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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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10 junio 2013 1 10 /06 /junio /2013 22:12

El-Proletariado-como-Negacion.jpgEl Fundamento Moral de un Nuevo Período Histórico Oscurantista.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

02 jun 13.

 

 

 

El Proletariado como Negación-copia-2 

Notas de nuestra explicación a mi hijo, Marduk Chimalli Hernández Castro, en una de nuestras visitas (el 16 de mayo de 2013), a su injusta e inmoral prisión, de la oposición de las tesis "del proletariado como negación", del "neomarxismo posmoderno", y la tesis "del proletariado como afirmación", del pensamiento marxista, dialéctico materialista (que si no se lo explicaba ahí, no se lo eplicaría nunca).

 

*

 

Aristóteles escribió su Ética, a manera de un conjunto de consejos dirigidos a su hijo Nicómaco.  Tales consejos suponían, pues, una Ética general que, sin embargo, no estaba teorizada aún.  En consecuencia, lo que Aristóteles estaba haciendo, era echar las bases para la reflexión acerca de aquello que determinaba una conducta consciente en el individuo.  La Ética a Nicómaco, como un código moral expuesto por Aristóteles a su hijo, denominada por algunos como “Ética Nicomaquea” por su carácter particular, la retomamos nosotros con un sentido más generalizado, como “Ética Nicomaqueana”; es decir, como una parte de la Ética general presupuesta, dirigida al contexto de la índole de cosas particulares cualesquiera que sean.

 

De-dos-premisas-negativas--nada-se-sigue.jpgLa filosofía “neomarxista” de los “filósofos de la superestructura” de la Escuela de Frankfurt, es la que aporta esa ética nicomaqueana como fundamento moral de la “posmodernidad”, y su tesis esencial en esa filosofía suya de “la negatividad”, se enuncia en la afirmación de que: el proletariado es negación.

 

Hay en este planteamiento “neomarxista posmoderno” un error lógico de principio, en el que se infringe una de las cinco reglas básicas de las premisas: la de que "de dos premisas negativas, nada se sigue".  Aquí, una premisa está dada por la antítesis de la burguesía histórica y necesariamente como negación; en tanto la segunda premisa está dada por la tesis del proletariado, a su vez, como negación; de donde, de dos premisas negativas, nada se sigue.El-Proletariado-como-Afirmacion.jpg  Desde ahí tenemos la razón suficiente para refutar dicha tesis “neomarxsista”.  Que el proletariado se vea como negación por su deshumanización, ello no es intrínseco a dicha clase social, sino algo que le es impuesto desde fuera por la represión a que le somete la burguesía condicionándola a esa pérdida de la condición humana; y precisamente por ello es que la burguesía aparece como negación, en tanto que el proletariado, luchando por su emancipación, es afirmación de sí misma en una sociedad sin clases.  No obstante podemos argumentar su refutación en otros términos, tal como a continuación lo argumentaremos.  

 

El fundamento moral del proletariado como negación (tanto como lo es la misma burguesía), conduce, necesariamente, a su exclusión histórica, exactamente en las mismas condiciones en que se hace para la burguesía.  Ello, que pareciera un acto “revolucionario”, ante un proletariado que es alienado y enajenado por el capital y en esa medida despojado de su condición humana, al equipararse al proletariado con la burguesía, en realidad se encubre a esta misma pretendiendo salvarla históricamente.  Excluidas ambas clases sociales de una manera simultánea (en donde ambas son al mismo tiempo antítesis; es decir, negación), su aparente síntesis (por demás mecánica), se da en la “sociedad civil”; un estado social en el cual ambas clases conviven en una sociedad armoniosa, “de instituciones”, perfectible, “racionalmente civilizada”, aún las relaciones económico sociales sean las de la explotación por una clase social, del trabajo asalariado de la otra; esto es, en donde la riqueza socialmente generada, sólo se acumula en poder de la clase social burguesa en forma de un capital creciente, ante la depauperación incontenible del proletariado.

 

Así, por lo contrario a la tesis o afirmación “neomarxista posmoderna” del proletariado como negación, nosotros, en una posición marxista, comunista, en la ciencia de la modernidad ilustrada, exponemos la tesis de que: el proletariado es afirmación.

 

En la dialéctica unidad de contrarios entre la burguesía y el proletariado, subyace una sociedad única en dos momentos distintos en los cuales, como burguesía, se condensa como sociedad en aquellos bienes y privilegios que le hace aparecer como representativa de una sociedad humanizada, cuando, como hemos visto, es negación histórica; pero que en su momento como proletariado, se despliega como sociedad de aparente negación de la condición humana misma, cuando en realidad es esa afirmación en potencia de una sociedad única, sin clases sociales, humanizada.

 

Sin embargo, analizada la contradicción en su contexto histórico, la burguesía como momento histórico de la sociedad, es ya su negación, lo caduco, lo que debe ser superado para alcanzar una verdadera sociedad humanizada, como sociedad, y no como clase social privilegiada.  Y en esa dialéctica de la contradicción, frente a la burguesía como negación histórica intrínseca, y en consecuencia como antítesis, está el proletariado como afirmación, como tesis, de lo que habrá de ser, en la transformación y síntesis de la contradicción, la realización social de una sociedad humana, humanizada.

 

Quizá toda esta situación de refutación al “nomarxismo posmoderno” a éste no le inquiete, porque, para el mismo, la lógica simplemente es “un juego de palabras” inútil.  La esquizofrenia del “posmodernismo” radica precisamente, en que, para éste, la lógica simplemente no existe.

 

Este momento de fines del siglo XX y principios de XXI, del triunfo histórico para la burguesía, para el capital, ha hecho caer irremisiblemente a la sociedad en un nuevo período oscurantista, que ahora equiparamos, si bien con esos fundamentos medievales de la primera escolástica, con la involución a las condiciones dadas en el curso de la primera mitad del siglo XIX; su fundamento moral burgués, en el enunciado “del proletariado como negación”, lo cual no es más que el despojo mismo al proletariado de su propia condición de afirmación en la realización social humana.  El fundamento moral de este mismo período oscurantista, no es otro que el idealismo metafísico, el egoísmo mezquino, el individualismo, el subjetivismo y el relativismo, como embuste que niega la verdadera realización social humana.

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9 junio 2013 7 09 /06 /junio /2013 21:35

 Nueva Situación

___________________________________________________________

09 jun 13.

 

      1           Policías y Ministerio Público: no más que “escoria social” (y no es discriminación, sino categorías 

               sociopolíticas que vienen del socialismo utópico del siglo XIX).  Nosotros no necesitamos hacer más

               nada en su contra; como funcionarios públicos y por sus faltas administrativas, de su suerte se

               encargará la Comisión de Derechos Humanos y la Procuraduría General de Justicia.

2           Quien acusó falsamente con la deliberada intención de causar un daño enorme a la vida de un joven y a su familia, ahora va a la inversa, ad infinitum, en justicia legal, social y moral; aquí inicia la segunda parte de su vida.

3           El Estado se otorgó “reservas de ley”, en una ominosa ofensa que continúa el atentado al honor y dignidad, cuando era obligado su desistimiento.  Al no hacerlo, se hace cómplice del delito de una partida de rufianes en contubernio, y delinque por encubrimiento.  Nosotros, en consecuencia, nos reservamos el derecho moral a la crítica y denuncia de un Estado Totalitario del que exigimos su desistimiento y una <<disculpa pública>>, concepto formal, legal, que implica el resarcimiento de daños; no importándonos en realidad ninguna disculpa entendida en el sentido común, y menos aún que fuese pública.  Es su deber resarcir los daños, y hasta donde se llegó, es acpetable como una valiosa experiencia de vida que nos preparó a todos para las próximas luchas por la emancipación proletaria.

 

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1 mayo 2013 3 01 /05 /mayo /2013 17:02

Ex-Libris Invertido

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21 abril 2013 7 21 /04 /abril /2013 22:05

Nuestra Pequeña Narrativa de Lucha Proletaria

 

 

                       Reflexiones Conclusivas

  

 

 

1       Por toda nuestra vida, y a partir de los 17 años de edad incluso con conciencia política militante, me he inconformado con el orden establecido, no obstante “no afectarme directamente”, sino, acaso, como un hecho ideológico en abstracto.

 

2       Hoy, este orden de cosas nos ha afectado directamente, y en una condición de oprobio, esa afectación se exponéncia inconmensurablemente, y no puede sino tener como efecto un alto costo de conciencia: nuestra renuncia a la condición vergonzosa como mexicano.

 

3       Un país que es, como con toda su crudeza se nos define, como nuestra más completa y absoluta negación a nuestra condición humana, no puede, por menos, a su vez, que ser negado, y negarse de manera terminante y absoluta como condición de necesidad.

 

4       La negación de esta aberrante negación llamada “México”, es ahora nuestra propia afirmación: dejar de ser mexicano; no soy ahora, afirmándome, sino tan sólo un ser humano luchando por humanizarse intentando humanizar a los demás, aún ello signifique el sacrificio de la vida propia como acto de dignidad ante la irracionalidad y la injusticia; ante la ruindad y la vileza, de todo cuanto hoy nos niega.

 

5       Renunciara ser mexicano no es, de ninguna manera, un desplante, sino uno de los más elevados actos de conciencia, plenamente consistente con el momento histórico predicho por C. Marx: el momento de la igualdad social en el internacionalismo proletario; el momento histórico del rompimiento de las fronteras a manera del derribo de muros de prisiones; el momento histórico de no más que la unión del proletariado del mundo en lucha por su humanización, erradicando toda forma de nacionalismos patrioteros (o sea, de heredades despojadas: selvas, bosques, mares, playas, ríos, campos), embuste de sutiles cadenas.

 

6       Salvados los gloriosos momentos de su historia por los que México fue, y depositados en una urna, renunciar a ser mexicano, es renunciar a todo lo que de ello queda; a la vileza, a la inmoralidad, a la irracionalidad de un México conservadurista, misoneísta, de ignorancia, de mediocridad, de dobleces e indignidades, de pusilanimidad y miseria de espíritu; de arbitrariedad, de abuso, de atropello, de injusticia, de corrupción e inmoralidad inefables.

 

7       Más que “mexicano” (o de cualquier otra patriotera nacionalidad), somos tan sólo ahora, un ser humano, cuya verdadera patria (cuyo único patrimonio y heredad), es la Tierra como planeta.  El fin, el acto supremo de conciencia como ser humano, es la humanización misma del ser humano.

 

8       En la más entera disposición moral del sacrificio de la vida (no convocando ya a nadie, no necesitando organización alguna para actuar conforme nuestra conciencia moral), nuestro acto moral basta y sobra para ese fin supremo; en el silencio, y en la más profunda intimidad de compromiso social.  Ello nos basta para ser quien somos y responder por nuestros principios en nuestra condición humana.

 

9       La humanización será, por encima de toda fuerza irracional oscurantista; el fascismo genocida está, de antemano, histórica y moralmente derrotado.

 

10    Todo esto no es sino señal del advenimiento de una nueva etapa en el desarrollo social histórico; el derramamiento de sangre es inevitable, de ello se tiñe por los tiempos la bandera del proletariado, y ello es el precio de la libertad.

 

 

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14 abril 2013 7 14 /04 /abril /2013 22:05

Editorial

Tertuliano.jpg 

Tertuliano (160-222).  Teólogo tunecino en el punto medio del período del Imperio Romano, contemporáneo de alejandrino Ptolomeo (98-168), cuya lógica de interpretación en el absurdo, es retomada por Edgar Morin, principal inspirador del “posmodernismo” en el siglo XXI; uno sirviendo de fundamento a la geografía en el Imperio Romano, el otro haciéndolo precisamente en nuestro tiempo en una “geografía literaria”

 

*

 

¿Por qué un personaje como Tertuliano (160-222), aquí?: 1) porque es enormemente representativo del pensamiento entre los siglos II y III de nuestra era, justo al final del momento de Ptolomeo (98-168), el último de los geógrafos herederos del helenismo, y en el punto medio del período de la llamada “geografía romana”, que tuvo lugar en el curso de los rimeros cinco siglos, a partir de la Geografía de Estrabón; 2) porque al investigar sobre este período, ya sólo encontramos personajes semejantes a él: los “Padres de la Iglesia”, los obispos de aquí o de allá, los paganos conversos que se hacen más drásticos defensores del cristianos; y uno de estos es precisamente Tertulilano; pero el cual elegimos aquí, por un pasaje que hace el título de esta Editorial: “Tertuliano, o la Posmodernidad”.  Dice el texto acerca de Tertuliano, el cual atrajo nuestra atención: “Los ataques de Tertuliano contra la filosofía culminaron en su ensalzamiento de la verdad cristiana como verdad incomprensible y absurda, pues la muerte del hijo de Dios es creíble porque es contradictoria, y su resurrección es cierta porque es imposible” (Filosofía y Religión; Doce Mil Grandes, Vol. 8; Promexa, México; p.247).  Y, 3) porque nos ha sorprendido esta especie de “repetición de la historia”, en donde un rechazo y abandono de la geografía científica a partir de Estrabón, entre otros factores, que condujo al oscurantismo medieval; se vuelve a dar en nuestro tiempo, por un lado con la geograf{ia institucional, y por otro, con la pluma del tertuliano de nuetro tiempo: Edgar Morin, el más representativo “teólogo” del “posmodernismo”, quien de manera semejante a ese pasaje antes citado, éste escribe: “La idea de verdad es la mayor fuente de error que se pueda considera jamás…” (Morin, E; Educar en la Era Planetaria; Gedisa, Barcelona, 2006; p.29).  Una determinada verdad –según éste– va a producir un error, y Morin pone de ejemplo el caso de Cristóbal Colón, y pregunta: ¿por qué se equivocó? (y cualquiera con elementales conocimientos de una geografía científica, se volverá a preguntar: <<¿y en qué se equivocó Colón?>>, ¿acaso, como apunta Morin, por haber confundido la tierra a la que había arribado con Asia?  ¡Esa es una situación fortuita, más no un error, que como tal, se contradiga con la verdad de la teoría en que se fundamentaba (la esfericidad de la Tierra)!  Más aún, todo lo que vino después, no hizo mas que demostrar que Colón no estaba en el error, que siempre había tenido la razón; pero Morin dice que se equivocó, “porque se fundaba en una teoría verdadera” (Idem. P.29), la esfericidad de la Tierra.  He aquí esa situación tertuliana en que ello ha de ser creíble por ser contradictoria, y el absurdo cierto por ser imposible.  Y lo verdaderamente grave y peligroso, es que este neoplatonismo de nuestro tiempo, está siendo abalado por la misma Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

 

Así, lo que Tertuliano fue camino al Medioevo, Edgar Morin lo es ahora como hacedor del nuevo oscurantismo.  Sólo que, se hace necesario empezar ya a decirlo: el Medioevo posterior a Tertuliano tenía salida; en el contexto económico-político y porque la población del mundo era de unos 600 millones de habitantes, el desarrollo científico-técnico estaba por venir, y quedaban dos grande mitades del mundo desconocidas la una de la otra, por encontrarse.  El nuevo Medioevo que cultiva Morin, ya no tiene salida.  Su significado es otro en el contexto económico-político; hoy la población humana es de más de 7,000 millones de habitantes, y una ciencia y técnica enajenada a la sociedad por el capital, que hace que esa ciencia y técnica en manos de los intereses de capital, se vuelque negativamente sobre la misma, y ya no hay más mundo por abarcar.

 

*

009 Mapa de Estrabón; Zona Digna de ImportanciaFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Qué es la Geografía: La Geografía en el Imperio Romano 1. (14/).

 

Colegio-de-Mineria--Escalinata-Principal.jpgHistoria de la Geografía en México.

 

[____]  La Institucionalización de la Ciencia Moderna en México: el Colegio de Minería, y la Geografía. (5/5).

 

Mar-A.jpgGeopolítica.

[____]  Una Solución Ética.

 

 

 

 

Ío, La Vaca Sagrada, Busto (Alpura)Divulgación Científico-Geográfica.

 

[____]  Un Pavorreal Frente a un Mapa.  Cuento (3/)

 

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14 abril 2013 7 14 /04 /abril /2013 22:04

009 Mapa de EstrabónQué es la Geografía: la Geografía en el Imperio Romano 1. (14/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

09 ene 13.

 

En todas las épocas y en todos los casos, es fundamental considerar las determinantes filosóficas del pensamiento geográfico; pero si en algún momento ello lo es de particular importancia para poder entender los acontecimientos, ese es precisamente el período del Imperio Romano durante los primeros cinco siglos de nuestra era.

 

Para poder entender la geografía en el Imperio Romano durante esos cinco siglos de la dictadura, se hace necesario, entender, primero, las causas del declinamiento en el pensamiento científico materialista, y luego, en segundo lugar, las causas del predominio que adquiere el pensamiento filosófico idealista en su forma del neoplatonismo.

 

La Geografía de Estrabón (hacia el año 19 de nuestra era), expresaba y satisfacía sobradamente el conocimiento de esas dos razones: critica éste la cientificidad de la geografía de “Eratóstenes y sus secuaces” (Hiparco, Aristarco, Crates y Apolodoro); y pone la geografía, fundada en la interpretación estoicista del mundo, al servicio de los intereses ideológicos del Imperio; y de ahí que ésta haya sido favorecida e investida de toda autoridad.

 

Pero la geografía de Estrabón no es una elaboración aislada de pensamiento, sino un directo producto de su tiempo; justo en el punto medio entre el origen de un pensamiento filosófico idealista metafísico del estoicismo y del neoplatonismo, y en la convergencia de ello con el cristianismo y las consecuencias últimas y concretas de ello; y de ahí que la obra de Estrabón sea el inicio de la decadencia que se despliega en el curso de los siguientes cinco siglos en el período llamado de la “geografía en el Imperio Romano”.

 

Las causas del declinamiento de la geografía como ciencia, por supuesto, son las mismas que las del declinamiento general que llevó al oscurantismo del siglo VI.

 

El pensamiento científico materialista, que caracterizó durante cuatro siglos la llamada “filosofía presocrática”, desde Tales de Mileto a Demócrito de Abdera, del siglo VII ane al IV ane, tuvo sus continuadores por los siguientes cuatro siglos, a Aristóteles, Epicuro y Lucrecio Caro, entre los siglos IV ane y siglo I ane.  Así, de casi dos filósofos promedio por siglo, éstos se disminuyen a poco menos de la mitad en el período postsocrático.  Acerca de las causas de su decaimiento, puede referirse una, general y esencial: el “Logos”, que en Heráclito era más que el dixi o el dictium, lo dicho, la palabra, la razón, la ley; el dictavi o dictatium, lo dictado, el designio, pero no por razón divina, sino como la ley natural, o la condición de necesidad material y objetiva en un Universo eterno y eternamente cambiante; en el resto de los filósofos, particularmente los idealistas del período postsocrático, ese “Logos”, era la “razón divina” misma, incluso más allá de Zeus, pues Zeus mismo se sometía a ella, dictada por el Moros, el verdadero Dios supremo no visto: el Destino.

 

En realidad, establecer esa diferencia en el “Logos” es tan sutil, que en la dialéctica materialista tal concepto se omite explícitamente, suplido precisamente por la categoría de necesidad, tal como es entendida por Heráclito.

 

Así, en ese mundo politeísta en donde en algún momento los dioses se habían mezclado y convivido con los seres humanos hacía entre diez y 15 siglos atrás, ahora eran sólo parte de un mundo ultraterreno, metafísico, representado exclusivamente por las ideas, consideradas tan reales como la realidad material misma. Al parecer, el “Logos” como “razón divina”, fue una, por lo menos tácita, concesión del pensamiento materialista postsocrático; ni Aristóteles, ni Epicuro, ni Lucrecio, si bien no aceptaban en su filosofía la Idea Absoluta, tampoco la sometían a una crítica explícita.  Y ello favoreció la creciente influencia del idealismo metafísico de Parménides, de Pitágoras, de Georgias, y final y principalmente, de Platón, ya en el período postsocrático.

 

El pensamiento filosófico materialista, fundamento del pensamiento científico, derivó en las ciencias particulares.  Hacia la época de Aristóteles, los discípulos de los filósofos, eran nuevos filósofos; pero los discípulos de éste último ya no lo fueron necesariamente; más aun, Aristóteles organizó el Liceo conforme la diversificación de las ciencias especiales.  Estrabón critica a Eratóstenes de no saber de filosofía; pero en un Eratóstenes de un siglo después de Aristóteles, por lo que, efectivamente, podía no saber de ello, pero tampoco tenía por qué saberlo…, exactamente igual que el que lo critica por ello, Estrabón, que tampoco hacía filosofía, no obstante su filiación al estoicismo.  Uno de los discípulos de Aristóteles propiamente filósofo, fue Aristoxceno, cuya principal trabajo fue el conocimiento de Pitágoras y Platón.  Y así, en lo que el materialismo como filosofía se hacía fundamento del conocimiento de las ciencias particulares, el idealismo, en diversas variantes (pitagórico, platónico, estóico, escéptico, cínico, cirenáico, gnóstico y ecléctico), dominó el pensamiento filosófico cada vez más hacia fines de esa era.

 

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14 abril 2013 7 14 /04 /abril /2013 22:03

Palacio de MineríaLa Ciencia Moderna en México: el Colegio de Minería, y la Geografía en México.  Monografía, 2012 (5/5)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

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21 may 12

 

En septiembre de 1867, el gobierno da a conocer la pena con que se conmuta la impuesta por fusilamiento a todo el que hubiese colaborado con el Imperio según la ley del 25 de enero de 1862; la cual no era más que la contraparte a la decretada entonces por Maximiliano, para todo el que se le encontrara armado defendiendo la causa liberal juarista; por la que se condena al destierro a diferentes funcionarios mexicanos que sirvieron al Imperio.  Unos meses después, siendo uno de esos desterrados, estando en la Habana, en enero de 1868 muere Joaquín Mier y Terán; “y en la desgracia –dice Santiago Ramírez con absoluta inconsciencia política de la historia en el haber sido un colaboracionista con el Imperio– víctima del abandono más injustificable…”8, se lamenta de la suerte  del primer Ing. Geógrafo en México, José Salazar Ilarregui; y cinco años después, en 1882, muere también Joaquín Velázquez de León.  El único indultado entre todos esos funcionarios de primer orden en el Imperio francés, fue Manuel Orozco y Berra.

 

Hubo en ello una gran paradoja; Orozco y Berra fue el único intelectual entre esos funcionarios, ocupado en los aspectos humanísticos, rescatando los documentos históricos, cartográficos, y haciendo estudios antropológicos de etnias y lenguas; de modo que, en esencia, se ocupaba de rescatar la identidad nacional; de ahí que lo desconcertante es entonces, cómo es que sirvió al Imperio, negación de todo su trabajo intelectual; de lo cual tuvo que ser rescatado por el mismo Benito Juárez.

 

Pero en esa paradoja llevada hasta la caricatura, es que Salazar Ilarregui fue quien dio pauta para que se tuviera un Monumento a la Independencia, en medio de la misma vida imperial bajo el dominio francés; y con Joaquín Velázquez de León, ciertamente antes, cuando Zuloaga, se impulsó el concurso para la composición del Himno Nacional.

 

A nuestro juicio, se reduce todo, al ser de una burguesía conservadora, atenazada entre el fin de los sórdidos aires virreinales de las que son directamente herederos, y los frescos vientos de las nuevas Repúblicas nacientes, sin poder entender, faltos de esa conciencia social, el fin de lo uno y el principio de lo otro, haciéndose en ellos esa extraña y paradójica amalgama.

 

Tocó a su fin ese segundo gran período de la historia institucional de la Geografía en México, dado pues, entre 1843 y 1867.  Ahora, con el liberal y juarista Blas Balcárcel al frente, se reestructura la institución, y el antiguo Colegio de Minería es transformado en la nueva Escuela Especial de Ingeniería, dependiente ahora de la Universidad Nacional de México; escuela de ingeniería en que, entre otras carreras, Balcárcel establece la creación de la carrera de Ingeniería en Geografía e Hidrografía (en la que, sin que tengamos los datos concretos, debió colaborar por lo menos, quizá, por algún tiempo, falleciendo a los 75 años de edad, en 1899).

 

En 1910, la Escuela de Ingeniería pasó a rango de Facultad de Ingeniería de la misma Universidad Nacional; pero luego de los acontecimientos de la Revolución de 1910-1917 y sus secuelas hasta 1920, la carrera de Geógrafo e Hidrógrafo, perdió el atractivo de los estudiantes, hasta desaparecer difusamente entre 1930 y 1940.

 

Terminó allí el período histórico ge la Geografía como Ingeniería, en que había sido concebida de manera natural desde el siglo XVIII y consolidándose institucionalmente así a lo largo del siglo XIX y quizá pudiera decirse incluso, principios del siglo XX.  A partir del inicio de la década de 1940, los estudios institucionales de la Geografía en México; inmersos en una enorme y compleja teoría de discusión internacional; darán un notable viraje, del ámbito de las ciencias naturales, físicas y matemáticas en que siempre había estado, al ámbito de las ciencias sociales, histórico-económicas, en el que hasta hoy se encuentra, y cuestionadamente con especiales fundamentos teóricos desde 1980.

 

Quienes creemos que algún día en el futuro, en función de esos fundamentos teóricos especiales inherentes a la complejidad de la Geografía como una ciencia plenamente moderna afín a las necesidades del siglo XXI, en la medida en que sean comprendidos, asimilados y desarrollados, la Geografía volverá, por lo menos en su estructura lógica interna, a su ámbito de origen natural en el conocimiento de las ciencias físicas y matemáticas, así sea que, aún no existiendo como facultad independiente, dada su compleja naturaleza, bien pueda atribuirse su lugar institucional en la misma Facultad de Filosofía en la que actualmente está en la Universidad Nacional Autónoma de México.

 



8        Ibid. p.9

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14 abril 2013 7 14 /04 /abril /2013 22:02

Io--La-Vaca-Sagrada--Busto--Alpura-.jpgUn Pavorreal Frente a un Mapa. Cuento (3/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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29 dic 12.

 

 

 

Así, luego de este preámbulo, el Pavorreal entró de lleno al problema: “Señores –parecía dirigirse a los apostadores–, la Vaca, es un mapa”.  Sólo sordas y contenidas exclamaciones se escucharon ante tan desconcertante afirmación.  Y ante ese desconcierto, el Pavorreal continuó.

 

_   ¡La Vaca, es un mapa! –y todos lo veían mas extrañados aún–.  Dio unos pasos hacia un extremo, y casi en el rostro de los que ahí estaban, los cuales sólo discretamente se echaron hacia atrás, repitió– ¡un mapa!  Dio la vuelta intempestivamente dirigiéndose ahora al otro extremo, y con el plumaje de su larga cola azotó sin preocupación alguna la cara de aquellos a los que antes había espetado, y en el extremo opuesto hizo lo mismo– ¡un mapa!, ¿me entienden?

 

Y todos, que realmente no entendían nada, con movimientos del cuerpo que revelaban duda, a la vez asentían con la cabeza y un inaudible “sí”.

 

El Pavorreal dejó de presionarles con la penetrante mirada reclinado sobre ellos; se hizo hacia atrás y dio vuelta impetuoso azotando con su cola ahora a estos otros, que trabajosamente trataban de librarse de ello.

 

_   La Vaca ¡es un mapa! –repitió nuevamente puesto en el centro, en lo que ya más de uno cambiaba de posición, se cruzaba de brazos, y se preguntaba para sus adentros: <<sí sí, ya entendimos, y eso qué>>–, sólo que es un mapa aún no desplegado –y todos volvían a reacomodarse, con un “mmm” entre los labios, y al Búho se le retorcía el pescuezo como un torniquete.

     Fui a “verlo todo”, saben que soy un experto metodólogo en ello y lo “vi todo”…, y más.

     El “todo”, dice la lógica, siempre es más que la suma de las partes…; y en la Vaca, señores –y nuevamente se aproximó a sus escuchas–, he visto ¡el “todo”!, ¡el “todo”! –y parecía irse encima de los que tenía enfrente, los cuales sólo se reclinaban echándose hacia atrás y tímidos asentían con la cabeza–; ¡el “todo”!, o sea, ese “algo más” que la suma de los componentes.

     El mapa, señores, es ese “algo más”…, –e  hizo un largo silencio en lo que se dirigió volviendo a su asiento, y ya desde ahí continuó.

     Las partes, esos componentes que sumados aún no hacen “el todo”, son precisamente las manchas de la Vaca.  Y eso, señores, sólo es la base para entender ese “algo más”; ese “algo más”, más allá de la suma de los componentes: el mapa –e hizo un nuevo largo silencio, para continuar, echando su ala por encima del respaldo de su silla.

     Y el mapa, señores, no es el mapa por el mapa mismo, sino por lo que representa: el espacio.

 

Y aquí ya todos tragaban saliva y se retorcían en su lugares.  El Pavorreal ya estaba hablando del “espacio”, cuando todos ahí lo único que querían saber, era si siempre la Vaca era negra con manchas blancas, o blanca con manchas negras.  Le habían pedido al Pavorreal que sólo les aclarara ese fenómeno, y ahora ahí estaba disertando que “el mapa”, que “el todo”, que “las partes”, que “su suma”, que “el espacio”…; y francamente ya todos andaban perdidos respecto de qué se trataba ahí el asunto.  Parecía como si el Pavorreal hubiera enloquecido; y aún estaba por exponer lo mejor.

 

_   Amigos, para mi misión, la del metodólogo que “todo lo ve” –y dio instrucciones para que se apagara la luz y se encendiera el “cañón” mediante el cual haría una breve presentación en Power Point–, esta es la situación…:

     Esta imagen, vean ustedes, es el planisferio de la Vaca:

 

    01 Proyección Sinusoidal de la Vaca y sus Regiones   

Proyección Sinusoidal de la Vaca.

Hacia el Oeste se observa el registro en forma de puntos, de la predominancia de pose de insectos, particularmente sobre el área blanca en donde golpea el mechón de la cola, y una pequeña área en la parte superior de la zona ecuatorial, fuera del alcance de la cola, pero a su vez, fuera de los aromas que deja la misma como atractivo principal de los insectos.

 

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14 abril 2013 7 14 /04 /abril /2013 22:01

Al proletariado.

 

No.  Devolvedme el don, la virtud, dadme el perdón.  En una revisión ética del comunicado anterior, resulta que está mal planteado; y no, no es así, sino con la modestia misma de Boazizi.

 

Había hecho manifiesto al proletariado mi más firme decisión de sacrificar mi vida, no sólo por lo que hoy me afecta directamente, sino consecuente con las ideas manifestadas de toda mi vida, desando que ello cause la indignación necesaria para el más simple acto de conciencia social: una detención arbitraria de mi hijo Marduk Chimalli Hernández Castro, acusado sin escrúpulo alguno.

 

Habíamos dicho que Bouazizi lo hizo en la inconsciencia, en la más profunda decepción; y que nosotros, por lo contrario, lo haríamos en la más profunda conciencia intelectual, moral y estética.  Y si bien puede aceptarse lo intelectual y lo estético, no lo moral: hubo un error de ética en el planteamiento, al llamar al proletariado y sus organizaciones de conciencia, a darme cobertura y protegerme de la acción de las autoridades a fin de poder realizar mi legítima decisión de protesta; pero no, hay aquí un error moral.

 

En primer lugar, no puedo comprometer en esa responsabilidad a nadie más.  En segundo lugar, es un acto moral.  La dignificación de la sociedad, como todo acto moral, ha de hacerse en silencio, en la más profunda intimidad para con los demás…, es el hecho mismo el que ha de expresarlo todo, cuando tal hecho tenga que ser.  Olvidad lo anterior, olvidad todo; este es sólo un aspecto de la más absoluta intimidad personal, y es suficiente.  Acaso externar el acto moral del sacrificio de la vida como indignación ante los hechos, ha traído algo necesario: ¡No hay objeción!, esto es, no es un problema metaético de dudosa solución, sino un asunto moral que está plenamente justificado.  El desasosiego que la pena de la muerte pudiera causar, está plenamente compensado.

 

Habrá de ser, en lo personal, en su momento, en silencio, con la más entera dignidad, manifiesta y plasmada en un escrito.  Habrá de ser, en lo colectivo, en su momento, en silencio, con la más entera dignidad, manifiesta y plasmada en los hechos.  Saludos.

 

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7 abril 2013 7 07 /04 /abril /2013 22:05

Editorial

De Anaximandro, al Último de “los Secuaces de Eratóstenes”. 

El-Ultimo-de-los-Secuaces-de-Eratostenes--LIHI.jpg 

El “Proscrito” Luis Ignacio Hernández Iriberri.  El último de “los secuaces de Eratóstenes”.  Aparece de pie, al centro.  Ha resultado ser, quizá, el más feroz de la banda denominada por Estrabón como de “Los secuaces de Eratóstenes” (Hiparco, Aristarco, Crates y Apolodoro) [Libro I, II,37], a la que se suma dicho forajido causando zozobra en la comunidad.

[Fuente: http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 

*

 

“Eratóstenes y sus secuaces” (Estrabón), forman, como puede deducirse sin dificultad del áspero calificativo dado por Estrabón a su acérrimo enemigo de ideas de dos siglos atrás, una línea histórica de pensamiento geográfico, y, precisamente, la línea de origen que se pierde en los tiempos y cuyos primeros documentos que le datan se fechan entre el 2,500 y 3,000 ane, en Babilonia, en las tablillas de barro en las que se representan mapas.  Anaximandro, veinte siglos después, en el siglo VI ane, elabora su Perimetrón, el mapa derivado de su modelo cosmovisivo.

 

Luego de Anaximandro, dos siglos después, Aristóteles (S.IV), es el primero en afirmar con datos empíricos, que la Tierra es esférica.  Sus discípulos, Eudemo y Dicearco, la estudian bajo ese principio determinando el valor de las latitudes de los lugares, y Eratóstenes (s.III-II ane), recogerá todo ese conocimiento histórica y objetivamente dado, y en una gran síntesis del mismo lo denominará como Geografía (descripción de la Tierra a manera de dibujo en la elaboración del mapa, en donde por esa “descripción”, debe entenderse básicamente dos cosas esenciales: 1) el conocimiento científico entendido así en ese momento histórico; y 2) un conocimiento que se forma de la representación de todo cuanto existe a la vista, de todo cuanto es observado en el espacio terrestre trazado en un mapa).

 

Esta línea de pensamiento original de la geografía, es la que va del espacio terrestre dado en el mapa en la Antigüedad, al espacio terrestre dado en el mapa en la Época Contemporánea, en todos los casos, independientemente del contenido del mapa; esto es, 1) independientemente de la representación de lo natural o de lo social, 2) independientemente de que lo representado pueda ser o no preexistente a la sociedad, y 3) independientemente de que lo representado sea o no (como lo preestablecía Estrabón subjetivistamente), algo “digno de considerar”.

 

*

Ptolomeo--Geografia.jpgFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Qué es la Geografía: Ptolomeo; Origen y Fin de una Geografía Geocéntrica. (13/)

    

  

 

Colegio de Minería; Escalinata PrincipalHistoria de la Geografía en México.

 

[____]  La Institucionalización de la Ciencia Moderna en México: El Colegio de Minería, y la Geografía. (4/5).

 

Marduk.jpgGepolítica.

[____]  La Vida por la Verdad, la Dignidad y la Libertad.

 

PavorrealDivulgación Científico-Geográfica.

 

[____]  Un Pavorreal Frente a un Mapa. Cuento (2/4).

 

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