hacer mapas o cartografía (representación del espacio terrestre), implicaba la aplicación de los métodos de la astronomía de posición y los cálculos topográfico-geodésicos.


Tratado-Elemental-de-Topografia-y-Geodesia--Diaz-Covarrub.jpg

Francisco Díaz Covarrubias; “Tratado Elemental de Topografía, Geodesia y Astronomía Práctica” (1876).

[Fuente: Hernández Iriberri, Luis Ignacio; espacio-geografico.over-blog.es/]

 

Es así por lo que Francisco Díaz Covarrubias, respecto de la Geodesia, dice en su Introducción a su “Tratado Elemental de Topografía, Geodesia y Astronomía Práctica” (1876): “La Geodesia, en efecto, unida a la Astronomía, da los medios para medir y configurar las grandes divisiones naturales del globo terrestre, como los continentes y los mares; determina la forma, magnitud y dirección de las cordilleras, traza el curso de los ríos; establece los límites convencionales de los Estados; y construye, por último, proyecciones o cartas geográficas, que presentan a la vista, en reducida escala, toda la Tierra, o una extensión cualquiera de su superficie”[1]; y respecto de la Astronomía, al dar importancia a su aplicación práctica, explica la “importancia especial a las aplicaciones de que la Geografía encuentra en la ciencia de los astros, y que son las que constituyen quizá su más sólido fundamento”[2].

 

Como puede verse por la cita, es en este trabajo de Díaz Covarrubias en el que, por primera vez en el México independiente y en lo que era ya una larga vida de los estudios de geografía en el Colegio de Minería, se hace mención del uso de una cartografía proyectiva (cosa que el mismo Francisco Díaz Covarrubias enfatiza en su documento); y en particular, en otra parte, Díaz Covarrubias hará referencia al uso de la Proyección Policónica específicamente.

 

Hasta entonces, la cartografía elaborada se había hecho usando sistemas de coordenadas locales con un punto de referencia dado en coordenadas geográficas, y eso, en el mejor de los casos, porque, de acuerdo con las Instrucciones de 1800 dadas para los trabajos prácticos de los estudiantes del Colegio, si bien se sugería el cálculo de coordenadas geográficas, ello se dejaba optativo, y la exigencia se limitaba a un punto de referencia físico.

 

Con los apuntes, pues, de Francisco Díaz Covarrubias, el análisis de las propiedades del espacio terrestre en su representación cartográfica proyectiva, adquiere ya un sólido y riguroso fundamento científico.

 

Sin embargo, medio años después de establecido aquel proyecto para el levantamiento del “Mapa del Valle de México”, México se ve desestabilizado por el golpe de Estado de Félix Zuloaga, por el que toma partido José Salazar Ilarregui, y uno de los mayores jefes militares de aquel, Leonardo Márquez, es el responsable de los sucesos de la toma de prisioneros del servicio médico de Tacubaya, a los cuales ordena su fusilamiento, de donde todos ellos pasan a la historia como los “Mártires de Tacubaya”; entre ellos, precisamente, estaba uno de los hermanos de Francisco Díaz Covarrubias, Juan Díaz Covarrubias, lo que revela la fuerza de conciencia en la posición política liberal de la familia Díaz Covarrubias, que hace de nuestro geógrafo en análisis, uno de los más importantes colaboradores de Benito Juárez.

 

De este modo, apenas nombrados ambos primeros ingenieros geógrafos en la Comisión para el “Mapa del Valle de México”, de inmediato se vieron confrontados, dicho literalmente, a muerte, por sus posiciones ideológicas y de clase social*.

 


[1]       Díaz Covarrubias, Francisco; Tratado Elemental de Topografía, Geodesia y Astronomía Práctica; Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento; Tercera Edición, Tomo II; México, 1899; p.5. (subrayado suyo).

[2]       Ibid. P.6

*       Nuestra actual confrontación con la geografía “oficial” institucional profundamente conservadora hasta el oscurantismo “posmodernista” con nuestra “proscripción”, ello es cualquier cosa comparado con esta situación del siglo XIX.

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14 julio 2013 7 14 /07 /julio /2013 22:02

El Proletariado como Negación-copia-2Descifrando en Prisión las Características del Período Histórico Social Actual (o lo que es lo mismo, todo un mundo de garabatos).  (4/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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13 jun 13.

 

3  La tesis “neomarxista posmoderna”: <<el proletariado como negación>>.

 

En la imagen central completa de los garabatos, se explica la tesis “neomarxista posmoderna” que se enuncia como: <<el proletariado como negación>>.

 

El Proletariado como Negación-copia-2 

La tesis “neomarxista posmoderna”: <<el proletariado como negación>>.

 

Extraigamos la tesis en sus garabatos para explicarla término a término:

De dos premisas negativas, nada se sigueRegla de la Lógica: "De dos premisas negativas, nada se sigue".  Así, nada se deduce de la premisa de la burguesía como negación histórica que es, y de la premisa del proletariado entendido a su vez como negación.

 

 

Nuevamente, la inicial (B) se refiere a la burguesía; (C) es el capital como régimen que le sustenta; (P) es el proletariado; y (R) es la realización, que en este caso es como un proletariado (P), en una sociedad (S) sustentada en el régimen capitalista (S/C).  Finalmente hay un garabato (H), que se refiere a la humanidad; y el que tal (H) esté específicamente entre paréntesis, no significa una operación algebráica, sino que el proletariado en una sociedad sustentada en el capitalismo (P S/C), pretende en esta tesis, ser interpretada como realización humana.

 

Al pie de (B/C) está la palabra “Negación”, lo mismo que al pie de (P), pero enfatizada en un recuadro.  Por la flecha que va de (P) a (B/C), se entiende, entonces, una forma de exponer la “negación de la negación”, precisamente, desde la condición del proletariado como negación, de donde el resultado de ello no sería nunca la afirmación de una realización social humana, sino, como se apunta en la palabra circulada hacia arriba, eso es lo que justifica el concepto de “sociedad civil”; sólo que sobre ambos opuestos se trazan dos curzamientos, y ello es debido a que en ello hay un grave error de lógica formal: esto es, que “de dos premisas negativas, nada se sigue”, y no obstante, se afirma que de ello se deduce la aparición de la “sociedad civil” (que en los garabatos se escribe como: >… SC).

 

Esto último es juzgado así como un error, sólo desde el marco teórico del marxismo, y en general desde la ciencia de la modernidad; pero en el marco teórico del propio “neomarxismo posmoderno”, es simplemente válido, por la sencilla razón de que en éste no se reconoce la ciencia de la lógica, ni ninguna prioridad a la objetividad histórica, por la cual, primero, se reconozca la existencia misma de la clase burguesa, y segundo, que por las leyes del desarrollo de la historia, esta clase social y su reinado, dependa de la transitoriedad de un modo de producción económico-social que cinco siglos después, con el aumento de la población y la complejidad de la organización social, ya no es capaz de responder y ofrecer soluciones a sus necesidades, y más bien se convierte en un obstáculo al desarrollo y progreso social.

 

De ello se explica el por qué algunos autores “posmodernistas” expresan la idea del “fin de la historia”; es decir, el que la organización social actual del capitalismo monopolista neoliberal, es la máxima expresión del desarrollo al que la humanidad podía llegar.  Y, en consecuencia, el por qué en la ideología de la “posmodernidad”, no existe ya la idea de una Gran Narrativa y su anhelo utopista por una sociedad ideal a la cual aspirar.

 

La ideología de la “posmodernidad”, pues, podrá sentar muy bien en los intereses del “neomarxismo” y los propósitos de la burguesía, pero en la misma proporción, y de manera inversa, esa ideología es adversa a los intereses del proletariado, y en general, de la humanidad.

 

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14 julio 2013 7 14 /07 /julio /2013 22:01

Gran-Narrativa-y-su-utopia.jpgDescifrando en Prisión las Características del Período Histórico Social Actual (o lo que es lo mismo, descifrando todo un mundo de garabatos). (3/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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11 jun 13.

 

2  La tesis marxista: <<el proletariado como afirmación>>.

 

En la parte superior de la imagen completa de los garabatos, puede verse la explicación de la tesis marxista “del proletariado como afirmación”.

 

El Proletariado como Afirmación 

Tesis marxista: “el proletariado como afirmación”.

 

En la explicación de aquella plática del 16 de mayo, (B) en esos garabatos es la burguesía, (C) el capital que le da sustento a dicha clase social; (P) el proletariado sin más nada que su fuerza de trabajo, despojado precisamente por el capital; (RSH) son las siglas de “Realización Social Humana”, lo cual implica una sociedad sin clases (“sociedad sin clases”, o de los iguales).  La flecha en dirección de (P) a (B), significa la negación de la burguesía por el proletariado; burguesía que históricamente nació en el siglo XV, revolucionaria frente al señoría feudal dominante, pero que para fines del siglo XX ha dado de sí históricamente todo lo que podía dar, y es hoy ya un obstáculo al progreso y desarrollo social, por lo que, siendo ya de antemano una negación histórica, es antítesis.

 

Es ahí donde opera la “ley dialéctica de la negación de la negación”.  El proletariado, como tesis, es afirmación; y subsumiendo a la burguesía en una negación de la negación, se afirma en una realización social humana plena, como lo es una sociedad sin desigualdad, en tanto sin clases sociales.

 

Sin embargo, ese viejo y famoso problema de la subsunción real de la burguesía por el proletariado como resultado dialéctico de la negación de la negación, es lo que constituye la clave del problema.

 

Hasta aquí, la explicación ha sido filosófica, pero la explicación del problema de la subsunción real de la burguesía por el proletariado, cae en el campo de la política: es ahora el problema de cómo el proletariado ha de arrebatarle el poder a la burguesía.

 

En este aspecto, Marx, Engels y Lenin, como los históricos dirigentes del proletariado, fueron explícitamente claros en su teoría y práctica revolucionaria: el poder es violencia; cierto, pero también lo es, por su enseñanzas, que es violencia que se escala largamente en una serie de luchas sociales (no es la violencia caótica y de la destrucción por la destrucción el burdo anarquismo).

 

De los años setenta a ochenta del siglo XX, el movimiento proletario internacional a cuyo frente estaba la Unión Soviética, quedó atrapado en la llamada Guerra Fría, en un error estratégico: la carrera armamentista, que Estaos Unidos financiaba con los intereses de la deuda de los países de América Latina, pero que para la Unión Soviética se hizo insostenible desde sus propios recursos, y su derrota se desenlazó en los años de transición de la década de los ochenta a los noventa.  Fue una derrota histórica no sólo para el proletariado internacional, sino para la humanidad.

 

Como consecuencia, hoy se vive un momento histórico de reflujo para ese proletariado internacional, apenas contenido tratando de poner orden en el repliegue.  Y el principal desastre no ha sido en el orden de lo económico, de lo político o de lo militar, sino en lo ideológico; en la pérdida de la teoría del socialismo y su fundamento científico en el pensamiento económico-político y filosófico marxista.

 

El anhelo de Engels de la emancipación del proletariado en la medida de la asimilación por éste del pensamiento de Marx, se vio frustrado una vez más, como en su tiempo lo fue con el reino de la II Internacional.  Ahora, por el último cuarto de siglo, por lo menos en México, ha sido el reino del reformismo más ridículo y vergonzante de aquellos que se dijeron “comunistas”, incluso bajo las rojas banderas militantes.  Ni siquiera en lo más íntimo conservaron la ideología socialista, abjuraron de ello en la ignorancia manifiesta más plena, y no sólo se traicionaron a sí mismos, sino históricamente traicionaron al proletariado.  Ahora no son más que los hacedores “posmodernos” de la “sociedad civil” sustentada en las relaciones capitalistas que vulgarmente consideran “perfectibles”, y por las que afanosamente trabajan.

 

Así, la subsunción real de la burguesía por el proletariado en esa larga lucha histórica ha culminado con un período histórico más.  Tras las dos o tres próximas décadas, un nuevo momento histórico de ascenso de las luchas del proletariado impondrá el rescate del pasado, de su propia teoría para el triunfo científico de la nueva organización social.  Quizá como Engels lo predijera en su tiempo y se cumpliera casi medio siglo después; ello tenga que ser tras una gran represión…; o quizá, si no porque el capital no puede ya más que negarse a sí mismo e impulsar decididamente un proceso de socialización (algo semejante a lo que pasó con el desenlace de la Guerra de Independencia en México).  Como quiera que sea, ahora es ya asunto de los futuros núcleos generacionales de jóvenes, transcurrido este actual período oscurantista.

 

Y es precisamente así, tal como se ve en la parte superior derecha de la imagen competa de garabatos, como resurgirá la Gran Narrativa con su utopía por un futuro de la humanidad en una sociedad comunista.

 

Gran Narrativa y su utopía 

La Gran Narrativa y su utopía en una sociedad comunista.

 

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7 julio 2013 7 07 /07 /julio /2013 22:05

Editorial

 

Dibujando

Marduk dibujando caricaturas.

Hemos comprobado que nada pone en total tensión las capacidades, como la conciencia de la libertad en la lucha contra la injusticia.  La primera lección del hecho fue la capacidad de abstracción dialéctica para invertir la situación, y en vez de dejarse abatir por la injusticia de la inmoral fabricación de un delito, aprovechar el momento para ganar una experiencia especial…; y la crítica comenzó.

 

*

 

Como nunca, pues, podemos valorar ahora lo intelectualmente todopoderosa de la dialéctica materialista, de la fuerza al fundamento moral que arroja, como de su belleza estética en el análisis de las cosas.

 

Hay en uno de los artículos (“Descifrando en Prisión Todo un Mundo de Garabatos”), una consideración en las relaciones entre las generaciones sociales, tanto en su forma de sucesión biológica, como en la sucesión de los núcleos generacionales de jóvenes (entre los 18 y 28 años de edad), de donde, como reflexión aparte, hemos concluido que nada de lo que está expuesto en este Blog, es realmente para el geógrafo actual, ni lo será aún por mucho tiempo.  El geógrafo actual lector de los ensayos de este Blog, a lo más, en una suerte de “cacería furtiva de información”, está adoptando un lenguaje, ciertos conceptos “impactantes”, de “moda”, en su mayoría, seguramente, sin dar referencia ni crédito de a ello a la fuente original, pero contribuyendo con esa asimilación de conceptos a fertilizar el campo en donde habrá de florecer el geógrafo del futuro, cuando todo emisor de prejuicios se haya ido; literalmente dicho, pues, hablamos de un geógrafo que aún no ha nacido.

 

Nos costó trabajo aceptar esto, pero era natural ofrecer resistencia ante la adversidad de los hechos.  Más aún, fue ello lo que motivó e impulsó mucho de nuestra producción crítica.  El problema ahora, de hacer conciencia de la aparente inutilidad de continuar en ello, es que hará cesar toda producción intelectual ya innecesaria.  Acaso ya sólo lo haremos como una reflexión personal a manera de un soliloquio hablando en voz alta.  Finalmente cumplimos con todo cuanto tenía que hacerse.

 

La parte más acabada quedará expuesta en la Revista Electrónica de Geografía Teórica “Espacio Geográfico”, en un análisis a la obra más importante de Katterfeld, condición necesaria para entender el origen, estructura y evolución del espacio geográfico, cuya formalización teórica del mismo, en proceso, creemos que será nuestro aporte geográfico formal final.  Así de significativo es el acto de conciencia sobre la realidad, fueron estos tres últimos meses (del 15 de marzo al 15 de junio).  Ahora empieza una etapa final.

 

*

Cosmas-Indicopleustes.jpg Filosofía de la Geografía.

 

[____]  Qué es la Geografía; Cosmas Indicopleustes: al invertir la geografía metafísica más pura, se obtiene la geografía dialéctico materialista más pura-2 (17)

 

Jose-Salazar-Ilarregui--1833-1892-.jpgHistoria de la Geografía en México.

 

    [____]  José Salazar Ilarregui: la posición ideológica y de clase social del geógrafo y la Geografía.

 

 

DibujandoFilosofía.

 

[____]    La Ciencia, el Nétodo de la Ciencia, y la Formación del Geógrafo.  Conclusiones.  (10/10)

 

[____]  Descifrando en Prisión las Características del Período Histórico Social Actual. (3/…)

 

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7 julio 2013 7 07 /07 /julio /2013 22:04

Cosmas IndicopleustesQué es la Geografía; Cosmas Indicopleustes: al invertir la geografía metafísica más pura, se obtiene la geografía dialéctico materialista más pura 2 (17/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

 

 

Indicopleustes titula su Libro II: “Las teorías Cristianas concernientes a la forma y posición de todo el mundo; las pruebas de ello son tomadas de las Divinas Escrituras”, y es justo en ese criterio cosmovisivo de referirse a la forma y posición de todo el mundo, en donde la obra de dicho autor destaca como uno de los pocos documentos antiguos de geografía teórica; acaso le antecedieron la explicación cosmovisiva de Anaximandro, y los antecedentes teóricos que suponía la obra de Eratóstenes, ambas perdidas, como los Prolegómenos a la Geografía, de Estrabón, y quizá los antecedentes a la misma Geografía de Ptolomeo, como los documentos más antiguos de geografía teórica que se han conservado.

Cosmas Indicopleustes

  Cosmas Indicopleustes

[Según: http://archiv.ub.uni-heidelberg.de/ojs/index.php/transcultural/article/view/6127/2962

 

Uno de los aspectos que desde un principio nos contrarió, cuando por primera vez descubríamos en Internet ese modelo cosmovisivo de Indicopleustes, fue esa imagen del espacio geográfico semejante al “Arca de la Alianza”, pero que era referido como el “Tabernáculo” de la misma, es decir, el lugar en donde ésta se resguardaba.  Sin  embargo, al iniciar su Libro II nos encontramos con el siguiente  texto: Sabemos que si la casa terrenal de este nuestro Tabernáculo fuera disuelto tenemos una edificación de Dios, una casa no hecha con manos, eterna en los Cielos”[1]; es decir, que en efecto, Indicopleustes representa en su imagen al “Tabernáculo”, y no como erróneamente creíamos corregir, el “Arca”; y es que en un principio, precisamente atribuíamos al “Tabernáculo” esa “edificación de Dios”, o el lugar de “lo eterno en los Cielos”.

 

Así, finalmente Indicopleustes nos dice: “Sea este entonces el libro el cual hemos intitulado Topografía Cristiana, abrazando todo el mundo y derivando sus pruebas de las verdaderas escrituras divinas, de las cuales un cristiano no está en libertad de dudar”[2], y he ahí el fundamento metafísico de un relevante documento de geografía teórica en el Medioevo.

 

El “Tabernáculo” es pues la imagen de la Tierra, dice el mismo Indicopleustes, de un cielo hecho junto con la Tierra y comprendiendo con ella el Universo, un cielo soldado con ella: “Moisés, asimismo, describiendo la mesa en el Tabernáculo, la cual es una imagen de la tierra, ordenó su longitud ser de dos codos y su anchura de un codo. De la misma manera habló Isaías, por lo que nosotros también hablamos de la forma del primer cielo hecho en el primer día, hecho junto con la tierra, y comprendiendo juntamente con la tierra el universo, y dice que su forma es la de una bóveda. Y tal como está dicho en Job que el cielo ha sido soldado a la tierra, entonces nosotros también decimos lo mismo”[3]; esto es, que Indicopleustes no ve una cielo (un espacio exterior a la Tierra como hoy en general lo entendemos), aparte de la Tierra; y de hecho, en su cosmovisión, el Universo y la Tierra son un todo único.

 

Otra precisión que aparece, es la de que el ancho y el largo del “Tabernáculo”, no corresponde, como llegamos a suponer, a la proporción áurea, sino concretamente a la relación de dos veces el largo por una de ancho, tal como venía la distribución de la cartografía proyectiva desde los griegos.

 

Como algo inherente a todo análisis geográfico, él también ve aquí una estructura regional: “Hemos dicho que la forma de la tierra es alargada de este a oeste, y ancha de norte a sur, y que está dividida en dos partes: Esta parte la cual nosotros, los hombres de hoy, habitamos, y que está rodeada alrededor por el mar intermedio, llamado el océano por los paganos, y esa parte que rodea el océano, y que tiene sus extremidades vinculadas con las del cielo, y que los hombres una vez habitaron al este, antes del diluvio que ocurrió en los días de Noé, y en donde también está situado el paraíso”[4]; de donde se infiere esa conexión directa de la Tierra con el cielo (el “espacio exterior” de hoy); y agrega: “Incluso los paganos, aprovechándose de lo revelado por Moisés de esta manera, dividen toda la tierra en tres partes: Asia, Libia y Europa”[5].

 

Lo verdaderamente exterior al “Tabernáculo” o espacio geográfico (la Tierra y su ámbito circundante), es el espacio sobrenatural, el espacio metafísico divino del Reino de los Cielos: “Ahora el divino Apóstol en la Epístola a los Hebreos, explicando el Tabernáculo interno, o aquello que estaba dentro del velo declara que era un patrón de lo celestial, que es, del Reino de los cielos o estado futuro, tomando el velo que divide el Tabernáculo en dos por el firmamento; así como el firmamento colocado en el medio, entre el cielo y la tierra, ha hecho dos mundos: este mundo substantivamente, y aquel que está por venir, dentro de tal mundo por venir; el primero en entrar fue el precursor en nuestro beneficio, Cristo, quién así nos preparó una nueva manera de vivir”[6], eso justo a lo que ahora denominamos “espacio cósmico”.

 

Indicopleustes, para terminar con las citas hechas al Libro II, parece referirse a ese “mundo por venir”, al Reino de los Cielos, como una “otra tierra”: “en el este yace el Paraíso, y donde también los extremos del cielo están vinculados a los extremos de la tierra.  Y de esta descripción no sólo aprendemos acerca de las luminarias y las estrellas que en su mayoría, cuando se alzan, corren su curso al sur, pero de la misma fuente se nos enseña que la tierra está rodeada por el océano, y más adelante que más allá del océano hay otra tierra por la cual el océano la rodea”[7].



[1]       Fernández de Río, Rodrigo; http://www.investigacioneshistoricaseuroasiaticas -ihea.com/files/Topografiacristianakosmasindikopleustes.pdf; (Patricio –Mar Abbas–; II Corintios V,1).

[2]       Ibid. p.21.

[3]       Ibid. p.24.

[4]       Ibid. p.26.

[5]       Ibid. p.28.

[6]       Ibid. p.21.

[7]       Ibid. p.31-32 (subrayado nuestro)

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7 julio 2013 7 07 /07 /julio /2013 22:03

Corona-Imperial.jpgJosé Salazar Ilarreguir: la posición ideológica y de clase social del geógrafo, y la Geografía.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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19 jun 13.

 

José Salazar Ilarregui (1833-1892), es formalmente el segundo geógrafo documentado de la carrera de “Geografía y Naturalista”, fundada en 1843 en el Colegio de Minería; a él le antecedió el Agrimensor de Tierra y Aguas, Manuel Antonio Castro (1778-1854), que aún a su avanzada edad (67 años de edad), solicitó ser examina en los estudios de Geografía, con una especial pasión por ella, en ese mediados del siglo en que en Europa reinaba en ella la influencia fenomenista humbodtiano-ritteriana en su madurez, pero que, particularmente en México y en las aplicaciones a los estudios de minería, conservaba aún un marcado énfasis cartográfico.

 

El propio José Salazar Ilarregui tuvo esa formación geográfico-cartográfica que suponía sólidos conocimientos en los métodos topográfico-geodésicos para el levantamiento de mapas.

José Salazar Ilarregui (1833-1892)

  Ing. Geógrafo José Salazar Ilarregui (1833-1892).

[http://www.google.com/search?]

 

     

Habiendo terminado sus estudios en 1846, debido al conflicto de la invasión norteamericana de 1847-1848 en México, que implicó el despojo de más de la mitad de su territorio, pronto fue llamado a los trabajos de delimitación fronteriza en el deslinde de los nuevos territorios, los cuales concluyó casi diez años después, en 1856, y motivo por el cual fue distinguido con el título de “Ingeniero Geógrafo”.

 

José Salazar Ilarregui, no obstante no ser el primer geógrafo en la vida institucional de la Geografía en México, sí fue, ciertamente, el primer Ingeniero Geógrafo en México.

 

Perteneció ideológicamente al conservadurismo, dominante en buena parte de la vida del Colegio de Minería.  Desde el primer momento de la puesta en operación de éste en 1792, ya en esta primera institución de la ciencia moderna en México se debatían los intereses ideológicos del conservadurismo monárquico virreinal de una parte, y del liberalismo de la naciente burguesía progresista, por otra; debate que duró hasta 1867, con la desaparición de dicha institución sustentada en el conservadurismo monárquico en la influencia de la dinastía virreinal Velázquez de León, que venía desde Diego Velázquez, gobernador de Cuba en los tiempos mismos de las primeras exploraciones, y a cuyo grupo representativo de la clase social de añoranzas monárquico feudales y regímenes imperial-virreinales, perteneció precisamente José Salazar Ilarregui.

 

Esa fuerte influencia conservadora monárquico virreinal que penetró profundamente hasta los dos tercios del siglo XIX, es lo que explica la posición política de traición colaboracionista de Salazar Ilarregui, al momento de la intervención francesa.

  Emperatriz-Carlota.jpg 

Desde el primer momento, José Salazar Ilarregui formó parte de la Comisión de     Miramar, por la que se entregaba a Maximiliano de Habsburgo el reino de México en calidad de Imperio.  Fue el personaje preferido de la reina Carlota, y escaló del Ministerio de Fomento, a ser el Comisario Imperial en Yucatán, y, de hecho, el segundo después de Maximiliano.

 

Al triunfo de los liberales y la restauración de la República con Juárez, estaban vigentes la leyes, por ambas partes en conflicto, del fusilamiento a quien colaborase con el enemigo.  Y si a alguien tenía que aplicársele tal ley sin más miramientos, ese era precisamente al conservador geógrafo monárquico colaboracionista con el Imperio francés intervencionista, José Salazar Ilarregui.

 

Junto con él estaban otros intelectuales, geógrafos, como Joaquín Mier y Terán, o historiadores, como Manuel Orozco y Berra; para con todos ellos, Benito Juárez tuvo una consideración especial: conmutó la pena de muerte por el destierro, como fue para Mier y Terán, quien a poco tiempo murió en Cuba; o la proscripción, como lo fue para Salazar Ilarregui.  Santiago Ramírez, quien nos dejó su valiosa obra Datos para la Historia del Colegio de Minería, narra en nota al pie de página en su Prólogo, la suerte final de Salazar Ilarregui, de quien sólo dice “un sabio que gime en la ancianidad y en la desgracia, víctima del abandono más injustificable”.  El no fue al destierro, pues en Francia hubiera sido bien recibido, sino que su pena, fue el vivir sus últimos días en México, en la proscripción, que Santiago Ramírez lamenta, sin aportar más datos.

 

Con José Salazar Ilarregui como persona, terminó, por último, todo sueño monárquico virreinal y desvaríos imperiales en México; pero con él como geógrafo, terminó una etapa histórica de esta ciencia en México, que hasta entonces como estudios de “Geografía y Naturalista”, conllevaba las influencias fenomenistas humboldtianas por las cuales, cuando José Salazar Ilarregui ocupó el Ministerio de Fomento y con ello tuvo a su cargo los asuntos económicas de la minería, al mismo tiempo, por ley, ello lo convertía en el Director del Colegio de Minería; y en las reformas a los planes y programas de estudio, ya omitió el curso general de Geografía, o bien minimizó los estudios cartográficos al anteponerle como curso obligatorio el de Dibujo Lineal, y subordinándola al programa de Dibujo Arquitectónico de Planos y Mapas, todo lo cual, que fue suplido por una geografía espacista en el pensamiento liberal y progresista de Blas Balcárcel, que refunda los estudios de geografía en la carrera, ahora, de “Geografía e Hidrografía”, con un contenido eminentemente cartográfico, acorde con las necesidades prácticas centenarias de esta país, y particularmente de la Ciudad e México.

 

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7 julio 2013 7 07 /07 /julio /2013 22:02

Teoría y PrácticaDescifrando en Prisión las Características del Período Histórico-Social Actual (o lo que es lo mismo, descifrando todo un mundo de garabatos). (2/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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11 jun 13.

 

1  Explicación de Garabatos.

 

Como primer punto debemos aclarar aquí, que nos vamos a referir al análisis de la contradicción desde el punto de vista de la dialéctica materialista, sistema filosófico para el cual el análisis de la contradicción es su esencia.

 

 

El Proletariado como Negación-copia-2

Imagen del Escrito que Comprende todos los  Garabatos.

 

En la imagen que comprende todos los garabatos, vemos en la parte inferior lo que en aquella plática se expuso al último, pero que aquí conviene que lo expongamos  primero.

 

  Teoria-y-Practica.jpg

La esencia dialéctica de una contradicción.  La inicial (T) quiere decir “teoría”, la inicial (P) quiere decir “práctica”.

 

Tomemos como ejemplo la contradicción entre las categorías de teoría y práctica, con las cuales se hace muy evidente el análisis del movimiento de la contradicción.  Falsamente, el “neomarxismo” establece que entre la teoría y la práctica media aquello que las une, denominado “práxis”.  Ello constituye un error mecanicista que contraviene la dialéctica.  Para comprender dialécticamente todo contradicción, como en particular ésta entre la teoría y la práctica, debe partirse del supuesto de la identidad de sus contrarios, como en este caso, que teoría y  práctica son uno y lo mismo; es decir, (T = P), de modo que, como se ve en la última línea, por la teoría ha de entenderse la práctica no desplegada [T = P (no desplegada)], a la vez que por la práctica ha de entenderse la teoría desplegada [P= T (desplegada)].  En otras palabras, (T) y (P), son sólo dos momentos del movimiento de la contradicción, según cuál sea el polo dominante en ella.  Entonces válido para  cualquier par de opuestos que quiera considerarse en la contradicción.  Y en la contradicción de los garabatos que nos ocupa, esos polos opuestos en ella son la “burguesía” de una parte, y el “proletariado” de otra.

 

Siguiendo la idea, tenemos que decir que “burguesía” y “proletariado” son uno y lo mismo, idénticas en eso que llamamos “sociedad”., de modo que un opuesto representa la condensación o condición no desplegada del otro, como el otro el despliegue de aquel; y en este caso, como sociedad, la burguesía representa esa condición no desplegada del proletariado; o, dicho a la inversa, socialmente el proletariado es la burguesía misma no desplegada.  Por lo tanto, en la contraparte, como sociedad, debe entenderse al proletariado como una burguesía desplegada.

 

Si bien se ve, hay en ello una especie de realización de un opuesto en el otro, en un caso en forma limitada: la burguesía como momento o condición no desplegada del proletariado; en el otro caso, una realización  en forma plena: el proletariado como momento o condición desplegada de la burguesía.  Es esta última condición o momento lo que da dirección al movimiento de la contradicción.

 

Una contradicción, en su movimiento, discurre por cuatro etapas: 1) de la identidad, 2) de la diferencia, 3) de la contrariedad, y 4) de la contradicción como  tal.  La solución de la contradicción implica la vuelta a una nueva identidad.

 

En la identidad, refiriéndonos a la contradicción que nos ocupa entre burguesía y proletariado, esa división no se ve, lo que se aprecia es sólo lo que entre ambas clases sociales hay en común: el constituir la sociedad humana.

 

Al analizar el comportamiento de la sociedad, en un momento dado podemos descubrir su división en clases sociales y, por lo tanto, ver la diferencia ahí donde todo parecía semejante e idéntico.

 

Ver la diferencia establece de suyo la posible contrariedad; es decir, no  sólo el hecho de que hay dos cosas distintas, sino que entre ambas se contraponen.

 

Esa contrariedad puede ser antagónica, en la que un opuesto excluye al  otro, o  no antagónicas, en la que un opuesto es asimilable y se subsume en el otro.  La contrariedad, definida en una u otra de esas condiciones, se evidencia ya claramente como la contradicción como tal, en la cual un opuesto niega al otro.

 

En una contradicción dialéctica, tomando una categorización que viene de Hegel en donde la tesis es negada por la antítesis, como ésta por la síntesis, un opuesto representa la condición de antítesis, en tanto el otro representa la tesis.  Es en esta última en la que está contenido ese momento o condición de realización en forma plena.

 

La tesis, por lo tanto, es la parte afirmativa de la contradicción, en tanto que la antítesis, por definición, es la parte de la negación en la contradicción, y por lo tanto, lo que ha de ser excluido o bien subsumido.

 

Toda contradicción tiene por lo menos dos grandes momentos históricos generales en los que sus opuestos se invierten, la tesis se transforma en antítesis y la antítesis en tesis, en lo que la síntesis como algo que se deduce de dichas premisas, se convierte en una  nueva tesis.  Ello se puede representar de la siguiente manera:

 

        Momento Histórico                 Momento Histórico

     Origen de la Burguesía        Decadencia de la Burguesía

            Revolucionaria                         Reaccionaria

           ss.XVIII-XVIII.                         ss.XX-XXI

 

                  Tesis: Burguesía → Antítesis: Burguesía

       Antítesis: Proletariado → Tesis: Proletariado

    Síntesis: Sociedad Civil → Nueva Tesis (sociedad sin clases)

 

Esto, en sí mismo, es lo que representa el movimiento de la contradicción que va evolucionando por las cuatro etapas antes descritas.

 

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